Music to ♥

jueves, 30 de diciembre de 2010

Capitulo 8 (1era. parte)


No me quise quedar en la conferencia de prensa, por lo que permanecí en el salón junto a la gente del staff. Me sentía muy nerviosa, quería que todo saliese a la perfección. No quería paparazis cerca que pusieran en peligro la velada y nuestra relación. No quería fans que montasen guardia en la puerta del lugar esperando a que Bill y Tom salgan. No quería a Tom escéptico, mirándome con desconfianza. No quería una noche llena de preocupaciones, quería una velada tranquila con mi mente y pensamientos enfocados en Bill. Respiré profundo y me acerque a uno de los televisores que había en el salón donde se podía ver la conferencia. Estaban tan felices los cuatro. Las sonrisas los iluminaban. Me sentía emocionada como si me estuviese ocurriendo a mí misma. La adrenalina no me dejaba pensar correctamente, me sentía en el aire. Las sensaciones y sentimientos se encontraban revueltos dentro de mi cuerpo peleándose por salir. Se acercó Anna con una copa de champagne, evidentemente me noto inquieta. Brindamos por los chicos y por la nueva gira.
Como te sientes? Has logrado cerrarle la boca al managment y a la discográfica—me dijo conforme.
Aún no caigo del todo, siento la adrenalina recorrer mi cuerpo. Es una sensación muy rara, como un sueño—dije mientras tomaba un sorbo tratando de relajarme.
Deberías estar muy feliz!! Ahora si que no te van a dejar ir y podrán estar juntos!—me dijo pegándome un suave codazo.
Igual debo irme por un año, prometí a mis padres terminar los estudios. Además necesito hacerlo para poder continuar con mi carrera. Esta oportunidad que me dio Christie me abrió los ojos. Realmente me gusta mucho esto y quisiera obtener mi título.
Pero no lo necesitas, has demostrado que sin estudios eres muy buena en lo que haces.
—Gracias, pero me gustaría aprender más. Helen me dijo que me podía ofrecer un puesto con capacitación incluida......y la verdad que es muy tentadora la propuesta.
—Pero eso significa no volver a ver a los chicos...—dijo preocupada.
Vamos a estar un año separados, crees que lo vamos a soportar? Por más que yo lo desee, tarde o temprano Bill se olvidará de mí. Este año separados es el momento ideal para que la discográfica y el managment lo convenzan de que no es bueno lo nuestro.
Estás loca si crees que él te va a olvidar. No tienes idea de cuan enamorado está. En mis años con ellos nunca lo vi así....esta vez es serio, no deberías rendirte, para ti también es serio.
Traté de contener las lágrimas y levanté la vista, en la pantalla había un primer plano del rostro de Bill sonriendo. Se me puso la piel de gallina.
Miré el reloj y me disculpé con Anna, debía irme urgente, Bruni me estaba esperando en el auto seguramente.
Llegué al estacionamiento y efectivamente ya estaba esperándome. Al verme, bajo para abrirme la puerta.
Te hice esperar mucho?—le pregunté.
No, hace unos minutitos que llegué—dijo mientras se subía al auto—está bastante despejado de gente afuera, por lo que no vamos a tener problemas para salir.
—Mejor, no quiero que nos sigan, quiero una noche tranquila con Bill.
—Aún sigue con eso de irse durante el show de Barcelona?
—Si, ya tengo el pasaje, aunque me arrepienta no sirve de nada.
—Tranquilamente se puede anular, no le devolverán todo el dinero, pero eso es lo de menos me parece—dijo mirándome por el espejo retrovisor.
Creo que es lo mejor, no soportaría despedirme.
—Yo sé que si Bill se entera me va a matar, pero permítame llevarla al aeropuerto, una cara conocida le va a hacer bien.
Sonreí sin ganas y asentí con la cabeza.
Gracias, Bruni—dije con los ojos llenos de lágrimas.
Bueno, cambiemos de tema, porque no quiero que Bill la vea triste y con el maquillaje corrido por las lágrimas.
—Tienes razón—le dije mientras me secaba con un pañuelo y buscaba el maquillaje para retocarme.
Tom me dijo que me quede a esperarlos, el va a volver en su auto.
—Te parece dejar a Tom solo? No me gustaría que tenga problema con las fan siguiéndolo.
—No creo que tenga problemas. Irán en un auto rentado y además Tom sabe como despistarlas, ha aprendido a la fuerza.
—Ok!
Estamos llegando, milagrosamente no hay nadie en la puerta. Hemos pasado desapercibidos, esperemos que los chicos también. Llámenme cuando se quieran ir.
—Gracias Bruni—dije mientras el me abría la puerta para bajar y le dí un beso. Se quedó mientras caminaba hacia la puerta de entrada y me grito suavemente.
No duden en llamarme cuando se quieran ir.
Levante la mano saludándolo a modo de asentimiento. Una vez en la entrada, un gentil chico me abre la puerta. Me acerco a una chica en un atril y antes de que pudiera decir algo me habla.
Buenas noches. Elizabeth, verdad? Soy Betina—me dijo en ingles, en lugar de español, lo cual me asombró.
—Si, buenas noches.
—Ven por aquí. Tenemos todo listo.
Me llevó hacía una zona del restaurante que estaba tras unos grandes paneles, mientras me iba explicando.
Esta parte es solo para clientes exclusivos que buscan intimidad tanto de los paparazis o fans que puedan infiltrarse, lo cual ocurre raramente, como de los ojos de los demás comensales. Seguimos al pie de la letra las indicaciones que nos dio, espero que sea de su agrado.
Me la quedé mirando porque no entendía nada, que indicaciones? Yo simplemente quería una mesa para dos, pero cuando entre a nuestro reservado me encontré una mesa prolijamente acomodada a un costado con lo vajilla colocada, un sillón doble de color blanco en el otro extremo junto a una mesa ratona repleta de frutas y yummy bears. Del techo caían telas de manera delicada, iguales a las colocadas en los marcos haciendo las veces de puerta. Las paredes estaban adornadas con espejos y algunas fotos en blanco y negro. Pero lo que más llamó mi atención fue que solo estaba iluminado por velas de distintos tamaños y colores.
Y una vez que uds estén instalado ponemos la música ambiental, para que puedan pasar un momento relajado. El botón en la pared es para llamar al mayordomo que los servirá. No nos gusta entrar e interrumpir a no ser que nos sea requerido. Van a gozar de una gran intimidad y privacidad, de eso pueden quedarse tranquilos. Además somos muy reservados y jamás se enteraran de que estuvieron acá juntos.
La miré aún confundida y le agradecí el gesto.
Sucede algo? No es como quería? El señor Tom nos dio estrictas instrucciones y tratamos de hacer lo mejor posible, pero si quiere cambiar algo.....
No, por favor. Es que yo solo le pedí a Tom que nos reserve una mesa, el resto corrió por su cuenta y la verdad me sorprende. Cuando quiere puede ser muy atento y romántico.
Se sorprendió tanto como yo al escucharme.
Evidentemente el Sr. Tom tiene muy buen gusto y la quiere mucho. Ni siquiera cuando el viene se toma el trabajo de ser tan detallista. Tiene mucha suerte.
—La verdad que sí—dije sonrojándome.
Faltaban pocos minutos para que Bill llegue. Le pedí que si podían traer una botella de champagne y una gaseosa tónica así teníamos algo para beber mientras ordenábamos la cena. La chica salió y a los pocos segundos apareció un muchacho no muy mayor y se presento.
Buenas noches. Mi nombre es Jörg y los atenderé esta noche.
—Hola y gracias—dije sonriendo.
Quiere que destape el champagne?
Miré mi reloj y ya era la hora, asentí suavemente. Las manos me sudaban, no sabía como esperarlo. Sentada en la silla, en el sillón, parada en medio del cuarto. Jörg se fue y me puse aún más nerviosa. Mi celular comenzó a vibrar dentro de mi cartera. Era Tom. “Estoy estacionando. No nos siguió nadie. Es un minuto Bill estará contigo.” Aún no podía sacarme de la cabeza esa mirada de desconfianza de Tom. Solo atiné a responder brevemente. “Esto es muy importante para mí, no tengo palabras para agradecer tu ayuda. Küsse.”
Decidí esperarlo sentada en el sillón con las copas y el champagne cerca. Habían puesto música de fondo, muy lenta y relajante. Habían creado el ambiente perfecto. Estaba muy feliz y nerviosa. Comencé a sentir la voz de Tom acercarse cada vez más. Me paré de manera automática. Pude oír que le decía a Bill que pase y vaya ordenando que el iría al tocador. La voz de Bill era más cercana. Su sombra se dibujo detrás de las telas de la entrada. Y entró.
—......—me miró confundido.
Hallo!—le dije sonriendo.
Alien, que...que haces aquí?—dijo frunciendo el ceño.

martes, 28 de diciembre de 2010

Capitulo 7 (6ta. parte)




Fuimos hacía donde estaban los ejecutivos de TH para que ellos mismo les transmitan la noticia. El festejo no se hizo esperar, en seguida vinieron los apretones de mano, las felicitaciones para mí y los abrazos de triunfo. Mientras ellos se dirigían tras bastidores para reunirse con el resto del staff y brindar. Me acerque a las chicas de Praga para preguntarles que les había parecido el show. Charlamos un buen rato y las acompañé hasta la puerta del sector de prensa donde pronto los TH aparecerían. Quedé en el VIP, solo acompañada por un par de hombres de seguridad del estadio, ni siquiera eran del staff como para charlar o pedirles que me dejen pasar. Al no tener los pases no podía ingresar aunque dijese que era la Reina de España. Solo tenía una cintita negra que me habilitaba a ver el show desde el VIP y nada más. Le envié un mensaje a Luz, para que me venga a buscar, pero no respondió. Imaginé que en algún momento se darían cuenta de mi ausencia así que me senté a la espera de que alguien me rescate. Sino me tomaría un taxi hasta el restaurante...total en definitiva eso haría después. En un rato tendría mi cita con Bill. Cuando habían pasado casi 20’ de espera y me dispongo a llamar a un taxi, la gran puerta se abre y aparece Tom. Enseguida me puse de pie y lo miré con una sonrisa torcida.
Que haces acá afuera, Alien?—dijo, mientras el de seguridad me miró frunciendo el ceño.
Si, Alien, es mi sobrenombre—le dije, y me levantó las cejas como diciendo “yo no dije nada”.
Me olvidé los pases y no puedo entrar, me quede charlando con las chicas de una revista de Praga y cuando me quise dar cuenta todos habían entrado. Sin el pase, “él” no me deja entrar—dije señalándolo enojada —aunque no es su culpa, está haciendo su trabajo.
—Ay, Alien!—dijo mientras se acercaba y me abrazaba—Danke, has conseguido la gira por EEUU.
Por nada, pero no me costo mucho, solo vieron lo maravilloso que son sobre el escenario y fue suficiente—dije mirándolo a los ojos.
—Que?? Adentro Helen está encantada con tu trabajo, no deja de halagarte y ya dijo que espera poder robarte y llevarte a trabajar con ella—dijo sonriendo.
Gracias, pero ve, debes festejar, yo me estaba por pedir un taxi para ir al restaurante, ya estoy lista—dije abriéndome el tapado y mostrándole como me quedaba el vestido.
Mucho mejor de lo que imagine—me dijo dulcemente y casi susurrando—aún quedan 2 horas para la reserva—dijo mirando el reloj—ya está todo arreglado, Bruni te llevará unos minutos antes de que salgamos nosotros. Vamos entremos que debo cambiarme para la rueda de prensa.
No quiero que Bill me vea vestida así, sino que gracia tiene.
Se acercó y suavemente comenzó a abrochar los botones del tapado sin quitarme sus ojos de los míos.
Así no notará el vestido, trata igual de mantenerte alejada del él, sino sentirá curiosidad de ver tu atuendo cuando vea esas medias sexies—dijo sin dejar de mirarme a los ojos y sonriendo de costado.
Inmediatamente sentí el calor fluir por mis mejillas.
Vamos—dijo tomándome de la mano.
El de seguridad nos abrió la puerta y me miró como pidiéndome perdón con los ojos por no dejarme pasar. Le sonreí y seguí a Tom, quién no me soltó en ningún momento mientras nos dirigíamos al fondo. Menos mal que estaba con él porque era un laberinto de pasillos, a pesar de estar lleno de carteles indicadores me hubiera perdido fácilmente de todos modos. A medida que llegábamos podía sentir las voces y la euforia de todos. Habían pasado 30’ y seguían festejando. Llegamos al final de un pasillo en donde a la izquierda había una puerta de doble hoja cerrada y un cartel que decía “Camarines” y otra a su lado abierta. Enseguida Tom ingresó por la misma, llevándome de la mano. Cuando entramos me encontré con un gran salón atestado de gente. Me recordó al show de Berlín. Todos los ojos se clavaron en nosotros y fui recibida con aplausos y halagos. Helen y John se habían encargado de divulgar lo contento que estaban con mi presentación y que había sido muy buena vendedora del show, por lo que los laureles, además de TH que realizan un increíble espectáculo, eran míos. Enseguida los ejecutivos de la discográfica y del managment me llevaron a un rincón para felicitarme y pedirme perdón por lo que había sucedido en aquella famosa reunión. Traté de disimular mi bronca y sonreí dándoles a entender que estaba todo bien. Siguieron insistiendo en que lo hicieron por el bien de TH y blablablabla. Mientras hablaban levanté la vista hacia Tom quién enseguida me entendió y vino a mi rescate.
—Discúlpenme, pero la necesito urgente!—dijo arrastrándome de la mano. Solo atiné a elevar los hombros y sonreírles.
Tomé muy fuerte de la mano a Tom, quién me llevó hacia otro rincón.
Gracias.
—Pasó algo? Te dijeron algo?
Y ahora que Helen me quiere con ella, se disculparon por lo que paso y se justificaron de que habían hecho lo correcto, que los perdone, bablablabla—dije poniendo los ojos en blanco.
Y sí, era de esperarse. Solo piensan en los negocios y ahora que vieron que se confundieron contigo van a justificarse y tratar de que tú olvides todo y los disculpes. Pero bueno, son gajes del oficio. Cuidan sus intereses y nosotros los nuestro. Igual supongo que no nos abandonaras para irte, verdad?
Irme, me tengo que ir. No quiero perderme el último año de estudios.....—dije apretando los labios.
Pero igual estaremos en contacto—dijo convencido—tú y Bill seguirán. Sin importar la distancia, aguantarán un año hasta que termines con la escuela y nosotros con la gira, verdad?—dijo como convenciéndome. Parecía que supiese que yo tenía otros planes.
Será difícil, pero es lo que quiero.
—No te veo muy convencida, hay algo que me estás ocultando—dijo entrecerrando los ojos.
No, porque voy a ocultarte algo?—dije bajando la mirada.
Entonces porque esquivas mi mirada, mírame a los ojos y dime que no ocultas nada.
—Alien!!!—escuche gritar con una voz demasiado familiar, levante los ojos y era Bill, que estaba con un grupo de amigo, supongo, y me llamaba agitando la mano para que me una a él.
Disculpa, Bill me llama—le dije a Tom, aliviada por no tener que continuar con ese interrogatorio. Cuando pase por su lado, me tomo del brazo y mirando al frente sin inmutarse me susurra algo que solo yo pude escuchar.
Esto no va a quedar así, se que ocultas algo y lo descubriré...y mejor que lo que sea, no lastime a mi hermano, porque todo el cariño que te tengo se puede transformar rápidamente en odio....y lo sabes bien—me dijo y aflojó la mano soltándome lentamente. Lo mire de reojo y tenía los dientes apretados. No sabía que decirle, nunca lo había visto así. No era enojo, era decepción lo que veía en su rostro, y era peor. No podía soportar que Tom creyera que lo había decepcionado. Aún así no podía decirle nada, no podía justificarme aunque quisiese. Cerró los ojos por unos segundos mientras negaba con la cabeza. Me miró de reojo con la cabeza baja y se dirigió hacía donde estaban Chester y Gustav. Quedé helada. Respiré profundamente y miré al frente. Bill me estaba mirando con el ceño fruncido, se había dado cuenta de que algo había sucedido en esos segundos. Le sonreí mientras me acercaba, pero aún seguía confundido. Seguí con la mirada en sus ojos y sonriendo, tratando de que entienda que lo que vió no había sido nada, quería que me leyera la mente y que se diera cuenta que estaba todo bien.....o eso quería aparentar. A solo unos pasos de él, deja el grupo y se acerca. Moría por abrazarlo y besarlo, pero solo pude mirarlo a los ojos y morderme el labio inferior demostrándole cuanto deseaba esa boca. Mientras me hablaba, diciéndome lo que ya sabía de los comentarios de Helen en cuanto a mi trabajo, solo podía morderme más fuerte el labio y alternar mi mirada entre sus ojos y su boca. Cuando se dio cuenta de lo que sucedía, dejo de hablar y me sonrió de costado.
—Puedes dejar de hacer eso?? Vas a lograr que te bese delante de todos—dijo acercándose sutilmente para que nadie lo escuche.
Su perfume y su aliento golpeándome en la cara hicieron despertar algo dentro de mí, no sabía que era, pero su sensación era muy agradable. Era un instinto animal, quería tirarme encima de él y besarlo hasta que nuestras bocas sangrasen. Sentía una necesidad de él incontrolable, hasta ahora no me había pasado, así tan poderosa. Sentía un imán que me obligaba a encastrarme con él, esa necesidad de que me abrace y nuestras pieles se toquen. Era como que el contacto con su piel fuese el último aliento que necesitaba para mantener a mis pulmones llenos de aire y a mi cuerpo con vida.
N...no lo puedo evitar—le dije—no se que me está pasando.
Miré a mí alrededor para ver si la gente estaba mirándonos, pero solo un par de ojos curiosos se pararon en nosotros y luego siguieron recorriendo el lugar. Estábamos entre familiares, amigos, empresarios....eran todos de confianza. No era correcto que andemos con demostraciones de cariño porque estaba Helen y los ejecutivos, pero si la hubiera no era para salir en una portada. Los periodistas estaban esperando en otra habitación. Lo cual me recordaba que en minutos darían la conferencia y luego debía escaparme, antes de que termine, con Bruni.
No tienes idea de cómo me estoy controlando—dijo susurrando.
Tengo una idea—dijo y miró a su alrededor.
Felicitaciones, Alien! Logramos la gira—dijo y se abalanzó sobre mí con un calido abrazo—Moría por esto—dijo hundiendo su cara en mi cuello.
Lo abracé sonriente, quería cerrar los ojos y hundirme en su pecho, pero no podía, por lo que apoyé mi mentón en su hombro y lo abracé como lo haría con cualquiera que me quisiera felicitar. Luego de unos minutos debimos separarnos, un grupo del staff se había acercado para saludarme. Podía ver en sus rostros que estaba disfrutando de nuestro abrazo. Cuando logramos separarnos, Bill acarició mi hombro, bajo por mi brazo hasta llegar a mi mano y tomarla. Sus ojos estaban clavados en nuestros entrelazados dedos, como pensativo. Apreté su mano y me miró con ojos brillantes. Me regalo una sonrisa e inclinó la cabeza señalándome a los chicos que me esperaban para saludar. Sin soltarle la mano, abrazaba a medias a todos. Estaban muy felices. Creían que después de esto ibamos a poder estar tranquilos sin ocultarnos, pero no tenían idea cuan confundidos estaban. Me quedé charlando con Anna. Hacía mucho que no la veía con tiempo, siempre que la cruzaba estaba a las corridas. Pobre Anna! Bill siguió hablando con el grupo que estaba antes. Parado a centímetros mío y aún con nuestros dedos entrelazados. La adrenalina me corría por todo el cuerpo, sentía una excitación, una energía. Era como hacer algo secreto ante los ojos de todos y que así y todo nadie lo notara o nadie se atreviera a cuestionarlo. A los pocos minutos, entre la gente se distingue la voz de Tom llamando a Bill. Comenzaba la conferencia de prensa. Apretó mi mano como en un gesto de despedida y me soltó. Nos dimos vuelta quedando a pocos centímetros de distancia. Tomo mi mano, ya sin importar si nos veían.
Me voy, por que me esperan, después me voy con Tom a cenar, recuerdas?
—Si, por supuesto—asentí con la cabeza.
No estés triste, mañana tenemos todo el día y si hoy no regreso tarde me quedo contigo.
—No estoy triste, solo un poco cansada, pero bien. Ve, apurate—dije empujándolo suavemente. Y me quedé parada mirándolo ir hasta donde estaba Tom, quién aún me miraba de manera desconfiada. Levanté la mano para saludarlo, pero solo obtuve una mano levantada de mala gana. Debía hacer algo para que Tom vuelva a confiar en mí, no quería irme y que piense que los había traicionado. Si me iba a odiar por lo menos que conozca las razones por las cuales hacía lo que hacía. Seguí allí parada, entre la gente que quedaba, esperando algún gesto de Tom, pero me volvió a mirar de reojo y cerró la puerta tras él. Un dolor agudo comenzó a recorrer mi pecho.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Capitulo 7 (5ta. parte)


El estacionamiento estaba al otro lado de la entrada de la gente, por lo que nos resultó fácil ingresar. Cuando llegué a la puerta que dividía el estacionamiento con la entrada, me percaté que había olvidado mis pases. Salí tan apurada que no los tomé. Por suerte Jeremy estaba con la gente de seguridad y me puso una pulsera para poder pasar, pero me advirtió que no me iban a dejar pasar a camarines, que para ello hablara con alguno de los chicos para que manden a Janice o Chester a buscarme. Eso era lo de menos, después tendría toda la noche para estar con Bill. A medida que entraba me iba encontrando con caras conocidas que se iban acercando. Además del staff que hacía unos días que no veía, estaba Luz atendiendo el VIP de los ejecutivos, que aún no habían llegado, por lo que me acerque a ella.
—Luz!—dije acercándome con paso apurado y estirando los brazos para abrazarla.
—Hola!—dijo abrazándome—No sabes cuanto te extraño!! Pero el trabajo me tiene a mil, ahora te entiendo, no es fácil—dijo haciendo una mueca con la boca torcida.
—Hoy te estuve por buscar, pero me fui al spa con Bill y después almorzamos y pase media tarde con los Twins.
—Al spa?? Que bien me haría eso!
—Pide a Janice que te consiga lugar para mañana.
—Buena idea, me acompañas?
—No puedo—dije apretando los labios—los Twins prometieron que mañana pasarían todo el día conmigo. Es la manera de despedirme que tengo.
—Aún sigues con ese plan?
—Ya está todo preparado, tengo mi pasaje en la habitación, me voy durante el show de Barcelona en un charter—dije triste—va a ser lo mejor.
—No te entiendo—dijo negando con la cabeza—tienes todo lo que necesitas aquí y lo dejas?
—Si Bill no cumple su sueño no tengo nada...—dije y fuimos interrumpidas por dos chicas que se acercaban a saludarme. Eran periodistas de Praga, habían viajado para cubrir el show y además querían una primicia de mi romance con Bill.
Vamos, cuenta—insistían—es off the record, pero cuéntanos, no nos dejes con la intriga. Sabes que nos encantaría que estés con Bill!
—Chicas, no tengo nada que decir, somos amigos y compañeros de trabajo. Ojala fuera algo más—dije bromeando
Entonces...te gusta??—me preguntaron con una enorme sonrisa en los labios.
Es casi imposible que no les gusten a alguien, son muy lindos y dulces.
—Entonces, posibilidad hay...—dijeron emocionadas como dos nenas.
Las miré con la cabeza inclinada, sin darles respuesta, pero dejando que ellas lo adivinen. Comenzaron a reír y asentir con la cabeza.
Las veo en un rato—les dije mientras miraba sobre sus hombros a la mamá de los Twins. Había llegado para el show durante la tarde y no tuve oportunidad de saludarla en el hotel. Mañana a primera hora partía de regreso a Alemania.
Cuando me vió acercar, enseguida se dirigió hacia mí con los brazos extendidos y abiertos.
Hola Liza! Que gusto verte!
—Hola! Como le va??
—Bien, cansada por el viaje, pero con ganas de ver el show.
—Ha visto a los Twins?
—Si, desde las 6pm hasta hace un instante que los deje en sus camarines. Me contaron que se divirtieron mucho hoy.
—Si, la verdad es que no habíamos podido compartir demasiado tiempo juntos, así que hoy por lo menos lo hicimos medio día. Mañana me prometieron que ibamos a pasar el día juntos.
—Si, me han contado, te tienen preparada una sorpresita—me dijo con voz baja, como rompiendo una promesa.
—En serio?—dije sonriente.
—Si, la van a pasar muy bien—me dijo apoyando su mano en mi hombro con gesto amable—Como estás con el tema de la vuelta? Los chicos me han contado lo que sucedió.
—Tratando de superarlo. No fue nada agradable y no es nada agradable estar oculta como si fuera un prófugo.
Yo les dije a los Twins que iba a apoyarlos en lo que decidieran. Como madre quiero que sean felices. Su sueño más grande era la música, pero si son felices dejando la música y quedándose contigo los voy a apoyar al cien por cien. Solo quiero que sean felices, no me importa como.
—Gracias, yo también quiero que sean felices y hoy la felicidad de ellos esta sobre el escenario y no me voy a interponer. Bill sabe que lo amo y que siempre será así, pero no puedo ni quiero meterme en medio de todo esto. Trabajaron tanto para conseguirlo que no sería justo.
—No sirve de nada alcanzar lo sueños si no tenemos con quien compartir esa felicidad—me dijo sonriéndome—disculpame—y se dirigió hacia un grupo de ejecutivos de la discográfica que estaban en un rincón.
Sus palabras quedaron resonando en mi cabeza como un eco infinito. Tenía razón. Pero mi decisión estaba tomada.
Los ejecutivos llegaron faltando solo 10’ para que comience el show. Me acomodé con ellos, Luz enseguida se presentó para ofrecerles algo de tomar y comer y se retiró a buscarlos. Eran dos hombres y una mujer bastante simpáticos. Les comenté como había sido los shows anteriores y les informe que había hecho algunos cambios en las listas de temas, para que no sea igual al de Madrid. Hablamos de los discos de platino y premios que les habían dado y todas las entrevistas y campañas que habían realizado el último mes. Quedaron asombrados. Habían escuchado del gran crecimiento de la banda, pero cuando vieron las estadísticas y cifras no podían creerlo. Realmente eran muy buenos los números y cerraba por todos lados. Sin ver el show ya los tenía convencidos. Las luces bajaron y los primeros acordes comenzaron a sonar. El grito de las chicas penetraba hasta lo más profundo de los tímpanos. Les ofrecí protectores auditivos, los cuales aceptaron gustosos. La ubicación de los asientos era perfecta, podíamos ver tanto el escenario como al público. Era importante por que de esa manera entenderían lo que ellos despertaban en las chicas y chicos. Ese era el fenómeno TH en todo su potencial. A medida que el show transcurría pude notar que los ejecutivos estaban bastante contentos, en ocasiones moviendo un pie o los dedos al ritmo de la música.
La mujer comenzó a enviar mail desde su celular. Lo cual era muy bueno, significaba que estaba pidiendo algo con urgencia, seguramente la confección del contrato o la liberación de la agenda para poder reunirse con TH. Como lo sé? Christie me contó todos los movimientos a los que debía estar atenta en una reunión de este tipo. Los gestos, los ojos, la boca, la respiración.....todo ello delataba como finalizaría la reunión. Y por lo que llevaba visto hasta el momento, estaban encantados. Les era casi imposible apartar los ojos del escenario para ver sus celulares o al público. En una oportunidad uno de los ejecutivos me miró sonriendo y asintiendo con la cabeza. Lo cual indicaba que el trato estaba cerrado.
 Los nervios y la emoción comenzaron a emanar en forma de cosquilleo por todo mi cuerpo. Tratando de contener un grito de triunfo solo sonreí y asentí con la cabeza en respuesta. La gente de la discográfica y el managment estaban abajo mirando atentamente en todo momento. No confiaban en mí, más ahora que me habían dicho que debía volver. En un momento que tuve la atención de sus ojos, disimuladamente cerré mi puño, lo eleve sobre mis piernas a una distancia que los ejecutivos de EEUU no lo vieran, y levanté el pulgar en señal de éxito. Asintieron con los ojos y una enorme sonrisa.
El show continuó increíblemente. A pesar de haber visto varios shows, no dejaban de sorprenderme y siempre era como la primera vez. Los temas, el escenario, las secuencias, todo era casi igual....pero el público no, y ello cambiaba completamente el show. La energía de los fans podía convertirlo en algo distinto. Siempre algo nuevo ocurría. Una chica que se quería trepar, un cartel que les llamaba la atención, un muñeco que les tiraban, una charla entre Bill y alguna de las chicas de adelante....todo eso era distinto en cada show y por ello los hacía únicos.
Ya culminando, los ejecutivos estaban más distendidos charlando entre ellos, moviéndose al compás de la música e incluso riéndose de las bromas del grupo con las chicas de adelante que levantaban sus carteles o banderas proclamando el amor de Tom.
Ya en el bis del cierre se animaron a pararse para mirar bien al público que estallaba de fervor. La mujer, Helen, se me acercó para comentarme lo increíble que era todo. Me transmitió la satisfacción que tenían y lo contento que estaban de haber podido ver por sus propios ojos todo esto. Una vez finalizado el show, solo recibí palabras de halago por parte de los tres. Y en un momento de risas y cumplidos se animaron a la pregunta del millón.
Tú eres la chica de las fotos, verdad?
—La que juega a dos puntas?—dije torciendo mi boca—si, yo soy esa malvada.
No te pongas mal, esto no es nada comparado a lo que se va a inventar. Nuestra empresa trata con grandes artistas y creeme, estamos acostumbrados.
—Y sí, pero por suerte yo en unos días me vuelvo a mi país, así que ya no seré tapa de revistas—dije un poco triste.
Como que te vuelves?—pregunto John, uno de los ejecutivos.
Si, es una larga historia. Pero debo volver a Argentina antes del 13/03, aún me queda un año de estudios y no quiero perderlo. Mi trabajo aquí es temporario y me sirvió para darme cuenta que esto es lo que me gusta y lo que definitivamente estudiaré. Igual desde allá me encargaré de los fans club y de las revistas, probablemente cuando salgan de gira por EEUU las revistas argentinas querrán información de la banda así que me derivaran la tarea a mí.
Los tres se me quedaron mirando, con la confusión dibujada en el rostro.
Disculpa, que edad tienes?
—17—dije encogiéndome de hombros.
Se miraron y rieron.
Espero que ello no afecte su decisión—dije sonrojándome.
Por favor, no! Al contrario estamos muy asombrados con tu trabajo. Si nos hubieran dicho que tenías 17 años probablemente nos hubiera parecido una irresponsabilidad por parte de la discográfica y el managment....no por una falta de capacidad, sino porque es un trabajo complicado y duro lidiar con empresas, se necesita mucho carácter. Pero veo que me equivoqué. Realmente has hecho un excelente trabajo.
—Gracias, les agradezco, es muy importante para mí esto, más viniendo de gente tan importante y experimentada—le dije.
Toma—me dijo Helen, mientras me entregaba una tarjeta—este es mi número y mi mail.
—Gracias—le dije.
Quiero que cuando llegues a Argentina y resuelvas tu situación con esta gente te pongas en contacto conmigo. Hay algunas propuestas que te puedo ofrece que incluyen los estudios de la carrera.
Mis ojos se abrieron enormemente, era una gran oportunidad para mí.  
No tengo palabras—le dije sonriendo.
Ya las encontrarás, ahora vamos a hablar con tu gente y anunciarles que gracias a tú excelente trabajo firmaremos contrato para una gran gira—dijo mientras ponía una mano sobre mi hombro.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Capitulo 7 (4ta. parte)






A las 12pm estábamos dirigiéndonos al restaurante donde almorzaríamos con Tom. La mayoría se encontraba en bata, debido a que luego continuarían con sus tratamientos. No fuimos la excepción, queríamos ir a la pileta climatizada, por lo que debajo de la bata tenía una provocativa bikini. Cuando entramos al restaurante fue fácil distinguir a Tom. Era el único que estaba vestido. Estaba sentado mirando para todos lados, no había chica que no haya pasado por su inspección ocular. Nos acercamos y tan pronto nos vió, nos recibió con una amplia sonrisa.
Veo que te estás deleitando—le dije mientras miraba a una chica que le pasaba cerca.
No me puedo quejar—dijo sonriendo de costado—como estuvo el spa?
Increíble—dije.
Tendrías que probarlo—le dijo Bill.
Veo que hubo manicura—dijo Tom mientras miraba las uñas de Bill.
Así es, quería cambiar un poco del color negro y esto me gustó—dijo mirándose las uñas que llevaban una capa negra y una línea al borde de la uña en color blanca.
Bueno, que vamos a comer?—preguntó Tom abriendo la carta.
Mmmmmm....no hay carne??—dije preocupada.
Lo dudo, normalmente son platos livianos y vegetarianos—dijo Tom.
No te lo puedo creer—dije resoplando.
Tanto te gusta la carne?—preguntó Bill.
Vengo del país de la mejor carne del mundo, del asado dominguero—le dije a ambos con el seño fruncido.
Es verdad, me había olvidado que eras de Argentina—dijo Bill riendo.
Que lástima que somos vegetarianos...—dijo Tom.
Desde cuando? Si en el avión estabas comiendo salchichas?—dije mirando a Bill.
Durante esa semana estuvimos promocionando una campaña de PETA contra el uso de pieles y la charla que nos dieron los coordinadores me hizo pensar mucho, por lo que decidimos dejar de comer carne.
Ambos se decidieron por un plato con verduras al vapor y yo una simple ensalada de zanahoria, huevo y remolacha. Sabía que a la tarde desfallecería del hambre, por lo que también me pedí una ensalada de fruta con yogurt.
Mientras almorzábamos, quise conocer un poco más sobre ellos.
Les molesta si les hago un par de preguntas? Me gustaría saber un poco de uds.
—No, adelante—dijo Tom—pero después nos toca a nosotros preguntar—dijo levantando una ceja.
Ok! A que edad empezaron con la música?
—Desde que tenemos uso de razón—dijo Bill.
Cuando éramos muy pequeños participamos en una película.
—En serio?
—Si, pero unos minutos solamente—dijo Bill.
Grandioso—dije.
Pero lo nuestro era  la música. Así que desde chicos comenzamos con nuestra banda que primero se llamo Devilish, como te había contado en el avión—dijo Bill.
Si, lo recuerdo.
—Después se nos unió Georg y Gustav y la discográfica que nos contrato quería que cambiemos el nombre, así que elegimos TH.
—Quién escribe las canciones?
—Normalmente Bill, el tiene más facilidad. Si yo quiero hacer una canción, le dijo a él de que se trata y el la escribe como si nada.
—Y me imagino que tú le pones música a esas letras?
—Si, así es.
—Y de donde te viene la inspiración, Bill?
De cosas que nos van pasando, cosas que vivimos o vive alguien cercano, o experiencias de cada uno.
—Es increíble como puedes en solo un par de palabras transmitir tanto. Cuando escuche el tema que me pasaste en el avión, lo hice recostada en la bañera, mientras me relajaba y se me erizó la piel. Hay tanto sentimiento y poder en las letras que es imposible no sentirse identificado.
—Es que más allá de que seamos TH, somos un grupo de chicos que vive las mismas cosas que los demás. A veces no podemos disfrutar tanto como quisiéramos y debemos estar encerrados en un hotel, pero nos enamoramos, sufrimos por amor, perdemos amigos, familiares, discutimos, como todos y eso lo reflejamos en las letras.
—Además de que vienen de un país con muchísima historia y de un cambio radical que se dio al poco tiempo de que nacieran.....no se les ocurrió escribir sobre ello.
—Estamos trabajando en una canción para el próximo álbum—dijo Tom
Ya?—pregunté.
No puedo parar de escribir, me están sucediendo muchas cosas, y al grupo también, así que escribo, Tom le pone música y las grabamos para cuando comencemos con el nuevo cd.
—Vamos a tener muchas canciones que descartar y que capaz queden relegadas a otro álbum o nunca vean la luz—dijo Tom.
Es increíble!—dije mientras comía un trozo de manzana.
Hablan con una facilidad, cada vez que empiezo a escribir algo me quedo estancada.
—Escribes?—preguntaron a coro y rieron.
Si, tengo algunos “poemas” si así se los puede llamar, alguna que otra canción y dos libros. Uno terminado que aún no me convence y otro a medias.
Los quiero ver—dijo Bill.
No los tengo conmigo, están en un cd en mi casa.
—Quiero que me los mandes, pidele a tu madre que te los pase por mail.
—Porque tanto apuro?                                        
—Es que siempre quise escribir un libro, pero no puedo, me es más fácil escribir canciones y me gustaría ver de que se trata.
Ok, voy a pedir que me lo manden—dije no muy convencida.
—Yo también quiero verlo, no me dejen afuera—dijo Tom—si vas a ser una escritora famosa cuñadita, quiero ser uno de los primeros en leer los libros.
Famosa? Quién habló de fama? No los voy a publicar, los escribí por hobby. Además no es tan fácil publicarlos, sale bastante dinero y no todas las editoriales son tan accesibles. Además un libro publicado en argentina raramente sale al resto del mundo. Lo ideal sería publicarlo en Europa o EEUU y que una vez que sea best seller allí se distribuya al resto del mundo.
—Lo tiene muy bien pensado, para no estar interesada en la fama—dijo Bill riendo.
Los tres reímos y siguieron con las bromas de mi supuesta futura fama, de una saga de libros y películas, etc.....
A las 2pm y después de haber hecho la digestión nos dirigimos a la pileta. Tom fue en busca de un traje de baño y a los pocos minutos estaba con nosotros. Inevitablemente lo tuve que mirar. Tenía un cuerpo de ensueño. Brazos bien marcados, abdomen chato. Cada cuadrado de sus abdominales parecía tallado perfectamente a mano. Espalda amplia en forma de V. Piernas bien contorneadas, pero sin exagerar. Tenía un cuerpo privilegiado teniendo en cuenta que no iba muy seguido al gimnasio. Era muy distinto a Bill. Tom me sorprendió mirándolo casi boquiabierta. Se acercó me dio un pequeño golpe en mi mentón como cerrando mi boca a modo de broma, y siguió hacia el rincón para dejar su bata y zapatos. Bill estaba quitándose la bata y a pesar de que su cuerpo era la mitad del de Tom, me encantaba. Además los tatuajes eran un toque extra de sensualidad. Ambos se quedaron parados al borde de la pileta esperando que me saque la bata, pero me hice la tonta. Me daba pudor que me miren, por lo que los animé a que se arrojen al agua, pero se negaron.
Los tres o nada—dijo Tom.
Suspiré y me desabroche la bata, caminé hacia el rincón donde estaban las otras y me la saque, dándoles la espalda a los dos.
Podía sentir sus ojos clavados en mi espalda, sabía que aún no estaban acostumbrados a mis tatuajes. Por el solo hecho de que mi perfil no parecía encajar. Pero yo sabía que los encontraban muy sensuales. Tomé aire y me dí vuelta sin mirarlos a los ojos y comencé a caminar hacia ellos. Parecía una película. Eran solo unos metros, pero me parecieron kilómetros, todo iba en cámara lenta. Mire a Tom y estaba con los ojos abiertos y brillantes mirándome detalladamente. Como asombrado de mi figura. No era 90-60-90, pero mis caderas y mi cola eran mi punto fuerte...y parecía como que Tom recién lo notaba. Pase a su lado y con un golpecito en el mentón cerré su boca. Me dirigí hacia Bill que estaba unos metros más lejos, a mitad de la pileta esperándonos. Su rostro estaba iluminado con una hermosa sonrisa. Mis piernas se aflojaron un poco. Me sentía avergonzada por ser el centro de atención de sus miradas. Pero Bill me tenía hipnotizada con sus ojos y caminé hacía él. Me recibió con una mano estirada. Tomé su mano y me trajo hacia él colocando su otra mano en mi cintura.
Eres un ángel hermoso—me dijo besándome suavemente.
No pude evitar sonrojarme.
Realmente me tienes loco, Alien—me dijo al oído mientras me abrazaba.
Por detrás escucho la voz de Tom que se encontraba junto a nosotros.
Dejen las escenas románticas para el cuarto y vamos a zambullirnos—dijo mientras nos separaba y me tomaba de la mano. Tomé a Bill con la otra mano y a la cuenta de tres nos zambullimos salpicando todo el solarium. Fue una suerte estar solos.
Hicimos piruetas, competencias de nado, saltos desde el trampolín mediano, ninguno se animó del más alto. Teníamos una mesa con frutas, pasadas por agua de nuestras zambullidas, pero las comimos igual. Pasamos casi dos horas increíbles. Nos divertimos tanto. A Bill le dolía la cara de reírse y a mi la panza, Tom más de una vez debió ir al baño para cortar con la tentación.
Recostados en las reposeras tratando de escurrirnos advertimos que eran las 4pm. Por lo que me levante, me coloque la bata y zapatos, le dí un beso en la frente a Bill y otro a Tom que estaban aún recostados y me fui a la habitación. Aún debía ver que me pondría esta noche. Ellos irían al gimnasio y luego se prepararían para el show.
Nos vemos esta noche, Alien!—grito Tom.
Suerte con el show, los quiero—dije levantado mi mano a modo de saludo.
Nosotros también—respondió Bill mientras se levantaba y apuraba a Tom.
Llegando al pasillo donde quedaba mi cuarto siento vibrar en el bolsillo de la bata mi celular. Era un mensaje de Tom.
“En tu cuarto te deje un regalo para esta noche, se que te quedará increíble y mi hermano morirá al verte.....yo lo hice solo imaginándote. Küsse”
Me quedé helada. Un escalofrío recorrió mi cuerpo al imaginar a Tom diciendo estas palabras. Porque me impactaba todo lo que me decía? Porque me sentía así? Sacudí mi cabeza para quitar cualquier idea absurda que se me podía  ocurrir y me apure a llegar a mi cuarto. Me intrigaba saber que podía ser lo que me dejo Tom.
Entre y en el living no había nada. Me dirigí al cuarto donde estaba la cama y allí estaba. Tendido sobre ella un hermoso vestido color negro. Sencillo, pero lo suficientemente elegante y atractivo para esta noche.  Era como straples salvo por dos diminutas cintitas con canutillos que cruzaban finamente los hombros, haciendo las veces de breteles. Era largo hasta las rodillas y ajustado, pero no demasiado. Tenía un bello recorte transparente que iba en diagonal desde debajo del busto pasando por el abdomen y perdiéndose a la altura de la cintura. Ese simple detalle que permitía mostrar un poco de piel era tan sexy que me avergonzaba llevarlo al show. Pero Tom había pensado en todo. Aquí era invierno y un muy frío invierno. A su lado un tapado beige con piel y un par de zapatos con un taco, yo diría de 10cm que gracias a Dios ya me había acostumbrado a usar tras tantas reuniones.
El equipo era tan hermoso que no podía esperar a la noche. Le envié un mensaje agradeciéndole. Me bañé, me cambié y le pedí a Janice que me acompañara a comprar un conjunto interior sin breteles, un lindo par de medias caladas o con algún dibujo. No quería insinuarle a Janice que el conjunto además era para provocar a Bill luego de la cena. A escondidas logre incluir un portaligas. Era demasiado atrevido para alguien de mi edad, pero era mi última noche con Bill y quería que la recordara. No ibamos a hacer nada loco, pero sabía que el conjunto lo iba a dejar boquiabierto casi tanto o más que mi bikini.
Nuevamente en mi cuarto me dispuse a preparar los bolsos, ya que en dos días partiríamos a Barcelona y mañana dedicaría mi día a los Twins. Después le mandé un mail a Vico avisándole que ya tenía el pasaje y la hora aproximada a la que llegaría a Argentina. Ella me iría a recibir ya que no quería que mis padres me vieran llorando. Les había dicho en un mail que llegaría antes porque el último show se había suspendido y que ellos comenzarían con la gira en EEUU. Obviamente todo era mentira, pero no podía contarles las cosas de esa manera, una vez en casa lo haría cara a cara....aunque me doliese. Terminado todo me duche nuevamente y me fui al salón de belleza, aún quedaban 2 horas para el show, pero quería estar lista con tiempo.
Las chicas me recibieron de la mejor manera. Me mostraron las ideas que tenían, pero querían saber que me pondría para saber si el peinado era adecuado. Cuando les conté todas estaban de acuerdo en que el peinado alto era la mejor opción con un maquillaje natural, con algunos destellos de dorado para combinar con las alhajas que llevaba y que no iba a cambiar. El anillo colgado junto al relicario no era la mejor elección pero no me lo quitaría. Las chicas colocarían unas hebillas en mi pelo con cuero y tachas que le daban un toque roquero al vestido junto con las medias de red y la cartera que iba a usar. Coincidimos en que podía usar algún colgante más para cortar tanta elegancia y alguna pulsera plateada con dijes. Así, hablado no me parecía la mejor elección así que una vez que terminaron de peinarme y maquillarme me acompañaron a mi habitación para terminar de ayudarme. Ya eran las 7pm y en 20’ pasaban por mí. Me encerré en el baño para ponerme la ropa interior, las medias y el vestido. No quería que las chicas vieran el conjunto que había comprado.....no quería que piensen mal de mí. Salí a los pocos minutos y todas se quedaron mirándome fijamente, lo cual era muy incomodo porque no sabía si me quedaba bien o era un desastre. Por fin se acerco Beth, la estilista.
—Joder!! Es increíble como te queda....no tengo palabras para describirte lo hermosa que estas.
Le hice una mueca porque pensé que exageraba, me veía bien, lo reconozco, pero no era para tanto. Candance se me acercó y me retocó el maquillaje un poco.
—Perfecto!—dijo retrocediendo unos pasos y mirándome con ojo experto.
—Me faltan los zapatos....—dije mientras los buscaba con la vista—y los accesorios.
Me ayudaron entre las dos mientras Ruth me acercaba el tapado.
—Espera—dijo Beth—donde tienes la cámara de fotos?
—En la cartera—le dije señalándola.
—Dejame sacarte una foto, debes tener un recuerdo de este momento, tía.
Me saco un par de fotos, sola y otra con las chicas. Luego pusimos la cámara en automático y nos sacamos una las cuatro juntas. Me alcanzaron el saco, un poco de perfume, guardé las cosas en la cartera, agarré las carpetas y me acompañaron hasta el estacionamiento donde me esperaba Bruni. Las despedí y me subí a la camioneta. Estaban tan emocionados como yo. Les había contado de la sorpresa que tenía preparada para Bill y me dijeron que era super romántico lo que nos estaba pasando. Candance en un momento me dijo que ella creía en las almas gemelas y que nos había visto juntos en el spa y sabía perfectamente que lo éramos. Que no importaba el tiempo y la distancia, nosotros ibamos a terminar juntos ahora y en las próximas vidas, como lo venimos haciendo desde vidas anteriores. Sus palabras me hicieron sentir segura, me dieron la confianza que había perdido días atrás, y a pesar de la tristeza que me invadía por dentro sabía que Bill y yo nos pertenecíamos el uno al otro. Jamás iba a haber alguien que ocupe su lugar en mi vida. No me importaba pasar esta vida sola sabiendo que en la próxima lo volvería a ver y estaríamos juntos. Cuando despeje mis pensamientos estábamos llegando al estadio.

martes, 7 de diciembre de 2010

Capitulo 7 (3ra. parte)





En el aeropuerto mientras esperaba el avión para volver a Argentina, recibo un mensaje de Bill preguntándome donde estaba. Le había dicho que no podía ir al show porque tenía que arreglar el contrato para la gira de EEUU, lo cual era mentira, pero Christie me cubriría. No le contesté y comenzó a llamarme. No podía atenderlo, cualquier cosa que me dijese haría que aflojara y volviese. Me limite a apagar el celular. Una vez en el avión las lágrimas comenzaron a caer. No podía evitarlo, estaba dejando atrás al amor de mi vida. Sentía mi cuerpo desgarrarse lentamente. La mitad de mi ser se quedaba allí. El avión se acercó a la pista. Me limito a mirar por la ventanilla el gran hall lleno de gente esperando su vuelo. Y allí estaba.....contra el gran vidrio, llorando. Con las manos abiertas apoyadas en el mismo. Acariciándolo, rasguñándolo, golpeándolo con el puño cerrado. Su rostro empapado con las negras lágrimas, producto de su maquillaje. Estaba abatido. No podía creerlo, había ido a buscarme para resolver las cosas y yo huía como una cobarde. El avión comenzó a carretear. Ya era tarde. Solo atiné a apoyar mi mano en el vidrio y mirarlo a los ojos. A pesar de la distancia supe que me estaba mirando y con un movimiento de labios le pedí perdón. Mi vida a partir de ese momento no tenía sentido, me estaba sumergiendo en un pozo de oscuridad y tristeza del cual sabía que nunca iba a salir. Mi alma se apagaba lentamente......ya no tenía razón para existir. Todo esa atmósfera fue suficiente para arrancar de mi pecho un profundo llanto, tan desgarrador, tan doloroso que no podía pararlo. Me dolía el cuerpo, el corazón, el alma. Ni mil puñaladas en el pecho podían compararse con lo que estaba sintiendo. Cerré los ojos y deje brotar libremente las lágrimas, era la única forma de expresarme. Una mano en mi hombro me sacudió preguntándome si estaba bien. Y asentí no podía abrir los ojos. Me volvió a preguntar si estaba bien. Y volví a asentir. Las lágrimas dejaron de caer y lentamente traté de abrir los ojos, veía borroso, cuando me acostumbre me encontré con los ojos de Bill. Estaba preocupado. Miré a mí alrededor y comprendí que había sido un sueño.
Alien, estas bien?
—Si, fue una pesadilla—dije secándome las lágrimas que me quedaban en las mejillas.
Estás segura? No hay nada más? Estabas llorando tan desconsolada y acongojada...se me erizó la piel.
—Estoy bien, en serio. Estás aquí conmigo—le dije abrazándolo.
Sabes que puedes hablar conmigo de lo que sea, no? De cualquier cosa que te esté pasando.
—Si, lo sé. Pero no hay nada de que hablar. Simplemente fue una pesadilla, ni siquiera recuerdo de que se trataba—dije mintiendo. Pero no me creyó, lo pude ver en sus ojos. Me dolía mentirle, eso rompía la confianza entre nosotros y probablemente nunca más la recuperásemos. Pero debía correr el riesgo, se lo debía.
Ok, confió en tu palabra—dijo recostándose nuevamente a mi lado.
Me volvió a abrazar y no pudimos volver a dormir. Ya eran las 7am, pero igual nos quedamos en la cama. Traté de cambiar el tema. Podía ver la preocupación en su rostro y no podía permitirlo. Esta noche era el show y el debía estar bien, relajado y sin preocupaciones. Sobretodo ajenas.
No te da nervios saber que hoy van a estar los ejecutivos mirando el show?
—No, para nada. El escenario es lo mío. Me siento muy cómodo haciendo lo que hago.
—Eso se nota, se te ve tan feliz cuando tocan en vivo.
—La música esta en mi sangre, en mi piel. Es parte de lo que soy....como Tom. Es algo con lo que vivo desde muy chico y me encanta. En el escenario la adrenalina se apodera de mí y me transformo.
—Cuando los ví en Berlín la primera vez, quede asombradísima de cómo manejabas el escenario, era como si hubieras nacido con ese toque mágico.
—Nací para esto. Siempre quise cantar, por eso arranque desde muy pequeño.
Lo escuchaba hablar y los ojos le brillaban. Era tan feliz arriba de un escenario. Escucharlo hablar así era todo lo que necesitaba para saber que estaba bien lo que iba a hacer.....quería auto convencerme, aunque por dentro sabía que podía buscar otra solución, con él....juntos.
A las 8am James nos trajo el desayuno. Tenía tiempo hasta las 4pm, ya que luego se iría con Tom al gimnasio. Entonces se le ocurrió hacer uso del spa del hotel y dedicarnos unos mimos. Llamó a Janice y le pidió que le reserve a las 9am un servicio de spa de 3 horas para él y para mí en donde podamos compartir sesiones de masajes y tratamientos.
Janice a los pocos minutos devuelve el llamado indicando que a las 9am no estarían esperando y que el hotel nos brindaba el almuerzo en las instalaciones del spa.
Desayunamos bastante rápido y compartimos un apasionado baño juntos. A las 8.45am nos encontrábamos bajando. Pasamos por la habitación de Tom quién dormía plácidamente. Obviamente lo despertamos, algo raro para él quién suele estar levantado antes que todos. Bill se recostó a un lado de la cama y yo del otro, mientras ellos hablaban de sus planes, yo me limité a mirarlos. Eran tan bellos que cualquiera caía en el embrujo de esos rostros perfectos. Aún me seguía asombrando lo iguales que eran. Por eso también sentía atracción por Tom en algunas ocasiones. Lo único que los diferenciaba era el lunar de Bill bajo sus labios, después eran iguales. Ambos me miraron, estaba compenetrada en observar su belleza que no escuche que habían preguntado.
Que? Disculpen, estaba en otro lado.
—Que si te parece bien que Tom se nos una en el almuerzo?
—Perfecto, me encantaría. Le dijiste los de mañana?
—No, me olvidé. Como mañana es nuestro día libre, si no tienes planes quiere que pasemos el día los tres juntos.
—Los tres?—dijo Tom confundido.
Si—dije sonrojándome—Nunca paso más de 1 hora con uds, y siempre es entre tomas, entre shows o entre entrevistas. Salir con Bill ayer fue muy divertido y quería hacer algo similar pero con los dos. Esta mal?—le pregunté a Tom.
No, al contrario. No hay problema, cuenten conmigo.
—Voy a avisar a Janice que hable con el spa para que te agreguen en la mesa de almuerzo—dijo Bill levantándose y yendo al living.
Quedé acostada junto a Tom, quién se acomodo de costado para verme mejor. Por un instante me perdí en sus ojos. Me recordaba tanto a Bill, pero no era la misma mirada, había algo más en esos ojos. Otra intención, había picardía y seducción. Traté de evitar su mirada, pero era un imán. Se acercó de manera que podía sentir su aliento.
Eres la primera chica que solo se acuesta en mi cama sin hace nada más—me dijo casi susurrándome mientras corría un mechón de pelo que caía frente a mis ojos.
Tragué saliva. Su dedo, bajó por mi mejilla, recorrió mi cuello y se quedó en mi escote en donde llevaba la cadena con el relicario y el anillo (que me había dado Billen el aeropuerto) colgados. Los miró y luego me miró.
Tiene mucha suerte mi hermano, ojala alguna vez yo la tenga también—dijo mientras se colocaba boca arriba suspirando.
Ya está—dijo Bill—vamos que son las 9am y no quiero llegar tarde.
Me levanté rápidamente de la cama y me incliné para darle un beso en la mejilla a Tom.
Nos vemos después—dije y me acerque a Bill para salir.
Nos vemos Tom.
—Adiós—dijo levantando la mano y dejándola caer como muerta.
Salimos a toda prisa, corriendo por los pasillos muertos de risa. Llegamos al spa con 5 minutos de demora. Ya nos estaban esperando. Lo primero que nos tocaba era una sesión de masajes descontracturantes con piedras calientes. El que mejor la estaba pasando era Bill, yo me moría del dolor, estaba muy contracturada, pero una vez que me pudieron sacar los nudos todo se convirtió en relajación pura. Se podría decir que casi me quedé dormida. Luego le siguió un tratamiento con chocolate, otro con barro y antes de la manicura y pedicura nos relajamos en una gran bañera con agua de rosas. Todo acompañado por champagne, algo que no estaba acostumbrada a beber y menos tan temprano, por lo que alternaba con un poco de agua mineral. El salón de belleza del spa donde nos hicieron manicura y pedicura ofreció peinarme y maquillarme para el show de esa noche, lo cual acepté enseguida ya que después cenaría con Bill.