Music to ♥

viernes, 18 de mayo de 2012

Capitulo Nº 10 (5ta. parte)



A las 8am suena el despertador y enseguida me meto en la ducha. Aún debía terminar de empacar y a las 10am teníamos que salir para el aeropuerto.
Bill se ofreció a ayudarme y mientras desayunábamos, terminamos con mi baúl y mi bolso. Los G’s se levantaron más tarde ya que la noche anterior habían preparado todo. <Tan responsables y organizados!> pensé. <Yo también soy muy perfeccionista y planificador>me dije. Pero hoy no tenía ganas de seguir un plan. Quería por una vez hacer las cosas como venían y como salían.
Cuando los bolsos que faltaban estaban en la camioneta, revise rápidamente la habitación. Parecía no olvidarme nada. Cerré la puerta y bajamos con Bill hasta el estacionamiento. Gus y Geo ya estaban a bordo de la otra camioneta, esperándonos para partir. Los nervios me estaban jugando una mala pasada y el estomago se me retorcía de dolor.
—Estás bien?—me preguntó Bill.
—Estás algo pálido—dijo Gus.
—Es que me comenzó a dar dolor en el estómago y no sé porque.
—Te habrá caído mal el desayuno?—preguntó Geo.
—Puede ser, nunca lo tomamos mientras hacemos cosas. Quizás el café se enfrío y por eso te da retorcijones.
—Si, quizás sea eso. Ya se me pasará—dije para despreocupar a los G’s y sobretodo a Bill. Siempre hacía de un grano de arena, un desierto.
—En cuanto subamos al avión le pedimos a la azafata algún calmante—dijo mi hermanito.
—Si, no te hagas problema—dije y sonreí de costado—Hablaste con Alien?
—No, es muy temprano en Hamburgo. No quiero molestarla.
—Pero quizás aún sigue despierta. Recuerda como le gusta trasnochar cuando esta Luz en la casa—dije codeándolo.
—Si, es verdad. Pero por las dudas prefiero no llamarla. Mira si cuando la llamo ella duerme. Quedan muy pocos días para la cesárea, quiero que esté lo más tranquila posible.
—Me parece justo—dije sonriendo.
A las 11.50pm llegamos a casa una vez más. Era tan relajante volver. En cuanto entramos con la camioneta y estacionamos en el frente, Lizzie y André se asomaron para recibirnos.
—Hola!—grito Lizzie agitando la mano y con una gran sonrisa en su rostro.
Bill bajo rápidamente de la camioneta y se acercó para abrazarla. Me ponía muy feliz verlos así. A pesar de que solo habían pasado un par de días, el recibimiento era como si hubiésemos vuelto de una larga gira. Se extrañaban tanto, estaban tan conectados el uno con el otro que una pequeña separación se volvía una gran tragedia griega. Bill estaba demasiado pendiente de Lizzie, sobre todo por el embarazo y eso hacía que ella este muy consentida. Pero estaba bien. Ella soporto demasiadas cosas para estar con Bill y ser parte de nuestra familia. Se merecía muchos consentimientos más.
Bajé y me acerqué para saludar a André.
—Hey bro!! Como estás?—le dije mientras lo abrazaba.
—Tom, que hay? Todo bien. Cuidando de sus twins—dijo riendo.
Bill logró soltar a Lizzie y se acercó a André, por lo que yo me acerqué a saludar a mi cuñada.
—Por fin, hola cuñada!—le dije mientras me acercaba con los brazos abiertos.
—Hola mi Chinito!! Cómo estás? Nos extrañaste?
—Por supuesto! Como están los peques? Se han portado bien mientras no estuvimos?—les pregunté apoyando una mano en su vientre que ya a esta altura era bastante grande. Bueno, era obvio….estaba a menos de 20 días de parir.
—Sí, ya no se mueven tanto, parece que por fin entendieron cuanto me duele—dijo riendo.
—Ya falta poco, cuando te quieras dar cuenta les estaremos cambiando los pañales.
—Sí, es verdad, estoy tan ansiosa!!—dijo emocionada.
—Estás tan ansiosa que has olvidado que los twins nacerán dos días después de tu cumpleaños!!—dijo André con tono irónico.
—Como que olvidaste tu cumpleaños?—preguntó algo confundido, Bill.
—Me van a decir que uds no se olvidaron? Con todo esto del los twins no me acordé hasta hace unos días. Pero que importa mi cumpleaños, lo importante son los twins!—dijo tratando de convencernos. Pero no lo lograría.
—Como nos vamos a olvidar de tu cumpleaños, cariño?? No dijimos nada porque queríamos hacer algo pequeño e íntimo de sorpresa—dijo Bill revelando nuestro regalo.
—No Bill, nada de fiestas, reuniones o sorpresas. Por favor!—rogó con sus ojitos enormes.
—No dejaré que convenzas a mi hermanito con esa mirada, vamos adentro—dije arrastrándola del brazo hacia adentro y reímos.
Entramos y nos quedamos en el living charlando y riendo hasta que el cansancio nos gano a los cuatro. Mi hermano y Alien fueron los primeros en irse. André y yo no tardamos mucho en seguirlos.

Unos golpes en la puerta de mi cuarto me despertaron. No quería, pero debía contestar.
—Adelante!—dije estirándome entre las sábanas. Miré el reloj y eran las 9am.
—Buenos días!—dijo Alien asomándose.
—Hey, como estas? Pasa, no te quedes ahí.
—Quería avisarte que en minutos estará el desayuno listo y estamos todos levantados, por si quieres bajar.
—Genial, me ducho y voy—dije levantándome—Te ves muy contenta hoy, se nota que Bill ha vuelto—dije guiñándole el ojo.
—Bill y tú. Los he extrañado mucho. No me acostumbro a estar sin uds alrededor—dijo sentándose en el borde de la cama mientras yo entraba al baño—Y pensar que antes me encantaba estar sola, escuchar música o escribir. Ahora me cuesta mucho. Igual, lo aceptó y trato de llevarlo lo mejor posible.
—Me parece que exageras un poco!—le grite desde la ducha.
—Sí, puede ser—dijo riendo.
Cuando estaba listo salí del cuarto de baño y bajamos juntos. Realmente hoy estaba resplandeciente. Su cabello suelto, su mirada brillante, su vientre que se traslucía a través de su vestido. Todo en ella era hermoso y angelical.
Una vez en la cocina, salude a Doris y fui hacia el hall en donde estaban todos sentados, inclusive Lorena, a quién no habíamos visto anoche.
—Buenos días!—dije y me acerqué a Lorena para saludar. Enseguida se paró y me abrazó—Como has estado Lorena? Preparándote para el gran día?
—Sí, ansiosa como seguro debes estar tú también—respondió sonriente y se volvió a sentar.
—Todos están ansiosos—dijo entrando mi mamá y me paré para saludarla.
—Má!!! Hola! Porque no me dijiste que venías? Te hubiese ido a buscar!
—Hola mi cielo! No hacía falta, Jesse ya se fue de gira y tengo la camioneta para moverme. Igualmente Bruni y Arthur se ofrecieron a buscarme o llevarme cuando lo necesite.
—Te he extrañado mucho!—le dije abrazándola por detrás cuando se sentó.
—Yo también, a los dos…..mucho—dijo apoyando su mano sobre la de mi hermano—Bueno, cuéntenme como les fue—preguntó ansiosa.
—Grandioso!!—dijo mi hermano y comenzó a contarle todo con lujo de detalles. Mientras él hablaba, André y yo charlamos y decidimos salir un rato a caminar por el centro luego del desayuno.
—Bill quieres venir? Iremos un rato a dar una vuelta y a ponernos al día.
—No, me quedo haciéndole compañía a Alien—dijo mirándola con cara de bobo enamorado.
—Bill ve, no te preocupes por mí. Con mi madre e Isobel iremos a remar un rato a la laguna.
—A remar? Acaso compraron un bote?—pregunté
—No fue necesario, Bruni lo encontró en la casilla que está en el muelle. Está en perfecto estado, así que lo pintamos y pasamos las tardes allí, leyendo, tomando sol o charlando.
—Aaaah! pero que mal la pasan uds tres!! Y yo preocupado porque no te angustiaras por mi viaje! Que incrédulo!—repetía Bill a modo de broma.
—Entonces contamos contigo, Bill?—pregunté guiñándole un ojo a mi madre.
—Y si, para qué me voy a quedar si tienen todo planeado!!
—No digas así, me haces sentir mal!!—le decía Lizzie intentando abrazarlo mientras él escapaba riendo.
—Me parece perfecto, siéntete mal!!—repetía hasta que se dejo abrazar por ella y la beso.
A eso de las 11am partimos los 3. Salimos con Bruni y Arthur en la camioneta. Fuimos a una zona alejada del centro de Hamburgo en donde sabíamos que podíamos estar tranquilos sin llamar mucho la atención….y en donde podíamos almorzar también. Aprovechamos para ponernos al día con todo lo que había ocurrido en el tiempo que no nos habíamos visto. André nos contó que Lizzie y Luz lo recibieron con una rica cena. Y debo decir que me causo un poco de celos. No se realmente porque, pero estaba celoso. Nos contó lo bien que lo había pasado en casa, lo bien que veía a Alien con el embarazo y las ganas que tenía de que los peques nazcan para poder conocerlos y malcriarlos como quieren hacer todos. Nos contó que habían salido de compras con Luz y había comprado varios presentes para los twins. Nos dijo que se sentía algo atraído por Luz. Lo cual con Bill ya lo sospechábamos, por la forma en que siempre la miraba. Luego nos preguntó como la habíamos pasado y le conté lo de la chica cabellos de fuego.
—En serio? Vas a empezar otra vez a elegir chicas para noches de aventura?—me preguntó ya resignado, mientras Bill asentía.
—Tú también??—pregunté ofendido.
—No fui el único que pensó eso?? Porque será?—preguntó burlón y rieron con Bill.
—En serio, su sonrisa me hizo sentir algo.
—Todas te hacen sentir algo…..en tus pantalones—me reprochó Bill.
—No seas así. Sabes que ya no soy “ese” Tom. Sabes mejor que nadie que estoy desesperado por encontrar a una compañera….
—Ese es tu problema—me dijo André interrumpiéndome—Buscas desesperadamente y vas a terminar confundiéndote de nuevo. El destino te tiene elegida una pareja, cuando sea el momento aparecerá, y lo sabrás. Pero deja de buscar, porque si sigues distrayéndote con cualquiera, cuando tu verdadera pareja esté delante de ti no la verás…..y una vez que pasa, no vuelve.
—Bien dicho!—dijo Bill aplaudiéndolo—Has estado leyendo los libros que me olvidé en tu casa?
—Algo así—dijo hundiéndose de hombros.
—Puede que tengas razón….pero si ya me pasó por al lado y no la ví? Que hago?
—Y si fue Valeria y la dejaste ir?—pregunta pensativo Bill.
—La verdad que estoy bastante cansado de este tema—dije resoplando.
—Bueno, cuéntame de esa chica de cabellos color fuego. Pudiste hablarle? Te acercaste a ella?
—No, porque no la encontré luego del show. Así que nunca sabré si ella era.
—Si ella es la indicada se volverán a ver. El destino ya los cruzo, ahora deberá unirlos.
—O no—dijo Bill—Para mí aparecerá cuando menos te lo esperes y cuando no la estés buscando. Ahora estás confundido y ves en cualquier chica que te mira fijo, a la indicada…..y no es así. Relájate hermano, ya llegará.
—Sí, relájate….relajémonos que en unos días me voy. Salgamos esta noche. Necesito mover este hermoso cuerpo al compás de la buena música. Que dicen?—preguntó André.
—Por mí, perfecto, sabes que si de fiesta se trata…—dije y reímos.
—Bill?
—Emmm—suspiro—Si, calculo que no habrá problema. Lorena y mamá pueden quedarse con Lizzie.
—Y Luz. Ayer no se quedó, pero le dijo a Lizzie que vendría a quedarse después de salir de la oficina—afirmó André.
—Mucho mejor entonces, Bill. No tienes excusa. Está noche saldremos los 3. Además piensa que puede ser una de las últimas veces….o la última vez que salgas antes de que seas papá. Podemos ir a festejar eso!—dije buscando una excusa para convencerlo…aunque lo que decía era cierto. Probablemente la próxima vez que salgamos, los twins estarán con nosotros.
—Ok! No hay problema, esta noche salida de chicos—dijo no muy convencido Bill.
—Perfecto, noche de chicos!—repitió con más entusiasmo André.
—Bueno, basta de charlas y pidamos algo para comer porque la gaseosa sola me está inflando como globo—dije haciéndole señas al mozo y reímos.

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