A las 12.30pm me llama Tom para preguntarme si lo que había encargado estaba bien o necesitábamos algo más. Como siempre, no tenía ni idea y había comprado comida para un batallón. La mitad seguramente quedaría en mi freezer.
Puntualmente a la 1pm llegan Valeria y Tom. Ambos se veían muy felices y radiantes. No había dudas de que había pasado más que un beso.
—Hola Lizzie—dijo Valeria dándome un beso y cargada de paquetes.
—Hola Vale, pon eso ahí—dije, señalando la mesada.
Tom entró directo a la cocina, sin saludar y apoyo todo en la mesada junto a los paquetes que trajo Valeria.
—Ahora sí—dijo acercándose—Hola Alien, como estas?—dijo abrazándome como si no me hubiese visto en años.
—Hola Tom!—dije mirándolo extrañada y solo me encontré con su cara toda fruncida sonriendo. Incliné la cabeza y lo miré sonriendo. Me mataba con su sonrisa y debía confesar que extrañaba que esté en medio de Bill y mío.
—Mi chinito! Como te extrañaba!!—dije y sonrió aún más.
—Acá todos tienen apodos?—preguntó Valeria.
—No, solo Alien—dijo Bill.
—Pero no le acaba de decir chinito a Tom?—preguntó confundida.
—Si, pero también le dice así a Bill, pero en determinadas ocasiones—contestó Tom.
—Es que ambos ríen de distinta manera, pero hay una sonrisa en particular que ambos hacen de la misma forma. Y a mi me recuerdan a unos chinitos porque achinan los ojos y te regalan una sonrisa enorme y hermosa—dije mirándolos.
En ese momento ambos, me sonrieron de “esa” manera.
—Ves lo que te digo—le dije a Valeria.
—Es verdad!!—dijo—Como puede ser que te des cuenta de esas cosas? Yo ni siquiera aún los encuentro tan idénticos—dijo frunciendo la boca.
—Es que pasé demasiado tiempo con ellos y los conozco casi perfectamente. Inclusive al principio veía gestos de Bill en Tom y viceversa, y me confundía. Pero con el tiempo aprendí a separarlos e identificar sus gestos característicos. Aunque siempre está el momento Twin, como el de recién.
—Momento Twin?—pregunto Bill.
—Si, el momento en el que ambos hacen por inercia algo igual al mismo tiempo. Como la sonrisa chinita de recién. No lees las cosas que las chicas postean en el blog?
—En serio hacemos eso?—preguntó Tom.
—Aguarda un segundo—dije y busque mi notebook. Busque la carpeta en donde guardaba fotos y cosas de ellos que sacaba de internet y tenía una carpeta llena de momentos Twins en fotos y en animaciones gif. Abrí la carpeta y elegí un momento Twin de hace unos meses atrás.
—Miren esto—les dije. Ambos se miraron y rieron.
—Como no nos dimos cuenta nosotros de ello?—preguntó Bill.
—Calculo que porque para uds es algo natural y normal, por eso no le prestan atención.
En eso llegan los G’s con el postre. Pasan detrás de mí y ven la imagen en la pantalla.
—Ese es el mejor momento Twin—dijo Geo.
—No, el del brazo rascándose es el mejor—dijo Gus.
—Esperen!—dijo Bill—uds saben de eso? Del momento Twin? Como puede ser?
—Obvio!—respondió Gus.
—Internet está plagado de momentos Twins como esos. Deberías usar más la notebook para navegar en lugar de jugar al Black Jack—bromeo Geo. Ambos se miraron y rieron.
Mientras con Valeria desarmábamos los paquetes y poníamos todo en bandejas. Los G’s armaron la mesa. Definitivamente Tom había comprado comida para un batallón.
El resto de la tarde se nos pasó muy rápido. Casi no pude disfrutar de los chicos. Pero no me podía quejar. Había tenido una de las mejores semanas en mucho tiempo y aunque ya los extrañaba, sabía que en un par de semanas volveríamos a vernos.
De regreso del aeropuerto, Valeria se quedó conmigo. Estaba muy triste y no quería dejarla sola. Nos preparamos un café y nos sentamos frente al hogar a charlar.
—No estés triste. Yo se que es duro, pero ya te acostumbrarás.
—Si, lo sé. Igual no se en que va a quedar todo esto. En ningún momento me hablo de noviazgo o algo parecido.
—Pero no podrás negar que lo tienes como loco. Jamás se comportó con alguna chica como lo hizo contigo. Ni siquiera con mi amiga Jess.
—Si, puede ser. Pero le duró una semana. Ayer.....dormí con él—dijo como avergonzada.
—Y? Cuál es el problema? Me parece grandioso!
—Es que ya logró su cometido, no se si ahora le voy a seguir interesando.
—Estás loca, verdad? Acaso escapó en el medio de la noche?
—No, estuvimos juntos y después vinimos para acá.
—Y entonces? Tom jamás deja que una chica se quede a dormir toda la noche con él y mucho menos él se queda toda la noche. Siempre huye o las ahuyenta. Además es Tom.....agradece que aguantó una semana—dije riendo.
—Si, puede ser. No se porque me hago tanto problema si ya sabía de antemano como eran las cosas.
—Vale, no te preocupes. Estoy segura que para Tom no eres cualquier chica—le dije y me sonrió, pero su mirada se perdió en el infinito. Estaba enamorada, de eso no había duda. Dentro de mí rogaba que Tom no se olvidase de todo lo vivido esta semana con Valeria. Pero yo intuía, aunque no quería admitirlo, que un par de días se olvidaría de ella y volvería a las andadas, como ocurrió con Jess. En cuanto tuviese la oportunidad hablaría con él, no podía caer dos veces en lo mismo. Si realmente quería estar en pareja y compartir todo, como me dijo, tenía que madurar y dejar de andar de acá para allá.
Nos acostamos a mirar un poco de tele y a la espera de que los Twins nos llamen desde el hotel.
Me desperté sobresaltada. Mi celular vibraba y hacía ruido en la mesa de noche. Miro a mí alrededor y veo a Valeria dormida a mi lado. El cuarto estaba iluminado solo por la luz que la pantalla azul de la televisión brindaba. El celular seguía vibrando. El reloj indicaba las 2am. Enseguida recordé a los Twins y los G’s. Tomé el celular y tenía 4 mensajes. Me senté en la cama y los abrí. Los dos primeros eran de Bill y Tom informando que habían llegado bien y los otros dos eran mensajes de llamadas perdidas. Miré los números y no los conocía, pero eran de NY. Me quedé por unos minutos pensando quien podía haber llamado y sobre todo por la hora, fueron hechas a las 10pm. <Los Twins están bien, Vale está conmigo. Si le hubiese ocurrido algo a algún conocido, tendría registrado el número o en su defecto me habrían vuelto a llamar> pensé, tratando de restarle importancia. Dejé el celular en la mesa de noche y me acomodé tratando de conciliar el sueño. Me costó. La duda sobre ese llamado seguía dando vueltas en mi cabeza. Pero luego de un rato me quedé dormida.
A las 9am suena el despertador y junto a el mi celular. Otra vez ese numero. Lo miré y me quedé sin saber que hacer.
—Mmmmm....no piensas atender?—me preguntó Valeria desperezándose.
—No se quién es?
—Si no atiendes nunca lo sabrás—dijo levantándose y dirigiéndose hacia el cuarto de baño.
Tomé coraje, respiré profundo y atendí.
—Hola
—..........—
—Si, ella habla.
—..........—
—Un gusto. El Dtve. Elías me habló de ud.
—.........—
—Si, no hay problema. Pero, sucede algo?
—..........—
—Ok. Nos vemos entonces. Adiós.
Corté y me quedé sentada en la cama, con la mirada perdida. De un momento a otro las imágenes de lo ocurrido en LA volvieron a mi mente. La cara de Erika se apareció ante mis ojos. Un frío recorrió todo mi cuerpo. Sabía que esta llamada no era simplemente para conocernos, como me dijo el Dtve. Smith. Algo sucedía. De eso estaba segura. El miedo me invadió. El estómago se me apretó y una fuerte puntada en el costado me trajo a la realidad. <No puede estar sucediendo de nuevo> dije en mi mente. Los ojos se me llenaron de lágrimas. No quería volver a pasar por lo mismo otra vez. No quería vivir con miedo y con paranoia. Me alcanzaba con las malditas pesadillas.
Cuando escuche que Valeria estaba por salir del cuarto de baño me sequé rápido las lágrimas. Y me levanté a buscarme ropa.
—Y? Quién era?—me preguntó Valeria mientras se secaba el pelo.
—Que...que cosa?
—Quién era la persona que te llamó?
—Ah! Nadie, bueno si alguien era....pe....pero estaba equivocado.
—Viste que no debías preocuparte?
—Si—respondí y sonreí de costado mientras me iba a duchar.
Cerré la puerta me desvestí y una vez que estaba debajo de la ducha no aguante más y el llanto que tenía atravesado en la garganta salió impulsado. El pecho me dolía y el estómago estaba duro como una piedra de los nervios. <Y ahora que hago?> me repetía a mí misma. El agua seguía cayéndome por la espalda, mientras mis ojos no dejaban de lagrimear. Respiré profundo un par de veces hasta lograr calmarme un poco. <No, no voy a permitir que el miedo me vuelva a dominar. Ya sé a lo que me enfrento y esta vez no me van a agarrar desprevenida> dije dándome ánimo. Me cambié y sequé el cabello rápido. Me senté a desayunar con Valeria como cualquier otro día normal. Traté de ocultar mis nervios y mi miedo.
—Estás bien?—me preguntó—Te noto preocupada.
—Si, estoy perfecta. Solo algo cansada.
—Esta noche vienes a casa a cenar? Martin y Emilse van a estar también.
—Si, sino se van a ofender que los abandonamos toda la semana. Además me va a hacer bien estar acompañada, ya estoy sufriendo la depresión post Bill—dije sonriendo.
—No me lo recuerdes que ya extraño a Tom. Bueno, yo me voy así acomodo un poco mi depto que está hecho un desastre. Nos vemos a eso de las 6pm, te parece?
—A las 6pm estoy por ahí. Quieres que lleve algo de todo lo que sobró de ayer?
—Si, me parece bien. Yo igual voy a hacer unas pizzas y Emilse va a traer unos sándwiches.
Nos despedimos y me senté en el sillón un rato. Estaba nerviosa. A las 11am debía reunirme con el Dtve en la estación de policía. El miedo se apoderaba de mí y era casi inevitable no revivir en mi mente todo aquello que me había sucedido. El sonido de mi celular me hizo sobresaltar. El corazón me latía como nunca. Miré y tenía un mensaje.
—Y ahora que quiere?—dije resoplando.
<Recuerda que te espero a la 1pm para almorzar en el restó del Hotel Savoy, no me falles> Mis ojos se abrieron enormemente. <Que idiota!! Me había olvidado de esto> dije para mí. Con el llamado de anoche y la despedida de los chicos me había olvidado por completo de todo esto.
—Que tonta!!! Y ahora como hago? No puedo decirle que no!!!—dije enojada conmigo misma—Voy a tener que ir, otra opción no me queda. Le diré que a la tarde tengo cosas para hacer y me excusaré temprano—dije hablándome sola como una loca. Me preparé otro café y pedí un taxi para las 10.30am. Quería ser puntual.

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