Music to ♥

viernes, 30 de septiembre de 2011

Capitulo 10º (3ra. parte)



Antes de acostarme me di una ducha. Me sentía raro sabiendo que Alien aún tenía miedo de andar tranquila por la calle. Cuando volví a mi cuarto para hablar del tema con ella, la encontré metida en la cama, dormida. Me sequé rápido el cabello, me puse solo un bóxer y me acerqué a la cama. Pude ver entre las sábanas y el acolchado la piel de su hombro desnudo. No tenía breteles de camisón ni de ropa interior. Su cabello estaba desparramado de manera muy sensual (por lo menos para mí) sobre la almohada y algunos mechones le cubrían parte del rostro. Levante suavemente las sábanas tratando de meterme en la cama sin que ella se despierte. Me fui acercando suavemente y posé mi mano en su cintura acercándola hasta que nuestras pieles se tocaron. Sentí su calor penetrar por mis poros y su cálido perfume invadir mis pulmones. Era increíble como extrañaba todo esto y lo fácil que me volvía a acostumbrar después de tantos días. 
Acaricié su espalda desnuda y sentí como su piel se erizaba. Se movió y escondió su rostro en el hueco de mi cuello. La abracé más fuerte, con ambos brazos. Ella respondió pasando su brazo por mi espalda y reposando su mano en mi nuca entrelazando sus dedos en mi cabello, algo que adoraba. Su respiración caliente en mi cuello despertó mis instintos y lentamente mi respiración comenzó a agitarse suavemente. Comencé a recorrer con caricias toda su piel. Desde su espalda, bajando por su cintura, pasando por sus nalgas hasta llegar a sus muslos. Instintivamente levanté su pierna apoyándola sobre mi cadera. Recorrí una y otra vez sus muslos y pude sentir como su boca suavemente se abría. El calor de su lengua en el hueco de mi cuello me volvió loco de un segundo a otro. Mis hormonas estaban a punto de estallar. Un hormigueo recorrió todo mi cuerpo y me sentí invadido por la adrenalina y el deseo. Busque, con mi rostro, su boca hasta que nuestros labios se fundieron en el más cálido y apasionado beso que recordaba. Podía sentir sus manos por todo mi cuerpo, inclusive dentro de mi bóxer. No tenía palabras para explicar el grado de excitación y amor que Alien producía en mí. Eran sensaciones que iban de la mano y era imposible saber cuando empezaba uno y cuando terminaba el otro. Por eso teníamos esa conexión tan especial y tan fuerte. Estaba seguro que no todo el mundo sentía lo mismo que nosotros.
Nuestras bocas seguían unidas mientras nos explorábamos con nuestras manos como si fuese la primera vez. Un suave giro hizo quedarme sobre mi espalda y ella sobre mí, con las piernas abiertas aferrándose a mi cadera. Nuestras bocas se separaron y se enderezó dejando que sus largos cabellos cubrieran su desnudo pecho. No pude más que quedar hipnotizado por su bello rostro. Coloque mis manos en su cadera y nuestros cuerpos se unieron de manera suave. Ella tiró su cabeza hacia atrás con los ojos cerrados y de su boca escuche escapar un casi sordo gemido de placer. Abrió los ojos y me miró sonriendo de costado, con la satisfacción y el placer dibujados en su rostro. Comenzamos a movernos de manera sincronizada y suave. Apoyó sus manos en mi pecho y se fue encorvando hasta que nuestros labios se volvieron a unir de manera pasional. Casi brutalmente y dominado por mi instinto, tome su nuca y apreté su boca muy fuerte contra la mía. Una punzada de dolor y un suave sabor metálico se apoderaron de nuestro beso. Baje ambas manos a su cadera y comencé a acelerar el ritmo dominando por completo la situación. Nuestras bocas se separaron  unos milímetros para poder dejar escapar suaves gemidos que nacían desde lo más profundo de nuestro ser. El sabor metálico aún permanecía, por lo que deduje que alguno estaba herido.
En un arranque de euforia, giré sobre mí, dejando caer suavemente de espaldas sobre la cama a Alien y me ubique sobre ella. Nuestros abdómenes se tocaron causándome una sensación placentera. Era algo que siempre hacíamos, si dormíamos con pijama o remera, la levantábamos para que al abrazarnos nuestra piel se toque y se funda. Era una necesidad permanente de contacto que teníamos. Algo solo nuestro, que nos identificaba y nos recordaba que nos pertenecíamos
Separamos nuestros labios y pude ver sangre en los de ella, al abrir mis ojos. Delicadamente poso su dedo en los míos, y descubrí que el herido esta vez había sido yo.
—Lo siento—me dijo dándome pequeños besos en el labio herido.
—Fue venganza, verdad?—dije riendo, recordando la vez que la había lastimado.
—No, juro que no—dijo con mirada triste.
—Amor, no es nada que tus besos no puedan curar—dije y sonrió. Nuevamente nos besamos y sentí sus manos en mi espalda y sus piernas enroscadas en mi cintura. Besé su cuello ansiando sentir su sabor y su aroma. Torció la cabeza dejándome el área liberada a mi placer. Lo recorrí de punta a punta con mis labios y mi lengua. Finalmente hundí mi boca en ese cálido hueco que formaban sus huesos y deposite pequeños besos mientras nuestros cuerpos aceleraban cada vez más el ritmo. Me incorporé para mirarla a los ojos y bajó sus piernas, dejándolas levantadas sobre la cama. Apoye mi codo sobre la almohada y la miré disfrutar. Acaricié su rostro y sus rojas mejillas. Abrió los ojos y me miró. Posé mi mano en su cintura y la aferré con fuerza. Con mis dedos acaricié la cicatriz de su vientre y el tatuaje y le besé los labios a modo de disculpa por lo que había tenido que pasar. Sus ojos solo reflejaban amor y eso me llenó el corazón y el alma. Hundí mi mano detrás de su cintura y eleve su cadera haciendo que nuestra unión fuese más excitante y más intensa. Volvimos a adquirir un ritmo acelerado sin dejar de mirarnos a los ojos. Cuando el momento estaba por llegar a su fin, posó su mano en mi nuca acariciándola suavemente. Posé mis labios en los suyos y nos dimos un beso cargado de pasión, excitación, adrenalina, ferocidad, deseo,  instinto salvaje pero sobre todo cargado de amor.

Esa noche no dormí bien. Por primera vez en mucho tiempo me sentí alerta ante la confesión de Alien y como hacen las madres cuando tienen a sus hijitos enfermos, dormí con un ojo abierto y ante cualquier movimiento o sonido que ella hacía, me despertaba. Y ahí comprobé que era cierto. Durante la noche durmió, pero por momentos se mantenía inquieta y se quejaba. Inclusive llegaron a caerle lágrimas. Era grave. Debía convencerla cuanto antes de que vuelva a terapia. Era muy pronto para que la abandonara, después de todo lo que había sucedido. El secuestro y la perdida de nuestro bebe era demasiado traumático como para que deje de recibir ayuda. Si bien yo sufrí y aún lloro por las noches en secreto, la pérdida y el sufrimiento de Alien fueron mucho más grandes. Necesita contención psicológica urgente.
La abracé muy fuerte y el resto de la noche durmió un poco más tranquila. A la mañana siguiente no supe como abordar el tema. Quería ser suave y no herir sus sentimientos. Y mucho menos quería pelearme a horas de viajar juntos y a días de su fiesta de cumpleaños. No dije nada, esperaría al momento indicado.
Nos levantamos a desayunar muy temprano. Como a la media hora apareció Tom desde su cuarto. Evidentemente no había pasado la noche con Valeria. Por un lado mejor, así terminaba de acomodar sus cosas. A las 7pm debían estar cargando todos los bolsos para llevar al aeropuerto. Nuestro vuelo salía a las 11pm. Por lo que tenía aún todo el día.
Y Valeria?—le preguntó Alien a Tom cuando se sentó junto a nosotros, después de ducharse.
Duerme. No la quise molestar. Estaba muy agotada anoche, así que me vine para mi cuarto—dijo pícaro mientras nos guiñaba el ojo.
No te hagas el sexopata con nosotros—le dijo Alien, haciéndole muecas.
No me hago nada! Además yo no hablé de sexo....tu tiene la cabeza podrida—le respondió mientras que con un dedo le golpeaba la cabeza.
Basta!—dijo ella riendo y apartándole la mano—Lo dijiste con esa intención. Te conozco Chinito! A mi no me vas a engañar—seguía molestándolo.
Juro que esta vez no tengo nada que ver. Nos quedamos mirando películas de miedo hasta muy tarde. Sabías que adora las películas sangrientas como yo?
Si, lo sabía—dijo Alien sonriendo.
—Y no pensabas contarme?
—No, era algo que debías descubrir tu. Yo no te voy a contar todo lo que se de Valeria. Sería bueno que uds se vayan descubriendo los gustos de a poco—culminó.
En eso, ella tiene razón Tom—intervine.
Si, es verdad. Pero si quiero regalarle algo, tu me podrás orientar hacia lo que le puede gustar, verdad?
—Si, obvio!.......piensas regalarle algo?—preguntó curiosa sin poder contenerse.
Si, puede ser—dijo todo misterioso mi hermano.
Hicieron las pases?—pregunté.
—Mmmmm.....Algo así....aún mantiene distancia. Para lograr darle un beso es toda una ceremonia protocolar—dijo elevando los ojos.
Y quién tiene la culpa de ello?—preguntó Alien.
Si, ya sé.....yo soy el culpable.
—Exacto!! Así que a remar en dulce de leche repostero—dijo y ambos la miramos—bueno, en crema de maní pegajosa—dijo elevando los ojos y riendo.
Si, ya lo sé. Debo ganarme a Valeria nuevamente. Y me va a costar tanto que vuelva a confiar en mi.....soy un idiota—dijo Tom triste.
Vamos Cuñado!! Arriba ese animo. Vas a ver que antes que volvamos a NY uds van a estar bien.
Espero que así sea....sino a la distancia no se como haré para recuperarla. Igual, que me haya permitido estar con ella anoche fue un avance, creí que no me hablaría por días—concluyó.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Capitulo 10º (2da. parte)

NARRADO POR BILL


Estaba nervioso. Hoy Alien me vería por primera vez con mi nuevo look. No es que no este acostumbrada a mis cambios. Pero esto es bastante distinto. La mezcla de rastas negras y blancas más parte del cabello lacio, era raro, debo reconocer. Parecía que siempre tenía el cabello inflado. Pero me gustaba. Era el estilo que quería para el nuevo cd al igual que Tom con sus trenzas. Preferimos hacerlo unos meses antes para que todos se acostumbren a ello y que no sea un cambió muy drástico.
Me sequé bien el pelo, me perfumé y fui a su encuentro. En cuanto abro la puerta de mi cuarto veo a Alien charlando con Tom.
—Ah bueno! Los dejo solos un rato y ya me están haciendo crecer la cornamenta!—dije riendo desde la puerta. En ese mismo instante Alien se dio vuelta y nuestros ojos se encontraron. No se que sucedió, pero me sentí como la primera vez que la ví. Un escalofrío recorrió mi cuerpo al verla. Estaba tan bella.
Ella se paró y se acercó a mí. Me miró a los ojos y me tocó el cabello a modo de aprobación. Sin quitarnos los ojos de encima me sonrió y me perdí en lo radiante que estaba. Le sonreí y me abrazó hundiendo su rostro en mi pecho. La apreté  muy fuerte contra mi cuerpo. Después de lo que había hablado con el Dtve. Elías, necesitaba sentirla cerca, sentirla a salvo y segura. Nuevamente me miró a los ojos y me sonrió acercándose suavemente. Nuestras bocas se encontraron en el más dulce de los besos. Su mano en mi nuca me hacía erizar la piel. <Que es lo que me sucede?> me pregunté. Era como los primeros encuentros, en donde la pasión nos dominaba y la adrenalina se mezclaba con los sentimientos.
Cuando nos separamos abrió los ojos y me sonrió.
Hola mi vida!—me dijo.
Hola mi Alien!—respondí—Me extrañaste?
Mucho!—dijo y se alejó un poco de mi, para inspeccionarme.
Sucede algo?—le pregunté riendo—tengo algo raro, distinto?
Si, estás mucho más hot. Las chicas van a enloquecer cuando los vean tan hermosos—dijo y me tomó de las manos.
Y tu? No vas a enloquecer?—dije inclinándome para besarla.
Yo enloquezco cada vez que te veo—dijo riendo y dándome un suave beso—Tú eres mi perdición—culmino sonriendo.
La atraje hacia mí y la volví a abrazar muy fuerte.
Quieres que vayamos a caminar un rato? Hoy nos tomamos la tarde libre.
—No, estoy un poco agotada, preferiría quedarme aquí si te parece bien.
—Si, claro. Quieres que pida algo para comer o tomar? Igual ahí en el bar hay gaseosas.
—No, estoy bien Bill. Ven—dijo tomándome de la mano—sentémonos, quiero que me cuentes todo sobre la gira. Estoy super emocionada. Como si los fuese a ver!—dijo sonriendo enormemente.
Espera un momento. No te has dado cuenta de algo. Hace días que esperaba que me dijeses algo pero veo que ni siquiera te acuerdas—dije confundido.
Que me olvide?? Nuestro aniversario? No, eso fue en enero. Tu cumple? No ese es en septiembre y estamos a mitad de juli.....—dijo y ahí reaccionó.
—Alien, en 3 días es tu cumpleaños!—dije feliz.
Como puede ser que no lo recordé?—dijo confundida.
—Probablemente porque te confundiste. El receso de medio año en LA es más temprano que en Argentina porque están en verano.
Si, puede ser, no lo sé. Pero me asombra también, que nadie me haya dicho algo sobre el tema. Ni mi mamá cuando le conté que viajaba para acá, o Helen o las chicas. Ni siquiera Valeria mencionó algo—dijo un poco más preocupada.
No es para tanto cariño. Ahora dime que quieres que hagamos? Una fiesta? Una cena íntima? Tú decides.
No lo sé. Uds están con todo el tema de la gira, no quiero molestarlos—dijo mirándome dulcemente.
Mi vida, hace semanas estoy planificando todo. Y están todos de acuerdo en que hagas una fiesta. Un poco de distracción entre tanto nerviosismo y estrés no va a hacer muy bien. Además, te voy avisando que Clarita llega mañana a la tarde así viaja con nosotros y el día de tu cumpleaños y el siguiente no tenemos show.....está todo bien calculado.
—Clara? En serio?—dijo muy contenta.
Si, tiene que venir a hablar con los chicos de sistema por algo de la página y de paso se queda para tu cumpleaños. El padre  viene a Berlín por trámites así que ella aprovecha el viaje.
—Te juro que me pones super feliz—dijo abrazándome.
Y mi mamá está llegando mañana por la mañana así viaja con nosotros también y nos ayuda con los últimos detalles de la fiesta.
—Siempre estás tan atento a todo lo que necesito. Jamás podré agradecerte—dijo besándome suavemente. Cerré los ojos y me deje llevar por ese suave pero intenso beso.
Vamos a mi cuarto que quiero que veas lo que se me ocurrió para la fiesta—le dije tomándola de la mano.
Nos sentamos frente al pequeño escritorio y abrí un par de páginas en mi notebook.
Que te parece una fiesta retro o una fiesta de disfraces o de época?
—Estamos a tiempo de hacer algo tan grande con solo 3  días?
—Si cariño, para eso nos sirven los contactos de Christie—dije guiñando un ojo.
No lo sé, me parece demasiado. Que te parece si hacemos una pequeña reunión en algún restaurante? Nosotros dos, con Tom y Vale.....tu mamá....—dijo.
No Alien, cumples 19 años, debemos festejarlo como mereces—insistí.
No lo sé. Me parece demasiado. Sabes que no me gusta ser el centro de atención. No es lo mío.
—Vamos, déjame regalarte la fiesta....por favor—le insistí con mi mejor mirada triste.
—Ok, ok! Pero nada demasiado pomposo.
—Listo. Entonces....retro, de disfraces, de época?
—Creo que lo mejor sería de disfraces.
—Genial. Ya hacemos la reserva en este sitio.....y mando un mail en cadena a los invitados.
—Igual, con 3 días de anticipación y siendo día de semana no se si asistirán muchos. No reserves el salón más grande.
—Cariño, hace días que vengo planeando todo. Los invitados ya estaban avisados, solo quedaba confirmar el tema de la fiesta y el lugar. A la gente del salón ya se los había reservado, lo mismo el servicio de lunch, de cotillón y el resto.
—Y si decía que no?—preguntó elevando las cejas.
Sabía que no ibas a decir que no—dije sonriéndole burlonamente.
Pasamos el resto de la tarde organizando la fiesta. De a poco se fue entusiasmando y eso me alegró mucho. Cerca de las 5pm llamó al servicio de cuarto y pidió que le lleven algo de merendar al cuarto de Valeria. Después nos recostamos un rato y charlamos. Traté de que se abriera a mí, pero había cosas de las que aún le costaba hablar mucho. La respetaba y no pensaba forzarla. Pero el tema de sus pesadillas me tenía preocupado. Cuando me estaba quedando dormido recibe un mensaje de Tom. Había tenido problemas con Valeria.
Te molesta si voy a hablar con él?—me dijo acariciando mi nuca. Sabía que ese era mi punto débil y no me podía negar.
No, ve. Pero vuelve a dormir un rato conmigo—dije y se me cerraron completamente los ojos cayendo en un profundo sueño. Los ensayos y el stress me agotaban físicamente como nunca.
Más tarde nos fuimos a cenar con todo el equipo. Ya habíamos concluido con los ensayos y estaba todo listo para comenzar la gira. Me ponía muy feliz que Alien esté presente en los 2 primeros shows. Con el tema de su nuevo proyecto en la compañía más su libro, ibamos a tener muy poco tiempo para vernos. Por momentos me daba miedo. Miedo de perderla. Miedo de Patrick y sus verdaderas intenciones (o las que yo creía verdaderas). Pero no podía hacer nada. Ibamos a estar a miles de kilómetros de distancia y no me iba a interponer entre Alien y su sueño. Por primera vez experimente algo que su momento no había entendido. Por primera vez estaba en el lugar de Alien. Así es como ella debió sentirse todo ese tiempo sola en Argentina. Leyendo chismes en las revistas o viendo fotos mal interpretadas. Ahora lo vivía en carne propia y era.....doloroso, y ella jamás dijo nada.
Estás bien, amor?—me preguntó, alejándome de mis pensamientos.
Si, todo bien.
—Te ves algo preocupado. Seguro estás bien? Quieres que nos vayamos?
—No, termina el postre, después nos vamos. En serio, estoy bien—dije sonriendo de costado.
Alien me tomó muy fuerte de la mano, mientras seguía charlando con Anna. Miré hacia mi derecha y Tom estaba sentado a unos metros míos junto a Valeria y ambos charlaban con los técnicos. Según me dijo Alien, Valeria estaba muy enojada y decepcionada, pero lo disimuló muy bien. A mi izquierda Alien y Anna reían, Christie y Robert charlaban amenamente y más a lo lejos Chester, Luz, Janice y parte del staff de iluminación se divertían contando anécdotas. Todos estaban degustando su postre y café, menos yo. No había podido probar bocado luego de pensar en Patrick cerca de Alien. Lo único positivo de esta situación es que cuando Alien este con Patrick estaría segura. Patrick vivía rodeado de guardaespaldas y eso era un beneficio teniendo en cuenta que Harriet andaba suelta aún.
Como a las 11pm volvimos al hotel. Debíamos descansar bien para viajar bien mañana por la noche y además debía levantarme temprano ya que mi mamá llegaría desde Hamburgo. Nos extrañaba mucho, extrañaba mucho a Alien y se uniría a la gira con nosotros. Además, intuyo, que quiere conocer a Valeria. Quiere saber si es digna de su hijito. Y como siempre la vara de medición sería Alien. Aún no lograba convencerla de que Alien era un caso especial, que no debía comparar a las novias o chicas de Tom con Alien. Jamás encontrará a otra como mi Alien. <Sin ofender a Valeria> me dije.
Mi hermano, haciendo bien las cosas, acompaño a Valeria a su cuarto y con Alien nos fuimos para el mío. A pesar de que estaba de vacaciones seguían con ese proyecto laboral. Me dijo que no podían quitarle pisada al manager de Saturn. Quise ofrecerle ayuda, pero no quería comprometerme con Christie y además seguían insistiendo en que quería lograrlo sola. Después de un rato de chat con Paul y Emilse la ayude a actualizar la página del FCM y su blog. Ahí pusimos una foto que recién nos habíamos sacado juntos.
Cariño, que te parece si el día de tu cumpleaños anunciamos formalmente nuestro noviazgo y nuestro compromiso?
Que?? No, olvídalo! No quiero problemas ahora que arrancan con la gira.
—Problemas? Alien, nuestro noviazgo es un secreto a voces. Nunca lo hemos confirmado públicamente pero lo que te sucedió en LA, lo de Pequeño Alien, las fotos de Barcelona, la de mis visitas a Argentina, las de las Maldivas y sobre todo la de nuestros anillos hablan por si solas—dije.
No me parece el momento—dijo seria.
Que te sucede Alien? Porque te molesta tanto que todo el mundo se entere por nosotros que estamos bien juntos y que nos amamos?
—No me molesta, Bill. Tengo miedo—dijo y sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas.
Miedo, cariño?—pregunté abrazándola.
Bill, tengo pesadillas. Bueno, siempre las tuve. Después de lo que sucedió con.....Erika—dijo tratando de pronunciar su nombre—Siempre tuve pesadillas. A veces más seguido otras menos. Pero desde que hablé con el Dtve han sido más frecuentes. Y son horribles. Tengo miedo que si confirmamos la noticia, Harriet caiga en la realidad y me busque para vengarse.
Cariño, nadie se vengará. Te lo prometo. Nadie te hará daño. Voy a protegerte con mi vida. Antes no pude, pero ahora si. Nadie se va a meter contigo—dije y me sonrió. Nos miramos unos instantes y me abrazó.
Gracias—dijo.
De nada—dije y besé su frente.
Estás realmente decidido a confirmar lo nuestro? Sin importar las consecuencias?
—Quiero que todo el mundo escuche de mi boca cuanto te amo. Y consecuencias? Creo que a esta altura podemos superar cualquier cosa.
Y es necesario el día de mi cumpleaños? No puede ser una confesión a alguna revista?
—Es que el día de tu cumple van a ir la gente de Bravo.
—Le vendiste mi fiesta a Bravo??—dijo un poco ofendida.
No, no la vendí. Vienen de invitados. Rudolf y Sabir son grandes amigos. Han estado con nosotros desde el principio y lo más probable es que anden con sus grabadores y cámaras.
—Ellos me odian—dijo.
Que?? Porque te van a odiar. Ni siquiera te conocen—dije sorprendido.
Porque cuando yo me encargaba de las editoriales nunca quisieron reunirse conmigo, siempre pedían por Christie, y si ella no podía atenderlos, me mandaban a un  administrativo para reunirse conmigo.
—No creo que sea por eso, cariño. Siempre trataron con Christie, no les gusta los intermediarios. Imaginate que hace 50 años que existe Bravo, no son tan quisquillosos. Es solo un tema de amistad y relación profesional.
No sé, pero no me gusta darle la exclusiva a ellos solos. Si consigo a alguien más, puedo invitarlo para que también publique la noticia?
—Es tu cumpleaños cariño, invita a quién quieras—dije y sonrió satisfecha. Algo tramaba.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Capitulo 10º (1ra. parte)

NARRADO POR TOM


Yo creo que deberíamos elevar un poco el tono al final. No se que les parece a uds?—pregunté.
Si, podría ser—dijo Geo.
—Probemos—dijo Bill y así lo hicimos.
Luego de unos minutos me dí cuenta que no iba a funcionar.
No, no, no, no! Olvídense. Dejémoslo como estaba—dije riendo.
Va a ser mejor—dijo Gus riendo también.
Tom, tu celular no deja de vibrar—me dijo Robert.
Apágalo, no quiero que nos interrumpan—le dije y continué con los acordes.
Tom—dijo Bill acercándose—y si es son las chicas? susurró.
Y bueno Bill, cuando terminamos la llamo. Las vimos hace un rato, no creo que sean ellas. A ti no te mandó ningún mensaje Alien?
—No porque le deje una nota en su cuarto pidiéndole encontrarnos a las 3pm—dijo encogiéndose de hombros.
Igual es raro que no te haya llamado—dije pensativo—Bueno, no importa, terminemos rápido así llegas a tiempo.
Nos pusimos a ensayar y los nervios comenzaron a aparecer en mi cuerpo. Las imágenes de la revista se hicieron presentes en mi mente, desconcentrándome. Como iba a explicarle a Valeria lo que sucedió? Bill me había dicho que la mejor opción era la verdad...aunque ello implique perder a Valeria. Y hasta el momento esa era la única solución que tenía. Igual trataría de evitar el tema hasta que no sea muy necesario hablar con ella. <Dios! Alien me va a matar!> pensé. Me daba más miedo enfrentarme a ella que a Valeria. Pero por desgracia en algún momento iba a suceder. Alien no iba a dejar pasar esto después de todo lo que había ocurrido con Jess.
Traté de despejar mi mente porque estaba haciendo desastres.
Tom, estás bien?—me preguntó Geo.
Si, solo un poco cansado, pero terminemos así me puedo ir.
Cansado o nervioso por la llegada de Valeria y lo que pueda pasar con ella.
—Si, también por eso—dije riendo.
Bueno, ultimo tema y nos vamos—dijo Bill y comenzamos con Rette Mich. Particularmente amaba esa canción. En mi vida necesitaba alguien que me rescatase.

A las 2pm estábamos volviendo al hotel. Geo iría a pasar el resto del tiempo que nos quedaba con Jessica y Gus iría a buscar a Yvanna a su casa.
Enseguida subimos con Bill a nuestra habitación y él se encerró en su cuarto para ducharse y prepararse. Yo me quedé en la sala común por si Alien llegaba antes y Bill seguía con sus preparativos. Se vieron 15 días atrás....o menos, y se preparaba como si no se viesen hace años. Aún no entendía estas cosas que tenía mi hermano.
Cuando me siento en el sillón a mirar algo de tele recuerdo que tengo el celular apagado en el bolsillo. Lo prendí y efectivamente, tenía un mensaje de Valeria avisando que ya estaban en el hotel, que ella se acostaría un rato, pero que cuando yo esté libre pase por su habitación. Apoyé el celular en la mesita y me recosté. Mi cabeza no podía dejar de inventar excusas y más excusas. Me paré y caminé por la sala de estar hasta que los suaves golpes en la puerta me hicieron reaccionar. Entre en el cuarto de Bill y la puerta del cuarto de baño aún estaba cerrada. Golpee y un Bill a medio vestir y con una toalla envolviendo el cabello me atiende.
Es la puerta. Apurate, no quiero quedarme solo con Alien. Va comenzar a hacer preguntas sobre las fotos y de porque todavía no llame a Valeria y no....
Bueno, si sigues hablando no podré terminar, ábrele que ya voy—dijo interrumpiéndome mientras me sacaba a empujones del baño.
Cierro la puerta del cuarto de Bill, me miro al espejo <Estoy bien, si! Este look es el mejor> me dije y me acerqué a la puerta. Tardé unos segundos hasta que no pude demorarlo más. Bajé suavemente el picaporte, abrí la puerta y allí estaba. Por un momento me quedé sin palabras. Un montón de recuerdos llegaron a mi mente y los sentimientos comenzaron a fluir de manera alborotada. <Aún es un ángel para mí> me dije mientras la miraba y le sonreía. Ella gentilmente me devolvió la sonrisa y se acercó a darme un cálido abrazo. La rodee por la cintura y respiré su aroma. Estaba tan bella con su vestido y el cabello suelto. Nunca dude de su belleza, pero había oportunidades en que resaltaba más. Hoy era una de esas ocasiones.
Chinito!!—me dijo mientras me abrazaba. <Chinito! Si no fuera ella la que me llama así, seguramente la golpearía!> pensé y reí para mí.
Alien!
—Adoro tus trenzas y el color de tu cabello—dijo rodeándome para ver el peinado.
Te gusta? Esta mañana nos hicieron el tratamiento tarde, sino lo hubieses visto antes. Espera a ver a tu chico—dije riendo—Como estás cuñadita? Hoy casi no hablamos—le pregunté mientras la hacía pasar.
Bien, extrañándolos! Y tú?
Acá, esperando que mi hermanito termine para poder ir a ver a Valeria. Pero como ya sabrás, tarda horas cuando tiene que arreglarse para ti y más ahora con esas cosas que se hizo en el cabello.
No me asustes—dijo elevando las cejas—que se ha hecho?
Tranquila que no es para tanto, pero entre nosotros—le dije acercándome para que Bill no escuche—no creo que aguante demasiado, cuando terminemos la gira y el photoshoot del nuevo cd, seguramente se lo cambia—dije y reí suave.
Alien me miró y se sentó en el sillón y se me quedó mirando.
Que sucede?—pregunté.
Nada, me resulta raro verte así, pero a la vez me encanta. Te ves más grande...más sexy—dijo y bajo la mirada sonrojándose.
No me provoques cuñadita—le dije a modo de broma para que no se avergüence.
Me miró y me sonrió.
Es verdad, aunque me de pudor admitirlo. Estas muy sexy.
—Ah bueno! Los dejo solos un rato y ya me están haciendo crecer la cornamenta!—dijo Bill desde la puerta de su cuarto riendo.
Si hubiese una palabra que describiera la expresión de Alien! Pero no la había. Cuando se dio vuelta para mirar a Bill, quedó shockeada, anonadada, asombrada....enamorada. Se quedó mirándolo como si fuese el Dios Eros. Reconozco que me dio un poco de celos. Lo miraba embobada, como si él la hubiese hipnotizado, o algo así. No sé como describirlo.
Se paró y se acercó a él. Lo miró a los ojos y le tocó el pelo. Después le sonrió y lo abrazó hundiendo su rostro en el pecho de mi hermano. Pocos segundos después se estaban besando, así que tomé mi celular y mi billetera (si, después de tantas críticas por parte de Alien, andaba con billetera) y me fui para la habitación de Valeria.
Mientras bajaba por la escalera hacia la habitación de Valeria, iba pensando en como encarar el tema de la revista. No sabía que decirle. No sabía como hacer para demostrarle que no volvería a ver a Sophie. No sabía ni siquiera como reaccionar cuando abra la puerta.
Llegué a la habitación y me quedé unos segundos parado mirando el número de la puerta. Me sentía inquieto. Respiré y golpee suavemente la puerta y esperé. Al no obtener respuesta volví a golpear un poco más fuerte y esperé nuevamente. Como no respondió, me dí media vuelta para volver a mi habitación cuando recordé que me había dicho que iba a estar acostada, así que me acerqué a la puerta y traté de abrirla. Y abrió. Entre sin hacer mucho ruido y me asomé al cuarto. Allí estaba ella. Recostada sobre la gran cama. Entre despacio sin hacer ruido y me quedé mirándola unos segundos. Dormía plácidamente. Su rostro estaba relajado. <Es tan hermosa!> me dije. Me senté en el costado de la cama y acaricié su mejilla. Se movió un poco pero no se despertó. En realidad no quería despertarla, se la veía durmiendo tan cómodamente. La miré por unos segundos más y decidí recostarme junto a ella. Apoyé mi mano en su cintura y besé suavemente sus labios. Cerré los ojos y me dormité por un rato.
Me desperté cuando sentí a Valeria moverse. Abrí los ojos y me encontré con los de ella, despertando. Una sonrisa se dibujo en su rostro y solo atiné a besarla. La había extrañado muchísimo. Apoyó su mano en mi nuca y me acarició mientras nuestras bocas se unieron en un cálido y dulce beso. Había extrañado tanto sus sabor, su olor. La miré nuevamente y solo pude sonreír.
Hola mi vida!—le dije.
Hoooolaaaa, chico trenzas—dijo arrastrando las letras y riendo.
No me tomes el pelo—dije sonriéndole.
No lo hago, me encanta como te ves—dijo y se notó la sinceridad en sus palabras.
Me extrañaste?—le pregunté dándole suaves besos en los labios y apretando su cuerpo contra el mío.
Mucho. Y tú?—me pregunto mientras apoyaba su rostro en mi pecho.
Demasiado! Hoy no pudimos hablar mucho. Como estuvo el viaje?
—Bien—dijo y su cara adquirió un matiz triste—Largo y cansador, pero bien.
—Estás bien?—le pregunté acariciando su mejilla.
Si, todo bien. Como van las grabaciones?—me preguntó acomodándose nuevamente en mi pecho.
Muy bien. Vamos despacio, aún tenemos tiempo.
—Y los preparativos para la gira?
—Excelentes. Estoy muy ansioso. Extraño los escenarios, viajar y conocer lugares—dije riendo y rememorando parte de la última gira.
—La estadía en LA? Bien?—preguntó titubeando. Sabía cual era su intención. Respiré profundo y me acomodé en la cama de manera que quedamos mirándonos.
Con respecto a eso.......debemos hablar, no crees?—dije sonriendo de costado.
No se si quiero escucharlo—dijo bajando la vista.
Pero necesito que me escuches. Necesito que sepas todo y que vuelvas a confiar en mí.
—Podemos hablar más tarde? Quiero disfrutar este momento—dijo y se recostó abrazándome muy fuerte.
Esta bien—dije y besé su frente.
Nos quedamos recostados un rato. Traté de aliviar la densa atmósfera que había, haciendo alguna que otra broma estúpida. A eso de las 5pm golpean a la puerta y me levantó para abrir. Era la gente del hotel que traía la merienda a pedido de Alien. Sabía que Valeria se había acostado a dormir y no había probado bocado en toda la tarde. La llamé y nos sentamos en el pequeño estar. De reojo pude ver que en un rincón de los sillones se apilaban una cierta cantidad de revistas y entre ellas estaba la que tenía mis fotos.
Nos sentamos muy juntos y merendamos. Yo no tenía mucha hambre, más bien estaba ansioso, por lo que solo la acompañe con un té. La miré y la noté relajada.
Podemos hablar ahora?—le pregunté. El rostro se le transformó completamente.
Si es lo que quieres—me respondió bajando la vista.
Tomé una de las revistas y la abrí en donde estaban las fotos. Me aclaré la garganta y comencé.
Ella es Sophie, la chica con la que pasé unas horas encerrado en la habitación de un hotel en Seattle—le dije y me miró asombrada—Alien no te contó de eso o de la canción Reden?
—No—dijo casi susurrando.
Ella es una fan que el año pasado se coló en mi habitación del hotel en Seattle y pasamos 36 horas encerrados en el cuarto—le dije bajando la vista casi avergonzado
36 horas??—dijo mirándome con los ojos enormemente abiertos. Solo me encogí de hombros y asentí con la cabeza.
Luego de que le conté todo a mi hermano, escribió la canción Reden.
—Zimmer 483—susurró riendo irónicamente.
El tema es que me he encontrado con ella un par de veces más, de manera oculta. Nadie lo sabia, hasta que Geo me descubrió hablando por teléfono con ella. Ni siquiera Bill lo sabe. Bueno el caso es que la noche que tuve la sesión de fotos me la encontré de casualidad en un restaurante. Está viviendo ahora en LA y desde diciembre que no la veía.
—Y?—preguntó.
Bueno, al otro día quedamos en cenar juntos en su casa. Allí es donde tomaron las fotos. Pero solo fui para ponerle fin a esta historia de idas y vueltas.
Así acostumbras a ponerle fin a todos tus asuntos—preguntó mientras señalaba la foto en la que nos besábamos.
Necesitaba despedirla. Fue solo un beso de despedida. No me preguntes el porque, pero necesitaba hacerlo. Sophie era una parte importante de mi vida. Aunque la veía esporádicamente nos manteníamos en contacto por mensajes. Ella siempre estuvo cuando la necesité.
Estás enamorada de ella?—me preguntó.
No. De eso estoy seguro. La aprecio mucho, pero no estoy enamorado de ella.
La foto es de la mañana, si fuiste a cenar, significa que pasaron la noche juntos—dijo y me quedé asombrado por su capacidad de raciocinio, no me había dado cuenta de ello—durmieron juntos?—preguntó con los ojos llenos de lágrimas.
No sabía que decirle. Si le decía que si, le causaría más dolor. Si le mentía y algún día descubría la verdad, no me lo perdonaría jamás.
—Si—le dije y me sentí el más idiota del  mundo. Las lágrimas comenzaron a correr por su mejilla. Me acerque para abrazarla pero me rechazo.
Vete, déjame sola.
—Pero Vale, escúchame. Necesitaba hacerlo, era la forma de ponerle fin para siempre y....
Dije que te vayas—interrumpió con el tono más elevado.
Vale, por favor, déjame explicarte—le rogué tomándola de la mano. Me soltó bruscamente, se paró y se encerró en su cuarto.
Me quedé sentado en el sillón con el corazón destruido. Acababa de perder lo más lindo que tenía: Una relación de pareja. Sentía como de a poco me explotaba el corazón dentro del pecho. Me sentía la peor basura del mundo. Estaba haciendo sufrir a la persona que más me importaba en el mundo. Me paré y me fui a mi cuarto. Cuando entre al living pude sentir la voz de Alien que venía del cuarto de mi hermano. Me acerqué a la puerta para golpear, pero me di media vuelta y me fui para mi cuarto. Me tiré en la cama y le escribí un mensaje de texto a Valeria. <Vale, se que nunca me vas a entender y que probablemente no me perdones, pero te juro que nada de esto lo hice con intenciones de lastimarte. Quería ponerle fin a Sophie y lo hice. Probablemente no es la forma en la que tú lo harías, pero a mí así me funcionó. Espero que sepas que estoy loco por ti y que quiero que estemos juntos>
Envié el mensaje y atrás le envié un mensaje a Alien. <Cuñada, necesito hablarte. Creo que perdí a Valeria para siempre>
Lo envié y cerré los ojos. La imagen de Valeria rompiendo en llanto era lo único que veía. Sus ojos estaban impregnados de decepción. <Que imbécil eres Tom!> me dije. Me dí vuelta furioso y me tape la cabeza con la almohada!
Los golpes en la puerta me despertaron. Me había quedado dormido. Salté de la cama y abrí. Era Alien, que tenía su celular en la mano.
Se puede saber que es esto?—preguntó mientras entraba a mi habitación.
No supe que decirle. Se sentó en la cama  y me miró.
Que paso con esa tal Sophie, Tom? Y quiero la verdad.
Tienes tiempo? Bill?
Si, tengo tiempo, Bill esta dormido y Valeria esta destruida  y quiere estar sola—me dijo inclinando la cabeza y sonriendo de  costado.
Ok—dije y me senté a su lado. Comencé contándole lo de los encuentros a escondidas con Sophie.
Porque nunca le contaste a Bill de esto?
—Porque no quería que pensará que estábamos noviando. Te has dado cuenta como se pone cuando se trata de cosas del amor. A toda costa quiere conseguirme novia.
—Lo sé. Pero eso es porque tú vives diciendo que quieres a alguien con quien compartir tu vida y tus triunfos.
—Si, lo sé. Pero Bill se lo toma muy a pecho.
Bueno. La viste por última vez en diciembre antes de salir de gira. Y lo de las fotos? Eso es ahora, verdad?
Asentí con la cabeza y me sentí avergonzado, una vez más.
Si, el día que tenía la campaña de ropa me la encontré de casualidad en un restaurante donde habíamos ido con Natacha a buscar la cena. Sophie me contó que ahora vivía y trabajaba en LA y como le conté que el domingo nos íbamos, me dio su tarjeta con la dirección y el número de teléfono y me pidió que la visite antes de irme. Si hubiese sido por mí, en ese mismo momento me iba con ella. Tiene un imán su piel. Me resulta muy difícil....perdón, me resultaba muy difícil rechazarla. Cuando estábamos en el hotel, le conté a Bill y le dije que quería ponerle fin a todo esto—le dije.
Y que te dijo? Que vayas y te encames con ella?—dijo irónicamente.
Indirectamente sí. Me dijo que le ponga fin al tema si quería algo con Valeria. Y que si para eso era necesario revolcarme con ella una vez más, que lo haga, pero que no se me ocurra contarle. Esa misma noche le mande un mensaje a Sophie para vernos 2 días después.
—Evítame los lujos de detalles con Sophie y ve al grano con las fotos.
—Bueno, pase la noche con ella. Y cuando estábamos recostados me llegó un mensaje de Valeria. Sophie había visto las fotos del shopping y aunque la primera vez que me preguntó lo negué, ahora no podía. Así que cuando me pregunto por Valeria, le conté. Se dio cuenta que todo esto había sido una despedida. Y bueno lo que ves en las fotos es eso. Un beso de despedida.
—Vaya manera de despedirse.
—Alien, como le dije a Valeria. Probablemente no es la forma en que uds dejarían a alguien, pero yo necesitaba hacer esto para darle un punto final al tema. Y me hago cargo de las consecuencias. Me duelen, pero me hago cargo, como también me voy a hacer cargo de todo aquello necesario para recuperar la confianza de Valeria y sobre todo su amor.
—Su amor ya lo tienes. De eso despreocupate. El tema es que ahora le va a costar confiar en ti. Creerá que cada vez que se separen tu estarás echándole cornamenta—dijo riendo.
Lo sé, pero necesito de tu ayuda, por favor—rogué.
No Tom, bastante lío tuve cuando me metiste entre medio de ti y Jess. No quiero más problemas con mis amigas por defenderte.
Por defenderme? Acaso estabas de mi lado?—dije sonriendo mientras ella se hundía de hombros.
Si, eres mi cuñado. Somos familia. A quíen iba a defender sino?
—Como te amo!—le dije mientras la abrazaba muy fuerte.
Bueno, todo muy lindo, pero no quiero más problemas. Que piensas hacer con Valeria? Ya le arruinaste las vacaciones. No podías haber tratado el tema el último día?—preguntó elevando los ojos.
Lo siento—dije y enseguida pasó su brazo por mis hombros.
Bueno, basta de lamentos y pongámonos a pensar como recuperar a Valeria.
—Pudiste hablar con ella a ver cuanto me odia?—pregunté.
No te odia, Tom. Solo está decepcionada. Igual, se veía venir algo así. Yo le había dicho que tenía que tener paciencia, que tú no estás acostumbrado a la monogamia—dijo un poco en broma codeándome.
Gracias, Alien! No sé que haría sin ti.
—Agradécemelo cuando las cosas estén bien con Valeria. No quiero problemas con otra amiga por defenderte—dijo y me abrazó.
Me voy a duchar y después voy a bajar a hablar con Valeria.
Me parece perfecto, yo voy a ver a tu hermano que ya debe estar despierto.
Esperé que Alien se fuera y me quedé unos minutos más sentado en la cama pensando. Tenía una semana para que Valeria vuelva a confiar en mí, ese era mi primer objetivo, el resto vendría luego. Decidido y confiado de que todo iba a salir bien, me metí en la ducha.