Music to ♥

martes, 7 de junio de 2011

Capitulo # 10 - Ultimo capitulo (4ta. parte)

Luego salí a buscarlo. Estaba en el bar del hotel comiendo algo con Chester y Natacha. Le pedí a ella que en unos 30’ fuese a ver a Alien y la ayude a maquillarse y peinarse. Sabía que Alien tenía celos de Natacha, porque iba a todos lados conmigo, pero eran infundados. Igual después de lo que ocurrió con Erika la comprendía más que nunca. Nos quedamos hasta las 7.30pm en el bar y luego subimos los 3 al cuarto. Chester y Tom se pusieron a jugar con la play3 y yo me fui a preparar. Me bañé, me cambié y peiné. No quería nada que llamase la atención por lo que me sequé y planché el pelo y no me maquillé. El centro de las miradas hoy sería solo Alien. Me sentía raro vestido con traje. Jamás me había puesto uno para salir, siempre fue para sesiones de fotos. Si bien tenía mi toque personal y era bastante más roquero que un traje común, aún así y todo se tenía raro. Una vez listo, solo me quedaba esperar por Alien. Eran las 8pm y aún había tiempo por lo que me senté con los chicos a jugar.
A las 8.15pm las puertas de mi cuarto se abren. Primero sale Natacha y luego sale Alien. No tengo palabras para explicar lo que mis ojos veían. Alien era la persona más hermosa que había visto en mi vida, pero ahora esa belleza se había potenciado mil veces más. Me sentía en una película. Todo parecía trascurrir en cámara lenta y Alien estaba rodeada de una luz angelical que no sabía si era real o producto de mi imaginación. Miré a Tom y Chester y ambos estaban con los ojos brillantes y la boca abierta. La magia se rompió gracias al delicado toque de Chester.
Mierda!!! Estás increíble!—dijo y se tapo la boca al darse cuenta lo espontáneo que había sido.
Gracias, me siento increíble—dijo Alien y dio una vuelta para que podamos apreciar todo el vestido. Realmente era una sirena. Se notaba que estaba un poco delgada, pero así y todo, estaba hermosísima.
Lo repito y sostengo, si no fueras mi cuñada y si no estuvieses enamorada de Bill, en este momento te estoy metiendo en mi cuarto. Hermanito te pasaste, ese vestido le queda pintado.
Yo sonreía, pero aún no podía emitir sonidos. Todavía estaba embelesado.
Que te pasa? No piensas decir nada?—me apuró Tom—Dios! Cuando aprenderás? Tiene a una increíble y hermosa mujer esperándote y solo sonríes?—dijo mientras negaba con la cabeza.
Basta Tom, no necesito que diga nada para saber lo que piensa. Sus ojos me dicen todo—dijo mientras se acercaba y me abrazaba.
Natacha la había maquillado de una manera muy suave y natural. Había elevado parte de su largo cabello y el resto lo había ondulado. Cuando beso mis labios, sonreí y ella sonrió, se percató de que me había dado cuenta.
Sabor yummy bears—dije y reímos.
Déjenme sacar una foto, porque ver a Bill en traje es todo un acontecimiento—bromeo Tom.
Yo pensé que lo hacía porque estaba hermosa vestida así—dijo Alien.
Tú siempre estás hermosa—dijo y sonrió.
No te duermas Bill porque Tom está alerta y puedes quedarte sin novia—bromeo Natacha.
Todos reímos. En mi corazón sabía que jamás pasaría eso. Mi hermano nunca me haría algo así ni yo a él. Yo sabía desde el primer momento que sus sentimientos hacía Alien iban un poco más allá, había un cierto enamoramiento de su parte, pero no me molestaba. En parte era mi culpa y nuestra conexión Twin.
Bueno apurense que son 8.28pm y Bruni debe estar esperándolos—nos apuró Natacha.
Saludamos y nos fuimos para el ascensor. Allí no pude resistirme y la besé con todas mis ganas. Había extrañado tanto sus labios, que me era difícil mantenerme alejado de ellos...y encima ese lipstick sabor yummy me hacía delirar.
En el estacionamiento Bruni estaba esperándonos en el Audi A4 negro. Inclusive él se sorprendió gratamente al ver a Alien en ese vestido. Era el centro de las miradas y me encantaba.
Sentados en el auto no podía quitarle los ojos de encima. Por momentos se sonrojaba, entonces le hablaba o dejaba de mirarla. No quería hacerla sentir incómoda, pero ella sabía que en mi mirada solo había amor. Bruni se estacionó y bajamos en la puerta del restaurante. Era una casa antigua con una enorme terraza que había reservado para nosotros solos. Allí había una pequeña banda tocando temas lentos. El lugar estaba adornado con calas blancas y mantelería y detalles en color violeta. Dos cosa que Alien adoraba. Nuestra mesa estaba en el centro. A un costado un pequeño living con sillones ubicados estratégicamente para poder apreciar la vista del lugar y el cielo estrellado. Al otro extremo una pequeña pista de baile y en un rincón había una barra en donde estaba el mozo que nos atendería. Una simpática chica nos acompañó por las escaleras hasta ubicarnos en nuestra  mesa y presentarnos a quién nos atendería durante la velada. El lugar era una maravilla. Alien estaba asombrada por la belleza del lugar. Minutos después de pedir la bebida comenzaron a traernos la cena. Un desfile de 3 platos deliciosos, pero escasos, como en todo restaurante de lujo. Algo de lo cual no paramos de reírnos. Acostumbrados a comer a cada rato y en grandes cantidades, esto nos parecía una broma. Sabíamos que cuando la velada terminase Bruni nos llevaría a un fast food a comprar más comida para llevar al hotel.
Estás muy hermosa—le dije mirándola sonriente.
Gracias, tú también te ves muy bien en esa ropa. Es sexy—dijo levantando las cejas.
Me siento raro, pero me gusta este estilo. Como te sientes?
—Bien, pensé que me iba a molestar la espalda, eso de estar derecha con el yeso no era muy cómodo. Pero no, por suerte, no me duele nada con la faja. Tú como estas?
—Yo, perfecto y muy feliz—dije estirando la mano para tomar la de ella.
Yo también estoy feliz, aunque por momentos la tristeza me invada—dijo apretando mi mano.
No quisiera que te vayas, no quiero estar sin ti.
—Yo tampoco, pero ya perdí casi un mes de clases y necesito recuperarlas.  No quiero tener que dejar materias para rendir y perderme la oportunidad que me dio Helen.
—Piensas viajar a NY sola? Pensé que con lo que sucedió habías desistido.
—No, para nada! Al contrario, quiero continuar con mi vida y no voy a permitir que esto lo arruine. No voy a permitir que Erika arruine toda mi vida.
Me parece bien, pero antes de irte vamos a tener que organizar un poco las cosas con Helen. Quiero que estés tranquila y segura.
—Gracias amor! Va a ser duro separarnos, si fuese por mí me iría contigo a Alemania.
—Lo sé! Pero tienes razón, debes continuar con tu vida y con lo que te gusta.
—Tú también eres mi vida, no lo olvides—dijo sonriendo delicadamente.
Lo sé! Y tú eres todo en mi vida—dije y suspiré.
Fuimos interrumpidos por la banda que toco un clásico lento que me encantaba. La miré y le pedí que bailara conmigo. Accedió riéndose. Me paré, tome su mano y la escolté hasta la pista de baile. Allí rodeo mi cuello con sus manos y yo su cintura con las mías. Nuestros cuerpos de apretaron de tal manera que si fueran líquidos estarían mezclado de manera homogénea. Deslizó un poco los brazos por mi espalda y apoyó su rostro en mi pecho. Suavemente acaricié su espalda y apoyé mi mejilla sobre su cabeza. La sensación de tenerla así era indescriptible. Nos fundíamos automáticamente. Éramos un solo respirar, un solo latido, un solo sentir. Por momentos recordaba todo el dolor que había sentido, y se me erizaba la piel. Pero ya no debía preocuparme. Ella estaba a salvo y conmigo. Bailamos un buen rato. Reímos, bromeamos y nos mimamos. Cuando el mozo pasó con el postre le pedí que lo deje en el área de los sillones, en donde culminaríamos la noche. Un último tema bailado y nos fuimos a sentar. El cielo estaba totalmente despejado y lleno de estrellas. La música de fondo creaba un ambiente romántico increíble. Nos sentamos mirando el horizonte. Ella se recostó sobre mí y la rodee con mis brazos. La pequeña mesa estaba llenar de bombones de chocolate amargo, yummy bears, champagne y frutillas. Comimos, bebimos y nos mimamos hasta hartarnos. En un momento que me pareció el más propicio, me senté derecho mirándola y le tomé una de las manos.
Alien, necesito decirte algo—dije un poco nervioso.

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