Me desperté con un rico aroma a café. Estaba acostado solo en la cama de Alien. Me estiré y pude sentir el sonido de la ducha. Me levanté de la cama para dirigirme hacia mi cuarto, cuando Bill sale del baño.
—Bill, como estas?—dije refregándome los ojos.
—Bien, y tu?
—Bien. Perdón por invadir tu espacio, pero necesitaba hablar con Alien.
—No hay problemas. Te vas a duchar?
—Si, iba a mi cuarto justamente a ducharme.
—Bueno, apurate que Alien quiere que desayunemos juntos los 5. Se levantó temprano para prepararnos algo rico.
—Listo, mejor me apuro—dije saliendo del cuarto. Por el pasillo hacia mi cuarto podía sentir música y a Alien cantando suavemente. Me metí rápido en la ducha. En menos de 15’ ya estaba listo. Todos estaban desayunando cuando llegué a la cocina. Saludé a los chicos y me acerqué a Alien para darle un beso. Se había tomado el trabajo de hacernos un enorme y rico desayuno con tostadas, mermeladas, quesos, frutas, cereales, te, café y jugo de naranjas exprimido. Realmente se había pasado. Estuvimos casi una hora desayunando y luego la ayudamos a acomodar. Igualmente los sábados venía una señora a ayudarla con el departamento. Era demasiado grande para que lo limpie sola.
—La señora de la limpieza venía incluida en el departamento?—le pregunté bromeando.
—No, mi vida. Lo único que no pago es el alquiler del departamento, que gentilmente Helen me otorgó, pero el resto como los impuestos o arreglos salen de mi bolsillo, tanto del sueldo de mi trabajo como de mis ahorros de los trabajos que hice con uds y Christie.
—Encima te pagamos?—dije riendo.
—Obvio, tonto!—me dijo pegándome en el brazo—y en euros, lo cual fue mucho mejor—rió.
—Y el sueldo de aquí es bueno?
—Si, no me puedo quejar. Obviamente por ser una pasantía de aprendiz es el suelo mínimo. Pero alcanza para vivir y darme mis gustitos. Igual también mis padres me enviaron dinero, pero lo tengo guardado. Tampoco quiero darme la vida de lujo. No lo necesito.
—No le pidas a tus padres, sabes que puedes contar con nosotros.
—No les pedí nada, ellos me lo enviaron. Creen que no me alcanza con lo que gano. Y bueno, son mis padres, se preocupan—dijo y se quedó pensando y a los pocos minutos reacciona— Gracias, no podría pedirles dinero. Sería lo último que haría.
—Tampoco para tanto. Además recuerda— dije levantando su mano con el anillo—pronto la mitad será tuya—bromee.
—Basta!! No me importa eso. Jamás me intereso el dinero de uds. Y lo sabes bien!
—No te enojes.....solo bromeo. Obvio que se que no te importa nuestro dinero. Pero igual recuerda, que cualquier cosa que necesites cuentas con nosotros. Ni se te ocurra pedir prestamos en un banco o una financiera, entendiste?
—Si, entendí—dijo elevando los ojos al cielo y resoplando.
—Bueno, me voy a ver si Valeria está despierta y quiere ir a pasear.
—Vaya, vaya!—me dijo y me dio un abrazo—mandale un beso de mi parte—asentí con una sonrisa.
Bajé nervioso las escaleras hasta la puerta de Valeria. Me quedé mirando el timbre y acerqué mi mano temblando. Cuando casi aprieto el timbre la puerta se abre y Valeria sale apurada casi chocándome.
—Tom? Hola, que haces aquí?—preguntó asombrada.
—Hola! Venía a ver si querías venir a dar una vuela conmigo, pero veo que ya tienes planes—dije torciendo la boca.
—Si, quedé en encontrarme con mi hermana para ir de shopping.
—Ah, está bien. Bueno, cuando vuelves si no tienes planes podemos ir a cenar.
—Me encantaría—dijo sonriendo y me saludo levantando la mano. Caminé hacia el ascensor un poco triste, cuando siento su voz nuevamente.
—Tom, quieres venir con nosotras? No va a ser la salida más divertida, pero después podemos ir a almorzar o al cine.
—Te parece? No quiero molestarlas. Si arreglaste con ella, capaz quiere estar contigo sola.
—No, no hay problemas, ven. Se va a poner contenta de conocerte—dijo acercándose y tomándome del brazo—Vamos.
—Ok! Vamos—dije y nos acercamos al ascensor.
Pasamos el resto de la mañana comprando ropa. La hermana de Valeria era 2 años menor y desbordaba simpatía. Cuando la vi enseguida me reconoció y tuvo solo palabras de aliento para mí y TH. No era fan de la banda, pero conocía nuestro trabajo y su opinión objetiva fue muy positiva para mí. Era una chispita, no se quedaba quieta ni se callaba. Me he reído muchísimo con sus ocurrencias. Era completamente distinta a Valeria que era un poco más seria y diplomática. Almorzamos en un restaurante vegetariano y luego tomamos un té con unas galletitas veganas. Por primera vez, y gracias a Sharon, Valeria y yo hablamos muchísimo. Sharon nos ayudo a romper el hielo que aún había entre nosotros y fueron muy positivos los resultados. A la tarde, Sharon se retiró, prometiendo volver a vernos antes de mi partida. Valeria y yo quedamos solos y decidimos ir al cine para luego cenar juntos. Estaban dando Iron Man 2 en 3D y descubrimos que ambos éramos fanáticos de esa película, por lo que no lo dudamos y la fuimos a ver. Salimos y en lugar de cenar en un restaurante. Fuimos a comprar sushi y cenamos en su departamento. Nos sentamos junto al hogar, pusimos música suave y cenamos. Pasamos una agradable velada. Conocí muchas cosas de ella y cada vez me gustaba más. Verla sonreír me derretía el corazón. Alien estaba en lo cierto. Estaba perdidamente enamorado. Era imposible negar tal obviedad. Llegando la medianoche decido retirarme para dejarla descansar. Aún seguíamos sentados frente al hogar bebiendo un poco de vino.
—Vale, me voy así te dejo descansar. Es tarde—le dije mirándola a los ojos y acomodando su pelo detrás de la oreja.
—Te tiene que ir?—dijo
—No quiero, pero debo—dije a medida que me acercaba lentamente sin quitar mi mirada de sus ojos.
—Debes? Acaso tienes que darle explicaciones a alguien?—me dijo susurrando. Nuestras bocas estaban tan cerca que podía sentir su cálido aliento golpearme el rostro cuando me hablaba.
—No....pero no quiero arruinar las cosas....—dije y nuestros labios se encontraron suavemente. Un escalofrío comenzó a recorrer mi cuerpo desde la nuca. La piel se me erizó y el corazón se me aceleró. Sus suaves labios se abrieron dándole paso a mi lengua que buscaba la suya. Tome su rostro entre mis manos y la besé de la manera más suave que jamás me había imaginado. Me desconocía. Yo no era así. Lo mío era directo al grano sin preámbulos. Pero con ella no podía. Ella significaba algo más. Ella era más que simple sexo. Ella era la.....indicada?
Nuestras bocas siguieron unidas. Era difícil despegarse de ella. Sus besos sabían a dulce. Como pude y muy a mi pesar, lentamente me separe de su boca. Abrí los ojos y me encontré con su mirada. <La amo> dije para mí. Me sonrió y me quedé sin aire. Le devolví la sonrisa y suavemente solté su rostro acariciando sus mejillas con mis yemas. —Tengo que irme—susurré y comencé a pararme. Ella se quedó sentada y elevó el rostro mirándome dulcemente.
—No me mires así, no me hagas arruinar las cosas—le supliqué y sonrió suavemente.
—Así como?—dijo pícara. La miré elevando una ceja. Extendí la mano para ayudarla a levantar. Me acompañó a la puerta y allí nuestros labios se volvieron a encontrar. Pero esta vez fue un poco más pasional el beso. Rodee su cintura con mis brazos y la apreté muy fuerte contra mi cuerpo. Ella posó un brazo en mi espalda y el otro lo reposó en mi nuca impidiendo que nuestras bocas se separasen. Me sentía flotar. Era una sensación totalmente ajena a mí. Nunca en mi vida me había sentido así por una chica. Lo mío siempre pasaba por deseos y ganas de tener sexo. Pero con ella no sucedía eso. Había algo más. Me importaba y no quería arruinar esto. No la quería como una One night stand girl. La quería conmigo. Quería verla todos los días. Sentía que necesitaba estar junto a ella. Suavemente nos separamos y me despedí. Se quedó mirándome desde la puerta hasta que subí al ascensor.
Cuando entré en el departamento me dí cuenta que era cerca de la 1am. Había pasado todo el día fuera. Me acerque al sillón para sentarme y descubro que Alien estaba allí durmiendo. La tapé con la manta que se le había caído al piso y se despertó.
—Tom! Estas bien?
—Si, porque no habría de estarlo?—le pregunté mientras me sentaba a su lado.
—Es que te fuiste tan temprano y se hacia cada vez más tarde y no llegabas, me asuste un poco. Te mande un mensaje y no me contestaste.
—Por eso te quedaste a dormir aquí? Esperándome?
—Si, perdón—se disculpó encogiéndose de hombros.
—Ay Ay cuñadita—dije abrazándola—siempre preocupándote por los demás. Gracias por cuidarme.
—Gracias nada, tú hiciste lo mismo conmigo todo este tiempo. Además para eso están las hermanas....y para celarte también—dijo sacando la lengua.
—Bill no se enojó por haberte quedado aquí?
—No lo sabe. Nos acostamos temprano porque estuvimos toda la tarde caminando por el Central Park y quedó agotado. Así que cuando se durmió, me zafe y vine para aquí.
—Eres terrible!
—Y?
—Y...que?—pregunté.
—Como están yendo las cosas con Valeria?—dijo exaltada—vamos, cuéntame algo, por favor!
—Sabes que es muy patético verte rogar, no? Y más en estas fachas—dije burlón.
—Si soy patética, pero cuenta, vamos!
—Bueno, fuimos de shopping con su herm......
—Eso no me importa!—dijo empujándome—Ya la has besado??
—Si, hace unos minutos, antes de venir—dije sonrojándome, creo. <Me sonrojé? WTF?> pensé.
—QUE???—grito y se tapó la boca—Estuviste todo el día con ella y recién ahora le diste un beso, despidiéndote?? Pero que te pasa?? Te sientes bien Tom? Yo pensé que ya habían pasado a mayores!—dijo confundida.
—Tú te abalanzaste sobre mi hermano ese noche después del show? No, solo se besaron cuando se despidieron, así que no me digas a mí!!—dije susurrando alto.
—Si, es verdad—dijo encogiéndose de hombros—pero es distinto, Bill debía irse....o te olvidas lo apurado que estabas?? Además él es chapado a la antigua, tu vas directo a los bifes!
—A los bifes?—pregunté confundido.
—Si....emmmmm, como se dice?? Directo al grano, si directo al grano.
—Ya lo sé, por eso no entiendo que me pasa.
—Si, sabes que te pasa, te lo dije anoche. Estas enamorado y como Valeria te importa, no vas a hacer lo mismo que con las otras chicas. Y lo que hiciste hoy se llama respeto y fue excelente. Conociendo tu fama de mujeriego, ella lo va a valorar muchísimo.
—Te parece? No estará esperando que le salte encima como hacia con el resto de las chicas?
—Creeme que no—dijo y se quedo mirándome—Estoy muy orgullosa de ti—sonrió de manera muy dulce.
No había persona en el mundo, salvo Bill, que me entendiese tanto como Alien. Con ella no tenía vergüenza de hablar o de pedirle algún consejo. Yo sabía que ella encontraría el lado positivo a todo. Nunca entendí como eso no lo aplicaba a su vida. Siempre desconfiaba cuando algo bueno le sucedía. Después del secuestro, por suerte cambió la manera de ver su vida y la vive a pleno. “Leb die Sekunde” le decía Bill y así comenzó. Hoy, a casi medio año de lo que le sucedió está más feliz y positiva que nunca. Ve todo de otra manera y me encanta que sea así. Merece ser la mujer más feliz del planeta.
—Mejor ve a acostarte antes de que Bill se de vuelta y no te encuentre.
—Tu te quedas?
—Unos minutitos y me voy a dormir. Tienen planeado algo para mañana?
—Creo que no, es domingo así que podemos salir a almorzar y al cine o al teatro si les parece bien.
—Me parece bárbaro, lo charlamos en el desayuno. Que duermas bien Alien.
—Tu también—dijo y se perdió en el pasillo que la llevaba a su cuarto.
Me quedé sentado mirando el fuego del hogar y pensando lo que Alien me había dicho. Y tenía toda la razón. Yo quería algo más con Valeria. Esto del alma gemela y el amor para toda la vida me estaba dando un tirón de orejas y me obligaba a caer en la realidad de que si existía. De que estaba siendo uno de los afortunados en encontrarlo. Me acosté pensando en su sonrisa, en sus ojos y el aroma de su piel. Realmente me desconocía por completo. Jamás una chica ocupó más de una hora en mi mente. Realmente me estaba transformando y debo decir que me estaba agradando todo lo nuevo que estaba viviendo.

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