Music to ♥

miércoles, 29 de junio de 2011

Capitulo 1º (1ra. parte)

El despertador sonó y estiré mi mano para apagarlo. Me dí vuelta entre las sábanas y metí la cabeza bajo la almohada. No quería levantarme. Estaba muy cansada. La fiesta de anoche me había dejado agotada y de solo pensar en el desorden que había quedado en el departamento, más ganas de seguir durmiendo me daban. Lentamente abrí los ojos, pero me costaba. Me quité la almohada y abriendo un solo ojo trate de ver la hora.
—Las 9?? Por dios, es domingo!!!—dije quejándome.
Resoplé y con las pocas ganas que tenía me levanté y me senté en el borde de la cama. Refregué mis ojos y me estiré. Me puse la bata, las pantuflas y fui directo al baño a ducharme para despertarme completamente. Me puse ropa cómoda y preparé café mientras miraba espantada el desorden. Busque la bolsa más grande que tenía y comencé a tirar absolutamente todo. Puse un poco de música para hacer la tarea más amena. En los últimos días las chicas de la oficina me había pegado a 30 Seconds to Mars, una banda liderada por el actor Jared Leto, el cual me parecía totalmente atractivo. Por lo que, mientras sonaba The Kill, fui acomodando todo e intercalando con mi desayuno a base de café y tostadas con mermelada.
A los pocos minutos suena el timbre. Raro para un domingo tan temprano y sobre todo porque hacia solo un mes que estaba aquí. Todavía no había hecho muchas amistades más que las de la oficina y ellos habían estado aquí anoche. Bajé el volumen de la música, pensando que podía ser algún vecino, y fui hacia la puerta. Abro y me encuentro con Valeria que traía más café y unas donas.
Buenos días! Vengo a ayudarte! No pretenderás limpiar todo tu sola, verdad?
—Ya he comenzado, pero me alegra que estés aquí.....sobre todo por las donas—dije bromeando.
Entró y nos sentamos en el pasa platos a desayunar tranquilas.
Te has acostado muy tarde?—me preguntó.
Y alrededor de las 3am cuando logré que Martin y Paul se fueran, así que a eso de la 4am estaba en la cama.
—No había forma de pararlos! Me hicieron reír tanto—agregó Valeria.
Si, son terribles. Pero los adoro. Ellos, Emilse y tú me hicieron muy fácil el cambio. Pensé que me iba a costar conseguir amigos por mi situación. Eso más el cambio de país era obvio que me iba a dificultar la adaptación. Te juro que cuando llegué me dije: <Me doy un mes, más no> y acá estoy, un mes y un día—dije riendo.
Lizzie, no nos agradezcas. Tu te hiciste querer enseguida, date cuenta que los cinco congeniamos demasiado bien. Dios nos cría y Fun4Life Group nos amontona!—dijo y ambas reímos—Además que tiene que ver tu situación? La mayoría de los que estamos trabajando y estudiando aquí entramos por algún contacto. Lo único que envidio es tu edad, porque no me vas a poder presentar a Tom, pero bueno.....—dijo guiñándome el ojo.
Te lo puedo presentar igual, Tom no discrimina ni edad, ni raza ni religión!—dije y reímos.
Pasamos lo que quedaba de la mañana limpiando. Bueno, limpiando, bailando, cantando y divirtiéndonos. Con Valeria habíamos congeniado desde el primer momento que llegué a NY. Además vivíamos en el mismo edificio por lo que ibamos y volvíamos juntas de la oficina o de clases. Ella también estaba estudiando. Helen la conoció en una editorial y enseguida cuando la escucho exponer su artículo vió que Valeria tenía potencial. Por ello no dudo en ofrecerle trabajo y estudios, como a mí. En cambio Paul, Martin y Elena ya eran parte del equipo. Helen los había reclutado de otras firmas pero ellos ya tenían estudios que los avalaran. Salvo yo que tenía 18 años, el resto rondaban entre los 21 y 25 años. Vale tenía 22 años. Pero la diferencia de edad no fue problema a la hora de entablar una amistad. Nos parecíamos mucho.
Pasado el mediodía, mientras decidíamos que prepararnos para comer, me llega un mensaje al celular con ese famoso y extraño número. <Alien, si estás en el departamento conéctate al skype> Tendría que preguntarle a Bill porque me enviaba mensajes desde ese número y no desde su celular. Salí corriendo hacia mi cuarto a buscar la notebook. Valeria me miraba sin entender. Cuando regreso y veo su cara, le aclaro la situación.
Es Bill, quiere que me conecte al skype—dije sonriente.
Quieres que vuelva después?
—Que? No, no seas tonta, quedate así lo conoces. Probablemente pueda presentarte a Tom—le dije guiñando un ojo.
Cuando estaba ansiosa parecían eternos los 2 o 3 minutos que tardaba la notebook en encender. Por fin me pude conectar y amplié la ventana al tamaño de la pantalla.
Hola mi Alien hermosa!—dijo un Bill sonriente.


domingo, 26 de junio de 2011

EL AMOR ESTA MUERTO PERO EN SU SOMBRA PUEDO BRILLAR

PROLOGO

A veces el amor nos da vuelta la cara de un cachetazo y todo aquello que creíamos que nos hacía felices de repente se convierte en el recuerdo más triste de nuestra vida obligándonos a enterrarlo en lo más profundo de nuestro ser.
A veces el amor no es tan maravilloso como creemos. Viene, te inunda de sensaciones maravillosa, se queda un tiempo contigo y cuando se cansa, te golpea, te abre los ojos y te abandona por completo dejándote sin esperanzas y sin ganas de vivir.
A veces el amor nos hace dar cuenta que la realidad en la que creíamos vivir no era tan real. Nos hace dar cuenta que vivíamos en una burbuja rosada en la que nos habían encerrado para protegernos de cualquier cosa o persona que irrumpiese la paz de la misma.
A veces, el amor es eso y mucho más. Por eso es tan maravilloso. Quién nunca ha sentido verdadero amor, quién nunca ha sufrido por verdadero amor, puede decir que a vivido realmente. Todas esas hermosas sensaciones, esos hormigueos en el cuerpo, esas ansias por un encuentro, esos besos esperados, esos abrazos deseados.....todo eso debe ser sentido, no hay palabras que expliquen a la perfección lo que esa fuerza tan maravillosa puede transmitir.
A veces el amor es para toda la vida......a veces no.
Con sus alegrías y sus tristezas, con los buenos recuerdos y con los malos, con las lágrimas y con las risas, con las caricias y los besos, con todo lo que conlleva la palabra AMOR en el sentido más amplio es que yo guardo su recuerdo como el tesoro más preciado de todos. Jamás podré arrepentirme de algo que en su momento me hizo la mujer más feliz de la tierra. Jamás podré arrepentirme de todo aquello que me hizo mejor persona y le dio sentido a mi vida. Pero con optimismo incluido, las heridas sangran cada vez más y duelen. La traición y la desconfianza matan al amor, lo arrancan de raíz y no permiten vuelta atrás. Aunque duela, aunque sienta que me han desgarrado lentamente el corazón con las manos, aunque sienta que me falta parte del alma, aunque todo se haya tornado de un gris profundo....aún así, sigo creyendo en el amor. Aún así sigo creyendo en que el destino nos volverá a juntar en otra vida y el karma de la traición y desconfianza desaparecerá. Aún así se que mi lugar es a su lado tanto como el de él al lado mío. Pero duele, y aunque se que me ama y que ninguno tiene pruebas suficientes, es inevitable. Duele, y mucho.

jueves, 23 de junio de 2011

Capitulo # 10 - FINAL




No les parece que necesito saber que es lo que pasa para que no me agarren desprevenida?—pregunté mirándolos a los 3.
Es....que......es...no queremos—titubeaba Tom.
Es que no queríamos preocuparte, tenemos todo controlado y queríamos que sigas con tu vida de manera normal—me dijo el Dtve.
Igual no me gusta que me oculten las cosas—dije y me senté cerca de Bill.
Como estás?—preguntó el Dtve.
Bien, por suerte. Preparándome para partir—dije y Bill me entregó la lista de teléfonos.
Bueno, me alegro mucho y espero que tengas muy buen viaje. Por favor mantente en contacto, si?
Si, Dtve. lo haré, no se preocupe.
Ok. Entonces me voy. Chicos, buen retorno a Alemania y seguimos hablándonos—dijo mientras saludaba desde la puerta.
Cuando se retiró, enseguida Tom se quiso justificar, pero no lo dejé. Sabía que todo esto lo hacían para cuidarme, por lo que no me podía enojar. Pedimos servicio al cuarto para merendar. Era nuestra última merienda, juntos, hasta nuestro próximo encuentro. A las 8.30pm estaba terminando de subir las cosas a la camioneta. A las 11.45pm salía mi vuelo y a la 1.05am el de los Twins, por lo que nos fuimos todos juntos al aeropuerto. Nos acompañaron 3 choferes del hotel, quienes se encargarían luego de devolver los autos y camionetas alquiladas.
A las 9.20pm ya estábamos en el aeropuerto aguardando para efectuar el check in. Estaba muy nerviosa. No podía separarme de Bill, sabía que hasta dentro de unos 15 días no lo volvería a ver y me ponía muy triste. Me senté en un banco. A mi derecha tenía a Bill a quién tenía agarrado del brazo. A mi izquierda tenía a Tom a quién tenía agarrado de la mano. Me turnaba y me acurrucaba un rato en el hombro de Bill y otro rato en el de Tom. Tenía puesto los auriculares, en la radio sintonizada estaban pasando Alibi de 30 Seconds to Mars e inevitablemente las lágrimas empezaron a caer por mi mejilla. Traté de disimularlo lo más que pude hasta que Tom se dio cuenta. Enseguida paso su brazo por mi hombro y me abrazo tratando de calmarme mientras Bill iba a comprarme algo de tomar. Quedaban solo 30 minutos para abordar el avión. Me senté, tomé un poco de gaseosa y me sequé las lágrimas. Respiré y traté de retomar la compostura. No quería hacerles pasar un desagradable momento......más del que ya era.
A las 10.45pm nos llaman para abordar el avión. El corazón me latía de una manera alocada. No entendía porque! No era un adiós para siempre. En 15 días nos volveríamos a ver. <Porque me asustaba tanto dejarlos?> me pregunté. Me acerque a Tom y con una media sonrisa lo abracé muy fuerte. <Ich liebe dich> le dije al oído. Enseguida sentí como me apretó más fuerte contra su cuerpo. Nos separamos y le dí un beso en la mejilla. Me acerqué a Bill y no supe que hacer. Si besarlo, abrazarlo, si llorar, reír. Tenía una mezcla de emociones que me estaban volviendo loca.
Dame tu celular—dijo. Lo miré extrañada. Le dio el celular a Tom quien sacó el suyo y comenzó a transferir algo. Lo volví a mirar con el seño fruncido.
Es un regalo de nuestra parte. Cuando estés en el avión escúchalo—me dijo Bill.
Me acerqué y lo abracé muy fuerte. <Ich liebe dich> nos dijimos a la vez y reímos.
Te voy a extrañar mucho, no me quiero ir—le dije.
Lo sé cariño, nosotros también, pero es lo mejor. Igual en 15 días nos veremos y hasta ese día hablaremos todos los días.
Me acerqué y lo besé suavemente. Enseguida me rodeo la cintura y me siguió besando. Separamos solo nuestros labios, pero nuestros rostros seguían muy cerca.
Cuídate mucho y apenas aterricemos te estaré llamando—me dijo.
Te amo—solo pude decirle tragándome el llanto.
Tom me alcanzó mi bolso y los abracé a ambos por última vez. Me dirigí a la puerta y me dí vuelta para verlos por última vez hasta dentro de 15 días. Ambos levantaron la mano abierta para saludarme. A lo que respondí con una sonrisa. Y entré al pasillo. Mis padres me estaban esperando a la mitad del mismo. Cuando llegué a ellos, ambos pasaron sus brazos por mis hombros y cintura y nos dirigimos hacia el avión. Traté de contener las lágrimas y la vista se me nubló. Esta vez viajamos en un vuelo común en hileras de tres asientos por lo que estaríamos juntos. Christie había insistido en pagarnos pasajes primera clase, pero en realidad lo único que nos interesaba era tener un vuelo directo y así fue. Directo a Buenos Aires sin escalas. Permanecimos unos 10 minutos en el avión hasta que la luz de “abróchese el cinturón” se encendió. Miré por la ventana pero no podía ver el hall donde estaban los Twins esperando para abordar su avión. Instintivamente me miré la mano izquierda y comencé a acariciar mi anillo, olvidando por completo que estaban mis padres a mi lado.
Y eso?—dijo mi padre y me tomó la mano para mostrarle a mi madre. En su mirada solo ví desilusión.
—Te has comprometido? Elizabeth, te has comprometido?—me dijo susurrando pero muy enojado. Sabía que no le gustaba nada esa idea y mucho menos le iba a gustar cuando se enterase que no había abandonado la idea de estudiar y mudarme en NY.
Me los quedé mirando sin poder decir una palabra. Estaban en todo su derecho a enfadarse. Pero no era ni el momento ni el lugar para discutirlo. Iba a ser un largo viaje. Voltee mi mirada a la ventanilla, y mientras veía como nos ibamos despegando de la tierra, me di cuenta que al llegar a Buenos Aires debería dar demasiadas explicaciones.

domingo, 19 de junio de 2011

Capitulo # 10 - Ultimo capitulo (7ma y anteultima parte)

Como te sientes?—me preguntó Tom
Ahora bien, un poco rara y con la adrenalina aún alta, pero estoy feliz.
—Se te nota, no has dejado de sonreír—dijo mirándome y riéndose arrugando toda la cara.
Chinito!—le dije
—Jajajajajaja! En serio parecemos chinitos?—preguntó bromeando.
—Solo para mí—le respondí—Gracias!
Porque? Por no cobrarte el favor?—dijo burlón.
No, tonto, por haberme acompañado y haber sido parte de algo tan importante para mí.
—Sabes que siempre estaré para lo que necesites.
—Si, lo sé y por eso te lo agradezco.
Me sonrió y entramos en el estacionamiento. En la puerta del mismo había un par de fans esperando. Tom bajó el vidrio del auto y las saludo, firmo un par de autógrafos y permitió que le sacaran algunas fotos. Amaba toda esa atención. Una de las chicas me preguntó como me sentía después de lo ocurrido y un grupito de ellas se acercó a mi ventana. Fueron muy amables y atentas. Una vez dentro del estacionamiento subimos por el ascensor directo al comedor donde mis padres y Bill estaban esperando. Le pedí a Tom que no dijera nada de lo que había hecho, que le contaríamos luego a Bill en privado.
Cariño, te estábamos esperando....los estábamos esperando—corrigió mi padre.
Acá estamos, Tom me acompaño a comprar, quería un maquillaje para cubrir la cicatriz de la mejilla y del brazo, pero no encontré nada. Para cubrirlo debe llenarme de base y polvo y la verdad que no me agrada ir tan maquillada—mentí.
Pero Alien, casi no se te nota. En unos meses cuando deje de estar rosada ni la notarás. El médico ha hecho un buen trabajo.
Si, lo sé, es que hoy por primera vez presté atención a todas las cicatrices que me quedaron y me sentí rara. Como que ese cuerpo no era mío....pero bueno, ya se me pasó. Por suerte Tom estuvo conmigo para levantarme el ánimo—dije.
Me senté junto a Bill y almorzamos pastas. Luego, mis padres fueron a terminar de armar el bolso y Tom se fue a buscar a Chester para que lo acompañe a dar una vuelta. Se sentía aburrido, aunque Bill me dijo que en realidad estaba triste porque me iba. Bill y yo fuimos a recostarnos un rato. Me sentía agotada. Me había despertado a las 7am. Cuando estábamos en el cuarto. Me senté en la cama y él se acercó a mí. Con su yema recorrió la cicatriz de mi rostro y me acarició los labios.
Con cicatriz o sin ella sigues siendo el Alien más hermoso de este planeta. No tienes porque avergonzarte—me dijo de manera dulce.
En realidad, hoy a la mañana cuando me ví desnuda frente al espejo, tan flaca y marcada me sentí mal. Tenía miedo de que no te sientas atraído más por mí. Traté de no pensar en eso, pero no pude evitarlo hasta que ví la cicatriz de mi vientre y recordé al pequeño Alien. En ese momento me volví a sentir bien y tuve una idea. Pero solo Tom podía ayudarme a concretarla por eso me fui con él. Espero que no te enojes y te guste—le dije mientras me paraba.
Que es lo que hiciste?—me dijo mirándome confundido.
Me paré delante de él y desabroche suavemente el jean. Pude ver como una sonrisa pícara se dibujaba en su rosto. Me levanté la remera y le mostré lo que había hecho.
Esto—le dije.
Sus ojos se abrieron de manera desorbitante, pero no había enojo, sino asombro. Me miraba y miraba el tatuaje. Luego con sus dedos, suavemente lo recorrió. Estaba muy inflamado y aún ardía mucho, pero no dije nada. Me miró con ojos brillosos y me sonrió aprobándolo.
Te gusta?
Es hermoso Alien. No se me hubiese ocurrido nunca hacer algo así—dijo.
Necesitaba superar esto y se que así lo voy a lograr, porque cada vez que vea la cicatriz voy a ver el tatuaje y ya no será un mal recuerdo.
Se acercó y suavemente lo besó. Se paró y me abrazó muy fuerte.
Me encanta que lo hayas hecho. Será un buen recuerdo de nuestro pequeño Alien. Siempre te estará protegiendo—me dijo.
El tatuaje era simple. Cerca de la cicatriz, en letra manuscrita decía Pequeño Alien y de la P y la N final salían alas. John realmente era muy buen tatuador y había quedado sumamente delicado.
También te protegerá a ti—le dije—podrías hacerte el mismo tatuaje en alguna zona que te agrade.
—Si, me gusta la idea. Así siempre lo podré recordar.
Me puse un short de Bill, ya que el pantalón me molestaba un poco todavía y me metí en la cama. Inmediatamente Bill me abrazó y quedé profundamente dormida.
Alrededor de las 5pm me despierto sola en la cama de Bill. Me quedé un ratito recostada, desperezándome y pensando en que ya no volvería a despertar en ese cuarto ni con Bill al lado. Me sentía vulnerable, desprotegida. No tener a los Twins a mi lado me ponía triste. Pero sabía que ellos debían volver a Alemania y descansar un poco. Habían pasado por demasiadas cosas y merecían unos días de relax y en familia. Me levanté y me fui hacia el baño a lavar el tatuaje. Había supurado un poco y manchado mi remera. Me puse crema y volvía a colocarme mis jeans. Del otro lado de la puerta se escuchaban voces murmurando. Me acerque hasta que reconocí la voz del Dtve. Elías. Me extraño que haya venido. Me quedé tras la puerta escuchando, por miedo a que oculten información delante de mí.
Lauren llegó a un acuerdo y habló, mucho más de que queríamos.
—Como es eso?—preguntó Tom.
Nos informó que Erika pertenece a las famosas Grouppies Oficiales....
—Que???—interrumpió Bill—Pero si se había desvanecido el grupo después de la demanda.
—Aparentemente no fue así, siguieron trabajando sin ser notadas. Según Lauren lo que le sucedió a Liza en su país con las pintadas estaba todo organizado por ellas. Han conseguido adeptas en casi todos los países.
—Esto es increíble! Significa que no está segura en ningún lado!—dijo furioso Bill.
Baja la voz o quieres que te escuche??—murmuró Tom.
No se preocupen que Lauren nos ha dado varios nombres y ya fueron informados a las embajadas argentinas en los distintos países para que hagan la denuncia y actúen de inmediato. Por lo pronto en argentina Liza tendrá custodia las 24 hs, al igual que su casa y su familia.
Ella no lo va a permitir eso. Sabes lo cabeza dura que es. Después de todo lo que pasó insiste en irse a fin de año a vivir y estudiar en NY.
—Me parece excelente—dijo el Dtve.—no puede postergar su vida y permanecer encerrada por culpa de unas cuantas locas frenéticas. Toma, aquí hice una lista con mis mails y teléfonos tanto laborales como personales, los del Jefe Shefferson y los de Richard. Por favor que ella se mantenga en contacto con nosotros cuando llegue a su hogar. Así cuando ella viaje a NY podemos tener cubierto todo con la policía de allí. Un ex compañero trabaja en NY y me gustaría ponerlos en contacto.
—Está bien, gracias!
—Y que paso con esos dos de limpieza....Matt y Paul? Pudieron recapturarlos??—preguntó Tom.
Estamos tras sus pistas. Viajaron a Nuevo México y aparentemente ya los tienen ubicados. Calculo que de un momento a otro nos avisarán que fueron capturados.
—Es un alivio! Que sucederá con Lauren? Me da pena que pague por algo que en realidad no es su culpa. Fue un simple títere de Erika.
Su cooperación será tenida en cuenta y probablemente el juez tenga un poco de consideración. Las pruebas psicológicas dieron bien. No es una persona agresiva, está un poco confundida por los abusos que sufrió por parte de Erika y el grupo. El tema es Harriet que aún no tenemos ninguna noticia de ella. Es como que se la hubiese tragado la tierra. Nuestro miedo es que este alojada con más miembros del grupo y puedan estar planificando alguna venganza.
Alien no debe enterarse de esto...—dijo Tom cuando abrí la puerta. Todos se quedaron helados al verme parada.

martes, 14 de junio de 2011

Capitulo # 10 - Ultimo capitulo (6ta. parte)

Narrado por Liza

Desperté sobresaltada. Había vuelto a tener pesadillas. Miré a mi lado y Bill aún dormía. No quería decirle nada de lo que me sucedía. Bastante ya se había preocupado por mí. Me recosté nuevamente de costado muy junta a Bill, apoyando mi pecho en su espalda y rodeando su cintura con mi brazo. El aroma de su piel era un sedante natural para mis nervios. En ese momento recordé lo que me había dicho del pequeño Alien. Y un remolino de sentimientos encontrados se ahogaron en mi pecho impidiéndome respirar. Suavemente me levanté de la cama y me fui al baño. No sabía si llorar o estar contenta. Me desvestí para ducharme y relajarme, cuando de reojo me vi en el espejo. Estaba más delgada de lo normal y tenía una roja cicatriz cerca del ombligo. Las rodillas estaban rosadas debido a los raspones que había tenido y que ya estaban casi curados. Moví los brazos y vi que tenía los codos lastimados y una línea rosa en el brazo, cicatriz del corte. Me acerqué más y pude ver una fina línea rosa en mi mejilla que arrancaba cerca de la oreja y desaparecía casi llegando a la boca. Mis ojos se humedecieron. No me había visto así. Con el yeso puesto y la imposibilidad de bañarme no me había visto las marcas que quedaron en mi cuerpo. Como podía gustarle así a Bill?. Donde antes había carne “para agarrar” como solía decirle Tom a mis caderas y cola, ahora solo había huesos. Estaba blanca, débil y toda llena de cicatrices. Y para rematarla tenía una gran faja elástica que sostenía mi tórax. Jamás Bill me volvería a mirar como solía hacerlo cuando me veía en ropa interior o desnuda. Ya no tendrá con que deslumbrarse cuando nos encontráramos en Argentina. Tapé el espejo con un toallón y me metí en la ducha. El agua fresca por un momento me aclaró la mente y comencé a ver las cosas desde el punto de vista de Bill. Pensé en el pequeño Alien como mi ángel de la guarda. En ese instante una idea pasó por mi cabeza. La pensé y la pensé tantas veces que me convencí fácilmente de que lo haría. Sería una sorpresa para Bill. Pero debía ser hoy y ya.......en unas cuantas horas partiría a mi país. Terminé de bañarme rápido, me cambié, miré la hora y eran recién las 8am. Solo una persona me podía ayudar. Y ese era Tom. Agarré mi cartera y saqué una hoja para dejarle una nota a Bill. Despacio salí del cuarto y me dirigí al de Tom. Golpee la puerta de manera suave y lo llame.
—Tom! Estás despierto?
No había respuesta.
Tom! Puedo pasar?—pregunté mientras abría suavemente la puerta y me asomaba. Y allí estaba. Uno de los guitarristas más sensuales del mundo, desparramado en la cama, en ropa interior y babeando. En otro momento le sacaría una foto y la usaría a mi favor, pero ahora estaba apurada. Me senté en el borde de la cama y con una mano lo empecé a sacudir suavemente.
Tom! Hey Tom, despierta!
—...................—nada, cero reacción.
Vamos Tom, o necesitas que te salte en la cama como haces tú? Despierta!
—mmmmmmm......que.....que pasa?—preguntó mientras se tapaba con el brazo el rostro.
Necesito un favor Tom, vamos despierta!
—Dios, Alien...que pasa? Que hora es?—preguntó.
—Las 8am, necesito pedirte un favor. Solo tú me puedes ayudar—le insistí.
Se corrió hasta la otra punta de la cama y se desperezó. Me miró y sonrió de esa manera que solo los Kaulitz pueden.
A ver, que es eso que solo yo puedo ayudarte—dijo amablemente mientras abrazaba su almohada.
Le conté que es lo que quería hacer y porque necesitaba su ayuda.
Tienes razón, sin mi no podrás hacer nada—dijo burlandose mientras se iba al baño.
Si bien varias veces había visto a Tom en bermudas o sin remera, verlo en boxers negros ajustados, en cuero y caminando hacia el baño, era bastante excitante. Recordé esa tarde en la pileta del spa en donde por primera vez había prestado atención a su contorneado cuerpo. Aún me asombraba lo que los genes lograban, porque al gimnasio iba poco y nada últimamente. Entornó la puerta y podía escuchar el ruido de la ducha.
Estás realmente segura de esto Alien?—gritó.
Me acerque a la puerta para no andar a los gritos.
—Si, creo que  me ayudará a superar todo esto. Porque? Te parece demasiado?
—No, para nada. Al contrario es una buena terapia si con ello logras superarlo—respondió mientras el ruido de la ducha cesó. Entonces rápidamente me senté a los pies de la cama.
Yo no lo haría, porque me da un poco de miedo. Pero a Bill le va a encantar—dijo mientras se paseaba delante de mí, solo cubierto con una toalla y con todo el torso brillante por la humedad de la ducha. Busco ropa interior y un jean y volvió al baño. Sentía como mis mejillas hervían de la vergüenza. Realmente Tom ni siquiera se percato de que fue un poco incómodo verlo en toalla paseando su perfecto cuerpo. <Dios, no puedo darme el lujo de pensar estas cosas> pensé <Me acabo de comprometer con Bill y ya lo estoy engañando de pensamiento con su hermano> dije para misma y reí por la ocurrencia. Cuando salió Tom del baño, llevaba los gigantes pantalones puestos, aunque de mucho no servía porque los llevaba a mitad de cola. Tomo unas medias y un par de zapatillas y se sentó junto a mí a terminar de vestirse.
Veo que ya es un hecho—dijo mirándome el anillo.
Si, pero solo es un tema entre nosotros tres. No creo que mis padres aún estén en condiciones de escuchar algo como esto—dije torciendo la boca.
Suficiente que tú y Bill estén de acuerdo. Te felicito, ahora eres oficialmente mi “cuñada”
Es verdad—le dije sonriente.
Ahora hablemos del favorcito—me dijo como disfrutando del momento.
Que quieres a cambio?—pregunté elevando los ojos.
Recuerda que aún no me has pagado el favorcito del restaurante.
Todavía recuerdas eso?—dije y reímos.
No me olvido de nada. Ese también me lo voy a cobrar, pero tendré que esperar a visitarte en tu país.
—Argentina? Y eso que tiene que ver?
—Tiene mucho que ver—me dijo—De todos modos, hablemos de este actual favorcito. Que gano yo con todo este movimiento de contactos?
—Hacerme muy feliz!—le dije sonriendo exageradamente.
Me miró y en dos segundos una hermosa sonrisa se dibujó en su rostro. Me siguió mirando por unos cuantos segundos y luego bajó la viste y sin dejar de sonreír negó con la cabeza.
Realmente, me atrapaste! Como puedo decirle que no a algo así??
Jajajajajajajaja! Eso es un sí?
—Siempre fue un si, solo que quería sacar algo de provecho al tema. Me pasas mi celular?
Miré para atrás y estaba apoyado en la mesa de luz junto a su portátil. Se lo alcancé, busco un número, llamó y esperó a que le respondiesen.
John! Amigo! Como estás?—dijo en un perfecto inglés.
—......................—
Como sabes? Jajajaja.
—........................—
Puede ser en una hora?
—.........................—
Perfecto! Nos vemos—dijo y cortó. Se paró y fue a  buscar una remera.
Listo Alien, en una hora nos espera John en el centro de la ciudad.
—Ese era tu gran despliegue de contacto que me quisiste cobrar? Eres fatal!—dije y reímos.
Toma, llama a Bruni y dile que nos prepare el auto que en 10 minutos nos vamos, pero dile que nos iremos solos.
Me dío su celular e hice lo que me pidió. A los 10 minutos estábamos saliendo con el Audi A3 hacía el centro de la ciudad. Aún faltaban 50 minutos y el viaje era de 20, por lo que cerca de donde debíamos ver a John, paramos a desayunar.
A las 9.30am estábamos en el lugar de encuentro con John. Era un tipo altísimo, delgado, con varios tatuajes y piercings. Muy simpático por cierto. Nos acomodamos en su estudio y le expliqué que es lo que necesitaba. Entendió a la perfección lo que quería y realizó una prueba a ver si me gustaba. Quedé encantada, por lo que se dispuso a preparar todo para comenzar. Me sentía muy nerviosa. Tom trató de calmarme, pero creo que él estaba más nervioso que yo. Si bien tenía experiencia en el tema, es imposible no estar nerviosa ante semejante decisión. Cuando estaba casi relajada, se asoma John para que pase y podamos comenzar. Ahora la adrenalina se había disparado y me sentía en una nube. Tom se quedó afuera escuchando música desde su celular. No quería oír absolutamente nada. Eran las 10am cuando comenzó y a las 11.30am ya estábamos en el auto regresando. En mi celular tenía un mensaje de Bill preguntando si iríamos a almorzar. Le contesté que estábamos en camino, que nos esperase.

viernes, 10 de junio de 2011

Capitulo # 10 - Ultimo capitulo (5ta. parte)



Si, dime. Pasa algo?—pregunto un poco preocupada.
No, no es nada malo—dije y su cara cambió completamente—es algo que quiero decirte pero no sé como.
Largalo de una, sin pensar. Es la mejor forma—dijo riendo.
—Ok!—dije respiré profundo y me largué—Sabes que desde el primer momento supe que eras, eres y serás mi otra parte, mi alma gemela. Esa parte que me complementa tanto o más que la parte que me une a Tom. Siempre creí, a diferencia de mi hermano, en el amor a primera vista y para toda la vida. Y nada me lo confirmó más que haberte conocido. Esos días que paso....lo que paso—dije nervioso—pensé que te perdía. Fueron los peores días de mi vida. Me sentía vació, como si me hubiesen arrancado una parte del corazón. De solo pensarlo me recorre un frío por la espalda—dije y levanté la vista de nuestras manos para encontrar sus ojos que me miraban atentos y brillosos.
Hoy más que nunca se que quiero pasar el resto de mi vida contigo y por eso quiero pedirte algo—le dije mientras metía la mano en mi bolsillo. Ella enseguida se puso tensa imaginándose lo que sería.
Se que somos muy jóvenes para casarnos ahora, tu tienes tu carrera y yo la mía, pero es lo que deseo más que nada en el mundo—le dije sonriendo mientras abría la pequeña caja donde estaba guardado el anillo.
Ella me miró y las lágrimas inundaron sus ojos.
No es el típico anillo de compromiso porque nosotros no somos una pareja típica—le dije riendo, mientras lo sacaba de la caja y tomaba su mano izquierda—Alien este es mi compromiso contigo, mi compromiso de amarte por el resto de mi vida, de estar junto a ti en todo momento, de no fallarte jamás y de cuidarte por siempre. Este es mi compromiso contigo de que cuando tu estés dispuesta, te convertiré en mi esposa ante la ley y ante los ojos de Dios. Alien....aceptas mi compromiso? Quieres, en algún futuro no muy lejano, casarte conmigo?—dije por fin poniéndole el anillo.
Me miró con el rostro cubierto de lágrimas y solo atinó a tomarme del cuello y atraerme a su boca para besarme con mucha ternura. Cuando nos separamos, sequé sus lágrimas con mis yemas y le sonreí.
Eso es un sí?—le pregunté y se rió.
Si, es un sí. Prometo estar a tu lado cuando me necesites y siempre, prometo amarte como ahora por el resto de mi vida y cuidarte como lo vengo haciendo. Prometo convertirme en tu esposa, honrar tu apellido y llevarlo con orgullo. Y prometo que cuando esta vida se acabe, te buscaré en la siguiente y en las que vengan para que nuestras almas estén eternamente juntas—dijo y me sonrió de esa misma manera en la que me conquistó hacía 7 meses atrás, en ese vuelo a Alemania. Nos besamos y se recostó sobre mí mirando su anillo.
Es hermoso, Bill. Nunca había visto algo así.
—Te gusta? Lo mandé a hacer especialmente para ti. Quería algo original y que no se note que es un anillo de compromiso, por las dudas que no quieras aún contárselo a tus padres.
Eso es lo único que me preocupa. Creo que por el momento ya tienen bastante con el secuestro y encima cuando les diga que no pienso suspender mi viaje de estudios a NY, van a poner el grito en el cielo. No te enojas si lo dejo para más adelante?
—Para nada, me parece bárbaro. Solo Tom está al tanto de esto, por lo que mantendremos todo discretamente.
Nuevamente la banda toco un tema lento de los 80’s.
Adoro ese tema, cuando lo escucho me acuerdo de ti—dijo levantándose y estirando su mano, invitándome a acompañarla a la pista.
Si mal no recuerdo se llama “Take my breath away” verdad?
—Exacto! Y es lo que me sucedió el primer día que te ví y lo que me sigue sucediendo—me dijo al oído mientras me abrazaba para bailar. Sonreí y la apreté contra mi cuerpo. Me sentía en las nubes.
A las 2am nos estábamos retirando. Habíamos pasado una excelente noche. Bruni nos dejó en el estacionamiento del hotel. Alien fue a su cuarto a buscar ropa para cambiarse y volvió conmigo. Nos asomamos y Tom estaba roncando plácidamente. Había prometido levantarse temprano y pasar el resto del día con Alien antes de que parta hacia Argentina. Mientras Alien se duchaba me recosté en la cama e hice zapping tratando de no tentarme con la idea de bañarme con ella. <Los puntos, piensa en los puntos> me dije a mi mismo. Cuando salió del baño estaba con una remera de Tom que a ella siempre le había encantado y que él le regalo cuando estaba internada, el cabello suelto y mojado y el anillo de compromiso puesto. Como resistirse a esa imagen?? Se dio cuenta en la posición que me había puesto, porque bajo la vista, caminó hacia la cama y se metió entre las sábanas, abrazándome.
Extrañaba tanto esto—me dijo mientras la rodeaba con mi brazo.
Yo también y ahora que se que te vas ya lo estoy extrañando otra vez.
—Porque no te vienes conmigo, en lugar de irte de vacaciones a Alemania, vénganse conmigo.
—Sabes que me encantaría, pero tus padres no estarían de acuerdo. Déjalos que te disfruten solos, sin nadie en medio. Han sufrido mucho, entiendelos.
—Y quién me entiende a mí?—preguntó resoplando.
Alien, vamos! No seas así. Además recuerda esto—le dije mientras levantaba su mano con el anillo.
Es que no te das una idea lo que fue pensar en que no te vería nunca más. En todo momento pensé en ti y en nadie más. Rezaba para que en caso de que me sucediera algo, tú, mis padres, Tom, mis amigos y familiares lo superaran rápidamente. Solo me importaba que mi alma y tu alma se vuelvan a encontrar.
—No hables así. No me gusta escucharte hablar de muerte, de separaciones y sufrimientos. Eso ya pasó. Ahora estamos bien.
—No, no estamos bien. Te olvidas del pequeño Alien?
—No, no me olvido. Lo recuerdo y lo recordaré cada vez que vea un bebe o un niño, porque nunca voy a saber como iba a ser. Pero trato de tomarlo de una manera que no me afecte para mal, sino para bien.
—Y como es eso? Porque yo lo único que hago es llorar cada vez que lo recuerdo.
—Obviamente que nuestros sentimientos son distintos. Tú lo traías en tu vientre. Yo jamás voy a poder tener una sensación tan increíble. Yo lo pienso como que fue un pequeño Alien que nos fue enviado para iluminarnos y llenar nuestra vida de amor. Y que su pronta partida nos indica que cumplió su misión y que ahora desde donde esté nos está mirando y cuidando. Y que está feliz por nosotros y nuestro compromiso—le dije y besé su frente.
No lo había pensado de esa manera. Es muy hermoso que lo pienses así. Te amo!—me dijo y se acurrucó más contra mi cuerpo.
Yo también te amo!—dije y me quedé dormido.

martes, 7 de junio de 2011

Capitulo # 10 - Ultimo capitulo (4ta. parte)

Luego salí a buscarlo. Estaba en el bar del hotel comiendo algo con Chester y Natacha. Le pedí a ella que en unos 30’ fuese a ver a Alien y la ayude a maquillarse y peinarse. Sabía que Alien tenía celos de Natacha, porque iba a todos lados conmigo, pero eran infundados. Igual después de lo que ocurrió con Erika la comprendía más que nunca. Nos quedamos hasta las 7.30pm en el bar y luego subimos los 3 al cuarto. Chester y Tom se pusieron a jugar con la play3 y yo me fui a preparar. Me bañé, me cambié y peiné. No quería nada que llamase la atención por lo que me sequé y planché el pelo y no me maquillé. El centro de las miradas hoy sería solo Alien. Me sentía raro vestido con traje. Jamás me había puesto uno para salir, siempre fue para sesiones de fotos. Si bien tenía mi toque personal y era bastante más roquero que un traje común, aún así y todo se tenía raro. Una vez listo, solo me quedaba esperar por Alien. Eran las 8pm y aún había tiempo por lo que me senté con los chicos a jugar.
A las 8.15pm las puertas de mi cuarto se abren. Primero sale Natacha y luego sale Alien. No tengo palabras para explicar lo que mis ojos veían. Alien era la persona más hermosa que había visto en mi vida, pero ahora esa belleza se había potenciado mil veces más. Me sentía en una película. Todo parecía trascurrir en cámara lenta y Alien estaba rodeada de una luz angelical que no sabía si era real o producto de mi imaginación. Miré a Tom y Chester y ambos estaban con los ojos brillantes y la boca abierta. La magia se rompió gracias al delicado toque de Chester.
Mierda!!! Estás increíble!—dijo y se tapo la boca al darse cuenta lo espontáneo que había sido.
Gracias, me siento increíble—dijo Alien y dio una vuelta para que podamos apreciar todo el vestido. Realmente era una sirena. Se notaba que estaba un poco delgada, pero así y todo, estaba hermosísima.
Lo repito y sostengo, si no fueras mi cuñada y si no estuvieses enamorada de Bill, en este momento te estoy metiendo en mi cuarto. Hermanito te pasaste, ese vestido le queda pintado.
Yo sonreía, pero aún no podía emitir sonidos. Todavía estaba embelesado.
Que te pasa? No piensas decir nada?—me apuró Tom—Dios! Cuando aprenderás? Tiene a una increíble y hermosa mujer esperándote y solo sonríes?—dijo mientras negaba con la cabeza.
Basta Tom, no necesito que diga nada para saber lo que piensa. Sus ojos me dicen todo—dijo mientras se acercaba y me abrazaba.
Natacha la había maquillado de una manera muy suave y natural. Había elevado parte de su largo cabello y el resto lo había ondulado. Cuando beso mis labios, sonreí y ella sonrió, se percató de que me había dado cuenta.
Sabor yummy bears—dije y reímos.
Déjenme sacar una foto, porque ver a Bill en traje es todo un acontecimiento—bromeo Tom.
Yo pensé que lo hacía porque estaba hermosa vestida así—dijo Alien.
Tú siempre estás hermosa—dijo y sonrió.
No te duermas Bill porque Tom está alerta y puedes quedarte sin novia—bromeo Natacha.
Todos reímos. En mi corazón sabía que jamás pasaría eso. Mi hermano nunca me haría algo así ni yo a él. Yo sabía desde el primer momento que sus sentimientos hacía Alien iban un poco más allá, había un cierto enamoramiento de su parte, pero no me molestaba. En parte era mi culpa y nuestra conexión Twin.
Bueno apurense que son 8.28pm y Bruni debe estar esperándolos—nos apuró Natacha.
Saludamos y nos fuimos para el ascensor. Allí no pude resistirme y la besé con todas mis ganas. Había extrañado tanto sus labios, que me era difícil mantenerme alejado de ellos...y encima ese lipstick sabor yummy me hacía delirar.
En el estacionamiento Bruni estaba esperándonos en el Audi A4 negro. Inclusive él se sorprendió gratamente al ver a Alien en ese vestido. Era el centro de las miradas y me encantaba.
Sentados en el auto no podía quitarle los ojos de encima. Por momentos se sonrojaba, entonces le hablaba o dejaba de mirarla. No quería hacerla sentir incómoda, pero ella sabía que en mi mirada solo había amor. Bruni se estacionó y bajamos en la puerta del restaurante. Era una casa antigua con una enorme terraza que había reservado para nosotros solos. Allí había una pequeña banda tocando temas lentos. El lugar estaba adornado con calas blancas y mantelería y detalles en color violeta. Dos cosa que Alien adoraba. Nuestra mesa estaba en el centro. A un costado un pequeño living con sillones ubicados estratégicamente para poder apreciar la vista del lugar y el cielo estrellado. Al otro extremo una pequeña pista de baile y en un rincón había una barra en donde estaba el mozo que nos atendería. Una simpática chica nos acompañó por las escaleras hasta ubicarnos en nuestra  mesa y presentarnos a quién nos atendería durante la velada. El lugar era una maravilla. Alien estaba asombrada por la belleza del lugar. Minutos después de pedir la bebida comenzaron a traernos la cena. Un desfile de 3 platos deliciosos, pero escasos, como en todo restaurante de lujo. Algo de lo cual no paramos de reírnos. Acostumbrados a comer a cada rato y en grandes cantidades, esto nos parecía una broma. Sabíamos que cuando la velada terminase Bruni nos llevaría a un fast food a comprar más comida para llevar al hotel.
Estás muy hermosa—le dije mirándola sonriente.
Gracias, tú también te ves muy bien en esa ropa. Es sexy—dijo levantando las cejas.
Me siento raro, pero me gusta este estilo. Como te sientes?
—Bien, pensé que me iba a molestar la espalda, eso de estar derecha con el yeso no era muy cómodo. Pero no, por suerte, no me duele nada con la faja. Tú como estas?
—Yo, perfecto y muy feliz—dije estirando la mano para tomar la de ella.
Yo también estoy feliz, aunque por momentos la tristeza me invada—dijo apretando mi mano.
No quisiera que te vayas, no quiero estar sin ti.
—Yo tampoco, pero ya perdí casi un mes de clases y necesito recuperarlas.  No quiero tener que dejar materias para rendir y perderme la oportunidad que me dio Helen.
—Piensas viajar a NY sola? Pensé que con lo que sucedió habías desistido.
—No, para nada! Al contrario, quiero continuar con mi vida y no voy a permitir que esto lo arruine. No voy a permitir que Erika arruine toda mi vida.
Me parece bien, pero antes de irte vamos a tener que organizar un poco las cosas con Helen. Quiero que estés tranquila y segura.
—Gracias amor! Va a ser duro separarnos, si fuese por mí me iría contigo a Alemania.
—Lo sé! Pero tienes razón, debes continuar con tu vida y con lo que te gusta.
—Tú también eres mi vida, no lo olvides—dijo sonriendo delicadamente.
Lo sé! Y tú eres todo en mi vida—dije y suspiré.
Fuimos interrumpidos por la banda que toco un clásico lento que me encantaba. La miré y le pedí que bailara conmigo. Accedió riéndose. Me paré, tome su mano y la escolté hasta la pista de baile. Allí rodeo mi cuello con sus manos y yo su cintura con las mías. Nuestros cuerpos de apretaron de tal manera que si fueran líquidos estarían mezclado de manera homogénea. Deslizó un poco los brazos por mi espalda y apoyó su rostro en mi pecho. Suavemente acaricié su espalda y apoyé mi mejilla sobre su cabeza. La sensación de tenerla así era indescriptible. Nos fundíamos automáticamente. Éramos un solo respirar, un solo latido, un solo sentir. Por momentos recordaba todo el dolor que había sentido, y se me erizaba la piel. Pero ya no debía preocuparme. Ella estaba a salvo y conmigo. Bailamos un buen rato. Reímos, bromeamos y nos mimamos. Cuando el mozo pasó con el postre le pedí que lo deje en el área de los sillones, en donde culminaríamos la noche. Un último tema bailado y nos fuimos a sentar. El cielo estaba totalmente despejado y lleno de estrellas. La música de fondo creaba un ambiente romántico increíble. Nos sentamos mirando el horizonte. Ella se recostó sobre mí y la rodee con mis brazos. La pequeña mesa estaba llenar de bombones de chocolate amargo, yummy bears, champagne y frutillas. Comimos, bebimos y nos mimamos hasta hartarnos. En un momento que me pareció el más propicio, me senté derecho mirándola y le tomé una de las manos.
Alien, necesito decirte algo—dije un poco nervioso.

sábado, 4 de junio de 2011

Capitulo # 10 - Ultimo capitulo (3ra. parte)


Alien permaneció 15 días internada y controlada tanto por los médicos y cirujanos, como también por el psiquiatra. Cuando él dio el OK, el Dr. Caffrey le dio el alta. Los padres de Alien permanecieron con nosotros y planeaban volver con ella a Argentina en cuanto tuviera el permiso del médico. Yo no quería, pero ella debía volver a su casa para retomar los estudios y no perder el año. Además necesitaba curarse y nada mejor que estar en su hogar con su familia. Costo mucho convencerla, pero cuando le prometí que la visitaría fin de semana por medio accedió, de mala gana. Nosotros ya nos encontrábamos sin gente del staff quienes ahora se habían tomado las vacaciones, debido a que nadie se había querido ir hasta que Alien tuviera el alta y se pudiera manejar sola. Fue muy lindo de su parte. Los que ya se habían ido antes de que todo sucediera, ahora estaban en las oficinas de Berlín adelantando trabajo. Solo quedó con nosotros Bruni, Natacha y Chester que habían vuelto de sus vacaciones y lo mandamos a llamar. Me sentía solo, más sabiendo que también Alien se iba. Mi madre había viajado 2 días atrás porque debía reunirse con Jesse que continuaba de gira. Nosotros mañana por la noche estaríamos partiendo a Alemania. No habíamos podido disfrutar de las vacaciones junto a Alien por lo que iríamos a Hamburgo a descansar un poco y reunirnos con Geo y Gus.
La última noche que pasamos juntos, ella estaba más triste de lo normal. Lo del bebe le causaba altibajos emocionales y se sentía insegura de nuestra relación por ello. Traté de reconfortala invitándola a una cena íntima. Solos los dos. En la terraza de un restaurante muy hermoso del centro. Mucho no le gustaba la idea, ya que esa mañana le habían retirado el yeso y aún estaba adolorida con la faja que le dejaron. Pero con unos mimos y unos cuantos besos logré que aceptara. Además tenía una sorpresa para ella que pensaba darle durante su estadía conmigo. Después con lo que sucedió no pude hacerlo y esta noche me pareció el momento justo.
 Mientras dormía la siesta me escapé con Tom a comprarle un hermoso vestido para esta noche y a buscar mi sorpresa. Ni siquiera Tom estaba al tanto de la misma. Solo lo supo cuando la vió.
Estás seguro Bill? No te dejes llevar por la confusión de sentimientos que el secuestro desató en nosotros.
—Tom, sabes muy bien que la amo y que para mi ella lo es todo. No necesité del secuestro para darme cuenta de ello, ya lo sabía de antes y siempre te lo dije.
Es verdad. Solo no quiero que esto afecte a Alien y que luego te lastime a ti. Recuerda que aún está muy mal anímicamente. No ha pasado día en el que no llore por el bebe.
Lo sé y por ello creo que esta sorpresa la alegrará y le dará más confianza para recuperarse.
—Yo sé que te ama con todo el corazón, se le nota cuando te mira, cuando te habla, cuando estás cerca de ella.....pero sus cambios de humor a veces demuestran lo contrario. Yo estoy de tú lado, pero ten cuidado y antes de darle o decirle algo por favor tantea la situación. Ambos son muy importantes para mí y no quiero perder a ninguno por una estúpida sorpresa en el momento no indicado.
Ok. Veré como está antes y si la situación no dá para sorpresas me la guardo. No faltará oportunidad.
—Vamos a tomar algo, muero de hambre—me dijo Tom.
Nos fuimos a tomar un café cerca del hotel. Allí nos sorprendió un par de fans que nos brindaron su apoyo y enseguida preguntaron por Alien. Permanecimos cerca de 1 hora y volvimos al hotel cerca de las 5pm. Tom se fue con Chester a revisar todos los cuartos de los pisos alquilados y a preparar los bolsos de Alien ya que recién ayer la policía los libero. La investigación aún no había terminado. Mientras tanto fui en busca de Bruni que estaba en nuestro cuarto cuidando de Alien.
Sigue durmiendo?—le pregunté en cuanto entré.
No me asomé, pero calculo que si porque no se a levantado.
—Ve a descansar, yo me quedo. Esta noche saldré a cenar con Alien y necesitaría que nos lleves.
—Si, dime a que hora y estaré listo.
—Alrededor de las 8.30pm.
—Ok. A esa hora los espero en el estacionamiento. Tom viene?
—No, solo Alien y yo.
—Listo. Nos vemos esta noche. Si necesitas algo estoy en mi cuarto.
—Descansa, no te hagas problema que nos arreglamos—dije acompañándolo a la puerta.
Me senté en el sillón a hojear una revista, pero estaba inquieto. Revise un par de mails desde la note de Alien, pero no pude quedarme allí. Suavemente abrí la puerta del cuarto y me acerque para recostarme junto a ella. Cuando estaba a unos metros pude sentirla. Estaba llorando.
Alien? Amor?—le dije mientras daba la vuelta a la cama para quedarme frente a ella.
Bill!!—dijo rápidamente mientras secaba sus lágrimas—que haces aquí? Pensé que iban a salir con Tom.
Si, ya lo hicimos y ya volvimos. Son más de las 5.30pm, cariño.
—Que rápido se pasa el día—dijo tratando de acomodarse y secarse las lágrimas.
Alien, que te sucede? Dime por favor! Quiero ayudarte!
—Nada, no me pasa nada, estoy bien. Solo un poco triste, pero ya se me va a pasar—dijo mientras torcía la boca y el llanto se ahogaba en sus garganta. Me acerqué, acaricié su mano que tenía reposando en el vientre y dejó caer las lágrimas. La rodee con mis brazos y ella respondió apretándose fuerte contra mi cuerpo.
No puedo verte de esta manera, Alien. Se me parte el alma verte sufrir y no poder hacer nada.
—Es que no puedo dejar de pensar en ella clavándome el cuchillo y disfrutando mientras mata a nuestro bebe—dijo en un mar de lágrimas.
Lo sé, amor. Para mí también es muy duro,  me contengo y trato de ser fuerte para ti. No quiero que te sientas mal por mí también.
—La odio, arruinó mi vida, arruino nuestra vida. Nos quitó lo que más anhelábamos y ahora yo no se si podré darte hijos—dijo y la voz se perdió en un jadeo que le impedía hablar.
Alien, escúchame—le dije separándola de mí y mirándola a los ojos—No me importa, si no podemos tener hijos adoptaremos, yo solo quiero estar contigo. No me importa nada más. No significa que no sufra a nuestro bebito, porque hubiese sido hermoso tener un pequeño Alien, pero si debo elegir...siempre serás tú. Tú por sobre todas las cosas que me puedan ofrecer. Para mí nada tiene sentido si tu no estás a mi lado compartiendo todo.
Estas son las cosas por las que cada día estoy más loca por ti. Desde el primer momento que te ví supe que eras mi alma gemela y no me equivoque. Aún en los peores momentos, en los más oscuros sabes como levantarme e iluminarme con tu luz. No tengo palabras para agradecerte tanto—dijo hundiendo su rostro en mi pecho.
No me agradezcas nada....ámame como hasta ahora y para mí será suficiente—le dije y nos fundimos en un beso que pasó de suave a pasional. Hacía casi un mes o más que no la tocaba, que no la sentía. Era inevitable resistirse a la química que nuestros cuerpos sentían, pero debí detenerme. Aún no podía ponerla en esa situación. Los puntos de la herida del vientre aún estaban frescos y podía causarle daño.
Lo siento, pero no podemos Alien.
—Que?—dijo mirándome sin entender.
—Los puntos Alien!—dije torciendo la boca, y recordó.
Oh, cierto! Perdóname, me dejé llevar.
—Yo también, perdóname tú.
—Puedes decirme como puedes pensar en los puntos en este momento??—dijo frunciendo el seño—yo soy la que los tengo y ni siquiera me acordé!
Es que este tema de la abstinencia lo tengo grabado en la mente. No puedo olvidarlo porque puedo dañarte y eso sería imperdonable para mí.
—Aún faltan 5 días más para el chequeo. No veo la hora de estar en Argentina—dijo suspirando y  con la mirada perdida.
Tantas ganas de irte y dejarme tienes?—le dije triste.
No, tonto!—dijo abriendo grande los ojos y regalándome una hermosa sonrisa, esas que por estos días ya casi no aparecían—Lo digo porque cuando tu me visites ya no habrá puntos que me impidan comerte a besos y abusar de ese cuerpito—culminó sonrojándose y riendo a carcajadas. Ambos reímos y nos abrazamos.
Sabes que nuestro amor va más allá del sexo—le dije y violentamente se separó de mis brazos.
Que??? Tu crees en esa pavada de las almas gemelas?? Yo estoy contigo solo porque el sexo es muy bueno, no te confundas—dijo burlona.
Lástima que yo no pueda decir lo mismo....—dije sacándole la lengua.
—Jajajajajajajaja!!! Ah sí?? Abstinencia de sexo hasta nuevo aviso!
—Lo vas a lamentar!
—Yo?? Pobre de ti...vas a venir de rodillas suplicándome que te entregue estas curvas.
Ambos reímos y me perdí en su hermosa sonrisa. Hacía bastantes días que no lo hacía de esa manera. Me levanté de la cama en busca del vestido.
Te tengo una sorpresa. Espera, la dejé en el sillón—dije, mientras iba a buscar la bolsa.
Y eso? Que es?
Ábrelo, es para que uses esta noche—dije
Oh, dios! Es precisos, Bill! No debiste comprarlo. Jajaja, dios! Es perfecto!—dijo con una sonrisa que le iluminaba todo el rostro.
Te gusta? En serio? No estaba seguro de tener tan buen gusto como mi hermano.
—Si me gusta? Me fascina! Ya me lo quisiera poner!—dijo exaltada—pero no, debo relajarme y esperar a esta noche—dijo respirando para calmarse un poco.
Bueno, a las 8.30pm Bruni nos estará esperando en el estacionamiento para irnos. Son las 6.30pm así que tiene tiempo.
—Tiempo?? Tengo 2 horas para bañarme y arreglarme??? Diooossssss, no llego—dijo parándose y agarrando cosas de los cajones—Ni que fuera maga, para hacer todo en ese tiempo, el pelo...secar...peinar—seguía hablando sola y se encerró en el baño dejándome parado en el cuarto sin entender nada.
Lo siento, es que me supera, no me puedo arreglar así nomás para este vestido y además.....—dijo saliendo del baño, besándome y volviéndose a encerrar. Seguía hablando y quejándose. <Realmente son una locura estas mujeres> pensé y reí para mí. Viendo que tenía el cuarto y el baño tomado, agarré mi ropa unas toallas y llevé todo al cuarto de Tom.