Faltaban 2 días para mi cumpleaños y las chicas me estaban volviendo loca con la organización de la fiesta. No entendían que no quería fiesta, que iba a ser un festejo pequeño e íntimo con mis padres, mis abuelos, mis tíos y ellas. No les había dicho que los Twins vendrían, por eso insistían en una fiesta para no sentir la ausencia de ellos. Solo mis padres sabían que ellos estarían viniendo, no quería que se filtre la información y tener un batallón de fotógrafos en la puerta de mi casa.
Mis padres habían contratado un servicio de catering para que ninguno tenga que estar cocinando o sirviendo. Ni siquiera me dejaron elegir los postres o tortas. Solo me permitieron comprarme ropa con la tarjeta de crédito. Ese era mi regalo. Todo un guardarropa nuevo. Los chicos en la escuela se extrañaron que no organizara nada. Los había torturado todo el año pasado con mis famosos 18 años.....era la más grande de mi curso y solía bromear con ello. Pero luego entendieron cuando les explique que no quería festejar sin los Twins conmigo.
Ese miércoles por la tarde/noche tenía la reunión con una de las editoriales y por lo tanto debía ponerme en contacto con TH. Dos horas antes le envié un mensaje a los cuatro para que lo recordaran. Todos estaban de acuerdo en que a las 8pm en punto, hora de Bs. As estarían en el skype para la primera entrevista con un medio argentino. Estaban más que emocionados, por lo que ya una hora antes me estaban llamando por skype. Los conecté y mientras arreglaba el living donde recibiría a la gente de la revista hablaba con ellos y les preguntaba con respecto a las entrevistas que habían tenido más temprano. Mi madre estaba en la cocina preparando café y también les daba conversación desde allí. Parecíamos los locos Adams, todos a los gritos y a las corridas. Cuando faltaban solo 10’ para la hora pactada, llega la gente de la revista. Habían venido Alejandra, la entrevistadora, y Pablo, el fotógrafo. Ambos pertenecían a la revista Summer Teen. Eran la primera revista argentina que los entrevistaría. Cuando llegaron y vieron que en la pantalla de la PC del living estaban los HT esperando, pensaron que se habían retrasado. La pantalla era de 32’’ por lo que era mucho más cómodo charlar desde allí que desde la net.
—Hola, buenas tardes....noches, soy Ali.....Liza—dije nerviosa.
—Hola, Alejandra. Él es Pablo.
—Pasen por favor.
—Hallo!—dijeron Tom y Bill a coro desde la PC.
—No me digan que hemos llegado tarde!—dijo en inglés sonrojándose Alejandra, mientras se acercaba a la PC.
—No, para nada. Ellos están muy ansiosos y se conectaron hace más de una hora—dije.
—Hola muchachos, disculpen que hable en inglés pero no se nada de alemán.
Soy Alejandra de la revista Summer Teen.
—Hola Alejandra—dijo Bill con su hermosa sonrisa dibujada—No te hagas problema, entendemos bastante el inglés y sino Alien...Liza nos puede traducir en alemán. El es Georg, el es Gustav, el es mi Twin Tom y yo soy Bill.
—Hola—dijeron los 3 a coro y levantando la mano.
—Hablas Alemán?—me preguntó mientras se acomodaba en el sillón.
—Si, tuve que aprenderlo a la fuerza, casi lo domino....salvo por algunos problemitas que tengo con la gramática.
Los chicos nos miraban sin entender ni una palabra.
—Comenzamos?—preguntó Alejandra.
—Si, por favor—dijo Bill.
Mientras ella les hacía las preguntas típicas de toda revista, yo me conecté con mi net para revisar los mail, ver si a Clara le había gustado mi idea, si Tom me había mandado las fotos y videos y como iba el blog.
Mi madre hizo su entrada con el café y una galletitas casera recién salidas del horno, a las cuales ninguno de los dos se pudo negar. Pablo sacaba fotos a la pantalla y a Alejandra charlando con los chicos. En un momento vi todas las intenciones en tomarme una a mí y le pedí que no. Que la nota era sobre los TH y que yo solo era una simple intermediaria que había conseguido el contacto. Le prometí a cambio, con permiso de los chicos, dos o tres fotos exclusivas de la intimidad de los shows. Le pareció justo y se limitó a tomar el café y probar las galletitas.
La entrevista duró aproximadamente 1 hora. Alejandra quedó fascinada con los chicos. Ahora entendía porque las chicas morían por ellos. Le contó que las fans de Latinoamérica se habían autonombrado Tokitas, lo cual a los chicos les encantó. Les pedí permiso y les pasé 4 fotos (las mismas de mi blog) de los shows para que pongan en las revistas y les entregué un cd y un simple en alemán que tenía de promoción para que pudieran sortear con las lectoras. Muy agradecidos se retiraron prometiendo enviar una copia de la revista.
Los chicos aún seguían conectados. Lo miré a Bill y a pesar de no estar frente a frente, realmente, pude perderme en su sonrisa. Cuanto lo amaba! Gustav, Georg y Tom se despidieron, dejándonos un poco de privacidad. Mi madre hizo lo mismo y fue a su cuarto. Una vez solos, nos contemplamos en silencio. Muchas veces las palabras estaban de más. Apoyé mi mano en la pantalla acariciando su rostro. Necesitaba verlo urgente, estaba muriendo sin sus besos. Quería gritarlo, pero no lo haría. Había prometido no hacerlo. Él debía concentrarse en la gira y ya estar separados era bastante doloroso como para encima preocuparlo por mi sufrimiento.
—Estás a un día y horas de cumplir la mayoría de edad.
—Si, lo sé. Y la verdad es que no estoy tan entusiasmada como el año pasado. Mi vida cambió y tengo otras prioridades. Por lo único que me emociona—dije sonriéndole.
—Que te gustaría que te regale?
—Tu presencia me es suficiente. Ningún regalo se puede comparar con poder abrazarte y besarte todo el fin de semana.....por cierto, ya han elegido hotel?
—Si, hicimos una falsa reserva en capital y otra en el hotel de tu ciudad, allí nos hospedaremos. Prometieron ser totalmente discretos y nos ofrecieron toda la seguridad disponible.
—Es decir que los voy a tener cerquita.....
—Es decir que te secuestraré en mi habitación todo el fin de semana—dijo con una sonrisa pícara.
—Están mis padres.....no se si podré—dije sonrojándome.
—Era una broma....pero igual un par de horas te voy a tener cautiva en mi cuarto. Pero en serio dime, que quieres que te regale? No quiero comprarte algo que no te sirva o que no te guste o que no uses.
—Bill, en serio, no quiero nada. Que tú y Tom se tomen la molestia de venir hasta aquí en medio de una gira para mí es regalo suficiente.
—Dios! Eres dura mujer!—dijo levantando una ceja.
—No soy dura, soy simple....me conformo contigo y nada más.
Me miró unos segundos regalándome una última sonrisa.
—Pasado mañana a las 6am hora de Buenos Aires estaremos llegando—me dijo—no puedo estar más ansioso por besarte y abrazarte.
—No sabes lo eterno que se me van a hacer estas horas. Quieres que te vaya a buscar?
—No, el hotel nos proveerá de un coche, iremos al hotel a dejar las cosas. A que hora quieres que vaya para tu casa? A las 7.30am antes de que vayas a la escuela?
—Apenas llegues te quiero en mi casa!! Nada de hotel, vengan para mi casa directo, no voy a ir a la escuela ese día.
—Pero no quiero despertarte tan temprano.
—Despertarme?? Lo más probable es que no duerma, la emoción no me lo permitirá. Igual no me preocupa porque el lunes comenzamos con el receso invernal.
—Es verdad!! Lástima que estoy con la gira, sino nos quedaríamos esos 15 días.
—Si, pero bueno, me alcanza con tenerlos el fin de semana para mí solita.
—Alien, cariño, debo irme—me dijo triste.
—Esta bien.....nos veremos en menos de dos días...—dije muy sonriente.
—Así es, igual mañana hablamos antes de que suba al avión. Te amo. Küsse.
—Yo también te amo...adiós—dije mirándolo por última vez mientras apagaba el skype.
Me sentía nerviosa, en menos de dos días lo vería. No entendía el porque de mis nervios. La última vez que vino me sucedió exactamente lo mismo. En realidad sabía cual era la raíz de mis nervios. Tenía miedo de que Bill me olvide, tenía miedo de que se haya acostumbrado tanto a mi ausencia que ya no lo emocionara verme, tenía miedo que cuando me viese no sintiese lo mismo, tenía miedo que la distancia apague nuestro fuego. Eran miedos injustificados. Bill se desvivía por mí. Desde que volví no hacia más que llamarme, escribirme, estar atento a todo lo que me pasaba, a todo lo que necesitaba. Me ha enviado regalos y flores para cada aniversario. No sabia el porque de mis temores cuando él demostraba todo lo contrario a lo que temo. Debería sentirme más que orgullosa de la persona que tengo a mi lado. Pero siempre que algo bueno ocurre y dura, es normal que suela desconfiar.
Era casi media noche y no había cenado. Tomé un té con las galletitas que habían sobrado y me fui a la cama. Sería un largo día y quería que la mañana pase rapidísimo.
En la escuela Jess y Vico no dejaban de organizarme el cumpleaños. Traté de esquivarlas pero era imposible, por lo que tuve que decirles la verdad.
—Jess, Vico....déjense de organizarme el cumpleaños...no voy a tener fiesta....
—Pero no hace mucho soñabas con un gran festejo—me recrimino Vico.
—Si, pero hace unos meses no tenía a los Twins en mi vida—les dije sonriendo.
—Pero los Twins no van a estar y no queremos verte triste......—dijo Jess.
Ante mi media sonrisa, se dieron cuenta que había algo que no les estaba diciendo.
—Resulta que....—empecé, cuando Jess me interrumpió.
—No me digas que......vienen???
No necesite decir nada, para que las dos comenzaran a los gritos y a abrazarse.
—Chicas, chicas...por favor! Nadie se puede enterar...no quiero que los periodistas se enteren y se instalen en la puerta de mi casa.
—No...si....está bien...tienen razón—dijo Vico.
—Mañana a las 8pm las espero en casa para cenar y festejar en familia, ok?
—Si, por supuesto—dijeron ambas y seguían sonriendo emocionadas.
—Ahora vamos que la clase está por comenzar.
Lo que quedó de la mañana pasó medianamente rápido. Después me fui a mi casa a comer algo, cambiarme e irme de shopping......aún no había comprado mi regalo de cumpleaños. Esta vez fui con mi mamá, quería pasar algo de tiempo con ella sola. Entre el colegio, el trabajo de medio tiempo y las visitas de Bill casi no pasábamos las tardes juntas como antes. A las 3pm arrancamos para el shopping. Lo recorrimos de punta a punta para ir armando lo que quería comprar. Una vez que ya habíamos armado varios conjuntos entramos a los respectivos negocios a comprar. Después de ello fue el turno de los zapatos, carteras y accesorios. Y por último las camperas. Estaba fascinada. Había comprado 3 pantalones, de los cuales 1 solo era jean, 2 camisas, 4 remeras, 3 sweaters, 2 polleras, 2 camperitas de hilo, 2 pantalones bermudas, 3 pares de botas con 3 carteras y cinturones haciendo juego y 1 tapado y una campera clásica de cuero. Accesorios por diez mil, cadenas, pulsera, muñequeras, anillos, colgantes, hebillas, vinchas...solo los aros eran de oro. A eso de las 4pm paramos a tomar un té con galletitas en un hermoso local del lugar. Charlamos, nos reímos, nos volvimos a conectar. Habían pasado tantas cosas en tan pocos meses. Quién iba a pensar que estaría de novia con un famoso cantante alemán y que a los pocos días de conocernos estaríamos casi conviviendo y trabajando juntos? Si hace un año atrás le hubiese preguntado a mi madre si me daba permiso para quedarme un mes sola en Europa, probablemente hubiera desatado su furia. Pero las cosas hoy son muy distintas. Tanto ella como mi padre saben que Bill tiene buenas intenciones conmigo y que me hace muy feliz. De otra manera no serían tan permisivos, a pesar de ser casi mayor de edad.
A las 5.30pm estaba en mi casa. Tenía un mensaje en el skype. Bill había tratado de comunicarse conmigo y yo no estaba! Que tonta, había olvidado que antes de viajar me llamaría. Le envié un mensaje de texto, rogando que aún no tenga su celular apagado. Para mi suerte no, estaban esperando para subir al avión. No pudimos vernos, pero pudimos intercambiar algunos sms antes de que los llamaran para abordar el avión.
Solo horas me separaban del amor de mi vida. Cenamos con mis padres y a las 12am me cantaron el feliz cumpleaños con una pequeña torta que habían comprado. Tomamos te y café con la torta y a la 1am me fui a acostar. Sabía que no iba a dormir, pero quería descansar mi cuerpo, había caminado toda la tarde. El celular no dejaba de vibrar, ya habían pasado casi dos horas desde que empezó mi cumpleaños y los mensajes seguían llegando. Me emocionó el mensaje que todo el staff de TH me había mandado y sobre todo el de Georg y Gustav. Clara me había mandado un mail cuando fueron las 12am en su país, lo mismo Jessica, la novia de Georg y la gente del managment y discográfica que estaban en Alemania. Si bien nuestra relación no era la mejor, habíamos hecho una tregua. Pero igualmente me asombraba que se hayan tomado la molestia en saludarme.
Alrededor de las 3am pude dormitar un poco, pero a las 6am comenzaron nuevamente los mensajes de mis compañeros de curso. Me extrañaba que aun Bill no me llamase para informarme que había llegado. Fui a internet, para chequear los vuelos, pero había varios que provenían de EEUU y no tenía un número exacto de vuelo ni la hora. Igual todos estaban en el aire aún. Calculaba que entre el aterrizaje y el viaje hasta aquí, pasarían unas 2 horas más. Me volví a recostar y puse el despertador a las 8am. Mis padres se irían a trabajar y quería estar despierta por si llamaba o venía directamente del aeropuerto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario