Los días pasaron demasiado rápido, algo que siempre lamentábamos. Cuando caí en la cuenta ya estábamos preparando los últimos detalles de mi cumpleaños. Faltaba un par de horas y así y todo siempre quedaba algo por terminar. Con toda esta organización no habíamos tenido tiempo de recorrer Oberhausen ni de emocionarnos por el primer show.....que era mañana por la noche!
—Bueno, creo que ya esta todo listo—dije nerviosa a la organizadora.
—Lizzie, esta todo perfecto. Vete a descansar y esta noche por favor, despreocupate y disfruta!
—Es que.....
—Es que nada—interrumpió—para preocuparse me pagan a mí. Es tu cumpleaños! Y además es un día muy especial con eso del anuncio oficial.
—Creo que eso es lo que me tiene mal estos días. No quiero esto—dije suspirando.
—Lizzie, cual es la diferencia. Todos sabemos de esto—dijo levantando la mano en donde tenía los anillos de compromiso—Es un secreto a voces que quedó más que confirmado con las fotos de la playa y los anillos gemelos.
—Lo sé, pero si lo decimos se convierte en realidad para todo el mundo y no quiero que mi vida privada sea juzgada y vista por todos. En cuanto demos a confirmar esto, comenzaran las críticas y los rumores.....—dije algo triste.
—Deberías estar acostumbrada—me dijo frunciendo el seño.
—La verdad que no. Bill es muy cuidadoso y jamás ha dado que hablar fuera de los que es el grupo..
—Salvo cuando te conoció—me dijo y la miré sin entender.
—Me vas a decir Lizzie que no has visto la cantidad de fotos que publicaron cuando comenzaron a verse?
—He visto alguna y sobre todo las que me obligaron a volverme antes a Argentina, lo cual prefiero no recordar—dije sonriendo de costado.
—Recuérdame mañana enviarte un archivo.
—Un archivo? De que?
—Mi hija ama a Tokio Hotel y te adora a ti. No sabes lo que ha sufrido con todo lo que te ocurrió. Tiene scaneado en su PC una carpeta con todas las revistas y recortes en donde ha salido algo de uds, desde que la prensa se enteró de tu existencia hasta creo que las fotos de tu compromiso en la playa. Ella es la mejor fuente para que te enteres todo lo que se ha dicho de uds.
—Porque no las trajiste? Podría sacarse alguna foto con los chicos.
—Este es mi trabajo, imaginate que no puedo estar haciendo eso. No puedo incomodar a mis clientes
—Incomodar?? Después del tesoro fotográfico que tu hija está por compartir conmigo, lo menos que puedo hacer es conseguirle una foto con TH. Vamos, tráela un ratito esta noche.
—En serio? No va a ser problema?
—Astrid, por favor! Eso sí......que venga disfrazada como corresponde.
—Ok! Ya la estoy llamando.....y por favor, vete a descansar ya—me ordenó.
—Esta bien, ya me voy! Nos vemos a las 7pm?
—A las 7pm—dijo y comenzó a hablar por teléfono con su hija.
Me fui para el hotel y en la puerta me encontré con un par de fotógrafos.
—Alien! Alien! Acá! A que se debe la fiesta?? Se han casado?
—Alien!! Que opinas de las fotos de Tom y Sophie?
Me quedé atónita. Jamás me habían acosado de esa manera. Siempre habían mantenido una cierta distancia y solo me fotografiaban. Me sentí invadida. <Porque ahora de golpe me acosaban de esa manera?> me pregunté.
—Permiso—dije a mientras Bruni me acompañaba hasta la camioneta, cubriéndome con su cuerpo.
—Alien! Dinos que sucede? A que se debe la fiesta??
Antes de subir a la camioneta, me frené y me dí vuelta. Los miré y respondí de la mejor manera posible.
—Hoy es mi cumpleaños. Por eso la fiesta—culminé y me subí. Una ola de flashes cayó sobre mis ojos hasta que Bruni arrancó.
—Estás bien?—me preguntó.
—Si, fue raro—dije mientras trataba de tranquilizar a mi corazón que latía desaforado en mi pecho.
—Si, no entiendo porque ahora hacen esto. Siempre mantuvieron distancia y respeto. Sobre todo despu.....—dijo y se calló.
—Si, después de lo de LA. Dilo Bruni, no me molesta, al contrario, tengo que hablar del tema para poder superarlo.
—Sigues con las pesadillas?
—Siempre estuvieron, nunca se fueron. Son muy fieles—dije riendo y me quedé mirando a través de la ventana.
A las 5pm ya había comenzado con los preparativos. En este hotel Bill nos había reservado un cuarto doble, como el de ellos, por lo que tenía a Vale conmigo. Nos bañamos y comenzamos los preparativos. Primero le seque un poco el cabello y se lo recogí sobre los hombros con una cinta fina de color dorado. La maquillé muy natural y se vistió. Había elegido disfrazarse de mujer romana, con una delicada toga, sandalias atadas hasta las rodillas y una coronita de laureles. Estaba realmente preciosa. Después fue mi turno, me llené el cabello de ondas y bucles que caían sobre mis hombros. Me maquillé solo son colores blancos y dorados, pero muy sutiles y me vestí. Había elegido disfrazarme de ángel. Llevaba como una blusa blanca sin mangas desgarrada que dejaba ver un poco de piel, una pollera blanca corta con detalles pequeños en dorado, unos zapatitos bajos color blanco y por último la aureola dorada que iba enganchada junto a las blancas alas. Me perfumé un poquito, me puse el relicario con el anillo colgado dentro de la blusa, la pulsera y el anillo haciendo juego y por último los anillos de compromiso. Era algo incomodo. Le había dicho a Bill de usar solo los anillos gemelos, pero no quiso. El decía que el primero había sido el de compromiso, que si quería usar uno solo, use ese. Pero a mi me gustaba también el anillo gemelo porque es el que él tenía también. Así que cargaba con ambos anillos. Cuando estaba lista, tomé una pequeña carterita y puse el celular, los documentos, las llaves y algo de dinero.
A las 6.50pm Bruni me envía un mensaje informando que estaba esperándonos abajo. No teníamos idea de cómo irían los Twins o los G’s.....queríamos que al vernos sea una sorpresa. Al llegar al estacionamiento nos encontramos a Bruni disfrazado de Zakk Wylde, el famoso guitarrista de Ozzy Osbourne y la verdad...ESTABA GRANDIOSO!!!
—Feliz cumpleaños!!!—dijo—por 110ma vez!—rió. Era cierto, estuvo todo el día diciéndome feliz cumpleaños!
—Gracias por 110ma vez, Bruni!!!—dije riendo y lo miré detalladamente—Es increíble lo parecido que eres a Zakk. Solo te falta tocar la guitarra como él—le dije bromeando.
—No pidas milagros—dijo riendo—Uds dos están hermosísimas—dijo mientras abría la puerta de la camioneta.
—Has visto a los chicos?—pregunté.
—Si y están increíbles!—dijo sonriendo.
—Muero de nervios por verlos. Se mantuvieron muy reservados—dije.
—Se van a sorprender tanto como ellos de uds. Y el resto del staff se esmero mucho también—dijo.
—Ya hay gente?
—Si, solo faltan uds, los chicos y algún que otro invitado. Bill los cito a las 6.30pm.
—Pero se supone que yo debía recibirlos a todos—dije.
—En la puerta están Chester y Nathan encargándose de todo. No te preocupes y disfruta.
—Todos me dicen lo mismo, así que es lo que haré—dije y sonreí.
Cuando llegamos, en la puerta había una gran alfombra roja para recibir a los invitados. Chester y Nathan estaban caracterizados como sirvientes del siglo XVII. Con sus calzas ajustadas, sus pelucas blancas y mucho maquillaje. Ni bien estacionamos, se acercaron para ayudarnos a descender.
—Madame, me permite?—dijo Chester muy serio.
Sonreí y apoye mi mano en su palma. Me ayudó a bajar, se inclinó para saludarme y después nos colgamos mutuamente en un abrazo y reímos.
—Feliz cumpleaños, amiga!—dijo apretándome muy fuerte.
—Gracias Ches! Me encanta tu traje, estás increíble—dije y se acercó Valeria y Nathan.
—Feliz cumpleaños Lizzie—me dijo saludándome.
—Gracias Nathan. Como está la cosa adentro?—pregunté intrigada.
—Están todos esperándote muy ansiosos. No te imaginas la cantidad de presentes que tienes—dijo Nathan muy emocionado.
—Presentes? Si les dije que no quería nada! Son terribles!—dije torciendo la boca.
—Lista?—dijo Bruni acercándose y poniendo el brazo en forma de asa para que lo tome.
—Lista—dije y respiré profundo.
Delante de mí entraron Nathan con Valeria, luego Bruni y yo y último Chester para cerrar las puertas.
Las luces se apagaron y los acordes de una guitarra acústica comenzaron a sonar. Las puertas de vidrio del salón se iluminaron y abrieron dándome paso. Me recordaba a mi cumpleaños de quince.
Un escalofrío recorrió mi cuerpo y apreté muy fuerte el brazo de Bruni. Me miró y me sonrió. Entramos en el gran salón apenas iluminado. Casi no podía ver la gente. Hicimos unos metros y otra luz se encendió iluminando un pequeño escenario en donde estaba Tom y Geo con guitarras acústicas, Gus con una batería que solo contaba con 3 piezas y Bill al frente sentado en una banqueta alta. Todos vestidos con frac y peinados a la gomina como los hacían los integrantes de las orquestas de antaño. Enseguida la letra de Sacred comenzó a sonar y las piernas se me aflojaron. Un fuerte escalofrío recorrió mi cuerpo por completo, erizándome la piel. Los ojos se me llenaron de lágrimas y una sonrisa estúpida se dibujo en mi rostro. Estaba tan feliz, pero tan nerviosa y avergonzada! No me gustaba ser el centro de atención y en ese momento sentía que todos los ojos apuntaban hacia mí. Aún seguía del brazo de Bruni. Apoyé mi otra mano y con ambas rodee su brazo más fuerte. Enseguida sentí su mano acariciándome el brazo e inevitablemente las lágrimas comenzaron a correr por mi mejilla. Mis ojos estaban clavados en Bill. Jamás habían hecho esa canción en vivo. Se suponía que sería para el nuevo cd. A lo lejos pude divisar algunos flashes e imagine que serían los de Bravo o mis invitados. Cuando terminó la canción un sinfín de aplausos y gritos inundaron todo el salón haciéndolo retumbar. Las luces se encendieron y puede ver la cantidad de gente que había. <De donde salió tanta gente?> fue lo primero que pensé. Inmediatamente los chicos bajaron del escenario y me acerque a abrazarlos uno por uno. No tenía palabras para expresar lo que estaba sintiendo.

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