Music to ♥

jueves, 19 de julio de 2012

EPÍLOGO



Narrador
—Estás hermosa!—dijo Lorena mientras entregaba el ramo de calas a Lizzie.
—Gracias!—respondió suspirando. Estaba muy nerviosa. Hoy era el día más importante de su vida, además del nacimiento de los twins, tres años atrás.
—Tranquila! Toda va a salir bien, no te preocupes! Voy a ver si Bill está listo—dijo Lorena saliendo de la habitación.
—Está bien—respondió y se quedó mirando al espejo. No podía creer que por fin hoy iba a cumplir su gran sueño: Casarse con Bill. Hoy se transformaría oficialmente en la Sra.  Elizabeth Lázaro Kaulitz. Decirlo en voz alta aún le sonaba irreal y raro. <Señora?> pensó. La hacía sentir mayor.
—Puedo pasar?—preguntó Tom asomándose. Lizzie se dio vuelta y lo miró con la dulzura impregnada en los ojos.
—Chinito!—dijo y estiró los brazos para abrazarlo. Estaba tan bello con su traje y sus dreadlocks negras. (Hacia 1 año había vuelto a sus antiguos dreadlocks y le quedaban increíbles) Era una visión. Una hermosa y sensual visión.
—Alien! No te vas a poner a llorar, verdad?—le dijo viendo que tenía los ojos húmedos.
—Eso intento, pero no puedo contenerme—dijo sonriendo.
—Estás tan hermosa. Que afortunado ha sido mi hermano al conocerte—dijo.
—Me estás haciendo llorar—le respondió sonriendo—La afortunada fui yo al conocerlos a ustedes—continuó Lizzie reteniendo las lágrimas que ya no le hacían caso y rodaban por sus mejillas.
—Bueno, basta porque tu madre me va a matar cuando vea tu maquillaje corrido! Dime que es aprueba de agua, por favor!—bromeo Tom.
—Por supuesto!!—dijo limpiándose frente al espejo y se retoco el maquillaje.
—Quería verte por última vez, antes de que oficialmente dejes de ser soltera. Serás una más de nosotros, la tercera Twin Kaulitz—bromeo debido a la buena conexión que siempre tuvieron los tres.
—Ahora será oficial!—respondió ella. Tom la tomó de las manos y la miró sintiendo vergüenza de lo que iba a decir, pero tomó coraje y levantó la vista para hablarle a los ojos.
—Siempre serás una parte muy importante de mí, eso jamás va a cambiar. Y aunque al principio fue muy doloroso tener que entender que no eras para mí, hoy no me arrepiento de nada, porque gracias a eso hoy soy lo que soy y estoy con quien debo y quiero estar. Te amo y siempre voy a amarte, cuñadita—dijo y la sorprendió besándola suavemente en los labios. La miró sonriendo de costado y se fue. Lizzie se quedó helada. La tomó por sorpresa. Pero no le cayó mal porque sabía que su intención era otra que seducirla. Fue un suave roce lleno de amor, pero de amor fraternal. Tom había superado su enamoramiento con ella hacía mucho tiempo y lo que hoy sentían iba más allá de eso. Era amor de hermanos, ese amor incondicional que no te lo da un titulo, un apellido, ni la sangre, ni los genes. Ese amor infinito que simplemente se siento por determinadas personas que pasan por tu vida y la marcan a fuego. Y eso era lo que había pasado entre ella y Tom. Mutuamente se habían marcado en lo profundo del alma y siempre estarían el uno para el otro sin importar que. Se habían elegido como hermanos del corazón y nada iba a cambiar ese sentimiento.
Lizzie suspiró, se miró al espejo por última vez y miró la hora. Aún faltaban 20 minutos para salir, pero no soportaba más estar encerrada en ese cuarto por lo que salió al pasillo. Dos puertas más de la suya estaban las damas de honor y los twins preparándose. Bill, estaba del otro lado de la capilla.
—Lizzie, que haces ahí afuera? Te pueden ver—dijo Valeria asomándose al escuchar sus suspiros.
—No puedo más de los nervios! Estar encerrada me pone peor—dijo entrando.
—Oh por dios! Estás hermosa!—exclamó Vale haciéndola girar para ver bien el vestido. Era delicado y de color blanco. Nada tradicional, más bien tenía forma de enagua antigua. Era suelto de la cintura hacia abajo. Y no demasiado largo, solo arrastraba unos pocos centímetros por el suelo. La parte de arriba era un corset  suavemente ajustado, pero que marcaba su cuerpo, permitía ver sus hombros y parte del tatuaje de su espalda.
Lizzie miró a Vale y también quedo impresionada por el vestido. Ambas habían prometido verse el día de la boda. Querían que el vestido fuese sorpresa para todos. Valeria tenía algo un poco más tradicional, aunque también sencillo. Ajustado al cuerpo y con una cola bastante larga. Llevaba un ramo de tulipanes rojos y el cabello suelto lleno de rulos, recogido en parte con una hebilla en forma de flor.
—Puedes creer que nos vamos a casar?? Juntas y en Argentina?—dijo Vale emocionada.
—No, aún me siento como dormida! Gracias por hacer esto por mí—dijo Lizzie una vez más.
—Por supuesto amiga, yo se lo importante que es para ti que tus abuelitos puedan estar presentes el día de tu boda.
—Eres la mejor.....igual, lo bueno es que después habrá boda en Alemania!—dijo y rieron.
—A ver, repasemos: Algo nuevo.....
—La ropa interior—respondió Lizzie riendo.
—Igual, perfecto! Algo viejo....
—Los zapatos....
—La tiara. Algo prestado....
—La hebilla de cuando se caso mi madre, el anillo de mi abuela y la pulsera de Isobel.
—El rosario de mi hermana y los pendientes de Isobel—dijo Vale mostrando el ramo donde lo tenía enganchado y sus orejas....y algo azul.....
—La liga!!—dijeron ambas y rieron!
—Esta todo en orden, entonces—dijo Lizzie respirando profundo.
Golpearon a la puerta y Janice se asoma.
—Vale.....Lizzie?—dijo confundida al verla también allí—Que hermosas están!—comentó con una enorme sonrisa—Listas? En 5 minutos salen.
—Ok, los twins están listos?
—Despreocúpense que están listos! Y se ven tan hermosos y tranquilos, que no parecen los twins revoltosos que conocemos! Son 4 angelitos—dijo sonriendo mientras cerraba la puerta.
—Lista amiga?—le preguntó Lizzie.
—Si, vamos—dijo Vale tomándola de la mano. Respiraron profundo para calmar sus corazones y abrieron la puerta para salir al pasillo en donde Joaquín y Jesse aguardaban para llevarlas al altar.

—Bill estas listo?—preguntó Tom.
—Si, ya salgo!—grito desde el cuarto de baño.
—Estoy muy nervioso!!—decía Tom mientras caminaba de un lado para el otro.
—Has visto a los twins vestidos?—pregunto Bill mientras se miraba al espejo por ultima vez.
—Si, pero solo a Amma y a Dhiva que andaban correteando por el pasillo.
—Y?
—Son dos angelitos con sus vestidos, solo les faltan las alitas. Espero que por lo menos duren los minutos que lleva la caminata al altar.
—Lo han ensayado y salió perfecto. Además por eso los más grandes llevaran a los más peques, para que no se distraigan......aunque pensándolo bien, eso no es garantía de nada—dijo Bill riendo.
—Yo he visto a Lizzie y dejame decirte bro, caerás de rodilla en el altar.
—Como que la has visto? No es justo, yo no vi a Valeria!
—Necesitaba verla. Fui a saludarla. En unos minutos se convertirá en una Kaulitz y quería verla por última vez como Lizzie Lázaro.
—Eres un tramposo!—dijo burlón y suspiró—Sabes, somos muy afortunados....Vale y Lizzie son dos tesoros—dijo y Tom asintió.
—Si, es verdad. Jamás creí que a esta edad ibamos a estar casados, con dos bellezas internacionales—dijo riendo—Con hijos y encima de todo, en Argentina celebrando esta unión.
—Para Lizzie era muy importante tener a sus abuelitos cerca.
—Lo sé, por ello no lo dudamos con Vale, cuando les propusimos casarnos los 4 juntos.
—Tom, Bill están listos?—dijo Chester asomándose.
—Si! Vamos—respondió Bill saliendo para el pasillo hacia el altar, seguido por Tom.
Cruzaron el pasillo hasta una pequeña puerta que los llevaba directo al altar en donde debían esperar a sus futuras esposas.
Se pararon uno al lado del otro con Geo, Gus, André y Bruni a sus izquierdas que oficiaban de padrinos. Del otro lado Shanon (hna de Vale), Luz, Jessica y Clara que oficiaban de damas de honor. Bill no podía ocultar sus nervios. Las manos le temblaban y transpiraban. Tom colocó una mano en su hombro.
—Tranquilo, Bro!—le dijo cerca del oído, pero él estaba mucho más nervioso, aunque quisiese disimularlo.
El sacerdote se hace presente y se coloca detrás del altar. Comienza a prender las velas, acomodar la Biblia y las flores. Lorena entra con paso acelerado para sentarse en el primer banco junto a los abuelos de Lizzie. El momento había llegado.
Los acordes de Ruégame empezaron a sonar y las puertas del pasillo se abrieron. Bill había elegido esa canción porque era la que le recordaba a Alien. Era la canción que habían hecho suya después de haber pasado por tanto. Pero sobretodo era la canción que ahora los identificaba como familia, ya que los twins la escuchaban para dormir como lo venían haciendo desde el vientre. Y Tom para darle el gusto a su hermanito y seguir en la línea había elegido Ninja Mental. Otro tema que los identificaba y que pronto Vale y Tom había hecho suyo. Ambos sabían cuan importante era la música en sus vidas y lo sencillo que era expresar los sentimiento con ella.
El corazón de Bill estaba por salírsele del pecho. Tom, tensó su mandíbula, pero pronto se dibujo una sonrisa en su rostro cuando vió entrar a las cuatro bellezas guiadas por Isobel. Sus ahijados y sus hermosas gemelas entraron llevando los anillos. Al frente iban Dhiva y Amma, vestidas de blanco, con sus cabellos claros sueltos cayéndoles al hombro. Ambas sostenían la canasta con sus anillos. Unos metros por detrás entraban Dhira llevando de la mano a la pequeña Devi y con la otra mano sostenía la canasta con los anillos de Lizzie y Bill. La imagen era tan tierna que dolía en el alma. En el lugar solo se escuchaban gemidos y suspiros de ternura. Bill miraba orgulloso a sus twins y a sus ahijadas. Si, sus ahijadas. Valeria y Tom habían decidido que Bill y Lizzie fuesen los padrinos de sus twins, Amma y Devi quienes habían nacido dos meses antes del 1er año de Dhiva y Dhira.
Cuando aún no se habían recuperado de la imagen de sus respetivos twins, hace la entrada Joaquín llevando de su brazo a Lizzie. Quién iluminó el lugar como un ángel. Bill no podía quitarle los ojos de encima. Tom había tenido razón, estaba tan hermosa que sus piernas le temblaron. La miró de pies a cabeza y cuando se encontró son sus ojos, sonrió. De esa manera que hacía que Lizzie dejara de respirar. Los pocos metros que los separaban pasaron en cámara lenta. Era uno de los momentos más maravillosos de su vida. Lizzie no le quitaba los ojos de encima. Sus almas se habían conectado y ya era imposible pensar en que pasaba a su alrededor. Eran solo ellos dos. En su mágico mundo. Lo miraba embobada como lo hizo desde el primer momento en que sus ojos hicieron contacto. Estaba tan guapo con su traje, su cresta peinada y su sonrisa infartante dibujada en los labios. Le costaba respirar, algo que siempre le sucedía y nunca iba a dejar de sucederle cuando viese sonreír a Bill. Las lágrimas amenazaban escapar cuando reaccionó y escucho la música que sonaba con su entrada. Bill la había sorprendido gratamente. Inclusive los twins, que estaban a un costado del altar, ahora la habían reconocido y se movían al compás de la misma.
Llegando al altar, Bill baja el escalón y se acerca. Joaquín besa en la frente a Lizzie y Bill la toma de la mano llevándola consigo al frente. Detrás, y con los nuevos acordes sonando, entra Valeria junto a Jesse quién la escoltaba. Ella le había pedido que la entregara  en la Iglesia ya que no se hablaba con su padre desde hacia mucho tiempo. Obviamente acepto complacido. Desde el nacimiento de Dhiva y Dhira, Jesse había abandonado un poco las giras y había sido parte activa de la vida de todos. Sobre todo de la vida de Valeria, que lo había tomado como imagen paterna.
Al verla, Tom se quedó petrificado. Jamás creyó que iba a poder renunciar a todo para entregar su vida a una sola mujer hasta que conoció a Valeria. Y hoy, después de tantas idas y vueltas, de tantos miedos, estaba haciendo lo correcto. Estaba oficializando su amor por ella ante su familia, ante sus hijas, ante la sociedad y ante el mundo. Se sentía desbordado, casi tanto como cuando sus hermosas y pequeñas twins nacieron. Algo que le había cambiado por completo su forma de ver la vida. Ahora entendía perfectamente porque a Bill le había costado tanto separarse de Lizzie cuando estaba embarazada. Lo había vivido en carne propia con la última gira, mientras Valeria aún no había dado a luz. Por ello ahora viajaban los 8 a todos lados juntos. Juntos a las giras de TH, juntos a las presentaciones de Lizzie, juntos a los viajes de negocios de Valeria, juntos de vacaciones. Ya nada los separaba. Eran una gran familia y más grande aún eran cuando se les unía Geo, Jessica y su pequeña Adda, (Sí, le habían puesto ese nombre por el personaje del libro de Lizzie) quién había nacido unos meses después que las gemelas de Tom. Ahora solo faltaba que Gus e Yvanna decidieran hacerlos tíos, lo cual no iba a tardar demasiado.
Cuando Valeria llegó cerca del altar, Tom la tomó de la mano y se acercó hacía donde estaban Bill y Lizzie, colocándose a su derecha.
Ambos se miraron extasiados de felicidad y con ese gesto de hermanos, que solo ellos entendían, se transmitieron todo lo que en ese momento pasaba por sus mentes y sus corazones. Y se entendieron a la perfección como si hubiesen pronunciado cada palabra.
Por fin lo habían logrado. Por fin la vida los había compensado por todo lo malo que ambos habían vivido. Por fin sus historias tenían un verdadero final feliz. 

lunes, 16 de julio de 2012

Capitulo Nº 12 - ULTIMO CAPITULO (última parte)



Después de una tarde/noche agitada por todo lo del bautismo, estaba recostado en la cama con Valeria. Ya eran las 10pm y habíamos tenido una muy excitante ducha, juntos. De pronto se levanta apurada y se encierra en el cuarto de baño. Desde la cama pude escucharla. Estaba con nauseas. Me puse el bóxer, una remera y fui hacia el baño.
—Cariño estas bien?—pregunté golpeando la puerta.
—Si......esta todo bien—dijo con voz de no sentirse muy bien.
—Quieres un efervescente? Quizás te cayó mal algo que comiste durante la fiesta.
—No, no es eso. Ya salgo—dijo y me quedé parado al lado de la puerta hasta que pasó un rato y salió.
—Estás muy pálida, quieres que llame al Dr. Harpper para que te vea?
—No creo que sea necesario—respondió sacudiendo la cabeza—Ya tengo la respuesta—dijo mostrándome algo que tenía en la mano. Algo que luego de unos segundos reconocí.
—Eso....eso es un.....es un...estas?—balbucee, no me salían las palabra.
—Si amor, es.....es un test de embarazo......y dio positivo—afirmó.
No pude decir nada, solo mirarla a los ojos y sonreír.

viernes, 13 de julio de 2012

Capitulo Nº 12 - ULTIMO CAPITULO (2da. parte)




NARRADO POR TOM



Después de casi cuatro largas semanas de mudanzas, viajes a México, entrevistas telefónicas por la llegada de los twins y rallys evitando paparazis pude quedarme todo un día haciendo “nada” en la casa. Valeria se había ido a reunir con Patrick y una cadena de librerías que quería promocionar el segundo libro de Lizzie que saldría en 15 días.
—Tom, llegó esta caja para ti y tu hermano—dijo Bruni entrando.
—Gracias!—dije—Que será?
—No lo sé, pero lo que sea, debe ser de aire o tergopor porque no pesa nada.
—Es la línea de ropa!—dije emocionado leyendo la nota dentro del sobre. Desesperadamente quité la cinta y abrí la caja. Allí estaban todos nuestros diseños hechos realidad. Saqué uno por uno para verlos. Eran increíbles. Mucho mejor que verlos en un papel.
—BIIIIIIIIILL!!!—grite—BIIIIIIIIIIIIIIIIIIILL!!!—insistí hasta que apareció desde el hall trasero.
—Que sucede?
—Mira!! Nuestros diseños!—dije tan emocionado, nunca pensé tener talento para estas cosas.
—Oh! Grandioso!! Dejame ver—dijo tomando la ropa que estaba apoyada en el sillón.
—Oh por dios!—dije asombrado!—No puede ser!!
—Que? Que paso?—dijo algo asustado Bill.
—Mira esto!—le dije levantando uno de nuestros diseños en color rosa y en miniatura, detrás tenía bordado un nombre—Es para Dhiva! Por dios, que cosita más hermosa!
Bill se asomó dentro de la caja y encontró el mismo conjunto, en celeste con el nombre de Dhira en la espalda. Una enorme sonrisa de papá baboso se dibujó en su rostro.
—Listo!—dije—Foto de presentación en sociedad con esta ropa! Ni lo dudes—afirmé.
—Pensaba lo mismo y es más, la foto la subiré al blog de Lizzie. No quiero que la primera foto exclusiva la tenga una revista.
—Pero Lizzie le prometió a Paulina la foto exclusiva.
—Paulina será la primera en tener fotos exclusivas y una nota para publicar en su revista, el resto levantarán la foto del blog.
—Y eso?—pregunto Lizzie mientras bajaba por las escaleras.
—Nuestros diseños! Y un diseño exclusivo para los twins—dije mostrándole.
—Oh! Que ternura!!
—Verdad? Donde están los peques?—pregunté.
—Durmiendo, porque en un rato debemos ir a su primera consulta médica y luego a ver al Dr. Horvill.
—Para que? No te han quitado ya los puntos?—preguntó Tom.
—Si, pero me hará una ecografía para ver como está cicatrizando por dentro.
—Quieres que te lleve?
—No gracias, Chinito! Me llevará Bruni en mi camioneta.
—Y los paparazis?
—Bruni tapo las ventanas de atrás con unas cartulinas oscuras para que no puedan sacar fotos. Igual irán en sus sillitas y tapados.
—Ok! Bill, tu iras?
—Si, claro.
—Ok! Subo esto a la oficina así después lo discutimos, te parece?
—Si, perfecto—respondió Bill.
Deje la caja en uno de los cuartos que habíamos reacondicionado como oficina para los cuatro y me senté a leer las noticias. No paraban de hablar de los twins y de mi noviazgo con Vale. Había decidido hacerlo oficial desde el primer momento. Ya no quería ocultar más nada. No me importaba si les gustaba o no. Quienes realmente me querían estaban felices por mí y eso era todo lo que importaba.
—Hola hermoso!—dijo Vale asomándose por la puerta.
—Hola cariño! Como te fue en tu primera reunión como manager oficial?
—Excelente! Conseguimos que la cadena de librerías promocione el 2do y el 3er libro.
—En serio?  Eso es increíble!
—Si, estaba buscando a Lizzie para contarle pero no la veo ni a ella ni a Bill.
—Uh! Pero que rápido pasa la hora—dije dándome cuenta que había estado casi 2 horas frente a la computadora leyendo notas—Se deben haber ido al médico. Hoy era la primera consulta de los twins.
—Si, tienes razón! Se me había pasado. Bueno, voy a ducharme—dijo mirándome de reojo con una sonrisa en sus labios y se alejó.
—Ducharte? Espera Vale!!! Yo también quiero!!!—grite mientras salía de la oficina corriendo tras ella.

Cuando Lizzie y Bill volvieron del médico tuvimos la buena noticia de que los twins estaban creciendo perfectamente. Dhiva que había nacido con 1205kgs en un mes pasó a pesar 2100kgs y Dhira que había pesado 1675kgs al nacer, pasó a pesar 2400kgs.
Después de lo que habían pasado las primeras horas de vida me llenaba el corazón saber que estaban tan bien y creciendo fuertes. Era un alivio.
Mañana 15 de agosto, al mediodía, sería el bautismo de los peques ya que cumplen exactamente un mes. La ceremonia la haríamos en la casa. Un sacerdote amigo de la familia de mi madre vendría a bautizarlos y luego haríamos un almuerzo para la familia y amigos que asistan. Paulina cubrirá la noticia, ya que ahora ella era nuestra vocera oficial, como la llamaba en broma Lizzie. Todo lo que queríamos anunciar, decir o mostrar lo hacíamos a través del blog, las paginas de TH o en la revista de Paulina, quién había abandonado TeenHeart para crear su propia revista F.I.T (Für immer teens).
Con Luz y Valeria les compramos a los twins la ropa para la ocasión. Nada de trajes o vestidos de novia en miniatura. No era lo que nos gustaba ni lo que Bill o Lizzie deseaban. Nos decidimos por una camisa blanca, un pantalón náutico y unos zapatitos frescos para Dhira y un vestidito rosa con voladitos sutiles para Dhiva con sus sandalias haciendo juego. La abuela de Lizzie había mandado por encomienda dos mantitas tejidas por ella. Lizzie estuvo llorando desde que las recibió porque extrañaba mucho a su familia y quería que conozcan a los twins. Pero su abuelita no podía viajar por la edad y los problemas de corazón y los twins eran muy pequeños aún. El pediatra le recomendó aguardar un mes más para realizar un viaje tan largo con ellos. Por lo que no le quedó otra que resignarse a esperar un mes más.
Pase toda la tarde terminando de ayudar a adornar la casa, armar las mesas y decorar el hall techado. Vale se levanto de la siesta y lo primero que hizo fue contarle a Lizzie las buenas noticias y pude ver otra vez ese brillo en sus ojos. Amaba escribir y que la gente entienda y se identifique con sus historias. Fue tan feliz con el éxito de su primer libro, que casi no podía esperar a publicar el segundo.
Como había prometido, me dio una copia corregida y ya la había empezado a leer. Me tenía atrapado. Jamás hubiese creído que iba a leer un libro de este estilo. Aunque en esta segunda parte, más oscura y vil, se había lucido grandiosamente.
A la noche salí a cenar con Valeria pero fue muy complicado debido a la gran cantidad de paparazis que nos persiguieron. Por suerte aún la casa seguía siendo un lugar inaccesible para los fotógrafos y reporteros. Ahora si agradecía la exagerada custodia que Bill había puesto desde un principio.

A las 8am suena el despertador y me levanto rápido para ducharme. Tenía que ir a buscar la torta del bautismo, la ropa a la tintorería y me había ofrecido para ir a buscar al sacerdote. Salí rápido con la camioneta a las 9.30am en busca de todas las cosa. Valeria ayudaría a Lizzie con los twins y Bill debía ir a buscar a nuestra madre y los souvenirs.
A las 11am estaba en la estación de bus esperando la llegada del cura, quién arribo puntualmente a las 11.10am.
—Tom, hijo! Que placer verte después de tantos años—dijo.
—Padre, como le va?
—Muy bien, hijo. Feliz por la noticia de los twins.
—Si, es una gran noticia para toda la familia. Después de lo que han vivido Lizzie y Bill es el final feliz que se merecían.
—Si, es cierto. Han pasado por mucho! Pero gracias a Dios, han superado cada obstáculo demostrando que con amor y perseverancia se consiguen las cosas.
—Si, padre. Así es!—dije algo irónico. No estaba para nada de acuerdo con lo que había dicho, pero no me iba a poner a discutir faltando tan poco para el bautismo.
Llegamos a la casa y enseguida lo deje con nuestra madre, para poder ir a bañarme y cambiarme. A las 12.30pm comenzaría la ceremonia y los invitados estaban llegando. Busque a Valeria, quien estaba lista y cambiando a los twins con ayuda de Lorena mientras Lizzie se bañaba.
—Cariño, cuando termines con los twins, puedes venir?—le dije.
—Si, amor, dame unos minutos—contestó y me fui a bañar.
Cuando había terminado y salí hacia mi cuarto, Vale estaba sentada frente al espejo maquillándose.
—Amor, que necesitabas?—preguntó.
—Estoy muy nervioso, no se que ponerme. Estas son las dos opciones que más me gustaron—dije.
—Creo que ésta va con la ocasión—dijo señalando el jean negro con un sweater de hilo ajustado.
—Zapatos o zapatillas?
—Si te pones las zapatillas negras, va a quedar bien. Es más tu estilo—dijo sonriente.
—Estás hermosa—le dije mirándola. Llevaba unos bermudas floreadas en tonos claros. Una blusa blanca y sandalias. Se había recogido el pelo, dejando caer algunos mechones sobre sus hombros. El maquillaje casi era invisible, salvo por el brillo de sus labios.
—Gracias, amor!—dijo y me acerque a abrazarla. Hundí mi boca en el hueco de su cuello y deposite allí un suave beso mientras me impregnaba de su aroma. Ella me abrazó.
—Estás nerviosa?—le pregunté mientras me cambiaba.
—Por el bautismo no tanto. Me pone más nerviosa saber que es el primer evento en el que estaremos nuevamente juntos.
—Eso es lo más lindo—dije besando su mejilla y entrando al baño para arreglar mi cabello.
—Para ti es fácil, estas acostumbrado a todo esto. Yo siempre estuve al margen.
—Acostúmbrate porque ahora eres la futura señora de un rockstar—dije burlonamente señalando su anillo de compromiso y me sonrió torciendo la boca.
—Listo?—preguntó.
—Si, un poquito de perfume.....y ya esta! Como me veo?
—Totalmente sexy!!—respondió sonriente.
—Somos los padrinos más sensuales de Alemania!—dije bromeando y la tomé de la mano para bajar.
La ceremonia fue sencilla, pero hermosa. Obviamente, Dhiva y Dhira fueron las estrellas del día. Amaba tanto a esos peques! Se me derretía el corazón al verlos sonreír o agitar sus bracitos cuando les hablaba. Era increíble como esas dos criaturitas podían hacer lo que quisieran conmigo. Me había cambiado la vida llenándola de felicidad. Bill y Lizzie desbordaban amor. Por fin su historia, su complicada historia de amor tenía un final feliz y muy merecido. Ojalá nuestra historia con Valeria, tenga un final tan feliz como la de ellos.

domingo, 8 de julio de 2012

Capitulo Nº 12 - ULTIMO CAPITULO (1ra. parte)





Narrado por Lizzie



—Tienes todo listo?—le pregunté a Bill.
—Si, ya cargue todo en la camioneta—respondió sosteniendo a Dhira.
—Entonces vamos—dije haciéndole señas a Valeria para que empuje la silla de ruedas. Si bien ya podía caminar sola, suavemente, era política del hospital retirarse de esta manera.
Bill bajó con Dhira en brazos y una serie de globos que nos habían enviado de obsequio y Tom bajó con Dhiva y un gran peluche. Inclusive más grande que mi gorda hermosa. El Dr. Horvill, la nursery y la enfermera nos acompañaron hasta la puerta en donde se despidieron de los Twins y de todos nosotros. En una semana volvería a ver al Dr. para controlar la cicatrización de la herida y luego para quitarme los puntos.
Los twins fueron colocados en sus respectivas sillitas en la parte de atrás de la Q7 de Bill y yo me senté entre ellos. Adelante viajaba solo Bill y el gran peluche. Tom viajaba con Valeria, los bolsos y los globos en mi camioneta.
—Estás bien, cariño?—me preguntó Bill
—Si amor, perfecta y feliz de volver a casa.
—Yo también. Iré por adentro para no agarrar transito y poder viajar tranquilos, te parece?
—Si, perfecto. Cariño?
—Si, dime.
—No notaste algo raro entre Tom y Valeria? Como que están más juntos, con más confianza? Como cuando estaban saliendo.
—No lo sé, no preste demasiada atención. Lo que si noté es que hacen todo, juntos, pero no vi ningún indicio de que pudiesen estar saliendo nuevamente.
—Ojala Tom recapacite y esta vez no la deje ir.
—No lo he escuchado hablar de Ariel, por estos días. Crees que pudo haber roto con ella para volver con Valeria?
—No lo sé. Pero eso es lo que espero!—dije contenta—Estaba pensando en volver a pedirle a Valeria que sea madrina de Dhiva.
—Y Vico??
—Vico?? No he sabido nada de ella desde hace meses. No me ha llamado ni ha preguntado por los twins. No creo que le importe demasiado que la remueva de su puesto.
—Pero Alien, ella es tu mejor amiga!
—Yo pensé lo mismo, pero me di cuenta que mis mejores amigas estuvieron a mi lado todo este tiempo y fueron Luz y Valeria. A pesar de la distancia y de los trabajos de las tres siempre estuvimos en contacto. Creo que Vale se merece ser la madrina de Dhiva. Ella fue la primera opción. Además eso la obligará a estar siempre en contacto con Tom—dije riendo.
—Tienes todo planeado, verdad?—dijo mirándome por el retrovisor sonriendo.
—Algo así. Verdad, peques? Hay que conseguirle novia al tío Tom—dije tomándole las manitos. Ambos comenzaron a patalear como si entendiesen lo que les decía.

Cuando llegamos a la casa, estaban todos esperándonos. Isobel, mi mamá, Doris, Bruni, Arthur, Gengis, Christie, Janice, Luz, Chester, Anna y Jeremy (a quienes llevaba tiempo sin ver, pero con quienes cada tanto hablaba), Roder, el Dr. Harpper y Natacha. La casa estaba toda adornada con globos celestes y rosas. En un rincón había una pila enorme de regalos. Enseguida salude a todos y puse a los twins en el catre para que pudieran verlos. Estaban todos emocionados con la recuperación de Dhiva y mis peques eran la atracción del día. Ellos dos, felices. A pesar de ser tan chiquitos, eran muy despiertos y avivados. Pataleaban y agitaban sus manitos cuando les hablaban o emitían algún gritito de alegría. Parecía como si entendiesen cada palabra y supiesen lo importante que eran para todos nosotros.
Nos sentamos en el hall trasero y Doris con ayuda de mi mamá y Lorena sirvieron un delicioso brunch. Había sándwiches vegetarianos, de pollo, ensaladas, mucha fruta fresca y te frío. Mientras le daba de comer a Dhiva, Bill se encargó de Dhira.
Luego de un buen rato de charlas y risas decidí hacer pública mi decisión de que Valeria fuese la madrina de Dhiva como siempre había querido.
—Escuchen, necesito decir algo.
—Ssshhhh! Silencio, dinos Lizzie—dijo Christie.
—Bueno, como sabrán, hace un tiempo tengo elegidos a los padrinos de los twins. Tom será padrino de ambos, Luz será la madrina de Dhira y había elegido a Vale como madrina de Dhiva, pero bueno, por determinadas circunstancias ella prefirió que eligiera a alguien más por lo que había elegido a Vico, mi amiga de Argentina.
—Si, así es—afirmó Tom curioso.
—Pero cuando veníamos con Bill en la camioneta, me dí cuenta que no era justo. Quería que mis mejores amigas y mi hermano del alma, las tres personas más cercanas a mí fuesen los padrinos de mis twins. Quería que tres de las personas más importantes de mi vida fuesen los que cuidarían y guiarían a mis peques en caso de que fuese necesario. También se que es una responsabilidad muy grande, pero que la cumplirán con amor y placer. Por eso decidí que no quiero que Vico sea madrina de Dhiva, te quiero a ti Vale—le dije mirándola—Tú fuiste siempre la primera opción y la persona en la que pensé al momento de elegir. Quiero que tú sea la persona que esté al lado de Dhiva cuando yo no esté y ella necesite a alguien. Tú eres mi mejor amiga, y a ti te elijo—concluí esperando su respuesta.
—Gracias amiga—dijo parándose para abrazarme—Obvio que acepto y te pido perdón por no haberlo hecho desde un principio—concluyo y se secó las lágrimas.
—Dhiva—dije levantándola un poco—Te presento a tu  madrina—y se la entregué a Valeria.
—Hola mi corazón!—dijo ella besándole la frente y la colocó sobre sus piernas. Tom se acercó y comenzó a juguetear con Dhiva.
—Ves? A eso me refiero—le dije a Bill—Se los ve tan bien juntos.
—Y bueno, será cuestión de que ellos se den cuenta—me dijo acercándose y entregándome a Dhira.
Estuvimos casi hasta el atardecer. Cuando solo quedamos Valeria, Doris, Bill, Isobel y mi madre, Tom hizo un anuncio.
—Ahora que estamos los más íntimos, quería contarles algo—dijo parándose detrás de Valeria y apoyando las manos en los hombros de ella. Miré de reojo a Bill con una sonrisa pequeña asomándose en mis labios.
—Que sucede?—preguntó Isobel.
—No voy a dar muchas vueltas ni explicaciones del asunto por....
—Ya lo estás haciendo—interrumpió Bill y le dí un suave codazo para que lo deje continuar.
—Si, es cierto....bueno, Vale y yo hemos decidido darnos una nueva oportunidad—dijo y un grito de felicidad salió descontroladamente de mis labios.
—Perdón—dije tapándome la boca—No saben cuando esperé este momento. Sabía que no podían estar separados—afirmé y me paré para abrazarlos a ambos—No saben lo feliz que me pone, los quiero tanto!
—Felicitaciones!—dijo Bill acercándose a saludarlos.
—Cariño! Me alegra mucho—dijo Isobel besando a Tom—Sabía que mi Tom no iba a dejarte escapar otra vez—le dijo mientras abrazaba a Valeria.
Mi mamá y Doris abrazaron a ambos y propusieron un brindis. Trajeron champagne frío y las copas.
—Brindemos por Tom y Valeria y las segundas oportunidades—dije.
—Y por Dhiva y Dhira—dijo Tom.
—Si, por los twins más hermosos—dije.
—Y por la hermosa familia aquí presente—dijo Bill.
—Salud!!!—dijimos todos juntos al chocar nuestras copas.

Mientras Bill acostaba a los twins, quienes dormían plácidamente, me senté al lado de Valeria.
—No puedo creer que volvamos a ser concuñadas! Estoy tan feliz!—le dije abrazándola.
—Yo también, veía tan lejos y casi imposible este momento!
—Porque? Si siempre se amaron. Eso nunca estuvo en discusión!
—Lo sé, pero bueno.....yo soy así, insegura.
—Y ahora que harás con Evan y tu trabajo.
—Renuncié—dijo son una sonrisa.
—Como que renunciaste?
—Si, esta mañana me reuní con Evan, le dije lo que sucedía y renuncie tanto a Saturn como a GMB.
—Espera, espera!! Que hace Evan en Hamburgo?
—Tenía que cerrar un par de contratos, pero eso ya no importa.
—Y que te dijo cuando le planteaste tu situación con Tom.
—Que algo así podía pasar. Sabía que nosotros no habíamos terminado del todo y que quedaban sentimientos dando vueltas.
—Donde hubo fuego....cenizas quedan!—dije.
—Algo así. Pero por suerte no hay resentimientos.
—Y ahora que harás?
—Lo primero que tengo que hacer es buscar un departamento.
—Que?? Estás loca?? Habiendo aquí cuartos de sobra piensas buscarte un departamento??
—Si, tengo que vivir en algún lado.
—Bill!!—grite y se acercó.
—Dime, cariño.
—Valeria renunció a su trabajo y quiere buscar un departamento para ir a vivir.
—Departamento?? No piensas quedarte aquí?
—Le dije lo mismo.
—No quiero ser una molestia. Hay mucha gente ya aquí, más los twins. Seguro querrán quedarse solos y tener un poco de paz.
—Paz?? Que es eso?—dije y reímos con Bill—Tom!!—grite y se acercó.
—Que pasa?
—Valeria quiere alquilar un departamento!!!
—Como? No piensas quedarte aquí conmigo?
—Parece que no—dije.
—Me parece muy pronto para volver a vivir juntos—dijo avergonzada—No quiero echar las cosas a perder.
—Quieres alquilar un departamento, hazlo. Pero es dinero tirado porque el 90% de las noches las pasaras aquí, conmigo—remato con una sonrisa y fue hacia donde estaba Isobel.
—Listo. Te mudas con nosotros!!—dije feliz y Vale sonrió aceptando.
—Voy a ver a los twins—me dijo Bill dejándonos solas nuevamente.
—Y como harás con el trabajo? Es decir, piensas hacer algo o vivirás de tus ahorros?
—Por el momento me voy a tomar uno o dos meses de vacaciones, para enfocarme en hacer bien las cosas con Tom y para disfrutar de mis sobrinos—dijo sonriendo—Después veré. Tom me dijo que hablaría con Christie o podemos hacer algo free lance entre las dos, verdad?
—O puedes ser mi manager.
—Tu manager? Pero no es Patrick tu manager?
—No, en realidad el es mi editor y agente porque no tenía manager, pero siempre me dijo que debía buscarme uno que arregle las cosas por mí.
—Pero yo no entiendo nada de libros y publicaciones....
—No dista mucho de lo que hacemos, ya veras. Además Patrick te dará una mano. Ambos buscan el mismo beneficio. Aceptas?
—Si Patrick no tiene problemas, encantada seré tu manager.
—Listo!—dije abrazándonos.
—Muchos abrazos entre ustedes, y nosotros que?—dije Tom acercándose con Bill.
—Los twins duermen?—pregunté.
—Si, como dos angelitos—respondió Bill.
—Les presento a mi nueva manager—dije sonriendo.
—En serio?—preguntó Tom.
—Si, Patrick siempre dijo que debía buscarme un manager, y aquí lo encontré.
—Felicitaciones!—le dijo Bill.
—De a poco las cosas se van encaminando—dijo Tom apoyando su mano en la pierna de Valeria y besó su mejilla.
—Si me disculpan me voy a recostar un ratito—dije—Estar tanto tiempo sentada hace que me duela la herida.
—Necesitas ayuda?—preguntó Valeria.
—No, estoy bien, los twins van a dormir un buen rato así que aprovecharé antes de que se despierten con hambre.
—Los van a poner en su cuarto o con uds?
—Alien los quiere unos días con nosotros, hasta que pueda moverse mejor—respondió Bill.
—Si, me cuesta levantarme aún con la herida.
—Si, mejor que los tengas cerquita. Nos vemos más tarde. Yo voy a hablar con la empresa de mudanzas. Voy a tener que viajar a México en estos días para preparar todo.
—Si necesitas ayuda, avisame. Te puedo dar el teléfono de la agencia que usamos nosotros para venir aquí.
—Sería genial contactarme con alguien de confianza—dijo y entró con él a buscar la información.
Con dificultad me paré y enseguida Tom me ayudo.
—Gracias Chinito!—le dije tomándolo del brazo mientras me llevaba hacia la escalera—Como te sientes?—pregunté.
—Con lo de Valeria?—dijo y respondí afirmando con la cabeza—Genial. Extrañaba todo estas sensaciones que tengo junto a ella.
—Espero que esta vez no la dejes escapar—respondí mirándolo de reojo.
—Nunca más, lo juro! Ella es la indicada y siempre lo supe. Desde que la ví por primera vez, pero me atemoricé al verte a ti y Bill formando una familia, tú dejando todo para seguirlo.....es como que me ví en la obligación de hacer lo mismo con Vale, y no me sentía preparado para tanto. La situación me superó y no supe manejarla.
—Pero Bill y yo somos una cosa y tú con Vale son otra muy distinta. No tienes porque hacer lo mismo que nosotros. Somos un caso especial—dije riendo—Después de todo lo que pasamos, nos dimos cuenta que no debíamos esperar para hacer lo que queríamos. Y bueno, el sueño de ambos era formar una familia, por eso cuando nos enteramos de la llegada de los twins, nos pusimos tan felices—dije entrando a mi cuarto.
—Lo sé, son cosas mías—dijo sonriendo mientras me ayudaba a recostarme. Se sentó a mi lado y miró a los twins, acariciándolos suavemente para no despertarlos—Todavía no puedo creer que después de tanto tiempo de espera estén aquí.
—Yo tampoco. No sabes lo feliz que me hacen—respondí.
—Ojala algún día vivamos lo mismo con Vale.
—Obvio que lo van a vivir y quizás tengan twins también—dije sonriendo.
—Me alcanza con una princesita hermosa como Vale—sonrió—Bueno, te dejo descansar. Nos vemos más tarde—dijo tomándome de la mano.
—Gracias Chinito, por estar siempre y en todo momento. Te amo!
—Por nada. Yo también te amo....los amo!—dijo mirando a los twins antes de salir del cuarto y dejarme sola. Encendí el equipo de música con volumen bien bajo y me puse a escuchar un par de temas lentos para relajarme, entre los cuales estaba Ruégame (obviamente). Cerré los ojos y quedé profundamente dormida.

miércoles, 4 de julio de 2012

Capitulo Nº 11 (9na. parte)




Nos dirigimos a la Nursery y empecé a sentirme nervioso. Me ponía nervioso ver a nuestra princesa en una incubadora, conectada con tubos....tan chiquita. Por un momento se me humedecieron los ojos, pero retuve las lágrimas. Lizzie tomó mi mano y sonrió. Estaba tan feliz, su rostro había cambiado completamente. Hoy irradiaba luz y felicidad.
—Deberán ponerse esto—dijo la enfermera entregándonos las cofias, batas y protectores para los zapatos.
—Que sexy te ves Chinito—me dijo bromeando.
—Si, y no te das una idea tú, con el suero colgando—dije y reímos.
Lizzie suspiró y me miró seria, pero con la felicidad tatuada en su mirada.
—Listo?
—Si—respondí y entramos. Nunca había estado en una nursery y menos en terapia. Ver tantas cunitas con sus bebes a la espera de ser atendidos, otros durmiendo, otros siendo alimentados. <Como harán para no confundirse de bebes?>me pregunté. <Fue muy inteligente de parte de Bill haber pedido que los twins estén en la habitación con Lizzie>afirmé. Al final del pasillo estaba la puerta que nos llevaría a donde estaban Dhiva y Dhira. Empujé la puerta y ayude a Lizzie a pasar. En la habitación había muchas incubadoras, maquinas y tubos por todos lados. Pero solo había unos 5 bebes, de entre los cuales estaba mi belleza.
Cuando nos acercamos a la incubadora de Dhiva no podíamos creer lo que veíamos. Dhira estaba recostado a su lado y había pasado su bracito por sobre la espalda de ella. Como protegiéndola, como diciendo: “tranquila, aquí estoy”. Lizzie me miró y sonrió enormemente.
—Y? Nos es hermosa?—me preguntó.
—Es más que eso, es perfecta—respondí mientras la miraba—Además son iguales. Tienen tu bocota—dije bromeando.
—Bill dijo lo mismo, pero tiene la misma nariz de uds.
—Si, eso es verdad.
La enfermera se acercó y ayudo a Lizzie para que pueda amamantar. Tomó a Dhira y se lo entregó. Este se arqueo, llorisqueo un poco hasta que se prendió al pecho de su mamá.
—Tomé, aquí esta Dhiva—me dijo la enfermera mientras me entregaba a la criatura más pequeña y hermosa del mundo envuelta en su mantita de ositos color rosa. Aún estaba conectada a las máquinas de monitoreo.
El corazón se me salió del pecho. Una vez en mis brazos, ella se estiro y abrió la boca en un gran bostezo. Aún llevaba el respirador, pero ahora solo era nasal. Llorisqueo un poquito y cuando comencé a hablarle para calmarla, abrió sus ojos. Dos hermosos luceros color marrón, afeliandos. Me recordaba a los ojos de Bill. Se quedaron mirándome fijos mientras le hablaba.
—Hola princesa! Soy tu padrino Tom. Te acuerdas de mi?—dije y la acerqué para besarle el cuello. Enseguida reaccionó y me tomo del cabello. Sacudía sus piernitas y bracitos mientras me seguía mirando. Sabía que me había reconocido.
—Como no se va a acordar con toda la música estrepitosa que le hiciste escuchar—dijo Alien bromeando y la miré con los ojos entrecerrados.
—Ella va a ser roquera como el padrino, nada de música melosa como la que tú escuchas—dije y reímos.
—Hacemos cambio?—me dijo. Ahora era el turno de comer de Dhiva. Deje a la pequeña apoyada en su brazo y tomé a Dhira del otro.
—Hola campeón! Estás lleno, parece, verdad?—le dije apoyándolo en mi hombro.
—Aquí tienes una toallita, no sea cosa que devuelva sobre tu ropa—dijo.
—No es problema—respondí—Y comencé a golpear suavemente su espaldita para que elimine el aire. Luego de unos minutos lo acomodé en mi brazo. Sus ojos eran marrones verdosos como los de Alien. Me miró fijo y comenzó a sacudir sus bracitos.
—Que es lo que te sucede? Estás contento porque tu hermanita se encuentra mejor?—le decía mientras él seguía sacudiendo piernitas y brazos—Demasiada energía, para ser tan pequeño. Eh?—dije mirando a Alien, quién afirmó con un movimiento de cabeza.
—Ahora entiendes porque me dolía tanto cuando se movían? Me mataban a golpes!—dijo acomodando a Dhiva en su hombro. Ella llorisqueo hasta que comenzó a succionar su mano. La imagen era hermosa. Sus enormes ojos mirándome y succionando su mano como si no hubiese comido. Saque mi celular del bolsillo y le tomé una foto.
—Que gordita glotona eres!—dije acariciándole la nariz, mientras ella cerraba los ojos ante mi contacto.
—Eso es un buen síntoma. Ha estado a suero y medicamento, pobrecita! No es cierto mi vida?—le dijo mirándola y llenándola de besos.
—Siento interrumpir, pero ha terminado el horario. Pueden volver a la 1pm.
—Si—dijo Alien mientras la enfermera acostaba nuevamente a Dhiva y Dhira—Adiós mis bombones, nos vemos después—dijo y les dio un beso a cada uno.
—Descansen mis amores—dije acariciándolos. Ambos se quedaron dormidos y esta vez fue Dhiva quién paso el brazo por encima de su hermanito.
Salí de la nursery tan feliz que no me cabía en el pecho tanto amor. Mientras estábamos en el ascensor, me arrodille al lado de Lizzie y la abracé muy fuerte. Me sentía demasiado bien, para arruinar el momento con palabras. Ella me entendió perfectamente y me devolvió el abrazo y un “te amo” al oído.
Nuevamente en la habitación les mostré a todos la foto de Dhiva. Quedaron todos embobados con semejante belleza. Cuando Bill volvió de acompañar a Lorena a tomar un taxi, me acerque para abrazarlo.
—Felicitaciones, hermanito. Es la cosita más hermosa que vi en mi vida! Hermosa y fuerte como la madre—dije guiñándole un ojo a Alien.
—Le mostraste la foto?—preguntó Alien—Bill no la ha visto despierta aún.
—No?? Y porque me dejaste pasar a mí?
—Porque sabía lo preocupado que estabas por ella—dijo Bill y me emocionó hasta los huesos.
—Mira—dije dándole el celular—Tiene tus ojos, eso no se puede negar.
—Es igual a ti, cariño—dijo Alien abrazándolo.
—Pero con tu bocota—dije bromeando.
—Es tan pequeña y tan perfecta—dijo Bill con la voz quebrada.
—Y hoy vas a poder verla despierta, amor!—Le dijo entusiasmada Alien y se fundieron en un abrazo.
A la 1pm estaba en la casa nuevamente, quería saber como le había ido a Valeria con Evan, pero aún no había llegado.
—Mira Doris!—entré gritando—Donde estas?? DORIIISSSS!!!!
—Aquí estoy—dijo entrando desde el hall trasero—que sucede? porque tanto grito?
—Mira, ven! Te presento a Dhiva—dije mostrándole la foto.
—Dhiva?? Espera, espera! Mis lentes, donde deje mis lentes!!—dijo recorriendo los muebles de la cocina.
—Ven, no te preocupes. Siéntate aquí—le dije y conecté el celular a la pantalla del living para poder ver la foto en tamaño enorme— ¡Aquí está! Te presento a la personita más hermosa del mundo—dije.
—Ay pero mi corazón! Mira esos ojazos! Son iguales a los de Bill!—dijo mirándome.
—Es igual a Bill, pero con la boca carnosa como Lizzie.
—Una hermosa combinación—dijo emocionada—Como está?
—Casi perfecta, ha evolucionado grandiosamente desde que pusieron a Dhira junto a ella. Si sigue así, el viernes por la mañana le darán el alta.
—Si, me dijo Lorena que llevaron a Dhira. Que increíble que es la conexión de los gemelos, verdad? Bueno.....mira a quién se lo vengo a decir!—dijo irónica y reímos.
—Sabes algo de Valeria?—pregunté.
—No, la vi irse después de ti. Ha dormido aquí? Porque entre a armar su cuarto y la cama estaba intacta.
—Ha dormido conmigo—dije algo avergonzado.
—TOOOOM!!—dijo alargando mi nombre en tono de reto.
—No es lo que piensas. Hemos vuelto. No puedo vivir sin ella. Tu lo sabes, me lo has dicho miles de veces.
—Ay mi chiquito!! Yo sabía que tarde o temprano te darías cuenta!! No sabes como me alegro. Pero....Evan y Ariel?
—Ella iba a hablar con Evan, pero no ha vuelto. Y yo no veo a Ariel desde hace unos días.
—Pero sería bueno y de caballero que la llames y le expliques. No sería agradable para ella enterarse por los medios.
—Si, tienes razón! Te adoro!!!—dije besándole la frente.
—Alguien más sabe esto?
—No, hasta que Valeria no arregle su situación con Evan no quiero decir nada. Así que mantén el secreto.
—Soy una tumba—dijo y volvió a salir al hall trasero a continuar con lo que estaba haciendo.
Subí a mi cuarto y hable por teléfono con Ariel. Le explique lo que sucedía de la mejor manera posible. Entendió o por lo menos es lo que me hizo creer. Ya se lo imaginaba, por ello hacía unos días que no me llamaba. Le pedí perdón y le agradecí su comprensión. Cuando corte golpearon a mi puerta.
—Adelante—dije, era Valeria—Porque golpeas?
—No sabía si estabas ocupado. Además es tu cuarto.
—Y también tuyo...como te fue con Evan?—dije.
—Mejor de lo que pensaba. A pesar de que no le cayó muy bien la noticia, lo aceptó. Sabía que podía ocurrir.
—Y como harán con el trabajo?
—Acabo de renunciar.
—Como que acabas de renunciar?
—Si, le dije a Evan que renunciaba a seguir con Saturn y llamé a Jacob para avisarle que renunciaba a GMB. De ahí me fui a la oficina postal y envié ambas renuncias.
—Estás segura, Valeria? A mi no me molesta que trabajes con él.
—Pero a mí si, quiero cambiar de ambiente. Voy a tomarme unos meses para ayudar a Lizzie, visitar a los twins las veces que quiera y después veré que hago. Tengo con que mantenerme un largo tiempo.
—Puedo hablar con Christie para que trabajes con nosotros.
—No, por el momento prefiero liberarme de todo y solo enfocarme en una cosa—dijo acercándose lentamente.
—En que? Si se puede saber—dije tomándola de la cintura y apretándola contra mi cuerpo.
—En hacer bien las cosas contigo. No quiero separarme nunca más de tu lado. No me importa renunciar a mi vida para seguirte.
—No es necesario eso, Vale. Sabes que nunca me molesto que tuvieras tu carrera. Así te conocí.
—Y así nos distanciamos—dijo y me abrazó.
—Bueno no hablemos de eso. Ahora hay que enfocarnos en esto nuevo que estamos empezando. Ah! Mira!!!—dije recordando la foto de Dhiva y le entregue mi celular.
—Dhiva??—preguntó y asentí—Mi vida!! Es tan hermosa y chiquita! Sus ojos me recuerdan a Bill.
—Si, tiene los ojos de Bill.
—No sabes que feliz me hace verla tan bien! Aún tiene el respirador.
—Si, pero es solo nasal para darle aire puro. Ya respira sola, come y se mantiene despierta. Cuando la tuve en brazos y le hablé enseguida me reconoció. Parece que es cierto que escuchan cuando están en el vientre. La aturdí tantas veces, pobre santa!!!
—Me pone tan feliz que todo esté saliendo tan bien.
—A mi también—dije sonriendo—Almorzaste?
—No, pero no tengo hambre. Estaba tan nerviosa por ver a Evan que se me cerró el estómago.
—Yo muero de hambre, me acompañas? Le voy a decir a Doris que me prepare algo.
—Si, vamos.
—Ah escucha! La única que sabe de lo nuestro es ella. Estaba esperando saber que había sucedido con Evan para que lo anunciemos juntos.
—Ok! Que te parece si esperamos a que le den el alta a los twins y estemos todos?
—Y como hago para no tentarme en publico?—pregunté acercándola y besando su cuello.
—Son dos días, tampoco es para tanto.
—Para mi es demasiado!—dije y seguí besando su cuello.
—Tom....Tooom.....no ibaaaas a...? Tooom—dijo entregándose.