Volvimos al hotel pasadas las 6am. Me desplome en la cama y solo volví a abrir los ojos cuando Tom me despertó a su manera. Eran las 11am. Me duche, tomé rápido un té y me fui con Bill y Tom a mi casa a preparar las valijas. En la madrugada del martes estaría partiendo con ellos. Luz y Clara aprovecharon para recorrer la ciudad y comprar algo de ropa, ya que ellas mañana temprano se irían. Almorzamos algo que preparó mi mamá y terminamos de organizar todo. Nos comunicamos con Georg y Gustav por que esa tarde tenían la entrevista y era en vano mentir, ya todos sabían que los Twins estaban en Bs. As. En la sobremesa los Twins y mis padres se dedicaron a ver fotos y videos de mi infancia. Mi madre le contó cada anécdota bochornosa de mi vida. Jamás me sentí tan avergonzada. Sin embargo para los Twins era lo más tierno que habían visto y escuchado. Se quedaron con un par de fotos que mi madre les regalo. Mientras ellos se divertían con mis desgracias de la infancia, me fui a revisar los mails y a ver el de Clara. No habíamos hablado de mi propuesta ya que no quería que los Twins se enteraran aún. Clara estaba muy emocionada con lo que le había propuesto y dijo que hablaría con Christie para ver si nos daba su ok. Yo no podía trabajar con su compañía de manera directa, pero mi propuesta era ajena a los negocios del managment, incluso podía hacerlo como fan si me autorizaban.
Me alegró mucho saber que mi proyecto no era tan loco y que le serviría tanto a TH para difundirse, como para que las fans puedan estar siempre informadas y acceder a material inédito.
También encontré un par de mails con frases no agradables, pero los eliminaba sin que me afectaran. Desde que empezaron los rumores de mi supuesto romance con los Twins, recibo cada tanto mails de este tipo.
Cuando Bill sube a buscarme para merendar, me encuentra escribiendo en mi blog y se recuesta en mi cama esperando que termine.
Entrada 94: “....mi cumpleaños fue increíble, no solo recibí a gente que quiero mucho y que no me esperaba, sino que me regalaron un pasaje para poder ir a ver a los TH en USA. Fue el mejor cumpleaños y el más feliz de mi vida. El solo pensar que pronto viviré sola a kilómetros de mi casa y mi familia, hace que valore muchísimo más estás reuniones. Además de los pasajes y el pase, recibí muchos regalos y llamados sorpresas. Mis padres me regalaron un día de shopping en el que me compre de todo. Mis abuelos me regalaron la colección completa de Crónicas Vampíricas, Cazadores de Sombras y la Saga de las Casas. Saben que amo ese género desde que leí Crepúsculo y que estaba culminando con Oscuros y aún no había comprado otro. Mis tíos me regalaron una mini filmadora para que registre los shows (a pedido de mis primitas). Luz, me regalo una pulserita de plata y oro con medio dije de TH con la palabra Für Immer grabada, ella tenía la otra mitad. Clara me regaló un anillo sello de plata con mis iniciales. Vico me regalo una hermosa remera y Jess una camisa muy linda. Ambos regalos ya estaban en mi valija.
Los chicos han tenido una entrevista vía skype con la gente de Summer Teen, así que estén atentas a la salida de la revista. Les dejo fotos que mandó Tom de su ultimo show y en unos días dejare las que yo saque y les traeré noticias de un supuesto dvd......”
Le pregunté a Bill si podía poner lo del dvd, me dio su ok, así que lo publique junto con las fotos que mandó Tom. El videito lo dejaría para otro momento.
Bajamos y estaba la mesa servida con té, café y un montón de cosas ricas que habían quedado de mi cumpleaños. A los pocos minutos, llegaron Luz y Clara en el auto del hotel y se unieron a nosotros. Charlamos un rato, recordamos anécdotas de los shows en Europa, de las bromas en los pasillos de los hoteles. Mis padres no podían parar de reír. En un momento, Tom se paró y fue a hablar por teléfono con César. Volvió y le guiño un ojo a Bill. Sabía que algo estaban tramando, pero no dije nada. Ayude a mi mamá a acomodar junto a Luz, mientras Clara y Tom se sentaban en el sillón dispuestos a jugar a la play. Bill y mi papá se quedaron en la mesa charlando de música. Ambos eran fanáticos de David Bowie.
A las 6pm preparamos todo para la entrevista, ya que los Twins estaban allí, pero debían conectarse con Georg y Gustav. A las 6.30pm llegó la gente de la revista TeenHeart. Paulina quedó encantada con los Twins y no podía creer que estaban allí. Era la primera en entrevistarlos en vivo y directo en Argentina. Pidió si podía filmar la entrevista, ya que como iba a ser vía skype no la acompañó ningún fotógrafo. Por lo que me dedique a filmar. En cuanto Paulina se fue, Tom y Clara volvieron al sillón a terminar lo que habían empezado. Una vez más sonó el timbre. Eran Jess y Vico que venían muy bien vestidas.
—Chicas, como andan?—pregunté—pasen.
—Hola Liz—dijeron mientras me daban un beso.
—Están todos en el living—dije sonriendo.
—Hola!—dijeron ambas.
Se acercaron a saludar a todos. Tom y Clara estaban muy concentrados en la carrera en la cual competían que no las oyeron. Tom podía ser tan competitivo a veces.
Bill nos dijo que habían reservado un lindo lugar para cenar, por lo que mis padres se fueron a duchar y a cambiar. En ese momento me dí cuenta que Tom no solo había hablado con César. A las 8.30pm dos camionetas nos vendrían a buscar. Esta vez los Twins habían contratado seguridad ya que no querían andar escondiéndose. Igual, todos sabían que estaban aquí. Lo que me extraño, y que desde un principio no me di cuenta, fue que viajaron solos, sin nadie del staff. Toda la seguridad, asistentes y choferes eran los provistos por el hotel.
—Bill, porque han venido solos? Recién me he dado cuenta que tanto los choferes, los asistentes y los guardaespaldas, fueron provistos por el hotel. La vez anterior no fue así.
—Es que quería sentirme tranquilo, ser simplemente Bill visitando a su novia. Cuando estoy rodeado de mi staff dejo de ser Bill Kaulitz para ser Bill de TH. No es culpa de ellos, sabes que los amo y me encanta estar con ellos, pero quería sentirme normal otra vez.
—Y lo has logrado? Porque la prensa y las fans te siguen igual.
—Si, pero fue todo bastante tranquilo y respetuoso.
—Si, porque siempre se escondieron o salieron camuflados. Veamos que sucede esta noche y dime luego si puedes sentirte normal—dije riendo.
—No seas mala—dijo tomándome de la cintura.
—No lo soy, pero lamentablemente por unos cuantos años uds no podrán ser normales.
—Lo sé, pero bueno estos días a pesar de los camuflajes me sentí bastante más normal que de costumbre.
—Me alegro—dije, besándolo suavemente.
—Ve a cambiarte que en 30’ llegan las camionetas. Tenemos reservas para las 9pm—dijo mientras me daba vuelta y con una suave nalgada me empujaba hacia la escalera.
Me bañe más rápido de lo normal, me puse un jean negro ajustado, botas, una remera violeta con dibujos roqueros, una camisa negra lisa un saco negro y la campera de cuero. Me deje las alhajas que me regalo Bill más la pulsera y anillo que me regalaron Luz y Clara, solo le di un toque roquero con un cinturón de cadenas y tachas y una muñequera haciendo juego. Tomé la cartera nueva (de cuero, negra con una calavera y una rosa bordada) en donde metí maquillaje, perfume, celular, documentos, dinero, llaves y algunos chicles y caramelos. Aún faltaban 10’ para que lleguen las camionetas. Baje y enseguida los ojos de Tom y Bill se posaron sobre mí. Inevitablemente me sonroje. Le sonreí a Tom, quién seguía con Clara en el sillón, y miré a Bill quién se había puesto al final de la escalera esperándome. Llegando al penúltimo escalón me estira su mano y poso la mía sobre ella suavemente. Al legar al piso, me atrae hacia él, me toma por la cintura y me abraza, hundiendo su rostro en mi cuello.
—Estás hermosa—me dijo al oído.
—Gracias—respondí
—Vamos, vamos que llegamos tarde—dijo mi padre en broma.
—Perdón—dijo Bill y se encogió de hombros.
Las camionetas llegaron y nos subimos sin cubrirnos de los fotógrafos y fans que había en el lugar. El viaje lo hicimos por la autopista por lo que no nos pudieron seguir mucho. Llegamos a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, más precisamente a Puerto Madero. Una zona de restaurantes y pubs de lujo. Allí también está el casino flotante. Nos detuvimos en el estacionamiento de uno de los restó más lujosos. Al llegar nos estaban esperando con la mesa lista. La misma estaba justo al lado del ventanal con vista a la terraza y al río de la plata. La luna se veía alta y redonda reflejándose en las aguas. Parecía un cuadro. El lugar era lujoso pero muy minimalista. Poco mobiliario y adornos. Todo en tonos blancos y tierra. Me recordaba al restó de España donde tuve mi primera cita con Bill. Las mesas estaban delicadamente acomodadas y solo en la nuestra había dos hermosos jarrones con calas.
—No te recuerda al restó de España?—le preguntó Tom a Bill.
—Si, tiene un parecido en cuanto a la elegancia y decoración—dijo mientras me miraba de reojo.
Me acomodé al lado del ventanal. A mi izquierda, Luz, Clara, Vico y Jess. Frente a mí Bill a su lado Tom y mis padres. Enseguida el champagne llego a nuestra mesa con unos aperitivos de camarones, langostinos, caviar y frutos del mar. Yo con eso ya estaba llena. Pero aún faltaba la cena y el postre que no se hicieron esperar. Terminé repleta de comida, no podía moverme. Había estado todo delicioso. Luego nos dirigimos al sector VIP del lugar. Era un living con sillones, música y un poco más de relajación. Bebimos champagne y gaseosas. Había bastante gente en el lugar y muchos reconocieron a los Twins. Ellos encantados firmaron autógrafos y se sacaron fotos. Las chicas estaban al acecho, pero Bill no soltó mi mano en ningún momento y Tom aparentemente no estaba de ánimo por lo que se quedó junto a Clara. Alrededor de las 3am volvimos. Ya que las chicas a las 6am debían tomar el avión. Dejamos a Jess y Vico y fuimos a mi casa.
—No te molesta si esta noche me quedo aquí? Mañana parto y quisiera estar con mis padres.
—Para nada Alien, como me voy a enojar si después te tendré por 15 días—dijo sonriente.
—Gracias, vienes mañana a desayunar?
—Claro, luego que César regrese del aeropuerto venimos para acá—dijo mientras tomaba mi rostro entre sus manos y me besaba suavemente. Me metí nuevamente en la camioneta y abracé muy fuerte a Luz y Clara. Las iba a extrañar muchísimo.
—Luz, mantente más en contacto, por favor. Te extraño demasiado!—le dije sin soltarla.
—Claro, estando en Chile me es más fácil, pero igual prometo mandarte aunque sea un mail antes de irme a dormir cuando vuelva a Alemania.
—Y tú, por lo menos hablamos más seguido por mail, pero así y todo también te extraño—le dije a Clara.
—Fue muy lindo haberte visto—me dijo abrazándome.
—Las amo, buen viaje!
Mis padres estaban en la puerta mirando ya que no entendía porque aún no nos ibamos. Cuando me vieron bajar y a Bill despedirse de ellos, quedaron más confundidos.
—Que sucedió??—preguntó mi papá estirando su mano para apoyarla en mi hombro.
—Nada, le dije que como era mi última noche aquí, quería quedarme con uds.
—Oh, cariño!—dijo mi mamá abrazándome.
—Desde que me quedé sola en Alemania aprendí a valorar los pequeños momentos en familia. Nos es que allá la haya pasado mal, pero extrañaba mucho aunque intentaba ser fuerte.
—Ven, entremos y tomemos un café antes de acostarnos.
Mi padre prendió la máquina de café expreso y subimos a cambiarnos. Cuando baje ambos estaban sentados en el pasaplatos sirviendo una porción de torta. Me acerque y me senté al lado de mi madre. Tenía tan buena relación con mis padres, que muchas veces era envidiada por mis amigas. En ellos encontré toda la confianza y comprensión que cualquier hijo quisiese y necesitase. Los amaba con locura y saber que el año que viene casi no los vería me asustaba. Pero también sabía que era una gran oportunidad la que tenía y ellos estaban muy felices por mí. No los iba a decepcionar.




