Music to ♥

miércoles, 21 de marzo de 2012

Capitulo Nº 6 (3ra. parte)

—Creo que sí—dije sin poder creerlo. Bill estaba tan.....hermosamente sexy que era casi imposible poder creer que era real. Como alguien podía ser tan dolorosamente perfecto? La miré a Isobel y tenía los ojos húmedos. Sonreía sin despegar  la vista de su pequeño.
—Lizzie, que le has hecho?? Disculpame pero esta endemoniadamente sexy! Por dios!! Jamás lo había visto así. Es el Bill que conozco, bello, perfecto, carismático, pero elevado a un millón de veces más! Weon!!!—dijo exaltada y noté que se había sonrojado.
Realmente no podía entender que había sucedido. No hacía mucho que lo había visto y en ese lapso se había transformado completamente. Mi corazón se había acelerado y los twins me estaban moliendo a patadas, pero eso no impidió que quedara mirando a Bill totalmente embobada. Estaba vestido con una campera corta negra, una musculosa del mismo color, sus amados borcegos y una calza de leopardo que resaltaban sus piernas torneadas y sus voluminosas pompas. Realmente estaba increíblemente sensual y atractivo. No encontraba palabras para poder describir lo que me estaba sucediendo. Era un sinfín de emociones agolpándose en mi pecho. Me sentía nerviosa, ansiosa, emocionada, con mucha adrenalina, inquieta y sobretodo muy enamorada. Si bien amaba a Bill por la hermosa persona que era por su corazón puro y sus hermosos sentimientos, debo admitir que sus cambios de apariencia incrementaban mucho más ese amor en mí. Era tan dolorosamente agradable a la vista. Era imposible verlo feo. Por más común que fuese la situación. Inclusive recién levantado, sin peinarse y sin maquillarse era hermoso. Su belleza era puramente natural y casi tan perfecta como la de los Dioses de la antigüedad, con la leve diferencia que no estaba tallada en frío e inmóvil mármol, sino en delicada piel de porcelana, cálida y real......me tenía loca de amor.
Cuando terminaron la primera canción, se quitó la campera quedando en musculosa. Podía notar lo marcado de sus hombros y sus brazos. Eran curvas deliciosamente atractivas y varoniles que delineaban su correcta y firme postura. Brazos gruesos, de músculos marcados que provocaban ganas de un fuerte e interminable abrazo.
Un primer plano de su rostro me quito el aire. <Por dios, que hermoso es!>. No podía dejar de repetirme mentalmente. No encontraba palabras suficientes para poder alagar su belleza. Simplemente lo sentía, en el pecho, en mi cuerpo. Sentía como ese sentimiento que me producía verlo se esparcía por todo mi ser. <Como podía ser que a pesar de tenerlo cada día conmigo, una simple imagen de televisión me producía esto? Será que las cámaras resaltan su belleza y su ángel?> me pregunté sin obtener una respuesta cierta. No me lo podía explicar, simplemente sentía “eso” que me pasaba.
Con la tercera canción me enfoque un poco más en el resto de los chicos.
—Estás bien Lizzie? Casi no has pestañeado—dijo Luz.
—Es que me siento.....superada. No entiendo porque tiene tanto impacto en mí verlo en la televisión.
—Porque está hecho un papacito!—dijo Luz y se tapo la boca al darse cuenta que estaba Isobel. Nos miramos y reímos.
—Si, pero eso siempre lo supe—dije—No sé que es, pero me hace sentir como la primera vez que lo ví. Siento el cuerpo lleno de nervios y adrenalina. No sé como explicarlo.
—Eso es amor—dijo Isobel sonriendo.
—Tu crees? Porque me estoy basando solo en su apariencia física.
—Es amor Lizzie. Cuando una está enamorada y tiene esa conexión tan fuerte como uds, el amor produce todas estas cosas. No importa si es por su apariencia física o por un leve gesto que hizo. El amor nos hace adorar tontamente hasta lo más ínfimo de nuestro ser amado. Y hay que reconocer que Bill ha cambiado físicamente estos últimos meses. Aunque tú lo veas todos los días en casa, verlo en el escenario o en un show en donde él se transforma completamente le añade un poco más de sensualidad al asunto.
—Si, es verdad. Bill se transforma completamente cuando esta sobre el escenario y adoro eso.....ay!—me quejé y comencé a respirar agitadamente. Los twins se estaban moviendo mucho y me habían golpeado fuerte en la zona del hígado. La panza se me había puesto dura y estaba teniendo una fuerte y dolorosa contracción.
—Lizzie, estás bien? Que te sucede?—preguntó asustada Isobel mientras tocaba mi vientre.
—Que sucede?—preguntó Luz con los ojos desorbitados.
—Está teniendo una contracción—dijo Isobel—Vamos Lizzie, respira....respira que ira pasando de a poco.
El dolor era tremendo, nunca había sentido nada parecido. Si el parto iba a ser así de doloroso, no creía poder soportarlo. Respiraba agitadamente como me enseñaron en las clases de pre parto y el dolor fue menguando suavemente. Me concentré en la pantalla y en la imagen de los chicos cantando el último tema, pero a los pocos minutos el dolor comenzó nuevamente. Ya no lo podía soportar, sentía que me desgarraba. Probablemente exagero, pero es como realmente me sentía.
Isobel tomó el teléfono y llamó a emergencias solicitando una ambulancia y luego llamo al Dr. Horvill quién era mi nuevo obstetra aquí en Hamburgo. Quedaron en encontrarnos en el hospital en donde él personalmente me atendería.
La ambulancia solo tardó 15 minutos en llegar y cuando lo hizo me encontraba en medio de una nueva contracción. La zona de la pelvis me dolía inmensamente. Sentía que se me iban a dislocar los huesos de la cadera. Me subieron a la camilla y enseguida me pusieron suero y un calmante a través del mismo. La paramédico que estaba en la ambulancia trato de calmarme y ayudarme con mi respiración, pero a pesar de que ahora el dolor era menor por el calmante, las contracciones seguían y eran muy molestas.
Una vez en el hospital, ya me estaban esperando con la habitación lista y el Dr. Horvill se hizo presente. La verdad que fue muy agradable, enseguida me transmitió mucha tranquilidad.
—Bueno, vamos a monitorear los latidos de los gemelos y te voy a dar una medicación suave para cortar con las contracciones. En unos minutos cuando haga efecto te haré una ecografía para ver como están posicionados los gemelos y saber porque ocurrió esto.
—Van a estar bien?
—Si, tranquila. Es normal. Son dos y tienen poco espacio para moverse, probablemente intentaron encajarse en el conducto de parto, pero por el pequeño espacio que hay se deben empujar entre ellos y eso produce las contracciones.
Asentí y busque los ojos de Isobel quién se veía más tranquila. El doctor se acercó y tomo mi mano.
—Lizzie, quedate tranquila, todo va a salir bien—dijo tratando de calmarme y tuve que apretarle muy fuerte la mano debido a otra contracción. El calmante se había esfumado—Respira, vamos respira—repetía mientras respiraba a la par mío—Ya va a pasar.
—Duele....mucho—dije entrediente.
—Enfermera, vamos a tener que darle una dosis un poco más fuerte—dijo mientras leía el informe que sacaba la máquina de monitoreo.
—Está todo bien?—preguntó Isobel.
—Si, los latidos son normales, no veo nada raro—dijo el Dr. Me volví a relajar después que el dolor menguó.
Media hora más tarde, seguía internada. Los calmantes habían hecho efecto y la ecografía indicaba que los twins se estaban moviendo hacía el canal de parto. Los embarazos múltiples nunca llegan a término, suelen adelantarse hasta 3 semanas. Y era necesario que los twins pesen como mínimo 1,200 kgs cada uno. Si nacían ahora, era muy probable que no sobrevivieran. No llegaban al peso requerido.
Mi cabeza comenzó a imaginar cosas raras y los latidos de mi corazón se aceleraron haciendo saltar la alarma del monitoreo. El Dr. Horvill me dio un somnífero leve que me fue desvaneciendo de a poco, suave y placenteramente.

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