A las 8am suena el despertador y enseguida me meto
en la ducha. Aún debía terminar de empacar y a las 10am teníamos que salir para
el aeropuerto.
Bill se ofreció a ayudarme y mientras
desayunábamos, terminamos con mi baúl y mi bolso. Los G’s se levantaron más
tarde ya que la noche anterior habían preparado todo. <Tan responsables y
organizados!> pensé. <Yo también soy muy perfeccionista y
planificador>me dije. Pero hoy no tenía ganas de seguir un plan. Quería por
una vez hacer las cosas como venían y como salían.
Cuando los bolsos que faltaban estaban en la
camioneta, revise rápidamente la habitación. Parecía no olvidarme nada. Cerré
la puerta y bajamos con Bill hasta el estacionamiento. Gus y Geo ya estaban a
bordo de la otra camioneta, esperándonos para partir. Los nervios me estaban
jugando una mala pasada y el estomago se me retorcía de dolor.
—Estás bien?—me preguntó Bill.
—Estás algo pálido—dijo Gus.
—Es que me comenzó a dar dolor en el estómago y no
sé porque.
—Te habrá caído mal el desayuno?—preguntó Geo.
—Puede ser, nunca lo tomamos mientras hacemos
cosas. Quizás el café se enfrío y por eso te da retorcijones.
—Si, quizás sea eso. Ya se me pasará—dije para
despreocupar a los G’s y sobretodo a Bill. Siempre hacía de un grano de arena, un
desierto.
—En cuanto subamos al avión le pedimos a la
azafata algún calmante—dijo mi hermanito.
—Si, no te hagas problema—dije y sonreí de
costado—Hablaste con Alien?
—No, es muy temprano en Hamburgo. No quiero
molestarla.
—Pero quizás aún sigue despierta. Recuerda como le
gusta trasnochar cuando esta Luz en la casa—dije codeándolo.
—Si, es verdad. Pero por las dudas prefiero no
llamarla. Mira si cuando la llamo ella duerme. Quedan muy pocos días para la
cesárea, quiero que esté lo más tranquila posible.
—Me parece justo—dije sonriendo.
A las 11.50pm llegamos a casa una vez más. Era tan
relajante volver. En cuanto entramos con la camioneta y estacionamos en el
frente, Lizzie y André se asomaron para recibirnos.
—Hola!—grito Lizzie agitando la mano y con una
gran sonrisa en su rostro.
Bill bajo rápidamente de la camioneta y se acercó
para abrazarla. Me ponía muy feliz verlos así. A pesar de que solo habían
pasado un par de días, el recibimiento era como si hubiésemos vuelto de una
larga gira. Se extrañaban tanto, estaban tan conectados el uno con el otro que
una pequeña separación se volvía una gran tragedia griega. Bill estaba
demasiado pendiente de Lizzie, sobre todo por el embarazo y eso hacía que ella
este muy consentida. Pero estaba bien. Ella soporto demasiadas cosas para estar
con Bill y ser parte de nuestra familia. Se merecía muchos consentimientos más.
Bajé y me acerqué para saludar a André.
—Hey bro!! Como estás?—le dije mientras lo
abrazaba.
—Tom, que hay? Todo bien. Cuidando de sus
twins—dijo riendo.
Bill logró soltar a Lizzie y se acercó a André,
por lo que yo me acerqué a saludar a mi cuñada.
—Por fin, hola cuñada!—le dije mientras me
acercaba con los brazos abiertos.
—Hola mi Chinito!! Cómo estás? Nos extrañaste?
—Por supuesto! Como están los peques? Se han portado
bien mientras no estuvimos?—les pregunté apoyando una mano en su vientre que ya
a esta altura era bastante grande. Bueno, era obvio….estaba a menos de 20 días
de parir.
—Sí, ya no se mueven tanto, parece que por fin
entendieron cuanto me duele—dijo riendo.
—Ya falta poco, cuando te quieras dar cuenta les
estaremos cambiando los pañales.
—Sí, es verdad, estoy tan ansiosa!!—dijo
emocionada.
—Estás tan ansiosa que has olvidado que los twins
nacerán dos días después de tu cumpleaños!!—dijo André con tono irónico.
—Como que olvidaste tu cumpleaños?—preguntó algo
confundido, Bill.
—Me van a decir que uds no se olvidaron? Con todo
esto del los twins no me acordé hasta hace unos días. Pero que importa mi
cumpleaños, lo importante son los twins!—dijo tratando de convencernos. Pero no
lo lograría.
—Como nos vamos a olvidar de tu cumpleaños,
cariño?? No dijimos nada porque queríamos hacer algo pequeño e íntimo de
sorpresa—dijo Bill revelando nuestro regalo.
—No Bill, nada de fiestas, reuniones o sorpresas. Por
favor!—rogó con sus ojitos enormes.
—No dejaré que convenzas a mi hermanito con esa
mirada, vamos adentro—dije arrastrándola del brazo hacia adentro y reímos.
Entramos y nos quedamos en el living charlando y
riendo hasta que el cansancio nos gano a los cuatro. Mi hermano y Alien fueron
los primeros en irse. André y yo no tardamos mucho en seguirlos.
Unos golpes en la puerta de mi cuarto me
despertaron. No quería, pero debía contestar.
—Adelante!—dije estirándome entre las sábanas.
Miré el reloj y eran las 9am.
—Buenos días!—dijo Alien asomándose.
—Hey, como estas? Pasa, no te quedes ahí.
—Quería avisarte que en minutos estará el desayuno
listo y estamos todos levantados, por si quieres bajar.
—Genial, me ducho y voy—dije levantándome—Te ves
muy contenta hoy, se nota que Bill ha vuelto—dije guiñándole el ojo.
—Bill y tú. Los he extrañado mucho. No me
acostumbro a estar sin uds alrededor—dijo sentándose en el borde de la cama
mientras yo entraba al baño—Y pensar que antes me encantaba estar sola,
escuchar música o escribir. Ahora me cuesta mucho. Igual, lo aceptó y trato de
llevarlo lo mejor posible.
—Me parece que exageras un poco!—le grite desde la
ducha.
—Sí, puede ser—dijo riendo.
Cuando estaba listo salí del cuarto de baño y
bajamos juntos. Realmente hoy estaba resplandeciente. Su cabello suelto, su
mirada brillante, su vientre que se traslucía a través de su vestido. Todo en
ella era hermoso y angelical.
Una vez en la cocina, salude a Doris y fui hacia
el hall en donde estaban todos sentados, inclusive Lorena, a quién no habíamos
visto anoche.
—Buenos días!—dije y me acerqué a Lorena para
saludar. Enseguida se paró y me abrazó—Como has estado Lorena? Preparándote
para el gran día?
—Sí, ansiosa como seguro debes estar tú
también—respondió sonriente y se volvió a sentar.
—Todos están ansiosos—dijo entrando mi mamá y me
paré para saludarla.
—Má!!! Hola! Porque no me dijiste que venías? Te
hubiese ido a buscar!
—Hola mi cielo! No hacía falta, Jesse ya se fue de
gira y tengo la camioneta para moverme. Igualmente Bruni y Arthur se ofrecieron
a buscarme o llevarme cuando lo necesite.
—Te he extrañado mucho!—le dije abrazándola por
detrás cuando se sentó.
—Yo también, a los dos…..mucho—dijo apoyando su
mano sobre la de mi hermano—Bueno, cuéntenme como les fue—preguntó ansiosa.
—Grandioso!!—dijo mi hermano y comenzó a contarle
todo con lujo de detalles. Mientras él hablaba, André y yo charlamos y
decidimos salir un rato a caminar por el centro luego del desayuno.
—Bill quieres venir? Iremos un rato a dar una
vuelta y a ponernos al día.
—No, me quedo haciéndole compañía a Alien—dijo
mirándola con cara de bobo enamorado.
—Bill ve, no te preocupes por mí. Con mi madre e
Isobel iremos a remar un rato a la laguna.
—A remar? Acaso compraron un bote?—pregunté
—No fue necesario, Bruni lo encontró en la casilla
que está en el muelle. Está en perfecto estado, así que lo pintamos y pasamos
las tardes allí, leyendo, tomando sol o charlando.
—Aaaah! pero que mal la pasan uds tres!! Y yo
preocupado porque no te angustiaras por mi viaje! Que incrédulo!—repetía Bill a
modo de broma.
—Entonces contamos contigo, Bill?—pregunté
guiñándole un ojo a mi madre.
—Y si, para qué me voy a quedar si tienen todo
planeado!!
—No digas así, me haces sentir mal!!—le decía
Lizzie intentando abrazarlo mientras él escapaba riendo.
—Me parece perfecto, siéntete mal!!—repetía hasta
que se dejo abrazar por ella y la beso.
A eso de las
11am partimos los 3. Salimos con Bruni y Arthur en la camioneta. Fuimos a una
zona alejada del centro de Hamburgo en donde sabíamos que podíamos estar
tranquilos sin llamar mucho la atención….y en donde podíamos almorzar también.
Aprovechamos para ponernos al día con todo lo que había ocurrido en el tiempo
que no nos habíamos visto. André nos contó que Lizzie y Luz lo recibieron con
una rica cena. Y debo decir que me causo un poco de celos. No se realmente
porque, pero estaba celoso. Nos contó lo bien que lo había pasado en casa, lo
bien que veía a Alien con el embarazo y las ganas que tenía de que los peques
nazcan para poder conocerlos y malcriarlos como quieren hacer todos. Nos contó
que habían salido de compras con Luz y había comprado varios presentes para los
twins. Nos dijo que se sentía algo atraído por Luz. Lo cual con Bill ya lo
sospechábamos, por la forma en que siempre la miraba. Luego nos preguntó como
la habíamos pasado y le conté lo de la chica cabellos de fuego.
—En serio? Vas a empezar otra vez a elegir chicas
para noches de aventura?—me preguntó ya resignado, mientras Bill asentía.
—Tú también??—pregunté ofendido.
—No fui el único que pensó eso?? Porque
será?—preguntó burlón y rieron con Bill.
—En serio, su sonrisa me hizo sentir algo.
—Todas te hacen sentir algo…..en tus pantalones—me
reprochó Bill.
—No seas así. Sabes que ya no soy “ese” Tom. Sabes
mejor que nadie que estoy desesperado por encontrar a una compañera….
—Ese es tu problema—me dijo André
interrumpiéndome—Buscas desesperadamente y vas a terminar confundiéndote de
nuevo. El destino te tiene elegida una pareja, cuando sea el momento aparecerá,
y lo sabrás. Pero deja de buscar, porque si sigues distrayéndote con
cualquiera, cuando tu verdadera pareja esté delante de ti no la verás…..y una
vez que pasa, no vuelve.
—Bien dicho!—dijo Bill aplaudiéndolo—Has estado
leyendo los libros que me olvidé en tu casa?
—Algo así—dijo hundiéndose de hombros.
—Puede que tengas razón….pero si ya me pasó por al
lado y no la ví? Que hago?
—Y si fue Valeria y la dejaste ir?—pregunta
pensativo Bill.
—La verdad que estoy bastante cansado de este
tema—dije resoplando.
—Bueno, cuéntame de esa chica de cabellos color
fuego. Pudiste hablarle? Te acercaste a ella?
—No, porque no la encontré luego del show. Así que
nunca sabré si ella era.
—Si ella es la indicada se volverán a ver. El
destino ya los cruzo, ahora deberá unirlos.
—O no—dijo Bill—Para mí aparecerá cuando menos te
lo esperes y cuando no la estés buscando. Ahora estás confundido y ves en
cualquier chica que te mira fijo, a la indicada…..y no es así. Relájate
hermano, ya llegará.
—Sí, relájate….relajémonos que en unos días me voy.
Salgamos esta noche. Necesito mover este hermoso cuerpo al compás de la buena
música. Que dicen?—preguntó André.
—Por mí, perfecto, sabes que si de fiesta se
trata…—dije y reímos.
—Bill?
—Emmm—suspiro—Si, calculo que no habrá problema.
Lorena y mamá pueden quedarse con Lizzie.
—Y Luz. Ayer no se quedó, pero le dijo a Lizzie
que vendría a quedarse después de salir de la oficina—afirmó André.
—Mucho mejor entonces, Bill. No tienes excusa.
Está noche saldremos los 3. Además piensa que puede ser una de las últimas
veces….o la última vez que salgas antes de que seas papá. Podemos ir a festejar
eso!—dije buscando una excusa para convencerlo…aunque lo que decía era cierto.
Probablemente la próxima vez que salgamos, los twins estarán con nosotros.
—Ok! No hay problema, esta noche salida de
chicos—dijo no muy convencido Bill.
—Perfecto, noche de chicos!—repitió con más
entusiasmo André.
—Bueno, basta de charlas y pidamos algo para comer
porque la gaseosa sola me está inflando como globo—dije haciéndole señas al mozo
y reímos.

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