A las 8pm la cena estaba lista y en el horno
esperando la llegada de André. Según Arthur en menos de 10 minutos estarían en
la casa. Por lo que mientras se terminaba de cocinar me había bañado y
cambiado. Llevaba un vestido de lino color arena y unas sandalias bajas en un
marrón claro. El pelo recogido en una cola de caballo y en los hombros un saco
liviano color marfil. Quería causar buena impresión ya que hacía unos meses que
no lo veía y ahora pesaba 200 kilos más. Luz estaba sentada en el sillón
mirando un poco de televisión. Miré la hora y por la diferencia horaria que
teníamos Bill debería estar levantado aún. Hice la prueba enviándole un mensaje
de texto. “Amor, no se si estás levantado o estás durmiendo. Solo quería
decirte que te extraño y te amo mucho”. Dejé el teléfono sobre la mesita y me
senté con Luz a la espera de André. A las 8.10pm siento el auto. Por fin habían
llegado.
Me paré y fui directamente a abrir la puerta.
Cuando me asomo al hall, veo a André acercarse a mí sonriente y un poco
asombrado.
—Válgame dios! Si que estás embarazada!! No hay
duda de ello!—dijo mientras me abrazaba.
—Te has dado cuenta? Estoy por explotar!
—Estás radiante, como la última vez que te ví. No
has engordado absolutamente nada. Eres pura panza. Cuando estos chiquillos
salgan, seguirás igual como si nada hubiese pasado—dijo para halagarme.
—Gracias! Ahora sé porque eres nuestro amigo!—dije
riendo y lo tome del brazo para entrar a la casa.
—Hola Andre, como estas?—dijo Luz mientras se
acercaba a saludar. Detrás nuestro Arthur entraba con dos bolsos.
—Los dejo en el cuarto?—preguntó.
—Me harías ese favor?—le pregunté.
—Por supuesto!—respondió sonriente y subió por las
escaleras.
—Te hemos preparado una rica cena—le contó Luz a
André.
—En serio? No debieron molestarse!
—No es molestia—respondí—Es en agradecimiento por
venir a quedarte conmigo aún sin Bill y Tom.
—Pero Lizzie, tu también eres mi amiga, acaso no
puedo visitarte—dijo sonriendo mientras nos sentábamos y Luz servía la cena.
—Igual, gracias!—repetí.
—Mmmmm! Ese aroma rico hace que se me haga agua la
boca!—exclamó estirando el cuello para ver de que se trataba.
—Espero que te guste, hace mucho que no preparo un
plato elaborado. Igual me ayudaron Luz y Doris.
—Doris!!!—exclamó—Donde está?
—Se fue, pero mañana por la mañana estará aquí y
podrás verla.
—Hace tiempo que no la veo y extraño sus
desayunos. Cuando tú y Bill no estaban juntos, abandoné los estudios para irme
de gira con ellos.
—No sabía eso—dije frunciendo el seño.
—Si, Bill no estaba bien y Tom no sabía que hacer,
así que me fui con ellos para distraerlos un poco. Y bueno, ahí conocí los
excelentes desayunos de Doris.
—Es una excelente persona y una más que perfecta
cocinera. Yo la conocí cuando los conocí, valga la redundancia, a ellos en
Berlín. Igual como se alojaban en hoteles casi no la veía. Pero he probado sus
exquisiteces. Después la he visto un par de veces y me cayó de maravillas, y en
la gira de Zimmer probé sus exquisiteces, por eso no dudé cuando Bill me dijo
de traerla aquí con nosotros. El único problema va a ser cuando ellos vuelvan a
salir de gira, porque se la llevarán—dije poniendo cara triste y reímos.
Estuvimos hablando casi hasta las 12.40am cuando
se notaba que André estaba agotado.
—Bueno chicas, discúlpenme pero me voy a duchar y
a dormir porque mi cuerpo no da más.
—No hay problema, yo también voy a aprovechar
antes de que se les ocurra empezar a patalear—respondí acariciando mi vientre.
André se me quedó mirando con una sonrisa dibujada.
—La verdad que todavía no puedo creer que Bill
vaya a ser papá...y de gemelos. Realmente es increíble.
—Yo jamás imaginé que a los casi 23 años iba a
estar instalada en Alemania, esperando gemelos y viviendo con un rockstar!
—Veinti.....?? Veintitrés!!! Lizzie los Twins
nacerán dos días después de tu cumpleaños!—dijo Luz asombrada ante su descubrimiento.
—Si, ayer me di cuenta de ello. Estoy tan
pendiente de su nacimiento que olvidé por completo mi cumpleaños.
—Como que olvidaste tu cumpleaños? Bill no te dijo
nada cuando les dieron la fecha de parto?
—No, está demasiado emocionado con los twins, no
lo culpo—dije y me interrumpió la llegada de mi madre.
—André!!—exclamó al verlo—Por fin te conozco,
Lizzie me ha hablado tanto de ti—dijo acercándose a saludarlo.
—Lorena, un placer!
—Linda hora de llegar. Se supone que viniste a
cuidarme no ha irte de fiesta—le dije a modo de reto y la abracé.
—Bueno, no me retes! Fui a cenar con Isobel.
Estuvimos charlando y se nos fue la hora.
—Te dijo cuando se viene a quedar?
—Unos días antes de que nazcan los twins.
—Pero iba a venir en estos días.
—Si, pero como estoy yo quiere aprovechar a
quedarse con Jesse que después del nacimiento de los twins arranca con otra
gira.
—Ah bueno!
—Sabes algo de los chicos?—me preguntó.
—Solo por la mañana, cuando me avisaron que habían
llegado. Durante el día no supe nada. Me voy a fijar si tengo algún mensaje de
él en el celular antes de irme a dormir.
—Bueno, yo me voy a acostar—dijo mi mamá—Nos vemos
mañana en el desayuno! Buenas noches!—saludo después de acariciarme el vientre.
—Buenas noches!—dijimos a coro.
—Vamos que te muestro tu cuarto—le dije a André
mientras apagaba las luces y controlaba que todo esté cerrado. Igualmente
Arthur lo haría en un rato, durante su recorrida.
Subimos los tres hasta el cuarto de huéspedes de
André.
—Espero que te guste y sea cómodo—le dije mientras
encendía las luces del cuarto.
—Esta perfecto Lizzie. Y encima en azul, mi color
preferido—dijo sonriendo.
—Lo sabía, Bill me lo contó. Aquí puedes conectar
tu notebook para que quede en red con el resto de la casa. Igual hay señal wifi
que inclusive llega hasta la laguna.
—Tienes una laguna?—dijo asombrado.
—Si, es increíble!—dije sonriendo—Bueno, te dejo
descansar. En el cuarto de baño tienes varios juegos de toalla. Si necesitas
algo no tienes más que pedírmelo.
—Gracias Lizzie, eres un amor—dijo y nos
despedimos. Luz me acompañó hasta mi cuarto y luego se fue a dormir.
Una vez en mi cuarto me quite las sandalias.
Adoraba estar descalza sobre la alfombra. Fui al cuarto de baño, llené la
bañera, prendí unas velas y puse un poquito de música para relajarme. Habré
estado unos 20 minutos y salí. El sueño ya estaba comenzando a dominar mi mente.
Cuando estaba lista para acostarme, golpean a mi puerta. Arthur me traía mi
celular que tenía un mensaje en espera. Era de Bill. “Hola belleza, revisa tu
casilla de mail! Te amo”. Inmediatamente prendí la notebook, abrí mi casilla y
tenía un mail de él.
“Hola mi belleza y mis twins! Como están? Nosotros
estamos en los camarines preparándonos. Calculamos que a las 2am (hora alemana
/ 9am China) estaremos haciendo nuestra entrada a la embajada, a las 4am (hora
alemana / 11am China) daremos una conferencia de prensa y a las 6am (hora
alemana / 1pm China) estaremos cantando porque nos cambiaron al show diurno. Te
dejo el link y espero que puedas verlo. Igualmente Janice lo va a grabar para
subir completo a la página. Espero que estés bien. Nosotros mañana tendremos un
par de entrevistas y luego saldremos a recorrer un poco la ciudad antes de volver.
Cuando este nuevamente en el hotel te estaré llamando. Ya llegó André? Supongo
que si.
Los amo con todo mi corazón! Bill.”
Aunque no sabía si iba a verlo, le contesté
brevemente: “Te extrañamos muchísimo y te amamos aún más. Esperaremos tu
llamada y si no me duermo, te estaré mirando online. Ah, André ya está aquí. Te
amamos. Dhiva, Dhira y Liz”.
Copie y pegué el link, cliquee y esperé unos
segundos hasta que la imagen del show apareció en la pantalla. Aún no habían
llegado. Estaban a la espera de ellos, por lo que pude leer en la ventana del
chat.
Los ojos se me cerraban, pero no quería irme a
dormir sin verlos. Prendí la televisión para distraerme un poco, pero
igualmente me dormitaba. Un griterío proveniente de la notebook me despertó.
Miré la pantalla refregándome los ojos y allí estaban. Mis amores en la
embajada Alemana. El embajador los recibió muy feliz. Las chicas gritaban de
emoción. No podían creer que TH estuviese allí. Cuando lograron calmar los
gritos y sacar varias fotos, se sentaron y el embajador les dio la bienvenida,
les explico cual era el festejo y les entregó una serie de obsequios, tanto de
la embajada, como del gobierno y del fans club.
Los chicos sonreían de una manera nunca vista.
Estaban realmente felices de ser parte del evento. Luego respondieron algunas
preguntas del los periodistas y de las fans. Casi 40 minutos después habían
terminado. Miré el reloj y eran las 2.45am. Sabía que no iba a poder aguantar
hasta las 6am. Coloqué la notebook en el lugar de la cama de Bill y me puse de
costado para poder mirar la pantalla hasta que mis ojos lo soportasen.
Por momentos me dormía y despertaba de pronto por
el grito de los fans. De golpe, dos palabras captaron toda mi atención: “Tokio
Hotel”. Abrí enorme los ojos y ví abrirse la puerta en donde se asomaban ellos.
Entrando uno a uno. Hermosamente sonrientes, felices. Tomaron asiento detrás de
un escritorio. Enfocaron de cerca de Bill. Estaba tan hermoso. Sus ojitos
brillaban de la emoción. Por un momento, el flash de las cámaras lo iluminaban
dándole una especie de halo angelical. Traté de mantenerme lo más despierta
posible, pero me era imposible. Los ojos no me respondían. La oscuridad me
tentaba con su tranquilidad. Finalmente me entregué a ella.

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