Music to ♥

miércoles, 29 de junio de 2011

Capitulo 1º (1ra. parte)

El despertador sonó y estiré mi mano para apagarlo. Me dí vuelta entre las sábanas y metí la cabeza bajo la almohada. No quería levantarme. Estaba muy cansada. La fiesta de anoche me había dejado agotada y de solo pensar en el desorden que había quedado en el departamento, más ganas de seguir durmiendo me daban. Lentamente abrí los ojos, pero me costaba. Me quité la almohada y abriendo un solo ojo trate de ver la hora.
—Las 9?? Por dios, es domingo!!!—dije quejándome.
Resoplé y con las pocas ganas que tenía me levanté y me senté en el borde de la cama. Refregué mis ojos y me estiré. Me puse la bata, las pantuflas y fui directo al baño a ducharme para despertarme completamente. Me puse ropa cómoda y preparé café mientras miraba espantada el desorden. Busque la bolsa más grande que tenía y comencé a tirar absolutamente todo. Puse un poco de música para hacer la tarea más amena. En los últimos días las chicas de la oficina me había pegado a 30 Seconds to Mars, una banda liderada por el actor Jared Leto, el cual me parecía totalmente atractivo. Por lo que, mientras sonaba The Kill, fui acomodando todo e intercalando con mi desayuno a base de café y tostadas con mermelada.
A los pocos minutos suena el timbre. Raro para un domingo tan temprano y sobre todo porque hacia solo un mes que estaba aquí. Todavía no había hecho muchas amistades más que las de la oficina y ellos habían estado aquí anoche. Bajé el volumen de la música, pensando que podía ser algún vecino, y fui hacia la puerta. Abro y me encuentro con Valeria que traía más café y unas donas.
Buenos días! Vengo a ayudarte! No pretenderás limpiar todo tu sola, verdad?
—Ya he comenzado, pero me alegra que estés aquí.....sobre todo por las donas—dije bromeando.
Entró y nos sentamos en el pasa platos a desayunar tranquilas.
Te has acostado muy tarde?—me preguntó.
Y alrededor de las 3am cuando logré que Martin y Paul se fueran, así que a eso de la 4am estaba en la cama.
—No había forma de pararlos! Me hicieron reír tanto—agregó Valeria.
Si, son terribles. Pero los adoro. Ellos, Emilse y tú me hicieron muy fácil el cambio. Pensé que me iba a costar conseguir amigos por mi situación. Eso más el cambio de país era obvio que me iba a dificultar la adaptación. Te juro que cuando llegué me dije: <Me doy un mes, más no> y acá estoy, un mes y un día—dije riendo.
Lizzie, no nos agradezcas. Tu te hiciste querer enseguida, date cuenta que los cinco congeniamos demasiado bien. Dios nos cría y Fun4Life Group nos amontona!—dijo y ambas reímos—Además que tiene que ver tu situación? La mayoría de los que estamos trabajando y estudiando aquí entramos por algún contacto. Lo único que envidio es tu edad, porque no me vas a poder presentar a Tom, pero bueno.....—dijo guiñándome el ojo.
Te lo puedo presentar igual, Tom no discrimina ni edad, ni raza ni religión!—dije y reímos.
Pasamos lo que quedaba de la mañana limpiando. Bueno, limpiando, bailando, cantando y divirtiéndonos. Con Valeria habíamos congeniado desde el primer momento que llegué a NY. Además vivíamos en el mismo edificio por lo que ibamos y volvíamos juntas de la oficina o de clases. Ella también estaba estudiando. Helen la conoció en una editorial y enseguida cuando la escucho exponer su artículo vió que Valeria tenía potencial. Por ello no dudo en ofrecerle trabajo y estudios, como a mí. En cambio Paul, Martin y Elena ya eran parte del equipo. Helen los había reclutado de otras firmas pero ellos ya tenían estudios que los avalaran. Salvo yo que tenía 18 años, el resto rondaban entre los 21 y 25 años. Vale tenía 22 años. Pero la diferencia de edad no fue problema a la hora de entablar una amistad. Nos parecíamos mucho.
Pasado el mediodía, mientras decidíamos que prepararnos para comer, me llega un mensaje al celular con ese famoso y extraño número. <Alien, si estás en el departamento conéctate al skype> Tendría que preguntarle a Bill porque me enviaba mensajes desde ese número y no desde su celular. Salí corriendo hacia mi cuarto a buscar la notebook. Valeria me miraba sin entender. Cuando regreso y veo su cara, le aclaro la situación.
Es Bill, quiere que me conecte al skype—dije sonriente.
Quieres que vuelva después?
—Que? No, no seas tonta, quedate así lo conoces. Probablemente pueda presentarte a Tom—le dije guiñando un ojo.
Cuando estaba ansiosa parecían eternos los 2 o 3 minutos que tardaba la notebook en encender. Por fin me pude conectar y amplié la ventana al tamaño de la pantalla.
Hola mi Alien hermosa!—dijo un Bill sonriente.


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