Music to ♥

miércoles, 4 de julio de 2012

Capitulo Nº 11 (9na. parte)




Nos dirigimos a la Nursery y empecé a sentirme nervioso. Me ponía nervioso ver a nuestra princesa en una incubadora, conectada con tubos....tan chiquita. Por un momento se me humedecieron los ojos, pero retuve las lágrimas. Lizzie tomó mi mano y sonrió. Estaba tan feliz, su rostro había cambiado completamente. Hoy irradiaba luz y felicidad.
—Deberán ponerse esto—dijo la enfermera entregándonos las cofias, batas y protectores para los zapatos.
—Que sexy te ves Chinito—me dijo bromeando.
—Si, y no te das una idea tú, con el suero colgando—dije y reímos.
Lizzie suspiró y me miró seria, pero con la felicidad tatuada en su mirada.
—Listo?
—Si—respondí y entramos. Nunca había estado en una nursery y menos en terapia. Ver tantas cunitas con sus bebes a la espera de ser atendidos, otros durmiendo, otros siendo alimentados. <Como harán para no confundirse de bebes?>me pregunté. <Fue muy inteligente de parte de Bill haber pedido que los twins estén en la habitación con Lizzie>afirmé. Al final del pasillo estaba la puerta que nos llevaría a donde estaban Dhiva y Dhira. Empujé la puerta y ayude a Lizzie a pasar. En la habitación había muchas incubadoras, maquinas y tubos por todos lados. Pero solo había unos 5 bebes, de entre los cuales estaba mi belleza.
Cuando nos acercamos a la incubadora de Dhiva no podíamos creer lo que veíamos. Dhira estaba recostado a su lado y había pasado su bracito por sobre la espalda de ella. Como protegiéndola, como diciendo: “tranquila, aquí estoy”. Lizzie me miró y sonrió enormemente.
—Y? Nos es hermosa?—me preguntó.
—Es más que eso, es perfecta—respondí mientras la miraba—Además son iguales. Tienen tu bocota—dije bromeando.
—Bill dijo lo mismo, pero tiene la misma nariz de uds.
—Si, eso es verdad.
La enfermera se acercó y ayudo a Lizzie para que pueda amamantar. Tomó a Dhira y se lo entregó. Este se arqueo, llorisqueo un poco hasta que se prendió al pecho de su mamá.
—Tomé, aquí esta Dhiva—me dijo la enfermera mientras me entregaba a la criatura más pequeña y hermosa del mundo envuelta en su mantita de ositos color rosa. Aún estaba conectada a las máquinas de monitoreo.
El corazón se me salió del pecho. Una vez en mis brazos, ella se estiro y abrió la boca en un gran bostezo. Aún llevaba el respirador, pero ahora solo era nasal. Llorisqueo un poquito y cuando comencé a hablarle para calmarla, abrió sus ojos. Dos hermosos luceros color marrón, afeliandos. Me recordaba a los ojos de Bill. Se quedaron mirándome fijos mientras le hablaba.
—Hola princesa! Soy tu padrino Tom. Te acuerdas de mi?—dije y la acerqué para besarle el cuello. Enseguida reaccionó y me tomo del cabello. Sacudía sus piernitas y bracitos mientras me seguía mirando. Sabía que me había reconocido.
—Como no se va a acordar con toda la música estrepitosa que le hiciste escuchar—dijo Alien bromeando y la miré con los ojos entrecerrados.
—Ella va a ser roquera como el padrino, nada de música melosa como la que tú escuchas—dije y reímos.
—Hacemos cambio?—me dijo. Ahora era el turno de comer de Dhiva. Deje a la pequeña apoyada en su brazo y tomé a Dhira del otro.
—Hola campeón! Estás lleno, parece, verdad?—le dije apoyándolo en mi hombro.
—Aquí tienes una toallita, no sea cosa que devuelva sobre tu ropa—dijo.
—No es problema—respondí—Y comencé a golpear suavemente su espaldita para que elimine el aire. Luego de unos minutos lo acomodé en mi brazo. Sus ojos eran marrones verdosos como los de Alien. Me miró fijo y comenzó a sacudir sus bracitos.
—Que es lo que te sucede? Estás contento porque tu hermanita se encuentra mejor?—le decía mientras él seguía sacudiendo piernitas y brazos—Demasiada energía, para ser tan pequeño. Eh?—dije mirando a Alien, quién afirmó con un movimiento de cabeza.
—Ahora entiendes porque me dolía tanto cuando se movían? Me mataban a golpes!—dijo acomodando a Dhiva en su hombro. Ella llorisqueo hasta que comenzó a succionar su mano. La imagen era hermosa. Sus enormes ojos mirándome y succionando su mano como si no hubiese comido. Saque mi celular del bolsillo y le tomé una foto.
—Que gordita glotona eres!—dije acariciándole la nariz, mientras ella cerraba los ojos ante mi contacto.
—Eso es un buen síntoma. Ha estado a suero y medicamento, pobrecita! No es cierto mi vida?—le dijo mirándola y llenándola de besos.
—Siento interrumpir, pero ha terminado el horario. Pueden volver a la 1pm.
—Si—dijo Alien mientras la enfermera acostaba nuevamente a Dhiva y Dhira—Adiós mis bombones, nos vemos después—dijo y les dio un beso a cada uno.
—Descansen mis amores—dije acariciándolos. Ambos se quedaron dormidos y esta vez fue Dhiva quién paso el brazo por encima de su hermanito.
Salí de la nursery tan feliz que no me cabía en el pecho tanto amor. Mientras estábamos en el ascensor, me arrodille al lado de Lizzie y la abracé muy fuerte. Me sentía demasiado bien, para arruinar el momento con palabras. Ella me entendió perfectamente y me devolvió el abrazo y un “te amo” al oído.
Nuevamente en la habitación les mostré a todos la foto de Dhiva. Quedaron todos embobados con semejante belleza. Cuando Bill volvió de acompañar a Lorena a tomar un taxi, me acerque para abrazarlo.
—Felicitaciones, hermanito. Es la cosita más hermosa que vi en mi vida! Hermosa y fuerte como la madre—dije guiñándole un ojo a Alien.
—Le mostraste la foto?—preguntó Alien—Bill no la ha visto despierta aún.
—No?? Y porque me dejaste pasar a mí?
—Porque sabía lo preocupado que estabas por ella—dijo Bill y me emocionó hasta los huesos.
—Mira—dije dándole el celular—Tiene tus ojos, eso no se puede negar.
—Es igual a ti, cariño—dijo Alien abrazándolo.
—Pero con tu bocota—dije bromeando.
—Es tan pequeña y tan perfecta—dijo Bill con la voz quebrada.
—Y hoy vas a poder verla despierta, amor!—Le dijo entusiasmada Alien y se fundieron en un abrazo.
A la 1pm estaba en la casa nuevamente, quería saber como le había ido a Valeria con Evan, pero aún no había llegado.
—Mira Doris!—entré gritando—Donde estas?? DORIIISSSS!!!!
—Aquí estoy—dijo entrando desde el hall trasero—que sucede? porque tanto grito?
—Mira, ven! Te presento a Dhiva—dije mostrándole la foto.
—Dhiva?? Espera, espera! Mis lentes, donde deje mis lentes!!—dijo recorriendo los muebles de la cocina.
—Ven, no te preocupes. Siéntate aquí—le dije y conecté el celular a la pantalla del living para poder ver la foto en tamaño enorme— ¡Aquí está! Te presento a la personita más hermosa del mundo—dije.
—Ay pero mi corazón! Mira esos ojazos! Son iguales a los de Bill!—dijo mirándome.
—Es igual a Bill, pero con la boca carnosa como Lizzie.
—Una hermosa combinación—dijo emocionada—Como está?
—Casi perfecta, ha evolucionado grandiosamente desde que pusieron a Dhira junto a ella. Si sigue así, el viernes por la mañana le darán el alta.
—Si, me dijo Lorena que llevaron a Dhira. Que increíble que es la conexión de los gemelos, verdad? Bueno.....mira a quién se lo vengo a decir!—dijo irónica y reímos.
—Sabes algo de Valeria?—pregunté.
—No, la vi irse después de ti. Ha dormido aquí? Porque entre a armar su cuarto y la cama estaba intacta.
—Ha dormido conmigo—dije algo avergonzado.
—TOOOOM!!—dijo alargando mi nombre en tono de reto.
—No es lo que piensas. Hemos vuelto. No puedo vivir sin ella. Tu lo sabes, me lo has dicho miles de veces.
—Ay mi chiquito!! Yo sabía que tarde o temprano te darías cuenta!! No sabes como me alegro. Pero....Evan y Ariel?
—Ella iba a hablar con Evan, pero no ha vuelto. Y yo no veo a Ariel desde hace unos días.
—Pero sería bueno y de caballero que la llames y le expliques. No sería agradable para ella enterarse por los medios.
—Si, tienes razón! Te adoro!!!—dije besándole la frente.
—Alguien más sabe esto?
—No, hasta que Valeria no arregle su situación con Evan no quiero decir nada. Así que mantén el secreto.
—Soy una tumba—dijo y volvió a salir al hall trasero a continuar con lo que estaba haciendo.
Subí a mi cuarto y hable por teléfono con Ariel. Le explique lo que sucedía de la mejor manera posible. Entendió o por lo menos es lo que me hizo creer. Ya se lo imaginaba, por ello hacía unos días que no me llamaba. Le pedí perdón y le agradecí su comprensión. Cuando corte golpearon a mi puerta.
—Adelante—dije, era Valeria—Porque golpeas?
—No sabía si estabas ocupado. Además es tu cuarto.
—Y también tuyo...como te fue con Evan?—dije.
—Mejor de lo que pensaba. A pesar de que no le cayó muy bien la noticia, lo aceptó. Sabía que podía ocurrir.
—Y como harán con el trabajo?
—Acabo de renunciar.
—Como que acabas de renunciar?
—Si, le dije a Evan que renunciaba a seguir con Saturn y llamé a Jacob para avisarle que renunciaba a GMB. De ahí me fui a la oficina postal y envié ambas renuncias.
—Estás segura, Valeria? A mi no me molesta que trabajes con él.
—Pero a mí si, quiero cambiar de ambiente. Voy a tomarme unos meses para ayudar a Lizzie, visitar a los twins las veces que quiera y después veré que hago. Tengo con que mantenerme un largo tiempo.
—Puedo hablar con Christie para que trabajes con nosotros.
—No, por el momento prefiero liberarme de todo y solo enfocarme en una cosa—dijo acercándose lentamente.
—En que? Si se puede saber—dije tomándola de la cintura y apretándola contra mi cuerpo.
—En hacer bien las cosas contigo. No quiero separarme nunca más de tu lado. No me importa renunciar a mi vida para seguirte.
—No es necesario eso, Vale. Sabes que nunca me molesto que tuvieras tu carrera. Así te conocí.
—Y así nos distanciamos—dijo y me abrazó.
—Bueno no hablemos de eso. Ahora hay que enfocarnos en esto nuevo que estamos empezando. Ah! Mira!!!—dije recordando la foto de Dhiva y le entregue mi celular.
—Dhiva??—preguntó y asentí—Mi vida!! Es tan hermosa y chiquita! Sus ojos me recuerdan a Bill.
—Si, tiene los ojos de Bill.
—No sabes que feliz me hace verla tan bien! Aún tiene el respirador.
—Si, pero es solo nasal para darle aire puro. Ya respira sola, come y se mantiene despierta. Cuando la tuve en brazos y le hablé enseguida me reconoció. Parece que es cierto que escuchan cuando están en el vientre. La aturdí tantas veces, pobre santa!!!
—Me pone tan feliz que todo esté saliendo tan bien.
—A mi también—dije sonriendo—Almorzaste?
—No, pero no tengo hambre. Estaba tan nerviosa por ver a Evan que se me cerró el estómago.
—Yo muero de hambre, me acompañas? Le voy a decir a Doris que me prepare algo.
—Si, vamos.
—Ah escucha! La única que sabe de lo nuestro es ella. Estaba esperando saber que había sucedido con Evan para que lo anunciemos juntos.
—Ok! Que te parece si esperamos a que le den el alta a los twins y estemos todos?
—Y como hago para no tentarme en publico?—pregunté acercándola y besando su cuello.
—Son dos días, tampoco es para tanto.
—Para mi es demasiado!—dije y seguí besando su cuello.
—Tom....Tooom.....no ibaaaas a...? Tooom—dijo entregándose.

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