Music to ♥

jueves, 4 de noviembre de 2010

Capitulo 4 (1ra.parte)



Abrí muy nerviosa la puerta de mi habitación y allí estaba. Sentado junto a las chicas y a mis padres. Muy correctamente pude escuchar que les pedía permiso a mis padres para salir conmigo. Mi padre no estaba muy convencido, le explicaba que yo era menor y que no iba a permitir que me convirtieran en una gruppie, a lo que Bill le explicó que sus intenciones conmigo eran serias. Lentamente me volví a meter en la habitación con la puerta entre abierta, quería seguir escuchando sin que me vea.
Algo dijo Bill, pero no podía entender, a veces su inglés alemanado era difícil de descifrar y más a esta distancia. Le preguntó algo a las chicas a lo cual ellas respondieron en español, por lo cual pude entender mejor.
—Es verdad, Liza está más segura con Bill que con Tom.....además de que a ella le gusta Bill—dijo pícara Luz.
Mi padre le pidió tiempo para pensarlo y darle una respuesta. Que le había pedido Bill que tanto debía pensar? Le habrá pedido mi mano? Pensé risueña.
Bill pidió un papel para anotar algo y les dijo a las chicas que también podrían ir. A donde? No entendía nada! Luz y Abril no se hicieron rogar a lo que sea que les dijo.
—Siiiiiiii!—dijeron a coro.
Mientras Bill anotaba algo y antes de que alguno pregunte por mí, hice mi entrada triunfal. Bill levantó la vista y en cuanto sus ojos se encontraron con los míos, se quedó mirándome asombrado, como si hubiera visto algo maravilloso. Lentamente y sin dejar de mirarme a los ojos, se paró y comenzó a esbozar una gran sonrisa. Baje la vista al darme cuenta que me estaba ruborizando. Miré a mi alrededor y todos estaban mirando a Bill.....se habían dado cuenta que realmente hablaba en serio cuando decía que sus intenciones eran reales. Esa mirada dejo en evidencia cuanto le gustaba. Mi padre trató de romper el hielo lo más suave posible.
—Liza, por fin! Pobre Bill, hace rato te espera.
—Si, lo siento, es que el mensaje de Tom me agarró desprevenida y en pijama.
Perdona, se que es tarde, pero el show terminó a las 11pm. Quise avisarte antes, pero tenía miedo de que te prometiera venir y después no pudiese, por eso apenas me escapé le pedí a Tom que te envíe el mensaje.
—Esta bien, viniste y eso importa.
—Le pedí permiso a tus padres para que salgamos. Es tarde, pero les prometí que sería solo por un rato. Tenia ganas de verte y además te había prometido una cita.
Era totalmente incomodo tener a mis padres en medio de tan romántica declaración. Mi madre obviamente se dio cuenta.
Nosotros nos retiramos a dormir y los dejamos solos. Si quieren quedarse aquí no hay problemas y si se van, por favor cuando vuelvas avisame. Bill, un gran placer haberte conocido y espero que podamos tener esa pequeña charla.
—Lo mismo digo, gracias por recibirme y espero que sí—dijo mientras le entregaba el papel a mi padre y le daba la mano. Al pasar por mi lado, mi padre me beso la frente y se fue con mi madre al cuarto.
Bill seguía parado, cuando vi que mis padres cerraba la puerta, me acerque para abrazarlo. Hundí mi cara en su pecho y aspire ese aroma que tanto extrañaba. Apoyo su mentón en mi cabeza y me abrazó muy fuerte. Podía sentir acelerarse su corazón. Estaba tan emocionado y nervioso como yo. Estuvimos un momento así, podía sentir los músculos de sus brazos contraerse y sus manos recorrer mi espalda. Se sentía tan bien. Saqué mi cabeza de su pecho, levanté la vista y estiré lo más que pude mi cuello hasta que con mi boca logré llegar a la suya. Al instante que nuestros labios se unieron, el flash de una foto me obligó a apretar los ojos. Obviamente eran Luz y Abril “captando” el momento. Pero no nos intereso, nuestros labios que aún seguían unidos, se fueron lentamente abriendo. Mi lengua busco desesperadamente la suya. Su boca caliente envolvió completamente la mía. Un calor comenzó a correr por mi rostro bajando por todo mi cuerpo, las piernas se me aflojaron, pero él me sostenía fuertemente de la cintura. Con mis brazos rodee su cuello y acaricie su nuca. Suavemente una de sus manos cruzo mi espalda y se apoyo en mi hombro, mientras que la otra seguía en mi cintura, muy fuerte, como no queriéndome dejar escapar. Por un momento perdimos el control y el beso comenzó a ser más salvaje, con mucha más pasión, pero pronto recordé que teníamos espectadores por lo que traté de calmarme y suavizar las cosas. Nuestras bocas se separaron pero nuestros cuerpos no. El hundió su boca en el hueco de mi cuello y allí se quedó descansando.
—Ejem, ejem—se aclaró la garganta Luz.
—No quiero interrumpir, pero nosotras nos vamos—siguió Abril.
No queríamos, pero tuvimos que separarnos.
—Porque? Quédense un rato más!—les pedí.
Me parece que es obvio que estamos de más—dijo Luz risueña, en inglés para que Bill entienda.
Jajajajaja, perdonen chicas, es que la extrañaba mucho.
—Nos dimos cuenta, igual es tarde y mañana mi madre quiere que a las 9am estemos en un museo no se donde—resopló Luz.
Esperen un segundo—dijo Bill mientras sacaba su celular y hacía una llamada. Dió un par de instrucciones en alemán que no nos quedo muy clara, pero algo así “como llevarlas y volver” y cortó.
Bajen que en la puerta esta Bruni en el Audi y las lleva.
—En serio?—le dije.
Claro, pobre Bruni, esta abajo aburridísimo—dijo en broma.
—Gracias Bill, Tschüss Alien—dijo Luz risueña, mientras salía.
Tschüss tortolitos—dijo Abril mientras nos guiñaba un ojo.
Chicas, esperen—grito Bill mientras se acercaba a la puerta. No pude oír que les decía, pero debió ser algo importante porque ambas gritaron como locas.
Me paré en medio de la habitación con los brazos en la cintura y mi mejor cara de enojada.
Que fue eso? Secreteando con mis amigas??
Se acerco corriendo, pasó sus brazos por entre los huecos que quedaban en los míos, me abrazó muy fuerte alzándome y hundiendo su boca en mi cuello nuevamente, pero esta vez con los labios separados. Podía sentir el calor de su aliento en mi piel. Pronto un frío recorrió todo mi cuerpo erizándome los vellos de todo el cuerpo. Por primera vez sentí Deseo. Quería estar con él. Jamás me había pasado algo así, quería besarlo de pies a cabeza. Recorrer su cuerpo con mis manos, unir nuestros cuerpos desnudos y que nuestra piel se toque sin ropa de por medio. Los pensamientos me hicieron sonrojar como si él hubiese podido leerlos.
Lo abracé muy fuerte, casi ahogándolo contra mi cuerpo. Momentos después retomé el tema.
No me vas a decir de que se trataba todo eso??
—Si te lo digo no tiene gracia, es una sorpresa.
—Una sorpresa?
—Si, además antes de contarte debo hablar con tus padres, así que mañana a la tarde no hagas planes porque probablemente nos veamos.
—En serio? Ese “probablemente” es un “seguro”??
—Yo creo que sí y en caso de que no sea a la tarde, volveré después del show como hoy.
Lo abracé muy fuerte. La emoción me brotaba por lo poros. Era la chica más feliz del mundo. En tan solo 15 días mi vida había dado un giro de 360º para bien. Aún no caía en lo afortunada que era.
Bill se sentó en uno de los sillones y estiró su mano para que me acerque. Me senté a su lado recostándome sobre su pecho. El me abrazó fuertemente y podía sentir el ritmo de su corazón, esta vez más calmo. Comencé a amar ese sonido. Imaginaba lo hermoso que sería amanecer al compás de sus latidos. Suavemente comenzó a acariciar mi pelo y cuello lo cual me producía somnolencia. Luchaba por mantener los ojos abiertos pero era imposible. Levanté mi rostro apoyándome en su hombro para que nuestros rostros queden frente a frente. Apoyo su frente en la mía, cerró los ojos y respiró profundamente.
Podría quedarme horas así.
—Con tan poco te conformas?
—Para mí es demasiado. Que ahora estés aquí conmigo es demasiado.
Le sonreí y besé suavemente sus labios.
Crees que podemos hacer funcionar esto a pesar de la distancia?—preguntó
—Quisiera creer que si, que la distancia no es un impedimento.
—Me siento un viejo hablando así, pero creo que por fin encontré lo que buscaba.
—Y que es lo que buscabas?—pregunté.
Mi alma gemela—me dijo mirándome a los ojos.
Fue inevitable no morirse de amor y comerle la boca de un beso. No existía nadie más dulce que Bill. Sin lugar a dudas había nacido en el siglo equivocado. Era demasiado correcto para la modernidad del siglo XX. Ya no había chicos como él, que te seduzcan, te cortejen, que sea románticos y que crean en el amor para toda la vida. Tenía costumbres de la vieja escuela, eso de pedir permiso a mis padres y traerme flores ya no se veía hoy en día. La vida no pudo ser más generosa conmigo como lo estaba siendo al dejarme encontrar con Bill. 
Puedo preguntarte algo?—le dije apoyando mi cara en su pecho.
Si, por supuesto.
—Tu crees que estoy aquí contigo porque eres famoso?
—A que viene esa pregunta? Dije algo que te hizo pensar eso?
—Solo respóndeme.
—No, yo se que estás aquí porque quieres y porque veo en tus ojos que es donde quieres estar.
Lo abrace muy fuerte, pero el me separó y me miro muy fijo.
Alguien te dijo eso?—me preguntó serio.
Espera un momento—le dije. Fui a mi cuarto a buscar al net y le mostré el comentario que me había hecho pensar eso.
En realidad tiene razón, no debería hacer público esto. Lo que pasa es que el blog era para contar como me iba en mis vacaciones y el conocerte a ti y a los chicos es parte de mis vacaciones. Debí haber dejado el tema ahí, contar algo del recital y nada más. A veces olvido que mucha gente tiene acceso al blog y no solo mis amigos.
—No le hagas caso. A mi no me molesta que cuentes lo que te pasa, si eso te hace feliz también me hace feliz a mí.
—Es que pensándolo bien después me di cuenta que esto puede traerles problemas con sus fans y con la discográfica. Yo no quiero que por algo como esto Uds. no logren su sueño. En este momento Uds. necesitan a sus fans más que nunca.
—Por supuesto y si ellas realmente son fans van a queres que estemos bien…y yo contigo estoy más que bien—dijo mientras me sonreía—y la discográfica no tiene porque meterse en mi vida personal.
—Si que tiene derecho, tienen un contrato firmado, Bill. Ellos pueden manejarte a su gusto y lo que menos necesitan es una novia para el líder de TH.
Alien, si realmente quieres contar todo, yo no tengo problemas. Cuando la discográfica me diga algo le plantearé la situación.
—Prefiero no seguir contando, no necesito el odio de tus fans ni el de los ejecutivos. Bastante voy a tener para preocuparme cuando vuelva a Argentina.
—Porque dices eso?
—Porque vamos a estar muy lejos y no te voy a poder ver por cuanto……10 meses?
—No podría resistir tanto tiempo sin tus besos. De alguna forma me las arreglaré para escaparme y que nos podamos ver. Además juro y prometo llamarte siempre….va a ser complicado por la diferencia horaria, pero no me importa pasar la noche despierto para poder escuchar tu voz o verte por webcam—dijo mientras sostenía mi cara entre sus manos y me besaba suavemente.
Ese precioso momento fue interrumpido por un mensaje de Tom.
Debo irme—me dijo triste—ya es muy tarde y a las 6.30am debemos empezar con el ensayo de la gira.
—Les cuesta mucho estar separados, verdad?—le pregunté sonriente.
Y sí, pero bueno, debemos acostumbrarnos.
—Prefiero compartirte con él y no con otras chicas—dije
Jajajajaja!! Nunca deberás compartirme con nadie...aparte de Tom, claro!
—Jajajajajajaja!! Y bueno, es una extensión tuya.
Se paró, lo acompañé hasta el elevador, no me dejó bajar, hacía mucho frío. Lo ayudé con su tapado y una vez que se acomodó, me abrazó muy fuerte. Nuestra respiración y latidos se unificaron. No quería dejarlo ir, era tan doloroso. Me daba cuanta que cada vez me quedaba menos tiempo con él. Ya comenzaba a agonizar antes de tiempo. Su boca estaba hundida en mi cuello. Lentamente la separó y fue directo a mi boca. Sus suaves labios comenzaron a besarme de la manera más dulce que había experimentado. Nuestras lenguas se encontraron sedientas de pasión. Quería más y no me importaba quién nos pudiera ver. Estaba totalmente entregada al momento. Su mano subió de mi espalda a mi nuca y sostuvo mi cabeza para impedir que nuestras bocas se separen. Apreté su cuerpo contra el mío, nuestras caderas encajaron perfectamente y a pesar de la cantidad de ropa que llevábamos pude sentir su cuerpo temblar y despertarse ante tanta pasión y deseo. Tomó mi cara con ambas manos y culminó con pequeños besos suaves sobre mis labios y todo mi rostro. Nuevamente me apretó muy fuerte contra su cuerpo y al sentir llegar el ascensor se separó. Aun estábamos tomados de las manos cuando subió a mismo. Obligatoriamente debimos soltarnos cuando las puertas comenzaron a cerrarse. Me guiño un ojo y las puertas terminaron de cerrarse. Tras ellas estaba el amor de mi vida. Se que tengo 17 años y que apenas he tenido uno que otro novio como para poder decir esto, pero es lo que realmente sentía. Así como él se complementaba con Tom de manera genética y no podían estar separados, es lo que me sucedía a mí a nivel emocional y sentimental. Era imposible describirlo con palabras, pero probablemente quién pasó por algo similar entenderá perfectamente.

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