Narrado por Bill
La sesión de fotos fue bastante desastrosa y debimos quedarnos un día más para poder continuar. No me gustaba nada que Alien este lejos, pero lo único que me dejaba tranquilo era que estaba con mi madre y Luz.
—Lo siento cariño, pero hubo problemas con el equipo y debemos volver a repetir casi todas las fotos, pero te prometo que mañana me tienes allí—dije por teléfono.
—Bill, por favor, despreocupate, estoy bien. Estamos aquí con tu mamá y Luz jugando cartas. Los twins por ahora están bastante tranquilos. Se mueven, pero no tanto.
—No importa, no me gusta estar lejos sabiendo que pueden nacer adelantados.
—No van a nacer adelantados. Van a nacer como corresponde el 22 de julio, verdad peques?
—Sabes que los amo con todo mi ser, verdad?
—Si, amor. Nosotros también te amamos con todo este cuerpazo gordo y voluminoso—dijo riendo.
—No estás gorda, eres hermosa. Debería saberlo. Además el embarazo y las hormonas te hacen irradiar una luz casi angelical.
—Eres un amor!
—Es la verdad—dije y reímos—Bueno cariño debo dejarte porque nos van a llevar a cenar.
—Ok! Te amo—dijo y nos despedimos.
Corté y me metí en la ducha. No tenía muchas ganas de ir a cenar con los representantes de la marca, pero otra no me quedaba. Puro protocolo que debía respetar.
Cuando bajé Tom y Gengis estaban esperándome en el hall del hotel.
—Estás bien, Bill?—me preguntó Gengis.
—Si, solo que tengo ganas de estar en casa con Alien en lugar de aquí.
—Lo sé, pero bueno....negocios son negocios—dijo Gengis sonriendo de costado.
—Vamos hermanito, Alien está bien, despreocupate!
—Si, tienes razón—dije y bajamos al gran restaurante que el Hotel tenía en el subsuelo, el cual, luego de las 11pm se convertía en una disco muy de moda.
Durante la cena intenté olvidarme de mis tontas preocupaciones por Alien y los twins. Sabía que todo estaba bien y que nada malo les iba a suceder. Me relajé lo más que pude y disfruté de la cena y la charla con la gente de la marca.
Uno de los diseñadores nos había ofrecido a Tom y a mí crear una línea de 22 productos para sacar a la venta en el mes de Octubre. Los cuales serían 10 productos deportivos diseñados por Tom, 10 productos más formales diseñados por mí y 2 productos diseñados por ambos, mezclando nuestros estilos. Realmente estaba emocionado con la propuesta y me pareció genial. Si las cosas iban bien y las ventas cumplían con las expectativas, podríamos contar con 22 productos más para la próxima temporada y agregar accesorios.
—Que te parece hermanito?—me preguntó Tom.
—Creo que es grandioso, tú sabes cuanto adoro diseñar. Esta es una excelente oportunidad para hacer conocer mi pasión oculta.
—Perfecto, no se habla más. Cerremos trato entonces.
—Espera. Porque los twins van a ser pequeños y Alien va a necesitar ayuda, no puedo dedicarme a esto y dejarla a ella sola con el trabajo de criar a los Twins.
—Tenemos poco más de un mes antes que nazcan para empezar, no me digas que no es tiempo suficiente para ti?
—Si, puedo inclusive usar unos cuantos diseños que ya tengo dibujados.
—Y después tenemos todo agosto para seguir, ellos necesitan los dibujos antes del 21 de septiembre. Verás que lo vamos a lograr—dijo feliz.
En ese momento me dí cuenta cuanto él deseaba hacer esto. Y también me di cuenta que si él estaba ocupado, no estaría pensando en su soledad y todas esas cosas.
—Ok! Aceptemos—dije sonriente.
Culminamos la noche en la disco, brindando con champagne por el nuevo emprendimiento. Tom estaba mucho más entusiasmado que yo y no quería arruinarle el momento. Hacía un tiempito que no lo veía tan feliz.
A las 2am me rendí y me fui a mi cuarto. Tom se quedó con uno de los ejecutivos y con una chica con la que comenzó a hablar en el VIP. Una vez en mi cuarto me duche y me senté en la cama con la notebook. Entre a la página oficial de TH y puse: “Tom y yo estamos trabajando en un nuevo proyecto que incluye moda. Estén atentos. Muy pronto, novedades.” Lo mismo hice en la página del FCM y a los pocos segundos ya había varios comentarios tratando de adivinar de qué se trataba todo. Le mande un texto a Alien, aunque sabía que ya estaba durmiendo y me acosté. Cerré los ojos y la visualicé a ella en mi mente, me relajé y me dormí profundamente.
Al día siguiente la sesión de fotos salió grandiosa. Tom llegó un poco más tarde, pero sabían que se había quedado de parranda con uno de los ejecutivos por lo que comenzamos con mis fotos, luego seguimos con las de él y para el final dejamos la fotos en conjunto.
Hacía tiempo que no me divertía tanto con Tom en una sesión de fotos. Fue muy ocurrente y original y si bien yo no era de usar mucha ropa deportiva, debo decir que era muy cómoda, agradable a la vista y sobre todo era ropa hecha con telas de fibras orgánicas.
A las 3pm culminamos una grandiosa sesión y nos dirigimos inmediatamente al hotel. A las 6pm salía nuestro vuelo. La empresa nos había conseguido un jet privado para llegar más rápido a Hamburgo, por lo que a las 4.30pm estábamos partiendo hacia el aeropuerto. En la puerta del mismo, había un grupo de fans que se habían enterado de nuestro viaje y habían venido a despedirnos.
—Tooooom! Bill!!! Aquíiiiii!—era todo lo que se escuchaba gritar de ellas. Firmamos autógrafos, nos sacamos fotos y recibimos muchos regalos. Cada día que pasaba me asombraba más. Las demostraciones de cariño de los fans superaban cualquier expectativa. A pesar de no estar de gira, o de no estar trabajando en nada nuevo, por el momento, ellos nunca nos olvidaban.
Una vez sentados en el Jet y en pleno vuelo decidí abrir un par de regalos que me habían entregado.
—Una muñequera con una estrella, una cruz, un peluche—dije sonriendo.
—Cartas de amor, cartas de amor, un peluche.....más cartas de amor—decía Tom y reía.
—Y tu que te sientes solo—dije bromeando.
—Wow! Mira que hermosa remera—dijo al abrir una de las bolsas.
—Dice quién te la regalo?
—Viene con.....una carta de amor!—dijo riendo.
—Guárdalas juntas así después lo puedes agradecer en la web. Se han gastado unos buenos dólares en estas cosas—dije—lo que menos podemos hacer es agradecerles.
—Por supuesto—respondió satisfecho—Y ese paquete?—dijo señalando atrás de mí.
—Disculpa, es para ti Bill—respondió Gengis—me lo dió un grupo de chicas cuando uds ya habían subido.
—Porque a ti te tocan los paquetes más grandes?—dijo golpeándome en la rodilla de manera chistosa.
—Porque a mí me quieren más que a ti—dije sacándole la lengua.
—Si, seguro—dijo entrecerrando los ojos—Vamos! Ábrelo!!!—me apuró
—En eso estoy, espera!—dije mientras terminaba de sacar el papel. Debajo de él me encontré con una gran caja y una tarjeta.
—Dame eso!—dijo Tom quitándome de la mano la tarjeta—Luego la lees, ábrelo antes de que te tiré desde aquí—dijo riendo.
Coloque la caja sobre mis rodillas, quité la tapa y corrí los papeles que cubrían el regalo. En ese momento me quedé sin aire. El corazón se me detuvo y por unos instantes sentí una pequeña opresión en mi pecho. Me hormigueaba todo el cuerpo.
—Que es Bill? Que sucede, porque esa cara?—dijo con su voz entrecortada.
Pestañeé varias veces para evitar emocionarme y llorar. Suspiré e introduje una de las manos en la caja para tomar una percha que tenía un pequeño y rosado vestidito con volados. Lo levanté a la altura de los ojos de Tom y lo miré sonriendo. Mis ojos se volvieron a humedecer. Era imposible no emocionarse ante ello. Si, era ropa para los twins, lo sé. Pero lo que me emocionó fue el gesto. No habían pensado en regalos para mí o para Tom, habían pensado en regalos para los twins y probablemente habían gastado dinero de sus ahorros para ello y no les importaba.
—Es del fans club Oficial de Moscú—dijo Tom sonriendo—Que más hay?—preguntó.
Había un conjuntitos de short y remera en tonos blanco y rojo con mariposas, un par de sandalias de tela, un conjunto de pantalón y remera en azul y gris, un enterito en tela de jean con un par de zapatillitas y dos mantitas que parecían tejidas a mano.
—Bill estás chicas realmente se han pasado—dijo casi tan contento como yo.
—Dejame ver la tarjeta—le dije.
“Bill, en nombre de todo el fans club oficial de Moscú, queremos hacerte llegar este presente para los Twins. Les deseamos toda la felicidad del mundo a ti y a Lizzie en esta nueva etapa que comienzan como padres y a Tom en esta etapa de tío/padrino que también comienza. Los queremos mucho y esperamos poder conocer a los nuevos integrantes muy pronto”—leí en voz alta.
—Es demasiado. Realmente me han sorprendido.
—Fue un hermoso gesto—dijo Gengis acomodando nuevamente la caja en el asiento detrás de mí.
Nos servimos una rica merienda. Estaba con mucho apetito, o nervios por llegar. No sabía realmente. Pero por las dudas comimos antes de aterrizar.

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