Music to ♥

domingo, 27 de marzo de 2011

Capitulo #4 (1ra. parte)

Desperté a las 9am con un mensaje de texto de Tom. <En 30 minutos nos sirven el desayuno, vienes? Estamos en el estudio>
—Medía hora?? Pero se cree que soy maga—dije en voz alta.
<Me acabo de despertar, que chances tengo de llegar en ese tiempo? Ninguna. Desayuno aquí y en una hora los veo>
Me levanté, pedí el desayuno, avisando que estaba en la habitación de los Twins y me metí rápido en la ducha. Pude sentir mi celular sonar. Seguramente Tom respondió a mi mensaje. Cuando salí del baño, Anna estaba entrando a la habitación con el desayuno.
Hola Anna, como estás? Se te ve cansada—dije acercándome para darle un beso.
No doy más, anoche terminamos la reunión a las 2am y hoy a las 6am tenía que estar levantada para ir a preparar todo. No veo la hora de que pasen estos dos shows y poder descansar—dijo resoplando.
Te irás a tu casa a descansar?
—Si, vuelvo 15 días a mi casa en Munich y luego me reúno con el staff en Berlín. Tu como estas? Casi no hemos hablado.
—Bien, un poco aburrida porque no me dejan hacer nada, pero bueno, la semana que viene podré disfrutar a los chicos. Ahora están en el estudio, verdad?
—Si, estaban grabando unos temas. Es increíble lo inspirado que está Bill. Es una máquina de escribir—dijo riendo—Te dejo desayunar tranquila. Probablemente nos veamos en el estudio más tarde.
—Ok! Nos vemos entonces—dije mientras la despedía en la puerta.
Mientras me acomodaba en el sillón para desayunar leo la respuesta de Tom.
<En una hora Bruni te estará esperando en el estacionamiento para traerte. Besos>
Me extrañaba que Tom quisiera que vaya y no Bill. O probablemente Bill le pidió que me llamara. Bueno, no importa quien fue. En unos 40 minutos iré.
En ese momento recordé que en mi cartera tenía las dos canciones que Bill me regalo y que aún no había leído. Tome mi bolso y las busque. Allí mismo se me paró el corazón cuando descubro la nota que había escondido a los Twins. Ni siquiera la abrí. Así como estaba, hecha un bollo, la tire en el tacho de la basura. Respiré profundo y tomé las dos canciones. Una se llamaba Alien (tanto en inglés como en alemán) y la otra Heilig o Sacred. Las lágrimas comenzaron a llenar mis ojos en el mismo momento que comencé a leer la letra. No necesite interpretar sus metáforas, sabía muy bien a que se refería cada estrofa. A medida que leía, las lágrimas comenzaban a recorrer mis mejillas. Me sentía confundida, emocionada, sorprendida, shockeada. En un puñado de estrofas Bill describió nuestra relación y lo que siente por mí. Era tan abrumador que el estomago se me cerró y me dieron nauseas, pero a la vez era tan hermoso que una sonrisa se dibujo en mi rostro. Nunca dudé del amor de Bill, pero que este reflejado de esta manera, en lo que después sería una canción, hacía que me sienta demasiado afortunada. Por momentos me preguntaba si realmente merecía tanto. Si realmente mi amor era el suficiente para retribuirle a Bill todo lo que me daba  y todo lo que hacia por mí......y sí, lo era. Lo amaba con cada partícula de mí ser al punto de que mi vida dependía de él....de su sonrisa. Esa sonrisa que me iluminaba el alma, el corazón. Y no solo a mí. Cuando Bill sonreí iluminaba todo y a todos. Era el motor de esta gran familia llamada TH. Me recosté en el sillón con la felicidad brotando por mis poros. Volví a leer las dos letras y nuevamente me emocioné. Realmente me encantaban. Tanto que lo primero que se me vino a la cabeza fue hacerme un tatuaje con una de las frases. Con eso quedaría demostrado no solo mi amor por él, sino que además sería una linda forma de agradecerle. Enseguida imagine las letras que usaría, en que parte me lo haría. Divague un poco con ello hasta que golpearon a la puerta. Era Anna para avisarme que Bruni estaba esperándome abajo para llevarme al estudio. Entre corriendo al cuarto a buscar mi cartera, tome un sorbo del te que ya estaba frío, agarré dos tostadas con dulce y salí volando hacia el estacionamiento.
Disculpame Bruni—dije mientras hacía equilibrio con las tostadas, la cartera y unas carpetas que me dio Christie en el camino.
Dejame ayudarte.
Te has dado cuenta de algo??—le dije mirándolo sonriente.
Que? Que tengo? Que me olvidé?—dijo mirando para todos lados.
Jajajajaja! Nada, me refiero a que si te has dado cuenta que desde que me llamaste para mi cumpleaños me tuteas. Ya no me tratas de usted.
—Es cierto. Pero no lo planee, salió solo. Comencé a sentirte parte de mi círculo personal, de esta gran familia y se dio de manera natural, pero si te molesta puedo volver a tratarte de Ud. —dijo con una amplia sonrisa.
Dios!!! Me hacías sentir una señora mayor—dije elevando los ojos—por favor, no vuelvas a hacerlo más!.
—Pero, porque no me dijiste que te molestaba?
—Porque....no se. Pensé que era tu costumbre y no quería contradecirte.
Me miró de reojo y sonrió. Paramos en un quiosco a comprar una bebida. Comer las tostadas rápido me había dejado la garganta seca y pastosa. Aproveche para comprar Yummys para Bill y algunas golosinas para el resto.
Cuando llegué al estudio, los Twins estaban en la cabina ensayando solos. Note que Bill se había hecho nuevamente la melena, pero a medias. Geo y Gus estaban escuchando atentos. Y por supuesto Erika también estaba allí. Me acerque sin hacer ruido, saludando solo con la mano en alto y me acomodé en un sillón que había detrás de la gran consola. Los Twins estaban haciendo una canción en alemán. Por lo poco que pude escuchar y entender hablaba de la noche y de que ellos estarían siempre juntos. Le hice señas a Geo y se acercó.
—Hola Alien–dijo dándome un beso.
—Hola, es un nuevo tema verdad?—pregunté.
—Si, están ensayándolo de manera acústica. Pero me parece que aún no están muy convencidos, así que primero lo grabaremos con otros instrumentos de fondo.
—Tienes la letra? Porque no logro escuchar bien y me gustaría leerla. Parece muy tierna.
—Lo es. La escribió Bill para Tom. Habla de ellos.
—En serio??—dije sonriendo—Que dulce!!
Geo me hizo señas con una mano y se fue hacia la consola. A los pocos segundos volvió con la letra de la canción en la mano.
Toma, esta es la letra. Quédatela si quieres, yo tengo otra junto al bajo.
—Gracias—respondí y se alejo cuando escucho que Bill y Tom habían terminado.
Leí toda la letra y me pareció hermosa. Hablaba de esa hermosa y única relación que tiene con Tom. De esa conexión tan única y maravillosa que poseen como Twins. Hablaban de cuanto se amaban, de lo unidos e inseparables que eran. Me ponía en lugar de su madre y me daba orgullo. En algún punto envidiaba la relación que ellos tenían porque era única e irrepetible, pero a la vez me encantaba ver como se amaban. Podían pelearse, discutir, enojarse, pero a los pocos minutos se les pasaba y volvían a estar juntos riendo, bromeando, componiendo. Y la letra reflejaba todo eso de manera perfecta. Realmente Bill lograba transmitirte sus sentimientos y estados de ánimo a través de una canción. Podías sentir lo que él sentía cuando la escribía. Te transportabas automáticamente a un mundo de sentimientos y sensaciones que solo sus palabras y la música podían lograr. Era tan fácil y claro comprenderlo.
Levanté la vista del papel y los cuatro estaban ubicándose para ensayar una vez más la canción. Me paré y me ubique en el lugar que Geo había dejado libre y me coloqué los auriculares. Ninguno se había percatado de mi presencia. Se ubicaron y comenzaron nuevamente. La mayor parte la hacían Tom con la guitarra y Bill cantando. Geo y Gus solo usaban el órgano para crear unos efectos de fondo y una pandereta. La combinación era rara, teniendo en cuenta que no había ni batería ni bajo, pero el ambiente creado era increíble. Las miradas cómplices entre los Twins le añadían un toque muy especial. En ese momento me moleste conmigo misma por no haber llegado más temprano para poder grabar. Pero el humor me cambió cuando ví pasar a Chester por delante de Bill haciéndole un primer plano. Estaba grabando toda la canción. Se me ocurrió que si me daban permiso pediría una copia para poner en el blog y que las Tokitas puedan disfrutar de este bello tema como primicia del nuevo cd. O aunque sea una pequeña parte. En cuanto el tema termino no pude evitar emocionarme un poco. Los ojos se me llenaron de lágrimas que intenté detener disimuladamente. Los cuatro sonreían satisfechos. Bill levanto la vista y se encontró con mis ojos. Enseguida me regalo una sonrisa y me sentí en las nubes. Jamás creí que podía amar tanto a alguien como lo amaba a él. Se acerco al vidrio que nos separaban y coloco su mano en él, sin mediar palabras apoye la mía en el mismo lugar y simplemente lo miré. Permanecimos unos segundos así hasta que Robert, el productor, dio el visto bueno para grabarla de manera definitiva. Y por lo visto lo iban a hacer a la vieja escuela, es decir, todos juntos en la misma sala y no por separado como se suele hacerse hoy en día.
Después de que grabaran el tema y ensayaran un par de canciones más, nos fuimos a almorzar. En el comedor estaban Anna, Chester, Bruni, los productores, Erika y Natacha la maquillista. En un momento ví que Anna y Tom hablaban en un rincón y me miraban. Me sentí extraña, pero luego Tom se acercó y no mencionó nada, por lo que me olvidé del asunto.
El día de ensayo y grabaciones fue largo y agotador, lo bueno era que mañana sería el show y los chicos antes del mismo iban a estar relajándose en el spa. A las 3am estábamos nuevamente en el hotel. Fui a mi habitación a buscar la netbook y volví al cuarto de los Twins. En el pasillo me crucé con Erika que salía de la habitación de los Twins. La miré y le sonreí, tratando de buscar una forma de abordar una conversación, pero solo obtuve un “Buenas Noches” cortante. No entendía porque yo no le caía bien. Aunque tampoco yo entendía porque ella no me caía bien.
Mientras ellos se fueron a dormir me senté un rato en el sillón para poder revisar mi blog. Estaba físicamente cansada pero sin sueño, así que conecté la cámara y bajé alguna de las fotos que había sacado. Revisé los mail, borrando todos aquellos amenazantes, que esta vez no eran tantos. Lo cuál me alegró. Leí los comentarios del blog y también me alegró que ya no se metieran esas 3 o 4 usuarias a insultar. Todo eran buenas noticias. Las chicas se alegraban de lo que les contaba y a su vez ellas también me contaban sus experiencias con los Twins, ya que muchas lectoras habían podido asistir a sus shows.
Entrada 101: “........y luego la grabaron de las dos maneras, tanto acústica con los Twins solos, como la versión acústica con Geo y Gus. Ambas quedaron excelentes. Todavía no me permiten subir ningún video, pero me prometieron que la primicia la iban a tener a través de este blog. También muy pronto tendrán novedades con respecto a un proyecto que estoy armando con Clara y Christie  para los fans club de todo el mundo. Hoy a la mañana me iba a reunir con ella, pero como me fui con los Twins no pude, pero me dio la carpeta con sus notas y revisiones. Cuando termine con el blog voy a ponerme a revisarla así mañana les puedo dar más info. Bueno, aquí son las 3.35am. Mañana nos espera un día de relax antes del show. Por el momento les dejo estas fotos que saque hoy en el ensayo. Espero les guste. Besos a todas!”
Subí un par de fotos y cerré el blog. Mandé un mail a Vico y Jess, porque no habíamos hablado y además necesitaba contarles lo de Erika. Quería saber si era una exageración mía que no soportara que esté tan cerca de Bill o si realmente era rara su actitud hacia él. Revisé la carpeta, no muy detalladamente porque ahora si me estaba ganando el sueño, pero pude ver que eran buenas noticias y me puso muy contenta. A las 4am me fui al cuarto. Bill dormía de costado, tapado hasta la cintura. Me acosté lo más suave que pude. No quería despertarlo. En cuanto me tapé y cerré mis ojos dispuesta a dormir, siento los labios de Bill en los míos. No necesite nada más para rendirme ante ellos.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Capitulo #3 (4ta. parte)

Una vez que la cena culminó, levantan la vajilla y nos traen el postre junto con un par de botellas de champagne. Luego Tom pide un poco de silencio y solicita hacer un brindis en nombre de Bill y del suyo.
Quisiera que hagamos un brindis—dijo.
Si, un brindis!!!—se oyó gritar de fondo.
Y porque brindaremos?—Preguntaron a los gritos.
Bill y yo queremos brindar por algunas cosas. Primero por esta gran gira que esta por terminar y que fue increíble……
Si!—gritaron y aplaudieron.
Segundo por todo lo bueno que le está pasando a TH. El ser reconocidos a nivel mundial es algo que solo soñábamos y que no creíamos que se concretaría tan rápidamente.
TH! TH!—gritaban todos.
Aguarden que me falta
—Uuuuuuuuuh!—abuchearon y comenzaron a reír.
Tercero quiero brindar por todos uds, quienes nos aguantan día a día y hacen que todo salga excelente y que nuestros caprichos sean concedidos. Por mi familia, la familia de todos. Por mi hermano y mi mejor amigo Bill, por mis grandes amigos Georg y Gustav sin quienes no existiría TH.
—Si, bravo!!—seguían gritando
Y por último pero no menos importante, por alguien que entró a nuestras vidas un día de golpe y nos cambió completamente, por lo menos a Bill y a mí. Desde el primer momento nos demostró que nos quería y respetaba como personas y no por ser conocidos. Y a quién no me alcanzan las palabras para agradecerle por ser mi amiga, mi hermana y por hacer tan feliz a mi hermano……Alien, salud!—dijo mirándome y elevando su copa hacía mí.
Salud!—gritaron todos y comenzaron a cantar.
Bill brindo conmigo y me beso suavemente en los labios. Pude ver, cuando nos separamos, como el rostro de Erika se transformaba. Evidentemente algo pasaba con esa chica. Brindé con Janice, Christie y todo aquél que se me acercó mientras trataba de ir hacia Tom. Una vez a su lado, no me salieron las palabras. Solo lo abracé muy fuerte. El respondió de la misma manera y me susurró al oído.
Ich liebe dich
Yo también—le respondí.
Me sentía totalmente feliz, hasta que en ese mismo instante en el que me encontraba abrazando a Tom, aparece en mi mente la imagen de la nota. Traté de olvidarlo, pero me fue imposible. Ahora si que no sabía que hacer.
Cuando solté a Tom, Gustav y Georg se nos unieron y me quedé conversando con los tres. La imagen de la nota y del graffiti en el vidrio de mi casa, aparecían una y otra vez en mi mente. No me permitían concentrarme. Traté de disimular, pero mi rostro reflejaba la preocupación. Tom lo noto pero no me dijo nada, solo tomo mi mano.
Charlamos un largo rato. De a momento miraba a Bill quién estaba hablando con Chester, Erika, quién aún no se porque no me termina de caer bien, y los chicos del staff. Sus ojos me miraban brillantes. Llenos de alegría y satisfacción. Cada vez que recordaba que ellos estaban cumpliendo su sueño, menos ganas de mencionar lo de la nota tenía. No quería más preocupaciones. Christie ya había publicado el comunicado y esperaban que ello resolviera las cosas. Pero aparentemente fue para peor. No sabía si era la misma persona o era un grupo de chicas que se esparcían por el mundo. Me había tomado el trabajo, hace un tiempo, de buscar si en la web existía alguna página o grupo que me odiase, y no lo había encontrado. Al principio estaban aquellos que se habían creado cuando salieron las fotos de las revista y que pensaba que andaba jugando con ambos, pero una vez aclarado el tema, la mayoría de las fans me habían brindado su apoyo porque veían a Bill feliz. Sabía de la existencia de un grupo de chicas que se denominaban las Groupies Oficiales que tenían sede en Europa y que habían traído problemas porque se creían dueñas de los chicos y habían intentado meterse en el hotel, en la casa e inclusive habían estado siguiendo a Jessica y amenazándola. Pero las denuncias fueron hechas y nos se supo más de ellas. Salvo que sigan actuando en silencio. Esa sola idea me erizó la piel. Tom apretó mi mano y me trajo de nuevo a la realidad.
Estás bien?—preguntó preocupado.
Si, simplemente estoy cansada y mi mente vuela lejos—dije sonriendo. Pero no quedó muy conforme con mi respuesta.
Por detrás siento las manos de Bill sobre mis hombros.
Me has cambiado toda la noche por mi hermano—dijo frunciendo el ceño.
Es que con el brindis que me dedicó, me conquistó. Lo siento Bill, pero tendré que dejarte por no ser tan romántico—dije parándome para abrazarlo, mientras reíamos. Hundí mi cara en su pecho y llené mis pulmones con su aroma. Algo que no hacía en horas y que necesitaba con urgencia. Allí me sentía segura. Allí estaba en mi mundo y nadie podía hacerme daño. Allí solo éramos él y yo.
Venía a avisarte que me voy a acostar. Si quieres quedarte con Tom no hay problema, pero después ven a mi habitación, quedate conmigo esta noche—me dijo en el oído.
No, me voy contigo. Estoy agotada—saque mi rostro de su pecho y me dí vuelta—chicos nos vemos mañana, les parece?
—Si, Liza.
—Y tú….por favor, piedad cuando me despiertes—le dije a Tom—déjame acostumbrar nuevamente.
—No prometo nada—dijo parándose y abrazándome.
Me acerque a la otra mesa y salude de manera general a todos. Bill tomó mi mano y nos fuimos para su habitación. Antes le pedí que me acompañara a la mía y buscamos ropa para el día siguiente, mi cepillo de dientes y un pijama…..en vano, pero por las dudas. También agarré mi celular y la notebook. Cerré bien la puerta y nos fuimos a su habitación.
Cuando entramos había un gran arreglo de calas, una caja de mis chocolates preferido y más champagne.
Esto es para ti, quise dártelo antes, pero el pequeño secreto no me lo permitió.
—Prométeme que no habrá más secretos, de ningún tipo. Salvo que sea algo que te cuente Tom exclusivamente. Porque este no era un secreto, lo sabían todos!—dije ofendida.
Lo prometo y perdóname por no contarte, tenía miedo de que….
—De que? De que desconfié de ti? Bill durante cinco meses no te das una idea los fantasmas que tuve que enfrentar. Pero cuando me dí cuenta que jamás me habías dado motivos para nada, caí en la cuenta que era una tonta. Jamás podría desconfiar de ti. Además Tom jamás te permitiría hacer algo así.
—Es verdad. Yo nunca haría algo así, pero Tom tampoco me lo permitiría.
Nos sentamos en el sillón a comer los chocolates. El se paró y fue hasta una mueble. Abrió un cajón y de allí saco dos hojas. Se acercó nuevamente y me las entregó. Lo miré a los ojos mientras las tomaba, tratando de entender.
Son dos canciones que escribí para ti. Ambas están en inglés y en alemán.
—Dos can…canciones para mí?—pregunte parándome y tratando de que me salieran las palabras.
Si. Tu me das cada día una razón para seguir….para vivir y hacer lo que me gusta porque se que al final del día me estás esperando. Aquí junto a mí, o aún en la distancia. Y a veces los regalos no expresan todo lo que me haces sentir y todo lo bien que me hace tenerte conmigo. Como dijo Tom, desde que apareciste cambiaste nuestras vidas por completo.
—Es…que…pero…yo…—no encontraba las palabras para decir algo.
No digas nada. Guárdalas y léelas cuando estés sola. Nadie las vio…..ni siquiera Tom. Son solo para ti y quizás algún día sean parte de un cd, si me lo permites.
—Bill, son tus canciones, como no te lo voy a permitir?
—Ahora son tus canciones—me dijo sonriendo.
Gracias. No se que decir ni como agradecerte.
—Solo dime si te gustan cuando las leas. Recuerda que escribo en metáfora, pero después de todo lo que vivimos entenderás a la perfección lo que quise decir. Trate de no ser muy obvio, para que solo tú puedas entender realmente lo que estoy diciendo.
—Las Tokitas son más inteligentes de lo que crees e imagino que se darán cuenta enseguida—dije riendo.
Bueno, mejor entonces, porque si saben el verdadero significado de la letra la van a querer y a valorar mucho más—dijo pasándome un trocito de chocolate con sus labios. No me pude resistir y me entregué a su boca.
Su lengua comenzó a buscar la mía. Podía sentir su calor inundando mi boca. Sus manos se posaron en mi cintura y empezaron a subir por mi espalda, colándose a través de la ropa. Sentir sus manos en mi piel enseguida prendió mi fuego interior. Comencé suavemente a quitarle la remera y a desabrochar su pantalón. Sin separar nuestro labios. No podía dejar de besarlo. Sus labios eran como una droga para mí. La necesitaba. Y cuando sentía su sabor no podía parar, siempre quería más y más. Se quitó las zapatillas con ayuda se sus pies. Cuando me quita la blusa recordé que estábamos en el living. La única parte compartida con Tom. Llegaba a entrar y me moriría de vergüenza. A regañadientes separé mi boca de la suya. Se quedó mirándome sin entender nada.
Puede llegar Tom en cualquier momento—le dije para que entendiera mi reacción.
Asintió con la cabeza. Él tampoco se había dado cuenta de ello. Tomó la botella de champagne, los chocolates mientras yo levantaban la ropa del piso y nos fuimos a su cuarto. Una vez allí no me dejó ni apoyar la ropa en una silla que ya estaban sus labios sobre los míos nuevamente. Interiormente, me derretía de manera suave ante su tacto. Como pudo se quitó el pantalón. Bajó su boca a mi cuello y me ayudo con mis sandalias y Jean. Nos costó……..fue totalmente antirromántico, pero nos reímos y los disfrutamos. Todo era parte de todo y teníamos una confianza que nos permitía estos pequeños deslices.
Una vez en ropa interior ya no me importaba más nada. Estaba embriagada de su dulzura, de sus besos y del champagne que me iba pasando desde su boca. Tomo un trozo de chocolate. Lo derritió lamiéndolo y me lo pasó por el vientre. No pude hacer nada más que recostarme. Sentir su lengua en mi vientre, suave y calienta a la vez, hizo que no quisiera nada más que ser suya. Me estaba volviendo loca de deseo y pasión y no podía resistirlo más. Estiré mis manos para traerlo hacia mí, pero no me dejó. Seguía con el chocolate dibujando mi cuerpo y pasando su lengua por cada rincón de mi piel. Tenía la mente en blanco. La excitación no me dejaba pensar. Solo podía disfrutar y disfrutar y disfrutar. Estaba llena de deseo. Mis dedos se entrelazaron con su pelo y el seguía con su lengua recorriendo mi cuerpo. Cuando se le acababa el trocito de chocolate tomaba otro. Por momentos levantaba la cabeza de mi vientre o de mis piernas y me miraba sonriente. Sabía que la estaba pasando demasiado bien y él también lo estaba disfrutando. Podía sentirlo. Subió lentamente y me entregó con sus labios más chocolate. Nos volvimos a fundir en un beso totalmente apasionado. Volvió a besar mi cuello mientras nos quitábamos la ropa interior. Sus manos recorrían cada centímetro de mi piel robándome gemidos de puro placer. Nuestros cuerpos una vez más se acoplaron de manera perfecta. Volvíamos a ser uno, en cuerpo, alma y mente. Nuestras caderas encajaban perfectamente y se movían de manera suave. Nuestra respiración se aceleraba. Nuestras manos se entrelazaban. Nuestras bocas se separaron y nuestros ojos se encontraron. No necesitábamos de palabras para saber lo que nos estaba pasando. No necesitábamos decirnos nada para saber cuanto nos amábamos. Suavemente pestañee y el supo todo. Me sonrió de esa manera que me llenaba el corazón y nuestras bocas se volvieron a unir.

Los saltos de Tom me volvieron a despertar de manera abrupta, pero los brazos de Bill me refugiaron. Ya era miércoles y en dos días era el show.
—Lo siento Alien, no pude resistime—dijo mientras se marchaba.
—Lo siento, pero no puedo evitarlo—me dijo Bill mientras reía a carcajadas. El sonido de su risa hizo que el mal humor que tenía se evaporara. Me hacía feliz verlo feliz. Era lo único que pedía y lo único que necesitaba para estar bien. Su felicidad lo era todo para mí.
Nos quedamos abrazados un rato. Bill debía levantarse para ir a ensayar y yo….algo tendría que encontrar para hacer ya que no me dejaban trabajar.
Cuando Bill salió de la ducha y antes de que llegara el desayuno me bañe.
—Alien, que piensas hacer hoy?—preguntó Bill desde la habitación
—No lo sé….no me dejan trabajar así que muchas opciones no tengo.
—Quieres venir al ensayo?
—No les molesta que vaya?
—Me estás hablando en serio? Como nos va a molestar?
—No se, pregunto. OK, voy con Uds. Llegó el desayuno?
—Ya te digo……si acaba de llegar.
—Ya salgo—dije secándome rápido.
Me apuré a cambiarme con un par de jeans, una remera y zapatillas. Me coloque mis accesorios, los cuales nunca faltaban. Anillo, pulsera y relicario que me regalo Bill, pulseras varias, muñequera de cuero y por supuesto el anillo que me dio en el aeropuerto. Lo llevaba siempre colgado junto al relicario, era mi tesoro más preciado.
Salí del cuarto terminando de arreglarme y me senté a desayunar con los Twins. A los pocos minutos llegaron Geo y Gus que desayunaron también con nosotros.
Me sentía muy feliz de poder compartir tiempo con ellos. El no estar trabajando me permitiría poder disfrutarlos a todos por mucho más tiempo. Si bien tenía 15 días, los mismos pasarían rapidísimo. Por ello los disfrutaría al máximo.
Bruni nos llevó a todos al ensayo. La vida de ellos aquí era bastante más sencilla. Aunque las chicas los perseguían, era más fácil poder cambiar de hotel o de lugar sin que se enterasen. No es que a los chicos les molestasen las fans, pero a veces necesitaban un poco de privacidad y tranquilidad...más cuando estaban componiendo y grabando.
El ensayo duró casi todo el día. Estuve con las chicas del staff tratando de ayudar, aunque mucho no me dejaron. Después ayudé a la gente de técnica con las luces y los efectos, pero cuando se daban cuenta de que estaba trabajando y no debía, me echaban. Así que me pase el día de un lado para el otro. En los momentos de receso me iba con Bill al camerino a distraernos un rato. Me sentí un poco incómoda porque siempre estaba Erika en medio y a Bill parecía no importarle. Escuchábamos música, leíamos revistas o mirábamos la televisión. En un momento en que quedé sola en el camerino, me dormí una pequeña siesta. La vida de los chicos era muy agotadora en épocas de show. En Alemania no me había dado cuenta porque yo también estaba ocupada. Pero hoy viví un día de ellos completo y la verdad que es muy sacrificado. Por eso me alegra tanto que les esté yendo tan bien. El esfuerzo valió la pena.
El día culmino a las 10pm. Nos fuimos todos al hotel para cenar. Durante la cena pude ver como Erika estaba atenta a todo lo que hacía y decía Bill. Aunque ella era como su “nueva asistente personal” me parece que por momentos exageraba con su atención hacía él. Había algo que no me dejaba confiar totalmente en ella. No me había hecho nada, pero su obsesión por Bill y por que él esté a gusto era exagerada. Quizás trataba de hacer bien su trabajo. Debería tener más trato con ella, seguramente era eso y nada más. A las 11.30pm ya estaba acostada en la cama de Bill. Él y los chicos se quedaron reunidos con el Management y Christie para ajustar los últimos detalles. Mañana era el último ensayo y el viernes era el primero de los dos shows que quedaban. Después tendría una semana para disfrutar a los Twins, a Gus y a Geo.

jueves, 17 de marzo de 2011

Capitulo #3 (3ra. parte)

—Hace dos semanas, cuando estaban en Seattle dando un show fue que ocurrió. Tom volvió a su cuarto después de ensayar y se encontró con una chica parada en la puerta de su habitación. Con la excusa de que solo quería hablar con él y que quería compartir un rato porque lo admiraba, logró que Tom la haga pasar. Obviamente era una fan que quería pasar la noche con él. El resto te lo imaginarás! Estuvo encerrado con ella 36 horas. Ni siquiera Bill logró que saliera. Tendrías que habernos visto a todos detrás de la puerta golpeando y esperando que nos atienda. Estábamos preocupados porque lo habíamos visto después del ensayo y nunca más. Llegó un momento que nos asustamos, porque no sabíamos que pasaba y mucho menos que ella estaba adentro. Hasta que le mandó un mensaje de texto a Bill diciéndole todo.
36 horas?? No estarás exagerando???—dije frunciendo la boca.
—No, porque fue cuando volvían del ensayo. Eso ocurrió cerca de las 10pm del miércoles y lo volvimos a ver el viernes a las 10am en el desayuno. Y Anna vio que había bajado al lobby con ella para despedirla—continuo Chester.
Si yo misma lo vi a él despedir a una chica en el hotel de Alemania, cual es el problema que me entere de esto??
—Es que Bill teme que te enojes, porque si una fan pudo meterse sin que nadie se de cuenta, de esa manera también tendrán acceso a él—me dijo Janice
—Durante estos casi 5 meses me la pase pensando en que Bill con la distancia se iba a olvidar de mí y que seguramente iba a conocer a alguien más. Estaba muerta de miedo de que en algún show se deslumbre con una reportera, una fotógrafa o una Tokita…
—Una que??—preguntaron a coro.
Una Tokita. Así se autodenominan las fans en Latinoamérica.
—Que originales! Sigue, disculpa—dijo Chester.
Bueno y nada, me la pasaba desconfiando y con miedo. Y un día me puse a pensar que él jamás me había dado motivos para ello. Desde que llegué a mi país, no ha parado de llamarme, enviarme flores, regalos, visitas. Ha traído para mi cumpleaños a Luz y a Clara, ha convencido a mi familia para que me permitan pasar estos 15 días con ellos. Ha sido, tanto él como Tom, muy atentos conmigo. No podía ser tan desagradecida y desconfiar de esa manera….y bueno desde ese día me dí cuenta que confió plenamente en él. Sé que aunque se le aparezca una fan en su habitación desnuda, él no haría absolutamente nada. Además también sé que Tom jamás se lo permitiría mientras este conmigo.
—Algo así le dije a Bill, pero no quiso escuchar. Estaba muy enojado con Tom…inclusive le dijo que si por esto tu te enojabas se iba a tener que tomar el trabajo de contarte toda la verdad y dejar en claro que él no había hecho nada con nadie—dijo Chester.
Golpearon la puerta. Janice se acerca para abrirla y era Christie.
Hola Liza!!—dijo abrazándome—que alegría que has podido venir.
—Christie! Si, tenía muchas ganas de verlos a todos!
—Como están tus padres?
—Muy bien, por suerte. Aunque cada vez que se acuerdan que a fin de año me voy no pueden evitar ponerse un poco tristes.
—Se acostumbrarán al igual que tú. La escuela bien?
—Si, excelente. Una de las condiciones que me impuso Helen y Bill fueron buenas notas y ninguna materia para fin de año. Cuesta bastante porque las editoriales argentinas me están volviendo loca, pero vale la pena.
—Si, me imagino. Pero estás haciendo un buen trabajo. Recibí las 2 revistas y el Management está muy conformé con la repercusión que están teniendo en Sudamérica.
—Es grandioso, la verdad que me pone muy feliz por ellos. Recibiste mi mail?
—Si, ya estuve hablando algo con Clara así que si te parece mañana desayunamos juntas y lo charlamos.
—Si, perfecto. Necesitas que los ayude en algo? Si quiere puedo trabajar con los chicos del staff para darles una mano.
—No se te ocurra!! Uds tienen prohibido pedirle ayuda, entendieron?—les dijo a Janice, Anna y Chester quienes asintieron con la cabeza—tú estás de vacaciones, así que disfruta del lugar, de los shows y de los chicos. Bastante vas a tener con las editoriales cuando vuelvas porque ya se enteraron que viajabas para los dos shows finales.
Si, las Tokitas también me pidieron algunas fotos.
—Las que???—preguntó Christie.
Las Tokitas es como se autodenominan las fans de Latinoamérica—le dijo Chester.
—Ah, si! Algo me había contado Bill. Bueno si quieres puedes usar una de las cámaras de nosotros. Te pongo una memoria limpia para que puedas llevarte por si te piden alguna foto para pósters. Recuerda que las que entregas….
—Si, te paso la foto y a que editorial se la dí, aún recuerdo—dije sonriendo.
Bueno, cariño te dejo. Descansa, el viaje fue largo. Necesitas algo?
—No, estoy bien, solo voy a desempacar y a pegarme un baño.
—Anna puedes quedarte a ayudarla?—preguntó.
Si, claro—respondió contenta.
—Nosotros nos vamos a ver a Bill y Tom que deben estar desesperados—dijo Chester refiriéndose a él y a Janice—después nos vemos.
Gracias a todos!
Quedamos Anna y yo solas. Pedimos algo para almorzar, pusimos música y me ayudó a guardar toda la ropa. Mientras me puso al tanto de todos los chisme del staff. De quien había salido con quien. Quienes se habían peleado, etc.
Los Twins no habían aparecido por mi habitación todavía. Yo seguía en mi papel de ofendida por lo que tampoco iría a buscarlos……..por lo menos hoy. Aunque no me gustaba demasiado el hecho de que estén todo el día con Erika.
Cuando Anna se fue conecté el skype para hablar con mis padres. Les informé que habíamos llegado bien y que ya estaba instalada en la habitación. Prometí llamarlos al día siguiente y les pedí que les manden saludos a Vico y Jess. Igualmente les mandaría un mail para contarles como iban las cosas.
Antes de bañarme ingrese en el blog para agregar un par de cositas que no había puesto estos días con respecto a las entrevistas de los Twins y con respecto a mi viaje. Culminé
con la Entrada 100: “…….ya estoy instalada en el hotel. No me permiten trabajar ya que solo vine en carácter de amiga e invitada. Pero me ofrecieron una cámara profesional para poder registrar todos los show. Por lo que tendrán fotos exclusivas y si me lo permiten, algún videito. Díganme que canción les gustaría que les grabe completa. Ahora me voy a dar un baño para poder cenar y acostarme temprano. El viaje fue muy agotador. Si puedo mañana subo algunas fotos del ensayo. Ahora les dejo unas fotitos de Mica y Ceci que ayer estuvieron en casa con los Twins. Son dos Tokitas que quiero mucho y a las que les agradezco de corazón todo lo que han hecho. Ellas entenderán. Besitos a todas.”
Ya se me había pasado toda la tarde. Entre que acomodé y escribí en el blog el tiempo se fue volando. Llené la bañera, puse un poco de música y me metí para relajarme un rato. Prendí un par de velas y apague todas las luces. El ambiente era ideal. Me sentía en otro planeta. Por momentos me dormitaba. Me sentía tan agotada. Cuando casi lograba el relax profundo, golpean a mi puerta. Ante mi negativa de atender, siento que la abren. Había olvidado poner traba. Seguramente era Janice o Anna. Escucho los pasos y una vez dentro del cuarto, su voz.
Alien, estás aquí?—dijo.
En el cuarto de baño, que necesitas?—pregunto.
Podemos hablar un momento? No quiero que estés enojada—me dijo.
Aguarda un momento que salgo de la bañera, si quieres sírvete un café, está caliente aún.
—Esta bien, te espero.
Me levanté de la bañera a regañadientes. No porque me molestase hablar con él, sino porque estaba con mucha fiaca. Me puse una bata y me dirigí a su encuentro.
Soy toda tuya Tom, que querías decirme?—pregunté mientras me sentaba en el sillón junto a él.
En serio??? Se me dio??—dijo burlonamente.
No pierdes ninguna oportunidad, verdad?—dije frunciendo el ceño.
Quería contarte que es lo que había sucedido. No quiero ocultarte nada y mucho menos que por ello te enojes con nosotros.
—No estoy enojada, sino ofendida. Pensé que confiaban en mí. No pretendo que me cuentes determinadas cosa que se que debes hablar con Bill o con los chicos, pero a grandes rasgos me podrías decir que sucedió.
—En realidad no te lo conté porque tenía miedo que pienses que es algo que ocurre siempre y sientas inseguridad de tu relación con Bill. Se que es una pavada pensar eso. Está más que claro que te ama y que jamás haría algo para lastimarte. Pero que se yo, la distancia puede crear fantasmas donde no los hay.
—Lo sé y te agradezco por preocuparte siempre por mí y por mi relación con Bill. Es muy tierno de tu parte.
—Lo que sucedió fue que en Seattle, una noche cuando regresaba del ensayo una chica estaba esperándome en la puerta de la habitación. Al principio no me llamó la atención, pero luego que cruce un par de palabras me dí cuenta que era muy bella y que había llegado allí solo por una cosa. Y como sabrás no me hice rogar mucho. Pasamos 36 horas encerrados en el cuarto. No podía despegarme de ella, me sentía muy atraído. Pero de una manera sexual simplemente. Hacía mucho tiempo que no tenía tanta buena piel con alguien. Cuando Bill y la gente del staff se dio cuenta que no me habían visto por horas vinieron al cuarto. Al no obtener respuesta de mi parte, quisieron entrar con la llave maestra pero yo había trabado la puerta desde adentro. Bill se desesperó y comenzó a llamarme. Entonces le mande un mensaje en el que solo puse 1 frase “estoy bien, lárguense!”.
Al otro día tuve que rogarle que se vaya y a las 10am la acompañe al lobby del hotel y me fui a desayunar con todos.
Cuando les conté, Bill casi me mata y casi mata a la gente del hotel. Así como llegó ella puede llegar cualquiera. Y su mayor temor era que tú te enteres y pienses que las fans tenían fácil acceso a nosotros.
—Yo se que no es así, he estado casi un mes con Uds. en diferentes hoteles.
—Es lo que le dije, pero bueno ya sabes como es de obsesivo. Así que lo mejor fue callar, pero era sabido que de una manera u otra te ibas a enterar….así que prefería que fuera por mí.
—Y te lo agradezco—le dije pensativa.
—En que te quedaste pensando?
—En la chica. Lo decidida que estaba y lo segura que estaba que llegaría a tu cuarto y que tu no la ibas a rechazar. Ojala yo fuese tan segura como ella. No tienes miedo de que salga a contarlo?
—En realidad no me interesa si lo cuenta, pero no creo que lo haga más que a alguna amiga cercana. No tiene pruebas de lo que cuente, más que 36 horas de grandiosos recuerdos—dijo burlonamente.
Eres todo un insaciable—le dije bromeando.
Se quedó mirándome un rato.
Que sucede?—le pregunté.
No estás enojada, ni celosa ni nada?
Enojada no, molesta si porque no me lo contaste y celosa……un poquitín. Mi cuñado es propiedad privada, no pueden andar metiéndose así porque sí en tu cuarto como si fuera un objeto sexual—le dije sonriendo.
—Me di cuenta que no quiero seguir así, quiero encontrar a alguien y poder tener lo que tu tienes con Bill. Quiero una pareja con quien compartir todos mis triunfos y mis derrotas, no solo mi cama.
—Me encanta oírte decir eso. Seguramente encontrarás a una chica que te amé realmente. Eres una excelente persona, de corazón enorme y dulce. Tu alma gemela debe estar buscándote también.
—Ojala aparezca pronto—dijo y cambió de tema—Bill hizo una canción en alemán en donde cuenta lo que paso con esa chica.
—En serio?? Piensan grabarla?
—Seguramente será incluida en un cd que vamos a sacar para Alemania, como continuación de nuestro primer cd en alemán.
—Son increíbles!
—Bill está muy inspirado. Desde que tú llegaste está escribiendo muchísimo. Tenemos ya canciones como para 2 cds más. Uh! Mira la hora que es!!! Perdona que te saque tanto tiempo. Vienes a cenar verdad?
—Si, ya me cambio y bajo.
—Voy a buscar a Bill, nos vemos abajo Alien!
Habían pasado casi dos horas desde que Tom había venido. Enseguida fui al cuarto a cambiarme. Aquí estábamos en primavera por lo que me puse, un jean, una blusa y unas sandalias. Por las dudas llevé un saquito de hilo.
Cuando me acerque a la puerta para salir, noto que había una nota que me había pasado por debajo de ella. Abro y me asomo en el pasillo, pero no había nadie. Lo meto en la cartera para poder cerrar la puerta y me dirijo al ascensor. Una vez en él abro la nota. La presión me bajo y tuve que sostenerme para no caer. En realidad no me interesaba lo que decía sino, que habían tenido acceso a mi cuarto. La nota estaba escrita con recortes de diarios y decía: “Leave the Twins alone, bitch!” (“Deja a los Twins en paz, perra”). Quedé paralizada del terror por un momento. Ya era la segunda vez que alguien tenía acceso a donde se encontraban los Twins y no se habían dado cuenta. Si bien esto fue para mí, el cuarto de los Twins estaba a tres puertas del mío. Que debía hacer?? Contarle a los chicos y preocuparlos a horas de sus últimos dos shows?? O callar y dejar que todo siga como si nada? No podía callar, no podía poner en riesgo a ellos o al resto. Mientras mi cabeza intentaba decidir que hacer, las puertas del ascensor se abren en el lobby. Bill estaba allí junto a Janice y a Erika esperándome.
Alien? Estás bien?—dijo Bill acercándose.
Escondí la nota en mi mano, haciéndola un bollo.
Si, un poco cansada, nada más. Por? Me veo muy mal?
—No, estás hermosa, pero muy pálida.
Me acerque al espejo que estaba en la pared y era verdad. Estaba más blanca que un papel. Si bien nunca me caractericé por estar bronceada, esto ya era demasiado. Apreté un poco mis mejillas para darme un poco de color y traté de olvidar lo ocurrido. Disimuladamente mientras buscaba brillo en la cartera, escondí la nota. Retoqué mis labios y me di vuelta sonriente.
Así está mejor?—le pregunté acercándome.
Me miró y su hermosa sonrisa ilumino el lugar.
Siempre estás perfecta—dijo y beso mis labios.
Por dios, que rico brillo. Sabe a las yummy bears de cereza.
—Exacto, por eso lo compré—dije sonriendo.
No voy a poder despegarme de tu boca—dijo mientras volvía a besarme.
Esa es la idea....—dije riendo suavemente.
Bueno, déjense de cursilerías que estoy aquí todavía—dijo Janice—y apúrense que muero de hambre!!
Reímos los tres y bajamos por una gran escalera hacia el comedor. Erika iba detrás de nosotros y podía sentir su mirada clavada en mi nuca. Inmediatamente todas las miradas se dirigieron a Bill, quién estaba delante de nosotras. La gente que se hospedaba en el hotel ya estaba al tanto de quienes eran ellos. Hacía casi un mes que estaban alojados allí. Muchos ya los saludaban como viejos conocidos, otros se asombraban ante su presencia e inmediatamente sacaban sus celulares para enviar un mensaje de texto a algún conocido que pudiera interesarle la noticia o simplemente para fotografiarlos. A lo lejos, en una parte bastante íntima del comedor, estaban las grandes mesas que ocuparíamos. Éramos casi 50 personas, por lo que había armado dos mesas para poder estar más cómodos…..y porque el largo del comedor no alcanzaba para una sola. Tom se encontraba ubicado al lado de Chester, Georg y los chicos del  staff. Bill y yo nos ubicamos en la otra mesa con Christie, Gustav y algunos del staff y Management. Janice se ubico a mi lado y Bill acomodó a Erika junto a él. Antes de ubicarme en mi lugar, fui a saludar a todos aquellos que no había visto en el transcurso del día. Sobre todo a Georg y Gustav a quienes había extrañado mucho.

sábado, 12 de marzo de 2011

Capitulo #3 (2da. parte)

A las 8pm estábamos subiendo mis valijas a la camioneta de César. Me iría a cenar con los chicos al hotel y de ahí nos trasladaríamos al aeropuerto. Me despedí un poco triste de mis padres. Este año habíamos estado separados mucho tiempo y los extrañaba mucho. Ahora caía en la cuenta lo difícil que iba a ser vivir en New York sola. Pero era un riesgo que debía tomar. Otra oportunidad como esta no se iba a presentar fácilmente, por lo que no debía desaprovecharla.
—Que tengas buen viaje cariño—dijo mi madre abrazándome.
—Gracias mamá, nos vemos en 15 días.
—Adiós cariño, llámanos en cuanto llegues—dijo mi padre.
—Si, cuando me acomode en el hotel lo primero que hago es llamarlos—dije soltando a mi padre.
Bill, Tom que tengan buen viaje y esperamos volver a verlos pronto—dijo mi madre mientras los saludaba.
Seguramente nos volveremos a ver pronto—dijo Tom.
Cuiden a mi pequeña—dijo mi padre.
Sabe que está en buenas manos—dijo Bill subiendo a la camioneta.
Las chicas nos siguieron hasta el hotel, pero estaban más tranquilas ya que los chicos se habían tomado su tiempo para atender sus requerimientos.
Una vez en el cuarto Tom se puso en contacto vía skype con Christie para informarle la hora aproximada de llegada. Aprovechando ello, pedí la cena para las 9pm y me fui a duchar. Bill se quedó revisando unos mail que le habían mandado desde las oficinas de Alemania y organizando on line, junto a Georg y Gustav, los ensayos de esa semana.
Cuando salí del cuarto de baño, se encontraba recostado en la cama esperándome. Golpeo la cama con su mano, pidiéndome que me recueste a su lado. Lo hice y enseguida me envolvió con un fuerte abrazo.
Estoy tan feliz de que pasemos 15 días juntos—dijo
Yo también, estos meses fueron demasiado largos sin tenerte cerca, pensé que no lo iba a soportar—dije sin soltarlo.
—Fue duro, pero bastante llevadero. No se que haríamos sin la tecnología. Imaginate si estuviéramos en el siglo XVI o XVII y tuviéramos que comunicarnos a través de cartas....creo que moriría en el intento.
—Eso era muy romántico pero insoportablemente agotador y desgastante mentalmente. No se como hacían para llevar una relación a la distancia, vía correo que tardaba meses y viéndose dos o tres veces al año.
—Probablemente si estuviéramos en esa época, sería algo normal. Pero hoy en día no cambio la tecnología por nada del mundo—volvió a repetir.
Me hacen un lugarcito?—preguntó Tom desde la puerta del cuarto. Y antes de que le contestáramos, ya estaba recostado con los brazos detrás de la cabeza.
Has tomado la pastilla?—le preguntó Bill.
No, lo haré luego de cenar. No quiero que me caiga mal.
Que pastilla??—pregunté.
Un tranquilizante. A Tom no le gusta volar y suele ponerse muy nervioso, por ello el médico le dío un calmante. Si bien no es para que se duerma, le baja bastante los decibeles.
—No sabía que no te gustaba volar, Tom?
—Es que tuvimos una mala experiencia una vez que volvíamos de Miami. Nos agarró una tormenta en el aire y la verdad que la pasé muy mal.
—Es comprensible!! A mi me hubiese pasado lo mismo. Y tu Bill? No quedaste traumado por ello?
—Me costó volver a confiar en los vuelos, pero lo logré porque otra no me quedaba. Los vuelos son parte de nuestra vida ahora y debí superarlo a la fuerza.
Alguien golpeo la puerta. Al ver que ninguno se movía, resoplé, me levanté y fui a abrir. Traían la cena.
—Por donde lo dejo?
—Allí, por favor—dije señalando los sillones.
—A las 11pm César estará esperándolos en la camioneta. Quiere que retiremos los baúles y valijas ahora?
—Aguarde que consulto—dije y fui hasta el cuarto. Bill aceptó, por lo que le dí el visto bueno. Enseguida dos personas llegaron con el carro y subieron todo allí.
—Es el equipaje de todos?—preguntó.
—Si, ese baúl y esa valija grande es de Bill, ese baúl es de Tom. Mis dos valijas están en la camioneta de César. Quedan 3 bolsos pero los llevaremos en mano.
—Bárbaro. Buen provecho—dijo retirándose.
—Muchas gracias!—respondí—Tom, Bill ya llegó la cena—dije en voz fuerte.
Ambos aparecieron de inmediato en el living.
Por fin, estaba con mucho apetito—dijo Bill.
Yo también—dijo Tom y ambos se acomodaron en el sillón doble cuerpo.
Me ubique en uno de los sillones individuales y destapé mi plato. Me habían preparado carne al horno con papas, mi plato preferido. Los chicos estaban comiendo una mezcla de verduras cocidas (supongo que preparadas al wok) acompañados con pastas.
Ambos al ver mi suculento plato me miraron sorprendidos. No comprendían como me gustaba tanto la carne. Para ellos había sido tan fácil renunciar a la misma. Yo no podía entenderlo, amaba comer carne y no pensaba renunciar a la misma. Pero respetaba la decisión de los Twins, por eso les pregunte de antemano si no les molestaba que la pidiera como cena. Ambos estuvieron de acuerdo en que no había ningún problema, no les afectaba verme comer carne.
Cuando finalizamos la cena, nos quedaba unos 40’ por lo que tomamos un té y nos preparamos a partir.
En la recepción la gente del hotel se hizo presente para despedirse y desearles buen viaje a los Twins y a mí. Los Twins les agradecieron la hospitalidad, la buena predisposición para mantener su seguridad e intimidad y obviamente se sacaron fotos y firmaron autógrafos.
Salimos por el hall para que puedan despedirse de las Tokitas que aún seguían firmes en la puerta del hotel. Una vez en la camioneta un par nos siguió hasta el aeropuerto en donde ya había otro grupo de Tokitas con carteles despidiendo a los chicos y pidiéndoles que vuelvan y den un concierto en Argentina. Bill prometió que pronto comenzaría una gira por Latinoamérica y que Argentina era uno de los lugares elegidos. El grito de las chicas creo que pudo escucharse a 5000 mts a la redonda.
Subimos al avión y los chicos estaban muy felices por la calidez de la fans. Saber que de a poco su nombre estaba ganando lugar en los países de Latinoamérica superaba ampliamente todo lo soñado por ellos.
Traté de no dormirme ya que el vuelo no era directo y en 2 horas bajaríamos en Lima, en donde tendríamos que esperar 40 minutos para volver a despegar hacía Los Angeles. Habían comprado 4 pasajes para que uno de los asientos no tenga acompañante y poder acomodar los bolsos de manos y dormir más esparcidos, aunque los asientos eran increíblemente cómodos y se reclinaban casi por completo. Por ello no dude en tomar ese lugar. Bill viajaba del lado de la ventanilla y Tom sobre el pasillo. Primero me recosté y luego termine acostada cómodamente en ambos asientos. Una vez en Lima y mientras esperábamos volver a despegar, Tom pidió algo para comer y por supuesto, Bill y yo lo acompañamos.
En un momento en el que Bill estaba con los auriculares puestos, Tom se me acerca y me dice algo que había olvidado.
Cuñadita, recuerda que me debes un favor, verdad?
—Yo? Deberte algo a ti? Eso fue hace meses, creo que prescribió tu tiempo de reclamo—dije bromeando.
—Eres muy mala—dijo riendo.
—Ok, ok! Para que veas que aún te agradezco mucho lo que has hecho por mí esa noche…..que es lo que quieres?
—Todo a su debido tiempo…..simplemente quería refrescarte la memoria para cuando necesite hacer uso del mismo.
Lo miré frunciendo el seño, pero sabía que era imposible sacarle una palabra más. A los minutos nos informan que partiríamos hacia Los Angeles.
Una vez en el aire, me calcé los auriculares, elegí una película y me quedé mirándola hasta que los párpados me pesaron y se cerraron sobre mis ojos.
Tom me despertó faltando unos 15 minutos para aterrizar en Los Angeles. Había dormido tan profundamente que el vuelo me paso rapidísimo. Debía acomodarme en el asiento y abrocharme el cinturón. Me asomé hacia el lado de Tom y Bill no estaba junto a él. Vi que la luz del baño estaba encendida por lo que supuse que estaría allí. Abrocho mi cinturón y comienzo a hojear una revista que me pasó Tom. Era de EEUU. Contaba con una entrevista a TH y una serie de fotos muy lindas. Iba a pedirle a la azafata si me la podía llevar. La voz de Bill me aleja de mis pensamientos.
Hola dormilona!—dijo acomodándose a mi lado.
Hola, amor—dije y apoye mi cabeza en su hombro.
Automáticamente acarició mi rostro y beso mi frente.
Ya estamos llegando—dijo Tom nervioso.
Calmate, Tom. No te pongas nervioso ahora, faltando minutos para estar en tierra—le dije estirando mi mano para tomar la de él.
Estoy bien—dijo haciendo muecas y poniendo los ojos en blanco. Los tres reímos.
Quieres que me siente contigo?—le preguntó Bill.
No, no. Quedate con Alien. Estoy bien, en serio—repetía mientras apretaba mi mano.
Eran las 10.25 am cuando pisamos suelo americano. El aterrizaje fue asombroso. Había que felicitar al Capitán porque casi no nos dimos cuenta. Tom había recuperado el color y se sentía fenomenal ahora que estábamos en tierra firme.
Cuando llegamos nos estaba esperando Bruni en la camioneta. Como era un vuelo privado en un avión mediano, habían pedido permiso para poder buscarnos directamente en la pista sin necesidad de usar el micro del aeropuerto y tener que pasar por el hall. Habíamos aterrizado en un costado, por lo que desde los ventanales era difícil saber quienes bajaban. El equipaje fue recogido por gente del staff y llevado directamente a otro auto. Pregunté porque hacían esto y Tom me explicó que mientras no los vieran podrían viajar tranquilos hasta el hotel y entrar sin dificultades por la cochera. Las chicas del aeropuerto seguramente se comunicaban con las del hotel para informarles la llegada de los chicos. Por suerte además de nuestro avión, había dos más que provenían de Argentina y Christie había filtrado por internet el número del vuelo siguiente.
No les gustaba hacer esto, porque era engañar a sus fans, pero como no sabían que actitud tomarían ante mi presencia, y teniendo en cuenta el antecedente de lo que sucedió en mi casa, preferían mantener en secreto su llegada. Una vez en el hotel sería distinto, ya que solo se mostrarían ellos en público y yo podría mantener mi presencia en reserva.
Lo primero que hice cuando baje de la camioneta en el estacionamiento del hotel, fue darle un fuerte abrazo a Bruni.
Oh Bruni! Como te he extrañado!
Yo también Ali….Lizzie. Todos aquí te han extrañado mucho.
—Te envía saludos Luz. Estuve con ella el día de mi cumpleaños. Me dijo que cuando terminen estos shows vuelve a Alemania con uds.
—Si, por suerte Luz ha quedado como parte efectiva del staff. Esta muy contenta con su trabajo y el equipo también. Y tú como estás? Como fue volver a tu país—preguntó mientras subíamos por el ascensor.
Al principio un poco raro. Me había acostumbrado mucho al estilo de vida de uds. Mucho trabajo, madrugar, acostarse tarde, fiestas, reuniones, shows. Cuando llegué a mi casa y todo era paz y tranquilidad, me quise morir. Me sentía inquieta. Necesitaba hacer algo. Por eso cuando me llegó el mail de Christie con la propuesta de continuar con los fans club y las revistas de Argentina no lo dude ni un segundo. La primera noche no dormí. Extrañaba mucho a Bill y a Tom. Me había acostumbrado tanto a sus presencias que de golpe encontrarme sola en mi habitación fue casi insoportable. Por suerte con la tecnología, nos podíamos ver y comunicar, aunque no era lo mismo.
—Aquí ocurrió algo parecido—dijo Bruni mirando de reojo a los Twins—durante los dos días anteriores a viajar a Londres para el show privado, estos dos tenían unas caritas, que no te imaginas. Se la pateaban. Imaginate que le traje tres bolsas de Yummy Bears a Bill y ni las abrió.
—Jajajajajaja, en serio?? Porque no me contaste, Bill??
—No quería preocuparte. Ya bastante teníamos todos con el tema de la distancia como para seguir agregando preocupaciones al tema.
—Y el otro—continuó Bruni—se volvió célibe.....por dos días!! Imagínate!—dijo riendo.
Eso si que es grave!!!—dije bromeando.
Pero después, recuperó el tiempo perdido con una fan que se met…..—continuó pero fue interrumpido por Tom, que intentaba callarlo con señas y hablando encima.
Después las fans me levantaron el ánimo en el show—dijo haciéndole gestos a Bruni.
Obviamente me dí cuenta de que estaba ocultando algo.
No, no, no se hagan los tontos conmigo! Como que una fan se metió?? A donde se metió?—dije mirándolos a los tres, pero ninguno me contestó.
—....................—ninguno abrió la boca.
Así que no me van a contar?? Van a tener secretos conmigo?? Muy bien, no les pienso dirigir la palabra hasta que me cuenten!—dije haciéndome la ofendida mientras bajaba del ascensor y con paso apurado me dirigía a mi habitación dejándolos atrás. De reojo pude ver como los tres discutían y se echaban la culpa uno a otro. Eran tan infantiles….Bruni incluido. Llegando a mi cuarto me cruce con varios de los chicos del staff quienes enseguida vinieron a mi encuentro. Los había extrañado muchísimo.
Casi en la puerta de mi cuarto me cruce con Anna, Janice y Chester que habían dejado todos los bolsos en mi habitación. Una chica salió del cuarto de los Twins, casi llevándome por delante y me miró de una manera no muy agradable.
—Disculpa—fue todo lo que dijo y se dirigió hacia Bill.
Lizaaaaaaaaaaaaaaa! Que alegría verte—gritó Anna y me abrazó muy fuerte sacándome de mis pensamientos—No sabes como te he extrañado!
—Anna, yo también los extrañe mucho!—dije mientras le devolvía el abrazo.
Suéltala que nosotros también queremos saludarla—dijo Chester en broma. Los abracé junto a Janice.
No saben las ganas que tenía de verlos. Hablar por skype o por teléfono no es lo mismo.
—Como se siente volver?—preguntó Janice.
Por un lado increíble, porque moría por verlos a todos y por otro triste porque tuve que dejar a mi padres.
—Pero por 15 días nada más—dijo Anna.
Si, pero yo a fin de año me mudo a New York y no voy a poder verlos por un tiempo. El haberme quedado con uds en Alemania hizo que valorará más cada momento compartido con mi familia—dije mirando de reojo a los Twins con esa chica. Obviamente era parte del staff, pero como no la conocía supuse que era nueva.
—Es verdad!!! Nos han contado, te vas con Helen—dijo Janice.
—No digas así, suena a que los abandono y solo voy a estudiar para poder obtener el título que tanto Christie como Bill quieren que obtenga.
—Y tu?? Es lo que quieres?—preguntó dudando Anna.
—Si, definitivamente es lo que me gusta. Manejar las editoriales y los fans clubs fue una experiencia agotadora pero hermosa. No pensé que podía gustarme tanto. Y por eso quiero perfeccionarme y volver siendo la mejor!
—Eres la mejor—dijo Chester—sin tanto título y estudio has conseguido esta gira!
—No solo yo, fue gracias a todos y sobre todo a los chicos que ofrecen un show increíble. Quién esa chica que está con los Twins?—pregunte cuando no aguante más.
—Su nombre es Erika. Christie la contrató para que ayude a los Twins en la gira americana. Por lo visto han congeniado muy bien porque Bill pidió que se quede como asistente.
—Es raro que no me hayan mencionado nada las veces que hablamos.
—Es un poco rara, no es de hablar mucho y se la pasa con ellos o en su cuarto, casi no sale con nosotros las noches libres. A nosotros nos vino bien porque no tenemos que estar tan pendientes de ellos por lo que estamos un poco más libres y menos estresados. Pero los chicos están contentos, así que debe hacer bien su trabajo.
—Hablando de los chicos, necesito preguntarles algo, pasen no quiero que nos escuchen—les dije viendo que los Twins aún andaban por el pasillo.
No me digas que ya te enteras…..—dijo Chester, pero Anna lo interrumpió de un codazo.
Se puede saber porque nadie me quiere contar que paso con Tom y la fan. Bruni me estaba contando hasta que Tom lo hizo callar y me salió con un inventó patético. Cual es el problema de que me entere?? Como si no hubiese visto a Tom y sus chicas One night stand!!
—Es que…….eh…bueno, pasa que…—empezó a balbucear Janice.
Por favor, no digo nada. No entiendo cual es el secreto!!!
—Bueno, yo te cuento, pero por favor ni se te ocurra abrir la boca porque me meterás en problemas—dijo Chester
—Lo prometo, soy una tumba.