Tom y Abril seguían charlando al igual que Luz y Clara, quien ya tenía una bolsa con los regalos de TH. Bill se desplomó en uno de los sillones y me hizo señas para que me siente junto a él. La gente comenzó a retirarse por lo que los chicos a cada rato debían levantarse para saludar y agradecer la presencia de cada uno. La verdad que era evidente que amaban la música, yo no soportaría hacer esto cada vez que terminaba un show o una gira, era demasiado cansador. Clara comenzó a revisar lo que la gente de TH le había dado, con cada cosa que sacaba su sonrisa crecía y crecía. Le habían dado una bolsa para ella y otra para repartir o sortear entre las chicas del fans. Me paso un par de fotos firmadas, unos cds y unas revistas. Mientras ojeaba una revista en español, me detuve en una nota que le había hecho a Bill. En la cual él hablaba del amor. Decía que creía en el amor a primera vista pero que desde los 15 años no tenía novia y que a esta altura pensaba que nunca la iba a volver a tener, ya que era imposible poder tener una cita normal, que ya no tenía vida social como para poder conocer a alguien nuevo fuera de su entorno y que le daba miedo que la persona de la que se enamoré solo quiera estar con él por ser Bill de TH.
Mientras leía la revista de reojo miraba a Bill, que se encontraba parado junto a su hermano y a dos personas que se estaban retirando. A pesar de la hermosa sonrisa que había en su rostro podía notar un dejo de tristeza en sus ojos. Sería posible que con tan solo 18 años, se sienta tan solo y preocupado por el amor? No es algo normal, más normal sería que se comporte como su hermano, que disfruta a pleno su fama con las chicas y no deja que el amor entre en su vida por el momento. Ya Tom me lo había dicho en una oportunidad, “tengo 18 años y un montón de chicas que mueren por salir conmigo, no tengo tiempo para una novia o para enamorarme en este momento. Eso lo dejo para después de los 30, cuando realmente me importe formar una familia. Ahora solo quiero divertirme”. Lo que él no sabe es que el amor no avisa, le puede llegar a los 18, a los 30 o a los 50. Ojala que pueda disfrutar de su fama y le llegue tarde, pero si no es así va a tener que decidir entre quedarse con el amor de su vida o renunciar al mismo para disfrutar de su soltería. Pero como es Tom, no dudo que preferirá su soltería. Continué mirando la revista y suspiré profundamente mientras seguí pensando en Bill y sus declaraciones. Sin darme cuenta se vuelve a sentar a mi lado y me regala una hermosa sonrisa. Por Dios, como me podía dominar con la misma! Era increíble el magnetismo y poder que tenía sobre mí cuando sonreía. Hacía que me olvide de todo y solo quiera estar junto a él.
—A que se debe semejante suspiro? Aburrimiento quizás??
—No, simplemente un poco de cansancio—dije y disimuladamente miré su reloj. Eran las 3am, mis padres probablemente estarían muy preocupados, ni me había acordado de llamarlos aunque sea una vez.
—Ven, acércate, saquémonos una foto para enviársela a mi madre y que vea que está todo bien.
Me miró sin entender demasiado.
—Es que me fui del Hotel a las 7.10pm y no la llame en ningún momento. Me va a matar!
—No la has llamado?? Alien, como pudiste olvidarlo? Debe estar muy preocupada!
—Lo sé, lo siento. Sonríe—dije mientras sacaba la foto con mi celular. Enseguida la envié por mensaje de texto.
—Por favor, llámala, no quiero que por mi culpa te castiguen.
—No te hagas tanto problema. Cuando la reciba me enviará un mensaje de texto.
—Alien, por favor. Sino no te dejará venir a ningún otro recital ni te dejará salir conmigo—me dijo preocupado.
—Sa...sa...salir contigo?—le dije tartamudeando.
—Obvio, no creerás que esta va a ser nuestra primera cita, o si? Yo tenía en mente algo más íntimo—me dijo acariciando mi mano.
Sonreí tímidamente. No había pensado en tener una cita a solas con Bill. Me ponía nerviosa la idea, pero me encantaba.
—Va a tener que ser pronto, a mí me quedan 15 días en Alemania y tú...estás partiendo con tu gira y pronto......—dije mientras bajaba la cabeza.
—Pronto que?—me preguntó mientas me tomada el mentón obligándome a mirarlo a los ojos.
—Pronto vas a estar ocupado con tu fama y tus fans y te vas a olvidar de mí—dije y bajé la vista.
—Eso es lo que piensas? En serio?—me dijo un poco ofendido.
—No es que sea algo que tienes premeditado, pero a la larga sucederá. Yo no soy famosa ni tengo los medios para poder seguirte o ir a verte a cualquier parte de mundo cuando tengamos ganas de vernos.....somos de mundos diferentes.....soy un Alien, recuerdas?
Me tomo de las manos entrelazando sus dedos con los míos y acarició mi mano con su dedo pulgar.
—Tampoco fue algo premeditado encontrarte y sin embargo entraste en mi vida, no me pidas ahora que te quite de ella. Se que no va a ser fácil, pero estoy dispuesto a hacer todo lo posible para mantener esto que estamos comenzando—me miró de la manera más dulce posible—realmente quieres alejarte de mí? Nunca pensaste que quizás nos encontramos por algo y que debemos estar juntos? Que ese es nuestro destino?
—En verdad nunca lo pensé demasiado, pero es verdad que cuando estoy contigo me siento distinta, me olvido de todo y me invade un sentimiento enorme de felicidad. Lo que yo no quiero es ilusionarme con algo que no va a ser, no quiero salir lastimada.
—Yo tampoco quiero salir lastimado ni lastimarte, pero prefiero eso y saber que fue porque intenté todo para estar contigo y no funcionó a quedarme con la duda de que hubiera pasado si hubiéramos seguido.
—Eso es verdad—le dije con una media sonrisa.
—Si en algún momento te arrepientes de todo esto no tienes más que decírmelo, no quiero obligarte a nada.
Asentí con la cabeza y trate de mantenerle la mirada, pero no lo logré y baje la vista. Me rodeo con sus brazos y me brindó un calido abrazo. Se recostó hacia atrás y acomodé me cara en su pecho apoyando mi oído sobre él. Podía escuchar su corazón latir apaciblemente y su respiración controlada. Suspiró de manera profunda y me apretó más contra su cuerpo. Podría quedarme eternamente así, en sus brazos, pero lo bueno duró poco. La gente del staff los mandó a llamar para hacer un saludo general por parlantes y así poder retirarse a descansar, eran cerca de las 3.30am y ellos debían levantarse a las 8am para comenzar con los ensayos de la gira. Mañana y pasado tenían dos shows más, después les quedaban 5 días hasta el próximo recital en Hamburgo y luego de ese show darían uno en Düsseldorf y otro en Munich para partir a, Praga, Francia, España y Londres.
Miré mi celular y tenía un mensaje de mi madre: “Apareciste! Me imaginé que la ibas a estar pasando tan bien que te ibas a olvidar de llamarme! Vuelvan en taxi y despiertame así me quedo tranquila! Besos!”
Guarde el celular y me dirigí a Luz y Abril para saber que hacíamos. Luz no quería que la noche terminara pero acordamos que apenas los chicos se fueran pediríamos a Anna que nos consiga un taxi.
Tom se me acercó y me invitó a sentarme con él. No lo miré con mucho agrado, no me gustaba que juegue con mi amiga y por lo visto había captado mis pensamientos.
—Estás enojada porque traté de seducir a Abril?
—No, no estoy enojada, simplemente no quiero que sea otra de tus conquistas.
—Creo que es bastante grande para decidir por sí misma—me dijo inclinando su cabeza y mirándome pícaro.
—Haz lo que quieras Tom—le dije molesta—pero recuerda que donde voy yo viene ella y probablemente te la vuelvas a cruzar....lo cual no creo que sea muy cómodo.
—Creo que ahí te equivocas—me dijo mirándome fijo—no estarás celosa, verdad?
—Que?? Celosa...yo? Por favor! No me interesa ser tu chica de turno—le dije con un tono soberbio. Pero realmente me sentía celosa. Por que? Si a mi me interesaba Bill, no Tom. Sacudí la cabeza aclarando mis pensamientos.
—Si me dijeras que sí, serías mucho más que la chica de turno, “Alien”—dijo mientras me besó la mejilla y se retiró.
Quedé totalmente confundida, no podía ser. A mi no me interesaba Tom, son tan parecidos que probablemente veo cosas de Bill en él y por ello me confunde, pero nada más. Traté de convencerme de ello, pero sabía que no era así. Los cuatro estaban hablando por parlante y despidiéndose de los invitados que quedaban. Me acerqué a Anna para pedirle si nos conseguía un taxi cuando Tom apareció nuevamente a nuestro lado.
—Annita! Has conocido a Liz alias “Alien”—dijo Tom acercándose.
—Alien?—dijo confundida.
—Sobrenombre que le puso Bill—dijo Tom mirándome, y asentí vergonzosa.
—Que dulce!!!—dijo inclinando su cabeza y continuó—Si, me a tocado acompañarla esta noche.
—Anna es un placer de persona—dijo mirándome.
—No sea tonto, me haces poner colorada—dijo.
—Además ella no me mira como un juguete sexual o un ídolo por eso la quiero tanto y es una gran amiga—dijo mientas pasaba su brazo por su espalda.
—Uds saben cuanto los quiero. Liz me estaba pidiendo que le consiguiera un taxi, así que voy a llamar.
—No, un momento. Un taxi? Olvídalo, las llevamos nosotros. En diez minutos nos vamos, necesitamos dormir algo.
—Mejor entonces. Yo ya me voy para el hotel y les voy llevando las cosas con el resto del staff. Alien.....Liz, un placer, espero verte de nuevo—me dijo, dándome un beso.
—Gracias, Anna e igualmente. Ojala podamos vernos de nuevo—dije. Miré como se retiraba para no mirar a los ojos a Tom, me sentía incómoda. Pero luego de unos segundos de sentir su mirada en mí, tuve que hacer frente a sus ojos.
—Gracias por llevarnos, le diré a las chicas que se preparen—le dije mientras me iba. Sentía que mis mejillas iban a estallar, el calor se apoderó de mi rostro. No entendía que me pasaba.
Las chicas ya estaban listas. Abril había decidido irse con Tom, por lo que no pude hacer nada. Bill se acercó, me tomo de la mano y nos dirigimos detrás del escenario para pasar por los camarines a buscar sus abrigos y salir por la puerta de atrás. Allí dos Audi A4 con chofer nos estaban esperando. En uno iría Tom, Georg, Gustav y Abril y en otro Bill, Luz, la asistente de Bill y yo. Delante nuestro había una camioneta con gente de seguridad.
Me senté en medio de Bill y Luz. Recosté mi cabeza en su hombro a lo que el respondió agradablemente besándome la frente y tomándome la mano. Primero llevamos a Luz a su hotel y luego me dejaron a mí. De allí ellos se dirigían al suyo a descansar.....por lo menos eso haría Bill. El auto de seguridad y el Audi de Tom estacionaron unos metros más adelante, como dándonos privacidad. Bill bajo para abrirme la puerta y despedirme. No quería que se vaya, una sensación de vacío comenzó a apoderarse de mi pecho. No quería soltarle la mano. No nos dijimos nada, solo nos mirábamos y tocábamos, la química rebalsaba. Me tomo por la cintura y me atrajo hacía él. Nos miramos unos segundos y nuestros labios se unieron. Las piernas se me aflojaron. Todo mi cuerpo fue invadido por una sensación de calor. Su lengua suavemente se fue abriendo paso hasta encontrar la mía. Su boca suave y caliente envolvía la mía en un beso suave, pero muy intenso y fogoso. Sentía sus dedos clavarse en mi cintura. Tome su rostro con mi mano para que ese beso nunca culminara. Por un momento solo éramos nosotros dos y ese perfecto y suave beso. De a poco el mismo fue culminando, muy a pesar de mí. Y al abrir mis ojos me encontré con los suyos y lentamente su boca se fue transformando en esa sonrisa que me debilitaba. Me abrazó y no opuse resistencia. Me sentía tan cómoda con mi rostro en su pecho. Era como si ya lo hubiésemos vivido. Todo el hermoso clima se corto cuando Tom comenzó a apurar a Bill a bocinazos. Era muy tarde, eso era cierto, pero que se preocupaba Tom si con Abril al lado lo que menos iba a hacer era descansar.
Bill me acompañó hasta la puerta del hotel y allí me despidió con un suave beso en los labios. Se quedó parado fuera hasta verme subir al elevador.
Una vez que llegue a mi habitación, me asomé por la ventana, pero ya se habían ido. Mi celular comenzó a vibrar dentro de mi bolsillo. Era un mensaje de Bill: “No quiero abrumarte con cursilerías, pero eres increíble y me hace muy bien estar contigo, Alien. Dulces Sueños, Küsse.”. Me temblaban las piernas y las manos, casi se me cae el celular. No podía creerlo, sabía que era muy temprano para hablar de amor, pero estaba perdidamente enamorada de Bill. No podía evitarlo y aunque sabía que si las cosas no funcionaban yo iba ser la que perdería más, no me importó en absoluto. Estaba decidida a luchar por este “amor” hasta las últimas consecuencias y sabía que Bill estaba dispuesto a lo mismo. Me fui sonriente a la cama abrazada al celular y a mi saco que tenía impregnado el aroma de Bill.



