Abril y Luz aún estaban como en una burbuja, no habían reaccionado. Les pareció tan irreal esas 3 horas de show. Anna nos indicó que debíamos bajar al salón VIP. Me acerque a saludar a la mamá de Bill y Tom, quién estaba muy emocionada. Era el primer gran show de la banda y no podía creer la cantidad de gente que había asistido. Me presentó al padre de los Twins, a los tíos, los primos y a cuatro amigos de la infancia. Después me llevó hacia donde estaban los padres de Georg y Gustav y me los presentó también. Las chicas ya habían bajado con Anna, por lo que volví a reunirme con la mamá de los Twins y bajé junto a ella. Estaba tan emocionada que temblaba, se notaba que había llorado ya que tenía corrido un poco el maquillaje.
Una vez en la habitación, los periodistas se habían acomodado en fila cerca del living, respondería 4 preguntas a cada uno ya que querían atenderlos a todos y también disfrutar de la noche junto a sus familiares.
Nos acomodamos en nuestro sitio. Aprovechamos a comer y tomar algo. En las pantallas se repetía partes del show y algunos videos que ellos tenías. Un par de personas muy amables se acercaron a preguntar si yo era “la chica del vuelo”. Evidentemente, toda Alemania sabía de mi existencia. Al principio me incomodaba y me daba vergüenza, pero ahora me hacía sentir algo importante. Era algo así como famosa.
Pasados unos 30’ de finalizado el show, aparecen Bill, Tom, Georg y Gustav. Se habían cambiado y estaban más relajados. Se fueron acercando a sus respectivos familiares para saludar, siempre acompañados cada uno de un integrante del staff. Una vez que Georg y Gustav terminaron, se acercaron a nosotras y nos saludaron rápidamente ya que los esperaban para las entrevistas y las fotos. Pero prometieron volver cuando finalicen. Traté de estirarme buscando a Bill, pero era mucha la gente que había a su alrededor y apenas pude ver su cabello desprolijo.
Con las chicas comenzamos a sacar fotos del lugar y un par a Georg y Gustav que nos pescaron y comenzaron a hacernos caras y poses. Nos acercamos y nos sacamos algunas fotos con ellos. Anna se nos acercó para decirnos que nos habían llevado pizza a nuestra mesa, lo cual nos pareció extraño, ya que nadie estaba comienzo pizza y nos dijo que Bill la había pedido especialmente para nosotras ya que no sabía si estábamos acostumbradas a la comida alemana. Casi muero de amor. Él era la estrella y nos trataba como reinas. Tantas atenciones y detalles para conmigo me convencían cada vez más cuanto me gustaba Bill. Nos ubicamos en nuestro living a degustar la pizza, obviamente todo fue registrado con fotos y filmaciones. Se me ocurrió hacer un reportaje en conjunto sobre el show para subirlo al blog, por lo que prendimos la cámara en modo filmación. Comencé hablando de lo que me había parecido el show, aproveche y mostré a que distancia nos encontrábamos de Georg y Gustav, algo del lugar, que estábamos comiendo, el tumulto de gente en donde estaban Bill y Tom y la cola de fotógrafos y reporteros. Le pasé la cámara a Luz para que filme a Abril contando su experiencia mientras yo comía una porción de pizza. Estábamos tan entretenidas que no nos dimos cuenta que alguien se acercaba.
—Espero haber elegido la pizza correcta. Estaba entre muzzarella o napolitana—me dijeron con inconfundible inglés alemanado.
Levanté la vista y era Bill, que se acercaba con una enorme sonrisa—la cual me hizo temblar las piernas al momento de pararme—y los brazos abiertos.
—No sabes lo contento que me puse al verte en el VIP—me dijo mientras me abrazaba fuertemente.
No quería soltarlo. Se sentía tan bien. A pesar de ser tan delgado y darte la sensación de fragilidad, ese abrazo demostró todo lo contrario.
—No sabes lo feliz que estoy, el show fue increíble, todo lo que les está pasando es increíble! Me pone tan feliz—le dije sonriendo, mientras dejaba de abrazarlo, con los ojos casi llenándose con lágrimas que rápidamente seque, tratando de evitar que lo notase, pero fue en vano.
Me miró, sonrió y secó con un dedo la lágrima que había quedado aferrada a mi mejilla. Nuestras miradas se sostuvieron por unos instantes. Fue un momento tan dulce y privado que no quería que terminara, pero fue interrumpido con las risitas pícaras de Luz y Abril que estaban filmando todo.
—Perdona Bill, ellas son mis amigas Luz y Abril.
—Un placer—les dijo al tiempo que les daba la mano. Los alemanes no eran de darse besos como acostumbrábamos nosotros en Argentina, por eso me sorprendió el abrazo con el que Bill me recibió.
—Hallo, soy Luz.
—Hallo, soy Abril.
—Hablan alemán?—preguntó mirándonos—Tu también Liz?
—Desde que llegué me anoté en un instituto, ahí las conocí a las chicas.
—Eres increíble...ahora estoy obligado a aprender español—dijo al tiempo que hizo gestos con su boca y culminó con una enorme sonrisa.
—Igual, tampoco sabemos hablar mucho, estamos aprendiendo. Abril es quién más sabe ya que vive aquí hace dos meses y sus padres hablan perfecto alemán.
—Así? Y porque tus padres se han mudado a Alemania?—preguntó hablando ligero, lo cual dejo perpleja a Abril y culminamos en carcajadas.
Al oír las risas, Tom se acerca.
—Se puede saber que es lo que pasa acá?—dijo, en inglés, con tono de broma y sonriente.
—Mira quien ha venido, hermano!—le dijo Bill señalándome con la palma hacia arriba.
—Liz!!—y enseguida me dio un efusivo abrazo. La verdad no entendía que les pasaba a estos chicos.
—Tom, te presento a Luz y Abril.
—Un placer, chicas—les dijo—Sabía que eras tú en el palco, pensé que no ibas a venir—me dijo poniendo cara triste.
—Y perderme todo esto?? Ni loca. Ya les dije que uds fueron lo más cool que me pasó....incluyendo ahora a las chicas—dije guiñando un ojo.
—Tom, tenemos un problema—dijo Bill
—Porque? Que sucede?—dijo preocupado.
—Liz está aprendiendo alemán, por lo que vamos a tener que aprender español cuanto antes!—dijo esbozando una dulce sonrisa, que me dejo hipnotizada por unos segundo. Cuanto me gustaba verlo sonreír, era un imán.
—Ah, si? Probemos cuanto sabe—dijo, mientras pensaba que decirme.
—Tampoco sé demasiado, hace un par de clases que estoy yendo, me sirve para manejarme pero no para entablar una conversación.
—Pero que mejor que si te hablamos en alemán para que practiques?—me dijo Tom.
—Es verdad, pero denme tiempo, un par de clases más.
—Ok! Pero antes de irte practicaremos juntos—me dijo Tom como haciéndomelo prometer.
—Por supuesto! Es una cita—le dije sonriendo, a lo cual respondió con otra sonrisa.
Se acercó una de las chicas del staff y le dijo algo a Tom en el oído mientras yo le sacaba una foto a Bill con las chicas. Instantáneamente Tom le hizo una seña a Bill.
—Lo siento chicas, pero el trabajo nos llama—nos dijo Bill
—No hay problema, vayan.
Se dieron media vuelta y se fueron juntos, giré para hablar con las chicas que estaban sentadas en el sillón, en solo segundos dos manos me toman la cintura lo cual me tomó por sorpresa y me quedé inmóvil. Un susurro en cada uno de mis oídos me dejó sin aliento.
—No te vayas, por favor, esperanos—me dijeron en alemán Tom y Bill.
Quedé más inmóvil aún al reconocerlos, un calor comenzó a recorrer mi cuerpo estallando en mis mejillas, fue una sensación hermosa sentir sus voces pidiéndome que me quedara. Pero la magia se terminó con el flash de la cámara, Abril y Luz había captado el momento, otra vez. Me dí vuelta y ambos estaban dirigiéndose hacia el living en donde los periodistas los esperaban. Me costó un rato recuperar el aliento, me senté junto a las chicas sin aún poder reaccionar. Ambas hablaban hasta por los codos, no podían creer lo que habían visto. Estaban más que emocionadas fantaseando con los Twins.
—No te lo puedo creer, ambos están enamorados de ti!—me dijo Luz a los gritos.
—Por favor, baja la voz y no digas tonterías—le pedí.
—No son tonterías, Liza. Tu no les has visto las caras cuando te hablaron al oído—me dijo Abril mientras me mostraba la foto. Debo admitir que me alegró muchísimo que hayan tomado la foto, era un recuerdo inolvidable. Y tenían razón, ambos en sus rostros reflejaban algo más que amistad hacia conmigo. Pero yo no quería ser la chica entre los Twins. No podía permitirme eso. Desde un principio me sentí atraída por Bill y no voy a crearle falsas expectativas a Tom. Además como puede ser que ambos compitan por mí? Porque evidentemente eso están haciendo o van a hacer. Seré tan solo una apuesta para ellos? Un entretenimiento durante su gira? La primera conquista argentina? No, no podía pensar eso de Bill. De Tom no me extrañaría, ya que es lo que suele hacer, pero Bill...yo sé que él es distinto, lo sé. Mis pensamientos se esfumaron con una sacudida por parte de Luz.
—Y?—me dijo esperando
—Y, que??—pregunté confusa.
—Que fue lo que te dijeron?
—Ah, eso! Que no me vaya, que los espere—dije como si fuera poca cosa, mientras los miraba de reojo. Mis ojos en ese momento se cruzaron con los de Bill quién se quedó mirándome fijamente. No pude sostenerle la mirada, baje la vista porque sabía que me estaba sonrojando. Volví a mirarlo y me sonrió, de esa manera dulce que tanto me gustaba. Me transmitía tantos sentimientos su sonrisa. Era tan bella y pícara a la vez. No necesitaba nada más, con su sonrisa me daba todo. Inevitablemente me estaba enamorando, y eso me traería más de un dolor de cabeza.
Volví a mirar hacía el living de los TH, estaban felices con lo que les estaba pasando, charlaban totalmente relajados con los periodistas, se reían, posaban para las fotos, bromeaban entre ellos. Por un momento me sentí muy bien de ser parte de sus vidas, pero luego me sentí triste. Que les podía ofrecer yo? Un rato de distracción y nada más. No contaba con los medios económicos para viajar cuando tenga ganas de verlos o tengan ganas de verme, para asistir a sus shows. Que les podría dar yo que ya no tengan? No podría invitarlos a cenar, ni al cine, ni a bailar porque todo sería un caos.
Luz y Abril seguían hablando, estaban emocionadas como si a ellas les hubiera ocurrido lo del susurro al oído. Estaban felices por mí, pero no sabían que lo que yo menos sentía era felicidad. Tarde o temprano esto me iba a causar mucho dolor.

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