Music to ♥

martes, 26 de junio de 2012

Capitulo Nº 11 (7ma. parte)



Mientras Dhira dormía, Alien trataba de hacer lo mismo. Los analgésicos que le daban no le producían mucho efecto, pero no podían darle nada más fuerte ya que sino le pasaría el efecto a los twins a través de su leche. Por lo que se recostaba y le colocaba música bajita para que se relaje y pueda dormir.
A la hora de la visita de la tarde volvieron todos. Estaban Tom, Valeria, mi madre, Lorena, Doris, Arthur, Bruni, Gengis, Christie, Janice, Chester, Luz y un par más del staff. Fueron pasando de a 4 porque sino no alcanzaría el horario. Todos estaban felices pero a la vez un poco preocupados por Dhiva.
A las 8pm la enfermera nos viene a buscar para que vayamos a ver a Dhiva. La mayoría se había retirado. Solo quedaban Tom, Valeria y Lorena quienes esperarían nuestra vuelta para irse. Cuando llegamos a la puerta de la nursery la enfermera nos miró seria. Algo había pasado.
—Dhiva en las ultimas horas no ha mejorado—nos dijo con la tristeza estampada en sus ojos—su temperatura corporal ha descendido y le cuesta mucho respirar sin ayuda. Está medicada y estable, pero su estado es crítico. Si en las próximas 24 hs no reacciona favorablemente, probablemente deban prepararse para cualquier desenlace. Lo siento—concluyó.
La cara de Alien se transformó completamente. Me arrodille a su lado (ya que estaba en la silla de rueda) y traté de calmarla.
—Nada malo le va a suceder, ya verás que cuando le empieces a dar el pecho se pondrá muy fuerte—dije y le besé la frente entrando a la nursery. Acomodé a Alien al lado de la incubadora y me aleje un poquito. Verla me partió el alma. La miraba sin poder creer lo que estaba pasando.
—Es tan chiquita nuestra princesa—me dijo con los ojos húmedos.
—Es pequeña, pero fuerte y hermosa como tu—le respondí—Mirá, por aquí puedes tocarla—le dije e introdujo su mano. Nuevamente ante su contacto Dhiva reaccionó y sus latidos, según la maquina, se aceleraron. La enfermera se acercó para chequearlo y sonrió.
—Eso es bueno—dijo y volvió a ver a otros bebés.
—Hola mi cielito—dijo Alien mientras le seguía acariciando. Luego de un ratito la enfermera le dijo que sería bueno alimentarla, por lo que Alien la tomó y le dio el pecho. Nuevamente la imagen me llenó de ternura y le saque una foto. Cuando Dhiva estuvo llena y durmiendo le saque una foto para mostrársela a todos. Permanecimos un rato con ella hasta que la enfermera nos indicó que debíamos retirarnos.
Nuevamente en la habitación, y luego de mostrarles lo hermosa que era mi princesa, Tom y Valeria decidieron quedarse un rato mientras yo iba hasta la casa a ducharme y cambiarme para volver y quedarme con Alien por la noche.
Me metí en la bañera con agua tibia para poder relajarme. Tenía los músculos muy tensos. Doris, mientras tanto, me prepararía algo para cenar.
Comí rápido, tome un libro y la notebook y me fui hacia la camioneta. Cuando estaba en camino recibo un mensaje de Tom diciéndome que me apure. Algo me decía que las cosas no estaban bien. Y una corazonada me decía que se trataba de Dhiva.
Subí al 3er piso en segundos y cuando llegué a la habitación estaba Tom y Valeria hablando con el Dr. Horvill
—Hola!—dije acercándome apurado—que sucede?
—Bill, es Dhiva—dijo el Dr.—no está mejorando como esperábamos. Hace en rato comenzó con una falla en sus riñones produciéndole una infección y fiebre muy alta. Quisimos quitare el respirado, pero sus pulmones no responden. Creo que deberían ir a verla y preparase para lo peor. No creo que pase la noche. Lo siento—dijo bastante triste mientras se alejaba.
En ese momento, no tuve reacción, no sabía que hacer o que decir. Mi hermano apoyó su mano en mi espalda en gesto de apoyo. Lo miré y sus ojos estaban húmedos. Sonreí sin ganas y entré en la habitación porque Dhira lloraba. Alien estaba puesta de costado, con la mano apoyada en su espalda, tratando de calmarlo y llorando en silencio. Me sentí morir, pero debía ser fuerte por ella, por ellos.
—Quieres que vayamos ahora y pasemos la noche allí?—le pregunté acariciando su frente. Me miró y asintió sin decir palabra.
—Le pediré a Valeria y Tom que se queden con Dhira—dije mientras lo tomaba en brazos para calmarlo.
—No, quiero que él venga con nosotros, es su hermanita—dijo.
—Pero cariño, no se si nos dejarán.
—Tienen que dejarnos, Bill—dijo y me dí cuenta que hablaba en serio. Llamamos a la enfermera y le explique lo que quería Lizzie. Habló con la jefa de pediatría y viendo lo grave de la situación, nos autorizó a los tres.
Tom y Valeria se iría a la casa a ver como estaban Isobel y Lorena, a quienes ya les habían contado lo sucedido y obviamente estaban tristes como todos.
A los 10 minutos que ellos se fueron, la enfermera nos vino a buscar. Dhiva, había empeorado. No habían podido bajarle la fiebre y había sufrido un paro cardiorrespiratorio del cual la sacaron. Cada palabra de la enfermera era una puñalada en el medio del pecho. No podía creer que mi pequeña estuviese pasando por algo como esto, con tan solo horas de vida. No era justo!
Nos acercamos a la incubadora, pero esta vez no nos permitieron tenerla en brazos. Por lo delicada de la situación estaba conectada a más máquinas. La acaricié durante un ratito, le hable, le canté, pero no hubo reacción alguna. Lo mismo ocurrió con Alien, no obtuvo ninguna reacción por parte de nuestra pequeña. Mientras tanto Dhira no paraba de llorar y estaba despertando al resto de los bebes de terapia.
—Tendrá hambre?—pregunté.
—No quiere, ya intenté—dijo Alien.
—A ver, dámelo—dije y lo pasee cantándole, pero no hubo caso. Seguía llorando. En ese momento mi cabeza se iluminó. Dhiva y Dhira son gemelos. <Debe estar así porque le falta su hermanita>pensé.
—Enfermera!—llamé.
—Si, sucedió algo?—preguntó asustada mirando a Dhiva.
—No, pero necesito pedirle algo—dije mientras seguía hamacando a Dhira en brazos que no paraba de sollozar.
Le conté lo que se me había ocurrido y me miró extrañada, pero pensativa.
—Si, tienes razón. He leído sobre la conexión de los gemelos, puede dar resultado, pero no se si me van a autorizar a hacerlo con la delicada situación de Dhiva. Nada es concreto, son todas investigaciones científicas, sin conclusiones definitivas.
—Marga—dije leyendo su nombre en el uniforme—mi hermano y yo somos gemelos idénticos y puedo decirte que es cierto todo lo que dicen, aunque no tenga formas de probártelo. Por favor!
—No puedo, esta en juego mi puesto, pero si hablamos con el Dr. Horvill, el es bastante comprensivo con estos temas.
—Harías eso por nosotros?—pregunté feliz.
—Claro, denme unos minutos—dijo y salió apurada a buscar al Dr. Horvill. A los pocos minutos aparece el Dr y le explicamos la idea. Para todo esto Dhira seguía molesto y sollozando.
—Probemos—dijo el Dr—No perdemos nada.
Tomó a Dhira en sus brazos y lo acomodó junto a Dhiva en la incubadora. Inmediatamente y casi sin creer lo que estábamos viendo, Dhira se calmo y giró su cabecita para el lado donde estaba Dhiva. Con movimientos bruscos, pero lentos se acomodó hasta quedar muy pegado junto a ella y así se durmió.
Satisfecho el Dr. Horvill se retiró autorizándonos a quedarnos el tiempo que quisiéramos. Pasadas las 3 horas y sin ningún cambio, llevé a Lizzie para que durmiera o por lo menos se recostase en la cama. La herida de la cesárea le dolía de tanto estar sentada. Traté de relajarme y me acosté junto a ella en la cama. Ambos lloramos silenciosamente. Sin saber como, rece y pedí. Era raro, porque siempre rezaba para agradecer. Pero esta vez me tocó pedir. Pedir que mi pequeña princesa supere la noche con la ayuda de los ángeles y de su hermano. Recé y volví a llorar hasta quedarme dormido.

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