La semana paso demasiado rápido. Habíamos obtenido la acreditación para la conferencia de prensa, pero para mi desgracia YO estaba acreditada, por lo que nadie podía reemplazarme. Iba a ser un dolor de cabeza cuando regresase de Hamburgo. El trabajo en sí, las clases, el proyecto, el libro.....<Diosssss, en que me metí??!!> me dije y largué el aire en un largo suspiro.
Vale consiguió pasaje para el sábado, por lo que pagando una diferencia a modo de multa, pude cambiar mi pasaje para ir juntas. Le avisé a Bill número de vuelo y horario de salida/llegada. El no sabía si me podía ir a buscar. Con el lanzamiento de Zimmer las fans estaban atentas a cada movimiento que hacían.
El viernes por la noche Vale se quedó en casa a dormir, aunque de los nervios no durmió nada. Yo descanse bastante, pero a las 5am ya estaba despierta. Las vueltas de Vale en la cama me despabilaron.
—A ver si te quedas quieta, por favor!—le dije en broma.
—Perdóname, te desperté!!
—No te hagas tanto problema. Yo me ponía igual las primeras veces que viajaba.
—Y ahora no?
—Si, pero ahora me pongo nerviosa cuando estamos por aterrizar—dije riendo.
Me levanté y me duche mientras Vale preparaba el desayuno. A las 7am ya estábamos más que listas, pero el taxi venía recién a las 9am así que solo nos quedaba esperar. Intenté comunicarme con Bill pero no respondió. Probablemente estaba en alguna entrevista. EL lanzamiento de la gira Zimmer 483 era un éxito en Europa y los chicos esperaban que en el resto de los continentes fuese igual. Navegue por la red y me encontré con algo que no me gustó mucho. Entré en varios blogs y descubrí que habían aparecido fotos de Tom con una chica en un local de comida vegetariana en LA. No estaban haciendo nada más que charlando, pero yo conocía esa mirada. Tom estaba embobado con esa chica. En la otra foto estaba Natacha con ellos. Esto a Valeria no le iba a gustar nada. Mejor que Tom tenga una buena excusa para ello. Cerré la notebook, la guarde en el bolso y bajamos al hall a esperar el taxi. Por suerte, para las fiestas los Twins me regalaron uno de esos baúles que tanto me gustaba y quería. Con eso y mi bolso de mano estaba lista para pasar 2 semanas en Hamburgo. Vale fue hasta el puesto de diarios y revistas y adquirió unas cuantas revistas de chismes. Nos esperaban unas 16 horas de viaje aproximadamente. Una parada en Miami, otra en Francia y directo a Berlín.
A las 11am ya estábamos sentadas en el avión. La cara de Vale reflejaba pánico y ansias. Traté de calmarla dándole charla y riendo de los chismes que leíamos en las revistas. De pronto la luz de “Abróchese el cinturón” se encendió y la voz del Capitán retumbó en los parlantes ubicados a lo largo de la cabina. Unos 20 minutos más tarde, ya estábamos en el aire cómodamente sentadas y riendo nuevamente.
A la 1pm nos trajeron el almuerzo. No estábamos con mucho apetito, pero comimos algo. Más tarde aterrizamos en Miami y cuando nos encontrábamos rumbo a Francia vimos una película hasta quedarnos dormidas. Desperté y lo primero que hice fue mirar por la ventana. No había nada más que color azul. Azul del cielo, azul del mar que se mezclaban y unían en distintas intensidades como la mezcla en la paleta de un pintor. Saque algunas fotos para subir luego a mi blog y mandarle a mis padres. Les había prometido llamarlos una vez instalados. Por suerte estaban menos paranoicos (porque no les conté mi charla con el Dtve Smith ni la de Bill con el Dtve Elías) y eso me dejaba a mí más tranquila. No quería que se estuviesen preocupando con cada cosa que hacía. Valeria despierta un largo rato después que yo y pedimos algo para merendar. Tomé una de las revistas que Vale había comprado para despejarme un poco. Mientras revisaba una de ellas, me vuelvo a quedar sin aliento. Una pagina completa con las fotos de Tom y esa chica, pero lo peor era que ahora había una foto de ellos en un estacionamiento besándose. Mi cara se transformó y Valeria lo noto.
—Que sucede?
—Nada, porque?
—Vamos Lizzie, que pasa? Tu cara se transformó de la nada.
—Nada, algo que.....estaba leyendo.....Brad Pit parece que.....bueno, parece que se separa definitivamente de Angie. Pobre los hijitos, no?—dije tartamudeando.
—Y por eso te pusiste así? Me estás cargando, no?—dijo y me sacó la revista de las manos. En cuanto vió las fotos, se quedó paralizada. Tomé nuevamente la revista y traté de calmarla con excusas.
—No es nada, esa foto debe ser vieja, fijate que tiene las rastas y ellos la semana pasada cambiaron completamente el look—dije tratando de que entre en razón. Pero no dijo nada, se quedó quieta, pensando. Me quitó la revista de las manos y comenzó a leer la nota. Minutos más tarde me fulminó con la mirada.
—Son de hace dos semanas atrás, del mismo día que me mandó el mensaje invitándome a Hamburgo.
—Estás segura? Porque haría algo así, si es que realmente estuvo con ella?
—Sencillo.....culpa.
—No, Tom no es así. Tom no siente ni culpa ni remordimiento por sus acciones. Eso te lo puedo asegurar.
—No se cuales fueron sus motivos, pero lo hizo. Punto.
—Escúchame Vale, no voy a justificarlo porque no se que es lo que pasó realmente. Además es Tom. Pero espera a llegar y que él te de sus explicaciones, ellos deben estar al tanto de esto.
—Y probablemente ya tiene preparada una convincente excusa.
—Vale, en serio. No puede dejarte llevar por todas estas cosas. Si realmente quieres estar con Tom vas a tener que aprender a confiar un poco más en él y menos en estas cosas.
—Me estás cargando? Como puedes decirme algo así. Si fuese solo por estas fotos, no puedo decir nada porque están solo charlando, pero está? Como me dices que no crea en esta foto cuando se ve más que claramente que se están besando? Tom casi le extrae las amígdalas con su lengua.
Estuve tentada de reírme, pero me contuve.
—Vale, existe el photoshop, existen los fans dobles, existen muchas cosas. Además la calidad de la foto es malísima y eso hace que cualquier defecto que pudiese tener el trucado no se note. En serio esperemos a hablar con Tom.
De mala gana aceptó y nos pusimos a ver una película. Traté de buscarle algo que le hiciese olvidar el tema.
—Que te parece esta?—dije señalando The HangOver 2.
—Ni siquiera vi la 1—dijo torciendo la boca.
Busque por The HangOver y para mi suerte allí estaba.
—Tenemos tiempo de sobra, podemos ver ambas—dije poniendo la película.
Nos reclinamos y comenzamos a mirar la película. Por suerte había hecho una buena elección y por un buen rato Vale se olvidó de las fotos. Reímos. Mucho. Al punto de tener que taparnos la boca para no molestar al resto de los pasajeros. En cuanto termino la primera película, pusimos la segunda, no queríamos parar de reír.
Cuando llegamos a Francia era de noche y tuvimos que cambiarnos de avión. El embarque se demoró más de lo debido y sumándole un problema con la carga de combustible volvimos a despegar 2 horas más tarde de lo debido, por lo que en lugar de llegar alrededor de las 3am, estaríamos llegando cerca de las 5am. Quise avisarle a Bill pero temía despertarlo. Seguramente quién nos espere en el hall estaría al tanto. Las pantallas informaban todas las demoras de los vuelos.
Una vez en el aire trate de acomodarme para descansar un rato. Pero me fue casi imposible. La cara de Vale tenía la tristeza pintada. Cerré los ojos pero las imágenes de la revista se hicieron presentes. <Sophie....Sophie...quien rayos es Sophie?? Me suena tanto su nombre> pensé. No quería agarrar la revista por miedo a que Vale se ofenda. Allí algo decía de cómo se conocieron. <Te voy a matar cuando llegue, Tom> quise gritar. Cuanta impotencia. Tan estúpido podía ser para mostrarse así en público? Acaso no sabe que estén donde estén, siempre alguien los verá? <Maldito!> pensé y me quedé quieta, como si lo hubiese gritado. Jamás había hablado así de los Twins. <Contrólate Lizzie, que te ocurre? Es Tom!> Cerré los ojos y traté de pensar en Bill para relajarme un poco. Me coloque los auriculares y busque en la pantalla que había disponible para escuchar. Encontré un par de temas de TH y de 30STM. Pero para mi asombro había algo que me interesaba un poco más. Algo que hacía tiempo no escuchaba porque me hacía extrañar a mis amigos, a mi familia, a mi vida en Argentina. Me acomodé, cerré los ojos al mismo tiempo que daba play y el riff de Solo para Amarte de Rata Blanca comenzó. Mi corazón estalló dentro de mi pecho y la adrenalina recorrió mis venas. Suspiré. Sonreí. Lo disfruté. Lo amé.

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