Music to ♥

martes, 22 de mayo de 2012

Capitulo Nº 10 (6ta. parte)



A las 4pm estábamos volviendo. Una vez en la casa, subí a ducharme mientras mi hermano iba hasta la laguna a buscar a Lizzie. La casa estaba demasiado silenciosa. Extrañaba a mis perros. Suspiré. <Debimos haberlos traído>pensé. Pero después recordé que si lo hacíamos mi madre quedaría sola cuando Jesse viajara. Sabía que pronto debíamos ir al refugio a adoptar algunos perros. Teníamos mucho lugar para que disfruten. Terminé de ducharme y me recosté un rato. En es momento se me vino a la mente el tema de los bocetos. Aún no los habíamos entregado y no tenía idea de cómo iban los de Bill. <Seguramente ya los termino>me dije convencido. Cerré los ojos y me dormí.
El despertador sonó a las 6pm, me desperecé entré las sábanas y me levanté, aún dormido. Bajé al living y allí estaba Bill mirando una película.
—Donde están todos?—pregunté.
—Alien duerme, André se fue al cine con mamá y Lorena y Luz está afuera, creo que leyendo cerca de la pileta.
—Y tu porque no fuiste al cine?
—Porque si esta noche vamos a salir, será mejor que pase un rato con Alien o no me dejará ir.
—Pollerudo!!!—dije golpeándolo en el hombro.
—Mejor cállate!—me dijo riendo.
—Escúchame, hoy me acordé de dos cosas: 1ro. los bocetos!
—Que sucede con los bocetos? Quieres que te ayude?—preguntó mientras tenía la vista fija en la película.
—No, ya los terminé. Quería saber cuando los enviaríamos—dije mientras tomaba algunas palomitas de maíz de su bol.
—Si los tienes listos, podemos decirle a Bruni que se las alcance a Christie a la oficina, para que las envíe cuanto antes.
—Perfecto! En un rato te los bajo....y 2do. extraño a nuestros perros. No crees que sería lindo ir al asilo de animales y traer unos cuantos?
—Unos cuantos?—preguntó mientras intentaba mirarme de reojo, pero no podía dejar de mirar la pantalla.
—Si, tenemos mucho terreno. Podríamos traer alguno de mediana edad y otros más pequeños. Allí suelen tener cachorritos.
—Te parece? Con todo el trabajo que nos darán los twins.
—Es que me parece el momento justo, para que los twins y los perros se acostumbren a estar juntos. Además, ayuda es lo que nos sobra.
—Si, tienes razón. En la semana llamamos al asilo, pero no le digas nada a Alien, quisiera que sea una sorpresa.
—Ok!......tienes idea si le gusta los perros?—pregunte confundido.
—Sé que adora los gatos, nunca me dijo nada de tener perros.
—Y bueno, podemos traerle un gatito para ella.
—Como regalo de cumpleaños!—dijo sonriente.
—Como UNO de sus regalos—corregí.
—Si, obvio! El resto sigue en pie. Los tengo a Janice y a Chester en ese tema para que no sospeche.
—Perfecto. Voy a prepararme algo de tomar, quieres?
—Si, lo mismo que tú te hagas—dijo aún con la vista fija en la pantalla.
—Se puede saber que corno estás mirando tan concentradamente??
—The Notebook.
—Otra vez???—dije negando con la cabeza.
—Si, la enganche justo en cable. No me vas a decir que no es una hermosa historia.
—Es una historia para chicas!
—Y para chicos románticos como yo—dijo y por primera vez desde que había bajado, despego la vista del televisor y me clavó una mirada fulminante.
—Si, claro! Como tú digas—respondí titubeante.
Mientras el café se hacía, subí a mi cuarto a buscar los bocetos. Los puse en una carpeta que Bill me había dado y baje con ellos.
—Aquí los dejo—dije mostrándole en alto la carpeta y apoyándola en una mesa en donde poníamos cosas para hacer urgente.
A los pocos minutos, escucho a Alien bajando por las escaleras.
—Buenas tardes dormilona!
—Hola!—dijo y se sentó en el sillón junto a Bill quién inmediatamente la envolvió con sus brazos.
—Dormiste bien?—le preguntó.
—Si, bastante bien. Igual me sigue doliendo la cintura.
—Quieres unos masajes?—dijo Bill.
—No, no te preocupes, en un rato me daré un baño de inmersión a ver si se me calma.
Llevé la bandeja a la mesita con nuestra merienda.
—Quieres que te prepare un té o algo?—le pregunté a Lizzie.
—No gracias Chinito, estoy bien. No tengo hambre.
Me senté a su lado a merendar. Mientras Bill terminaba su melodramática película, me puse a revisar el blog que tenía en la página oficial de TH. Normalmente lo hacía por las noches, pero había descubierto varias cosas interesantes que quería compartir con las fans.
Cuando terminamos de merendar, nos quedamos charlando un largo rato. Luz se había unido a la charla y al poco tiempo regresaron mi mamá, Andre y  Lorena del cine. Habían ido a ver “Actividad paranormal” y volvieron fascinados. Bill me miró y enseguida supe que quiso decir. “Tenemos que ir” leí en sus ojos y por supuesto asentí.
Alrededor de las 8pm Doris nos sirvió la cena. Si queríamos salir, debíamos hacerlo temprano, para no cruzarnos con todo el gentío que siempre había en la puerta del lugar al que asistiríamos. La idea era estar lo más de incógnito posible. Lo cual iba a ser una misión casi imposible.
Me volví a duchar y me cambié. Me puse una de las camisas que me había mandado la marca que me promocionaba y un jean, algo ajustado para lo que siempre acostumbraba. Pero me gustaba. Me hacía las piernas más largas. Ya no parecería más bajo que Bill.
Debajo de la camisa negra me puse una remera de algodón lisa, color blanco y mi pañuelo negro en la frente. Zapatillas negras, billetera y documentos. Perfume y estaba listo.
En el living estaba André listo. Vestido con Jean, remera, zapatillas y un saco de hilo liviano. A los pocos minutos baja Bill quién, milagrosamente no estaba tan producido, pero estaba todo de un pulcro blanco. Jeans, remera sin mangas blancas y zapatillas blancas con negro. Su cresta elevada y solo el relicario colgando de su cuello.
—Te parece llevar abrigo?—preguntó Bill al ver que André tenía un saco puesto.
—Yo te diría que lleves, estás muy desabrigado con esa remera. Yo tengo remera y camisa—dije cuando me miró.
—Este?—dijo agarrando un saco de algodón color negro que había en el ropero cerca de la entrada.
—Si, va bien con tu vestuario.
—Bueno, entonces, vamos!—apuró André.
—Con quién vamos?—pregunté mientras salíamos de la casa.
—Nos lleva Gengis, y de ahí se va para su casa llevándose la Q7. Bruni se quedará en la casa con Alir y Raúl.
—Perfecto—dije subiéndome.
Gengis prendió el motor, puse música y nos dirigimos hacia el centro, en lo que sería una gran noche de amigos.
Llegamos al Club “Piernas”, el cuál era una especie de cabaret. Aquí no solo podías beber, sino que también disfrutar de un show erótico de primera clase y hasta bailar. Se había puesto muy de moda y ya no solo hombres lo frecuentaban. Había muchos grupos de chicas que venían a pasar un buen rato. A Bill no le agradaba venir desde que estaba con Alien, pero era el único lugar en donde normalmente no sufríamos el acoso de la prensa, (ya que muchos aquí estaban de trampa) y Alien lo entendía. O por lo menos lo intentaba. André no tenía problemas, mientras hubiese alcohol, le daba igual el lugar.
Nos ubicamos en una mesa no muy alejada del escenario, pero lo bastante discreta de las luces. Inmediatamente una atractiva camarera se nos acercó trayéndonos la carta de bebidas.
—Que pedimos? Champagne?—pregunté.
—No, arranquemos con algo más fuerte, estamos en un Cabaret, no en una fiesta de High Society!—se burló André.
—En eso tienes razón—dije y Bill rió.
—Que les parece arrancar con un trago fresco y frutal?
—No es muy de machos—dijo riendo André y asentí.
—Pero no podemos arrancar con un shot de tequila porque en menos de media hora estaremos tirados en el piso. Empecemos de a poco.....—dijo Bill y cuando él tenía razón...tenía razón.
—Que les traigo?—preguntó la camarera.
—De Frutilla?—pregunté y ambos asintieron.
—Tres daiquiris de frutilla, por ahora—dije sonriendo.
En cuanto la camarera se fue, las luces se bajaron y se encendió la del escenario. Un hombre de mediana edad, bien vestido salió y comenzó a relatar una historia de época. Nos puso en situación a los espectadores y el espectáculo comenzó.
Durante el show que duró unos 30 minutos, ya habíamos tomado, 2 daiquiris cada uno, un tequila sunrise, un mojito y ahora habíamos pedido nuestra primera ronda de shots de tequila.
Bill ya tenía los ojitos colorados, André andaba balbuceando palabras y yo.....yo estaba bien, un poco atontado por la mezcla, pero no era para tanto. Estaba acostumbrado. Cuando la función terminó, el dj puso música y la pista comenzó a llenarse de chicas. Algunos chicos se animaron a acercarse y otros se quedaron en sus mesas mirando como las bailarinas del local se movían alrededor del caño y cada tanto se estiraban para colocar billetes en sus diminutas bragas.
Para la 3ra ronda de shots estábamos bailando en la pista con un grupo de chicas mayores que habían venido de curiosas. Querían saber que era lo que les atraía tanto a sus amigos de este lugar. Y según palabras de ellas: “este lugar es increíble!”
Ninguna de ellas tenía la edad promedio de nuestras fans como para reconocernos. Todas rondaban los 28/35 años, por lo que seguramente no sabían de la existencia de TH. Luego de agitar nuestro cuerpo un buen rato, algo que no hacía en un largo tiempo, nos sentamos todos juntos en nuestra mesa y pedimos otra ronda de shots para brindar por el agradable momento que estábamos pasando.
—Disculpa que sea tan directa—le dijo una de las chicas a Bill—pero eres perfecto, tu belleza es angelical. Tienes unos rasgos increíbles—dijo sonriendo.
—Gracias—respondió Bill sonrojándose.
—No te sientas avergonzado, lo digo de manera objetiva, sin intenciones de nada. Soy dibujante y me encanta dibujar rostros. Por eso no pude sacarte los ojos desde que te vi en la pista. Seguramente te lo han dicho mil veces, pero tu androginidad es fabulosa. Deberías ser modelo o actor—afirmó.
—Si, es verdad. Como modelo te iría muy bien—asintió otra.
—A que te dedicas?—pregunto una tercera.
—Soy cantante y modelo casual—dijo algo tímido.
—ERES CANTANTE??—grito la dibujante y se tapó la boca al darse cuenta del exabrupto.
—Si, yo soy cantante y Tom mi hermano gemelo es el guitarrista de la banda.
—Gemelos? Son gemelos?—preguntó y todas nos miraron con ojos raros, como solía pasar. Pero después de tantos años ya no nos asombraba.
—Si, gemelos idénticos....aunque no lo parezca.
—Dejame ver—dijo la dibujante mirando el rostro de Bill detalladamente y luego el mío—Si, es cierto, son idénticos. La estructura ósea de sus rostros es igual. Igual mandíbula, igual frente, igual nariz. Es increíble. A primera vista no lo parecen. Tienen un look muy diferente.
—Eso es lo que nos diferencia de la igualdad—dijo riendo Bill.
—Y tú? Eres músico?—le preguntó a André.
—No, solo soy un amigo que está de visita.
—Como se llaman?—pregunté.
—Yo soy Lina—dijo la dibujante—Ella es Sherby y ella es Luma.
—Y se puede saber porque han venido a este lugar? Porque eso de que querían saber porque a sus amigos les gusta tanto, no me lo creo—dije sonriendo de costado.
—En realidad nuestra amiga Ariel quería venir a conocerlo, pero no ha llegado aún—dijo Lina mirando el reloj.
—Igual está a tiempo aún, hace una hora salió de su trabajo, ya llegará.
—Ariel.....—dijo Bill y me miro sonriendo.
—Que??—pregunté sin comprender.
—La sirenita—dijo murmurando.
—Aaaah! Solo le faltaría ser pelirroja—le dije y reímos.
Pedimos otra ronda de tragos y bebimos hasta que Lina se paro con su celular en la mano.
—Ariel está en la puerta, voy a buscarla y vuelvo—dijo.
—Ok!—respondimos todos y seguimos riendo y charlando.
Mientras hablaba con Luma, hice una recorrida visual del lugar buscando a Lina y la famosa Ariel. Pero no las veía. De pronto, entre la multitud de gente en la pista veo asomarse una cabellera color fuego y se me cortó la respiración. <Que posibilidades había de que fuese ella?> pensé <Una en miles de millones>me respondí. Pateé por debajo de la mesa a Bill y disimuladamente le hice señas para que mirara hacia donde estaba la chica. Era obvio que no se trataba de ella, pero quería ver que decía Bill. Me lo quedo mirando para ver su reacción y veo que sus ojos se abren como dos platos. Se para y se sienta a mi lado corriendo a Luma.
—Que pasa? Porque esa cara?—pregunté—Es solo una chica colorada, nada más.
—Tom, mira!—me dijo sonriendo.
Suavemente me dí vuelta y primero veo a Lina llegar y sentarse, detrás de ella la chica de cabellos fuego se acerca y comienza a saludar a sus amigas hasta que llega a nosotros y se quedó tan petrificada como me he quedado yo. ERA ELLA! La chica cabellos de fuego del show de China.


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