Music to ♥

jueves, 23 de junio de 2011

Capitulo # 10 - FINAL




No les parece que necesito saber que es lo que pasa para que no me agarren desprevenida?—pregunté mirándolos a los 3.
Es....que......es...no queremos—titubeaba Tom.
Es que no queríamos preocuparte, tenemos todo controlado y queríamos que sigas con tu vida de manera normal—me dijo el Dtve.
Igual no me gusta que me oculten las cosas—dije y me senté cerca de Bill.
Como estás?—preguntó el Dtve.
Bien, por suerte. Preparándome para partir—dije y Bill me entregó la lista de teléfonos.
Bueno, me alegro mucho y espero que tengas muy buen viaje. Por favor mantente en contacto, si?
Si, Dtve. lo haré, no se preocupe.
Ok. Entonces me voy. Chicos, buen retorno a Alemania y seguimos hablándonos—dijo mientras saludaba desde la puerta.
Cuando se retiró, enseguida Tom se quiso justificar, pero no lo dejé. Sabía que todo esto lo hacían para cuidarme, por lo que no me podía enojar. Pedimos servicio al cuarto para merendar. Era nuestra última merienda, juntos, hasta nuestro próximo encuentro. A las 8.30pm estaba terminando de subir las cosas a la camioneta. A las 11.45pm salía mi vuelo y a la 1.05am el de los Twins, por lo que nos fuimos todos juntos al aeropuerto. Nos acompañaron 3 choferes del hotel, quienes se encargarían luego de devolver los autos y camionetas alquiladas.
A las 9.20pm ya estábamos en el aeropuerto aguardando para efectuar el check in. Estaba muy nerviosa. No podía separarme de Bill, sabía que hasta dentro de unos 15 días no lo volvería a ver y me ponía muy triste. Me senté en un banco. A mi derecha tenía a Bill a quién tenía agarrado del brazo. A mi izquierda tenía a Tom a quién tenía agarrado de la mano. Me turnaba y me acurrucaba un rato en el hombro de Bill y otro rato en el de Tom. Tenía puesto los auriculares, en la radio sintonizada estaban pasando Alibi de 30 Seconds to Mars e inevitablemente las lágrimas empezaron a caer por mi mejilla. Traté de disimularlo lo más que pude hasta que Tom se dio cuenta. Enseguida paso su brazo por mi hombro y me abrazo tratando de calmarme mientras Bill iba a comprarme algo de tomar. Quedaban solo 30 minutos para abordar el avión. Me senté, tomé un poco de gaseosa y me sequé las lágrimas. Respiré y traté de retomar la compostura. No quería hacerles pasar un desagradable momento......más del que ya era.
A las 10.45pm nos llaman para abordar el avión. El corazón me latía de una manera alocada. No entendía porque! No era un adiós para siempre. En 15 días nos volveríamos a ver. <Porque me asustaba tanto dejarlos?> me pregunté. Me acerque a Tom y con una media sonrisa lo abracé muy fuerte. <Ich liebe dich> le dije al oído. Enseguida sentí como me apretó más fuerte contra su cuerpo. Nos separamos y le dí un beso en la mejilla. Me acerqué a Bill y no supe que hacer. Si besarlo, abrazarlo, si llorar, reír. Tenía una mezcla de emociones que me estaban volviendo loca.
Dame tu celular—dijo. Lo miré extrañada. Le dio el celular a Tom quien sacó el suyo y comenzó a transferir algo. Lo volví a mirar con el seño fruncido.
Es un regalo de nuestra parte. Cuando estés en el avión escúchalo—me dijo Bill.
Me acerqué y lo abracé muy fuerte. <Ich liebe dich> nos dijimos a la vez y reímos.
Te voy a extrañar mucho, no me quiero ir—le dije.
Lo sé cariño, nosotros también, pero es lo mejor. Igual en 15 días nos veremos y hasta ese día hablaremos todos los días.
Me acerqué y lo besé suavemente. Enseguida me rodeo la cintura y me siguió besando. Separamos solo nuestros labios, pero nuestros rostros seguían muy cerca.
Cuídate mucho y apenas aterricemos te estaré llamando—me dijo.
Te amo—solo pude decirle tragándome el llanto.
Tom me alcanzó mi bolso y los abracé a ambos por última vez. Me dirigí a la puerta y me dí vuelta para verlos por última vez hasta dentro de 15 días. Ambos levantaron la mano abierta para saludarme. A lo que respondí con una sonrisa. Y entré al pasillo. Mis padres me estaban esperando a la mitad del mismo. Cuando llegué a ellos, ambos pasaron sus brazos por mis hombros y cintura y nos dirigimos hacia el avión. Traté de contener las lágrimas y la vista se me nubló. Esta vez viajamos en un vuelo común en hileras de tres asientos por lo que estaríamos juntos. Christie había insistido en pagarnos pasajes primera clase, pero en realidad lo único que nos interesaba era tener un vuelo directo y así fue. Directo a Buenos Aires sin escalas. Permanecimos unos 10 minutos en el avión hasta que la luz de “abróchese el cinturón” se encendió. Miré por la ventana pero no podía ver el hall donde estaban los Twins esperando para abordar su avión. Instintivamente me miré la mano izquierda y comencé a acariciar mi anillo, olvidando por completo que estaban mis padres a mi lado.
Y eso?—dijo mi padre y me tomó la mano para mostrarle a mi madre. En su mirada solo ví desilusión.
—Te has comprometido? Elizabeth, te has comprometido?—me dijo susurrando pero muy enojado. Sabía que no le gustaba nada esa idea y mucho menos le iba a gustar cuando se enterase que no había abandonado la idea de estudiar y mudarme en NY.
Me los quedé mirando sin poder decir una palabra. Estaban en todo su derecho a enfadarse. Pero no era ni el momento ni el lugar para discutirlo. Iba a ser un largo viaje. Voltee mi mirada a la ventanilla, y mientras veía como nos ibamos despegando de la tierra, me di cuenta que al llegar a Buenos Aires debería dar demasiadas explicaciones.

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