—Por dios! No se que decirles—dije abrazando a Gus.
—Dinos si te gusto—me dijo Geo acercándose con los brazos estirados.
—Si, muchísimo—dije apretándolo contra mi cuerpo. Me sentía tan feliz.
—Entonces nos das el ok para ponerla en el cd?—bromeo Tom y me arroje a sus brazos.
—Obvio cuñado. Es lo más lindo que pueden hacer por mí. Todavía no puedo creer lo hermosa que es la letra con la música. Es mágico—dije soltándolo y buscando a Bill quién apoyó su mano en mi cintura haciéndome girar hacia él. Por unos instantes quedé hipnotizada por sus ojos y su deslumbrante sonrisa. Podía ver que estaba casi o más feliz que yo.
—Te amo tanto—le dije mientras lo abrazaba muy fuerte y las lágrimas comenzaron a emanar de mis ojos sin control.
—No llores mi “ángel”—dijo enfatizando la palabra para hacer alusión a mi disfraz.
—Es demasiado—dije entre llorando y riendo—No puedo creer aún, lo hermosa que quedó la canción y que hayan tendido este gesto de tocarla cuando aún no la conoce nadie.
—Es tú canción, merecías escucharla primero.
—Te amo tanto—repetí y nos separamos quedando nuestros rostros muy cerca. A los lejos pude sentir como el flash de una cámara reflejaba en los ojos de Bill, por lo que me aleje un poco, de manera incómoda. Deseaba tanto besarlo. Pero no sabía que hacer.
Con sus yemas secó las últimas gotas que quedaban en mis mejillas sin quitarme la mirada, fuimos interrumpidos por Christie que se encontraba sobre el escenario con micrófono en mano y disfrazada de bailarina clásica.....con tutu incluido.
—Lizzie querida, feliz cumpleaños!—dijo y todos comenzaron a gritar y a aplaudir—y que empiece la fiesta!—grito al instante que el dj comenzó con la música.
Nos alejamos del centro del salón hacia nuestra mesa. Allí ya estaban sentadas Jessica, Yvanna, Janice, Anna, Chester y Bruni. En seguida me acerque a saludar a todos. Estaba tan contenta de que todos estuvieran....y disfrazados!
Jessica estaba disfrazada de la mujer maravilla, Yvanna de gatubela (y debo decir que una muy sexy gatubela) Janice de princesa y Anna de Ana Bolena justamente.
—Están tan lindas!—les dije sentándome con ellas.
—Tu también—dijo Anna y todas asintieron.
—Ella no solo es un Alien.....es un ángel también—dijo bromeando Bill—El ángel más bello.
—Basta Bill, me haces sonrojar—dije. En ese momento fui interrumpida por Christie que comenzó a presentarme gente que no tenía ni idea quienes eran pero que habían sido invitados. Entre ellos estaban Rudolf y Sabir que para mi asombro estaban muy desestructurados luciendo sus trajes de soldados alemanes de los años 40.
A lo lejos divisé una mano que se levantaba saludándome. Miré varias veces hasta que descubrí quién era. Me disculpé con Christie y fui a su encuentro.
—Lograste venir!—le dije abrazándola. Era Paulina de TeenHeart.
—Obvio, no pensaba dejarle la exclusiva a esos dos—dijo señalando con la cabeza a Rudolf y Sabir.
—Te juro que con tanto maquillaje no te reconocí—le dije. Estaba disfrazada de novia zombie.
—Somos los polos opuestos—dijo riéndose—estás muy sexy para ser un angelito—me dijo.
—Te parece? Porque aún no has visto a la Gatubela—le dije señalando mi mesa.
—Si, ya mi compañero la vió y creo que gasto la mitad de la memoria en fotos de ella—dijo pegándole un codazo al chico disfrazado de novio zombie.
—Lizzie, un gusto—le dije dándole la mano.
—Walter, el gusto es mío.
—Has lo que tengas que hacer y después vengan a nuestra mesa. Quiero que se diviertan—dije y me alejé.
Una mano sobre mi hombro me obliga a detenerme, cuando me doy vuelta eran Helen y Andy.
—QUE HACEN AQUI??—grite y los abracé—No sabía que iban a venir.
—Obvio que no! Era una sorpresa. Teníamos que cerrar un negocio en Frankfurt y no podíamos perdernos semejante fiesta—dijo Helen. Ambos estaban disfrazados. Estaban representando a las casas de la escuela Hogward. Con túnica y varita incluida. Helen a Slytherin y Andy a Ravenclaw.
—No los hacía fanáticos de Harry Potter—dije riendo.
—Muy—contesto Helen.
—Donde están ubicados?
—Allí, junto a Christie y la gente de la discográfica.
—Ok! En un rato paso a charlar—dije.
Empecé a caminar por el gran salón. Estaba lleno. Había gente conocida, gente desconocida y gente importante que sabía quienes eran pero que no entendían porque estaban en mi cumpleaños. Una simple fiesta de amigos se había convertido en algo comercial. No era la idea que había tenido en mente, pero no podía quejarme. A lo lejos pude ver a la hija de Astrid, Samantha, disfrazada de hadita y esperando por los chicos con póster y fibron en mano. Me causaba mucha ternura. Caminé hacia el costado del escenario donde había una gran arcada con unas cortinas color violeta transparente. Me asomé y allí estaban. Una gran pirámide de obsequios. Los ojos se me abrieron como cuando era pequeña y veía el árbol de navidad atestado.
Me acerque y comencé a leer las tarjetas. <”Feliz cumpleaños, Lizzie! Managment”> leí mentalmente. <”Felicidades. Revista Bravo”> <”Lizzie, sabes que te deseo lo mejor. Te adoro y te extraño mucho. Luz”> <”Lizzie, te queremos mucho! Feliz cumple! G&J> <”Geo y Jessica”> pensé y sonreí. Seguí mirando hasta que me llamó la atención un sobre en color violeta con mi nombre recortado en letras de papel. Lo tomé y lo abrí. Por un momento me quedé paralizada, el corazón se me aceleró y sentí que todo se volvía negro.
—Alien, estas bien?—me preguntan mientras me tomaban de la cintura. Pestañeé varias veces confundida hasta que volví a la realidad.
—Eh si, gracias.....Tom—dije mirándolo y tratando de sonreírle.
—Que te sucedió? Te sientes bien?
—Si, no sé. De golpe me sentí como ahogada y todo se oscureció.
—Te andaba buscando. Menos mal que te encontré a tiempo, sino tendrías un hermoso chichón en esa cabecita—dijo golpeándome suavemente—Ven, siéntate en el sillón.
—Gracias—le dije y traté de que no viera el papel que aún tenía en la mano—me puedes traer un poco de agua?
—Si, obvio. Y voy a buscar a Bill.
—NO!—grite sin darme cuenta—Perdón! No, no le avises porque se va a asustar en vano. Fue un simple mareo por tanta emoción—dije sonriendo de costado sin ganas.
—Segura?
—Si, tráeme solo el agua, por favor—dije y Tom salió. Cuando me aseguré que se había alejado, volví a mirar la nota. <”Elizabeth, necesito hablar contigo. No tengas miedo, no te haré daño. Harriet”>. Mi corazón se volvió a acelerar y sentía como se apretaba mi estómago. Puse la nota en el sobre y lo doble para que entre en mi pequeña cartera. Si había logrado meter la nota con los presentes significaba que ella estaba entre los invitados. En ese momento la adrenalina se me disparo y pude sentir casi la misma sensación que tuve cuando me enfrenté a Erika. Era una mezcla de miedo, nerviosismo y porque no...intriga. Tom apareció con el agua y se quedó sentado conmigo unos minutos contándome lo hermosa que estaba Valeria y que no podía casi ni tocarla porque enseguida le ponía un freno. Le dije que no bajara los brazos. En el fondo sabía, y además me lo había contado ella, que esta noche lo iba a perdonar. Aunque antes le iba a dar un buen sermón.
Casi a la medianoche cuando mi cumpleaños se estaba terminando oficialmente, Bill sube al escenario informando que quería hacer un anuncio. Pude ver como Rudolf y Sabir enseguida se pararon frente al escenario, seguidos de cerca por Paulina y Walter. Había llegado el momento. Lo iba a hacer público. Ya no había escapatoria. Miré a mí alrededor, aún intentaba reconocer a Harriet entre tantos disfraces, pero no había tenido suerte. Sería muy tonto de su parte quedarse sabiendo que la buscaba la policía. Fui interrumpida de mis pensamientos por un codazo de Anna. Bill me estaba llamando y no me había percatado.
—Alien? Cariño, vienes?—me pregunto con su mano estirada.
Nerviosa miré para hacia los lados. Todo el mundo me miraba. Sonreí de manera muy incómoda y fui hacia Bill. <”Dios! Odio que me miren así!”> pensé. Subí al escenario y tomé la mano de Bill. Me apretó muy fuerte y me miro con los ojos brillantes. Estaba feliz!
—Bueno, lo que quiero decirles no es una novedad. Por más de un año ha sido un secreto a voces, pero nunca nadie lo ha escuchado de nuestros labios. Si bien las fotos hablan por si solas en muchas ocasiones.....queremos de una vez hacerlo oficial—Bill me dedico una mirada de costado, una enorme sonrisa y continuó.
—Lo que quiero decir es que SI, estoy enamorado de Ali....Lizzie. Desde el primer momento en que la vi en aquel vuelo con destino a Berlín, supe que mi lugar era junto a ella. Es mi alma gemela. El tiempo y todas las cosas que hemos atravesado me lo confirman cada día más. Hemos pasados alegres y hermosos momentos como tormentas que parecían interminables....y acá estamos, juntos y más unidos que nunca. Por lo que a partir de este momento hago oficial nuestro noviazgo y por supuesto, nuestro compromiso del cual ya todos se enteraron por las fotos de las revistas—dijo riendo y la gente comenzó a aplaudirlo de manera muy efusiva.
—Por último quiero decir que nos gustaría que se mantenga el mismo respeto como hasta ahora. Que hagamos pública la relación no significa que haremos pública nuestra vida. Y ya que ahora todo el mundo lo sabe....quiero que tengas esto—dijo metiendo su mano en el bolsillo. Sacó por 3ra vez una cajita celeste de terciopelo. Los ojos se me llenaron de lágrimas y una enorme sonrisa se dibujo en mis labios. Nerviosa comencé a reírme. Era el 3er anillo de compromiso que me regalaba, aunque este ahora si lo parecía. Era hermosísimo. De oro blanco con platino, un brillante en el centro y dos a cada lado, más pequeños, engarzados. <”No me van a alcanzar los dedos para tanto anillo”> pensé.
—Lizzie.....mi Alien—dijo arrodillándose y comencé a sonrojarme—el primer anillo fue el símbolo de una promesa que te hice, de un compromiso que tomé contigo, el segundo, el anillo gemelo, fue el refuerzo de esa promesa y mi compromiso ante ti y el resto de la gente aunque no lo supiesen de nuestra boca. Pero hemos pasado por tanto en tan poco tiempo que me parece que esas promesas no son suficientes para agradecerte que aún estés firme a los pies del cañón y para demostrarte cuanto te amo—lo miré con las cejas elevadas porque no podía creer lo que estaba escuchando. Realmente lo iba a hacer aquí y ahora. La adrenalina se disparó y se me hizo un nudo en el estómago.
—Bill? Que vas a hacer?—le dije susurrando para que solo él me escuche.
—Lo que debí hacer desde un principio—me dijo sonriendo—este cintillo perteneció a mi abuela paterna, la mamá de Jesse, y se lo han pasado de mujer a mujer en cada generación, pero ella hizo una excepción y me lo entregó a mí para que te desposará con el—continuó, haciendo que el corazón se me derrita dentro del pecho. Miré para todos lados y me encontré con los ojos de Tom que estaba sonriente y tan feliz como Bill.
—Alien.....quieres casarte conmigo?—por fin pregunto y toda la gente se asombró y comenzó a los gritos y de golpe se quedaron en silencio al ver que no respondía.
—Alien?—dijo Bill confundido. Lo miré y le sonreí. Me sentía tan emocionada como cuando me sorprendió en el restaurante con el primer anillo.
—Bill, te amo con todo el corazón y lo sabes. Hemos pasado por demasiadas cosas y mi amor sigue intacto. Aquella noche bajo las estrellas te prometí que nuestras almas estaría juntas por la eternidad y sigo manteniendo mi palabra.....Si, quiero casarme contigo—dije y se puso de pie para que nuestros labios se unieran en un apasionado beso. Mis piernas temblaban tanto que tenía miedo de caer.
Cuando separamos nuestros labios, tomó mi mano, quito el primer anillo que me había regalado y puso el nuevo junto al anillo gemelo.
—Todos valen, pero este es el especial—me dijo.
Nos volvimos a besar y posamos para un par de fotos. Estiramos las manos en donde se veían nuestros hermosos anillos gemelos. Que era una hermosa alianza de oro blanco con brillantes transparentes y lapislázuli rodeándolo. Ambos eran idénticos y yo los amaba por que eran los que nos regalamos en nuestro atardecer en la playa, por eso habíamos decidido que serías nuestra sortija de matrimonio. Luego Tom subió al escenario y nos felicito antes de que comenzaran a hacerlo todos. En ese momento me olvidé por completo de Harriet y la nota que tenía en mi cartera.

aaa por fin esta oficialmente comprometidos super!!!!!!! espero que la nota de harriet no signifique mas problemas
ResponderEliminarDios, me emocioné! No lloro porque mi mamá está a mi lado y luego empieza con la preguntadera ¡AMO TU FANFICTION! Se volvió oficialmente mi favorita (como el compromiso xD)Y al igual que Dulce, espero que en realidad Harriet no quiera hacer nada malo :)
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