Music to ♥

domingo, 26 de febrero de 2012

Capitulo Nº 4 (3ra. parte)


—Segura? No me gustaría tener que dejar todo a mitad de camino—dijo apoyando su mano en mi nuca para que no me despegue de su cuello.
—Aguarda un momento—dije y sacando mi celular del bolsillo envié un mensaje de texto mientras él ahora besaba mi cuello. Mi cabeza explotó mientras aguardaba respuesta—Dice mi mamá que están paseando en carruaje, que tardaran por lo menos 2 horas en volver, que no me preocupe y me vaya a dormir. Si, a “dormir”—dije elevando las cejas mientras lo miraba. Me tomó por la nuca y me atrajo hasta que nuestros labios chocaron por un impulso de pura pasión y lujuria. Mis manos se perdieron en la piel de su espalda, aún húmeda por la ducha. Tomo mi rostro entre sus manos sin dejar de besarme. Me sentía eufórica y con muchas ganas de amarlo, de sentir sus manos en mi piel y su calor abrazándome. Me quite suavemente el vestido que llevaba quedándome en ropa interior. Suavemente sin separar nuestras bocas me fue llevando hacia el cuarto de baño en donde la bañera ya se había llenado.
—Te parece un relajante baño antes de continuar?—me dijo con sus ojos brillosos de.....pasión.
—Me encantaría—dije sonriente. Me quito la ropa interior mientras iba besando mi piel y mi vientre. Un escalofrío me recorrió.
—Así no me voy a relajar mucho—dije sonriendo.
—Es para mantenerte interesada y que no te duermas después de relajarte—dijo rozando mis labios con los suyos casi de manera imperceptible.
Entró en la gran bañera y me tendió la mano para ayudarme. Se quitó la toalla que lo cubría y se sentó detrás de mí. El aroma de las velas y la suavidad de la espuma te relajaban de manera instantánea. Tomo la esponja y comenzó a pasarla por mi espalda mientras acompañaba los movimientos con pequeñas caricias. Me sentía en un éxtasis total. Era tan hermoso sentirse así de querida y mimada. <Podría quedarme así, hasta que los twins nazcan>pensé y sonreí para mí.
—Te sientes mejor?—pregunto en mi oído.
—Si, gracias. Me hacía falta algo como esto. Me sentía dura como una piedra.
—Y lo estabas cariño, pero ya se están aflojando todos los músculos, quedate tranquila y relájate—y beso mis hombros.
Luego de unos minutos, me acomodé enfrente de él y me recosté apoyando mi cabeza en un pequeño almohadón. Cerré los ojos y me relaje con la música que comenzó a sonar. Sentí a Bill acercarse y tomar una de mis piernas por debajo del agua. Empezó a frotar de manera fuerte, para alivianar las tensiones que el peso me provocaba. Sentí puntadas de dolor, que rápidamente se convirtieron en placer. Hizo lo mismo con la otra pierna y luego se recostó apoyando mis pies en su pecho. Con ambas manos comenzó a masajear la planta de los pies y los dedos. El dolor era insoportable, pero sabía que luego de ello solo vendría relajo y placer.
—Amor, porque no me dijiste que estabas tan tensionada? Te hubiese hecho un par de masajes antes de ir a las consultas.
—No te preocupes, tampoco es para tanto. Mucho tiene que ver el tema de saber el sexo de los bebes, pero prometo relajarme un poco.
—Se siente bien?—preguntó mientras seguía masajeando mis pies.
—Increíblemente!!—respondí aún con los ojos cerrados.
—Ahora me toca a mí—dijo y tomándome de la mano me atrajo hacia él. Se recostó en el borde y me coloque sobre él de costado, como si me fuese a acunar. Apoyó su mano en mi vientre y me recosté en su hombro. Con una de las manos le acaricié la nuca, mientras ambos nos dormitábamos al son de la música. En eso los acordes de una canción que me hizo erizar la piel. Sin darme cuenta comencé a temblar y mis ojos se llenaron de lágrimas.
—Podemos salir del agua, siento frío—mentí, mientras estiraba el brazo para agarrar mi bata.
—Si, claro, déjame ayudarte—dijo Bill un poco sorprendido por mi repentina reacción.
—No, está bien, yo puedo—dije tratando de ocultar mi rostro, no quería que me viese llorar, pero me conocía demasiado bien.
—Hey! Que sucede?—dijo preocupado tomando mi rostro entre sus manos—Porque te pusiste así amor?
—Es que esta canción me trae recuerdos, tristes recuerdos y no pude evitarlo, sentí ganas de llorar—dije casi sin poder contener las lágrimas. Me abrazó fuerte y comencé a llorar como una niña pequeña. No entendía que me sucedía. Bueno....en realidad lo sabía.
—Me vas a contar porque te pone tan mal esta canción? No es una de tus antiguas bandas favoritas?
—Si, lo sigue siendo—dije recapacitando que el cd puesto era de él. <Porque tenía ese tema?>pensé—Después que nos separamos, Vico quiso levantarme el ánimo y me contó que está banda se había vuelto a reunir después de 10 años. Yo recuerdo que era pequeña cuando se había separado, pero los escuchaba igual porque se habían puesto muy de moda.
—Como se llamaban?
—IKV.
—Si, ahora recuerdo. Había leído algo en internet y vi las fotos y videos en tu blog.
—Bueno, el tema es que Vico consiguió las entradas, porque el recital fue gratuito, pero debías contar con entradas. Y viaje a Argentina, clandestinamente, a verlos. El show fue hermoso, porque me retrotrajo a mi infancia/adolescencia. El sentimiento fue de lo más intenso. En un momento del show comienza a sonar los acordes de esta canción, la cual no recordaba. Mientras filmaba, me dedique a prestar atención ya que solo cantaba Dante y sabes mi debilidad por él—dije sonriendo de costado.
—Sí, lo sé. Después aclararemos ese punto—dijo bromeando.
—El tema es que cuando empecé a escuchar su letra, inmediatamente me sentí identificada con todo lo que me estaba sucediendo contigo. No sé exactamente porque, pero sentía como que tú me la cantabas. A partir de ese día, llevo el video de ese momento en el celular y me dedique a torturarme todas las noches mirándolo o escuchando la canción ya que después de buscar entre las cajas del desván, encontré los cds originales.
—Aún tienes guardados los cds?
—Si, imaginate que era una banda que adoraba.
—Y nunca habías escuchado esa canción?
—Probablemente si, pero era muy chica y me interesaba solos los temas más funky, más bailables. Después de ese día, se volvió una obsesión y cuando venía a darme un baño para relajarme, solo escuchaba esa canción una y otra vez. Después de un tiempo me hice un poco inmune, y los dos recitales que vi de ellos en Miami, los disfrute un poco más. Igual me hacía llorar escucharla en vivo, era inevitable. Cuando volvimos a estar juntos deje de escucharla porque me hacia sentir todo ese dolor que sentía al estar sin ti.
—Pero la banda aún la escuchas, verdad? Porque he encontrado el cd puesto en mi camioneta en varias ocasiones.
—Si, la banda me sigue gustando mucho. Hoy fue la primera vez en casi 3 años que volví a escuchar la canción y todos esos recuerdos afloraron en mí. Y me da mucha bronca, porque es una hermosa canción y me gustaría poder escucharla sin llorar!!
—Tengo una idea—dijo quitando el cd del equipo del baño—Ven—y me tomo de la mano llevándome al living. Puso el cd en el equipo, busco la canción y dio play.
—Que haces?—le dije confundida mientras me abrazaba.
—Bailando contigo “nuestra” canción. Quiero que, a partir de hoy, ésta sea nuestra canción para todo. La que nos identifique como pareja, la que escuches cuando me extrañes, la que te dedique para decirte cuanto te amo....
—Pero nuestra canción es Sacred—dije interrumpiéndolo.
—No, Sacred y Alien son tus canciones. Son las canciones que yo escribí para explicarte mis sentimientos. Esta es NUESTRA canción—resaltó—Quiero que cuando la escuches sientas que estamos juntos, que yo también estoy pensando en ti sin importar la distancia que nos pueda estar separando.....y no me importa si lloras, siempre y cuando esas lágrimas signifiquen felicidad y no sufrimiento.
—Porque?—le pregunté.
—Porque, que?—preguntó confundido.
—Porque tienes ese don de convertir todo en algo bello, de hacerme cambiar lágrimas por sonrisas, tristeza por amor?
—Por que te amo y quiero verte bien. Te hice sufrir demasiado y me juré que jamás te vería llorar por mi culpa, otra vez.
—Te amo con locura—le dije y me apoyé en su hombro. Me rodeo con sus brazos y me cantó al oído.
—“Y en secreto se inundaba el bosque, donde vimos crecer aquella flor. Te bese y me rogaste que te amara.....ruégame otra vez. Ruégame”—cantó en un español a lo Bill.
Levanté la cabeza y lo miré extrañada, como era posible que se supiera la letra?? Y en español???
—Si, la conozco—confesó—La vi en tu blog. Me imagine que significaba algo para ti y en ese momento quería tener algo en común contigo, por eso la conseguí y la escuche. Era lo único que me unía a ti, después de que me devolviste los anillos.
—Y porque nunca me contaste esto?
—No lo sé, no se había dado la oportunidad. Escuchaba la canción mientras leía tu novela y me hacía sentir más cerca de ti. Todo dolía menos en ese rato—dijo sonriendo de costado. Pude ver el dolor reflejarse en sus hermosos ojos.
—Bueno, ahora me va a gustar más porque la canta Dante y la cantas tú—dije y volví a apoyarme en su hombro hasta que la canción termino.
Por momentos me dormitaba. Cuando logre unos minutos de lucidez, descubrí que me encontraba acostada junto a Bill. <No recuerdo haber llegado aquí. Quién me peinó el cabello húmedo?>pensé. El acariciaba mi cabello con la mano que había pasado por debajo de mi cuello y con la otra acariciaba mi vientre. Podía aún escuchar música de fondo. Era Ruégame (nuevamente) y Bill le cantaba a los Twins. Cuando terminaba pasaba los temas hasta encontrar otro tema lento como Abismo o Ninja Mental. Me gustaba escuchar su rara fonética. <Así seguro me escuchaba yo intentando cantar en inglés o alemán cuando no dominaba el idioma> me dije y sonreí.
—Te sabes todos los temas—le dije suavemente.
—Es que Tom se cansó de escuchar siempre los mismos temas y tuve que cambiar. También me sé  Mujer Amante, Solo para amarte y Talismán de Rata Blanca como también alguna que otra de 30STM. Lo que logra el amor!!—dijo, suspiro y luego rió.
—Y todo para solo sentirte más cerca de mí? Eres increíble—dije suspirando. El sueño me estaba ganando. Beso suavemente mi frente. Quise devolverle el gesto pero me sentí ir.
—Descansa cariño, los twins ya se durmieron—dijo y apagó la luz.
Me acerque más a él. Necesitaba sentirlo, de ser posible meterme dentro de su cuerpo. Fundirnos y ser uno solo. Era un sentimiento que me nacía y me desesperaba no poder calmar o saciar. Con él siempre era más. Parecía que nunca alcanzaba. Hundí mi rostro en el hueco de su cuello y su fragancia me fue llevando despacio hacia la tierra de los sueños.

jueves, 23 de febrero de 2012

Capitulo Nº 4 (2da. parte)

Me incorporé para limpiarme y luego abrazarme con Bill y Tom. La emoción me explotaba en el pecho. Me sentía flotar en una burbuja. A Bill y Tom no se les borraba la sonrisa del rostro. Pasamos al consultorio nuevamente y allí el Dr elaboró el informe. Luego me hizo el chequeo de rutina: toma de presión, peso, medidas y unas cuantas cositas más. Me reforzó la dosis de calcio y hierro y me dijo que debía ver al médico en Alemania en un mes. Me dio una copia de mi historia clínica para que se la entregue a mi nuevo obstetra.
Salimos tan efusivos y emocionados que casi olvidamos que debía ir de la Dra. Bonet. Eran las 4.45pm por lo que llegaba a tiempo. Mientras yo estaba en la terapia, Tom y Bill se quedaron en el centro dando unas vueltas.
—Hola Lizzie, ponte cómoda—me dijo con una sonrisa.
—Gracias—dije y suspiré.
—Noto que estás por demás contenta. Quieres hablar de ello?—me preguntó curiosa.
—Eeeemmm! Si, porque no? Vengo del consultorio del Dr. Mars y nos acaba de confirmar que vamos a tener una niña y un niño—dije sonriente. Ya sentía puntadas en los músculos de la mandíbula.
—Por dios!—dijo asombrada mientras se paraba a abrazarme—eso es una excelente noticia. Felicidades, Lizzie!
—Gracias! No puedo pensar en nada más en este momento.
—Bueno, hablemos de ello, entonces. Cuéntame como reaccionó Bill.
—Increíble! Me tenía tomada de la mano muy fuerte. Estaba muy ansioso y cuando dijeron que uno era niño pude ver lo feliz que estaba, pero nada se comparó a su carita cuando le dijeron que el otro bebé era una niña. Los ojitos le brillaban y la sonrisa estuvo en sus labios estampada hasta hace un rato. Inclusive lo pesque pensando y sonriendo. El siempre quiso una princesita para mimar y cuidar. Es muy sobreprotector. No significa que al niño no lo cuide, pero no sé, siento que va a tener una conexión especial con ella.
—Es normal, siempre el padre tiene mejor relación con las niñas y las madres con los niños. Eso no significa que quieran más a uno u a otro. Es algo que se dá naturalmente. 
—En cambio Tom está encantado con su ahijado, aunque se que la niña va a ejercer un cierto poder sobre él, va a ser su debilidad aunque ahora no quiera reconocerlo—dije sonriendo.
—Y tú como te sientes?
—Yo? Más feliz no puedo estar. Que los twins estén sanos y creciendo bien, para mí es suficiente, no me importa si son de igual o distinto sexo. Son mis hijos, más no puedo desear.
—Y los miedos y pesadillas?
—He tenido la semana pasada alguna que otra, pero más tranquilas. Esta semana con el tema de develar el sexo de los twins casi ni recordé las pesadillas. Espero poder seguir manejándolo de esta manera. Igual sé que van a volver, aún no me liberé por completo.
—Que hayas podido reemplazarlas por algo que ocupa tu cabeza en este momento y que es muy importante, como los twins, es muy bueno. Es un gran avance porque significa que ya no te dominan como antes. Estás ejerciendo un leve control sobre ellas. Va a llegar un momento en el que tu control va a ser tan grande que ya no las tendrás. Me alegra mucho que antes de irte estemos avanzando tanto.
—Ese también era uno de mis miedos. Irme sin haber solucionado parte de mi problema. Lo único que ruego, es que no me cueste hablar con la Dra. Netta, sino implicaría un retroceso y realmente quisiera culminar el embarazo relajada y en paz.
—Despreocupate, te vas a sentir muy a gusto con ella. Nos parecemos bastante. Ella ya esta casi en tema. Solo queda una última charla y sabrá todo acerca de ti como para poder empezar a trabajar en las sesiones.
—Gracias, Dra. Ha sido de mucha ayuda para mí este último tiempo.
—Por nada Lizzie.
—Adiós—dije despidiéndome y saliendo de su consultorio. Una vez en la calle, me crucé con 2 paparazis que me fotografiaron mientras caminaba hacia donde habíamos estacionado el auto de Valeria. Bill y Tom no estaban, por ello los llamé al celular. Me pidieron que los aguarde que estaban volviendo. Mientras aguardaba a que aparecieran, llamé a Emilse para saber como estaba las cosas en la oficina. Estuve hablando con ella cerca de 30 minutos, cuando a lo lejos pude divisar a Bill y Tom acercándose con las manos ocupadas por grandes cantidades de bolsas. Me despedí de Emilse y me pare en medio de la vereda con las manos en la cintura en forma de asa.
—Se puede saber donde estaban?—les pregunté con el seño fruncido cuando estaban a pocos metros de mí.
—No aguantamos la tentación y fuimos a comprar cositas para los twins—dijo feliz Tom.
—Y para la mamá también—dijo Bill sonriendo.
—Son peor que las chicas uds!—dije negando con la cabeza.
Mientras guardaban las bolsas en el baúl, subí al auto. Los twins comenzaron a moverse como nunca. Tenían hambre. No me había dado cuenta, pero ya eran cerca de las 7pm y no había probado bocado desde el almuerzo. Apoyé mi mano en el vientre y les hablé para que se calmaran.
—Que sucede, Alien? Estás bien?—preguntó Tom cuando subió al auto.
—Cariño, pasó algo, te duele algo?
—No, los twins tiene hambre y están inquietos.
—Hambre? No has comido nada desde que dejamos el departamento?
—No—dije negando con la cabeza.
—Amor, no puedes estar tantas horas sin comer! Tienes que tener siempre algo en el bolso. Un paquete de galletitas o barritas de cereales. Tom, frena en algún drugstore que ya le compro algo.
—No hace falta, llegamos y como.
—No importa, Tom hazme caso.
—Si, hermanito—dijo mientras arrancábamos.
Esa noche mis padres salieron a cenar solos y a caminar un rato. Tom se fue a dormir temprano, aparentemente la emoción vivida con los twins lo había dejado agotado. Bill se estaba duchando y yo me había puesto a mirar más detenidamente los regalitos que ambos les habían comprado. Una prenda más pequeña y más hermosa que la otra. Inclusive habían hecho imprimir 2 remeritas: “La princesa de Papá” y “Fachero como el padrino”. Me reí tanto imaginando a Tom paseando con su ahijado usando esa remerita. <Iba a ser un imán para las chicas>pensé y volví a reir. Cuando Bill salió, estaba terminando de acomodar la ropa en las bolsas para que no se ensucien.
—Ya puse a llenar la bañera—me dijo.
—Gracias, amor!
—Y prendí unas velas de uva para que te relajes un poco. Te gusto tu regalo?—preguntó mientas se acercaba y me abrazaba por detrás, apoyando sus manos en mi vientre y su mentón en mi hombro.
—Me encanta—dije tomándolo en la mano desde mi cuello. Era una cadenita de oro con dos dijes unidos, una niña y un niño que representaban a los Twins.
—Solo faltaría grabarles el nombre y la fecha de nacimiento.
—Hablando de nombres, has pensado alguno?
—Me gustaría que tengan un solo nombre y que los dos compartan las iniciales.
—Si, sería genial!—respondí.
—Hoy leí un nombre que me gustó para nuestra princesita que representará todo lo que es.
—En serio,? Cual es?—pregunté curiosa.
—Dhiva, con h después de la D—dijo sonriente.
—Nuestra princesita Dhiva.....Dhiva Kaulitz, me gusta mucho como se oye—dije sonriendo y luego reí.
—Porque te ríes?
—Porque el nombre que me gusta para nuestro príncipe no es muy distinto—dije—Me gusta Dhira, con h después de la D—y volví a reir.
—Dhiva y Dhira Kaulitz.....no es genial?—dijo feliz acariciando mi vientre.
—Entonces serán Dhiva y Dhira Kaulitz—y nos fundimos en un beso suave que se tornó pasional.
—Están tus padres—dijo Bill, separándonos. Desde que mis padres llegaron no habíamos estado juntos. Me daba como un poco de pudor pensar que estaban en la otra habitación, aunque no escuchasen nada. Pero con la revolución hormonal del embarazo me sentía más.....más.....insaciable, por decirlo de manera elegante. La Dra. Bonet dice que es normal, y que se debe a la inseguridad que sentimos las embarazadas ante la transformación del cuerpo. Al ver todos los cambios que sufre, se siente miedo al rechazo y al desamor, lo cual le sucede al 80% de las embarazadas y por eso necesitan mimos extras. Pero nada más alejado de la verdad. Bill es todo lo que necesito y me brinda todo lo que quiero, hasta mis caprichos y antojos extravagantes. No me puedo quejar, pero tampoco puedo evitar sentirme de esta manera. Tengo todos los sentidos y sentimientos agudizados al 200%. Si antes me derretía con su sonrisa, ahora le quiero saltar encima y hacerle el amor. Es incontrolable. Pero tengo que entender también que para el pude ser muy raro estar conmigo y mi prominente vientre, por lo que a veces no insisto mucho....aunque jamás me rechazó y si lo hizo fue por los twins. Los hombres tienen ese maldito e injustificado miedo a que le suceda algo a los bebes cuando se mantienen relaciones. Pero bueno......lo entiendo, o por lo menos trato.
—No están....aún no han llegado—digo mientras bajo con mi boca a su cuello. Pude sentir como un suave temblor recorrió todo su cuerpo.

lunes, 20 de febrero de 2012

Capitulo Nº 4 (1ra. parte)

Narrado por Lizzie

Ya habían pasado casi 3 meses desde que Valeria se había ido. La última noticia que había tenido de ella fue hace 2 días atrás cuando me llamó para preguntarme si tenía fecha probable de parto. Y debo reconocer que me sorprendió muchísimo. Habíamos hablado solo 2 o 3 veces en este tiempo. Según ella, estaba tratando de ponerse al día con su puesto y eso le implicaba trabajar hasta tarde incluidos los fines de semana. No sé porque en principio dudé, pero después recordé como era trabajar en Fun4Life y me dí cuenta que estaba en lo cierto. Inclusive yo me encontraba muy atareada con el tema del libro y sin estar trabajando para Helen. Simplemente iba 1 o 2 veces por semana para controlar o resolver alguna cuestión, pero Martin y Emilse estaban más que cancheros con el tema. 
Un intenso aroma a café me sacó de mis pensamientos. Puse la mesa y con un fuerte: “El desayuno está listo” les avisé a todos. Los primeros en aparecer fueron mis padres.
—Buenos días cariño. Buenos días mis twins—dijo mi madre mientras me daba un beso y acariciaba mi vientre.
—Buenos días mamá. Como dormiste?
—Muy bien y tú?
—Bastante bien por suerte.
—Hola cielo!—dijo mi papá—Como están mis nietitos?—preguntó.
—Bastante molestos. No pararon de patear en toda la noche.
—Me parece que saldrán más deportistas que el padre y el tío—dijo riendo.
—Yo creo que sí.
Mientras les servía el café y las tostadas, golpean a la puerta y abren. Era Tom, que como todas las mañanas de los últimos dos meses, venía a desayunar con nosotros. En realidad se la pasaba más aquí que en su departamento, pero como mis padres habían venido a visitarme y se iban a quedar unos días, se fue nuevamente al suyo.
—Tommy, ya estaba por llamarte. Como estás?
—Bien—dijo mientras saludaba a mis padres—Se calmaron?—preguntó mientras tocaba mi vientre y se asombró al sentir como se movían.
—Creo que eso responde a tu pregunta—le dije riendo.
—Bill?
—Estaba terminando de ducharse—y no terminé de decirlo que apareció.
—Buenos días—saludó y se acercó a besarme. Cuando posó sus suaves labios en los míos, un leve escalofrío recorrió mi columna. Me sentí rara, pero bien. Me sentí como cuando nos besamos por primera vez. Aparentemente percibió mi reacción porque cuando nos separamos me sonrió como entendiéndome. Lo miré y lo abracé muy fuerte. Desde el 5to mes de embarazo, los sentimientos y la sensibilidad emocional estaban a flor de piel. Era como que todo lo sentía mucho más intensamente. Cada caricia o beso o sonrisa de Bill me desarmaba por dentro. Si bien ese fue el efecto que él tuvo siempre en mí, sin importar el tiempo que llevábamos juntos, ahora era mucho más fuerte. Cuando me miraba son su gloriosa sonrisa dibujada en los labios, me dolía, me sentía morir. Literalmente. No entendía el motivo. Supuse que mi estado era el culpable, pero así y todo me encantaba sentirme de esa manera. Era como despertarme de un largo sueño con los sentidos muy agudizados.
Bueno, bueno, que me van a arruinar el desayuno—bromeó Tom y nos sentamos los 5 a desayunar.
Venía trabajando casi todas las noches con Patrick y realmente quería descansar. Pero como siempre, Bill no podía estar sin darme sorpresas, y trajo a mis padres por unos días para que me hagan compañía antes de que nos vayamos a Alemania. Habíamos decidido irnos cuando entrara en el 7mo mes y no nos quedaba mucho tiempo. Por eso también venía trabajando con Patrick sin parar, así dejaba todo casi listo y durante los próximos meses me dedicaba a estar más relajada.
La casa que Bill y Tom compraron en Hamburgo ya estaba disponible para mudarnos. La semana que viene empezaríamos a mandar algunas de nuestras cosas. (Dejaríamos los muebles básicos como para poder alquilar los departamentos) Era bastante grande. Contaba con 2 habitaciones en suite, una para Tom y la otra para nosotros, y varios cuartos extras. De los cuales 2 eran para los twins. Si eran de diferente sexo tendrían cada uno el suyo y sino quedarían como cuarto de juego o vestidor. Los otros serían para huéspedes. También contaba con un gran living, una amplia cocina comedor y una habitación que quedaría de oficina y que estaba unida al living por una arcada.  En el fondo había un enorme cuarto que los chicos ambientarían como estudio de grabación. Contaba con un amplio fondo lleno de árboles y plantas y una pileta con jacuzzi. A un costado estaba el gran quincho con parrilla y una pequeña casita para la gente de servicio. Al frente teníamos un amplio jardín con un árbol muy grande y antiguo con una hamaca y a un costado estaba el inmenso garaje para 4 autos, lo cual me pareció exagerado.  Mi auto fue vendido. Los Audis de los Twins fueron entregados a la concesionaria la cual les proveerían de los mismos en Alemania.....sin pagar un solo euro. (A eso yo llamo saber hacer negocios....publicidad a cambio de comodidad) por lo que un garaje simple hubiese sido suficiente. Frente al portón del garaje había un  aro de básquet, seguramente idea de Tom.
Mi madre ya me había advertido que cerca de la fecha de nacimiento se instalaría con nosotros y Bill me contó que Isobel haría exactamente lo mismo. Por un lado me encantaba sentirme cuidada y amada, pero por el otro quería tranquilidad. Ya bastante grande era el cambio de casa, de país, de terapeuta y de médico <como para tener gente mandándome e imposibilitándome hacer cosas como si estuviese inválida>pensé y reí, porque en realidad ellas no eran así. Yo estaba demasiado sensible.
—Cariño—dijo mi madre mientras me ayudaba a lavar los trastos del desayuno—quieres que te ayude a empacar algunas cosas?
—Tienes ganas? No prefieres irte a pasear con papá?—dije.
—Podemos salir por la noche, va a estar agradable para ir a caminar un rato.
—Ok. Termino acá y te digo que puedes ir guardando.
—Alien a que hora debes ver a la Dr. Mars?—preguntó Tom.
—A las 3.20pm.
—Y al Dra. Bonet?
—A las 5pm. Porque?
—Porque tengo el coche de Valeria y puedo llevarte sin que nos reconozcan.
—El coche de Valeria!—exclamé—Me había olvidado que lo tenías.
—Por el momento estará acá. Cuando nos vayamos lo dejaré en la agencia, Vale lo quiere vender.
—Entonces tiene decidido no volver....—afirme con voz baja.
—Así parece—dijo Tom poniendo la boca de costado.
—Quizás es lo mejor o lo que debía ser—dijo mi mamá.
—Si, puede ser—respondí con la vista fija en la nada.
—Bueno terminemos aquí así me muestras lo que hay que empacar y me voy a comprar algo para preparar el almuerzo.
—La heladera esta llena de comida!—exclamé.
—Pero ninguna es casera como mi lasaña—dijo sonriendo. Sabía que extrañaba mucho su comida....sobretodo la lasaña de verdura y muzzarella.


A las 2.50pm estábamos partiendo con Bill y Tom a la consulta con el Dr. Mars. Hoy me volverían a realizar una ecografía y podría saber el sexo de los Twins. Yo no tenía preferencia, pero tenía muchas ganas de que fueran una niña y un niño. <Una princesa para papi y un príncipe para mami>pensé y reí. El Dr. Mars estaba atendiendo un parto, por lo que se demoró un poco. Le envié un texto a la Dra. Bonet para informarle, pero igual teníamos tiempo. Seguramente llegaríamos en horario.

—Buenas tardes—nos saludo el Dr—disculpen la demora, pero estaba atendiendo un parto que no estaba previsto.
No hay problema. Todo salió bien?
—Si, un hermoso niño de 3500kgs.
—Oh, que bello!—dije sonriendo.
—Bueno, vayamos a la sala de ecografías así empezamos.
—Ud me hará la ecografía?—pregunté, ya que siempre lo hacía el Técnico.
—Si, Jared está en un curso y no vino. Pero quedate tranquila que se como se hace—dijo riendo.
—Fue solo curiosidad, no estaba poniendo en tela de juicio sus habilidades—dije acostándome en la camilla.
—Bueno, esto ya sabes que va a estar frío—dijo mientras la piel se me erizaba al contacto del gel en mi vientre.
—No me acostumbro más.
—Listo, comencemos—dijo mientras desparramaba el gel con el cabezal del equipo—Aquí están sus dos cabecitas—dijo y congelo la imagen para poder marcar con flechas el diámetro—Aquí está un fémur y aquí está el otro—y volvió a congelar la imagen para medir—estos son sus corazoncitos latiendo a un ritmo muy normal—dijo sonriendo. Bill apretaba mi mano. Cuando lo miré pude notar que la felicidad ocupaba todo su rostro. Una enorme sonrisa estaba estampada en sus labios y parecía imborrable. Tom estaba a su lado y miraba asombrado. Él nunca había venido a una ecografía con nosotros.
—Que opina el tío?—dije mirándolo.
—Está seguro que eso es el fémur, Dr?—dijo y reímos todos—es increíble poder verlos crecer dentro de tu cuerpo. No pensé que iba a ser tan.....tan emocionante—dijo sonriéndome.
—Bueno, esta todo más que perfecto—dijo mientras imprimía las fotos para realizar el informe—Quieren saber el sexo?—preguntó mirándonos.
Bill y yo nos miramos. Las ansias me dominaban y sabía que no podía esperar más.
—Yo sí quiero saber—dije.
—Yo también—respondió Bill y ambos miramos a Tom.
—Emmmmmm.....bueno, si, yo también—dijo Tom riendo.
—Bueno, veamos......este que está aquí es el más grande de los dos bebes y es.....—decía mientras trataba de descifrar lo que la pantalla le mostraba—si, es 100% un niño—culminó. Apreté muy fuerte la mano de Bill quién me beso suavemente la frente.
—Vio? No era el fémur—volvió a bromear Tom.
—Allí esta tu ahijado, Tom—le dije y sonreímos.
—Y aquí está el más chiquito de ambos y es......—y volvió a dejarnos con la intriga por unos segundos—es una pequeña niña. Felicitaciones tienen una hermosa y saludable parejita—dijo mirándonos satisfecho.




jueves, 16 de febrero de 2012

Capitulo Nº 3 (3ra. parte)

NARRADO POR TOM

—Creo que debemos hablar—dijo Valeria mostrándome la carta.
—Yo creo que sí—dije y me volví a sentar en el sillón junto a ella.
—Esto....eemmm....pasó que.....—titubeaba.
—Vale, calmate y dime la verdad—dije tomándola de las manos.
—Ok—dijo y suspiró para comenzar—Antes de comenzar a trabajar para Helen yo había aplicado para hacerlo en GMB, pero al no tener estudios, mi solicitud fue rechazada. Por mucho tiempo me olvide de ello, inclusive cuando Helen me ofreció trabajo y estudios. Pero hace un par de semanas atrás, me enteré por Helen que la gente de GMB estaba haciendo averiguaciones sobre mí y según ella, solo significaba una cosa: Me querían contratar. Sin tener ni siquiera una idea de los motivos, igual lo hablamos con Helen y ella me dijo que de ser factible una propuesta, que no dude en aceptar. Este negocio era así, ella ya lo sabía. Desde que nos trajo a Lizzie y a mí sabía que en algún momento ibamos a tener mejores propuestas. Mismo ella lo hizo con Lizzie al ofrecerle los estudios. Pero bueno, todo fue una suposición. Esta semana cuando recibí la carta no lo podía creer. Le conté a Helen y sabía que tenía el visto bueno de su parte, pero no sabía que era lo que realmente yo quería. Aceptar implicaba, no solo dejar Fun4Life sino, dejar a Lizzie, dejarte a ti, dejar mi vida. Porque una vez que firmara contrato con ellos debía mudarme a México sin excusas para ocuparme del fuerte de sus negocios que son las bandas pop orientales, por ello debía también viajar a Asia una vez al mes o cada dos meses.
—Es una gran oportunidad de trabajo y de crecimiento para ti, porque no lo compartiste conmigo?—pregunté dudoso.
—Porque realmente no sabía si iba a aceptar, Tom. No es tan fácil dejar todo e irse. Yo no soy como uds que pueden permanecer lejos por meses. Yo necesito mis cosas, mi casa, mis amigos cerca. Pero después recordé que no tengo nada. Lizzie, que es la única gran amiga con la que puedo contar, esta comenzando una hermosa y nueva etapa junto a Bill, ya no tendríamos tiempo para pasar juntas como antes. Y tú....tú ya no eres el mismo. Nosotros ya no somos los mismos—dijo y sus ojos comenzaron a humedecerse—Hace un tiempo que no somos los mismos. Después de la convivencia las cosas cambiaron entre nosotros...
—Es que....—quise interrumpir pero no supe bien que decir.
—No es culpa de nadie, Tom. Las cosas se dieron así. Tú por mi hiciste cosas que jamás te creí capaz y para mi eso es mucho para agradecerte. Pero las cosas cambiaron y se nota....y realmente no se si quiero quedarme para seguir así, cuando una nueva vida me está esperando. No es que no te quiera. Sabes que te quiero mucho y que eres la persona más importante de mi vida, en este momento, pero no quiero seguir así.....no quiero hacerte perder tiempo esperándome cuando no sabemos si a la vuelta esto va a seguir funcionando.
—Perdóname, yo no quería que esto suceda. Te quiero muchísimo, Vale. Lo sabes, verdad?
—Si, Tom, lo sé y no te culpes. Los dos sentimos lo mismo. A los dos nos pasa lo mismo.
—No creo que sea así. Yo se que tu no te sientes así, lo dices para no hacerme sentir culpable. Yo soy el que cambió. Tú sigues igual conmigo. Yo cambié y no sé porque.
—Probablemente porque debiste hacer demasiado por mí y ya estabas cansado de aparentar ser alguien que realmente no eres. A ti te gusta salir con chicas, estar de fiesta en fiesta, sin compromisos. Y lo acepto y lo respeto. Y también te vuelvo a agradecer todo el esfuerzo y las cosas que hiciste para estar conmigo.
—No, eso no tiene nada que ver. Me encanta la persona que soy a tu lado, pero hay algo que desapareció, algo que no me hace estremecer como antes, algo que.....
—No sigas Tom, no quiero saberlo. Lo bueno es que nos entendimos y que las cosas son de común acuerdo. Pensé que iba a ser mucho más difícil de lo que ya es.
—Y que sucedió en la reunión de hoy al mediodía?—pregunté limpiando una lágrima de su mejilla.
—Hoy les dije que aceptaría el puesto con una sola condición y lo aceptaron. Mañana me llega el pasaje y en dos días más me voy. Mañana por la mañana preparo mis cosas y me voy a un hotel hasta el día de partir.
—Que? No, como te vas a ir? Este departamento es tuyo también. Cuando lo compre lo hice por los dos.
—No Tom, prefiero estar sola para ir desconectándome de todo sin que sea muy abrupto. Haré de cuenta que me fui de gira con Saturn—dijo sonriendo de costado.
—Estás segura?
—Si, es lo mejor. El resto de las cosas las dejaré en cajas y los mandaré a buscar una vez que esté ubicada. Yo solo me llevaré lo más necesario. Que harás con el departamento? Te quedarás a vivir aquí con Bill y Lizzie?
—Alien y Bill decidieron que los Twins nazcan en Alemania por lo que en menos de tres meses se irán. Me invitaron a vivir con ellos, quieren que esté cerca de los twins. Así que supongo que los departamentos los alquilaremos para no perderlos. Quizás a Helen le interese alquilarlos para algún próximo estudiante....no lo sé.
—Así que se van? Bueno, menos mal que mi condición incluyó 15 días, sino no me alcanzarían.
—15 días para que?
—Para ir al nacimiento de los twins. Pedí licencia para estar con Lizzie cuando nazcan los twins. Jamás me perdonaría no estar. Es mi mejor amiga.
—Por lo menos tu partida le va a afectar menos con esa buena noticia—le dije y nos quedamos mirándonos <Espero que estemos haciendo lo correcto>pensé y la abracé muy fuerte. Permanecimos así un rato, hasta que sentí que dejo de sollozar. Sabía que había aceptado el trabajo por mi culpa. Porque yo ya no era el mismo con ella. Si esto hubiese pasado hace un tiempo atrás, habría rechazaba la oferta sin pensarlo. Pero las cosas habían cambiado y mucho.
Esa noche intenté dormir en el cuarto de huéspedes, pero sentir a Vale llorar me partió el alma. Me sentía la peor basura del mundo. Estuve tentado de ir hasta su cuarto para consolarla y decirle que estaba todo bien, que no se vaya, que solucionaríamos lo nuestro, pero hacer eso era mentirle. Ni yo sabía si eso iba a ser posible.
Me levanté a las 8.30am y después de bañarme, desayuné. Me asomé a ver si Vale estaba despierta para prepararle algo, pero aún dormía profundamente. El llanto la había dejado agotada. A las 9.30am llamó por teléfono a Bill. Necesitaba contarle lo que había ocurrido.
—Hooolaaa—respondió una voz gruesa y pastosa.
—Bill? Estabas durmiendo?—pregunté.
—Estaba, pero ya no. Que sucede Tom?
—Necesito hablar contigo, anoche hable con Valeria.
—Esta todo bien?—dijo con un tono más serio.
—Algo así. Puedo ir? Alien duerme?
—Alien....—dijo e hizo una pausa—....se fue a ver a la Dra. Bonet y hacer unas compras, según la nota que me dejo—respondió—Me voy a bañar y desayunamos juntos.
—Deja la puerta sin llave que ya voy y preparo el café.
—Ok!—respondió y cortamos.
Tomé un papel y deje en la mesa de la cocina una nota para Valeria: “Estoy desayunando con Bill en su apartamento. Si necesitas ayuda con las cosas, por favor avisame. Tom”. La apoyé sobre el florero, tomé mis llaves y salí.
Subí los pisos por la escalera, pensando en lo raro que me iba a sentir esa noche solo, sin Vale. Cuando llegué al apartamento de Bill, entré y la familiaridad inundó mi cuerpo, golpeándome de manera abrupta pero placentera. Sabía que a pesar de todo me quedaba Bill. Siempre él estaría para mí, a pesar de mis malas decisiones. Eso era lo que deseaba que los Twins tuvieran. Esa unión, esa compañía, esa fidelidad. Sin importar absolutamente nada, nos teníamos el uno para el otro. Nuestro lazo de sangre era para siempre.
Fui hasta la cocina y preparé el café. Busque pan para preparar unas tostadas. Había cereal en la alacena así que preparé un desayuno como solíamos tomar de pequeños y que nos encantaba: Cereal con trozos de frutillas y leche. Café, tostadas con crema de maní y trocitos de banana y jugo de naranja. Bastante empalagoso y excedido de calorías, pero una vez cada tanto no nos afectaría.
—Recordando viejas épocas?—preguntó Bill cuando se acercó a la cocina.
—Necesito algo familiar, un poco de calor de hogar. Me siento perdido—dije.
—Ven, desayunemos y luego me cuentas que paso con Vale—me dijo y nos sentamos. Por unos largos minutos nos mantuvimos en silencio disfrutando el desayuno. Tantos recuerdos vinieron a mi mente que era como retroceder en el tiempo.
—Dios! Como extrañaba esto!—dije feliz.
—Deberíamos hacerlo por lo menos una vez al mes, como cuando éramos pequeños—respondió Bill con los ojos brillantes.
—Creo que después de esto no podré moverme por varias horas—le dije y reímos—Te cambio de tema, porque Alien fue hoy de la Dra. Bonet?
—Porque anoche tuvo una pesadilla bastante fuerte y necesitaba hablar con ella.
—Pero se supone que eso es bueno, que esta abriéndose y dejando sacar todo lo que tenía oculto.
—Si, es bueno, pero no deja de ser doloroso. Ojala pudiera hacer algo para que no tenga que sufrir tanto. Y más en su condición, no quiero que nada la afecte ni afecte a los Twins. Se supone que el embarazo debe ser una experiencia hermosa, no traumática.
—No va a ser traumática Bill, ella se siente contenida, amada y sobre todo feliz por la llegada de los Twins. No digo que todo esto de las pesadillas no sea desagradable, pero si colocas las cosas en la balanza, tiene más para ganar que para perder.
—Si, lo sé. Pero me parte el alma verla despertar llorando desconsoladamente. Lo peor es saber que estoy a su lado y no puedo hacer nada para evitarlo.
—Bueno, dejemos de hablar de tus penas que yo necesito hablar de las mías—dije riendo mientras levantaba las cosas para lavar.
—Deja, ponlos en el lavavajillas.
—Ok—dije y las fui poniendo allí, programé y me senté en el sillón.
—Bueno, cuéntame que sucedió con Vale. Tu cara no muestra signos de felicidad.
Le conté todo con lujo de detalles. Quería que supiese todo como si hubiese estado allí. Su opinión no cambiaría las cosas pero por lo menos me diría si mi decisión fue la más acertada o la más errada. Estuve hablando cerca de 45 minutos sin parar con Bill totalmente concentrado e inmerso en mi historia. Por momentos pude ver los cambios de estado en su rostro y en sus ojos.
—Y? Crees que hicimos bien en dejar las cosas así?
—No es la forma en que yo resolvería las cosas, pero creo que han hecho bien. Quizás esta separación los ayude a darse cuenta si realmente se aman.
—Te parece?
—Yo creo que sí. Porque ahora ya no los une nada y no saben si se van a volver a ver, de esa manera si realmente deben estar juntos, la distancia despertará el miedo a perderse mutuamente y volverán. Y si no hay ese sentimiento es porque no están destinados y puede sobrevivir el uno sin el otro.
—Es un punto de vista que no había tenido en cuenta—dije satisfecho.
—Ves? Por eso debes venir a hablar conmigo....siempre—dijo riendo.
—Crees que alguna vez encontraré a la persona que me llene por completo? Es decir, existirá esa persona para mí? Habrá algún Alien buscándome, allí afuera?
—Obvio hermano, todos tenemos nuestra mitad. Recuerda que en su origen cada alma completa habitaban en un solo cuerpo y que como castigo por su vanidad y egoísmo fueron divididas en dos alojándolas en cuerpos distintos obligándolas a buscarse por el resto de la eternidad. Quien encuentre a su otra mitad conocerá lo que es al amor y la felicidad eterna.
—Pero al ser gemelos idénticos, no compartimos nuestra alma? Cada uno tiene la suya, verdad?
—Si, Tom. Nosotros compartimos muchas cosas pero no el alma. Cada persona, cada cuerpo tiene su propia alma—dijo como hablándole a un niño pequeño. <Yo creo que se esta burlando!>pensé y reí.
—Porque me es tan difícil encontrarla? He conocido a tantas chicas y nada....en cambio tú a la primera que conoces realmente, después de mucho tiempo, resulta ser tu alma gemela.
—Todo depende de uno, Tom. Yo siempre estuve buscándola y siempre presté atención a cada detalle y a cada chica que veía en la calle. Tu solo pasas todo de largo, quizás tu alma gemela paso por tus sábanas, pero como nunca miraste con atención, siguió su camino.
—Y si nunca la encuentro, pero si encuentro una persona con la que me guste estar y quiera?
—Podrás seguir buscándola en otra vida. A mí me toco encontrar a Alien en esta vida, probablemente han pasado muchas vidas antes en las que me casé o me enamoré, pero no eran mis almas gemelas y por eso vuelvo a tener oportunidad.
—Y ahora que la has encontrado que crees que sucederá?
—Y ahora yo creo que volveremos a nuestro punto de origen, al lugar de donde venimos y de donde nunca debimos ser sacados. Formaremos nuevamente una sola alma para toda la eternidad.
—Si no te conociera, te diría que estas completamente loco, pero......me gusta tu forma de pensar—dije riendo y entró Alien cargada de bolsas.


viernes, 10 de febrero de 2012

Capitulo Nº 3 (2da. parte)

Antes de ir a casa pasé por la oficina. Helen no estuvo muy contenta con mi decisión, pero cuando le dije que trabajaría free lance para ella o quién me contrate enseguida me dijo que quería que siga haciéndome cargo de Saturn, luego del nacimiento de los gemelos. Lo cual acepté, siempre y cuando Evan y los chicos estuviesen de acuerdo. Con respecto al entrenamiento de Emilse y Martin, estuvo de acuerdo y comenzaríamos cuanto antes. Llegué al edificio a las 12 pm, cargada de compras. Por suerte aún estaba, en el estacionamiento, el carro que el encargado había dejado para mí. Cargué todo y subí al ascensor. No sabía si pasar a ver a Tom primero o ir a ver a Bill. <No, llevo las cosas y luego voy a buscar a Tom>pensé. Al abrir la puerta del departamento me encuentro con Bill y Tom sentados en el sillón hablando. Por la expresión en el rostro de Tom las noticias no eran muy buenas.
—Cariño, déjame ayudarte—dijo Bill parándose al verme entrar.
—No, estoy bien. Tengo mi carrito—dije riendo—quedate charlando con Tom. Yo acomodo esto y me voy al cuarto así los dejo charlando tranquilos.
—No seas tonta, cuñada. Puedes quedarte. Le estaba contando lo que sucedió con Valeria. Anoche hablamos—dijo bajando la vista.
—Y por lo que puedo notar en tu rostro, no fue bien, verdad?
—Es triste, pero creo que es un beneficio para los dos. Si debemos estar juntos, el destino se encargará de volver a unirnos, verdad? Como ocurrió con uds.
—Si, eso es cierto—le dije sonriendo para tratar de alivianarle la carga—Valeria como esta?
—Lo tomó mejor que yo. Creo que ella ya lo tenía asumido o pensado.
—Quieren almorzar? Compré Sushi. 
—Si, déjame ayudarte—volvió a insistir Bill.
—Cariño, por favor, quedate sentado. Estoy embarazada pero puedo hacer cosas como alcanzarte el almuerzo—dije algo molesta.
—Ok, ok. No te enojes—rió elevando los brazos y volviéndose a sentar.
Preparé una bandeja para los dos y les serví el almuerzo en el living.
—Gracias Alien—sonrió Tom—Tú no almuerzas?
—En un rato, aún no tenemos apetito—respondí tocando mi vientre—Sabes si Valeria está?
—Si, está preparando sus cosas.
—Como preparando sus cosas? Ya se va?
—No, viaja en 2 días, pero se va a ir a un hotel. Ofrecí dejarle el departamento, pero no quiso.
—Ahora vuelvo—dije y cerré la puerta tras de mi bastante furiosa. Ni siquiera esperé el ascensor. Bajé rápidamente por la escalera y una vez frente a su puerta golpeé bastante fuerte.
—Li.....Lizzie—dijo sorprendida y titubeante.
—No pensabas decirme que te ibas? Pensabas desaparecer sin decir absolutamente nada?—le reproche entrado sin ser invitada.
—Espera Lizzie, te estaba por contar esta tarde, pero.....pero primero quería terminar esto. Me voy a un hotel, no me puedo quedar.
—Quiero saber que paso.
—No te contó Tom?
—No, recién llegué al departamento y estaban charlando entre ellos. Me dijo que te ibas y vine a verte.
—Bueno, siéntate. Te voy a contar que sucedió.
Habló cerca de 45 minutos sin parar. Me dio escalofríos la naturalidad con que se tomó todo. Evidentemente Tom tenía razón, ya tenía todo muy planeado. Pero no podía juzgarla, casi podía entenderla. Se había dado cuenta que las cosas con Tom se habían desgastado y el trabajo de GMB había caído en el mejor momento. Sería un refresh para ella y Tom. Y si realmente debían estar juntos, el destino lo volvería unir tarde o temprano.
Me puse muy triste. Valeria fue mi primera amiga cuando llegué a NY. En realidad fue mi única amiga. Emilse, Paulina y alguna que otra chica de las clases también lo eran. Pero Valeria era la única que me conocía aquí. Ella sabía casi tanto como Luz y no quería alejarla de mi vida ahora que estaba pasando por mi mejor momento. Quería tenerla cerca cuando nacieran los twins y cuando ellos crezcan. Quería que ella fuese parte de la vida de ellos y mía.
—Lizzie, obvio que vamos a seguir siendo amigas y obvio que voy a estar cuando los twins nazcan. Nada nos va a separar. Eres como mi hermana. Si yo me quedaba, tu igual te ibas a ir a Alemania y así y todo ibamos a seguir juntas—dijo con lágrimas en los ojos.
—No, porque yo iba a pedirte que te vengas con nosotros. Que trabajemos free lance juntas desde Alemania o de vacaciones, podemos darnos ese lujo—dije sonriendo de costado.
—Y lo puedo hacer. Cuando los twins estén por nacer me instalo en Alemania hasta que nazca.
—Pero....y el trabajo?
—Fue la única condición que puse y aceptaron. Realmente tienen ganas de que sea parte de su grupo, sino me hubiesen dicho “gracias, mucho gusto”—concluyo y echamos a reir. No pude evitar llorar cuando nos abrazamos. Habíamos estado tan ocupadas últimamente que extrañaba estos momentos juntas.
—No quiero que te vayas a un hotel, ven a casa, quedate en el cuarto de huéspedes.
—No, prefiero estar sola. Sino me hubiese quedado aquí. Quiero ir despegándome de a poco de todo.
—Cuando viajas?
—En dos días. Por la noche. Podemos cenar todos, Tom incluido—dijo—Algo así como una pequeña despedida. Los chicos del trabajo quieren organizar algo para mañana por la tarde, después de la oficina. Vienes, verdad? No me vas a dejar pasar por esto sola, no?
—Debería....tu no vas a estar para mi Baby Shower y deberé soportarlo sola—dije elevando las cejas y apretando la boca.
—No, por favor, no me dejes sola. Yo voy a pasar todo el parto contigo. No me hagas esto—dijo casi rogando.
—Ok, ok. Mañana estaré allí contigo—le respondí y nos volvimos a fundir en un suave abrazo. Me dolía en el alma dejar ir a Valeria. Yo sabía que si las cosas con Tom no se solucionaban, después del nacimiento de los twins no la vería tan seguido. Es más, no estaba segura de volver a verla otra vez después de que viaje.