Mientras Dhira dormía, Alien trataba de hacer lo
mismo. Los analgésicos que le daban no le producían mucho efecto, pero no
podían darle nada más fuerte ya que sino le pasaría el efecto a los twins a
través de su leche. Por lo que se recostaba y le colocaba música bajita para
que se relaje y pueda dormir.
A la hora de la visita de la tarde volvieron
todos. Estaban Tom, Valeria, mi madre, Lorena, Doris, Arthur, Bruni, Gengis,
Christie, Janice, Chester, Luz y un par más del staff. Fueron pasando de a 4
porque sino no alcanzaría el horario. Todos estaban felices pero a la vez un
poco preocupados por Dhiva.
A las 8pm la enfermera nos viene a buscar para que
vayamos a ver a Dhiva. La mayoría se había retirado. Solo quedaban Tom, Valeria
y Lorena quienes esperarían nuestra vuelta para irse. Cuando llegamos a la
puerta de la nursery la enfermera nos miró seria. Algo había pasado.
—Dhiva en las ultimas horas no ha mejorado—nos
dijo con la tristeza estampada en sus ojos—su temperatura corporal ha
descendido y le cuesta mucho respirar sin ayuda. Está medicada y estable, pero
su estado es crítico. Si en las próximas 24 hs no reacciona favorablemente,
probablemente deban prepararse para cualquier desenlace. Lo siento—concluyó.
La cara de Alien se transformó completamente. Me
arrodille a su lado (ya que estaba en la silla de rueda) y traté de calmarla.
—Nada malo le va a suceder, ya verás que cuando le
empieces a dar el pecho se pondrá muy fuerte—dije y le besé la frente entrando
a la nursery. Acomodé a Alien al lado de la incubadora y me aleje un poquito.
Verla me partió el alma. La miraba sin poder creer lo que estaba pasando.
—Es tan chiquita nuestra princesa—me dijo con los
ojos húmedos.
—Es pequeña, pero fuerte y hermosa como tu—le
respondí—Mirá, por aquí puedes tocarla—le dije e introdujo su mano. Nuevamente
ante su contacto Dhiva reaccionó y sus latidos, según la maquina, se
aceleraron. La enfermera se acercó para chequearlo y sonrió.
—Eso es bueno—dijo y volvió a ver a otros bebés.
—Hola mi cielito—dijo Alien mientras le seguía
acariciando. Luego de un ratito la enfermera le dijo que sería bueno
alimentarla, por lo que Alien la tomó y le dio el pecho. Nuevamente la imagen
me llenó de ternura y le saque una foto. Cuando Dhiva estuvo llena y durmiendo
le saque una foto para mostrársela a todos. Permanecimos un rato con ella hasta
que la enfermera nos indicó que debíamos retirarnos.
Nuevamente en la habitación, y luego de mostrarles
lo hermosa que era mi princesa, Tom y Valeria decidieron quedarse un rato
mientras yo iba hasta la casa a ducharme y cambiarme para volver y quedarme con
Alien por la noche.
Me metí en la bañera con agua tibia para poder
relajarme. Tenía los músculos muy tensos. Doris, mientras tanto, me prepararía
algo para cenar.
Comí rápido, tome un libro y la notebook y me fui
hacia la camioneta. Cuando estaba en camino recibo un mensaje de Tom diciéndome
que me apure. Algo me decía que las cosas no estaban bien. Y una corazonada me
decía que se trataba de Dhiva.
Subí al 3er piso en segundos y cuando llegué a la
habitación estaba Tom y Valeria hablando con el Dr. Horvill
—Hola!—dije acercándome apurado—que sucede?
—Bill, es Dhiva—dijo el Dr.—no está mejorando como
esperábamos. Hace en rato comenzó con una falla en sus riñones produciéndole
una infección y fiebre muy alta. Quisimos quitare el respirado, pero sus
pulmones no responden. Creo que deberían ir a verla y preparase para lo peor.
No creo que pase la noche. Lo siento—dijo bastante triste mientras se alejaba.
En ese momento, no tuve reacción, no sabía que
hacer o que decir. Mi hermano apoyó su mano en mi espalda en gesto de apoyo. Lo
miré y sus ojos estaban húmedos. Sonreí sin ganas y entré en la habitación
porque Dhira lloraba. Alien estaba puesta de costado, con la mano apoyada en su
espalda, tratando de calmarlo y llorando en silencio. Me sentí morir, pero
debía ser fuerte por ella, por ellos.
—Quieres que vayamos ahora y pasemos la noche
allí?—le pregunté acariciando su frente. Me miró y asintió sin decir palabra.
—Le pediré a Valeria y Tom que se queden con
Dhira—dije mientras lo tomaba en brazos para calmarlo.
—No, quiero que él venga con nosotros, es su
hermanita—dijo.
—Pero cariño, no se si nos dejarán.
—Tienen que dejarnos, Bill—dijo y me dí cuenta que
hablaba en serio. Llamamos a la enfermera y le explique lo que quería Lizzie.
Habló con la jefa de pediatría y viendo lo grave de la situación, nos autorizó
a los tres.
Tom y Valeria se iría a la casa a ver como estaban
Isobel y Lorena, a quienes ya les habían contado lo sucedido y obviamente estaban
tristes como todos.
A los 10 minutos que ellos se fueron, la enfermera
nos vino a buscar. Dhiva, había empeorado. No habían podido bajarle la fiebre y
había sufrido un paro cardiorrespiratorio del cual la sacaron. Cada palabra de
la enfermera era una puñalada en el medio del pecho. No podía creer que mi
pequeña estuviese pasando por algo como esto, con tan solo horas de vida. No
era justo!
Nos acercamos a la incubadora, pero esta vez no
nos permitieron tenerla en brazos. Por lo delicada de la situación estaba
conectada a más máquinas. La acaricié durante un ratito, le hable, le canté,
pero no hubo reacción alguna. Lo mismo ocurrió con Alien, no obtuvo ninguna
reacción por parte de nuestra pequeña. Mientras tanto Dhira no paraba de llorar
y estaba despertando al resto de los bebes de terapia.
—Tendrá hambre?—pregunté.
—No quiere, ya intenté—dijo Alien.
—A ver, dámelo—dije y lo pasee cantándole, pero no
hubo caso. Seguía llorando. En ese momento mi cabeza se iluminó. Dhiva y Dhira
son gemelos. <Debe estar así porque le falta su hermanita>pensé.
—Enfermera!—llamé.
—Si, sucedió algo?—preguntó asustada mirando a
Dhiva.
—No, pero necesito pedirle algo—dije mientras seguía
hamacando a Dhira en brazos que no paraba de sollozar.
Le conté lo que se me había ocurrido y me miró
extrañada, pero pensativa.
—Si, tienes razón. He leído sobre la conexión de
los gemelos, puede dar resultado, pero no se si me van a autorizar a hacerlo
con la delicada situación de Dhiva. Nada es concreto, son todas investigaciones
científicas, sin conclusiones definitivas.
—Marga—dije leyendo su nombre en el uniforme—mi
hermano y yo somos gemelos idénticos y puedo decirte que es cierto todo lo que
dicen, aunque no tenga formas de probártelo. Por favor!
—No puedo, esta en juego mi puesto, pero si
hablamos con el Dr. Horvill, el es bastante comprensivo con estos temas.
—Harías eso por nosotros?—pregunté feliz.
—Claro, denme unos minutos—dijo y salió apurada a
buscar al Dr. Horvill. A los pocos minutos aparece el Dr y le explicamos la
idea. Para todo esto Dhira seguía molesto y sollozando.
—Probemos—dijo el Dr—No perdemos nada.
Tomó a Dhira en sus brazos y lo acomodó junto a
Dhiva en la incubadora. Inmediatamente y casi sin creer lo que estábamos
viendo, Dhira se calmo y giró su cabecita para el lado donde estaba Dhiva. Con
movimientos bruscos, pero lentos se acomodó hasta quedar muy pegado junto a
ella y así se durmió.
Satisfecho el Dr. Horvill se retiró autorizándonos
a quedarnos el tiempo que quisiéramos. Pasadas las 3 horas y sin ningún cambio,
llevé a Lizzie para que durmiera o por lo menos se recostase en la cama. La
herida de la cesárea le dolía de tanto estar sentada. Traté de relajarme y me
acosté junto a ella en la cama. Ambos lloramos silenciosamente. Sin saber como,
rece y pedí. Era raro, porque siempre rezaba para agradecer. Pero esta vez me
tocó pedir. Pedir que mi pequeña princesa supere la noche con la ayuda de los
ángeles y de su hermano. Recé y volví a llorar hasta quedarme dormido.

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