Music to ♥

viernes, 21 de enero de 2011

Capitulo 8 (7ma. parte)





Llamé a Chester y le pedí que le prepare la bañera con agua caliente. Llegamos a la habitación y efectivamente no se encontraba muy bien. Estaba muy pálido, las manos las tenía heladas y transpiradas. Le pedí a Chester que avise a Christie para que manden al médico a la habitación. Tom se encerró en el baño para meterse en la bañera, una vez dentro abrí un poco la puerta para escucharlo por si necesitaba algo y me senté en el sillón a tomar un té.
A los minutos llega al médico y entra al baño para hablar con Tom. Estuvo solo unos minutos.
Cuando salga, por favor que tome un té y esto cada 2 horas. Que ya se acueste y mañana se levante bien abrigado y no salga hasta que tenga que ir al aeropuerto. En un par de horas va a estar bien, es solo una gripe, pero la agarramos a tiempo como para que no pase a mayores.
—Ok! Gracias, escuchaste Tom??—grite mientras le guiñaba un ojo al doctor—me dejó a cargo tuyo y tienes que obedecer.
—Yo no escuche nada de eso—grito desde el baño y nos reímos.
Acompañe al doctor a la puerta. Miré el reloj y eran las 2.15am. Fui a ver a Bill y dormía plácidamente, no quise despertarlo, por lo que volví al sillón. A los pocos minutos Tom sale solo envuelto en una bata.
Tom!!! No escuchaste que debes abrigarte?? Porque no me pediste que te alcanzara ropa???
—No sea s exagerada, ya me siento bien. Gracias por lo del baño.....lo necesitaba—dijo mientras iba a la pieza.
Antes de acostarte recuerda el medicamento.
—Ya vuelvo, me voy cambiar antes de que te de un ataque!—dijo riendo.
Mientras se cambiaba, le serví una taza de té bien caliente. A los pocos minutos aparece cambiado con su pijama, unos zapatos de dormir con lana dentro y una bata más abrigada. Era rarísimo verlo con esa pinta, normalmente dormía en cuero y una bermuda o por lo menos lo había visto así al levantarse y al acostarse en reiteradas ocasiones.
Poco sexy, verdad?—dijo al notar como lo miraba.
Extraño, en realidad....demasiada ropa—dije riendo.
Se sentó a mi lado y comenzó a tomar el té. Aún estaba pálido, pero se lo notaba más animado. Comenzó a hacer memoria quién lo podría haber contagiado y llegamos a la conclusión, entre bromas y risa, que había sido una de las chicas del parque con la que se sacó fotos y habló un rato.
—Menos mal que no la invitaste a venir, sino mañana estarías con una pulmonía—dije entre carcajadas.
Riendo, negaba con la cabeza como diciendo “que tonta eres”. Nuestras risas despertaron a Bill.
Se puede saber que pa.....—iba diciendo mientras miraba a Tom extrañado—que haces vestido así?
—Está enfermo—dije.
—Como? Que te sucede?—dijo preocupado—quieres que suspendamos el show de mañana?
No seas exagerado, Bill, ya estoy bien. Es una simple gripe, pero el baño que me preparó Alien más este remedio y el té me dejará como nuevo para mañana. Quedate tranquilo.
—Lo dices enserio? Si hay que suspender, lo suspendemos.
—Bill, en serio, quédate tranquilo. Esta mucho mejor que hace un ratito. Bueno, yo me voy a dormir porque estoy cansadísima.
—Me supongo que te quedarás conmigo, no?—dijo levantando una ceja.
No lo sé.
—Por favor, mira si Tom se descompone por la noche, que hago?—dijo señalándolo. Tom respondió con un gesto de “tiene razón”.
Son patéticos!—dije riendo mientras me paraba e iba al cuarto de Bill con él.
No tardes en acostarte y toma el remedio, yo pongo el despertador para dentro de 2hs—dije dándome vueltas y hablándole a Tom.
—Si doctora!—dijo burlón—No hace falta que te despiertes cada dos horas, yo puedo hacerlo.
—Seguro? No te vas a olvidar?
—No, mira—dijo mientras configuraba la alarma de su celular.
Ok, buenas noches—dije volviendo hacia él y dándole un beso.
Me acosté junto a Bill quién automáticamente me abrazó y se durmió. Cerré los ojos cansada, pero los recuerdos de la charla con Tom no me dejaban dormir. Miré a Bill, tan dulce durmiendo a mi lado, tan sereno, me hacia sentir culpable. Tenía toda su confianza puesta en mí y me había entregado su corazón sin pedir nada a cambio y ahora yo iba a traicionarlo, yéndome, abandonándolo por no querer hacer frente al mundo, por no querer pelear por nosotros para no sufrir más. No podía dejar esto así, no podía ser tan egoísta. Hablaría con Bill, le diría la verdad, como me dijo Tom. Me acomodé de costado abrazándolo de frente y hundiendo mi rostro entre su cuello y su hombro. Respiré su aroma, sentí su calor, la suavidad de su piel, lo amaba tanto que dolía hasta los huesos. Y me dí cuenta, entonces, que hasta que no hablara no me iba a poder dormir. Me alejé de su cuerpo, miré el reloj y eran las 3.45am. Me daba pena, pero no podía seguir esperando. Apoyé mi cabeza en mi mano y el codo sobre la almohada a unos centímetros del rostro de Bill y suavemente comencé a llamarlo.
Bill....Bill, despierta—le dije mientras acariciaba su mejilla.
—.............—solo se movió un poco.
Bill, amor. Por favor despierta, necesito decirte algo.
—.....mmmmm—dijo mientras intentaba abrir los ojos.
Perdona, pero no me voy a poder dormir si no te cuento algo—dije sonriendo de costado.
mmmmm....que sucede Alien?—dijo intentando mantener los ojos abiertos mientras me sonreía. Increíblemente siempre despertaba de buen humor, aún en esta situación. Otro me hubiese sacado corriendo. Por lo visto, los saltos matutinos de Tom le habían moldeado la forma de despertarse.
—Bill, necesito contarte algo y.....si te enojas estás en todo tu derecho, pero primero déjame terminar de hablar y darte mis razones—le supliqué.
Me miró con el ceño fruncido y se acomodó de manera de quedar casi sentado mirándome.
Pasó algo?? Me estás asustandodijo despabilándose de golpe.

No hay comentarios:

Publicar un comentario