Music to ♥

sábado, 30 de junio de 2012

Capitulo Nº 11 (8va. parte)



Narrado por Tom
Cuando Bill y Lizzie se fueron para la nursery a ver a Dhiva, Vale y yo volvimos a la casa con el corazón destrozado. Pero quedándonos no ayudábamos mucho tampoco. Además Lorena y mi madre estaban mal y quería hacerles compañía. Era muy injusto que Dhiva este pasando por algo así, y más injusto era que Bill y Lizzie estén pasando por algo así. Porque la vida se empeñaba en hacerle pasar por estar cosas? Porque no podían ser felices sin necesidad de poner su amor a prueba siempre? Era tan injusto todo! Ya habían perdido a Pequeño Alien, porque debía repetirse la historia con Dhiva? Realmente no entendía.

—Estás bien?—me preguntó Valeria mientras se sentaba frente a mí. Estaba en uno de los sillones alrededor de la pileta mirando el cielo.
—Si—dije suspirando.
—Todo va a salir bien—me dijo inclinándose hacia delante y tomándome de la mano. El contacto de nuestras pieles hizo que un escalofrío me recorriera de cabeza a pies.
—Ojala pudiese estar tan tranquilo—dije sonriendo de costado.
—No estoy tranquila, pero tengo fe. Se que Dhiva va a superar esto. Es fuerte como sus padres. No se va a dejar vencer tan fácil—respondió.
—Eso es cierto. Si sale a Lizzie, no va a dejar de luchar—dije riendo y levanté la vista. Me encontré con sus ojos. Esa mirada que me había hechizado el día que la conocí. Pude ver en ella que aún sentía algo por mí. No era rencor, no era odio ni lástima. Definitivamente era amor. Después de todo aún sentía amor por mí. Y para que negarlo? A mi me sucedía lo mismo con ella. Todo este tiempo busque en otra chicas a Valeria, inconscientemente. La amaba y quería estar a su lado. Ya no sabía quién era sin ella. Desde que la deje me sentí perdido y sin rumbo. Y todo por culpa de mis miedos. Porque a la larga, las excusas idiotas que quise creer, cayeron como fichas de dominó y la verdad se hizo presente ante mis ojos. La amaba y la había dejado por miedo al compromiso. Ver a mi hermano formando una familia con Lizzie tan rápido, me asustó porque me vi en la obligación de hacer lo mismo. Y no me sentía preparado para una paternidad. Apenas podía con el tema de ser pareja y padrino! <Que idiota fui!>pensé mientras me seguía perdiendo en sus ojos.
—Tom! Tom!—escuche de lejos.
—Si, que sucede?—dije.
—Escuchaste algo de lo que dije?
—Si, si......pero...
—Pero que? Que pasa?
—Te amo!—dije sin filtros.
—Que?—preguntó confundida—Te has vuelto loco?
—Te amo Vale, siempre te amé y fui un cobarde por dejarte y no afrontar mis miedo a tu lado.
—Tus miedos? Que miedos, Tom?
—Mis miedos.....cuando......es que ver lo rápido que avanzaba la relación de Bill y Lizzie con la mudanza, el embarazo, me sentí en la obligación de darte lo mismo después de tanto tiempo juntos y realmente apenas podía con mi vida, con ser una buena pareja y padrino de dos peques como para poder ofrecerte algo más.
—Pero yo nunca te pedí nada de eso.
—Lo sé, pero fue algo que yo sentí que debía darte.
—Tom, como estábamos, era perfecto—dijo algo triste.
—Vale...Te amo y no puedo seguir sin ti. No quiero seguir sin ti!—le dije tomándola de las manos.
—Tom...yo....no sé....han pasado muchas cosas desde que no estamos juntos.....además yo...
—Vale, yo se que sientes lo mismo....puedo verlo en tus ojos, lo vi el día que llegaste. Pero no te voy a insistir porque me porte mal contigo y no merezco tu perdón....pero quiero que sepas que si quieres que estemos juntos y lo intentemos nuevamente...aquí estoy—concluí y me paré para irme.
—Espera Tom—dijo parándose frente a mí. Sin mediar palabras, me sonrió y nos fundimos en un intenso beso.

Mis manos recorrían la suavidad de la piel de toda su espalda. Sus manos se perdieron entre mi remera y mi pantalón. Acaricié su rostro y eche su cabello hacia atrás, la volví a besar y la apreté muy fuerte contra mi cuerpo. <Como extrañaba esto!>me dije a mi mismo. Hundí mi rostro en su cuello e impregné mis pulmones de su aroma mientras la besaba debajo de su oreja. Su respiración había comenzado a acelerarse. Enredó sus dedos entre mis trenzas y empujo mi boca haciendo que mis dientes se claven en su piel. La sentí estremecerse y un gemido salió de su boca. Lo cual me excito mucho más.
Suavemente le quite la blusa, besando cada centímetro de su piel desnuda. Me ayudo a quitarme la remera y apoyó sus manos en mi pecho recorriéndolo, como si estuviese haciendo un reconocimiento del terreno. Un terreno que por mucho tiempo habito y que luego de un período de alejamiento volvía a ver. Me quede quieto mirándola y pude notar lágrimas en sus ojos. La tomé por el mentón para que levantara la vista y le sonreí.
—No tienes idea de cuanto te extrañé—le dije—Pensé que nunca más iba a estar así contigo—concluí.
—Yo también. Tengo miedo de que esto sea solo un sueño y despertarme sola en mi cama.
—Nunca más te despertarás sola—le dije y la besé abrazándonos muy fuerte.
Desabrocho mi jean, el cual cayó solo al piso y le quite su bermuda. Ambos quedamos en ropa interior. La abracé alzándola y enseguida enrosco sus piernas alrededor de mi cintura. La lleve hacia mi cama y la recosté quedando encima de ella. Sus manos pequeñas recorrían todo mi cuerpo, el cual se erizaba ante su contacto. Me sentía en otro planeta. Había añorado tanto esta sensación. Su aroma, la suavidad de su piel, sus besos. Había sido tan estúpido al creer que ella no era la indicada. Siempre lo fue y siempre lo será.
Quite su ropa interior suavemente sin dejar de acariciar o besar su cuerpo. Ella se estremecía de placer y clavaba sus dedos en mi espalda. Me encantaba verla y sentirla disfrutar. Sus piernas se abrieron lentamente y nuestras caderas se acomodaron hasta quedar perfectamente acopladas. Éramos uno. Un solo cuerpo, una sola alma, un solo amor.
Mis movimientos suaves hacían que nuestra respiración sea cada vez más intensa, pero no me quería apurar. Quería disfrutar cada segundo junto a ella, quería disfrutar cada centímetro de su piel. Nuestros ojos se encontraron y en un segundo supimos lo que cada uno sentía, lo que cada uno quería. Nuestra conexión iba más allá de lo imaginado. Después de tanto tiempo separados, nos volvimos a conectar y a entender sin mediar palabras. Nos conocíamos a la perfección. Nadie me conocía tan bien como ella. Nadie jamás lo haría. Me detuve en su boca. Esa carnosa y rosada boca que me hacía delirar. La acaricie con la yema de mis dedos y la bese suavemente, la saboree. Nuevamente era mía y esta vez no la dejaría irse nunca más.

Me desperté con el vibrar de mi celular. Abrí los ojos y me encontré en mi cama, recostado sobre la espalda de Vale. Suavemente me corrí y tomé el celular antes de que la despertara. Miré la hora y eran las 5.43am. Era un mensaje de Bill. En ese momento se me detuvo la respiración de manera automática. Temía leer lo que decía. Pensaba en Dhiva y se me nublaba la vista. Respiré profundo, apreté “mostrar” y leí.
“Tom, Dhiva ha pasado la noche tranquila y ha evolucionado notablemente. Ven al horario de nursery (10.30am) así podrás conocer a tu ahijada”
Me quedé sin palabras y una tonta sonrisa se dibujó en mi rostro. Dejé el celular nuevamente en la mesa de noche y me acosté feliz abrazando muy fuerte a Valeria.
—Que sucede, amor?—me preguntó mientras se daba vuelta y me envolvía en sus brazos.
—Dhiva está mejorando notablemente y por la mañana podré conocerla—dije feliz.
—En serio?—preguntó sorprendida.
—Si, me mando un mensaje Bill.
—Que lindo! No sabes cuanto me alegro. Estaba muy preocupada!—dijo abrazándome más fuerte.
—Si, lo sé. Yo también. Me acompañas?
—Estaba pensando reunirme con Evan por la mañana.
—Con Evan?—pregunté—Sigue en Hamburgo?
—Si, ha estado con varias reuniones y por la tarde parte.
—Te vas a ir con él?—pregunté triste.
—Me estás hablando en serio? Piensas que si fuese así, estaría aquí contigo?
—No, pero yo te lastime tanto, que quizás esto fue un punto final.
—No, Tom. Esto es un comienzo. Final es lo que voy a ponerle a mi relación con Evan.
—En serio?—pregunté sonriendo—Estás segura?
—Si, Tom. Siempre supe donde quería estar......contigo—dijo y la bese. Nos volvimos a abrazar y nos quedamos así hasta volver a dormirnos.
A las 10am estaba en camino al hospital para conocer a Dhiva. Las manos me transpiraban y sentía un hormigueo por todo el cuerpo. Estaba muy nervioso. Cuando llegué a la puerta de la habitación de Lizzie, me encontré con Lorena que estaba desde temprano haciéndoles compañía.
—Permiso....—dije y me asomé en la habitación.
—Chinito!—dijo Lizzie recibiéndome con una sonrisa enorme.
—Hola cuñadita! Como te sientes?—pregunté luego de abrazarla y saludar a Bill.
—Muy bien, por suerte. Te enteraste lo de Dhiva?
—Si, me pone muy feliz. Y Dhira?—pregunté mirando alrededor.
—Con Dhiva—dijo Bill.
—Como con Dhiva?
—Si, ayer por la tarde Dhiva estuvo muy mal. Se le complicó bastante y los médicos esperaban lo peor. Para todo esto Dhira no dejaba de llorar y quejarse. Cuando nos permitieron ir a los tres a ver a Dhiva en caso de que no pasara la noche, me di cuenta que Dhira estaba así por ella.
—La conexión Twin?—pregunté.
—Supongo que sí, entonces le pedí al Dr. Horvill si podíamos poner a Dhira con su hermanita en la incubadora. Quizás eso ayudaría ya que estuvieron 9 meses juntos en el vientre.
—Y funcionó—dije asintiendo.
—Si, Dhiva pasó la noche tranquila y esta mañana estaba mucho mejor. Ya no tiene fiebre y los riñones comenzaron a funcionar correctamente. Si continúa mejorando, en 48horas podrán darle el alta.
—Es increíble lo que el amor de hermanos puede lograr, verdad?—dije.
—Si, cada vez entiendo más lo que uds sienten. Es tan poderosa la conexión y me alegra saber que mis peque la tienen también—dijo sonriendo Lizzie.
—Están listos?—preguntó la enfermera que entraba con la silla de ruedas.
—Si, vamos Tom?—me dijo Lizzie mientras se sentaba con ayuda de Bill.
—Tu no vas?—le pregunté a Bill.
—No, solo pueden entrar los padres, por lo que te cedí mi lugar. Yo voy al mediodía.
—Gracias—le dije apoyando mi mano en su hombro.

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