Narrado Por Lizzie
—Alien, querida!—dijo Isobel parándose para recibirme con un cálido abrazo.
—Isobel! Que alegría verte—dije y la abracé. Realmente la extrañaba. Si bien estábamos muy en contacto, no era lo mismo tenerla allí, junto a mí.
—Ven, siéntate y cuéntame como está todo en NY. La última vez me dijiste que estabas tras los pasos de Saturn. Conseguiste la acreditación?—preguntó y Bill me miró.
—Como puede ser? Lo sabías y yo no?—dijo haciéndose el enojado.
—Perdón, pensé que te había contado—dije encogiéndome de hombros.
—Bueno, bueno! Uds no tienen nada que hacer?—dijo bromeando Isobel.
—Esta bien, vamos Bill, dejémoslas hablar—dijo Tom, burlonamente.
—Ok! Voy a hablar con Bruni para que vaya a buscar a Clara—me dijo Bill.
—Te acompaño—le indicó Tom.
—Tú podrías ir a ver a Vale, está en su cuarto—le dije seriamente.
—Te parece buena idea?—preguntó dudoso.
—Yo creo que sí—insistió Isobel.
—Ok!
—Bill, si la ves a Luz, le dices que me llame cuando este un poco liberada?—le pedí.
—Si cariño—dijo mientras se marchaba.
—Recuerden que a las 12.30pm nos vamos a almorzar. Estén listas—dijo asomándose por la puerta.
—Vete ya!—dijo riendo Isobel y le arrojó un almohadón y reímos. Colocó su mano en mi rodilla y me miró de una manera muy tierna. Me miró como mamá en lugar de amiga o suegra.
—Como has estado? La verdad quiero....—dijo sonriendo suavemente.
—La verdad? No lo sé. Por momentos estoy muy bien y feliz con mi trabajo, mis estudios, mis nuevos amigos, mi nueva vida, con Bill...y de repente todo se vuelve triste y pesado cuando recuerdo a.....Erika—traté de decir sin que me tiemble la voz—y las pesadillas, los sueños con Pequeña Alien....las llamadas de los Detectives, el juicio. No se para donde correr....estoy sola y se me hace muy difícil—dije con los ojos húmedos.
—Cariño, no estás sola, tienes a tu familia, a tus amigos, a nosotros...
—Si, pero están todos lejos. Cuando tengo estas crisis no tengo a nadie con quién hablar. A veces quisiera traerme a mis padres a vivir conmigo o a Luz.
—Y Valeria? Son buenas amigas ustedes...
—Si, pero Valeria sabe todo solo de oído. Ella no estuvo en ese momento, no me vió mal como todos ustedes. Ella realmente no sabe por lo que pasé y estoy pasando y tampoco quisiera hacerla pasar por ello.
—Ali...Lizzie, escúchame, yo creo que lo mejor es que retomes terapia. Bill me dijo que abandonaste.
—En realidad abandone porque viaje a NY y allí no busque otro psicólogo nuevo.
—Y porque no lo hiciste? Si sabías que aún no tenías el alta?
—Es que pensé que con el nuevo cambio las cosas sanarían más rápido, que con el trabajo y los estudios estaría lo suficientemente ocupada como para no pensar en todas estas cosas.
—Pero era más que obvio que en algún momento iban a aparecer. Fue una situación límite y muy dramática Lizzie, eso no desaparece de un día para el otro. Además solo pasó un....año—dijo tragando saliva.
En ese momento caí en la cuenta que estábamos no muy lejos de la fecha en que todo ocurrió.
—Un año se cumplirá dentro de unas semanas—dije sonriendo de costado.
—Ese también puede ser un factor. Inconscientemente sabes que se acerca la fecha y tu mente revive todo el stress de esos días.
—Probablemente así sea. En cuanto regrese a NY tengo que hacerme los estudios de rutina por las secuelas de la herida, así que empezaré con terapia. Quizás Helen pueda recomendarme a alguien. No quiero pasar por esto sola.....y más sabiendo que en poco arranca el juicio y quizás deba presentarme a declarar.
—Tienes un abogado?
—No necesito uno, el estado es el que iniciará el juicio, yo solo asistiré como testigo. A mi no me importa ningún resarcimiento, solo quiero que se encierre a los culpables. El dinero no me devolverá a mi bebe ni las noches de paz.
—Lo sé cariño—dijo mientras me abrazaba—cuenta conmigo para lo que necesites, de acuerdo?
Asentí con la cabeza. El llanto ahogado en mi garganta no me permitía hablar.
—Y quiero saber que es lo que te dijo el médico con respecto a las secuelas de tu herida, ok? Bueno, cambiemos de tema y cuéntame como va lo de Saturn!!—dijo sonriendo.
—Bastante complicado—dije secándome las lágrimas con las yemas de los dedos—es todo muy hermético, con mucho protocolo. Ni los Beatles tenían tanta vuelta para dar una rueda de prensa. No se quienes se creen!—dijo elevando los ojos.
—Les falta ser más humildes y agradecidos. Eso es algo que siempre le digo a mis Twins. Nunca rechacen una entrevista, ni una nota, ni una reunión....uds son lo que son gracias a las fans y el medio artístico. Si mañana se les ocurre darle la espalda a TH, por más talentosos que sean, desaparecerán del mapa.
—Si, pero el tema es que Saturn, hace cuanto que son conocidos? 8-10 meses? Y se creen ya super estrellas?? Entonces TH que debería hacer con la trayectoria que tienen, con los discos vendidos, los recitales dados?—dije bastante frustrada.
—Ojala sepan valorar lo afortunado que son—dijo torciendo la boca.
—Pero bueno, no puedo decir ni hacer nada que ponga en riesgo el proyecto. La acreditación la tenemos.....
—En serio?? Pero eso es genial!—dijo exaltada.
—No tan genial, como me inscribí yo, la acreditación está a mi nombre y no se puede cambiar. Así que me voy a tener que aguantar sus delirios de grandeza durante 2 horas—dije elevando los ojos y riendo tontamente.
—Y bueno, todo sea por el trabajo y el jugoso bono—dijo riendo.
—Y tu como estás? Jesse sigue de gira?
—Yo bien, extrañando a mis niñitos y Jesse terminó con la gira y ahora se abocaron a las grabaciones del cd. La discográfica lo quiere para fin de año. Pero él está feliz, por lo tanto yo también lo estoy.
—Pasas mucho tiempo sola, porque no te unes a la gira con los chicos?
—Es que a veces me cansa. Yo no tengo 20 años para tanto ajetreo.
—Si, es una vida muy agitada. Por eso los admiro tanto a los 4 y a todo el grupo que tienen alrededor. Son gente que trabajan en lo que aman y para ellos es cansador, pero lo hacen con el mayor de los placeres.
—Si, por eso cuando Robert quiso contratar a los chicos, no lo dude. Sabía que él iba a cuidar a mis niños.
—Si, es raro que hayas sido tan permisiva siendo tan pequeños los Twins.
—Era su sueño y no los iba a frustrar por ser pequeños. Ellos siempre han demostrado un gran don y talento. Solo faltaba que aparezca la persona correcta. Y ahí fue cuando llegó Robert.
—Eres una excelente mamá. Me recuerdas mucho a la mía.
—Gracias—dijo sonriendo.
Nos interrumpió el celular. Era un mensaje de Valeria, diciendo que había dejado las revistas en mi cuarto y que ella recién había despedido a Tom. Cuando estuviese lista me pasaría a buscar por mi cuarto. Miré la hora y eran casi las 12pm. La hora se pasaba rápido cuando hablaba con Isobel.
Me fui a mi cuarto, y a los pocos minutos llegó Valeria.
—Pasa, es tardísimo!—dije dándome cuenta que aún no sabía que ponerme.
—Tienes 20 minutos aún—dijo tranquila. Pero el tema era que en 20 minutos no elegiría la ropa. Cuando el tiempo ya se estaba terminando, elegí unos jeans con una camisa, un saco de hilo y unas sandalias con un poco de plataforma. Un poco de brillo en los labios y una sombra muy clara en los ojos. Agarré celular, cámara de fotos, llaves.....y no podía encontrar los documentos. Comencé a desesperarme porque era tarde. Revolví todo hasta que los encontré dentro de una de las camperas. Cuando estaba terminando de meter todo en la cartera me llegó un mensaje de Bill para que nos encontremos en el estacionamiento. Vale se peinó y salimos al encuentro. Llegamos y ya estaban todos esperándonos.
—Perdón la demora—dije—no encontraba mis documentos.
—Estamos bien con la hora, no te preocupes—dijo Tom, mientras lo saludaba. Me acerqué a Isobel y me dio un abrazo aunque hacía un rato habíamos estado juntas. Subí a la camioneta y Bill subió detrás de mí. Cuando nos sentamos enseguida me beso.
Mientras miraba lo hermoso que estaba Bill, pude escuchar que Tom presentaba a Isobel y Valeria.
—Mami, ella es Valeria—dijo.
—Valeria, un placer—dijo Isobel dándole la mano.
—El gusto es mío—respondió Valeria sonrojándose.
Isobel subió y se sentó en el fondo con nosotros. Tom se sentó junto a Valeria en la segunda fila de asientos. Adelante manejaba Nathan y a su lado iba Gengis. A los chicos les gustaba que Gengis, Bruni o Arthur estén siempre cerca.
Miré a Vale y me sonrió. Pero fue una sonrisa forzada. Aún estaba dolida y yo sé que no podía sacarse la foto de la mente. Pero así y todo estaba haciendo el esfuerzo. Realmente le gustaba Tom y no quería perderlo.

AMO EL FIC EN SERIO CADA CAPITULO ME ENGANCHA SE HA TRANSFORMADO EN MI FAVORITO
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