Narrado por Tom
Hacía horas que me había separado de Valeria y me sentía como un drogadicto en abstinencia. Necesitaba desesperadamente su aroma, su calor, sus besos. Me sentía extraño. Jamás me había sentido así. Jamás había estado así por una chica. Todavía no podía entender que me estaba pasando. <Si, ya se! Estoy enamorado> me dije a mi mismo burlonamente. Pero así y todo no entendía la magnitud de la palabra. Siempre quise lo que Alien y mi hermano tenían y ahora que supuestamente lo tenía con Valeria, me sentía raro. Desde afuera se veían más simples las cosas. Había visto sufrir a mi hermano cuando se separaba de Alien, pero siempre me pareció que exageraba. Siempre ha sido tan melodramático. Pero aparentemente no todo era teatro. Era cierto. Era verdad cuando me decía que lejos de Alien sentía como si le faltara una parte. Algo así como cuando nos separábamos nosotros, pero mucho más potenciado.
—Listo Tom?—me pregunto mi hermano sacándome de mis pensamientos.
—Si, listo—respondí y me paré para ir a sentarme junto al piano. Miré las notas y automáticamente comencé a tocar, mientras mi mente volaba y recordaba el rostro de Valeria. Por momento escuchaba a Bill que hacia acotaciones, pero no llegaba a entenderlas. <Concéntrate en la grabación, Tom> me dije y borré todo pensamiento de Valeria de mi mente.
—Me parece que deberías cambiar el tono, no crees?—me preguntó.
—Robert, puedes pasar la grabación?—pedí.
—Si, escuchen—respondió Robert. Y comencé a escuchar la canción.
—Les parece así entonces?—dije y comencé a tocar, cambiándole un poco el tono y el ritmo, la hice un poco más lenta. Enseguida Bill comenzó a cantar siguiéndome. Una enorme sonrisa se dibujo en su rostro. Habíamos dado con el tema perfecto.
La grabación culminó cerca de las 2am. Era demasiado tarde para llamar a Valeria. Teníamos una diferencia de casi 3 horas por lo que en NY serían las 5am. <Si esperaba una hora más probablemente podría despertarla con un mensaje de texto> me dije. Entre que volvimos al hotel, comimos algo, charlamos de lo que habíamos hecho y preparábamos lo que grabaríamos mañana, había pasado un poco más de una 1.30 hora. Tomé una hoja y un fibrón y escribí un mensaje: “Vale te extraño”. Me saqué una foto con el cartel, se lo envié por mensaje de texto y me tiré en la cama. Quede plácidamente dormido en cuestión de segundos.
Un sacudón me despierta y una voz muy finita me perfora los tímpanos.
—TOM DESPIERTA! DESPIERTA! TENGO BUENAS NOTICIAS!!
—Bill, deja de gritar! Me estar perforando los tímpanos—dije cubriéndome la cabeza con la almohada.
—Tom, Zimmer 483 sale a la venta mañana. Ya está todo listo!
—Como que sale a la venta mañana???—dije levantándome de golpe.
—Si, acaba de llamarme Christie para avisarme que ya está todo listo. Mañana sale a la venta de manera sorpresiva. Primero en la pagina del FCM y la semana que viene en todas las disquerías—dijo un Bill totalmente emocionado.
—Bill, ni siquiera elegimos el arte de tapa.
—Si, para que piensas que fueron las fotos en blanco y verde?
—Hacemos tantas sesiones de foto Bill, que ya no recuerdo ni para que son. SESIÓN DE FOTOS!!—grite y salté de la cama—Que hora es? Que hora es?
—Son las 10am, quedate tranquilo. Tienes tiempo aún. No nos olvidamos de tu sesión. Alguien te iba a venir a despertar. Vamos a desayunar, apurate.
Me duche rápido y desayune junto a los G’s y a Natacha, quién iría a la sesión conmigo. No quería a otra más que a ella, era de nuestra confianza y una gran amiga a esta altura.
A las 2pm estábamos en el estudio del fotógrafo. Era en una zona exclusiva de LA, mucho más exclusiva que la nuestra. Pero bueno, nosotros no teníamos la fortuna que él tenía. La marca de ropa deportiva que me había contratado me proveería de la misma, durante toda la gira de Zimmer. Habíamos decidido con mi hermano y los G’s que el nuevo cd saldría dentro de un año. Ahora debíamos aprovechar a difundirnos con este compilado en los países donde no habíamos ido nunca. Una vez afianzados lanzaríamos el nuevo cd. A Christie y el managment, al principio no les gustó la idea, pero luego comprendieron que es lo que pretendíamos y aceptó. Así que estábamos grabando más relajados y teníamos tiempo para hacer estas cosas extras. Bill había sido contratado por una marca de ropa roquera ecológica y los G’s tenían dos marcas que estaban interesadas en vestirlos. Las cosas se iban dando de a poco y queríamos disfrutarlas.
La sesión culminó a las 9pm con unos 7 cambios de ropa. La había pasado genial. No se me hizo pesado ni cansador en ningún momento. El fotógrafo tenía muy buena onda, ambiento el lugar con música de Samy Deluxe y había muchas frutas para comer entre cambios de ropa. Lo único malo fue que me había olvidado el celular en mi cuarto y no había podido enviar ningún mensaje a Valeria. Pero lo haría cuando regrese sin importar la hora.
Antes de volver al hotel, nos detuvimos en un lugar de comida vegetariana para llevar algo de cenar. Bajé con Natacha a comprar. Ella tenía el mensaje de texto de Bill con lo que él y los G’s querían. Mientras estaba eligiendo, siento que alguien me nombra.
—Tom? No lo puedo creer, eres tú?—dijo la voz.
Me di vuelta y me encontré con unos ojos miel que brillaban de emoción.
—Sophie?—pregunté confundido.
—Tom!! Que gusto me da verte. No lo puedo creer!—dijo y nos abrazamos. Un sinfín de recuerdos vino a mi mente y un cosquilleo recorrió mi cuerpo.
—Que alegría verte. Que haces aquí?—le pregunté.
—Me mudé aquí, estoy trabajando en un salón de belleza. Fue una oportunidad que no podía dejar pasar. Y tú?
—Estamos aquí terminado de grabar...
—El nuevo cd, verdad?—me preguntó mientras la miré asombrado—No se porque te asombras. Sabes que me gusta mucho lo que hacen. Soy una admiradora de TH.
—Si, me imagino—dije sonriéndole y en ese momento aspiré su perfume. La piel se me erizó. Sophie era la fan con la que había pasado 36 horas encerrado en un cuarto de hotel. Y el gran problema era que había química entre nosotros, aún después de nuestro último encuentro a escondidas, en diciembre. Sentía una gran necesidad de abrazarla y llevármela. Pero se me cruzó por la mente la imagen de Valeria. Y me sentí mal.
—Toma, estoy viviendo por el momento aquí. Son unos pequeños departamentos en el centro. Si quieres pasar antes de irte, solo tienes que llamarme.
—Estaré solo hasta el sábado. El domingo a la madrugada volvemos a Hamburgo. Tenemos que organizar la nueva gira y además Ali...Lizzie viene de visita.
—Como sigue Lizzie? Está un poco mejor?
—Si, por suerte esta superando las cosas paso a paso. Además su mudanza a NY parece estar ayudando bastante.
—Me alegro mucho, y sobre todo que aún siga con Bill, adoro la pareja que hacen—dijo sonriendo sensualmente— Y tú? Sigues soltero o ya hubo una afortunada que te robo el corazón?—me preguntó y en ese momento, no se porque.....mentí.
—Sigo solo, aún no llegó la persona que me deslumbre—dije y le sonreí.
—Ya llegará, de seguro—dijo mientras se mordía su labio inferior. La llamaron por parlante, su pedido esta listo—Me tengo que ir, espero tu llamada—dijo besándome en la mejilla y retirándose. Fue hasta el mostrador, agarró su pedido y salió sin mirar atrás. Sabía que la estaba mirando totalmente embobado.
—Se puede saber que fue eso??—preguntó Natacha algo enojada.
—Nada, una amiga que hace tiempo no veo.
—Una amiga, eh? No es la Sophie de Seattle?
—Y a ti que te pasa? Eres mi niñera o que?—le dije un poco enojado.
—Te estuviste quejando todo el día porque no pudiste hablar con Valeria y ahora esto?
—Esto que?? No paso nada, o tú viste algo?
Me miró con los ojos entrecerrados y no dijo absolutamente nada. Se fue hacia el mostrador a buscar el pedido y me pasó por al lado casi llevándome por delante.
—Pero....pero....—solo pude decir y me fui para la camioneta antes de que les diga de arrancar y me dejen aquí.
Cenamos y en ningún momento Natacha me dirigió la palabra. Realmente se había ofendido. No entendía mucho porque, ya que no conocía a Valeria. Si fuese que la conoce como a Alien puedo llegar a entender una reacción así, pero no sabe ni quién es Valeria. Además hace solo 10 días que empecé “este algo” con ella. No puede pretender que cierre los ojos y cambie completamente por alguien de un segundo a otro. Me va a llevar tiempo pero lo voy a lograr. Alien prometió ayudarme, Bill prometió ayudarme y yo prometí portarme bien. Aunque la aparición de Sophie no ayudaba en mucho.
Me fui a mi cuarto a eso de las 11.30pm. Busque como loco mi celular, hasta que lo encontré enroscado entre las sábanas. Tenía 4 mensajes de Valeria. Me agradecía la foto de la mañana temprano y los otros eran para decirme que me extrañaba y que se había enterado del lanzamiento del cd a través de Alien. Le respondí y le pedí disculpas por no haberle contestado explicándole mi olvido. Como no obtuve respuesta me acosté a mirar una película. A los pocos minutos entra Bill y se acuesta a mi lado a mirar la película. Sin decir una sola palabra, cada tanto me dedicaba una mirada. Sabía que me quería decir algo.
—Vamos Bill, largalo! Que sucede?
—Nada, no sucede nada—respondió haciéndose el desentendido.
—No creo que me estés mirando porque que te enamoraste de mi. Vemos el mismo reflejo cada mañana en el espejo....no te olvides que somos Idénticos—le dije irónicamente sonriendo de costado.
—Ok, ok. Quiero saber que paso con Natacha y esa tal Sophie que apareció.
—Ya te fue con el cuento??
—NO!—grito—No, perdón. No me fue con el cuento. La ví enojada y le pregunte hasta que me contó. Sabes que puedo ser muy insistente—dijo sonriendo.
—Si, eso es verdad—suspiré—No sucedió nada. Estábamos comprando la cena y me encontré con Sophie. Recuerdas quién es ella, no?
—36 horas de hermosos recuerdos?—dijo riendo.
—Exacto. Y bueno. En ese momento se me vinieron muchas cosas a la cabeza. Sentí una revolución en mi cuerpo. No hay amor, pero hay demasiada química entre nosotros y se noto.
—Aunque haya pasado tanto tiempo y solo se hayan visto una vez? Es posible que aún tengan tanta química?
—Creeme que sí. Y no se porque es así—dije mintiendo. Bill no sabía de mis encuentros posteriores porque pensé que lo de diciembre había sido una despedida.
—Estás enamorado de ella?—me preguntó mirando de reojo.
—No. Bueno....no, creo...que no.
—Si o no, Tom?
—No siento lo mismo que por Valeria. Es distinto. Veo a Sophie y solo pienso en sexo. Veo a Valeria y pienso en besos, abrazos, mimos.
—Y que piensas hacer?
—Nada, que voy a hacer?
—Sabes mejor que yo, que ahora te va a buscar por todos los medios.
—No creo—dije y saque del bolsillo la tarjeta que me dio.
—Peor!!! Sabe que no vas a negarte. Le dijiste de Valeria?
—Como le voy a decir de Valeria? No me dio cabida para hablarle de ella—mentí otra vez.
—Tom, puedes mentirle a cualquiera...a mí, no.
—Ok, Ok! Le mentí, le dije que estaba solo. Aunque es en parte cierto. Con Valeria estamos empezando a conocernos, todavía no......
—Eres increíble—interrumpió parándose enojado—Hasta hace unas horas te morías porque extrañabas a Valeria y querías que te ayudáramos con Alien y ahora me sales con esto? Realmente eres increíble!
—Bill, para mi no es tan sencillo. Siempre fui así. Siempre me gustó estar de acá para allá, con varias chicas a la vez, sin compromisos. Me va a costar acostumbrarme, pero se que lo voy a lograr. Valeria me importa y mucho.
—Si te importa, termina con esto inmediatamente. Revuélcate con esta Sophie por ultima vez, despídete y dile que estas con Valeria. Eso sí, si pasa algo entre tú y Sophie no quiero saberlo. No quiero problemas con Alien.
—Ok. Prométeme no decirle nada que apareció Sophie.
—No, no diré nada. Pero si se entera y me pregunta no lo negaré. No quiero problemas con ella por tus incontrolables deseos sexuales—dijo y se tentó.
—Esta bien, yo tampoco quiero que tengan problemas por mi culpa.
—Me voy a dormir. Alien hoy me mandó un mensaje para que hablemos y no pude llamarla. Mañana quiero hablar antes de que se vaya a trabajar.
—Mandale saludos de mi parte. Buenas noches.
—Buenas noches—dijo y cerró la puerta.
Me quedé mirando la televisión. No podía dormir. Hablar de Sophie me hizo traer a la mente todos aquellos recuerdos que había creído enterrar cuando conocí a Valeria.
Traté de buscarle una explicación a esto que me pasaba con Sophie, pero no la encontré en su momento, menos la iba a encontrar ahora. La piel se me erizó de solo pensar una fracción de segundo en esas 36 horas con ella y en los encuentros posteriores, a escondidas. <Que te ha hecho Tom, que te ha hecho?> me pregunté sin saber cual era la respuesta. En realidad no me hizo nada. Hay piel, tan simple como eso. Hay cariño, no hay amor....hay piel. Algo que creo que siempre fue bastante más fuerte que el amor....en mi caso.
Miré varias veces la tarjeta. La giraba entre los dedos y la daba vueltas una y otra vez. La acerque a mi nariz y pude sentir su perfume. Como olvidar ese perfume. Estuvo en mi almohada por casi una semana. La tenía escondida para que no le cambiasen la funda. <Un momento! Escondí la almohada para sentir su perfume? Y no estoy enamorado? Entonces estoy totalmente loco> me dije. Tomé mi celular y miré que tenía agendado para el otro día. Tenía todo el día ocupado. Pero el miércoles tenía libre después de las 6.30pm hasta el viernes a la mañana. Sin importarme que fueran casi las 2am le envié un mensaje a Sophie diciéndole que el miércoles a las 8pm estaría en su departamento y que llevaría algo para cenar. Que solo se encargue del vino. Me quedé pensando un momento y me sentí culpable. Culpable por Valeria. Pero necesitaba ponerle punto final a este tema con Sophie. Tenía que enfrentarla y buscar un antídoto para esto que me pasaba con ella. No podía ser que después de varios meses me la encuentro y me vuelve a tener rendido a sus pies. <A Tom Kaulitz nadie lo domina a no ser que él quiera> me dije. Cuando estaba quedándome dormido, el celular vibra en mi mano y me asusta.
<No te preocupes, yo me encargo del vino y.....el postre> respondió Sophie.
A pesar de estar dormido, una sonrisa se dibujo en mi rostro esfumando la culpa de mi pecho. <Porque no puedo tener ese nivel de piel con Valeria?> me pregunté y antes de responder, me quedé dormido.

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