Music to ♥

domingo, 30 de enero de 2011

A TU LADO.......AUN EN LA DISTANCIA - PROLOGO

PROLOGO


(Continuación de POR SIEMPRE AHORA Y JUNTOS)
No sabía que hacer. Me encontraba frente a ella. Frente a esa persona que irradiaba odio por cada poro de su piel. Frente a esa persona que me veía como un estorbo, como su rival. Como su mayor enemiga. Pero no era así y no había forma de que lo comprendiera. Yo no era su enemiga ni quería perjudicarla. Ambas teníamos un mismo objetivo, pero distintas maneras de llevarlo a cabo. Es más, yo era parte de mi propio plan y estaba funcionando a la perfección.
Trate de mantener la calma y hablar sin titubear, pero era imposible. Tenía mucho miedo. Si, no iba a negarlo. No me iba a hacer la heroína ni mucho menos, pero no permitiría que lleve a cabo su plan....o tal vez debía dejarla que lo lleve a cabo para que puedan acabar con esto de una vez y atraparla.
Sus palabras, agresivas e hirientes retumbaban en mis oídos. Aquellas mismas palabras que más de una vez leí en mi blog. Aquellas palabras que más de una vez yo misma pensé de mí, se estaban haciendo carne.
Me sentía débil, me dolía el cuerpo de los golpes. Me ardían las piernas por los raspones. Con gritos e insultos se fue acercando. Sentía como el odio invadía el cuarto. Cerré los ojos y solo pensé en él. En su sonrisa que todo lo ilumina y todo lo cura. Me dejé llevar por su luz, por su belleza. Me perdí completamente en su mirada y me abstraje de la realidad para que el fin fuera rápido...y sin dolor. El corazón se aceleraba con su recuerdo. Me ví junto a él abrazada, besándonos, riendo, divirtiéndonos, como solíamos hacer. El calor de sus brazos se hizo presente en mi cuerpo, en mi piel. Podía sentirlo como si estuviera ahí, junto a mí. Una sonrisa se dibujo en mis labios. Si debía morir quería hacerlo con su imagen en mi mente y no mirándola a ella a los ojos.
Estaba completamente perdida en mis pensamientos, hasta que algo me hizo volver a la realidad. El frió filo de un cuchillo en mi garganta me atrajo nuevamente de golpe, pero no quería mirarla. A gritos me exigía que abra los ojos y la mire, pero me negaba. Ya no me importaba nada. Mi mente trataba de recuperar la imagen de su sonrisa, pero no lograba concentrarme. La situación se estaba saliendo de control y se salió con la suya. Un fuerte dolor en el vientre me obligó a abrir los ojos y mirarla. Una sonrisa de satisfacción estaba dibujada en su rostro. Un líquido caliente comenzó a correr por mis piernas. La vista se me nubló. Y solo pude ver oscuridad.

jueves, 27 de enero de 2011

Capitulo 9 - Final

 
Faltaban pocos minutos para que comience el show. Desde los camarines se podía escuchar el grito de la gente pidiendo por ellos. El lugar estaba repleto, 45.000 personas en una sola noche. Era alucinante. Sentía la adrenalina invadirme, como si yo fuera parte del grupo y tuviera que salir al escenario. Tom estaba histérico, Bill también pero trataba de disimularlo para que Tom no se pusiera peor. Georg se despidió de Jess quién iría al VIP. Una vez lo cuatro juntos en el pasillo, hicieron su saludo cábala y se dirigieron al escenario. Los acompañe, ya que no quería perderme ni un minuto con ellos, apenas me quedaban un par de horas para disfrutarlos. Pero no me arrepentía. Estaba muy feliz y sabía que pronto nos volveríamos a ver. La distancia nos iba a hacer bien. El extrañarnos nos iba a hacer bien. Ya no tenía esos pensamientos negativos. Sabía que todo saldría bien porque nos amábamos. Muestra de ello fue la reacción del Bill ante mi huida imprevista. Había tanto amor en él que ni siquiera se ofendió o enojó, sino que me comprendió y se apenó por no haberlo notado antes. A veces pienso que el Alien es él. Puede existir persona con sentimientos más puros y sinceros??

Las luces se apagaron y el humo comenzó a inundar el escenario, de a uno fueron pasando para ubicarse en sus respectivos lugares. A medida que pasaban a mi lado me saludaban con un abrazo. Por fin había logrado que los cuatro usaran el abrazo como una demostración de cariño. Primero Gustav, quién se ubicó tras la batería, luego Georg quién se ubicó a la izquierda de donde estaría Bill, después Tom me abrazó y beso mi frente antes de ubicarse a la derecha. Los acordes comenzaron y las luces de colores se encendieron con los tres sobre el escenario iluminándolos e iluminando el estadio. Los gritos de las chicas podían tapar cualquier pensamiento. Era tan increíble ver a las fans extasiadas de esa manera que se te erizaba la piel. El ambiente rebalsada de buena energía y los chicos en el escenario irradiaban felicidad. Estaban cumpliendo su sueño. Por último Bill. Beso mis labios de manera suave antes de hacerse presente en el escenario. La emoción contenida por las fans explotó en una serie de gritos y llantos. Su hermosa sonrisa apareció dibujada en su rostro, iluminándolo todo. Era mágica. Lo veías sonreír y te transformaba completamente. Estaba en su ambiente. Era la persona más feliz del planeta y sus ojos brillantes de emoción lo dejaban bien en claro. Él también estaba cumpliendo su sueño...su gran sueño. Las lágrimas pronto comenzaron a brotar de mis ojos. Estaba feliz, por ellos y por mí. Pero sobre todo por Bill. Mi Bill. El hombre que la vida me había presentado para ser feliz. Y aún sabiendo que en un par de horas partiría, me sentía la persona más dichosa del planeta. Porque sabía que el amor nos uniría a través de la distancia y del tiempo. Que el amor nos mantendría para siempre juntos. Für Immer.

martes, 25 de enero de 2011

Capitulo 9 - Ultimo capitulo - (1ra. parte)


Llegamos bastante rápido a Barcelona ya que era un vuelo interno. Como siempre el aeropuerto estaba repleto de chicas esperándolos, pero esta vez no había tiempo para nada por lo que Bill se disculpo y las invito a seguirlos hasta el canal en donde en 40’ darían una nota. Las chicas se desesperaron cuando escucharon la invitación de Bill y no había taxi que alcanzara. Las camionetas de seguridad trataron de despistarlas yendo por otro camino al de los chicos, pero un par no se la creyeron y siguieron a los Audi A4 en donde iban los HT. Yo iba en una camioneta con Bruni, Chelsea, Anna, Janis y 2 guardaespaldas. Nosotros ibamos delante de los Audi guiando el camino. Una vez cerca del canal, pasamos por un vallado que habían colocado para que las fans no se amontonen en la puerta. Después que los HT bajaron, Anna y Bruni se quedaron con ellos y nosotros, ahora junto a otro guardaespaldas que hacia las veces de chofer, nos fuimos al hotel a preparar todo. Christie quería que me quede, pero insistí en ir al hotel, quería dejar todo en orden antes de partir. Además quería ver como iba el tema del cambio de horario del show. Por lo que tenía entendido, el estadio no había tenido dificultad en cambiarlo y la gran mayoría de la gente hasta ahora sin queja alguna. Inclusive muchas se alegraron que la espera se haya acortado. El hotel estaba a unos 30’ desde el canal. Viajamos con un par de taxis repletos de fans siguiéndonos. Cuando llegamos, directamente entramos por la cochera. Las habitaciones estaban en el 5to. Piso (guardaespaldas, asistentes varios y  staff), en el 6to (managment, Christie, asistentes personales) y en el 7mo (HT, Bruni, guardaespaldas personales y yo). Habían reservado tres pisos completos aunque sobraban habitaciones.
Ayude a subir todo el equipaje y las pertenencias de los chicos. El resto que era lo más pesado, lo subiría la gente del hotel y los asistentes. Traté de acomodar todo lo mejor posible. Una vez que subieron los grandes armarios con la ropa pude ubicarlos en las respectivas habitaciones. “Me vendría muy bien uno de esos para mí en lugar de andar con tantas valijas”—pensé en voz alta. Las habitaciones del Tom y Bill se comunicaban entre si, lo mismo ocurría con la de Georg y Gustav. Todas tenían una heladera mediana con agua, gaseosas, yogures y frutas. En la habitación de Bill había 3 bolsas de yummy bears esperando por él y algunos chocolates. En la del resto había golosinas y chocolates varios. Mi habitación era la mitad que la de los Twins pero era hermosa. Tenía una pequeña recepción, el baño con una bañera enorme y la habitación con una cama king size. En la recepción había un mini bar con agua, gaseosa y champagne. Algunas frutas, yogurt y cereales. Sobre la pequeña mesa una enorme caja de chocolates amargos. Sabía que eso había sido a pedido de Bill. Al igual que las calas que adornaban todo el cuarto y las sábanas violeta.
No me puse demasiado cómoda ya que solo usaría el cuarto un par de horas. Saque solo la ropa que usaría en el show y la que usaría luego para viajar.
Como tenía aún un rato hasta que volvieran los chicos, me puse a revisar mi blog, el cual tenía completamente abandonado hacía unas cuantas semanas. Para mi asombro, aún estaba activo. El último comentario era de ayer a la noche. La última entrada fue en Praga, luego de la entrega del tripe disco de platino. Por lo que me dio ganas de contar todo lo que había pasado. Así que arranque con la entrada 46: “Ha pasado mucho tiempo y muchas cosas desde la última vez que escribí. Por lo que haré varias entradas breves en donde contaré todo lo bueno que le ha ocurrido a HT. Ahora me encuentro en Barcelona a la espera de su show para luego partir a Londres y culminar allí. Así que hoy voy a ponerlas al tanto con las últimas noticias. Espero les guste.” Culminé con una foto de los cuatro sobre el escenario. Arranque con el resto de las entradas. En la entrada 47 hable del show de Praga y de que al día siguiente los HT viajaron a Francia antes que todos ya que debían cumplir con un par de entrevistas televisivas y sesiones de fotos. En la entrada 48 hablé de mi viaje a Francia, la llegada de Luz y la sesión de fotos que compartimos. En la entrada 49 conté el feo suceso de las tapas de revistas, sin comentar la decisión del managment sobre mí, y del show de Francia. En la entrada 50 hable de la partida a Madrid en la que viajamos todos juntos y el increíble recibimiento que tuvieron. Comenté que dicho show era muy importante por la visita de los ejecutivos de EEUU. En la entrada 51 hable de la llegada al hotel, la escapada al shopping y la cena en la pizzería que hicieron cerrar. En la entrada 52 hable del día de spa, del almuerzo y las horas de piscina compartida con los Twins. En la entrada 53 hable del esperado Show de Madrid junto con los ejecutivos y el resultado de la reunión. Enfatice bien que las fans de Norteamérica se preparen. En el resto de las entradas hable de la firma del cto para la gira norteamericana, les conté que me quedé afuera de los festejos por no tener el pase, que Tom tuvo que venir a buscarme, les conté de la entrevista que habían dado esa noche y la cantidad de medios que habían asistido. Después les conté de la salida al parque y el recital que dieron en el mismo. Les comente de la gripe de Tom, el viaje a Barcelona y la llegada al hotel. Había escrito tanto que cuando miré el reloj habían pasado casi 2 horas, pero había completado el blog hasta lo sucedido hoy. Era raro que Bill no haya llegado. Me fui al cuarto de ellos y aún estaba vacío. Llamé a Janice y me dijo que estaban atascados en un local en donde habían entrado a comprar, pero que ya la policía los había ayudado a despejar el área para que puedan viajar. Vendrían escoltados.
Eran casi las 3.30 de la tarde y no había comido nada, por lo que solicite un té con unos croissants. Mientras comía algo hice zapping en la televisión pero no había nada de interés. Golpean a la puerta de una manera brusca.
Está abierto—grite en inglés, porque no sabía si la gente del hotel hablaba español o alemán. La puerta se abrió y mis chicos hicieron su aparición. Primero entró Tom haciéndose el payaso.
Nos dijeron que éramos solicitados en esta habitación....—dijo con cara de seductor.
En esta habitación??—dije mientras Bill me tomaba de la cintura—no, yo solicite algo para comer.....nada más.
—Y por eso...aquí llegaron tus bombones—dijo Tom y no pudimos evitar reír los tres de manera incontrolable.
A los pocos segundos se asomó Gustav y Georg quién miraba a cada rato el reloj.
Que sucede Georg?? Porque miras tanto la hora? Impaciente por el show?
No, es que con el cambio de horario Jessica tuvo que cambiar los pasajes y el vuelo estaba un poco demorado....no va a llegar.
—Porque no me avisaron que Jess venía??—dije enojada.
—..........—me miraron confundidos.
Porque si sabía que ella venía, jamás hubiera permitido que cambien el horario del show, ahora por mi culpa ella va a llegar tarde.
—No te preocupes Alien—dijo Georg—si se pierde el show es lo de menos, pensábamos pasar estos últimos días de la gira juntos y mi miedo es que si no llega hoy, no va a conseguir pasajes a Londres desde donde está.
Resople enfurecida.
Los voy a matar a los dos—dije, mientras tomaba la net—ven Georg, tienes los datos del vuelo? Veamos si ya salió.
Buscamos en la web y por suerte el avión estaba a minutos de aterrizar. El alma le volvió al cuerpo.
Se salvaron uds dos—les dije mostrándoles el puño a modo de broma y ambos rieron. Pedimos más té y croissants. En unos minutos debíamos ver el resultado de la web con respecto al show. Todo estaba dado para que se adelante dos horas, en lugar de las 10pm, sería a las 8pm. Supimos que solo 10 personas no podían asistir por lo que debí ponerme en contacto con cada uno para pedirles todos sus datos e informarles que a la vuelta del show de Londres y antes de fin de mes, les llegará un mail con la dirección en donde deberán retirar las entradas para el show privado que les habían prometido y a su vez dispondrían cada uno de 15 minutos para sacarse fotos, obtener firmas o simplemente hablar con HT. Totalmente al revés de lo pensado, los 10 fans (8 chicas y 2 chicos) estaban emocionadísimos y no se arrepentían de no poder ver el show esta noche. Sabían que la recompensa era mucho mejor, aunque debían esperar unos días más. Luego de ello, cada uno se dirigió a su cuarto a descansar un poco, ya que a las 6pm debíamos estar en el estadio para la prueba de sonido y ya quedarnos allí.

domingo, 23 de enero de 2011

Capitulo 8 (8va. parte)




Entonces comencé a contarle todo lo que le había contado a Tom, obviamente sin decirle que él lo sabía. Me dejo hablar y darle todas mis excusas. Me miró sin emitir sonido. Su cara se iba transformando. Paso de asombro, a decepción y luego a tristeza. Se me partía el corazón con cada gesto que se iba dibujando y desdibujando de sus perfectas facciones. Pero no dijo nada, se limitó a escuchar todas mis estúpidas y egoístas razones cumpliendo mi deseo. Cuando finalicé, las lágrimas no podían aguardar más y comenzaron a nublarme la visión. Bill se incorporó, se sentó y solo me abrazó en silencio. Contuvo mi llanto sin emitir una palabra, podía sentir como mis lágrimas y mi sufrimiento le afectaba. Pero no dijo nada, me abrazó tan fuerte como pudo. Cuando logré calmarme, lo miré a los ojos y solo pude emitir una palabra: “Perdón”.
No me puedes pedir perdón, cuando yo soy el que debería pedírtelo—dijo mientras tomaba mi rostro entre sus manos.
Tú?—le dije mirándolo extrañada.
Debería haberme dado cuanta que era mucha presión para ti todo esto. Yo ya estoy acostumbrado, pero tú no. No debería haber hecho caso cuando me decías que estaba todo bien. Sabía que había algo que no estaba bien. Porque no me lo dijiste? Sabes que puedes hablar conmigo.
Si, lo sé, pero no quería causarte más problemas y ad....
—Problemas?? Alien, tú no eres un problema para mí—dijo obligándome a mirarlo a los ojos.
Si, pero después de la “reunión” y de tu discusión con los ejecutivos, sabía que debía irme. Todo fue por mi culpa y...
—Basta de decir que es tú culpa, porque no lo es. En todo caso es mí culpa, por amarte con locura—dijo acariciándome las mejillas.
No estás enojado? Aún sabiendo que mañana me vuelvo a mi país?
—No, enojado no. Estoy triste porque no te quiero lejos, pero sé que es bueno para ti un poco de paz y volver a estar con tu familia y tus amigos.
Nos recostamos y nos abrazamos muy fuerte. Era la última noche junto a él y quería disfrutarla.
—No sabes como voy a extrañarte.....me será tan difícil tenerte lejos—le dije.
No por mucho tiempo. Terminamos en Londres y vuelo a verte.
—En serio?—dije con los ojos llenos de ansias.
—Claro. Pensaste que te librarías de mi tan fácilmente? No mi querida Alien, vas a verme muy seguido, mi agenda tendrá siempre 3 días libres por mes como mínimo para verte.
—Suena tan poco tres días, pero es más de lo que hemos pasado juntos en esta gira.
—Es verdad, y lo siento.
—No deberías, tú estás trabajando. Yo soy el Alien en este mundo de giras, fiestas y música.
Miré el reloj y eran las 5am. Nos quedaban solo un par de hora para dormir, por lo que lo intentamos.
A las 8am teníamos a Tom saltando en la cama. Bill despertó riéndose, mientras que mi rostro no mostraba signos de buen humor. Ambos se miraron y rieron.
Lo siento, pero vas a tener que acostumbrarte—me dijo Tom.
Bill, por favor ni se te ocurra traerlo cuando me visites—le dije, mientras le arrojaba una almohada a Tom para que se baje de la cama.
Tom se quedó mirándome y con un pequeño gesto que solo yo entendí, me preguntó si le había contado. Sonreí para confirmarle y volvió a sonreír, esta vez con orgullo brillando en sus ojos.
Tom, esta noche Alien se vuelve—dijo Bill mientras Tom ponía su mejor cara de no entender, que buen actor!—si, después te explico. Deberemos adelantar el show dos horas, así que ya avisale a Christie para que lo anuncien en las radios y en los blogs. Dile que todos aquellos que no puedan viajar o asistir al nuevo horario se le devolverán el dinero y organizaremos un recital privado después de ir a Londres, es lo mínimo que podemos hacer. Estás de acuerdo?
—Ok! Por mi está bien, y calculo que Georg y Gustav tampoco tendrán problema. Ya les aviso—dijo mientras salía—Ah! Apurense que en 10’ traen el desayuno y debemos partir a las 9.30am en punto.
—Estás seguro? No les traerá problemas, adelantar un show a horas de darlo?
—No, normalmente suelen asistir todos, ya nos ha sucedido anteriormente. Igual al que no pueda, lo compensaremos al final de la gira. Quedate tranquila.
Christie se presentó en la habitación no muy contenta con las noticias.
Bill, por favor, no te hagas problemas, sabes que no me gustan las despedidas. Prefiero que estén en el show mientras yo me voy.
—No, si puedo hacer todo lo posible para ir lo haré. Christie, por favor avisa lo del cambio de horario.
—Está bien, pero si se complica demasiado y la gente se queja, lo dejamos como estaba, ok?
—Esta bien, pero si yo no puedo ir, prométeme que acompañarás a Alien al tomar el vuelo.
—Iré con o sin cambio de horarios.......jamás la dejaría irse sola!—dijo guiñándome un ojo y se fue.
Rápidamente me pegué una ducha y me cambié. Cuando salí del cuarto Bill estaba sentado desayunando junto a Tom.
Disculpa que no te esperé, pero quería bañarme cuando tú salieses.
—Por favor Bill, no te preocupes....quedo en buenas manos—dije señalando a Tom.
Por supuesto, no lo dudes Alien—dijo Tom burlón.
Bill se paró para dejarme su lugar y antes de sentarme, me beso de una manera muy apasionada. Podía sentir los ojos de Tom clavados en nosotros. Quedé desconcertada, era raro que Bill hiciese esas escenas delante de alguien, aún inclusive su hermano. Me senté un poco atontada. Tom me miraba de manera rara, no entendía mucho lo que había pasado. Pestañeo un par de veces y negó con la cabeza como queriendo borrar la imagen de su mente.
Quieres té o café?—me preguntó.
Té, gracias—dije mientras trataba de entender aún lo del beso. Tom me sirvió el té y destapó el plato en donde tenía mi desayuno que aún estaba caliente.
Abrí la boca para decir algo, pero antes de poder hacerlo, Tom me interrumpe.
No, yo tampoco sé que demonios fue eso....pero creeme, quedaré traumado—dijo riéndose, lo cual me hizo reír a mí también. Luego se quedó con sus hermosos ojos oscuros mirándome fijamente y sonriendo de costado, con esa sonrisa ganadora que derrite a cualquiera que tenga sangre en las venas.
Que??? Porque me miras así?—le dije sonrojándome e incomodándome un poco.
—Se lo dijiste....no te creí capaz, debo decir que estoy muy orgulloso de ti—dijo mientras estiraba su mano para tocar la mía. Automáticamente dí vuelta mi mano y recibí su palma. Tenía las manos calientes y suaves.
Tenías razón, estaba siendo cobarde y la culpa no me dejó seguir. Pensé que Bill iba a reaccionar mal, pero al contrario fue totalmente comprensivo y me alegra haberte hecho caso. Voy a extrañar estar aquí, así contigo, compartiendo desayunos, charlas....—dije mientras se me llenaban los ojos de lágrimas.
Alien—dijo apretando mi mano—no es el fin de nada, pronto volveremos a vernos. No creerás que Bill te visitará solo?—dijo guiñándome un ojo.
Más te vale que vengas a verme, sino te ganarás una enemiga—dije sonriendo.
Dejemos las lágrimas para después y come que se enfría y además es tarde!
A los pocos minutos de terminar nuestro desayuno apareció Bill y nos encontró en un mar de lágrimas y risas incontrolables. Tom podía ser tan gracioso como seductor, pero yo prefería lo primero. Cada cosa que decía o hacía conllevaba su cuota de humor, la cual a la larga era imparable y terminábamos como terminamos en ese momento. Traté de calmar la risa respirando profundamente varias veces, pero el dolor de panza que tenía a causa de las mismas me lo impidieron. Con cada queja de dolor venía una risa de Tom, que me contagiaba. Bill sin entender demasiado pero viendo la escena comenzó a reírse y ahora ya era imposible parar. Solo el grito de Christie logró que momentáneamente nos calmáramos, pero no duraría demasiado.
Chicos!! Escuchen!
—Calma, respiren profundo...1.....2....3—dije.
Escúchenme, ya fue anunciado lo del cambio de horario y tenemos habilitada una página para que todo aquél que no pueda ir lo haga saber. A las 4pm debemos dar la respuesta definitiva para darle tiempo a los que deban viajar de poder llegar a horario al show. Ok?
—Igual, creeme que las que deben viajar ya deben estar haciéndolo, las tendrán firmes en la puerta del hotel cuando lleguemos—dijo Tom
—Eso es verdad—dijo Christie elevando los ojos.
No es más fácil cambiar mi pasaje??—pregunté.
No, es un charter privado y tienen horarios programados, y ese es el último del día—dijo Christie.
—Perfecto, gracias Christie por lo de la web, avísanos como van las cosas—dijo Bill.
Y apurense a terminar que debemos irnos. Tienen 20’ para estar abajo.
Recogí la ropa de dormir, un par de cosas mías y salí disparada hacia mi habitación. Tenía que controlar que todo estuviese correctamente guardado y que no me olvidaba de nada. Golpean a mi puerta. Era Roder que venía a buscar las maletas para ir subiendo todo a las camionetas. Me quedé solo con el bolso en mano en donde tenía lo que necesitaba. Agarré el celular, la notebook, un par de papeles y salí para ir a la habitación de los Twins, pero ellos ya estaban bajando en el ascensor por lo que los encontré y bajamos juntos. Afuera era un mundo de chicas que querían despedir a los TH, por lo que se tomaron unos minutos para salir al hall y firmar algunos autógrafos. Mientras, salí por la puerta trasera y me subí a la camioneta, en donde ya estaba Jessica y Anna ubicadas. Dimos la vuelta y aparecimos en la entrada del hotel en donde Bruni fue a buscar a los chicos y los subió. En el aeropuerto había otra vigília de chicas esperando por una foto con sus ídolos, por lo que se volvieron a tomar unos minutos para saludarlas y firmar.
A las 11am en punto estábamos despegando rumbo a Barcelona, mi último destino con los TH. A partir de mañana volveré a ser la chica normal de Quilmes. No más trabajo, reuniones ni shows.....y sobre todo no más Bill, no más Tom y no más TH por un tiempo. Dolía hasta lo más profundo de mi ser.

viernes, 21 de enero de 2011

Capitulo 8 (7ma. parte)





Llamé a Chester y le pedí que le prepare la bañera con agua caliente. Llegamos a la habitación y efectivamente no se encontraba muy bien. Estaba muy pálido, las manos las tenía heladas y transpiradas. Le pedí a Chester que avise a Christie para que manden al médico a la habitación. Tom se encerró en el baño para meterse en la bañera, una vez dentro abrí un poco la puerta para escucharlo por si necesitaba algo y me senté en el sillón a tomar un té.
A los minutos llega al médico y entra al baño para hablar con Tom. Estuvo solo unos minutos.
Cuando salga, por favor que tome un té y esto cada 2 horas. Que ya se acueste y mañana se levante bien abrigado y no salga hasta que tenga que ir al aeropuerto. En un par de horas va a estar bien, es solo una gripe, pero la agarramos a tiempo como para que no pase a mayores.
—Ok! Gracias, escuchaste Tom??—grite mientras le guiñaba un ojo al doctor—me dejó a cargo tuyo y tienes que obedecer.
—Yo no escuche nada de eso—grito desde el baño y nos reímos.
Acompañe al doctor a la puerta. Miré el reloj y eran las 2.15am. Fui a ver a Bill y dormía plácidamente, no quise despertarlo, por lo que volví al sillón. A los pocos minutos Tom sale solo envuelto en una bata.
Tom!!! No escuchaste que debes abrigarte?? Porque no me pediste que te alcanzara ropa???
—No sea s exagerada, ya me siento bien. Gracias por lo del baño.....lo necesitaba—dijo mientras iba a la pieza.
Antes de acostarte recuerda el medicamento.
—Ya vuelvo, me voy cambiar antes de que te de un ataque!—dijo riendo.
Mientras se cambiaba, le serví una taza de té bien caliente. A los pocos minutos aparece cambiado con su pijama, unos zapatos de dormir con lana dentro y una bata más abrigada. Era rarísimo verlo con esa pinta, normalmente dormía en cuero y una bermuda o por lo menos lo había visto así al levantarse y al acostarse en reiteradas ocasiones.
Poco sexy, verdad?—dijo al notar como lo miraba.
Extraño, en realidad....demasiada ropa—dije riendo.
Se sentó a mi lado y comenzó a tomar el té. Aún estaba pálido, pero se lo notaba más animado. Comenzó a hacer memoria quién lo podría haber contagiado y llegamos a la conclusión, entre bromas y risa, que había sido una de las chicas del parque con la que se sacó fotos y habló un rato.
—Menos mal que no la invitaste a venir, sino mañana estarías con una pulmonía—dije entre carcajadas.
Riendo, negaba con la cabeza como diciendo “que tonta eres”. Nuestras risas despertaron a Bill.
Se puede saber que pa.....—iba diciendo mientras miraba a Tom extrañado—que haces vestido así?
—Está enfermo—dije.
—Como? Que te sucede?—dijo preocupado—quieres que suspendamos el show de mañana?
No seas exagerado, Bill, ya estoy bien. Es una simple gripe, pero el baño que me preparó Alien más este remedio y el té me dejará como nuevo para mañana. Quedate tranquilo.
—Lo dices enserio? Si hay que suspender, lo suspendemos.
—Bill, en serio, quédate tranquilo. Esta mucho mejor que hace un ratito. Bueno, yo me voy a dormir porque estoy cansadísima.
—Me supongo que te quedarás conmigo, no?—dijo levantando una ceja.
No lo sé.
—Por favor, mira si Tom se descompone por la noche, que hago?—dijo señalándolo. Tom respondió con un gesto de “tiene razón”.
Son patéticos!—dije riendo mientras me paraba e iba al cuarto de Bill con él.
No tardes en acostarte y toma el remedio, yo pongo el despertador para dentro de 2hs—dije dándome vueltas y hablándole a Tom.
—Si doctora!—dijo burlón—No hace falta que te despiertes cada dos horas, yo puedo hacerlo.
—Seguro? No te vas a olvidar?
—No, mira—dijo mientras configuraba la alarma de su celular.
Ok, buenas noches—dije volviendo hacia él y dándole un beso.
Me acosté junto a Bill quién automáticamente me abrazó y se durmió. Cerré los ojos cansada, pero los recuerdos de la charla con Tom no me dejaban dormir. Miré a Bill, tan dulce durmiendo a mi lado, tan sereno, me hacia sentir culpable. Tenía toda su confianza puesta en mí y me había entregado su corazón sin pedir nada a cambio y ahora yo iba a traicionarlo, yéndome, abandonándolo por no querer hacer frente al mundo, por no querer pelear por nosotros para no sufrir más. No podía dejar esto así, no podía ser tan egoísta. Hablaría con Bill, le diría la verdad, como me dijo Tom. Me acomodé de costado abrazándolo de frente y hundiendo mi rostro entre su cuello y su hombro. Respiré su aroma, sentí su calor, la suavidad de su piel, lo amaba tanto que dolía hasta los huesos. Y me dí cuenta, entonces, que hasta que no hablara no me iba a poder dormir. Me alejé de su cuerpo, miré el reloj y eran las 3.45am. Me daba pena, pero no podía seguir esperando. Apoyé mi cabeza en mi mano y el codo sobre la almohada a unos centímetros del rostro de Bill y suavemente comencé a llamarlo.
Bill....Bill, despierta—le dije mientras acariciaba su mejilla.
—.............—solo se movió un poco.
Bill, amor. Por favor despierta, necesito decirte algo.
—.....mmmmm—dijo mientras intentaba abrir los ojos.
Perdona, pero no me voy a poder dormir si no te cuento algo—dije sonriendo de costado.
mmmmm....que sucede Alien?—dijo intentando mantener los ojos abiertos mientras me sonreía. Increíblemente siempre despertaba de buen humor, aún en esta situación. Otro me hubiese sacado corriendo. Por lo visto, los saltos matutinos de Tom le habían moldeado la forma de despertarse.
—Bill, necesito contarte algo y.....si te enojas estás en todo tu derecho, pero primero déjame terminar de hablar y darte mis razones—le supliqué.
Me miró con el ceño fruncido y se acomodó de manera de quedar casi sentado mirándome.
Pasó algo?? Me estás asustandodijo despabilándose de golpe.

miércoles, 19 de enero de 2011

Capitulo 8 (6ta. parte)



Aproximadamente a las 00.30am estábamos volviendo al hotel. En la camioneta estaban todos reviviendo el show que Anna había filmado. Me senté juntó a Bill y recosté mi cabeza sobre su hombro. Nos quedaba pocas horas para compartir y me sentía terriblemente mal. No por partir, porque una semana antes o una semana después era casi lo mismo. Sino por irme de golpe sin despedirte, temía que no me perdonase y no podamos volver a vernos en alguna oportunidad. Si me quedaba una semana más iba a ser mucho más doloroso, cada día que pasaba me enamoraba más y más. De acá a una semana separarme sería como partirme en dos, o arrancarme el corazón sin anestesia, era como desmembrarme lentamente. La sola idea me daba miedo. Emití una queja casi sorda, pero Bill la escucho y enseguida apoyo su mano en mi pierna. Lo miré y besé suavemente para que no se preocupara. Podía sentir la adrenalina aún correr por su cuerpo. Esa noche nadie dormiría a causa de la misma.
En la habitación de los Twins había comida como para un batallón por lo que nos juntamos todos allí incluyendo Anna y Jessica que viajaría a Barcelona mañana con nosotros.
En un momento en el que Tom había salido de la habitación, aproveche la situación y fui tras él para tratar de hablarle.
Tom, espera—le dije corriendo para alcanzarlo. Al verme paró y se quedó en medio del pasillo esperándome.
Podemos hablar? Si no estás ocupado—le dije sonriendo de costado.
Eeeh...iba..a...no importa—dijo mientras movía al cabeza como negando—de que quieres hablar?
Es algo muy importante, vamos a mi habitación?
—Sabía que algún día me lo ibas a pedir—dijo sonriendo de manera picara. Si no estuviese locamente enamorada de Bill seguramente hubiese caído en las garras de Tom. Era tan bello y seductor, la piel que teníamos era increíble. Pero mi corazón no le correspondía.
Que tonto eres!—le dije riendo y caminamos hacia mi cuarto que estaba un piso debajo.
Una vez en el cuarto, Tom llamó a Janice para pedirle algo caliente para tomar y en pocos minutos lo trajo.
Si te preguntan por nosotros, no nos has visto, ok? Necesito hablar con ella y es bastante importante que no nos interrumpan—le dijo Tom mientras la acompañaba a la puerta.
Volviendo al cuarto se recostó en el sillón con su chocolate caliente y unas tostadas con dulce. Seguía comiendo después de todo lo que había en su cuarto.
Soy todo tuyo Alien, de que quieres hablarme?—preguntó en pose seductora.
Bueno....lo que....eeeeh....—suspiré—no se por donde empezar.
Por el principio—dijo riéndose solo de su tonto chiste.
En serio Tom, es más complicado de lo que crees. Quiero contarte algo y que me entiendas bien para que no haya resentimientos ni desconfianza de tu parte—dije, bajando la vista. Se dio cuenta que era algo serio porque enseguida se reincorporó en el sillón y apoyando sus codos en las rodillas se quedó mirándome a la espera de que hable.
—Prométeme que antes de enojarte o de hacer algún comentario me vas a dejar terminar de hablar?
—Alien, me estás poniendo nervioso! Habla de una vez—me dijo levantando las manos al cielo.
Prométeme eso y te cuento—dije firme.
Ja ja (ia ia = afirmación en alemán) lo prometo, pero habla.
Lo miré y respiré profundamente como tomando valor.
—Después de la reunión que habíamos tenido con la gente del managment y la discográfica, en donde me “echaron” estuve pensando mucho. Y me dí cuenta que ellos tienen razón. Uds lucharon durante mucho tiempo para llegar a donde están y lograr lo que están logrando. Este es el fruto de muchos años de sacrificio y arduo trabajo y golpear puertas....y no se pueden dar el lujo de tirar todo por la borda por una foto que sale en primera plana de una revista—Tom abrió la boca para decir algo pero sin dejar de hablar levante la mano para que me dejara continuar—Lo que uds más necesitan hoy son sus fans y el noviazgo de alguno de uds pone en peligro el contrato. Seguramente me dirás que si Georg y Jessica lograron seguir juntos Bill y yo también, pero hay un montón de cosas que nos diferencian de ellos. Para empezar, ellos ya estaban juntos cuando firmaron el contrato, además son ambos de Alemania y solo estarán separados si viajan a América, y de última ella tiene 20 años y puede ir a cualquier parte donde deseen encontrarse. A Bill y a mí no solo nos separa la distancia de los países de donde venimos, yo soy menor y hasta los 18 años debo obedecer a mis padres, aún me queda un año de estudios y para ello debo volver a Argentina. Por mis estudios tampoco voy a poder viajar cuando tenga ganas de estar con él o con uds. Y además es mucho más terrible para las fans que alguno de los Twins tenga novia que si la tiene Georg o Gustav.
—Ailen...que estás tratando de decime?—dijo, sabiendo la respuesta.
Me paré y fui hasta un cajón y le entregué un sobre para que lo viera el mismo. En el sobre estaba mi pasaje. Lo abrió, lo miró y pude ver como su cuerpo se tensaba, apretaba la mandíbula tratando de no insultarme. Levantó la vista y me miró, pude ver decepción en sus ojos.
Te vas? Así nomás? Y durante la hora del show?? Sin despedirte de Bill, sin darle una razón válida?
—Te las acabo de dar a tí para que cuando descubra que me fui les puedas explicar.....no soportaría despedirme.
—Estas loca?? Yo no pienso decirle nada, creerá que lo sabía de antes y se enojará conmigo. Además nada de lo que dijiste es una razón válida para huir como una cobarde una semana antes. Se sincera conmigo por una vez, lo amas a Bill? Te importamos aunque sea un poco?—me dijo con enojo.
Obvio, porque te piensas que hago esto??—le dije enojada
—POR COBARDE!—me grito tirando los pasaje en el sillón. Tiró la cabeza hacia atrás y resoplo.
—No soy cobarde, lo hago porque no quiero que por mi culpa su sueño se acabe. Si Bill, tú y los chicos no logran su sueño....yo no tengo nada. De que me sirve estar con él si por mi culpa no alcanzó la meta que junto a ud se puso. Tarde o temprano me odiará por eso—dije y las lágrimas inundaron mis ojos.
Odiarte?? No tienes idea de cuanto te ama Bill, jamás podría odiarte, así tenga que dejar TH por ti. Su gran sueño no es TH, su primer y gran sueño es enamorarse y tener una familia. Su gran sueño es poder encontrar a su alma gemela y morir junto a ella cuando les llegue la hora. Y luego viene TH. Cuando empezó todo el boom de TH dejo un poco de lado esto del amor, y cuando estaba perdiendo todas las esperanzas, apareciste tú y se dio cuenta que de a poco se estaban dando todas las cosas como debían ser. Y no dudaría jamás en dejar todo por ti. Ni siquiera a mí, imagínate cuan importante eres. Pero tú eres tan egoísta que inventas todo esto para irte y olvidarte de él para no tener que lidiar a la distancia con la relación....
Las lágrimas caían a borbotones, no podía parar de llorar. Tom tenía razón, era una cobarde. Todo este tiempo lo supe, pero me cubría tras la buena obra de bien que estaba haciendo: Dejarlo vivir su sueño! Que idiota era! Tom se acercó y se dio cuenta que esto no era un capricho que realmente me dolía tomar esa decisión y tener que irme. Me rodeo con sus brazos y apoye mi frente en su hombro. El llanto que tenía ahogado en la garganta surgió inmediatamente. Sin soltarme me guió hasta el sillón en donde nos sentamos. Solo me soltó para levantarse a buscar un pañuelo. Volvió a sentarse a mi lado y abrazándome se inclinó hacía atrás. Quedé casi recostada sobre él.
—Lo siento, no debí ser tan duro—me decía mientras acariciaba mi hombro—Pero no puedo permitir que hagas esto por las razones equivocada. Si quieres irte porque no quieres esperar una semana más y que te cueste despedirte o porque la presión te tiene estresada y quiere estar con tu familia o por lo que sea, lo entiendo. Pero puedes irte sin terminar con Bill, inclusive puedes irte sin despedirte de él. Se enojará, pero se le pasará. Yo hablaré con él. Pero no puedes dejarlo. Sabes que están hechos el uno para al otro. No serían felices separados. La distancia se supera y prometo hacer todo lo posible para darle una mano cuando quiera escaparse a verte....pero piensalo, por favor—me dijo casi rogando. Amaba tanto a Bill que era capaz de cualquier cosa por no verlo sufrir.
Me reincorporé un poco para poder verlo a los ojos. Sonreí débilmente.
—Gracias—le dije.
—Gracias?—dijo acomodándose lentamente.
—Si, todo esto que me dijiste yo ya lo sabía, pero quería cubrirme tras una mentira. Te acuerdas cuando salí de la adivina en el parque?—asintió—Salí así porque me dijo la verdad, mi verdad, aquella que trataba de ignorar, pero que por dentro me estaba comiendo y desgarrando lentamente.
Por eso estabas triste en el show, el otro día.....que idiota, y yo desconfiaba de ti, como pude?—dijo llevando un puño a su boca—que te dijo la adivina?
Textuales palabras, no me las olvido más: “Lo que vas a hacer no solo le partirá el corazón, sino que tu corazón también sufrirá las consecuencias. No se podrá recuperar nunca. Se dividirá en dos y una parte se ira con él. Hasta que no vuelvan a juntarse no serás feliz ni estarás completa. Si quieres que esté bien, quedate a su lado. No soportará tu perdida y la culpa te perseguirá.” Y cuando estábamos saliendo me dijo: “Hazme caso, las almas gemelas no deben ser separadas, sino vivirán infelices hasta que se vuelvan a unir.”—Tom estaba con las cejas en alto, escuchando atentamente lo que le decía.
—Bastante escalofriante, verdad?—me dijo—Ahora entiendo tu reacción.
—Fue como si se hubiese metido en mi cabeza.
El celular de Tom comenzó a sonar, era Bill.
Bill, que sucede?—le pregunta Tom apenas atiende.
—..............—
Capaz se pudrió de ti y se fue o capaz no te aguantaba más—le dijo riendo. Me miró y guiño un ojo.
—................—
Quédate tranquilo que está aquí conmigo, la secuestre un ratito, nada más. No exageres, quieres?. Siempre tan dramático—me dijo mientras con una mano tapaba el teléfono para que Bill no lo escuche—Ok—dijo y cortó.
Se acercó, con su dedo limpió una lágrima que aún corría por mi mejilla y me sonrió dulcemente.
Que vas hacer?—me preguntó
No sé....que hago? Los pasajes ya los tengo, es un charter privado, no puedo cancelarlo.
Yo te diría que aproveches esta noche y se lo cuentes. No le va a gustar nada que te vayas, pero te va a entender.....igual yo voy a estar para defenderte.
—No lo sé—dije negando con la cabeza mientras miraba el piso—no quiero ponerlo mal antes del show. Pensaba irme y dejarle una carta y llamarlo apenas aterrice.
—No me parece lo correcto, pero haz lo que mejor te parezca.....avisame que vas a hacer, así no meto la pata.
—Esta bien—dije—que quería Bill?
Quiere saber donde estás porque se quiere ir a dormir. Dijo que se acuesta y que te lleve cuando termine con el secuestro—dijo sonriendo.
Me voy a lavar la cara y vamos, te parece?
—Ok, voy a pedir algo caliente para tomar, aún tengo frío, quieres algo?
—Lo mismo que pidas tú—grite desde el baño.
Salí del baño, con el rostro menos marcado por las lágrimas y los ojos menos rojos e inflamados. Fui al cuarto a buscar mi pijama, y la ropa que usaría mañana para viajar, así apenas me levantaba me duchaba y me cambiaba. Una vez que tuve todo volví a donde estaba Tom, quién me esperaba impaciente.
—Me parece que me estoy por enfermar, tengo frío—dijo pálido.
—Vamos rápido a tu habitación para que te des un baño y puedas tomar algo caliente—dije apagando las luces y abriendo la puerta.
—Sabía que en algún momento me pedirías eso—dijo, riéndose.
—Para hacer chistes tontos y repetidos no te sientes tan mal!—le dije—Vamos, apurate, no quiero que te me desmayes en el pasillo.

lunes, 17 de enero de 2011

Capitulo 8 (5ta. parte)




Cerca de las 6.30 pm comenzaron a preparar el escenario en donde los chicos harían el acústico. Como el parque no contaba con un escenario y un infraestructura adecuada para un show, tuvieron que colocar el vallado a una distancia de aproximadamente 5 metros del escenario para seguridad tanto de TH como de la gente. El parque prestaría a la gente de seguridad para que se colocaran entre la gente y el escenario y además para controlar la entrada al predio y su desalojo pacífico. Ya había gente abarrotada a la reja de entrada desde por lo menos las 3pm. Cada vez que a lo lejos veían a alguno de los chicos era un mar de gritos.
A las 7pm subieron y ensayaron un par de canciones, quería probar los parlantes y los micrófonos. Habían traído poco equipo porque la idea era hacer algo simple, de buena calidad pero íntimo. Sin muchas luces ni puestas en escenario. Anna aprovecharía para filmarlo, ya que nunca habían hecho algo de este estilo. Estaban bastante nerviosos. No sabían si a las chicas les gustaría escuchar todos temas lentos y no ver a Gustav en la batería. Pero corrieron el riesgo.
Unos 20’ antes del show, abrieron las puertas. Las chicas se agolparon en las vallas ansiosas por ver a TH. A las 8pm en punto los cuatro se hicieron presentes en el escenario y las chicas deliraron. El recital fue increíble. La atmósfera que se creo no la había visto en ninguno de sus shows. Fue tan personal e íntima que era muy raro no escuchar el griterío de las fans que siempre acompañaban cada palabra o movimiento emitido por ellos. Se limitaron a cantar las canciones y a escuchar aquellas que les gustaba. Desde un costado pude ver que varias chicas del frente lloraban con determinadas canciones. Evidentemente la letra y el ritmo suave que ahora les habían dado, transmitían más sentimiento del habitual. Bill estaba muy contento con el formato del show y no dudo en decirlo durante un momento en el que dirigió unas palabras a las chicas. Cada bis solicitado era ejecutado. Estaban tan relajados que podrían quedarse horas tocando de esa manera. No había el desgaste físico habitual de sus shows y el feed back entre ellos y las chicas era tan natural que parecían charlas de amigos. Traté de captar todas las emociones de sus rostros en las fotos que tomé. Me sentía tan feliz y orgullosa de ellos. El crecimiento musical y la madurez personal se notaba radicalmente y eso les estaba haciendo muy bien tanto profesionalmente como personalmente. Estaban en su mundo, en ese mundo en donde yo me convertía en un Alien por se ajena a tantas cosas de el. Pero así y todo me sentía muy cómoda, había pagado el derecho de piso y me había ganado mi lugar con trabajo y responsabilidad. No era la novia de turno, también demostré que podía trabajar y ayudar a la banda sin ser una mera carga. Pero en ese momento toda aquella alegría quedo aplastada debajo de un oscuro y doloroso pensamiento: mi partida. El dolor aprisionaba todo pensamiento de color y felicidad, envolviéndome en una nube espesa de soledad y culpa. Mi rostro dejo de sonreír y mis ojos solo podían brindar una mirada vacía y triste. Anna desde donde estaba había visto transformarse mi rostro. Sentía su mirada en mí. Levanté la vista y con un gesto me pregunto si me encontraba bien. Levante mi mano cerrada en un puño con el pulgar en alto, pero no quedó satisfecha con la respuesta. Le pedí a Jessica que siguiera con las fotos y me fui tras el escenario a sentarme. No podía seguir así. La culpa me carcomía por dentro, no soportaría irme mintiéndole a Bill y dándole una razón a Tom para que desconfíe de mí. Debía decirles. Pero no podía contarle a Bill, mañana era el show en Barcelona, arruinaría su performance en el escenario y eso era imperdonable. Tenía que hablar con Tom y pedirle que le explique a Bill mis razones cuando descubriese que yo ya no estaba. Debía pedirle que lo cuide y que no permita que se deprima......igual a la larga me iba a ir, no así, no de golpe....pero me iría al fin. No sé si soportaría una despedida. Bruni se acercó con un vaso de agua y se sentó junto a mí.
La partida, verdad?—me preguntó.
Si, algo así, pero tomé una decisión—le dije mirándolo de reojo.
—Si, cual?
—Voy a hablar esta noche con Tom. No tengo el valor para contárselo a Bill y despedirme. Pero cuando se entere de que me fui quiero que Tom le cuente mis razones para que no haga conjeturas ni suposiciones.
Me miró y asintió sin emitir sonido.
—No te parece bien?
—No me parece bien que se vaya antes y menos a escondidas. Prometí no decir nada, pero no me puede pedir que la entienda.
—Lo sé y te agradezco por la discreción.
Nuestra charla fue interrumpida por los chicos, que habían concluido con el show y se acercaban a nosotros entre besos y abrazos del staff. Tom fue el primero en acercarse. Me paré para abrazarlo.
—Que te pareció?—me dijo mientras caminaba hacia mí con los brazos abiertos.
Sin palabras, fue grandioso!—le dije mientras lo abrazaba fuerte. Lo solté y pase por los brazos de Gustav y Georg que estaban aún temblando, producto de la adrenalina. Bill estaba hablando con Anna y me acerque. Instantáneamente me abrazó muy fuerte.
—Aah! No puedo creerlo! Me encantó hacer este acústico—dijo con los ojos grandes y una enorme sonrisa dibujada en su hermoso rostro.
—Fue muy bueno, no pensé que las chicas se iban a quedar tan tranquilas. La atmósfera las dopo al extremo que más de una vez noté que no cantaban y que tenían los ojos clavados en ustedes, como hipnotizada. Realmente estaban disfrutando el show con todos sus sentidos—le dije mientras Bill chocaba los cinco con Tom que se acercaba por detrás de mí.
Es verdad, fue increíble poder escuchar lo que Bill cantaba—dijo sonriendo.
Gustav, como fue para ti la nueva experiencia? Igual fue un poco raro no verte en la batería.
—Fue increíble, amo tocar la batería, pero esta experiencia me gustó mucho. Fue muy relajante, sobre todo cuando hicimos esos temas con 3 guitarras.
—Si, por momentos sentía que estábamos solo los cuatro, como en un ensayo—dijo Georg, que estaba de la mano con Jessica.
 La gente del parque intentó desalojar el lugar con rapidez, pero un par de chicas se metieron y se acercaron hasta la reja que las separaba de los TH. Casi rogando pidieron una firma y una foto. Por lo que los chicos accedieron y las hicieron pasar. Me corrí a un costado junto a Jessica y Bruni. En un momento de distracción, una de las chicas se me acercó y me pregunto si era la novia de Bill. Con una leve sonrisa y mirando a mi alrededor buscando a alguien que me sacara de esa situación, le contesté que no, que solo trabajaba para ellos.
—Que suerte tienes de tenerlos tan cerca—me dijo.
—Si—me limité a decirle.
—Es una lástima, la mayoría de las fans estarían a favor de tu relación con Bill—me dijo con una sonrisa que denotaba que no había creído en mi respuesta.
—No todas, por ello debí dejar de usar mi blog—le dije dándome cuenta que había hablado de más.
Es que algunas se obsesionan demasiado y no se dan cuenta que si ellos son felices nosotras también. Creen que algún día serán de ellas. No significa que no pueda suceder, pero no es amor lo que sienten....por eso cuando se corría el rumor de Bill y tú, y leímos el blog en donde nos dimos cuenta que realmente te gustaba Bill y no Bill el cantante, nos super emocionamos. Además Bill está super feliz y eso se le nota.
Quería decirle que se quede tranquila, que si, que Bill y yo estábamos juntos y felices, pero no podía. Sus ojos brillaban mirándome fijamente a la espera de una respuesta confirmando sus sospechas. Apreté los labios y sonreí de costado tratando de esquivar su mirada.
Lamentablemente, es solo trabajo y amistad—le dije suspirando. Pero sus sospechas quedaron confirmadas sin necesidad de decir algo. Mientras ella se retiraba para reunirse con sus amigas, vió como Bill venía hacia mí, me besaba en el cuello y me abrazaba de una manera que a la legua no dejaba dudas de nuestro romance. Levanté la vista y pude ver como su rostro esbozaba una gran sonrisa mientras se iba. Levantó la mano abierta a la altura de su rostro y me saludo. Despegue mi mano de la espalda de Bill y le devolví el saludo. Sabía que ahora no había forma de que nuestro secreto siguiera oculto. Durante todo este tiempo se sospechaba......pero ahora quedaba confirmado ante la vista de las fans, que seguramente habían tomado alguna foto. Era hora de hablar con Tom.

domingo, 16 de enero de 2011

Capitulo 8 (4ta. parte)



Cada uno se dirigió a sus juegos favoritos, menos la montaña rusa a la cual habíamos prometido ir todos juntos....Bruni incluido. Georg y Jessica se dirigían juntos al Pulpo, un juego que como su nombre lo indica, es un pulpo y en cada tentáculo hay un carrito con asiento. El pulpo gira, los tentáculos suben y bajan y el carrito también gira...algo bastante vomitivo para mi gusto. Gustav y yo nos fuimos a las hamacas voladoras....menos vomitivo que el Pulpo y los Twins se fueron directo a los autitos chocadores. A medida que probábamos los juegos cambiábamos de pareja. En un momento en el que quedé sola porque todos habían subido al Martillo (una especie de martillo gigante que en cada extremo tenía una serie de carritos, tipo teleférico, y que mientras subía uno de los extremos a más de 100 mts de altura el otro extremo bajaba), lo cual me recordaba a las bombas petroleras por su movimiento, lo tomé a Bruni por el brazo y sin darle tiempo a reacción lo llevé al Samba conmigo. Le pedí a la chica que lo manejaba que nos pusiera música divertida mientras nos zarandeaban de un lado a otro. Bruni no podía sostenerse del ataque de risa. Mis dedos me dolían de hacer fuerza para no caerme. Todo eran golpes y risas. Comenzamos sentados juntos y terminamos uno enfrentado a otro. Fue increíble. Cuando el Samba frenó y nuestras risas nos permitieron incorporar, nos dimos cuentas que estaban todos, absolutamente todos, observándonos y filmándonos muertos de risa. Sin darnos tiempo a bajar, subieron todos, por lo que Bruni y yo no nos hicimos rogar mucho y nos quedamos. La música en alto, todos sentados de costado agarrados con una sola mano para hacerlo más emocionante y el Samba comenzó a sacudirse y a girar suavemente......fue un momento que jamás olvidaré. Las caras de los Twins muertos de risa. Bill sacudiéndose de un lado a otro. Era tan flaco que su cuerpo no era lo suficientemente pesado para mantenerse sentado, siempre terminaba encima de Tom. Gustav y Anna totalmente tentados con sus piernas de un lado a otro como muñeca de trapo. Georg y Jessica quedaron enroscados contra Bruni que estaba a su lado. Y Tom soportando no solo a su hermano, sino a mí también. Nos habíamos sentado juntos, por lo que él se llevó la peor parte, pero no pareció importarle porque no podía parar de reír. Entre la risa, los golpes y sacudidas del juego y la fuerza hecha para mantenernos en nuestros lugares, bajamos muy adoloridos y débiles. Pero sin quejarnos, nos miramos sabiendo que más tarde volveríamos. Les conté que en los parques de Argentina éste era un juego muy popular y que era uno de mis preferidos. Era la primera vez que ellos subían, no todos los parques tenían un Samba y era algo nuevo para todos ellos, pero quedaron fascinados. Imaginaban lo que sería un día de parque normal, con el Samba lleno de gente ajena a uno y cayendo unos sobre otros sin poder evitarlo y muertos de risa. Les dije que era increíble.
Probamos un par de juegos más. Como un laberinto, una carrera de karting y un escalador para luego parar un rato a almorzar. Mientras lo hacíamos los chicos hablaban de hacer un recital acústico, pero debían ponerse de acuerdo ya que en ese caso Gustav no podría tocar la batería, serían solo Tom y Georg en guitarras y Bill cantando. Gustav no tuvo problemas y obviamente todos coincidieron en que se sentaría los cuatro en el escenario y el se encargaría de los coro. Una vez de acuerdo en ello, se pusieron de acuerdo en que canciones y en que tonos para hacerlas más lentas. Ensayaron un poco a capela, entre sándwiches y ensaladas. Anna obviamente registro todo con la cámara. Mientras ellos terminaban me fui con Jessica, la novia de Georg, a una tiendita en donde una adivina tiraba las cartas y leía el futuro. No era de creer en ello, pero me divertía. Ni bien me senté, la adivina me miró a los ojos, tomo mi mano y dijo: “Lo que vas a hacer no solo le partirá el corazón, sino que tu corazón también sufrirá las consecuencias. No se podrá recuperar nunca. Se dividirá en dos y una parte se ira con él. Hasta que no vuelvan a juntarse no serás feliz ni estarás completa. Si quieres que esté bien, quedate a su lado. No soportará tu perdida y la culpa te perseguirá.” Quité mi mano de la de ella, como si me quemase. Mis ojos estaban desorbitados. Jessica me miraba sin entender nada, pálida del miedo. Lentamente me paré y volvió a tomar mi mano, la miré y dijo “Hazme caso, las almas gemelas no deben ser separadas, sino vivirán infelices hasta que se vuelvan a unir.” Me quedé helada unos minutos y cuando reaccioné, estaba caminando afuera de la tienda, tomada de los hombros por Jessica. Tom, al verme tan pálida y con los ojos desorbitados, se acerco a ayudarme.
Alien?? Estás bien? Que sucedió Jessica?
—No lo sé—respondió confusa—la adivina la tomo de la mano y le dijo algo de que las almas gemelas no se deben separar, que sino serán infelices hasta que se vuelvan a unir.....
—Alien??—me dijo y levanté la vista para mirarlo, aún las palabras retumbaban en mi mente. Tragué saliva y le contesté.
Estoy bien, es que me asustó un poco—le dije.
Que es eso que te dijo de las almas gemelas?—preguntó Tom.
No recuerdo, porque apenas me toco la mano, un escalofrío recorrió mi cuerpo y no escuche nada de lo que decía, el miedo bloqueo mis sentidos.
Bill se aproximo corriendo, había ido a ver el escenario y cuando me vio en ese estado se asustó.
—Estoy bien, en serio. Tomo un poco de agua y seguimos con los juegos, si es que uds terminaron.
—Si, si, vamos. Vamos Tom—dijo mirándolo, quien se quedo hablando con Jessica y me miraba con ojos desconfiados. Otra vez, esa mirada y otra vez un escalofrío por la espalda. Debía hablar con Tom, no quería que desconfié de mi de esa manera...me dolía, y mucho.
Traté de relajarme y disfrutar lo que nos quedaba de la tarde. La gente ya se agolpaba en la entrada del parque para el recital, aunque aún faltaban varias horas.
Casi sin pensarlo, todos nos volvimos a dirigir hacia el Samba, pero esta vez sin Bruni quién se quedo filmándonos desde abajo. Luego de recorrer el parque llegó el momento esperado. La gran Montaña Rusa nos estaba esperando. Era increíblemente monstruosa. Realmente daba miedo y ahora que era el momento de subir, me daba más miedo. Bill quería ir adelante de todo, obviamente que no era lo que yo deseaba, por lo que me acomodé en el segundo carro, atrás. Junto a Bill se acomodó Gustav, detrás de ellos Georg y Jessica. Delante de mí Anna y Bruni, junto a mí Tom y en los carros de atrás los dos de seguridad y algunos de los operadores de los juegos. Antes de que los carros comiencen a trabar las barras de seguridad, Bill se baja, se acerca a mí y me besa a modo de trágica despedida. Tom reía nervioso, Bruni y Anna estaban duros. La adrenalina se manifestaba de distintas maneras. Trabadas las barras y todo en orden para arrancar, comenzaron los gritos de euforia. Las manos en alto a pedido del operador y el carro comenzó a moverse suavemente hacía atrás.
La particularidad de esta montaña rusa es que no continuaba de manera que ambos extremos se unían. Era como una C (igual a la foto de aquí!), los extremos estaban separados. Los carros, primero se elevaban a la cima marcha atrás, por lo que los del último carro estarían elevados al máximo. Una vez allí, una explosión a modo de aviso y caía alcanzando la velocidad suficiente para subir e inmediatamente tomar una curva, un tirabuzón doble y volver a caer con fuerza hasta elevarnos a la otra cima, en donde ahora el primer carro quedaba arriba de todo. Los últimos metros subiendo lentamente y otra vez todo el camino marcha atrás.
Cuando estaba alcanzando la altura debida, Tom me mira. Ambos estábamos cayendo de nuestro asientos hacia adelanta por la inercia, nos agarramos de las manos y nos miramos a modo de “en que estabamos paensando para subir aquí??!!” y nos sonreímos nerviosos, producto de la adrenalina que corría por nuestros cuerpos. Segundos después estábamos gritando y cayendo y girando y volviendo a caer y a elevarnos en la cima nuevamente. Mientras los carros subían para hacer el recorrido marcha atrás, estábamos todos extasiados y a los gritos. Bill gritaba mi nombre y el de Tom. Bruni gritaba “me quiero bajar” y todos reíamos nerviosos. Una explosión y otra vez caíamos....hacía atrás. La presión me hundía en el asiento. La impresión no era como cuando se cae hacia delante, pero si por la imposibilidad de moverte. Era tanta la presión que ejercía la caída que no podías despegarte del asiento aunque quisieses. En pocos segundos estábamos nuevamente en la salida. La reacción tardo en llegar, pero luego comenzamos a los gritos, los aplausos. La adrenalina era más fuerte, era un constante fluir de emociones, de energía, de no querer parar. Me pare y miré a Emilio que junto a mí y los operadores, en español, comenzamos a decir “Una más y no jodemos más”. El resto nos miraba sin entender, entonces les explique que es lo que se decía en un recital cuando solicitábamos un bis para que no se acabe el show. Tom comprendió que era lo que en Madrid habían cantado a coro las chicas del estadio. Entonces tratando de repetir en un español muy trabado comenzaron a cantar con nosotros. Cuando el operador nos hizo las señas, volvimos a poner las trabas y a prepararnos para una nueva vuelta.

Capitulo 8 (3ra. parte)


Desperté en los brazos de Bill, quién aún dormía plácidamente. Eran las 6am, aún quedaba un rato para levantarnos, por lo que me volvía a acurrucar a su lado y seguí durmiendo. Mi celular vibraba en la mesa, traté de ignorarlo. No quería levantarme y despertar a Bill. Pero el sonido me estaba volviendo loca. Suavemente trato de zafarme de sus brazos, lo cual fue sencillo, ya que duerme como tronco. Me acerque rápidamente y me volví a meter en la cama, me encontraba sin ropa, lo cual me causo vergüenza. Volvía a acomodarme junto a Bill y miré mi celular. Tenía 5 mensajes de Tom. Me asusté porque pensé que había sucedido algo, pero no, eran todos mensajes que me había mandado durante su salida. Todos tenían entre cinco y diez minutos de diferencia. El último fue a las 4.45am. “Cuñadita, como les fue en la cena?”, “No me contestas después del favor que te hice?”, “ Ops, probablemente estas ocupada”, “estás ocupada? Porque yo estoy acá aburrido...puedo ir?”, “Es inútil que insista, nunca me miraras con otros ojos. Amas a Bill y jamás pelearía con mi hermano por una chica, sin importar cuanto me duela”. Mi corazón se aceleró. Que le pasaba a este ahora? Evidentemente estaba borracho. Bill no se puede enterar nunca de esto. Lo único que me falta es tener a los Twins enamorados de mí. Tom estaba confundido, lo sabía. El no estaba enamorado. Simplemente habíamos pasado demasiado tiempo juntos. El estaba acostumbrado a sus romances de One night stand, jamás veía a una chica más de un par de horas y a mí me lleva viendo más de un mes. Además había sido la única que se estaba resistiendo a sus encantos. Quería lo que no podía tener. Era normal, pero igual quiero dejárselo en claro. Ya no me gustaba ser la chica que no les permitió cumplir con sus sueños y ahora menos ser la chica que separo a los Twins. NUNCA!
Apagué el celular y me abracé a Bill, aún podía disfrutar de su calor por casi dos horas más. Me era imposible dormirme, por lo que me dedique a disfrutar mentalmente la noche que había vivido con él, probablemente la última, ya que esta noche no sabía si podríamos pasarla juntos. Mañana a primera hora viajaríamos a Barcelona y ellos debían descansar bien porque les esperaba un día de arduo ensayo.
A medida que repasaba en mi mente la noche anterior, me estremecía. Los recuerdos eran tan vividos que podía sentir sus manos en mi piel, mi boca podía sentir el sabor de la suya nuevamente. Lo contemplaba dormir y aún, después de un mes y varios días de estar juntos, no podía creer lo afortunada que era de haber conocido a Bill. En ese momento poco me importaba lo que podían pensar de mí. Me importaba nada que creyeran que estaba por interés o por fama o por su fama. En ese momento, abrazada a él, sintiendo el calor de su piel en la mía, llenando mis pulmones con el dulce aroma de su cuerpo, invadiendo mi corazón con el amor que había quedado flotando en la habitación, en ese mismo momento me convencí de que no tengo que demostrarle nada a nadie. Con que Bill supiese que lo amaba y amaba cada parte de su cuerpo, era suficiente. Amaba verlo despertar por las mañanas y dormirse por las noches con mis caricias en su nuca, amaba ver sus ojos brillar cuando hablaba de su hermano, de la música y de los yummy bears, tres cosas que él amaba con locura. Amaba ver lo feliz que era sobre un escenario y la facilidad con la que se desenvolvía. Amaba su sensibilidad y el sentimiento que ponía en cada letra escrita y en cada canción interpretada. Amaba esa ambigüedad entre su masculinidad y su feminidad, la perfección de su rostro, su lunar debajo de los labios y sus peinados locos. Amaba su acento cuando hablaba ingles o su pronunciación cuando intentaba hablar español. Amaba su voz y escucharlo hablar en alemán. Amaba verlo sin maquillaje y despeinado, amaba ver como cuidaba de todos, amaba perderme en la profundidad de sus ojos, en el calor de su cuerpo y en el aroma de su piel. Amaba sus tatuajes. Amaba sus valores y su fidelidad hacia los seres queridos y la familia. Amaba su buen humor, su mal humor, su alegría y su tristeza. Amaba esa sonrisa que me hacia erizar la piel desde el primer momento en que iluminó mi vida. Amaba sencillamente a Bill Kaulitz, el chico alemán con cara de niña, de peinados locos, piel tatuada y acento raro.
Mis pensamientos me mantuvieron alejada del mundo real por un buen rato y sin darme cuenta el despertador sonó, ya eran las 7.45am.
Bill, se despertó, se desperezo enroscándose entre las sábanas y luego se volvió para abrazarme muy fuerte.
Buenos días Alien!—dijo apretando mi rostro en su pecho y besándome la cabeza. Como pude le contesté, pero me era casi imposible.
Oops, lo siento, te estaba asfixiando—me dijo aflojando sus brazos.
No, para nada, me encanta—le dije levantando la cabeza y dejando nuestras bocas a pocos centímetros.
Me miró profundamente, parecía que pudiera leer todos mis pensamientos. Me sonrió de esa manera que me aceleraba el corazón y me entregó sus labios de manera suave. Podía sentir como su boca saboreaba la mía como si fuera la primera vez que nos besábamos. Lentamente se fue separando de mi boca. Y con un suspiro apoyo su frente en la mía.
Gracias—me dijo con los ojos cerrados.
Gracias? Porque?—le dije confundida, mientras acariciaba su nuca.
Por la cita de anoche, fue inesperada y hermosa. Es algo que tendría que haber hecho yo por ti......—me dijo torciendo la boca.
Porque? Acaso hay algún libro de mandamientos de citas que diga que una mujer no puede organizar una cita romántica para su pareja?
—No, pero es algo tácito. Normalmente el hombre hace todas estas cosas románticas para su pareja.
—No somos una pareja normal—dije sonriendo.
Te lo debía, te prometí una cita que nunca cumplí.
—Bill, en serio?? No puedes estar preocupándote por algo así.
—Me preocupo por que es algo que te mereces. Has soportado muchas cosas que seguramente en otra situación no lo harías, casi no compartimos tiempo, tenemos un noviazgo que empezó de manera rara y va a continuar a la distancia, lo menos que puedo hacer es darte una verdadera cita.
—La tuve ayer y en todo caso habría que darle más crédito a Tom, ya que yo solo le pedí que me reserve una mesa en un lugar reservado. Todo el resto del romanticismo fue obra de él....
—El vestuario y lo de abajo del vestuario también??—dijo con una sonrisa.
Solo lo visible...—dije sonrojándome.
En serio? Tom te regalo el vestido para que uses en nuestra cita? Increíble!
—Porque increíble?—pregunté confundida.
Porque ni siquiera en sus citas es tan detallista.
—Será porque aún no ha tenido una verdadera cita, siempre fueron chicas de una noche.
—Tienes razón, probablemente le contagié mi enamoramiento. Hay veces que sentimos lo mismo. No sé si es algo de Twins, pero solemos compartir sentimientos.....
—Dejemos de charla y vamos a cambiarnos que Tom llegará en cualquier momento—dije levantándome mientras me tapaba con las sábanas y me metía en el baño para ducharme.
Pude escuchar que Bill hablaba con Tom por teléfono. Salí del baño solo envuelta en una toalla y me puse a buscar algo para vestirme, mientras Bill se duchaba. Recordé que él había traído ropa deportiva por lo que me puse ropa deportiva y zapatillas, pero siempre dándole mí toque roquero con la campera de cuero y un par de accesorios.
Mientras Bill se cambiaba, Chester llegaba con el desayuno y tras él Tom.
Hallo, Alien? Como estás?
—Yo bien y tú? Mejor?
—Mejor? Porque? Estoy bien....
—Esto es estar bien—le dije murmurando mientras le mostraba mis mensajes y mirando de reojo la puerta del cuarto donde Bill se cambiaba.
Y esto?—dijo confundido
No te acuerdas?—le dije frunciendo el ceño.
No, para nada. Perdóname, no fue mi intención—dijo mirándome a los ojos. Se notaba que estaba siendo sincero. No tenía porque mentirme.
Cuando Bill entró a la habitación, nos encontrábamos sentados esperándolo para desayunar. Se acercó y saludo con un abrazo a su hermano y se sentó a mi izquierda.
Desayunamos y Tom nos contó su casi no recordada noche. Se había ido a una disco TOP del centro y obviamente había vuelto con su presa de turno a la cual había despachado unos minutos antes de llegar a desayunar con nosotros. Ahora comprendía su cara de cansado.
Si quieres podemos dejar la salida para otro momento—le dije a Tom.
Porque?
—Porque te veo cansado, deberías dormir—le dije sonriendo levemente.
No es nada que una buena taza de café fuerte no pueda curar, además tenemos todo planeado—dijo guiñándole el ojo a su hermano.
Miré a Bill y Tom, ambos se miraban cómplices pero no querían decir nada con respecto a donde iríamos a pasar el día.
Terminamos de desayunar y nos dirigimos al estacionamiento en donde nos esperaba la camioneta. En ella estaban Bruni al volante, Gustav, Georg con Jessica, su novia, Anna y dos guardaespaldas. La salida con los Twins se convirtió en una salida grupal, lo cual me gustó mucho más. A donde nos dirigíamos? Nadie lo sabía, excepto Tom, Bill y Bruni que nos llevaría  a destino.
Antes que nosotros salió una camioneta y un auto para despistar a cualquiera que quisiera seguirnos. A los pocos minutos salimos nosotros. No era largo el viaje, pero por lo visto pasaríamos buena parte del día allí ya que en el fondo de la camioneta había dos heladeritas y dos canastos con comida y bebida para todos. Anna sacó la cámara y comenzó a filmar. Querían hacer un dvd con imágenes de la vida cotidiana de los TH por lo que siempre alguien tenía algo para grabar. Obviamente con una cámara encendida las payasadas y los chistes tontos estaban a flor de piel. Reímos tanto que por un momento no sentía mis labios.
Cuando nos acercamos al lugar de llegada note que era un parque de diversiones. Habían alquilado un parque de diversiones para nosotros solos. Habían llegado a un arreglo: TH daba un recital a beneficio del parque esa misma noche. De esta manera el parque recuperaba algo del dinero que perdía por cerrarlo durante el día. Igual no era demasiado lo que se perdía ya que en invierno no eran tan concurridos. Pero el trato era bueno para ambos, por lo que a las 8pm darían un show de una hora.
Los ojos de Gustav y Georg se abrieron enormemente cuando contemplaron la gigantesca montaña rusa que nos esperaba. Bill me miraba sonriente, no podía ver sus ojos debido a los lentes, pero seguramente brillaban de emoción como los de Tom. Eran cuatro niños cuando de diversión se trataba. Una vez que entramos y cerraron las rejas, Bruni estacionó la camioneta lo más lejos posible de la entrada y bajamos. No queríamos llamar la atención de los curiosos. Fue increíble tener todo el parque para nosotros. Se nos acercó un muchacho de unos 25 años y se presentó.
—Buenos días—dijo en español, para lo cual nadie entendió una palabra. Tom y Bill le respondieron con su castellano limitadísimo. El saludo era una de las pocas cosas que les había enseñado.
—Buenos día—le dije—ninguno habla español, hablas ingles?—le pregunté
—Eres española?
—No, soy argentina, mi nombre es Elizabeth pero puedes decirme Liza.
—Un gusto, mi nombre es Emilio. No hablo muy bien inglés, pero lo entiendo y me hago entender. Tu hablas inglés?
—Inglés y alemán casi perfectos...tuve que aprender a la fuerza.
—Ok. Puedes transmitirles esto que acabamos de hablar?
—Por supuesto—le dije y me di vuelta hacia los chicos que estaban desparramándose por el parque.
Hey, esperen que tengo que decirles algo—dije en un casi perfecto alemán, por lo que Tom y Bill me miraron sorprendidos. Solo me escucharon hablar en español o en inglés, pero sino Jessica no me entendería—El es Emilio—les dije señalando al chico.
Hallo Emilio—dijeron todos a coro y riendo.
No sabe hablar alemán, solo español y un poco de ingles, pero si uds le hablan en ingles el entenderá y se hará entender. Sino me dicen a mí y les traduzco sin problemas.
Todos asintieron.
Quieres decir algo más Emilio?
—Si, dales la bienvenida, diles que yo estaré con ellos para guiarlos y explicarles lo que quieran saber de los juegos y que además nos acompañarán los operadores de los juegos, los cuales están apostados cada uno en su lugar. Lo que necesiten no tienen más que pedírmelo. Ah! Y diles que cuando quieran pueden ver el escenario donde tocarán y si desean pueden ensayar. Listo—me dijo sonriendo.
Les traduje todo lo que Emilio me había dicho y nos empezamos a esparcir por el parque.