—Amigaaaaaaaa!!!!—grito mientras me abrazaba.
—No sabes cuanto te extrañé—le dije entre lágrimas.
—Yo también. Me hace tan bien verte—dijo volviéndome a abrazar. Permanecimos un instante así hasta que Janice, Anna, Jeremy y Christie nos interrumpieron.
—Bueno, a ver si la sueltas un poco—dijo Anna riendo.
—Dejame saludarla antes que la asfixies con tus abrazos—gritó Jeremy.
—No sean malos, la extrañaba a mi Polola—dije en broma y me acerque a abrazarlos a todos. Me sentía tan bien recibiendo tanto amor y cariño. Eran mi otra familia y me sentía en casa cuando estaba con ellos.
—Les quiero presentar a mi amiga Valeria—dije mientras todos se miraban de reojo. Era obvio que Tom ya había abierto la boca o algo raro había pasado—Vale, ella es Christie, ella es Anna, Janice, Jeremy y Luz—dije presentándolos mientras se estrechaban las manos.
—Un placer de conocerlos. Lizzie habla tanto y tan bien de uds que casi puedo reconocerlos sin presentación—dijo sonriendo.
—Bueno, no nos quedemos aquí, quiero desayunar—dijo Bruni y todos subimos.
—Como fue el viaje, cariño?—me preguntó Christie mientras pasaba su brazo por mi hombro.
—Bien, por suerte pudimos descansar, mirar un par de películas y comer algo. Me había desacostumbrado a viajar tantas horas.
—Lamento informate...informarles, que la gira Zimmer 483 se adelantó y mañana a la noche estamos partiendo.
—Que??—pregunté sorprendida.
—Si, las ventas aumentaron, la demanda de shows también y necesitamos empezar cuanto antes para poder tener fechas disponibles en los distintos países. Así que mañana viajamos y dos días después es la apertura del la gira.
—Y yo que quería relajarme—dije riendo.
—Puedes relajarte porque obviamente tiene prohibido trabajar para nosotros, así que serás nuevamente nuestra invitada. Con la diferencia que ya no creo que deban ocultarse con Bill.
—Como es eso? Que sucedió? De golpe han aceptado todo así porque sí?—pregunté burlona, mientras Valeria me miraba sin entender y traté de explicarle.
—Todo el mundo sabe que somos novios. Y más después de lo que me ocurrió en LA, y los de Pequeño Alien—dije algo triste—Pero nunca fue confirmado por nosotros. Jamás dijimos: “Si, estamos saliendo”. Es algo que la discográfica y los ejecutivos nos pidieron no hacer cuando yo volví a la Argentina. Y tampoco nos importó hacer mientras pudiéramos estar juntos sin escondernos. Pero era....—dije y fui interrumpida por Christie.
—Pero ahora es en vano, se sabe absolutamente todo y las fans están como locas de emoción—dijo mientras abría una revista alemana en donde había una foto mía y de Bill y en un pequeño recuadro se veía agrandada nuestras manos en donde llevábamos el anillo de compromiso—Si, después de todo lo que vivieron juntos a las fans les quedaba alguna duda de si estaban o no juntos....esto lo terminó de confirmar.
—Esto no significa nada. Siempre llevamos el mismo anillo. Este también lo tiene Bill al igual que la pulsera y el relicario—dije mostrándole mi otra mano.
—Puede ser. Pero que me dices de esto?—dijo burlona. Tomé la revista del escritorio y había una foto de Bill y yo intercambiando votos en la playa junto a Tom de testigo.
—Dios mío!! Están en todos lados! Como puede ser?—dije enojada.
—Liz, calmate. No te hagas más problema. Ya está. No te presiones más. A ver, dime hace cuanto que no actualizas la web del FCM o tu blog?
—Hace varias semanas. He estado muy atareada. Pero Clara lo ha hecho por mí—dije cubriendo mi irresponsabilidad.
—No te lo preguntaba por ello. Mira—dijo dando vuelta su notebook con dos pestañas del navegador abiertas. Una en la web del FCM y otra en mi blog. En ambos, las chicas preguntaban sobre nuestro compromiso. Sobre cuando nos casaríamos. Sobre porque no lo blanqueábamos nosotros en lugar de hacerlos un par de fotos. Inclusive algunas entendieron o como que interpretaron que después de lo sucedido en LA, preferíamos no decir nada al respecto. Pero lo que más me emocionó fue que la mayoría estaba feliz por nosotros. Muy pocos fueron los mensajes en contra. Todas querían que nuestra historia de amor que arrancó de casualidad en un viaje de vacaciones, culmine con un casamiento e hijos.
—Lizzie, esto es increíble—me dijo Valeria mientras leía a la par mía.
—Si, no sé. Puede ser—dije sonriendo de costado.
—Vienen a desayunar o no?—preguntó Janice asomándose por la puerta.
—Si, vamos—dijo Christie indicándonos por donde ir.
Cuando llegué al comedor, un fuerte ruido de aplausos y gritos me recibieron. Habían adornado todo con globos, carteles, guirnaldas. Los chicos que no había visto en la puerta se fueron acercando a saludar. Estaba Roder, Clara, Natacha, Nathan, Claude, Arthur, Gengis y entre ellos vi acercarse a mis chicos más hermosos. Primero Geo con Jessica, luego Gus con Yvanna, su novia y último, ellos, mis Twins. Tom quién me abraza como si no me hubiese visto en años y luego se acerca a Valeria. Por último, pero no menos importante, Bill. Me rodea con sus brazos y automáticamente me hundo en su pecho hasta extasiarme con su aroma. Lo miró a los ojos y nos perdemos en un beso dulce pero apasionado. Casi no escuchamos el silbido y griterío del resto cuando nos vieron besándonos, pero perdimos la concentración gracias a Tommy, como siempre. Ambos tenían el pelo envuelto en una tela y con un gorro de lana encima. Queríamos ver su nuevo peinado pero no podíamos, sino echaríamos a perder el tratamiento que se estaban haciendo.
Nos sentamos a desayunar. Valeria estaba muy contenta. La sonrisa no se le borraba de los labios. Tom en todo momento estuvo con ella, sirviéndole el desayuno, mimándola, atendiéndola. Ella se sentía más que feliz con ello. Creo que se olvidó lo de las fotos, pero yo sabía que mi querido cuñado ocultaba algo.....y juzgando por las fotos de las revistas, ese era el gran tema.
A las 10am después de distraerlos un buen rato, cada uno se fue a terminar con sus tareas y los chicos a ensayar. Quedaban un poco más de 24 horas para viajar. El primer destino era Oberhausen y luego Böhn, a partir de allí recorrerían durante 100 shows toda Europa, incluyendo lugares como Sri Lanka, que no habían ido aún. Valeria y yo fuimos llevadas por Bruni hasta el hotel donde estaban todos alojados, ya que el viaje desde Hamburgo a Berlín era bastante tedioso, más si debían realizarlo todos los días. El hotel era el mismo en el que se habían quedado cuando nos conocimos el año anterior. Llegar y ser recibida por la gente de recepción y gerencia me hizo sentir más que bien. Evidentemente mis visitas a escondidas del año pasado no pasaron tan desapercibidas para ellos. Enseguida la amable recepcionista recordó mis datos y me preparó el pase VIP color negro que tanto había extrañado. Ya mi cuarto había sido asignado con anterioridad y allí descansaban nuestro equipaje. Luego fue el turno de Valeria. Tom había dejado precisas instrucciones y ya tenían emitido su pase. Solo un par de datos para asignarle un cuarto fue todo lo que necesito. Nos dieron la bienvenida y entramos por la famosa puerta que decía “Privado”. Bruni nos acercó hasta mi cuarto para buscar las valijas de Valeria y llevarlas al suyo. Al llegar note que habían puesto una cala con una nota en la puerta. La tomé y enseguida reconocí la letra donde decía “Alien”. Entramos y me encontré con una habitación toda ambientada en blanco y violeta como a mí me gustaba. En cada mesa y mueble había un enorme jarrón con calas blancas y calas teñidas de un violeta suave. El pequeño living-estar tenía una zona con sillones muy cómodos y una pequeña mesita. En el otro extremo una mesa redonda de madera rodeada con sillas. Sobre la misma había chocolates de todos los tamaños y colores y un enorme oso de peluche. Lo miré y sonreí. El cuarto estaba tras una puerta doble de color blanco. La abrí y un rico olor florar me llenó los pulmones. Una enorme cama super king-size con sábanas violetas y un acolchado blanco bordado delicadamente. Un ventanal enorme que permitía entrar la luz del día se encontraba del otro extremo. Un pequeño escritorio y dos puertas más. Una hacia el cuarto de baño y la otra hacia un pequeño vestidor. Me senté en un pequeño banco a los pies de la cama y abrí la nota de la cala. <Mi Alien! Cuando estés ubicada pide algo para almorzar y a las 3pm nos encontramos en mi cuarto. Te amo y estoy muy feliz de que estés aquí> Una sonrisa se dibujó en mi rostro mientras Bruni y Valeria me miraban desde la puerta.
—Todo bien?—preguntó Bruni sonriendo.
—Si, perfecto. Vamos a ver el cuarto de Valeria—dije y agarré una de sus valijas. Caminamos unos metros y a tres puertas mías, estaba el cuarto de Valeria. Era igual al mío pero ambientado en rosa y blanco. Dejamos las valijas y pedimos que nos trajeran algo para almorzar cerca de las 12.30pm. Antes de que Bruni se fuese le consulté donde quedaba el cuarto de Bill.
—Está en el piso de arriba.....la 3ra puerta después del ascensor.
—Pero que número tiene la habitación?
—Creo que es obvio—dijo guiñando un ojo y se fue.
La habitación de Valeria tenía el número 478 y la mía el 475. Teniendo en cuenta que estábamos en el 7mo piso, que las habitaciones del sector “Privado” arrancaban en el número 401 y había 10 habitaciones por piso......enseguida me iluminé y una sonrisa se dibujó en mi rostro.
El almuerzo llegó mientras yo estaba actualizando mi blog con las fotos del viaje. Moría de ganas por volver a besar a Bill, había sido corto nuestro encuentro por la mañana, pero no quería molestarlo. A las 3pm nos veríamos. En cambio Valeria le había enviado un mensaje a Tom para decirle que después de almorzar se acostaría, pero que pase a verla. Debían hablar. Almorzamos de manera ligera y mientras Vale se acostaba un rato a la espera de Tom, yo me fui a duchar para esperar a Bill en su habitación. Me puse un vestido color beige de algodón que me llegaba a media pierna, un saquito blanco y unas sandalias. El clima estaba hermoso, no hacía tanto calor como en LA pero igual hacía calor. Me desenredé el pelo, dejándolo caer suelto y me perfumé. Tomé el celular, la llave de mi cuarto y salí. Un sinfín de mariposas revoloteaban en mi estómago. Me sentía como la primera vez que lo había visto. El lugar me traía muchos recuerdos y eso me ponía un poco más sensible. <Allí habíamos pasado nuestra primera noche juntos> pensé y los nervios aumentaron.
Bajé del ascensor y me dirigí directo a la 3ra puerta. Allí estaba. La habitación 483. El número mágico. Y en ese momento lo recordé. <Maldición! Justo ahora tenía que recordar esto?> maldije. La chica con Tom era su famosa fan. Con la que había pasado 36 horas en esa habitación. En la habitación 483 de Seattle. <O por lo menos se le parece a la foto que me mostraron a escondidas Janice y Chester> pensé. Me quedé unos minutos parada frente a la puerta sin hacer nada. Cuando volví de todo ese tema, me volví a poner nerviosa. Respiré profundamente y golpeé emocionada por ver a mi flaco.
Pude escuchar ruido a puertas, algunos pasos y el picaporte bajando. Una enorme sonrisa se instaló en mi rostro y la puerta se abrió.

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