Ya en el departamento, recordé lo de la cena a la noche y saque del congelador un poco de comida para llevar. La puse a descongelar en el microondas y me fui a duchar. A las 6pm como había acordado, me encontraba en lo de Valeria esperando por Martin y Emilse.
—Has tenido noticias de Bill?—me preguntó.
—Si, me ha enviado dos mensajes hoy—dije buscándolos—aquí están—dije acercándole el teléfono.
<Alien, mi vida! Todavía no pasaron ni 24 horas desde que nos separamos y ya te extraño demasiado. Cada vez son más difíciles las partidas>
<Acabamos de decidir que tus dos canciones serán incluidas en este cd. No sabes lo feliz que me hace poder compartir con el mundo lo que siento por ti>
—Es tan dulce!—exclamó.
—Y tú? Recibiste algún mensaje de Tom?
—Solo el que me envió cuando llegó a LA—dijo y me mostró el mensaje.
<Vale, ya estamos en LA instalándonos en el estudio. Espero que pronto podamos hablar. Ya te extraño>
—Debo decirte que es todo un logro este mensaje.
—Te parece? Bill ya te ha enviado como 10 y yo solo recibí 1 solo.
—Pero Tom no es Bill. Tom no está acostumbrado a que otra persona dependa de él ni al revés. Dale tiempo, ya se acostumbrará. Seguramente cuando haya algo importante para contarte te mandará un mensaje—dije mientras iba a la cocina a desenvolver mi paquete.
—Un momento. Dame tu celular
—Mi celular? Para que?
—Dame tu celular.
—No puedo, es que.....es que tengo......emmmm...mensajes de Bill subidos de tono—dije. A leguas se notaba que estaba mintiendo.
—Dame-tu-celular—repitió despacio, pronunciando cada palabra de manera dura mientras estiraba su mano. Entro en mensajes recibidos y encontró 4 mensajes recientes de Tom. Ni los abrió.
—Ves? Porque a ti te mando 4 mensajes?—dijo furiosa.
—Yo te puedo explicar, espera, no te enojes.
—Lizzie, no estoy enojada....y menos contigo. Estoy decepcionada. Que tengo que hacer para recibir 4 mensajes diarios como tú?
—Es difícil de explicar—dije suspirando—ten en cuenta que en el último año no solo fui la novia de Bill, sino la persona ajena a su mundo en la cual pudieron confiar con los ojos cerrados. Sabes que nos une algo muy fuerte y es inevitable que cuando nos ocurre algo nos llamemos. Soy un hermano más para Tom. Sin ir más lejos, yo hago lo mismo. Cuando me ocurre algo que quiero compartir les envío el mismo mensaje a ambos. Pero ya es por costumbre.
—Lo sé. Perdona, parezco una nena haciendo berrinche—dijo abrazándome.
—Mira, no debería mostrarte esto porque Tom confía en mí, pero lo hago para que te quedes tranquila—dije y le mostré uno de los mensajes que me había enviado.
<Me cuesta mucho. Estoy acostumbrado a estar solo y a no tener que preocuparme por nada más que por Bill. Pero estoy más que dispuesto a cambiar si se trata de Valeria. Necesito tiempo y que me ayudes, nada más. Me gusta la persona que soy cuando estoy con ella y me además me encanta estar junto a ella>
Valeria me miró con la sonrisa dibujada en los labios.
—Viste tonta, él te quiere....solo que aún no está acostumbrado a la monogamia.
—Espero que su acostumbramiento no me valga una cornamenta—dijo riendo, casi prediciendo algo.
El timbre sonó y Martin con Emilse aparecieron. Ambos traían comida y bebida, así que nada iba a faltar.
A las 2am me fui a dormir. Al día siguiente debía trabajar y comenzar con un proyecto que nos había dado Helen. Si conseguíamos que la banda firme con nosotros, eso nos iba a dar un buen bono a fin de año. Preparé un par de carpetas en donde tenía todas las estadísticas y estudios de mercado que había realizado cuando Helen fue a ver a TH. Las usaría de guía. Guardé un par de recortes con info de la banda y puse a cargar la notebook. Hacía unos días que no había cargado nada en mi blog. Por suerte Clara se encargaba de la web FCM y la mantenía siempre actualizada. Me dí una ducha rápida para sacarme el olor a comida que me había quedado en el cuerpo y me acosté. Traté de pensar en Bill, pero lo único que ocupaba mi mente era la propuesta de Patrick. <Y si realmente mi libro era bueno y las chicas lo compran? Y si es el próximo Best Seller y tengo que seguir escribiendo para convertirlo en una saga?> Millones de preguntas rondaban mi cabeza. No quería ilusionarme, no sabía si era tan bueno en realidad.....y además las librerías estaban plagadas de libros de este estilo. No era ninguna novedad...o sí, porque no trataba de vampiros y humanos, sino de ángeles negros y humanos. Eso era un poco raro, no había demasiados libros de ese estilo. Los vampiros arrasaban en ventas, quizás el mío pase sin pena ni gloria.
A las 7am sonó el despertador y salte de la cama. Algo increíble. Siempre me costaba madrugar, por eso ponía el reloj casi dos horas antes. Me fui al baño, me duche rápido para despabilarme y me puse la bata. Abrí las cortinas del living y los primeros rayos del sol comenzaron a entrar y a calentar el ambiente. El cielo estaba celeste y sin una nube. Ya la primavera se había instalado y el frío se iba apagando al igual que el hogar que tenía en el living. Apague las pequeñas llamas y removí un poco las cenizas que quedaban. Esperaría a que se enfríen para embolsarlas y tirarlas a la basura.
Prepare un poco de café y unas tostadas con mermelada de tomate. Busque la notebook, y como estaba con tiempo de sobra, actualice un poco mi blog contándoles algunas novedades de los chicos. Estuve a punto de contar mi propuesta editorial, pero preferí no decir nada hasta que firme el contrato. Subí algunas fotos de los G’s en NY y algunas de los Twins. Me cambié, me maquillé un poco y a las 8.15am la llame a Valeria y le dije si quería aprovechar que el día estaba hermoso e ir caminando al trabajo. Aceptó gustosa así que busque un abrigo liviano, mi cartera, todas las cosas que había buscado para el proyecto y bajé a buscarla. Compramos un café camino a la oficina y no puede evitar notar que Valeria estaba por demás feliz.
—Se puede saber que te ocurre? Tienes la sonrisa a flor de labios—dije sonriendo.
—Mirá—dijo dándome su celular. Abrí el buzón de mensajes y había uno de Tom. Muy temprano por cierto. Era de las 6.45am. Lo abro y era una foto de él con un cartelito que decía “Vale te extraño”.
—Aaaaaaaaaaaah que tierno que es mi cuñadito—dije abrazándola—viste que de a poco se va a ir acostumbrando?
—Tenías razón, si lo persigo lo voy a terminar alejando y no quiero eso. Me gusta estar con él y a pesar de la diferencia de edad, siento que es bastante maduro como para que podamos encarar una relación, si es que lo desea.
—Me alegro mucho amiga!
—Y tú tuviste noticias de Bill?
—Hoy no, pero por la tarde lo voy a llamar necesito hablar con él de algo que surgió.....y no me preguntes que. Quiero primero contárselo a él y luego te pongo en tema.
—No dije nada. Soy paciente....esperaré—dijo haciéndome burla.
Llegamos a la oficina casi 20 minutos temprano por lo que aproveche para hablar con Helen y pedirle permiso para poder hacerle una consulta a la gente del departamento de legales.
—Espero que eso no signifique que nos vas a abandonar.....—dijo riendo.
—Helen, es solo un hobbie, además no creo que llegue muy lejos. Solo te pido discreción hasta que decida que hacer.
—No te tienes fe? Para que Patrick te haya ofrecido un contrato debe ser algo muy bueno lo que tiene en mente.
—No lo sé, yo creo que solo lo hace para comprarme, creo que tiene otras intenciones conmigo.
—Te parece?......Bué, si puede ser. Es un galán. Esta acostumbrado a tener a la mujer que quiere y tu eres una mujer comprometida....eres todo un desafío.
—Si sus intenciones son separarme de Bill para quedarse conmigo está muy equivocado. Creo que me quiere usar para hacer negocios con TH.
—Pensemos que lo hace porque tu historia es buena. Y sí, pidele a cualquiera de los chicos de legales que te represente. Un consejo: No elijas al más viejo porque no está en onda con estos contratos, pero tampoco elijas al más joven porque no va a pensar con el cerebro, sino con el signo u$s tatuado en los ojos. Yo te aconsejaría que elijas entre Andy, Viktor o Adrián....ellos van a saber aconsejarte.
—Gracias Helen, aún me quedan unos minutos, así que pasaré a ver quién de ellos está.
Salí de su oficina y me dirigí hacia el piso 6 en donde estaba legales. Allí me encontré con Andy y le conté todo el tema. Generosamente aceptó representarme sin cobrarme sus honorarios, pero le prometí un presente por su atención lo cual le pareció justo. Nuevamente camino a mi box, me encuentro con Emilse en el ascensor que venía de comprar café.
—Uh! Disculpa, me olvidé que hoy me tocaba a mí.
—No hay problema, Lizzie.
—Es que vine tan distraída con otro tema, que no me acordé del café. Mañana y pasado lo traigo yo.
—Lizzie, no hay problema, a mi me tocaba mañana, me adelanté un día. Punto. No tienes porque comprar 2 días seguidos. Lo compras mañana y listo.
—Gracias!
—Sabías que hay dos tipos que te siguen, verdad?—preguntó mientras ibamos a nuestros boxes.
—Si, no se quienes son, pero se que me están vigilando. Ayer tuve una reunión con el Dtve. Smith—dije y me quedé pensando—Y tu como te diste cuenta?
—Soy demasiado observadora. Un don que tengo—rió—Aunque no son siempre los mismos. Se rotan—dijo y me miro confundida—Espera, Smith? El jefe de la policía?
—Sí. Es muy amigo del Dtve Elías de LA y se suponía que cuando yo llegara a NY me pondría en contacto con él....pero bueno, no lo hice—encogiéndome de hombros.
—Estás loca Lizzie? Después de lo que te pasó no puedes andar así porque si por la calle. Todavía no están todas las personas involucradas presas! No digo que andes paranoica, pero si el Dtve Elías te pidió que te contactaras con el Dtve Smith es por algo.
—Si, ya lo sé.
—Que sucede? Que pasa con el Dtve Smith?—preguntó Martín que estaba acercándose a su box.
—Que antes de viajar a NY el Dtve Elías de LA le había pedido a Lizzie que apenas se instale se comunique con el Dtve Smith....y no lo hizo. Tuvo que llamarla él para reunirse.
—En serio Lizzie?
No respondí, solo me encogí de hombros. Martín me miró negando suavemente con la cabeza.
—Bueno, ya está. Ya fui, ya hablé, y ya tengo seguridad. Aunque siempre la tuve.
—Como es eso?—Preguntó Valeria que apareció no se de donde.
—Si, el Dtve me dijo que desde que pisé NY tengo dos personas que me siguen constantemente. Que no quiere que los conozca porque cambian todas las semanas y además, según él, sin apego y en el anonimato es más fácil trabajar para ellos y más difícil que los reconozcan.
—Eso es cierto. Si fuese un guardaespaldas, todo el mundo lo conocería y sería más fácil de atacarte, bueno en caso de que quieran hacerlo....porque en realidad eso no va a pasar...porque, bueno.....—decía Martín nervioso al ver que había hablado de más. Valeria y Emilse lo fulminaron con la mirada.
—Tranquilos chicos, no va a pasar nada. Y Paul? No ha llegado aún, alguien sabe algo de él?
—No—dijo Valeria.
—No, hable anoche y no me dijo nada de que no venía—dijo Emilse.
—Yo hablé esta mañana y solo me dijo que trajera el informe que hice del manager de Saturn, por lo que supongo que viene—dijo Martin.
Y fue cierto. Paul había conseguido la dirección del hotel en donde la banda que nos habían asignado se hospedaría en Miami. Esa tarde tratamos de ponernos en contacto pero no hubo manera de que nos comunicaran con el manager. Si en esta semana no lográbamos un acercamiento telefónico alguno deberá viajar a Miami. Yo no quería saber nada. Tenía los pasajes para irme a Alemania en el receso de medio año y no los iba a cambiar, salvo que la editorial me lo exija por contrato.
Esa noche cuando llegué a mi edificio el portero me recibió con un gran arreglo de calas y una canasta repleta de chocolates. Obviamente sabía que se trataba de Bill, no necesitaba tarjetas. Subía con la sonrisa dibujada en el rostro. Una vez en la cocina, apoyé todo y busqué la tarjeta. <Espero que podamos hacer negocios juntos. Es mi mayor anhelo. PH> Automáticamente tiré la tarjeta al piso, como si me hubiese quemado en las manos. Mi corazón comenzó a acelerarse y por un momento me sentí confundida y atontada. Me senté en el sillón y respiré varias veces hasta lograr calmarme. Tomé el teléfono y la llamé a Helen. Me pidió que me calme, que no era para tanto. Pero para mí si lo era. No me agradaba que un tipo de casi 40 años me este cortejando o lo que sea que estuviese haciendo. Podía ser mi papá. Esto iba más allá de simple cortesía y realmente me asustaba. No quería sentirme así si pensábamos trabajar juntos. Tenía dos opciones: poner los puntos sobre las ies desde ahora o no trabajar con él. Lo pensé un buen rato. Realmente en estos momentos extrañaba mucho a Bill, el sabría aconsejarme y encontrarle el lado positivo a las cosas. Tenía muchas ganas de que mi libro sea publicado. Sabía que si rechazaba esta oportunidad, probablemente no habría otra. Y además quería lograrlo por mí y no por alguien que le debe un favor a los Twins o los conocen y me hacen el favor de publicar mi novelita. Patrick era mi única oportunidad, era el camino a algo que hacia mucho quería lograr. <Deberás aclarar las cosa y aprender a que sus cortejos no te afecten, Lizzie. Si quieres ver tu libro en las librerías, deberás sacrificarte un poco y madurar> me dije. Y así fue. Volví a donde había tirado la tarjeta, la levanté del piso y la guardé en un cajón. Puse las flores en un gran jarrón con agua y abrí la cesta de chocolates. Había una gran variedad de chocolates semi amargos y amargos de distintos países del mundo. Me quedé asombrada. Patrick tenía los contactos suficientes como para averiguar que me gustaba. Opte por uno semi amargo y me preparé café. Miré el reloj y ya eran las 10.20pm. Me senté a terminar un trabajo que debía presentar mañana en la última clase y a actualizar un poco el blog y el FCM. A eso de las 12.10am ya estaba acostada. Me costó bastante dormirme. Pensaba en Bill. Hoy casi no recibí mensajes de él. Ni siquiera respondió el que le había enviado en la tarde pidiéndole hablar. Sabía que estaba ocupado con las grabaciones, pero así y todo lo extrañaba. Cada vez se hacían más difíciles las separaciones. Por otro lado, el tema del libro también era una buena idea para mantenerme ocupada. Cerré los ojos e imaginé su sonrisa. Suavemente me fui perdiendo en ella hasta quedarme completamente dormida.

