
Alien permaneció 15 días internada y controlada tanto por los médicos y cirujanos, como también por el psiquiatra. Cuando él dio el OK, el Dr. Caffrey le dio el alta. Los padres de Alien permanecieron con nosotros y planeaban volver con ella a Argentina en cuanto tuviera el permiso del médico. Yo no quería, pero ella debía volver a su casa para retomar los estudios y no perder el año. Además necesitaba curarse y nada mejor que estar en su hogar con su familia. Costo mucho convencerla, pero cuando le prometí que la visitaría fin de semana por medio accedió, de mala gana. Nosotros ya nos encontrábamos sin gente del staff quienes ahora se habían tomado las vacaciones, debido a que nadie se había querido ir hasta que Alien tuviera el alta y se pudiera manejar sola. Fue muy lindo de su parte. Los que ya se habían ido antes de que todo sucediera, ahora estaban en las oficinas de Berlín adelantando trabajo. Solo quedó con nosotros Bruni, Natacha y Chester que habían vuelto de sus vacaciones y lo mandamos a llamar. Me sentía solo, más sabiendo que también Alien se iba. Mi madre había viajado 2 días atrás porque debía reunirse con Jesse que continuaba de gira. Nosotros mañana por la noche estaríamos partiendo a Alemania. No habíamos podido disfrutar de las vacaciones junto a Alien por lo que iríamos a Hamburgo a descansar un poco y reunirnos con Geo y Gus. La última noche que pasamos juntos, ella estaba más triste de lo normal. Lo del bebe le causaba altibajos emocionales y se sentía insegura de nuestra relación por ello. Traté de reconfortala invitándola a una cena íntima. Solos los dos. En la terraza de un restaurante muy hermoso del centro. Mucho no le gustaba la idea, ya que esa mañana le habían retirado el yeso y aún estaba adolorida con la faja que le dejaron. Pero con unos mimos y unos cuantos besos logré que aceptara. Además tenía una sorpresa para ella que pensaba darle durante su estadía conmigo. Después con lo que sucedió no pude hacerlo y esta noche me pareció el momento justo.
Mientras dormía la siesta me escapé con Tom a comprarle un hermoso vestido para esta noche y a buscar mi sorpresa. Ni siquiera Tom estaba al tanto de la misma. Solo lo supo cuando la vió.
—Estás seguro Bill? No te dejes llevar por la confusión de sentimientos que el secuestro desató en nosotros.
—Tom, sabes muy bien que la amo y que para mi ella lo es todo. No necesité del secuestro para darme cuenta de ello, ya lo sabía de antes y siempre te lo dije.
—Es verdad. Solo no quiero que esto afecte a Alien y que luego te lastime a ti. Recuerda que aún está muy mal anímicamente. No ha pasado día en el que no llore por el bebe.
—Lo sé y por ello creo que esta sorpresa la alegrará y le dará más confianza para recuperarse.
—Yo sé que te ama con todo el corazón, se le nota cuando te mira, cuando te habla, cuando estás cerca de ella.....pero sus cambios de humor a veces demuestran lo contrario. Yo estoy de tú lado, pero ten cuidado y antes de darle o decirle algo por favor tantea la situación. Ambos son muy importantes para mí y no quiero perder a ninguno por una estúpida sorpresa en el momento no indicado.
—Ok. Veré como está antes y si la situación no dá para sorpresas me la guardo. No faltará oportunidad.
—Vamos a tomar algo, muero de hambre—me dijo Tom.
Nos fuimos a tomar un café cerca del hotel. Allí nos sorprendió un par de fans que nos brindaron su apoyo y enseguida preguntaron por Alien. Permanecimos cerca de 1 hora y volvimos al hotel cerca de las 5pm. Tom se fue con Chester a revisar todos los cuartos de los pisos alquilados y a preparar los bolsos de Alien ya que recién ayer la policía los libero. La investigación aún no había terminado. Mientras tanto fui en busca de Bruni que estaba en nuestro cuarto cuidando de Alien.
—Sigue durmiendo?—le pregunté en cuanto entré.
—No me asomé, pero calculo que si porque no se a levantado.
—Ve a descansar, yo me quedo. Esta noche saldré a cenar con Alien y necesitaría que nos lleves.
—Si, dime a que hora y estaré listo.
—Alrededor de las 8.30pm.
—Ok. A esa hora los espero en el estacionamiento. Tom viene?
—No, solo Alien y yo.
—Listo. Nos vemos esta noche. Si necesitas algo estoy en mi cuarto.
—Descansa, no te hagas problema que nos arreglamos—dije acompañándolo a la puerta.
Me senté en el sillón a hojear una revista, pero estaba inquieto. Revise un par de mails desde la note de Alien, pero no pude quedarme allí. Suavemente abrí la puerta del cuarto y me acerque para recostarme junto a ella. Cuando estaba a unos metros pude sentirla. Estaba llorando.
—Alien? Amor?—le dije mientras daba la vuelta a la cama para quedarme frente a ella.
—Bill!!—dijo rápidamente mientras secaba sus lágrimas—que haces aquí? Pensé que iban a salir con Tom.
—Si, ya lo hicimos y ya volvimos. Son más de las 5.30pm, cariño.
—Que rápido se pasa el día—dijo tratando de acomodarse y secarse las lágrimas.
—Alien, que te sucede? Dime por favor! Quiero ayudarte!
—Nada, no me pasa nada, estoy bien. Solo un poco triste, pero ya se me va a pasar—dijo mientras torcía la boca y el llanto se ahogaba en sus garganta. Me acerqué, acaricié su mano que tenía reposando en el vientre y dejó caer las lágrimas. La rodee con mis brazos y ella respondió apretándose fuerte contra mi cuerpo.
—No puedo verte de esta manera, Alien. Se me parte el alma verte sufrir y no poder hacer nada.
—Es que no puedo dejar de pensar en ella clavándome el cuchillo y disfrutando mientras mata a nuestro bebe—dijo en un mar de lágrimas.
—Lo sé, amor. Para mí también es muy duro, me contengo y trato de ser fuerte para ti. No quiero que te sientas mal por mí también.
—La odio, arruinó mi vida, arruino nuestra vida. Nos quitó lo que más anhelábamos y ahora yo no se si podré darte hijos—dijo y la voz se perdió en un jadeo que le impedía hablar.
—Alien, escúchame—le dije separándola de mí y mirándola a los ojos—No me importa, si no podemos tener hijos adoptaremos, yo solo quiero estar contigo. No me importa nada más. No significa que no sufra a nuestro bebito, porque hubiese sido hermoso tener un pequeño Alien, pero si debo elegir...siempre serás tú. Tú por sobre todas las cosas que me puedan ofrecer. Para mí nada tiene sentido si tu no estás a mi lado compartiendo todo.
—Estas son las cosas por las que cada día estoy más loca por ti. Desde el primer momento que te ví supe que eras mi alma gemela y no me equivoque. Aún en los peores momentos, en los más oscuros sabes como levantarme e iluminarme con tu luz. No tengo palabras para agradecerte tanto—dijo hundiendo su rostro en mi pecho.
—No me agradezcas nada....ámame como hasta ahora y para mí será suficiente—le dije y nos fundimos en un beso que pasó de suave a pasional. Hacía casi un mes o más que no la tocaba, que no la sentía. Era inevitable resistirse a la química que nuestros cuerpos sentían, pero debí detenerme. Aún no podía ponerla en esa situación. Los puntos de la herida del vientre aún estaban frescos y podía causarle daño.
—Lo siento, pero no podemos Alien.
—Que?—dijo mirándome sin entender.
—Los puntos Alien!—dije torciendo la boca, y recordó.
—Oh, cierto! Perdóname, me dejé llevar.
—Yo también, perdóname tú.
—Puedes decirme como puedes pensar en los puntos en este momento??—dijo frunciendo el seño—yo soy la que los tengo y ni siquiera me acordé!
—Es que este tema de la abstinencia lo tengo grabado en la mente. No puedo olvidarlo porque puedo dañarte y eso sería imperdonable para mí.
—Aún faltan 5 días más para el chequeo. No veo la hora de estar en Argentina—dijo suspirando y con la mirada perdida.
—Tantas ganas de irte y dejarme tienes?—le dije triste.
—No, tonto!—dijo abriendo grande los ojos y regalándome una hermosa sonrisa, esas que por estos días ya casi no aparecían—Lo digo porque cuando tu me visites ya no habrá puntos que me impidan comerte a besos y abusar de ese cuerpito—culminó sonrojándose y riendo a carcajadas. Ambos reímos y nos abrazamos.
—Sabes que nuestro amor va más allá del sexo—le dije y violentamente se separó de mis brazos.
—Que??? Tu crees en esa pavada de las almas gemelas?? Yo estoy contigo solo porque el sexo es muy bueno, no te confundas—dijo burlona.
—Lástima que yo no pueda decir lo mismo....—dije sacándole la lengua.
—Jajajajajajajaja!!! Ah sí?? Abstinencia de sexo hasta nuevo aviso!
—Lo vas a lamentar!
—Yo?? Pobre de ti...vas a venir de rodillas suplicándome que te entregue estas curvas.
Ambos reímos y me perdí en su hermosa sonrisa. Hacía bastantes días que no lo hacía de esa manera. Me levanté de la cama en busca del vestido.
—Te tengo una sorpresa. Espera, la dejé en el sillón—dije, mientras iba a buscar la bolsa.
—Y eso? Que es?
—Ábrelo, es para que uses esta noche—dije
—Oh, dios! Es precisos, Bill! No debiste comprarlo. Jajaja, dios! Es perfecto!—dijo con una sonrisa que le iluminaba todo el rostro.
—Te gusta? En serio? No estaba seguro de tener tan buen gusto como mi hermano.
—Si me gusta? Me fascina! Ya me lo quisiera poner!—dijo exaltada—pero no, debo relajarme y esperar a esta noche—dijo respirando para calmarse un poco.
—Bueno, a las 8.30pm Bruni nos estará esperando en el estacionamiento para irnos. Son las 6.30pm así que tiene tiempo.
—Tiempo?? Tengo 2 horas para bañarme y arreglarme??? Diooossssss, no llego—dijo parándose y agarrando cosas de los cajones—Ni que fuera maga, para hacer todo en ese tiempo, el pelo...secar...peinar—seguía hablando sola y se encerró en el baño dejándome parado en el cuarto sin entender nada.
—Lo siento, es que me supera, no me puedo arreglar así nomás para este vestido y además.....—dijo saliendo del baño, besándome y volviéndose a encerrar. Seguía hablando y quejándose. <Realmente son una locura estas mujeres> pensé y reí para mí. Viendo que tenía el cuarto y el baño tomado, agarré mi ropa unas toallas y llevé todo al cuarto de Tom.