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lunes, 30 de mayo de 2011

Capitulo # 10 - Ultimo capitulo (1ra. parte)



Narrado por Bill
Entré y me encontré con una Lauren totalmente inofensiva. Estaba sentada con las piernas elevadas y abrazada a ellas. Sus ojos estaban rojos de tanto llorar. Cuando sintió la puerta se asustó, pero al verme entrar su rostro cambió. Sus ojos se abrieron albergando algo de esperanza.
Que haces aquí?—dijo bajando las piernas y sentándose derecha.
Vine a pedirte un favor muy grande que solo tú puedes hacerme.
—.....................—se me quedó mirando sin comprender.
Necesito encontrar a Alien y yo sé que tú sabes donde está. Necesito que me lo digas, te prometo que si lo haces le pediré al jefe Shefferson que tenga en cuenta que nos has ayudado.
—No puedo...no puedo....no puedo—repetía mientras volvía a abrazar sus piernas y se mecía.
Porque no puedes? Que o quién te lo prohíbe?
Si, hablo me matará......si hablo matará a mi hermana.....si hablo matará a Liza.....
—Por favor Lauren, podemos evitar eso, ayúdame, por favor!—dije desesperado. Las lágrimas comenzaron a caer por mi rostro y la voz se me quebraba.
En la habitación 1899.....en el piso 22.......por favor no le digan que yo hablé, me matará!
—En el piso 22?? Creía que estaba clausurado. Que hay ahí?
—Es un piso que se usa como depósito.
La luz cerca del espejo se prendió indicándome que debía salir.
—Estás segura?
—Si, yo he ido varias veces a darle de comer—dijo mirándome de reojo y avergonzada.
Gracias Lauren, gracias!!!—le dije tomándole la mano. Me acerque a la puerta para salir y voltee a mirarla. Seguía meciéndose y repetía una y otra vez <me va a matar, me va a matar, me va a matar....>
Crucé la puerta y el Dtve Elías estaba hablando con Nicholas. Pero su cara no era portadora de buenas noticias.
Que es lo que pasa?—dije mirándolos.
—..................—se miraron pero no me contestaban.
Vamos, que pasa?? Han encontrado a Liza???—dije desesperadamente.
Si, han encontrado a Liza y a Erika. Erika tenía una herida de cuchillo que le produjo la muerte por desangramiento ya que afecto órganos vitales.......—dijo el Dtve. Elías y miró de reojo al jefe Shefferson.
Y Liza??—pregunté—Esta bien?
Liza está con vida, pero está delicada. La están trasladando al hospital. Presentaba una herida muy profunda en el vientre a la altura del ombligo. Perdió mucha sangre, pero los médicos llegaron a tiempo y creen que en unas horas estará fuera de peligro.
En el vientre?? Y el bebe?
—Aún no sabemos nada. El parte lo darán en una hora. Yo debo ir por si despierta, aunque no me gusta debo tomarle declaración—dijo el Dtve. Elías—Yo te llevo, tu hermano esta con ella en la ambulancia.
—Si, vamos—dije caminando a la puerta.
Jefe cualquier novedad le aviso por handy.
El hospital quedaba a solo 20 cuadras y para mí fue una eternidad. Quería ver a Liza, necesitaba saber que estaba bien. Quería comprobarlo con mis propios ojos. Una vez que llegamos, pregunté por ella y me indicaron que estaba en el 4to piso, habitación 83. Que la estaban estabilizando por lo que me debía quedar en el pasillo a la espera del médico y su parte. Subimos por el ascensor y el Dtve. trató de calmarme. Sabía por todo lo que había pasado y comprendía mi estado de nervios.
Escucha Bill, yo se que estás ansioso por verla, pero primero dejemos que los médicos se ocupen de ella, si?
—.................—suspiré y asentí con la cabeza.
Respira profundo y trata de calmarte, no te hará nada bien tanto estrés. Además cuando Liza despierte debes estar bien para contenerla. Recuerda que ella se llevo la peor parte con esa loca.
—Aún me cuesta creer que Erika tenga algo que ver con todo esto.....y sobre todo no entiendo el porque!
—Y creo que nunca lo sabremos, salvo que Lauren se decida a hablar.
Las puertas del ascensor se abrieron y salí disparado hacia el pasillo buscando la numeración de la habitación. Miré a mi derecha y allí estaba Tom. A unos 10 mts sentado en un banco, con los codos apoyados en sus piernas sosteniendo su cabeza. Se lo veía demacrado y cansado. <Pobre mi hermanito> me dije. Cuando estaba a unos metros oyó mis pasos y me miró. Enseguida se paró y se acercó a abrazarme.
Llegaste!—dijo aliviado
Como está Liza?—pregunté.
El médico está con ella, la estabilizaron. Le van a hacer una transfusión porque perdió mucha sangre y están viendo el tema de la herida. Es un corte bastante profundo que perfora el útero—dijo y me miro, torció la boca y con voz triste y titubeante continuó—no saben si podrán salvar al bebé, aparentemente lastimó no se que cosa, no entiendo los términos médicos, y puede que se desprenda y tenga un aborto natural.
Sus ojos llenos de lágrimas y los míos se encontraron y con una media sonrisa nos dimos todo nuestro apoyo. Me senté y apoyé la cabeza en la pared. Ahora solo debíamos esperar a que el médico nos dé el parte.
Las enfermeras salían y entraban con tubos, con jeringas, sangre, suero y equipos. Pero nadie decía nada. En un momento en el que ya no aguantaba más, le pregunté a una enfermera que estaba por entrar si podía darme alguna información, pero me dijo que en un momento saldría el médico, que tenga un poquito más de paciencia. Me volví a sentar junto a Tom.
Como estaba cuando la viste?—le pregunté
Muy demacrada y pálida, bastante golpeada. Tenía raspada las rodillas y codos, tenía una marca de atadura en uno de los pies, un corte en el rostro y otro en un brazo y después el resto de su remera era sangre y más sangre—dijo nervioso haciendo gestos con sus manos—traté de hablarle todo el camino, de pedirle que no nos deje, pero no hubo ninguna reacción.
Gracias!—le dije sonriendo de costado.
Gracias porque? Ella es mi hermana, es parte mía también. Lo hubiese hecho aunque no me lo pidieras—dijo
El Dtve. Elías se acercó a nosotros con una bandeja con varios pocillos de café. Nos servimos y se dirigió al fondo del pasillo donde había 2 policías más que serían los custodios de Liza hasta que salga de aquí. Aún estaba en investigación todo el tema, y no podía correr más peligro su vida. Probablemente Erika actuó con más cómplices. Tenía entendido que también habían arrestado a los 2 empleados de limpieza que entraron con ella al cuarto el día del secuestro y que estaban buscando a Harriet que estaba desaparecida. No se cuanto tiempo había pasado, pero yo había caído la noche cuando llegamos. Mi estómago crujía del hambre.
Voy al buffet a comprarme algo quiere que te traiga unas galletitas o un yogurt?
—No, deja que voy yo, quedate por las dudas que salga el médico
—Ok, tráeme un sándwich de lo que haya y una gaseosa. Pero apurate porque quiero que tu también estés cuando salga el médico.
Tom fue a comprar, volvió, comimos y aún los médicos estaban con ella. Ya habían pasado 2 horas desde que Alien llegó al hospital. Cuando estaba logrando dormitar un poquito, las puertas se abren y la camilla con Alien sale empujada de manera veloz por 3 enfermeras y un médico que pedía que liberaran el quirófano 7. Otro de los médicos se acercó y nos pasó el parte.

sábado, 28 de mayo de 2011

Capitulo #9 (3ra. parte)


Narrado por Liza

No sabía si había pasado mucho o poco tiempo. Para mí la espera era interminable. De golpe, ruido de llaves y un fuerte portazo. Era Erika. Estaba desesperada y maldiciendo una y otra vez. Maldiciendo a Lauren, a Bill y especialmente a mí. Respiré profundo. Sabía que el momento había llegado. Era ahora o nunca. Las llaves volvieron a sonar y la puerta se abrió. Una iracunda Erika entro maldiciendo y sin darme tiempo a nada me tomo del pelo y me arrastró por la habitación. En ningún momento dejó de maldecirme. Traté de cubrirme el vientre para no recibir golpes, pero fue casi inútil. Las costillas me dolían profundamente. Era como si me estuviesen clavando cuchillos por todo el pecho y no me dejaba respirara. Solo escuchaba su voz. Los golpes seguían hasta que vió que no me podía mover. Las rodillas me sangraban por los raspones. Caminaba por todo el cuarto insultando y maldiciendo, hasta que largó el rollo. La habían descubierto y ahora la buscaban por todo el hotel. No le quedaba mucho tiempo, pronto la descubrirían. Un inmenso sentimiento de felicidad me invadió. Solo debería aguantar un poco más para volver a ver a Bill. Traté de incorporarme lentamente mientras ella seguía maldiciendo y echándome la culpa por no poder estar junto a Bill.
—Escúchame Erika....—dije titubeando—libérame y escapa. Prometo no denunciarte, es tu oportunidad de ser libre.
—Idiota, me estás cargando?? De que me sirve ser libre si no puedo estar con Bill??
—Si te quedas tampoco podrás estar con él.
—Porque??—dijo acercándose y agarrandome del pelo—Tú me lo vas a prohibir, maldita??  Tu y ese bastardo??
—Nnn...No, yo no. La policía, porque si te agarra irás presa—dije temblando. Erika estaba fuera de sí y temía por mi vida. Intente buscar mi cuchillo, pero no lo encontraba. Probablemente se me había caído cuando me agarró del pelo. Miré disimuladamente y a unos metros estaba tirado. Tenía que buscar la forma de llegar. Erika me suelta y se aleja pensativa. Traté de moverme lentamente hacia donde estaba el cuchillo, hasta que logré alcanzarlo y lentamente lo escondí entre mi ropa. Se dio vuelta furiosa y con sus ojos impregnados en ira se acercó.
—Nadie me va a prohibir estar con Bill. Y antes que la cárcel prefiero estar muerta......pero si yo muero—dijo acercando su rostro al mío—tu también morirás.
—No es necesario nada de eso si me liberas y te vas ahora. Yo puedo ayudarte a escapar.
—Tu? Y porque debería confiar en ti? Porque tú ayudarías a la persona que te mantiene secuestrada y que acaba de amenazarte de muerte?—dijo caminando de un lado a otro pensativa.
—Porque de esa manera ganaríamos las doy...ambas estaríamos en libertad—dije y cometí un grave error.
—Aaaaaah, maldita!! Ese es tu plan??? Tu quieres libertad para estar con Bill y que yo no me pueda acercar verdad?—dijo y comenzó a maldecirme.
Era ahora o nunca. Me fui incorporando suavemente y cuando ya lo estaba con el pie libre pise la cadena y con el otro dí un golpe seco. Para cuando ella reaccionó ya me tenía encima golpeándola para tratar de inmovilizarla. Un frío filo pasó por mi brazo. Me había cortado con una navaja que no sabía de donde sacó. Tomé su mano y la golpee contra el borde de la mesa hasta que la soltó. Le pegué un puñetazo en el rostro tratando de que quede atontada, pero no lo lograba. Rodamos hasta que ella quedó encima de mí. Colocó sus manos en mi cuello y comenzó a apretar. Inmediatamente me quedé sin aire y comencé a desesperarme. Tomé el cuchillo como pude de entre mis ropas y se lo clavé sin saber donde. Lo único que quería era que me soltara y volver a respirar. Cuando aflojó sus manos, clavó sus ojos en mí con el seño fruncido y solo atiné a empujarla. Cayó sentada en el piso con sus manos rodeando el mango del cuchillo. Me alejé hacia un rincón pero sin dejar de mirarla. Pronto su cara se transformo. El odio, la furia, la sed de venganza brotaba por sus poros. No me quitaba los ojos de encima y el miedo se estaba apoderando de mí. Traté de calmarla, pero no podía hablar de corrido. Me temblaba la voz. Con mucho dolor se quitó el cuchillo. Tenía la ropa llena de sangre que brotaba sin parar desde la herida. Como pudo se paró y comenzó a insultarme. Me dijo que rezara porque tenía los minutos contados. Sabía que este era el fin. Me encontraba ante una loca desquiciada y asesina. No iba a salir con vida de esa habitación. Se acercó y tomándome de los pelos con sus manos ensangrentadas me obligó a arrodillarme. Me decía como me iba a matar y cuanto lo disfrutaría. Pasaba el filo del cuchillo por mi rostro y cuello. Cerré los ojos y solo pude pensar en Bill. Imaginé su sonrisa, su voz, sus besos. Si debía morir quería hacerlo pensando en él y no viendo a Erika. Me había sumergido tanto en mis pensamientos que no la escuchaba. El frío filo de la navaja me trajo de vuelta a la realidad. Ella seguía perdiendo sangre, ahora inclusive por la boca. Se estaba desangrando, iba a morir, pero eso no la detenía. Me tomó del rostro apretándolo con fuerza, para demostrarme que aunque estaba herida ella aún tenía el control y podía matarme. Me pedía que abra los ojos y la mire, pero yo solo quería pensar en Bill y ver su rostro y su sonrisa en mi mente. Podía casi sentir sus brazos rodeándome. Me gritaba e insultaba pidiéndome que la mire y ante mi negativa solo dijo algo en lo cual tuvo razón.
—Yo se como hacer que abras los ojos—dijo y un fuerte dolor en mi vientre se hizo presente. Y efectivamente, al notar que había sucedido abrí lo ojos y la miré. Una enorme sonrisa de dientes ensangrentados, mezcla de dolor y satisfacción se dibujó en su rostro. Baje la cabeza y me miré. Había clavado el cuchillo en mi vientre a la altura del ombligo. Un líquido caliente comenzó a correr por mi piel. Me toqué la ropa y mis manos se tiñeron de un rojo escarlata. Un frío corrió por mi espalda, dejándome petrificada. No coordinaba, mi cuerpo no respondía. La vista se me nubló y la oscuridad me abrazó llevándome con ella hasta lo más profundo.

jueves, 26 de mayo de 2011

Capitulo #9 (2da. parte)

Narrado por Bill

Respiré profundo y me acerqué. Me encontré con el carro de Erika manchado con un poco de sangre en la bandeja de abajo. Había un frasco con una sustancia líquida, pedazos de una sábana y debajo de ellas se asomaba un sweater. Era el sweater de Alien. El terror se apoderó de mí. Me dí vuelta para buscar los ojos de Tom y me encontré con el horror en la cara de Lauren. Nicholas me vio paralizado y se acercó a la puerta del guardacarro.
Debes denunciarlo para que yo pueda hacer algo—dijo
—..............—estaba petrificado, no sabía que hacer. Atiné a llevar mi mano hacia el sweater, pero Nicholas me lo prohibió.
No, Bill. No toques nada, denúncialo por favor!—dijo acercándome su celular en donde ya había llamado al 911.
Hice mi denuncia y a los pocos minutos el jefe de la policía le indico al Dtve Elías que se haga presente y a Nicholas que levantara todas las pruebas. Me aleje para no estorbar y me acerque a Tom que estaba preocupado por mi reacción. La adrenalina corría por mis venas. Nicholas le indicó por radio a Richard que arrestara a Erika pero no obtuvo respuesta. Algo había sucedido.
Richard, responde, Richard!
—Que sucede?—preguntó Tom.
No responde a mi llamado. Peter por favor ve a buscar a Richard.
—Si, señor!
Lauren? Donde está Lauren?—dije mirando para todos lados.
A todas las unidades, necesitamos refuerzos en el Hotel, repito, necesitamos refuerzos. Sospechosa de secuestro y sospechosa de complicidad están desaparecidas—decía por la radio. Al escuchar la señal de la policía por sus handy Bruni y Gengis se hicieron presentes.
Arthur está con la gente de seguridad del hotel, han bloqueado todas las salidas, por lo que aún siguen en el hotel—dijo Gengis.
Perfecto, por favor, déjenme solo a 2 hombres y llevense al resto a recorrer cada rincón de este hotel. Hoy es el gran día, debemos atrapar a Erika y recuperar a Liza! Vamos muchachos, sigan a Bruni y a Gengis—dijo gritando y dándoles aliento.
Uds, quédense en su cuarto junto a su madre y no se muevan. Si están por el lugar pueden querer escapar y uds son un buen blanco para llevarse de rehén.
Está bien—dijo Tom, mientras me llevaba hasta el cuarto de nuestra madre.
Permanecimos allí unos pocos minutos, los cuales parecieron horas. Cuando escuche la voz de Nicholas y del jefe Shefferson me asomé.
Alguna novedad? Que pasó con Richard?
—Lo encontramos con un golpe en la cabeza, fue trasladado al hospital. Parece que alguien le aviso o intuyo que podía pasar, por eso lo atacó.
—Se sabe algo de ella o de Lauren?
—Aún no, acaban de revisar los 3 subsuelos y la planta baja por completo. Ahora están en el primer piso. La gente del hotel ha sido llevada a la sala de conferencias donde permanecerán hasta que revisemos todo el hotel.
—Lauren!—dije sorpresivamente.
Que??—dijo mi hermano.
Lauren! Ella fue la que le advirtió. Vi su cara de espanto cuando encontré el carro. Jamás creyó que estaba allí. Ella sabe algo. Debemos encontrarla, ella nos dirá donde está Alien.
—Puede ser, probablemente estaba amenazada por Erika y hacía lo que ella quería—dijo Tom.
Puede ser. Ya nos enteraremos—dijo Nicholas mirando su celular—Acaban de encontrar a Lauren escondida en su cuarto y la está llevando El Dtve. Elías a la estación de policía para interrogar.
Un grito salió de mi garganta haciendo que mi madre saliera al pasillo.
Han arrestado a Lauren!—dije corriendo a ella para abrazarla—pronto recuperaremos a Alien!
—Voy para la estación de policía—dijo Shefferson—viene Bill??
—Si, por supuesto—dije.
Yo también iré—dijo Tom.
No, quedate aquí. Alien necesita a alguien familiar cerca cuando aparezca. Si la llegan a encontrar, por favor que mi hermano vaya con ella—dije a Nicholas.
No hay problema—respondió.
Me fui con el Jefe Shefferson a la estación. Lauren estaba allí siendo interrogada. Entré en el cuarto contiguo en donde podía ver toda la situación. Me estremeció ver como el Dtve. Elías le gritaba mientras ella lloraba.
No es muy agradable, pero si logramos que se quiebre seguramente hablará en lugar de pedir un abogado—dijo Shefferson.
Pasados unos minutos, ahora Shefferson la interrogaba y al ver que no obtenían respuesta me dirigí al Dtve Elías.
Quiero entrar—dije.
Que??
—Quiero entrar. Si le hablo yo, probablemente me diga donde está Alien.
—No me parece buena idea—dijo el Dtve.
Pero que pierden??....hasta ahora no han obtenido mucho—dije.
Tienes razón—dijo mientras apretaba un botón el cual hizo que Shefferson saliera de la habitación.
Que sucede?
—Déjalo entrar a él, probablemente logre que se quiebre.
—Esta bien. Pero ten cuidado porque si pide un abogado estamos perdidos.
—Ok—dije y salí del cuarto. Me pare frente a la puerta del cuarto de interrogatorio. Estaba nervioso, el corazón latía velozmente. Respiré profundo, tomé el picaporte y entré.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Capitulo #9 (1ra parte)

Narrado por Bill

Desperté pasadas las 4pm. Mi hermano estaba parado en el pasillo con los brazos cruzados. Cuando me asomo estaba hablando con un policía quién le comentó que habían allanado los lockers y pertenencias de Harriet y Lauren buscando pistas, pero que no habían encontrado nada y que estaban a la espera del análisis de ADN para comparar con unas manchas de sangre encontradas en la alfombra y en la baranda del último piso. Me asombré, porque fue todo un operativo sorpresa. Ahora estaban haciendo guardia en la habitación de Erika, que estaba al final del pasillo, para que cuando llegara pudieran entregarle la orden de allanamiento.
Y donde está?—pregunté.
Nadie lo sabe, no la han visto por varias horas.
—Yo le dí el día libre, capaz salió. Le enviaré un mensaje para que venga.
—Buena idea—dijo Tom.
Listo, ahora solo queda esperar—dije.
El policía se acercó al resto que estaban en la puerta de la habitación de Erika. Mi madre se asomó desde su cuarto. Se la veía preocupada y cansada. Anoche casi no había dormido y hoy por la tarde acompañó a Jace y André al aeropuerto. Debían volver para continuar con los exámenes de la facultad. Se fueron tristes porque se querían quedar a hacernos compañía, pero no podía ponerlos en esa situación. Entré y me comunique por skype con Georg y Jessica. Ambos estaban muy preocupados. Inclusive Jessica quería viajar, pero se los prohibí. No había nada que pudieran hacer, por lo que no era necesaria su presencia. Cambié un poco de tema y hablamos de la vuelta a Alemania, el comienzo de las grabaciones y de los temas para el nuevo cd. Antes de terminar de hablar se hizo presente Erika, por lo que los despedí y quedé en llamarlos apenas tuviese novedades.
Erika estaba parada junto a Tom mirando la cantidad de policías en la puerta de su cuarto. Se la veía nerviosa, pero muy sonriente se acercó, tomo la orden y les abrió la puerta. Ella se quedo en el pasillo en donde un policía la custodiaba. Se acercó a nosotros y nos quedamos juntos a la espera. Aparentemente estaba todo normal. Pero algo raro pasaba por la cabeza de Erika, estaba nerviosa y no dejaba de mirar la puerta de servicio. La policía saco algo de evidencia circunstancial, como un pedazo de sábana, algunos cabellos para las pruebas de ADN y nada más. Pero algo había con esa puerta de servicio. Me acerque al jefe de policía científica que estaba en la puerta controlando el trabajo de sus hombres.
Hay algo detrás de la puerta de servicio—le dije.
Como??—preguntó confuso.
Si, no mire, pero Erika tiembla cada vez que pasa cerca de la puerta, estoy seguro que hay algo allí.
—Pero sin una orden no podemos entrar.
—Y si yo entro y encuentro evidencia no es mi deber reportarlo?—dije levantando una ceja.
Pero como haremos para que no se de cuenta y escape?
—Si me autoriza, la mando a preparar café y yo me meto con la excusa de buscar un trapo o algo.
—Pero no puedo mandarla sola, necesito que esté custodiada por si aparece algo sospechoso.
—Yo voy—dijo Richard, el policía que la mantenía observada.
Ok, ponte el auricular de la radio y mantén el volumen bajo, no quiero que escuche lo que te vaya diciendo. Si encuentro algo te pongo al tanto enseguida. No la pierdas de vista.
Nos miramos y asentimos.
—Erika, esto va para largo parece—dije acercándome—igual quedate tranquila porque obviamente está todo bien, pero la burocracia es así—le dije susurrando y guiñándole un ojo  para que se sienta en confianza.
Si, lo sé. Pero no deja de ser incomoda la situación—dijo torciendo la boca.
Porque no vas a preparar una jarra grande con café para todos. La podría Ud ayudar a traer los pocillos?—le pregunté a Richard.
Por supuesto, me vendría bien caminar un poco. Vamos??
—Si, vamos—dijo Erika al policía mientras se dirigía al ascensor.
Tráeme algo dulce, por favor!!—le grito Tom con una sonrisa seductora dibujada en el rostro.
En cuanto las puertas del ascensor se cerraron me lancé contra la puerta de servicio. Cerrada!!! En ese momento me desesperé, que iba a hacer??. Nicholas se comunicó con Richard y le pidió que la demore un poco. Cuando estaba mirando a Tom buscando una respuesta en sus ojos, aparece Lauren que bajaba por las escaleras. Al ver los policías quedó como shockeada momentáneamente.
Ey! Lauren—grite—Por casualidad tendrás llave para abrir aquí?
—Ese es el guardacarro de Erika....donde está ella?—preguntó sin quitar los ojos de encima de los policías.
En la cocina preparando café para todos. Es que aún les queda un rato, pero está todo bien—dije sonriendo para tranquilizarla.
Que necesitas de ahí?—preguntó—te lo puedo conseguir.
Simplemente unos chocolates.
Automáticamente Lauren y Tom me miraron desconcertados. Me fruncí de hombros.
Es que Erika tiene unos chocolates que compra especialmente para mí y con los nervios de la situación me dieron ganas de comer uno.
—Nervios porque? No estaba todo bien?—preguntó confundida.
Está todo bien, pero igual la situación es fea—dije en voz baja mientras me acercaba a ella.
Y no puedes esperar a que ella vuelva?
—Ahí está el tema. Ella me los dá en cuotas porque sino me los devoro todos y me lleno de granos.
Al no obtener respuesta, le suplique con mi mejor cara triste.
Por favor, uno solo, uno nada más—dije frunciendo el seño y la boca.
Ok, ok! Pero toma, abre tú, yo no quiero líos. Cualquier cosa me quitaste la llave sin que me dé cuenta.
—Gracias Lauren!—dije y me dirigí hacia la puerta, mientras Tom le daba charla para distraerla. 
Las manos me temblaban y no podía poner la llave en la cerradura. Nicholas me miraba, pero no podía ayudarme, debía entrar por mi cuenta, el solo tenía orden de registrar el cuarto de Erika. Pasaron unos segundos hasta que logré abrir la puerta. Cuando entré y prendí la luz no podía creer lo que estaba viendo. Las pruebas siempre estuvieron aquí, a un paso mío y jamás lo sospeche. Me acerque y allí estaba, no había más dudas. Era la que necesitaba para encontrar a Alien, pero me sentía con miedo. Quería acercarme para estar seguro, pero a la vez no quería ver con que más me podía encontrar. La realidad me golpeaba una vez más y de la peor manera.

lunes, 23 de mayo de 2011

Capitulo #8

Narrado por Liza

El sol se comenzó a abrir paso a través de las maderas en la ventana. Un sonido de voces venía detrás de la puerta. Aún estaba entre dormida como para poder distinguirlas bien. Traté de levantarme, pero el dolor en el cuerpo era insoportable. Me sentía muy débil y estaba hirviendo. Me acomodé de una manera en la que no me dolieran las costillas. Se me había aflojado el vendaje, pero no tenía fuerzas para arreglarlo. Traté de distinguir las voces. Una era Erika, ya la tenía bien registrada en mi mente y las otras dos eran de hombres. Estaban discutiendo. Era como que ellos le reprochaban a Erika que hubiera dejado demasiadas pistas y que la policía los atraparía. Ella negaba las acusaciones diciendo que mientras ella esté al lado de los Twins jamás sospecharían. En definitiva, los dos hombres dijeron que no iban a delatarla, pero que ya no cuente con ellos. Erika se quedó maldiciendo hasta que entro Lauren.
Que te sucede? Es necesario que pierdas la compostura de esa forma?
—Vamos a tener que trasladarla.....
—Que??
—Vamos a tener que trasladarla. Ellos no nos van a ayudar más y no podemos arriesgarnos a que la encuentren.
—Y como vamos a hacer algo así sin que nos vean??
—De la misma forma que la trajimos. Además Bill se “enteró”—dijo acentuando la palabra.
Se entero?? De que se enteró?? No te entiendo.
—De que está....embarazada—dijo susurrando
Embarazada???—dijo exaltada!
—Callate idiota!!!
A partir de ese momento no escuche más nada en mi cabeza más que la palabra “embarazada” retumbar una y otra vez.
Estaba esperando un hijo de Bill? Los ojos se me humedecieron y automáticamente mis manos se posaron sobre mi vientre. Como no me dí cuenta?? Cuando tuve mi último período? <Oh! Dios, para mi cumpleaños no nos cuidamos!!> pensé y me quise morir. Me sentía muy adolorida, pero feliz. No eran las mejores condiciones para enterarse, pero estaba feliz. Las voces se sentían lejanas. Erika le estaba contando como estaban los Twins y lo que se iba enterando que la policía contaba. Pero no me importaba nada más que saber que un bebito estaba creciendo dentro de mí. Eso me había dado el valor suficiente para seguir peleando por salir. Me senté y con todo el dolor del mundo me coloque nuevamente el vendaje tratando de apretar mi torso sin incluir el vientre. Cuando esta terminando, la puerta se abre y aparece Erika. Una sonrisa malévola enmarcaba su rostro.
Veo que estás mejor—dijo.
Simplemente la miré y no hice ningún movimiento.
No piensas hablarme? Sigues ofendida? Y yo que te traía buenas noticias.
La miré y fruncí el seño en señal de no comprender.
Si, hemos decidido mudarte a un lugar mejor. Mira lo que es esto—dijo señalando con el brazo estirado y la mano abierta—No te mereces este lugar, vamos a llevarte a un lugar más limpio y amplio.
La miré sin decir nada. Intenté pararme lentamente, pero el dolor era insoportable. Pensé en mi bebé y respiré profundo juntando fuerzas. Una vez erguida lo mejor posible la miré a los ojos. Apoyé una de mis manos en mi vientre y no le quité la mirada.
Parece que has escuchado nuestra conversación, eso está mal—dijo
Que.....que es lo que quieres de mi?—le pregunté casi susurrando.
De ti nada. Yo todo lo que quiero es a Bill y lamentablemente tu estás en medio. De alguna forma debía apartarte.
—Quieres a Bill, quédatelo, pero déjame ir. Por favor!
—Estás loca?? Ahora que sé que estás esperando un bastardo no puedo dejarte ir.
—Te juro que desaparezco de la vida de Bill, pero déjame ir—le rogué.
—Imposible, en cuanto Bill se entere querrá conocer a su hijo y siempre estarán en contacto y yo no quiero que tengas algo que ver con él. Te quiero fuera de su vida completamente.
—Y que vas a hacer?? Dejarme encerrada de por vida?? Porque este hijo va a nacer!—le dije furiosa.
No estás en posición de levantarme la voz—dijo agarrandome del brazo y torciéndomelo—tú no me vas a decir que hacer o dejar de hacer. Y no me hagas enojar porque la puedes pasar muy mal.
Traté de que su mano me suelte, pero estaba débil. No me quedó opción más que rasguñarle la muñeca. Inmediatamente me soltó y al ver la sangre correr por su brazo encolerizó. Me tomo del cabello obligándome a arrodillarme.
Esto no va a quedar así—dijo mientras me refregaba la herida por la cara, manchándome de sangre y de un empujón me dejó tirada en el piso mientras se iba insultando en voz baja. Sin más preámbulos me largué a llorar.
Me desperté sobresaltada por los gritos. Aparentemente me había quedado dormida por culpa del llanto. Harriet discutía con Erika y Lauren.
—La policía sospecha de nosotras! Hoy allanaron mi locker y todas mis cosas—dijo histérica.
Calmate—dijo Lauren—a mi también me sucedió lo mismo, pero me dijeron que era simple rutina para descartarnos.
—Basta!! Si empiezan a sentirse culpables levantarán sospechas!! Cálmense y hablen tranquilas.
Hoy la policía vino con una orden de allanamiento y revisaron mi locker, mi bolso y todas mis pertenencias. Traté de parecer lo más tranquila posible. Y hablando como si nada con uno de los policías que me custodiaba me dijo que me quede tranquila que era rutina para descartarme como sospechosa—contó nerviosa Harriet.
A mi se sucedió lo mismo, pero yo, increíblemente, me encontraba tranquila. Cuando se fueron me dijeron que estaba todo bien y me pidieron disculpas—dijo Lauren.
Ven, no tienen porque preocuparse. Hace un rato cuando les lleve el desayuno a los Twins estaba todo tranquilo. Según ellos la policía no tiene ninguna pista. Así que solo nos falta trasladarla y hacer que desaparezca de la vida de Bill para siempre.
—No estarás pensando en......—dijo Lauren y tragó saliva.
Uds no se preocupen por nada....todo va a salir más que bien.
El frío comenzó a correrme por la nuca. Debía planear un escape cuando intenten trasladarme. A Lauren y Harriet se que las puedo convencer, el problema era Erika que estaba dispuesta a todo.
Un celular sonó.
Es Bill. Quiere que vaya a su habitación—dijo exaltada como si le hubiese pedido matrimonio.
Bueno vamos—dijo Harriet y se escucho como cerraban la puerta.
Me quedé pensando de qué manera podía inmovilizar a Erika para poder escapar. Me paré lentamente y fui hacia el baño. Me miré al espejo y tenía sangre seca pegada en la cara. Me lavé la cara con agua bien fría y luego encendí la ducha. No había shampoo para lavarme la cabeza. A duras penas la cadena de mi pie me permitía entrar en la bañera, por lo que simplemente me refresqué un poco. Las costillas me dolían y tenía todo la parte derecha debajo del pecho, inflamada y de un color morado. Me sequé y volví a colocarme la venda de manera correcta y bien ajustada. Ahora que tenía el tórax bien ajustado podía moverme un poco mejor. Me cambié y me fui hacia el sillón, allí en la mesa tenía comida. Seguramente la dejó Lauren mientras estaba duchándome. Ella era bastante considerada conmigo. No tenía apetito, pero debía comer, por mi bebe y porque necesitaba fuerzas para escapar. Traté de idear un plan, pero no había mucho para hacer estando encadenada a la pared. Mientras comía el sándwich, noté que junto a la manzana había un cuchillo. <SI UN CUCHILLO!> exclamé alegre. De manera inmediatamente lo escondí debajo de los almohadones del sillón. Por debajo de la puerta veía sombras, era muy arriesgado intentar sacarme la cadena ahora. <Paciencia> me dije. Terminé de comer algo y me quedé sentada acariciando mi vientre y soñando despierta con una familia. El sol iba apagándose. Pude calcular que serían alrededor de las 6pm. Los días se iban haciendo más largos a medida que se acercaba la primavera. Me había pasado toda la tarde pensando. En ese momento recordé el cuchillo y lo saque de debajo de los almohadones. Comencé a manipular la cerradura del candado. Trataba de ser lo más cautelosa posible pero los nervios me ganaron y casi me rebano el pie en dos oportunidades. Cuando sentí el mágico ruido del candado abrirse se me humedecieron los ojos. Respiré profundo y traté de mantener la compostura. Debía encontrar algo para unir la tobillera para que aún parezca cerrada. Sino el candado se abría completamente. Comencé a revisar todos los cajones de los muebles a los que no podía llegar por culpa de la cadena y para mi sorpresa había de todo. Evidentemente habían limpiado todos los cajones a los que podía tener acceso y guardado en estos que estaban más alejados. Encontré un poco de alambre que me serviría perfecto para cerrar provisionalmente la tobillera y así poder sacármela rápidamente. Encontré una serie de cuchillos mucho más afilados y los tomé. Me puse la tobillera y fui escondiéndolos en distintas partes del lugar a los que accedo encadenada y uno pequeño lo escondí entre mi ropa. Mujer precavida vale por dos. Estaba decidido, la próxima vez que Erika entrara en la habitación la atacaría para poder escapar. No me importaba herirla, debía escapar y lo haría por mi, por mi bebe y por Bill. Miraba el pequeño cuchillo que había escondido en mi ropa y me temblaban las manos al pensar que debía herir a una persona para poder seguir con vida. Pero mi hijo era prioridad y ella estaba decidida a que no nazca. Cerré la tobillera con el alambre de manera suave, hice un movimiento brusco y rápido y se abrió enseguida. <Es exactamente lo que quiero> me dije. Me acomodé en el sillón a comer la manzana y a esperar.

Capitulo #7 (4ta. parte)

Tom y yo nos miramos y no supimos que decir o hacer. Realmente cuanto conocíamos a Erika como para poner las manos en el fuego por ella. Sabíamos que Christie trabajaba con la misma agencia y ésta se aseguraba de conseguir gente de confianza y las contrataba sin informar para quién trabajarían así evitaban la entrada de fans. Pero esos recaudos habían sido suficientes?? Realmente Erika era de confiar?
Volvimos a nuestro cuarto en silencio. Ambos pensábamos en lo mismo. Llamamos a nuestra  madre, a Jace y André para contarles lo que Nicholas nos había dicho. Quedaron atónitos con la noticia. Mi madre no podía creer que algo así estuviese sucediendo. Si bien Erika solía tener algunas actitudes medias raras, no era como para pensar en que fuese una secuestradora. Estuvimos un largo rato en silencio pensando. La paz de la habitación fue interrumpida por un golpe en la puerta.
Adelante—grito Tom.
Permiso, buenos días. Como se fueron temprano sin tomar nada pensé que tendrían hambre—dijo una Erika muy sonriente y de buen humor.
Los cinco quedamos mirándola de manera extraña, lo cual ella capto enseguida.
Perdón, interrumpo?—dijo mirándonos.
No, para nada, verdad?—dije al resto para que dejaran de mirarla de esa forma. La estaban poniendo incómoda. Nicholas había pedido que no levantáramos sospechas.
Si, es verdad. Solo estamos un poco preocupados. No hay noticias de nada—dijo mi mamá.
Quédense tranquilos, que seguramente la policía está haciendo todo lo que está en sus manos—dijo Erika mientras servía el desayuno.
Sus palabras me sonaban frías y falsas. Lo que Nicholas había dicho me dejó un sabor a duda y desconfianza. Ahora todo lo que hacía y decía Erika lo veía con otros ojos. Interiormente la estaba culpando sin saber si era cierto o no.
Que te sucedió en la muñeca?—le preguntó mi madre mientras me mandaba una señal de alerta con su mirada.
Esto?—dijo Erika señalando un corte bastante reciente—No es nada, quise sacar algo que había detrás de uno de los lockers del vestuario y me corté con una punta que había sobresalida.
—Te vió el Dr.? Probablemente deberías darte la antitetánica?
No, no me pareció necesario, es solo un rasguño. La antitetánica? Entonces, deberé ir a ver al Dr. Si no necesitan nada más, me retiro.
—Por el momento no—dijo mi madre.
Uds chicos?—dijo dirigiéndose a mi hermano y a mí—Bill necesitas ayuda con los llamados y mensajes o algo más?
—No gracias, Erika. Cualquier cosa te avisamos. Tomate el resto del día libre.
Pero no es necesario, no tengo nada urgente para hacer, puedo asistirlos.
—Si necesitamos algo te avisamos. Tienes idea donde está Christie?
—No la vi. Les averiguo si quieren.
—No, no te hagas drama. Ve a descansar, gracias.
Cuando se retiró todos nos quedamos paralizados. La duda nos carcomía y no sabíamos como reaccionar ante ella. Pero tampoco queríamos alertarla ni mostrarle desconfianza. La posibilidad estaba y no queríamos arruinar la investigación. Después del desayuno me quedé sentado, sin ánimo, sin ganas de nada, ni siquiera tenía ganas de respirar. Estaba esperando un hijo con la persona que amaba y en lugar de ser el momento más feliz del mundo, estaba pasando el peor momento de mi vida. Los ojos se me llenaron de lágrimas y no quería entristecer a mi mamá, así que la dejé con Tom y me fui a recostar un rato. Abracé la almohada envuelta con la camisa de Alien y traté de llenar mis pulmones con su aroma. Cerré los ojos y pensé en ella. Imaginé como sería verla embarazada. Imagine su panza redonda y pareja, su hermosa sonrisa dibujada en el rostro y sus manos acariciando su vientre. Me imaginé hablándole a nuestro hijo, acariciándolo a través del vientre de Alien, me imaginé comprando miles de cosas y decorando un cuarto en nuestra casa. Esa casa que compraría apenas vuelva. Le pediría matrimonio y nos casaríamos antes de que nazca el bebé o después, como ella lo prefiera. Quería pasar el resto de mi vida con ella. De a poco la tristeza se apartaba brindándole algo de paz a mi corazón.

sábado, 21 de mayo de 2011

Capitulo #7 (3ra. parte)

NARRADO POR BILL

Está embarazada—y comenzaron a caer las lágrimas por mi rostro. Miré a Erika y su rostro se había endurecido. Respire profundo nuevamente, tragué saliva y continué—el doctor Harpper me acaba de informar que los desmayos y el malestar de Alien no eran por intoxicación, sino porque está embarazada.
Estás seguro? Y para que te lo dijo? Para ponernos peor? Si sabe lo que está sucediendo, lo voy a matar!
Te das cuenta? Se la llevaron y esta esperando un hijo mío! Y ahora que hago??—dije desesperándome mientras Erika se acercaba y me tomaba de la mano en señal de apoyo.
Donde estás?—me preguntó Tom.
En mi habitación—dije.
Llama a mamá y quedate ahí que ya voy......y por favor no le digas a nadie de esto.
Corte y un fuerte dolor en el pecho me dejó sin aire. Me senté con la cabeza entre las piernas intentando calmarme. La impotencia iba en aumento. Me paré y con toda la bronca del mundo golpee de un puñetazo la pared. Mis dedos sonaron y un dolor punzante en mis nudillos me hizo saltar las lágrimas. Erika enloqueció y fue a buscar a mi madre quién en instantes ya estaba conmigo. Me miró la mano y en pocos segundos se había inflamado el doble. Evidentemente me había quebrado un hueso. Enseguida me trasladé a la sala de emergencias del hotel en donde contaban con scanners, ecógrafos y maquinas para rayos x. Afirmativamente me había roto 2 huesos. Enseguida el médico me dió un calmante, me puso un poco de anestesia y me acomodó la mano para enyesármela. Cuando volvía a mi habitación, me encontré con Bruni quien me aparto para informarme que traía el último parte de la policía. Por suerte eran buenas noticias. A grandes rasgos nos indicó que estaban trabajando en una teoría de cómo se la habían llevado y quién podría ser el autor. Mañana vendrían a hacer una reconstrucción. Me sentí bastante mejor. Le pedí a Erika que nos deje solos y entramos los cuatro (mi hermano, mi mamá, Bruni y yo) a mi habitación. Allí traté de obtener fuerzas de algún lado y les conté lo que el Dr. Harpper me había dicho. Mi madre quedó shockeada. No podía creerlo. Bruni solo bajó la vista y negó con la cabeza. Mi hermano me miró a los ojos y aunque en ellos había mucha tristeza, trato de darme toda la fuerza para sobrellevar este momento.
El incómodo silencio fue roto por un mensaje de texto del jefe de la policía científica, quién me pidió que esté presente mañana a las 8am en la reconstrucción que iban a efectuar y que por favor no diga nada, debido a que tenían sospechas que el secuestrador era alguien del entorno. Eso me asustó realmente, porque no me podía imaginar a nadie capaz de algo así. Eran todos de máxima confianza para mí. Mi madre me preguntó que sucedía y les conté. Era mi hermano, mi madre y casi un padre......ninguno de ellos estaba en dudas. A ninguno les cabía en la cabeza que alguno pueda ser capaz de ello. Ni siquiera Erika o Claude que son los últimos en ingresar al staff. Me sentía extraño pensando en algo así, porque quería decir que algo similar nos podría pasar a nosotros.
Esa noche me acosté ansioso por la reconstrucción que haría la policía al día siguiente. Le pedí a mi mamá que no se fuera y se quedó un rato más conmigo.
A las 7am ya estaba despierto. En realidad casi no había podido dormir. Las pesadillas me lo impedían. Le pedí a Tom que me acompañara, no quería ir solo y que la realidad me vuelva a golpear brutalmente.
Puntualmente 7.50am la policía científica se hizo presente y prohibió la entrada al piso. Obligaron el desalojo del mismo, incluyendo a mi mamá, a Arthur y a Bruni. Una vez que quedamos solos, Nicholas comenzó a relatarnos lo que para él había ocurrido esa mañana, de acuerdo a las evidencias que había encontrado.
“Lo primero que les voy a decir es que los tres fueron drogados con tranquilizantes. Las tres botellas vacías de té frío y la de agua contenían rastros. Evidentemente el efecto en uds fue mucho mayor porque se los debían estar suministrando desde temprano.
Cuando Elizabeth despertó uds aún estaban bajo los efectos, por ello no sintieron nada. Alguien golpeo a la puerta del cuarto. Como verán aquí están las huellas obtenidas de la puerta. Si colocas la mano cerrada encima verás que coinciden con un puño cerrado golpeando. Sabemos que pertenece al secuestrador porque las puertas se limpian todos los días y el martes no lo hicieron. Fue muy inteligente que Arthur no haya permitido ello cuando se dieron cuenta de la desaparición de Elizabeth. Una vez que ella abrió la puerta la tironearon del pelo. Aquí están los resultados, hay un 98% de coincidencia en el ADN. Luego no se si la habrán golpeado o tranquilizado con el paño. Probablemente entraron en el cuarto y les hicieron oler el paño a uds para que despierten más tarde dándoles tiempo a escapar. Lo importante viene ahora. Como se la llevaron? Mi teoría cobro vida, cuando vine la segunda vez. Leí y releí todas las declaraciones y me detuve en las de Erika y la gente de limpieza. Arthur confirmo que solo ellos habían entrado a limpiar. Por ello luego me llamo la atención unas marcas en la alfombra. Eran las ruedas del carro de limpieza, pero en un momento las mismas se hicieron más profundas. Aquí están las fotos. Lo cual quiere decir que el carro salió con más peso que con el que entró. Si observas bien, aquí puedes ver la dirección de las hebras de la alfombra, lo cual indica la dirección hacia donde rodaba, por ello podemos decir que salió con mucho más peso. Les costó sacarlo, por ello aquí la alfombra quedo marcada. Empujaron el carro y al no girar las ruedas por el peso, quemaron parte de la alfombra. No tengo aún pruebas suficientes, pero estoy bastante segura que las personas que entraron en ese momento son las autoras materiales del secuestro.” Concluyó.
Nos miramos con Tom sin poder comprender nada de lo que estaba diciendo.
Uds está insinuando que Erika, Harriet y esas dos personas del hotel son los secuestradores?—dije frunciendo el seño.
Es una locura! Es totalmente ridículo!—dijo Tom—Erika es parte de nuestro staff, porque querría hacer algo así? Es de confianza!
No es mi última palabra aún, quedan dos resultados más por corroborar. Unas manchas de sangre en la alfombra, en el carro y una huella en una puerta en las escaleras que van al último piso.
—No puedo creer lo que me está diciendo—dije negando con la cabeza.
—Les pido total discreción. Si Erika se entera que es sospechosa y realmente es culpable puede escaparse o interferir en la investigación.
—No entiendo. Si es culpable, que hace aún aquí?? Se tendría que haber escapado con Liza. Además se la pasa en el hotel, como puede tener a alguien secuestrado sin moverse de aquí?—la cabeza me daba vueltas.
—Puede tener cómplices y además estando aquí puede enterarse de todos nuestros movimientos y hallazgos escapando en el momento justo sin dejar rastros. Por eso traten de tenerla cerca. Igual queda gente como custodia y la están vigilando de manera indirecta. No queremos levantar sospechas. No hablen nada delante de nadie. Y si preguntan por novedades, les dicen que no hay nada nuevo y que las pruebas no sirven. Está claro?
Tom y yo asentimos en silencio.
—Quédense tranquilos que pronto Elizabeth estará con uds nuevamente.
—Por favor, tráigala sana y salva, esta......está esperando un hijo mío—dije tragando saliva.
Está embarazada?—pregunto confundido—Porque no me lo dijeron antes?
—Porque no lo supimos hasta anoche. El Dr. Harpper me llamó para informarme que el malestar de días pasados no era intoxicación, sino que eran síntomas del embarazo.
—Alguien más lo sabe??
—Mi madre, Tom, Bruni, el Dr. Harpper........y Erika.
—Erika?—preguntó negando con la cabeza, mientras mi hermano me miraba frunciendo el seño.
Es que ella estaba cuando le conté a Tom. Porque?
—No importa. Me voy,  me están llamando del laboratorio—dijo mientras miraba la pantalla de su celular que acababa de vibrar.
Cualquier novedad......
—A penas tenga los resultados me estaré poniendo en contacto—dijo y se retiró dejándome con la palabra en la boca.