Music to ♥

sábado, 24 de marzo de 2012

Capitulo Nº 7 (1ra. parte)



NARRADO POR TOM



Estar sentado en el aeropuerto sin saber nada de Alien me hacía recordar a las tortuosas horas de LA. Era inevitable no llegar a esa comparación. Aunque mi madre nos había asegurado que estaba todo perfecto, yo tenía mis dudas. <Si las cosas no estuviesen bien, no nos lo va a decir sabiendo que estamos tan lejos>pensé. Bill se veía un poco más tranquilo que yo, pero solo por fuera. Yo sabía que él en este momento también estaba recordando lo sucedido en LA. Se le notaba en la mirada vacía, en los ojos vidriosos.
—Quieres un café, Bill? En una hora partiremos y no has comido ni tomado nada desde que salimos de Rusia.
—No, estoy bien. En serio—dijo tratando de convencerme.
—Va a estar todo bien, no tienes porque preocuparte. Ya te lo dijo mamá.
—Y por que no me pasó para que hable con ella cuando se lo pedí?—reprocho preocupado.
—Porque estaba descansando. Te dijo que las contracciones la habían dejado agotado y el Dr. le dio un calmante para que pueda dormir tranquila mientras los twins se calman y así darle el alta pronto.
—Tu crees eso?
—Bill, mamá no nos va a mentir. Y si lo hiciese la descubriríamos, es muy mala mintiendo.
—Si—dijo suspirando—es verdad. Es que estamos tan cerca, pero tan lejos a la vez.
—En menos de 2 horas estaremos con ella, quedate tranquilo que todo va a estar más que perfecto.
—Eso espero, no soportaría que algo malo les pase a los twins o a Alien otra vez.
—No va a suceder nada, todo esto es parte del embarazo. Quedate tranquilo—dije apoyando mi mano en su hombro—Los embarazos múltiples suelen adelantarse, pero no tanto. Seguro es una falsa alarma.
—Y desde cuando te has vuelto un experto en partos y embarazos, tú?—preguntó elevando la ceja.
—Desde que Alien quedó embarazada. Me he estado informando y leyendo, por las dudas que algún día necesite ayuda y tú no estés en la casa. No quiero ser un estorbo, quiero ayudar, si puedo—dije un poco avergonzado.
—Eres increíble, Tom. Gracias—dijo y me abrazó—Sigue en pie lo del café?—preguntó.
—Si, ya te traigo—dije y me fui para el bar.
Mi celular vibro dentro del pantalón. Era una llamada de un número privado.
—Hola—dije curioso.
—Tom, soy Valeria, perdona que te moleste tan tarde, pero no logro comunicarme con tu mamá o con Bill, quería saber como está Lizzie?
—Hola, no hay problema. Mi hermano tiene el celular apagado porque estamos en el aeropuerto. Según mi mamá esta todo bien. Nosotros estamos en el aeropuerto de Francia esperando el avión hacia Alemania. En cuanto mi mamá nos avisó tomamos el primer vuelo desde Rusia, pero no conseguimos directo, así que hasta dentro de 2 horas no la veremos.
—Estaba muy asustada. Nadie me respondía y pensé lo peor—dijo entre sollozos.
—Calmate, todo va a salir bien. Como te enteraste tú?
—Isobel me llamó para contarme y me pidió que me comunique con los padres de Lizzie para que adelanten el viaje, ella no tenía el número de teléfono a mano.
—Si, sería bueno que vuelen lo antes posible, así Lizzie se siente cuidada y como en casa. Y....emmmmm, tú.....tú como estás?—me animé a preguntar de manera titubeante.
—Con mucho trabajo. La verdad que no tengo tiempo de hacer o de pensar en nada más que no sea el trabajo. No me agrada demasiado, pero es hasta que me termine la campaña de las dos bandas que represento.
—Grandioso.
—Y uds? Que hacían en Rusia?
—En la presentación de unos premios a la música. Ganamos 2 y además dimos un pequeño show de 4 canciones.
—Me alegro que les esté yendo tan bien. En cuanto me desocupe un poco me pondré más al tanto con lo que andan haciendo.
—No tienes porque hacerlo.....—dije.
—No, pero quiero hacerlo. Me gusta la banda y me pone muy feliz que les vaya bien. Los quiero mucho a los 4 y eso no va a cambiar Tom—dijo y se le quebró la voz.
—Gracias Valeria, es un gesto hermoso de tu parte. Bueno, disculpa que te deba cortar, pero debo llevar café y un par de galletas para Bill que está sin comer hace horas.
—Ok. Mandale un beso enorme a Bill y cuando la veas a Lizzie dile que cuando vuelva de Asia pasaré unos días a verla.
—Le diré. Adiós.
—Adiós.
Me quedé un momento pensando, la mano en donde tenía el teléfono me temblaba. La adrenalina me recorría cada parte del cuerpo. Era la primera vez que hablaba con Valeria desde que se había ido a México. Me ponía muy feliz saber que estaba bien, pero una sensación rara se agolpó en mi pecho. La extrañaba, no podía ni iba a negarlo. La extrañaba y mucho. Pero la vida nos llevó a tomar diferentes rutas y ella estaba muy bien así, sin mí. Eso me alegraba mucho. Merecía ser feliz.
Cuando le alcancé a Bill el café le conté lo que había hablado con Valeria y enseguida se dio cuenta que la extrañaba.
—Por dios, Tom! Se nota en tus ojos. Te brillan cuando hablas de ella.....sin mencionar esa estúpida sonrisa que traes estampada en el rostro, desde el bar—dijo y nos reímos.
—Si, lo sé—dije pasándome la mano por la cabeza—No sé que me pasó. Pero si, sentí que la extrañaba y que quería tenerla conmigo.
—Es normal. Aún la amas. Aunque no puedan estar juntos por “incompatibilidad”—dijo burlonamente—la sigues amando y eso esta bien. No tiene porque avergonzarte de ello o negarlo.
—Pero parece muy contradictorio. La amo y la extraño pero la deje ir. Por mi decisión estamos separados, no por otra cosa.
—El amor es así.....no siempre es lo necesariamente justo—dijo y torció la boca—Acuérdate lo que hice con Alien.
—Esa fue la estupidez más grande del mundo. Pero es distinto, uds nacieron para estar juntos. Lo supieron desde el primer momento en que se vieron y jamás dudaron de ello. Yo nunca estuve tan seguro de ello con Valeria....no te olvides de Sophie.
—Si, puede ser.
—Si puede ser?? Sabes que es así. Tú y Alien nacieron para estar juntos y la llegada de los Twins es la demostración de ello. Han pasado por tanto que no hay mejor recompensa que la hermosa familia que están formando.
—Si hace un par de años atrás me hubiesen dicho que con 23 años iba a ser papá.....no lo hubiese creído—dijo riendo.
—Y sin embargo, estás a solo semanas de serlo. No es increíble? La vida no deja de sorprenderme. Quién hubiese pensado que yo buscaría mi “alma gemela”?—dije resaltando la palabra.
—Eso si que no lo hubiese creído jamás. Te tuvo que pasar para que pudieras entenderme de una buena vez y dejaras de mirarme como un bicho raro cuando te hablaba de amor.
—Si, lo reconozco....y lo siento.
—No tienes porque. Cada uno cree en lo que quiere y en lo que le sienta mejor y debo reconocer que en esos tiempos la monogamia y las almas gemelas no iban con tu estilo de vida.
—Si, es verdad ello. Pero ahora cambié y me agrada esto de no andar persiguiendo chicas y verlas solo como un objeto sexual. Hoy disfruto de otras cosas.....como una mirada—dije algo avergonzado.
—Y pronto encontrarás una chica con quién compartir todo esto—dijo comprensivo.
“Pasajeros del vuelo Z-384 con destino a Alemania, abordar por favor por la puerta 48 C. Pasajeros del vuelo Z-384 con destino a Alemania, abordar por favor por la puerta 48 C.”
—Debemos irnos—dije mientras tomaba su vaso con rastros de café y me dirigía al cesto de la basura. Bill se paró, tomó su bolso de mano, suspiró y me sonrió. Estaba preocupado, no podía evitarlo. Me acerqué y coloqué mi mano en su hombro en señal de apoyo y comprensión. Me volvió a sonreír (un poco más aliviado) y nos dirigimos hacía la puerta de embarque, la 48 C.

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