Nos dirigimos a la Nursery y empecé a sentirme
nervioso. Me ponía nervioso ver a nuestra princesa en una incubadora, conectada
con tubos....tan chiquita. Por un momento se me humedecieron los ojos, pero
retuve las lágrimas. Lizzie tomó mi mano y sonrió. Estaba tan feliz, su rostro
había cambiado completamente. Hoy irradiaba luz y felicidad.
—Deberán ponerse esto—dijo la enfermera
entregándonos las cofias, batas y protectores para los zapatos.
—Que sexy te ves Chinito—me dijo bromeando.
—Si, y no te das una idea tú, con el suero
colgando—dije y reímos.
Lizzie suspiró y me miró seria, pero con la
felicidad tatuada en su mirada.
—Listo?
—Si—respondí y entramos. Nunca había estado en una
nursery y menos en terapia. Ver tantas cunitas con sus bebes a la espera de ser
atendidos, otros durmiendo, otros siendo alimentados. <Como harán para no
confundirse de bebes?>me pregunté. <Fue muy inteligente de parte de Bill
haber pedido que los twins estén en la habitación con Lizzie>afirmé. Al
final del pasillo estaba la puerta que nos llevaría a donde estaban Dhiva y
Dhira. Empujé la puerta y ayude a Lizzie a pasar. En la habitación había muchas
incubadoras, maquinas y tubos por todos lados. Pero solo había unos 5 bebes, de
entre los cuales estaba mi belleza.
Cuando nos acercamos a la incubadora de Dhiva no
podíamos creer lo que veíamos. Dhira estaba recostado a su lado y había pasado
su bracito por sobre la espalda de ella. Como protegiéndola, como diciendo:
“tranquila, aquí estoy”. Lizzie me miró y sonrió enormemente.
—Y? Nos es hermosa?—me preguntó.
—Es más que eso, es perfecta—respondí mientras la
miraba—Además son iguales. Tienen tu bocota—dije bromeando.
—Bill dijo lo mismo, pero tiene la misma nariz de
uds.
—Si, eso es verdad.
La enfermera se acercó y ayudo a Lizzie para que
pueda amamantar. Tomó a Dhira y se lo entregó. Este se arqueo, llorisqueo un
poco hasta que se prendió al pecho de su mamá.
—Tomé, aquí esta Dhiva—me dijo la enfermera
mientras me entregaba a la criatura más pequeña y hermosa del mundo envuelta en
su mantita de ositos color rosa. Aún estaba conectada a las máquinas de
monitoreo.
El corazón se me salió del pecho. Una vez en mis
brazos, ella se estiro y abrió la boca en un gran bostezo. Aún llevaba el
respirador, pero ahora solo era nasal. Llorisqueo un poquito y cuando comencé a
hablarle para calmarla, abrió sus ojos. Dos hermosos luceros color marrón,
afeliandos. Me recordaba a los ojos de Bill. Se quedaron mirándome fijos
mientras le hablaba.
—Hola princesa! Soy tu padrino Tom. Te acuerdas de
mi?—dije y la acerqué para besarle el cuello. Enseguida reaccionó y me tomo del
cabello. Sacudía sus piernitas y bracitos mientras me seguía mirando. Sabía que
me había reconocido.
—Como no se va a acordar con toda la música
estrepitosa que le hiciste escuchar—dijo Alien bromeando y la miré con los ojos
entrecerrados.
—Ella va a ser roquera como el padrino, nada de
música melosa como la que tú escuchas—dije y reímos.
—Hacemos cambio?—me dijo. Ahora era el turno de
comer de Dhiva. Deje a la pequeña apoyada en su brazo y tomé a Dhira del otro.
—Hola campeón! Estás lleno, parece, verdad?—le
dije apoyándolo en mi hombro.
—Aquí tienes una toallita, no sea cosa que
devuelva sobre tu ropa—dijo.
—No es problema—respondí—Y comencé a golpear
suavemente su espaldita para que elimine el aire. Luego de unos minutos lo
acomodé en mi brazo. Sus ojos eran marrones verdosos como los de Alien. Me miró
fijo y comenzó a sacudir sus bracitos.
—Que es lo que te sucede? Estás contento porque tu
hermanita se encuentra mejor?—le decía mientras él seguía sacudiendo piernitas
y brazos—Demasiada energía, para ser tan pequeño. Eh?—dije mirando a Alien,
quién afirmó con un movimiento de cabeza.
—Ahora entiendes porque me dolía tanto cuando se
movían? Me mataban a golpes!—dijo acomodando a Dhiva en su hombro. Ella
llorisqueo hasta que comenzó a succionar su mano. La imagen era hermosa. Sus
enormes ojos mirándome y succionando su mano como si no hubiese comido. Saque
mi celular del bolsillo y le tomé una foto.
—Que gordita glotona eres!—dije acariciándole la
nariz, mientras ella cerraba los ojos ante mi contacto.
—Eso es un buen síntoma. Ha estado a suero y
medicamento, pobrecita! No es cierto mi vida?—le dijo mirándola y llenándola de
besos.
—Siento interrumpir, pero ha terminado el horario.
Pueden volver a la 1pm.
—Si—dijo Alien mientras la enfermera acostaba
nuevamente a Dhiva y Dhira—Adiós mis bombones, nos vemos después—dijo y les dio
un beso a cada uno.
—Descansen mis amores—dije acariciándolos. Ambos
se quedaron dormidos y esta vez fue Dhiva quién paso el brazo por encima de su
hermanito.
Salí de la nursery tan feliz que no me cabía en el
pecho tanto amor. Mientras estábamos en el ascensor, me arrodille al lado de
Lizzie y la abracé muy fuerte. Me sentía demasiado bien, para arruinar el
momento con palabras. Ella me entendió perfectamente y me devolvió el abrazo y
un “te amo” al oído.
Nuevamente en la habitación les mostré a todos la
foto de Dhiva. Quedaron todos embobados con semejante belleza. Cuando Bill
volvió de acompañar a Lorena a tomar un taxi, me acerque para abrazarlo.
—Felicitaciones, hermanito. Es la cosita más
hermosa que vi en mi vida! Hermosa y fuerte como la madre—dije guiñándole un
ojo a Alien.
—Le mostraste la foto?—preguntó Alien—Bill no la
ha visto despierta aún.
—No?? Y porque me dejaste pasar a mí?
—Porque sabía lo preocupado que estabas por
ella—dijo Bill y me emocionó hasta los huesos.
—Mira—dije dándole el celular—Tiene tus ojos, eso
no se puede negar.
—Es igual a ti, cariño—dijo Alien abrazándolo.
—Pero con tu bocota—dije bromeando.
—Es tan pequeña y tan perfecta—dijo Bill con la
voz quebrada.
—Y hoy vas a poder verla despierta, amor!—Le dijo
entusiasmada Alien y se fundieron en un abrazo.
A la 1pm estaba en la casa nuevamente, quería
saber como le había ido a Valeria con Evan, pero aún no había llegado.
—Mira Doris!—entré gritando—Donde estas??
DORIIISSSS!!!!
—Aquí estoy—dijo entrando desde el hall
trasero—que sucede? porque tanto grito?
—Mira, ven! Te presento a Dhiva—dije mostrándole
la foto.
—Dhiva?? Espera, espera! Mis lentes, donde deje
mis lentes!!—dijo recorriendo los muebles de la cocina.
—Ven, no te preocupes. Siéntate aquí—le dije y
conecté el celular a la pantalla del living para poder ver la foto en tamaño
enorme— ¡Aquí está! Te presento a la personita más hermosa del mundo—dije.
—Ay pero mi corazón! Mira esos ojazos! Son iguales
a los de Bill!—dijo mirándome.
—Es igual a Bill, pero con la boca carnosa como
Lizzie.
—Una hermosa combinación—dijo emocionada—Como
está?
—Casi perfecta, ha evolucionado grandiosamente
desde que pusieron a Dhira junto a ella. Si sigue así, el viernes por la mañana
le darán el alta.
—Si, me dijo Lorena que llevaron a Dhira. Que
increíble que es la conexión de los gemelos, verdad? Bueno.....mira a quién se
lo vengo a decir!—dijo irónica y reímos.
—Sabes algo de Valeria?—pregunté.
—No, la vi irse después de ti. Ha dormido aquí?
Porque entre a armar su cuarto y la cama estaba intacta.
—Ha dormido conmigo—dije algo avergonzado.
—TOOOOM!!—dijo alargando mi nombre en tono de
reto.
—No es lo que piensas. Hemos vuelto. No puedo
vivir sin ella. Tu lo sabes, me lo has dicho miles de veces.
—Ay mi chiquito!! Yo sabía que tarde o temprano te
darías cuenta!! No sabes como me alegro. Pero....Evan y Ariel?
—Ella iba a hablar con Evan, pero no ha vuelto. Y
yo no veo a Ariel desde hace unos días.
—Pero sería bueno y de caballero que la llames y
le expliques. No sería agradable para ella enterarse por los medios.
—Si, tienes razón! Te adoro!!!—dije besándole la
frente.
—Alguien más sabe esto?
—No, hasta que Valeria no arregle su situación con
Evan no quiero decir nada. Así que mantén el secreto.
—Soy una tumba—dijo y volvió a salir al hall
trasero a continuar con lo que estaba haciendo.
Subí a mi cuarto y hable por teléfono con Ariel.
Le explique lo que sucedía de la mejor manera posible. Entendió o por lo menos
es lo que me hizo creer. Ya se lo imaginaba, por ello hacía unos días que no me
llamaba. Le pedí perdón y le agradecí su comprensión. Cuando corte golpearon a
mi puerta.
—Adelante—dije, era Valeria—Porque golpeas?
—No sabía si estabas ocupado. Además es tu cuarto.
—Y también tuyo...como te fue con Evan?—dije.
—Mejor de lo que pensaba. A pesar de que no le
cayó muy bien la noticia, lo aceptó. Sabía que podía ocurrir.
—Y como harán con el trabajo?
—Acabo de renunciar.
—Como que acabas de renunciar?
—Si, le dije a Evan que renunciaba a seguir con
Saturn y llamé a Jacob para avisarle que renunciaba a GMB. De ahí me fui a la
oficina postal y envié ambas renuncias.
—Estás segura, Valeria? A mi no me molesta que
trabajes con él.
—Pero a mí si, quiero cambiar de ambiente. Voy a
tomarme unos meses para ayudar a Lizzie, visitar a los twins las veces que
quiera y después veré que hago. Tengo con que mantenerme un largo tiempo.
—Puedo hablar con Christie para que trabajes con
nosotros.
—No, por el momento prefiero liberarme de todo y
solo enfocarme en una cosa—dijo acercándose lentamente.
—En que? Si se puede saber—dije tomándola de la
cintura y apretándola contra mi cuerpo.
—En hacer bien las cosas contigo. No quiero
separarme nunca más de tu lado. No me importa renunciar a mi vida para
seguirte.
—No es necesario eso, Vale. Sabes que nunca me
molesto que tuvieras tu carrera. Así te conocí.
—Y así nos distanciamos—dijo y me abrazó.
—Bueno no hablemos de eso. Ahora hay que
enfocarnos en esto nuevo que estamos empezando. Ah! Mira!!!—dije recordando la
foto de Dhiva y le entregue mi celular.
—Dhiva??—preguntó y asentí—Mi vida!! Es tan
hermosa y chiquita! Sus ojos me recuerdan a Bill.
—Si, tiene los ojos de Bill.
—No sabes que feliz me hace verla tan bien! Aún
tiene el respirador.
—Si, pero es solo nasal para darle aire puro. Ya
respira sola, come y se mantiene despierta. Cuando la tuve en brazos y le hablé
enseguida me reconoció. Parece que es cierto que escuchan cuando están en el
vientre. La aturdí tantas veces, pobre santa!!!
—Me pone tan feliz que todo esté saliendo tan
bien.
—A mi también—dije sonriendo—Almorzaste?
—No, pero no tengo hambre. Estaba tan nerviosa por
ver a Evan que se me cerró el estómago.
—Yo muero de hambre, me acompañas? Le voy a decir
a Doris que me prepare algo.
—Si, vamos.
—Ah escucha! La única que sabe de lo nuestro es
ella. Estaba esperando saber que había sucedido con Evan para que lo anunciemos
juntos.
—Ok! Que te parece si esperamos a que le den el
alta a los twins y estemos todos?
—Y como hago para no tentarme en publico?—pregunté
acercándola y besando su cuello.
—Son dos días, tampoco es para tanto.
—Para mi es demasiado!—dije y seguí besando su
cuello.
—Tom....Tooom.....no ibaaaas a...? Tooom—dijo entregándose.

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