Entonces comencé a contarle todo lo que le había contado a Tom, obviamente sin decirle que él lo sabía. Me dejo hablar y darle todas mis excusas. Me miró sin emitir sonido. Su cara se iba transformando. Paso de asombro, a decepción y luego a tristeza. Se me partía el corazón con cada gesto que se iba dibujando y desdibujando de sus perfectas facciones. Pero no dijo nada, se limitó a escuchar todas mis estúpidas y egoístas razones cumpliendo mi deseo. Cuando finalicé, las lágrimas no podían aguardar más y comenzaron a nublarme la visión. Bill se incorporó, se sentó y solo me abrazó en silencio. Contuvo mi llanto sin emitir una palabra, podía sentir como mis lágrimas y mi sufrimiento le afectaba. Pero no dijo nada, me abrazó tan fuerte como pudo. Cuando logré calmarme, lo miré a los ojos y solo pude emitir una palabra: “Perdón”.
—No me puedes pedir perdón, cuando yo soy el que debería pedírtelo—dijo mientras tomaba mi rostro entre sus manos.
—Tú?—le dije mirándolo extrañada.
—Debería haberme dado cuanta que era mucha presión para ti todo esto. Yo ya estoy acostumbrado, pero tú no. No debería haber hecho caso cuando me decías que estaba todo bien. Sabía que había algo que no estaba bien. Porque no me lo dijiste? Sabes que puedes hablar conmigo.
—Si, lo sé, pero no quería causarte más problemas y ad....
—Problemas?? Alien, tú no eres un problema para mí—dijo obligándome a mirarlo a los ojos.
—Si, pero después de la “reunión” y de tu discusión con los ejecutivos, sabía que debía irme. Todo fue por mi culpa y...
—Basta de decir que es tú culpa, porque no lo es. En todo caso es mí culpa, por amarte con locura—dijo acariciándome las mejillas.
—No estás enojado? Aún sabiendo que mañana me vuelvo a mi país?
—No, enojado no. Estoy triste porque no te quiero lejos, pero sé que es bueno para ti un poco de paz y volver a estar con tu familia y tus amigos.
Nos recostamos y nos abrazamos muy fuerte. Era la última noche junto a él y quería disfrutarla.
—No sabes como voy a extrañarte.....me será tan difícil tenerte lejos—le dije.
—No por mucho tiempo. Terminamos en Londres y vuelo a verte.
—En serio?—dije con los ojos llenos de ansias.
—Claro. Pensaste que te librarías de mi tan fácilmente? No mi querida Alien, vas a verme muy seguido, mi agenda tendrá siempre 3 días libres por mes como mínimo para verte.
—Suena tan poco tres días, pero es más de lo que hemos pasado juntos en esta gira.
—Es verdad, y lo siento.
—No deberías, tú estás trabajando. Yo soy el Alien en este mundo de giras, fiestas y música.
Miré el reloj y eran las 5am. Nos quedaban solo un par de hora para dormir, por lo que lo intentamos.
A las 8am teníamos a Tom saltando en la cama. Bill despertó riéndose, mientras que mi rostro no mostraba signos de buen humor. Ambos se miraron y rieron.
—Lo siento, pero vas a tener que acostumbrarte—me dijo Tom.
—Bill, por favor ni se te ocurra traerlo cuando me visites—le dije, mientras le arrojaba una almohada a Tom para que se baje de la cama.
Tom se quedó mirándome y con un pequeño gesto que solo yo entendí, me preguntó si le había contado. Sonreí para confirmarle y volvió a sonreír, esta vez con orgullo brillando en sus ojos.
—Tom, esta noche Alien se vuelve—dijo Bill mientras Tom ponía su mejor cara de no entender, que buen actor!—si, después te explico. Deberemos adelantar el show dos horas, así que ya avisale a Christie para que lo anuncien en las radios y en los blogs. Dile que todos aquellos que no puedan viajar o asistir al nuevo horario se le devolverán el dinero y organizaremos un recital privado después de ir a Londres, es lo mínimo que podemos hacer. Estás de acuerdo?
—Ok! Por mi está bien, y calculo que Georg y Gustav tampoco tendrán problema. Ya les aviso—dijo mientras salía—Ah! Apurense que en 10’ traen el desayuno y debemos partir a las 9.30am en punto.
—Estás seguro? No les traerá problemas, adelantar un show a horas de darlo?
—No, normalmente suelen asistir todos, ya nos ha sucedido anteriormente. Igual al que no pueda, lo compensaremos al final de la gira. Quedate tranquila.
Christie se presentó en la habitación no muy contenta con las noticias.
—Bill, por favor, no te hagas problemas, sabes que no me gustan las despedidas. Prefiero que estén en el show mientras yo me voy.
—No, si puedo hacer todo lo posible para ir lo haré. Christie, por favor avisa lo del cambio de horario.
—Está bien, pero si se complica demasiado y la gente se queja, lo dejamos como estaba, ok?
—Esta bien, pero si yo no puedo ir, prométeme que acompañarás a Alien al tomar el vuelo.
—Iré con o sin cambio de horarios.......jamás la dejaría irse sola!—dijo guiñándome un ojo y se fue.
Rápidamente me pegué una ducha y me cambié. Cuando salí del cuarto Bill estaba sentado desayunando junto a Tom.
—Disculpa que no te esperé, pero quería bañarme cuando tú salieses.
—Por favor Bill, no te preocupes....quedo en buenas manos—dije señalando a Tom.
—Por supuesto, no lo dudes Alien—dijo Tom burlón.
Bill se paró para dejarme su lugar y antes de sentarme, me beso de una manera muy apasionada. Podía sentir los ojos de Tom clavados en nosotros. Quedé desconcertada, era raro que Bill hiciese esas escenas delante de alguien, aún inclusive su hermano. Me senté un poco atontada. Tom me miraba de manera rara, no entendía mucho lo que había pasado. Pestañeo un par de veces y negó con la cabeza como queriendo borrar la imagen de su mente.
—Quieres té o café?—me preguntó.
—Té, gracias—dije mientras trataba de entender aún lo del beso. Tom me sirvió el té y destapó el plato en donde tenía mi desayuno que aún estaba caliente.
Abrí la boca para decir algo, pero antes de poder hacerlo, Tom me interrumpe.
—No, yo tampoco sé que demonios fue eso....pero creeme, quedaré traumado—dijo riéndose, lo cual me hizo reír a mí también. Luego se quedó con sus hermosos ojos oscuros mirándome fijamente y sonriendo de costado, con esa sonrisa ganadora que derrite a cualquiera que tenga sangre en las venas.
—Que??? Porque me miras así?—le dije sonrojándome e incomodándome un poco.
—Se lo dijiste....no te creí capaz, debo decir que estoy muy orgulloso de ti—dijo mientras estiraba su mano para tocar la mía. Automáticamente dí vuelta mi mano y recibí su palma. Tenía las manos calientes y suaves.
—Tenías razón, estaba siendo cobarde y la culpa no me dejó seguir. Pensé que Bill iba a reaccionar mal, pero al contrario fue totalmente comprensivo y me alegra haberte hecho caso. Voy a extrañar estar aquí, así contigo, compartiendo desayunos, charlas....—dije mientras se me llenaban los ojos de lágrimas.
—Alien—dijo apretando mi mano—no es el fin de nada, pronto volveremos a vernos. No creerás que Bill te visitará solo?—dijo guiñándome un ojo.
—Más te vale que vengas a verme, sino te ganarás una enemiga—dije sonriendo.
—Dejemos las lágrimas para después y come que se enfría y además es tarde!
A los pocos minutos de terminar nuestro desayuno apareció Bill y nos encontró en un mar de lágrimas y risas incontrolables. Tom podía ser tan gracioso como seductor, pero yo prefería lo primero. Cada cosa que decía o hacía conllevaba su cuota de humor, la cual a la larga era imparable y terminábamos como terminamos en ese momento. Traté de calmar la risa respirando profundamente varias veces, pero el dolor de panza que tenía a causa de las mismas me lo impidieron. Con cada queja de dolor venía una risa de Tom, que me contagiaba. Bill sin entender demasiado pero viendo la escena comenzó a reírse y ahora ya era imposible parar. Solo el grito de Christie logró que momentáneamente nos calmáramos, pero no duraría demasiado.
—Chicos!! Escuchen!
—Calma, respiren profundo...1.....2....3—dije.
—Escúchenme, ya fue anunciado lo del cambio de horario y tenemos habilitada una página para que todo aquél que no pueda ir lo haga saber. A las 4pm debemos dar la respuesta definitiva para darle tiempo a los que deban viajar de poder llegar a horario al show. Ok?
—Igual, creeme que las que deben viajar ya deben estar haciéndolo, las tendrán firmes en la puerta del hotel cuando lleguemos—dijo Tom
—Eso es verdad—dijo Christie elevando los ojos.
—No es más fácil cambiar mi pasaje??—pregunté.
—No, es un charter privado y tienen horarios programados, y ese es el último del día—dijo Christie.
—Perfecto, gracias Christie por lo de la web, avísanos como van las cosas—dijo Bill.
—Y apurense a terminar que debemos irnos. Tienen 20’ para estar abajo.
Recogí la ropa de dormir, un par de cosas mías y salí disparada hacia mi habitación. Tenía que controlar que todo estuviese correctamente guardado y que no me olvidaba de nada. Golpean a mi puerta. Era Roder que venía a buscar las maletas para ir subiendo todo a las camionetas. Me quedé solo con el bolso en mano en donde tenía lo que necesitaba. Agarré el celular, la notebook, un par de papeles y salí para ir a la habitación de los Twins, pero ellos ya estaban bajando en el ascensor por lo que los encontré y bajamos juntos. Afuera era un mundo de chicas que querían despedir a los TH, por lo que se tomaron unos minutos para salir al hall y firmar algunos autógrafos. Mientras, salí por la puerta trasera y me subí a la camioneta, en donde ya estaba Jessica y Anna ubicadas. Dimos la vuelta y aparecimos en la entrada del hotel en donde Bruni fue a buscar a los chicos y los subió. En el aeropuerto había otra vigília de chicas esperando por una foto con sus ídolos, por lo que se volvieron a tomar unos minutos para saludarlas y firmar.
A las 11am en punto estábamos despegando rumbo a Barcelona, mi último destino con los TH. A partir de mañana volveré a ser la chica normal de Quilmes. No más trabajo, reuniones ni shows.....y sobre todo no más Bill, no más Tom y no más TH por un tiempo. Dolía hasta lo más profundo de mi ser.

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