PROLOGO
(Continuación de POR SIEMPRE AHORA Y JUNTOS)
No sabía que hacer. Me encontraba frente a ella. Frente a esa persona que irradiaba odio por cada poro de su piel. Frente a esa persona que me veía como un estorbo, como su rival. Como su mayor enemiga. Pero no era así y no había forma de que lo comprendiera. Yo no era su enemiga ni quería perjudicarla. Ambas teníamos un mismo objetivo, pero distintas maneras de llevarlo a cabo. Es más, yo era parte de mi propio plan y estaba funcionando a la perfección.
Trate de mantener la calma y hablar sin titubear, pero era imposible. Tenía mucho miedo. Si, no iba a negarlo. No me iba a hacer la heroína ni mucho menos, pero no permitiría que lleve a cabo su plan....o tal vez debía dejarla que lo lleve a cabo para que puedan acabar con esto de una vez y atraparla.
Sus palabras, agresivas e hirientes retumbaban en mis oídos. Aquellas mismas palabras que más de una vez leí en mi blog. Aquellas palabras que más de una vez yo misma pensé de mí, se estaban haciendo carne.
Me sentía débil, me dolía el cuerpo de los golpes. Me ardían las piernas por los raspones. Con gritos e insultos se fue acercando. Sentía como el odio invadía el cuarto. Cerré los ojos y solo pensé en él. En su sonrisa que todo lo ilumina y todo lo cura. Me dejé llevar por su luz, por su belleza. Me perdí completamente en su mirada y me abstraje de la realidad para que el fin fuera rápido...y sin dolor. El corazón se aceleraba con su recuerdo. Me ví junto a él abrazada, besándonos, riendo, divirtiéndonos, como solíamos hacer. El calor de sus brazos se hizo presente en mi cuerpo, en mi piel. Podía sentirlo como si estuviera ahí, junto a mí. Una sonrisa se dibujo en mis labios. Si debía morir quería hacerlo con su imagen en mi mente y no mirándola a ella a los ojos.
Estaba completamente perdida en mis pensamientos, hasta que algo me hizo volver a la realidad. El frió filo de un cuchillo en mi garganta me atrajo nuevamente de golpe, pero no quería mirarla. A gritos me exigía que abra los ojos y la mire, pero me negaba. Ya no me importaba nada. Mi mente trataba de recuperar la imagen de su sonrisa, pero no lograba concentrarme. La situación se estaba saliendo de control y se salió con la suya. Un fuerte dolor en el vientre me obligó a abrir los ojos y mirarla. Una sonrisa de satisfacción estaba dibujada en su rostro. Un líquido caliente comenzó a correr por mis piernas. La vista se me nubló. Y solo pude ver oscuridad.

wuau te pasast estab buenisimooooo me encanto desde la primera linea te dejo esto por q se lo important q es para uno poder saber q piensan de lo q escribes no se por q? pero el tuyo me facinooo
ResponderEliminarEsta super padre este capitulo y todos, apenas hasta ahorita la estoy leyendo y me facino de verdad eres super buena escribiendo!!!!!
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