Music to ♥

sábado, 9 de junio de 2012

Capitulo Nº 11 (3ra. parte)

Narrado por Alien



Me desperté bastante temprano. Me costaba mucho permanece recostada. Los dolores de cintura se volvían insoportables. Ni siquiera de costado podía ponerme. Me moví para levantarme y Bill me toma de la  mano despertándose.
—Te sientes bien, cariño?
—Si amor, duerme que es temprano aún.
—A donde vas?
—Me voy a duchar, ya no soporto más estar en la cama.
—Quieres que me levante a hacerte compañía?
—No, duerme. Iré a escribir un poco más. Cuando esté el desayuno te vengo a llamar.
—Ok, pero dame un beso—dijo con los ojos cerrados pero sonriendo enorme y bellamente.
—Todos los que quieras—dije volviendo a su lado y besando sus labios.
—Te amo—me dijo susurrando.
—Yo más, ahora duerme—le ordené y me metí en el cuarto de baño.
Tomé una ducha fresca y bajé a escribir un rato. Eran las 6.50am y Doris acababa de llegar. Anoche no se había quedado porque sus nietos estaban en su casa, de visita. Le habíamos ofrecido que se tome el día libre, pero no quiso. Estaba muy pendiente del nacimiento de los twins.
—Lizzie, te sientes bien?—me preguntó preocupada mientras me veía bajar por la escalera.
—Si Doris, despreocupate—dije abrazándola.
—Y que haces levantada tan temprano, cariño?
—Es que no soporto más estar recostada. Me hace doler demasiado la cintura. Pensaba sentarme un rato en el sillón a escribir o terminar de revisar mi libro.
—Ok, esperame aquí—dijo subiendo hacia a su cuarto. A los pocos segundo baja con 2 almohadas. Las acomoda en el sillón y les da unos golpecitos.
—Listo—dijo—Ahora puedes sentarte. Verás que con ellas no te molestará tanto la cintura.
—Gracias Doris por cuidarme tanto.
—No lo hago por ti, lo hago por ellos—dijo bromeando y acariciándome el vientre.
—Pero cuanta maldad tenemos hoy!!—respondí con los ojos entrecerrados y comenzamos a reir.
—Deseas tomar algo?—me preguntó mientras iba para la cocina.
—Un té, puede ser?
—Si, cariño. No quieres nada para comer?
—Prefiero desayunar con el resto cuando se levanten.
—Perfecto. Sabes si ha vuelto Tom?
—No tengo idea. Yo me acosté a las 3am y no había lleg......aguarda! ese no es su celular y billetera?—pregunté señalando la mesa ratona.
—Si, son de él. Entonces volvió—respondió Doris tomándolos—después no los encuentra. Los pongo aquí, por si pregunta—dijo apoyándolos en el escritorio.
—Ok!—respondí y tomé la notebook que había dejado sobre el sillón y me puse los auriculares. Me gustaba escuchar música cuando escribía. Primero sonó Alien,  luego Ninja Mental seguida por Oblivion. Leí lo último que había escrito y habré estado más de media hora mirando la pantalla sin poder sacar una sola idea. Y eso me preocupaba. Suspiré y cerré todo. Me paré fui hacia el escritorio a buscar el borrador de mi segundo libro para terminar el prologo de una buena vez. Me volví a sentar y terminé mi té que se habían entibiado demasiado. Con marcador en mano, revisé una vez más las correcciones y agregados de Patrick y los editores. Estaba tan obsesionada que lo leía una y otra vez. Las cosas que se agregaron no cambiaban demasiado la historia, pero si le brindaba un poco más de suspenso. Esta segunda parte era un poco.....bueno, en realidad era mucho más fuerte que la primera. Aquí incluía a la muerte, la traición y el amor como temas principales. Me gustaba mucho como había quedado. Cuando estaba terminando con las 2 últimas hojas, aparece Tom bajando por la escalera.
—Pero miren quien está aquí!—dije irónicamente—Creí que estarías en alguna cama ajena—continué y reí.
—Que poca fe me tienes, cuñadita!—respondió burlón y se sentó a mi lado—Como están mis sobrinos?
—Hasta ahora, muy tranquilos. Pero debe ser porque estoy muy relajada.
—Que es eso?—dijo tomando el borrador—has terminado?—pregunto con los ojos brillantes.
—Si, me queda solo esta carilla y habré terminado.
—Gracias, gracias!!!—dijo elevando los ojos y brazos al cielo de manera exagerada.
—Basta, tonto!—dije riendo.
—Sabes como estoy?? DE SES PE RA DO!—dijo pronunciando con énfasis cada sílaba.
—Bueno, la espera termino. Esta tarde lo dejo en las oficinas de Patrick del centro y ellos se encargarán de scanearlo para que pueda verlo cuanto antes. Luego te lo daré a ti cuando me lo devuelvan.
—No es preferible enviarlo por correo privado?
—Patrick no quiere porque tiene miedo que se pierda y no tenemos copia con correcciones. Siempre nos manejamos con el mismo borrador, por ello está tan desgastado.
—Entiendo—dijo Tom—Quieres que lo lleve?
—No Chinito, no te molestes porque lo llevaremos con Valeria a la tarde de camino a mis consultas.
—Tienes médico?
—Si, hoy me hacen la última ecografía y luego tengo que ver a la Dra. Netta.
—Hace tiempo que no vas, verdad?
—Si, como me molesta permanecer sentada mucho tiempo y como las cosas van bastante bien, me dijo que podía ir una vez al mes como para llegar al parto sin estrés. Luego de que nazcan los twins y me acomode con los horarios retomaré dos veces por semana como veníamos haciendo.
—Me alegra saber que estás bien—dijo.
—Y tú como estas?—le pregunté mirándolo a los ojos.
—Bien, las cosas están bastante bien.
—No estás nervioso por la presencia de Vale?
—Un poco, más que nada porque no se el efecto que ella pueda causar en mí cuando la vea.
—Vas a querer matarte por haberla dejado ir! Está hermosa!—le dije burlándome.
—Gracias, ahora me siento mejor!—dijo frunciendo la boca y se quedó pensativo—....en serio está más linda?
—Sip—respondí y sonreí. En cuanto abrió la boca para decir algo, se escucharon ruidos de pasos en la escalera. Ambos nos miramos y giramos para saber quien bajaba. Era Valeria. La cara de Tom se transformó. Pude notar como sus ojitos comenzaron a brillar. Tenía la misma cara de idiota que había puesto cuando la conoció. Lo pateé para que reaccionara y me miró totalmente confundido.
—Deja de mirarla así—le susurré.
—Así como??—dijo bajito.
—Con cara de idiota! Es como cuando saliste de la camioneta el día que la conociste!—le respondí y le hice señas de que se acercaba—Buenos días, belleza!—dije enseguida.
—Hola Lizzie, hola Tom—dijo y note que dudo al momento de saludarlo, pero lo hizo con un beso en la mejilla.
—Hola! Que....que lindo verte! Como estás?—preguntó Tom tragando saliva. La cara de idiota no se le había borrado. En ese momento me dí cuenta de que esto iba a traer problemas.

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