Music to ♥

domingo, 6 de marzo de 2011

Capitulo #3 (1ra. parte)

Me desperté de una manera totalmente agradable. Sin saltos, ni gritos de Tom. Simplemente con el perfume de Bill. Se había acostado a mi lado, solo limitándose a mirarme hasta que despertara por mis propios medios.
Buenos días Alien—dijo besándome en la frente.
Buenos días—dije acomodándome en su pecho.
Has dormido bien?
—Muy bien y muy relajada. La pasé tan bien anoche....
Nosotros también, fue una linda velada. Vamos a desayunar? Tu madre esta esperándonos.
—Mi madre? No ha ido a trabajar? Que hora es?—dije mientras intentaba despegarme de su cuerpo.
Las 9am. No, tu padre tampoco. Pidieron el día, por tu viaje. Hay mucho que hacer antes de irnos. El vuelo sale a las 2am y debemos estar allí a las 24am.
—Yo ya tengo todo preparadito. Solo una ducha antes de viajar y listo.
—Ok. Tom quiere ir a comprar un par de regalos al shopping y yo quiero llevarles algo a mi mamá y a la gente del staff.
Me duche rápido y bajamos a desayunar. Noté que en la puerta había mucho bullicio, por lo que asomé y pude observar una cierta cantidad de fotógrafos y chicas haciendo guardia.
Es increíble como vuelan las noticias—dije corriendo las cortinas.
Nos han seguido desde el hotel y realmente no teníamos ganas de andar ocultándonos. Disculpen si les ocasionan problemas—dijo dirigiéndose a mis padres.
No te hagas problema Bill, ya nos acostumbramos. Igual cuando sepan que se fueron, seguramente no se quedarán.
Ma, Pa...iremos de shopping, quieren venir? Sino no podré pasar tiempo con uds antes de irme.
—Si no les molesta, iremos cariño.
—Como nos van a molestar? Uds han soportado demasiado acoso por nuestra culpa, nunca terminaremos de agradecerles lo gentiles que han sido y son con nosotros—dijo Tom.
—Por favor, Tom. Uds hacen feliz a mi hija y eso no tiene precio—dijo mi padre acariciando mi mano.
Mientras estaba ayudando a mi madre a terminar de limpiar la mesa, pude observar una sombra a través de la ventana que había en la parte de atrás de la casa. Me acerque lentamente. Mi madre me vió y antes de que pudiera emitir algún sonido le hice señas de que no hable. Cuando estaba frente a la ventana. La sombra había desaparecido, pero igual corrí la cortina y me encontré con una imagen muy desagradable. Habían escrito en el vidrio la palabra “ramera”. Mi madre se acercó y enseguida salió disparada hacia la puerta de calle. Y empezó a gritarles a todas las chicas que estaban allí. Las chicas no entendían absolutamente nada. Salí para calmarla y hacerla entrar. Una vez adentro les explique a los Twins y mi padre lo que había pasado. Enseguida mi padre fue a buscar algo para limpiar la ventana. Los Twins solo atinaron a preguntarme si estaba bien. Les dije que no era para tanto, que inclusive cada tanto recibía mails así pero que no me afectaba. A ellos no les gustaba ninguna clase de agresión y lo harían saber. Enseguida Tom se comunicó con Chelsea para informarle y pedir que saquen un comunicado. No era la primera vez que les sucedía. El tema de los mails era moneda corriente, pero los grafities era más grave. En la casa de Jessica había ocurrido algo parecido y en la casa de una de las chicas del Staff también. Por ello les parecía necesario tomar cartas en el asunto.
Sonó el timbre y fui a abrir antes de que mi mamá saliera furiosa nuevamente. Eran 2 chicas.
—Hola Liza. Somos Micaela y Cecilia, nos recuerdas?—dijeron ambas sonrientes. Ante mi desconocimiento me aclararon el tema.
—Nosotras, junto a Mara y Yamila cenamos contigo y con Bill en su última visita.
—Cierto!!! Disculpen chicas, que no las reconocí. Tengo la cabeza en otra cosa. En que les puedo ayudar?
—Queríamos saber que sucedió. Tu madre salió muy nerviosa a gritar y nos preocupamos. Ella ha sido tan gentil con nosotras siempre que nos pareció rara su actitud.
—Vengan—les dije y las hice pasar. Las lleve hasta la ventana y les mostré lo que habían escrito. Mi padre intentaba quitarlo, pero no había obtenido buenos resultados.
—Liza, te pido mil perdones en nombre de todas. Sabes que nosotras te respetamos mucho y a tu familia también, jamás haríamos algo así. No se quien puede ser tan cruel—dijo Cecilia muy asombrada y acongojada.
—No se hagan problema chicas, ya lo limpiaremos.
—No es así, Liza—dijo Micaela enojada—Uds siempre fueron muy atentos con nostras y por una desubicada quedamos todas mal paradas en algo totalmente desagradable. Las verdaderas Tokitas no hacemos estas cosas. Eso es obra de alguna fanática obsesiva que no merece llamarse Tokita.
—Las verdaderas Tokitas sabemos que más allá de que amemos a TH y que sean nuestros ídolos y amores imposibles, ellos son personas. Tienen todo el derecho del mundo a enamorarse y formar una familia. Todas las Tokitas estamos más que felices con tu relación. Sabemos que haces feliz a Bill y que tus intenciones van más allá de su fama. Tu no eres de esas.
—Chicas, en serio. Por una desubicada no va a cambiar mi manera de pensar ni mi forma de actuar hacia uds. Olvídense y no se preocupen más. Y para que vean que realmente les estoy agradecida, les voy a dar una sorpresa. Esperenme—les dije y ambas se miraron sin entender mucho.
Fui hasta mi habitación en donde estaban Bill y Tom hablando con Christie. Les pedí un favor y obviamente accedieron. Cuando se trataban de las Tokitas, ellos siempre estaban dispuestos.
Bajé nuevamente al encuentro con Micaela y Cecilia.
—Bueno chica, cierren los ojos—les pedí
Me miraron con desconfianza.
—No confían en mí??
—Si que confiamos—dijeron a coro.
—Bueno, entonces cierre los ojos. No se van a arrepentir—dije sonriendo.
Una vez que lo hicieron, hice señas a los Twins para que bajaran y se colocaran a mi lado.
—Antes de abrir los ojos, les pido por favor que si van a gritar, que no lo hagan porque a mi madre le dará un ataque.
—A gritar??—dijo Micaela.
—Si, a gritar. Es lo mínimo que van a hacer.....aunque prefiero eso a que se desmayen.
—Liz, me estás asustando—dijo Cecilia riendo.
—Bueno, abran los ojos de una vez!!
Si pudiera transmitir a una pantalla la imagen que me quedó grabada en ese momento en mi retina, sería para imprimir y enmarcar. La cara de ambas al ver a los Twins a mi lado fue totalmente increíble. Se quedaron paradas sin saber si hablar, si abrazarlos, si sacarles fotos. Estaban petrificadas ante la emoción. Sabían que los Twins estaban en la casa, pero no creyeron que iban a poder verlos, así en privado. Al ver que no se movían y que lo único que hacían era mirarlos fijamente con una sonrisa entre desquiciada y maniática, me acerque.
—Están bien?? No se me van a desmayar, verdad?—dije riendo y rodeándolas con los brazos a ambas.
—Es...que....yo.....no....—trataba de decir Cecilia.
—Es que no nos.....esperábamos esto—dijo Micaela tragando saliva y tratando de hablar de corrido.
—Bueno, con más razón, vayan y aprovechen.....son todos suyos—les dije empujándolas hacia los Twins.
Enseguida ellos se acercaron y las abrazaron. Ambas no resistieron y se largaron a llorar.
—No chicas, por favor! No las quería poner mal—dije acercándome a ellas.
Cuando lograron calmarse y soltarse de los Twins, las senté en el sillón para que pudieran pasar un ratito junto a ellos. Aún nos quedaban 45’ antes de irnos de shopping.
—Gracias Liza—dijo Micaela, levantándose  y abrazándome. Luego Cecilia hizo lo mismo.
—Chicas, por favor. Uds se lo merecen.
—Ahora entiendes porque nos dá tanta bronca que pase algo como esto que pasó?? Tú no te lo mereces.
—Olvídense de mí ahora y aprovechen que en 40’ no debemos ir. Quieren un té?
—No, no te molestes—dijo Micaela.
—No es molestia, ahora les traigo algo que quedó de mi cumpleaños—dije yéndome a la cocina y dejándolas solas con los chicos para que los disfruten.
Cuando regresé con el té y las galletitas, ya se encontraban más descontracturadas y riendo. Ya se habían sacado fotos, ya les habían firmado los buzos, una hoja de diario y los posters que tenían. Deje todo en la mesa ratona y me senté en unos de los sillones libre a observar. Me hacía bien verlas tan felices junto a sus ídolos. Por eso quería que Christie aprobara el proyecto que tenía para los fans club. Así muchas Tokitas tendrían la suerte de poder conocerlos también.
—Fue tu cumple!!! Cierto!—afirmó Cecilia.
—Si, el viernes cumplí 18 años.
—Entonces era verdad—dijo Micaela—en las revistas decían que se rumoreaba que Bill vendría por tu cumpleaños.
Ambos nos miraban sin entender.
Dice que las revistar andaban corriendo el rumor de que vendrías por mi cumpleaños—le dije a Bill.
Hasta tu cumpleaños saben??—dijo riendo.
Cuando se van?—preguntó Micaela.
A la madrugada—dijo Tom—el fin de semana que viene son los últimos dos shows y debemos ensayar un poco. Bill es demasiad perfeccionista—concluyó riendo.
Anto por favor, pon fotos en tu blog y filma un pedacito de alguna canción por favor—rogó Cecilia.
Como sabes que ella viene?—preguntó Bill
Porque leo su blog todos los días. No me pierdo nada. Es como mi novela. Vivo a través de ella mi sueño—dijo sonriente.
—Liz, llego César—dijo mi madre
—Ok, avisale a papá así nos vamos.
Ya llegó César, debemos irnos—le dije a las chicas y a los Twins.
Ambas se pararon junto a los Twins y los volvieron a abrazar muy fuerte. Luego ambas me abrazaron a mí.
—Gracias por permitirnos estar aquí y conocer a los Twins.
—Por nada, chicas.
—Te prometo que averiguaremos quien hizo lo de la ventana.
—Olvídense—dije mientras las acompañaba a la puerta—Ah! Esperen—les dije mientras buscaba algo al lado de la computadora—Tengan, es el número del mes que viene de la revista SummerTeen, son los primeros en hacer una entrevista a TH.....y está autografiada por los Twins.
—Gracias—dijeron a coro.
—Algún día les presentaré a Gus y Geo.....si es que en algún momento se dignan a visitarme—dije en broma.
Las acompañe a la puerta y tras cerrar, los tres espiamos por la ventana. El griterío fue ensordecedor. Las chicas corrieron hacia donde estaban sus amigas y comenzaron a mostrar las fotos, las firmas, la revista. Realmente me hacía muy feliz cumplirle el sueño a las Tokitas.
Tom y Bill me miraban y en un momento me abrazaron los dos juntos.
A que se debe esto?—pregunté confusa.
Eres tan buena Alien!—dijo Tom.
Es increíble como te preocupas por las fans. Hizo muy bien Christie en ponerte a cargo de los Fans club—dijo Bill.
Es que yo también soy fan y me gustaría conocer a mis ídolos y da bronca cuando nadie hace nada para que ello ocurra. En definitiva, sin los fans los ídolos no existirían. Muchos deberían ser más agradecidos. Por eso, yo que por ahora puedo, quiero ayudar a las Tokitas.
Estas son las cosas que me hacen amarte cada día más—dijo Bill besándome suavemente.
Fuimos interrumpidos por mis padres que estaban esperando para ir de shopping. Hicimos entrar a César a la cochera y subimos. No nos importaba si los veían. Pero después de lo ocurrido en la ventana de mi casa, no querían que las Tokitas tengan contacto conmigo. Probablemente la autora del mensaje aún estaba entre ellas.
Unos 5 autos con Tokitas nos habían seguido durante todo el trayecto. La camioneta con la seguridad trato de despistarlas, pero no fue sencillo. Igualmente en el shopping nos estaban esperando con una fuerte custodia.
La verdad que tratar de comprar con todas esas chicas gritando, tratando de meterse en el local, tratando de conseguir una foto, un autógrafo o algo de los Twins es bastante estresante. Si bien casi me había acostumbrado, me dí cuenta que las fans Argentinas eran mucho más pasionales, más lanzadas y más impredecibles que en el resto del mundo. Ahora entendía porque cuando los artistas que venían de visita a nuestro país se quedaban fascinados con nosotros. Las chicas eran capaces de cualquier cosa por Tokio Hotel.
Una vez que logramos comprar todo lo necesario, Bill y Tom se tomaron un rato para firmar autógrafos y sacarse fotos con las Tokitas. Me encantaba ver cuan atentos eran con ellas. A pesar de la fobia y el miedo que muchas veces tenía Bill, jamás dejo de ser cortes con ellas. Por un momento me puse en su lugar y la verdad que asustaba ver a tantas chicas tratando de tocarte, abrazarte, abalanzarse. Encima Bill era tan pequeño y flaco. Si bien era muy alto, su delgadez le otorgaba la apariencia de frágil y asustaba verlo rodeado sin escape. Ese era uno de los grandes motivos por lo que quería hacer un cambio en el fans club. Para que las chicas se tranquilicen un poco y los chicos puedan tener un poquito más de seguridad, tranquilidad e intimidad con ellas. Sería grandioso que al llegar a un aeropuerto o salir a compras no traten de hacer alpinismo para verlos. Sino que se puedan acercar de a poco o simplemente verlos pasar a cierta distancia para que ellos no se sientan agobiados. Igual creo que jamás lo lograría. La adrenalina fluye de una manera incontrolable cuando estas cerca de la persona que admiras. Así hayas compartido con él muchos encuentros. Uno como fan nunca está conforme y siempre quiere un poco más....y peor cuando se trata de adolescentes enamoradas de dos bombones como los Twins.

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