Music to ♥

lunes, 7 de febrero de 2011

Capitulo #1 (3ra. parte)

A las 7.30am despierto sobresaltada por el timbre. Miro la hora, me levanto y voy a la puerta a atender creyendo que podía ser el diariero. No hago más que abrir la puerta y dos personas saltan sobre mí asustándome bastante. Solo cuando logré escuchar mi nombre me volvió el alma al cuerpo.
Liz!! Alien...FELIZ CUMPLEAÑOS!!!!—dijeron al unísono y abrazándome. Eran Tom y Bill que por fin habían llegado. Los abracé muy fuerte a los dos, por unos minutos. Quería saber que no estaba soñando. Cuando el hombre que estaba parado en la puerta aclaró su garganta, volví a la realidad.
—Disculpe—le dije sonriendo—hace dos meses que no los veo.
—No se disculpe—me dijo cordialmente—antes de retirarme quería avisarles que estoy a su disposición, cuando deseen que venga por ellos no tienen más que llamarme—me dijo mientras entregaba su tarjeta.
—Perfecto, le agradezco enormemente—le contesté.
Cerré la puerta luego de que el chofer se retiró y me abalancé a los brazos de Bill. Inmediatamente hundía mi rostro en su pecho. Llené mis pulmones de su aroma y colmé mi piel de su calor. Segundos después mis labios se encontraron con la calidez de los suyos. Nos dimos un suave beso que culminó gracias a la interrupción de Tom.
Bueno, bueno. No coman delante de los pobres—dijo bromeando.
No te pongas celoso que para ti también hay—dije mientras corría a su lado para abrazarlo fuertemente. Me devolvió el gesto y al separarnos me regalo su seductora sonrisa.
Como han viajado?
Bien—respondió Tom—vuelo directo y sin problemas.
Han podido descansar?
—Yo sí—dijo Bill—Tom solo de a ratos.
—Quieren tomar algo? Quieren ir al hotel a descansar?
No Alien, es tu cumpleaños, no hagas nada.
Cumplo años, no estoy lisiada—les dije con el seño fruncido a lo que ambos respondieron poniendo los ojos en blanco.
Les preparo un rico desayuno. Hay torta y galletitas hechas por mi mamá, también hay cereales, mermelada, queso y tostadas, le parece?
Ok....solo si tú también desayunas—dijo Tom mientras Bill asentía.
Si, muero de hambre...recién me levanto.
Mientras Tom me ayudaba a colocar las cosas en la mesa, Bill se encargaba del té y el café. Nos sentamos los tres y desayunamos. Extrañaba estos momentos de intimidad con ellos.
Les pregunté por la gira y Tom fue el que más me contó, estaba emocionadísimo con todo lo que les estaba ocurriendo. Bill también, pero lo dejo hablar a él. Cuando Bill se sacó el gorro que llevaba pude notar que nuevamente había cambiado su look. Llevaba el pelo planchado y  seguía con algunos mechones claros.
Has cambiado el look??
—Si, ahora no podrás decir que parezco Goku—dijo bromeando.
Que tonto eres!
—No te gusta??
—Se quiso copiar de mi peinado—dijo en broma Tom—a ver si así las chicas le prestan más atención, pero no lo dejé, por eso solo se bajó el copete—culminó riendo.
Déjate de decir tonterías. Igual solo lo planche, así que la melena puede volver en cualquier momento—sentenció Bill.
Los miré a ambos y elevé la vista. Ya me parecía raro que llevaran más de 30 minutos sin pelearse.
Me gusta, solo que las últimas veces que hablamos no lo había notado porque.......—interrumpí para luego continuar—siempre llevabas el gorro—culminé riendo.
Quería que fuera una sorpresa.
—No lo notaste en las fotos que te envié??—preguntó Tom
No, la verdad que pensé que era algo que se había hecho para usar en los show, no sabía que era permanente...pero me gusta...ahora que ya me había acostumbrado a los super pelos, me tengo que acostumbrar a esto—dije, negando con la cabeza a modo de broma.
En todo momento Bill estaba en contacto con mi cuerpo, no podía alejar las manos de mí. Si no era acariciándome el cuello, era tocándome con su pierna o tomándome de la mano o abrazándome. Era terrible la necesidad de contacto físico que teníamos. Luego de desayunar los lleve a mi cuarto para que vieran toda la ropa que me había comprado...mientras yo me bañaba y cambiaba.
Alrededor del mediodía, les mostré parte de mi trabajo con las editoriales. Y la siguiente reunión que tendrían pasado mañana, por lo que debíamos simular que no estaba aquí. De alguna forma ellos deberían conectarse desde el hotel o desde mi cuarto y con otra notebook contactar a Geo y Gus. Ya inventaríamos algo que decir cuando pregunten porque no estaban los cuatro juntos.
Cerca de la 1pm llamamos al chofer quién nos vino a buscar para llevarnos al hotel a almorzar y descansar. Le avisé a mi madre que a las 8pm en punto estaríamos de vuelta para ayudarla a poner las mesas y acomodar el comedor. Mando sus saludos para los chicos. En el hotel nos estaban esperando con el almuerzo en la habitación de Bill. Cada uno tenía una habitación separada. Después del almuerzo Tom se despidió y se fue a recostar un rato, a las 4pm quería ir al gimnasio y hacer uso del spa, antes de ir para mi casa. Bill y yo nos quedamos solos. Nos recostamos abrazados y él solo atinó a acariciar mi cintura. Mi mente volaba y solo pensaba en saltarle encima y hacerle el amor, pero no quería forzar la situación, estaba bien así. Además se lo notaba cansado. Recosté mi rostro en su pecho y él me abrazó más fuerte hasta que nos quedamos dormidos.
A las 6pm Bill me despierta al levantarse. Estaban golpeando la puerta. Era Tom con el carrito de la merienda. Me levanté y mientras tomaba algo con Tom, Bill se ducho rápidamente.
Has descansado?—le pregunté.
Si, descansé, fui al gimnasio y al spa por unos masajes—dijo mientras se tiraba para atrás en el sillón y apoyaba su brazo en el respaldo.
Me alegro—dije mientras me quedaba mirándolo.
Te pasa algo?—preguntó al notar como lo miraba.
No, es que simplemente estoy muy feliz de que hayas venido. Significa mucho para mí que se tomen la molestia en viajar cuando están en medio de una gran gira.
—Una gran gira que conseguimos gracias a tu ayuda—dijo sonriendo—Sabes que te quiero mucho, Alien. No podía perderme tu cumpleaños. Además te extrañaba.....después de verte casi todos los días durante dos meses...—dijo elevando los ojos.
—Jajajajaja! No seas así!—le dije—tan molesta fui??
Un poco—dijo sonriendo—Sabés que no! Más allá de que mi hermano esté locamente enamorado de ti.....las cosas hubieran sido iguales. Desde que te conocimos, nos caíste muy bien y congeniamos enseguida. Nuestra amistad hubiese seguido y hoy también estaría aquí.....probablemente tratando de conquistarte—dijo con una media sonrisa—pero sobre todo porque te quiero.
Sus palabras me emocionaron y mis ojos comenzaron a llenarse de lágrimas que traté de secar antes de que cayeran.
Gracias Tom, sabes que para mí uds son muy importantes. Y es muy importante escuchar esto de tu boca. Gracias—volví a repetirle y se acercó a abrazarme.
De nada, Alien!
Bill apareció y nos vió abrazándonos.
No puedo dejarlos solos un minuto que ya andan toqueteándose!!!—dijo sonriendo. Cuando vió mis ojos húmedos se asustó.
Que sucede Alien?? Que le hiciste Tom??—dijo mirándolo.
Nada, solo me dijo algo hermoso que me emocionó. No es su culpa que yo sea tan sensible—dije sonriendo.
—Tom diciendo algo hermoso y sensible?? Las cosas que logras Alien es increíble!—dijo riendo.
Tom lo miró sonriendo y nos pusimos a terminar de merendar y a charlar de mi regalo. Seguían insistiendo en regalarme algo y yo no quería saber nada. Que ellos estén allí conmigo era el mejor regalo que podía esperar.
Mi celular aún no dejaba de sonar. La casilla de mensajes estaba saturada, tanto de saludos de cumpleaños como de mensajes de editoriales. Solo presté atención al de Clara, que al no recibir noticias mías, me mando un sms. Quería saber si había leído su respuesta a mi mail. Y la verdad era que no, ya que el día de la entrevista aún no lo había recibido y estos dos días casi no había entrado a mi mail, tenía la cabeza ocupada pensando en la llegada de los Twins.Terminamos la merienda y Tom se fue a su cuarto a ducharse una vez más y a cambiarse. 
Mientras lo esperaba, me quedé con Bill. Está vez no pude resistirme. Lo besé con tantas ganas, lo toque con tanta pasión. Lo necesitaba, necesitaba mi cuota de Bill. Y él también me necesitaba, se notaba en sus ojos, en sus manos recorriéndome, en sus labios besándome. Después de todo este tiempo juntos, aún me asombraba la piel, la química que teníamos. Aún lograba erizar mi piel cuando me tocaba y hacer que me recorriera un escalofrío por la espalda cuando me besaba. Quería que siempre fuera así, quería que además de nuestro amor, nos siga uniendo esta pasión. Esto era lo que tenía miedo de perder. Esta perfecta conexión de sentimientos, de sensaciones, de emociones. Esto era lo que quería que nunca acabe. Nos complementábamos tan bien que daba miedo. Éramos el uno para el otro, no quedaban dudas. 
Su boca en el hueco de mi cuello hizo recorrer un frío por mi nuca y mi mente se puso en blanco, no pude pensar en nada que no sea placer. Su mano en mi cintura apretándome contra él y nuestros cuerpos contorneándose al mismo ritmo. Disfrute cada segundo, cada movimiento, cada palabra, cada jadeo. Nuestra respiración se unió, nuestros latidos se unieron, nuestros cuerpos se unieron. Por un momento fuimos uno en cuerpo y mente. Por un momento fuimos una sola alma.

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