A las 4pm estábamos volviendo. Una vez en la casa,
subí a ducharme mientras mi hermano iba hasta la laguna a buscar a Lizzie. La
casa estaba demasiado silenciosa. Extrañaba a mis perros. Suspiré. <Debimos
haberlos traído>pensé. Pero después recordé que si lo hacíamos mi madre
quedaría sola cuando Jesse viajara. Sabía que pronto debíamos ir al refugio a
adoptar algunos perros. Teníamos mucho lugar para que disfruten. Terminé de
ducharme y me recosté un rato. En es momento se me vino a la mente el tema de
los bocetos. Aún no los habíamos entregado y no tenía idea de cómo iban los de
Bill. <Seguramente ya los termino>me dije convencido. Cerré los ojos y me
dormí.
El despertador sonó a las 6pm, me desperecé entré
las sábanas y me levanté, aún dormido. Bajé al living y allí estaba Bill
mirando una película.
—Donde están todos?—pregunté.
—Alien duerme, André se fue al cine con mamá y
Lorena y Luz está afuera, creo que leyendo cerca de la pileta.
—Y tu porque no fuiste al cine?
—Porque si esta noche vamos a salir, será mejor
que pase un rato con Alien o no me dejará ir.
—Pollerudo!!!—dije golpeándolo en el hombro.
—Mejor cállate!—me dijo riendo.
—Escúchame, hoy me acordé de dos cosas: 1ro. los
bocetos!
—Que sucede con los bocetos? Quieres que te
ayude?—preguntó mientras tenía la vista fija en la película.
—No, ya los terminé. Quería saber cuando los
enviaríamos—dije mientras tomaba algunas palomitas de maíz de su bol.
—Si los tienes listos, podemos decirle a Bruni que
se las alcance a Christie a la oficina, para que las envíe cuanto antes.
—Perfecto! En un rato te los bajo....y 2do. extraño
a nuestros perros. No crees que sería lindo ir al asilo de animales y traer
unos cuantos?
—Unos cuantos?—preguntó mientras intentaba mirarme
de reojo, pero no podía dejar de mirar la pantalla.
—Si, tenemos mucho terreno. Podríamos traer alguno
de mediana edad y otros más pequeños. Allí suelen tener cachorritos.
—Te parece? Con todo el trabajo que nos darán los
twins.
—Es que me parece el momento justo, para que los
twins y los perros se acostumbren a estar juntos. Además, ayuda es lo que nos
sobra.
—Si, tienes razón. En la semana llamamos al asilo,
pero no le digas nada a Alien, quisiera que sea una sorpresa.
—Ok!......tienes idea si le gusta los
perros?—pregunte confundido.
—Sé que adora los gatos, nunca me dijo nada de
tener perros.
—Y bueno, podemos traerle un gatito para ella.
—Como regalo de cumpleaños!—dijo sonriente.
—Como UNO de sus regalos—corregí.
—Si, obvio! El resto sigue en pie. Los tengo a
Janice y a Chester en ese tema para que no sospeche.
—Perfecto. Voy a prepararme algo de tomar,
quieres?
—Si, lo mismo que tú te hagas—dijo aún con la
vista fija en la pantalla.
—Se puede saber que corno estás mirando tan
concentradamente??
—The Notebook.
—Otra vez???—dije negando con la cabeza.
—Si, la enganche justo en cable. No me vas a decir
que no es una hermosa historia.
—Es una historia para chicas!
—Y para chicos románticos como yo—dijo y por
primera vez desde que había bajado, despego la vista del televisor y me clavó
una mirada fulminante.
—Si, claro! Como tú digas—respondí titubeante.
Mientras el café se hacía, subí a mi cuarto a
buscar los bocetos. Los puse en una carpeta que Bill me había dado y baje con
ellos.
—Aquí los dejo—dije mostrándole en alto la carpeta
y apoyándola en una mesa en donde poníamos cosas para hacer urgente.
A los pocos minutos, escucho a Alien bajando por
las escaleras.
—Buenas tardes dormilona!
—Hola!—dijo y se sentó en el sillón junto a Bill
quién inmediatamente la envolvió con sus brazos.
—Dormiste bien?—le preguntó.
—Si, bastante bien. Igual me sigue doliendo la
cintura.
—Quieres unos masajes?—dijo Bill.
—No, no te preocupes, en un rato me daré un baño
de inmersión a ver si se me calma.
Llevé la bandeja a la mesita con nuestra merienda.
—Quieres que te prepare un té o algo?—le pregunté
a Lizzie.
—No gracias Chinito, estoy bien. No tengo hambre.
Me senté a su lado a merendar. Mientras Bill
terminaba su melodramática película, me puse a revisar el blog que tenía en la
página oficial de TH. Normalmente lo hacía por las noches, pero había
descubierto varias cosas interesantes que quería compartir con las fans.
Cuando terminamos de merendar, nos quedamos
charlando un largo rato. Luz se había unido a la charla y al poco tiempo
regresaron mi mamá, Andre y Lorena del
cine. Habían ido a ver “Actividad paranormal” y volvieron fascinados. Bill me
miró y enseguida supe que quiso decir. “Tenemos que ir” leí en sus ojos y por
supuesto asentí.
Alrededor de las 8pm Doris nos sirvió la cena. Si
queríamos salir, debíamos hacerlo temprano, para no cruzarnos con todo el
gentío que siempre había en la puerta del lugar al que asistiríamos. La idea era
estar lo más de incógnito posible. Lo cual iba a ser una misión casi imposible.
Me volví a duchar y me cambié. Me puse una de las
camisas que me había mandado la marca que me promocionaba y un jean, algo
ajustado para lo que siempre acostumbraba. Pero me gustaba. Me hacía las
piernas más largas. Ya no parecería más bajo que Bill.
Debajo de la camisa negra me puse una remera de
algodón lisa, color blanco y mi pañuelo negro en la frente. Zapatillas negras,
billetera y documentos. Perfume y estaba listo.
En el living estaba André listo. Vestido con Jean,
remera, zapatillas y un saco de hilo liviano. A los pocos minutos baja Bill
quién, milagrosamente no estaba tan producido, pero estaba todo de un pulcro
blanco. Jeans, remera sin mangas blancas y zapatillas blancas con negro. Su
cresta elevada y solo el relicario colgando de su cuello.
—Te parece llevar abrigo?—preguntó Bill al ver que
André tenía un saco puesto.
—Yo te diría que lleves, estás muy desabrigado con
esa remera. Yo tengo remera y camisa—dije cuando me miró.
—Este?—dijo agarrando un saco de algodón color
negro que había en el ropero cerca de la entrada.
—Si, va bien con tu vestuario.
—Bueno, entonces, vamos!—apuró André.
—Con quién vamos?—pregunté mientras salíamos de la
casa.
—Nos lleva Gengis, y de ahí se va para su casa
llevándose la Q7. Bruni se quedará en la casa con Alir y Raúl.
—Perfecto—dije subiéndome.
Gengis prendió el motor, puse música y nos
dirigimos hacia el centro, en lo que sería una gran noche de amigos.
Llegamos al Club “Piernas”, el cuál era una
especie de cabaret. Aquí no solo podías beber, sino que también disfrutar de un
show erótico de primera clase y hasta bailar. Se había puesto muy de moda y ya
no solo hombres lo frecuentaban. Había muchos grupos de chicas que venían a
pasar un buen rato. A Bill no le agradaba venir desde que estaba con Alien, pero
era el único lugar en donde normalmente no sufríamos el acoso de la prensa, (ya
que muchos aquí estaban de trampa) y Alien lo entendía. O por lo menos lo
intentaba. André no tenía problemas, mientras hubiese alcohol, le daba igual el
lugar.
Nos ubicamos en una mesa no muy alejada del
escenario, pero lo bastante discreta de las luces. Inmediatamente una atractiva
camarera se nos acercó trayéndonos la carta de bebidas.
—Que pedimos? Champagne?—pregunté.
—No, arranquemos con algo más fuerte, estamos en
un Cabaret, no en una fiesta de High Society!—se burló André.
—En eso tienes razón—dije y Bill rió.
—Que les parece arrancar con un trago fresco y
frutal?
—No es muy de machos—dijo riendo André y asentí.
—Pero no podemos arrancar con un shot de tequila
porque en menos de media hora estaremos tirados en el piso. Empecemos de a
poco.....—dijo Bill y cuando él tenía razón...tenía razón.
—Que les traigo?—preguntó la camarera.
—De Frutilla?—pregunté y ambos asintieron.
—Tres daiquiris de frutilla, por ahora—dije
sonriendo.
En cuanto la camarera se fue, las luces se bajaron
y se encendió la del escenario. Un hombre de mediana edad, bien vestido salió y
comenzó a relatar una historia de época. Nos puso en situación a los
espectadores y el espectáculo comenzó.
Durante el show que duró unos 30 minutos, ya
habíamos tomado, 2 daiquiris cada uno, un tequila sunrise, un mojito y ahora
habíamos pedido nuestra primera ronda de shots de tequila.
Bill ya tenía los ojitos colorados, André andaba
balbuceando palabras y yo.....yo estaba bien, un poco atontado por la mezcla, pero
no era para tanto. Estaba acostumbrado. Cuando la función terminó, el dj puso
música y la pista comenzó a llenarse de chicas. Algunos chicos se animaron a
acercarse y otros se quedaron en sus mesas mirando como las bailarinas del
local se movían alrededor del caño y cada tanto se estiraban para colocar
billetes en sus diminutas bragas.
Para la 3ra ronda de shots estábamos bailando en
la pista con un grupo de chicas mayores que habían venido de curiosas. Querían
saber que era lo que les atraía tanto a sus amigos de este lugar. Y según
palabras de ellas: “este lugar es increíble!”
Ninguna de ellas tenía la edad promedio de
nuestras fans como para reconocernos. Todas rondaban los 28/35 años, por lo que
seguramente no sabían de la existencia de TH. Luego de agitar nuestro cuerpo un
buen rato, algo que no hacía en un largo tiempo, nos sentamos todos juntos en
nuestra mesa y pedimos otra ronda de shots para brindar por el agradable
momento que estábamos pasando.
—Disculpa que sea tan directa—le dijo una de las chicas
a Bill—pero eres perfecto, tu belleza es angelical. Tienes unos rasgos
increíbles—dijo sonriendo.
—Gracias—respondió Bill sonrojándose.
—No te sientas avergonzado, lo digo de manera
objetiva, sin intenciones de nada. Soy dibujante y me encanta dibujar rostros.
Por eso no pude sacarte los ojos desde que te vi en la pista. Seguramente te lo
han dicho mil veces, pero tu androginidad es fabulosa. Deberías ser modelo o
actor—afirmó.
—Si, es verdad. Como modelo te iría muy
bien—asintió otra.
—A que te dedicas?—pregunto una tercera.
—Soy cantante y modelo casual—dijo algo tímido.
—ERES CANTANTE??—grito la dibujante y se tapó la
boca al darse cuenta del exabrupto.
—Si, yo soy cantante y Tom mi hermano gemelo es el
guitarrista de la banda.
—Gemelos? Son gemelos?—preguntó y todas nos miraron
con ojos raros, como solía pasar. Pero después de tantos años ya no nos
asombraba.
—Si, gemelos idénticos....aunque no lo parezca.
—Dejame ver—dijo la dibujante mirando el rostro de
Bill detalladamente y luego el mío—Si, es cierto, son idénticos. La estructura
ósea de sus rostros es igual. Igual mandíbula, igual frente, igual nariz. Es
increíble. A primera vista no lo parecen. Tienen un look muy diferente.
—Eso es lo que nos diferencia de la igualdad—dijo
riendo Bill.
—Y tú? Eres músico?—le preguntó a André.
—No, solo soy un amigo que está de visita.
—Como se llaman?—pregunté.
—Yo soy Lina—dijo la dibujante—Ella es Sherby y
ella es Luma.
—Y se puede saber porque han venido a este lugar?
Porque eso de que querían saber porque a sus amigos les gusta tanto, no me lo
creo—dije sonriendo de costado.
—En realidad nuestra amiga Ariel quería venir a
conocerlo, pero no ha llegado aún—dijo Lina mirando el reloj.
—Igual está a tiempo aún, hace una hora salió de
su trabajo, ya llegará.
—Ariel.....—dijo Bill y me miro sonriendo.
—Que??—pregunté sin comprender.
—La sirenita—dijo murmurando.
—Aaaah! Solo le faltaría ser pelirroja—le dije y
reímos.
Pedimos otra ronda de tragos y bebimos hasta que
Lina se paro con su celular en la mano.
—Ariel está en la puerta, voy a buscarla y
vuelvo—dijo.
—Ok!—respondimos todos y seguimos riendo y
charlando.
Mientras hablaba con Luma, hice una recorrida
visual del lugar buscando a Lina y la famosa Ariel. Pero no las veía. De
pronto, entre la multitud de gente en la pista veo asomarse una cabellera color
fuego y se me cortó la respiración. <Que posibilidades había de que fuese
ella?> pensé <Una en miles de millones>me respondí. Pateé por debajo
de la mesa a Bill y disimuladamente le hice señas para que mirara hacia donde
estaba la chica. Era obvio que no se trataba de ella, pero quería ver que decía
Bill. Me lo quedo mirando para ver su reacción y veo que sus ojos se abren como
dos platos. Se para y se sienta a mi lado corriendo a Luma.
—Que pasa? Porque esa cara?—pregunté—Es solo una
chica colorada, nada más.
—Tom, mira!—me dijo sonriendo.
Suavemente me dí vuelta y primero veo a Lina
llegar y sentarse, detrás de ella la chica de cabellos fuego se acerca y
comienza a saludar a sus amigas hasta que llega a nosotros y se quedó tan
petrificada como me he quedado yo. ERA ELLA! La chica cabellos de fuego del show de China.

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