Music to ♥

jueves, 28 de abril de 2011

Capitulo #5 (3ra. parte)

Una voz muy lejana se hacía eco en mis oídos, era suave pero con un toque de preocupación. Repetía mi nombre una y otra vez. Un calor recorría mi rostro, era suave  delicado, como un pétalo de rosa. La voz cada vez era más fuerte, traté de aferrarme a ella y llegar a donde estaba. La oscuridad se iba desvaneciendo dándole lugar a la luz. Traté de abrir los ojos, pero la luz era muy fuerte y no me lo permitía. Pronto las lágrimas comenzaron a rodar por mi mejilla. Me concentré y volví a intentarlo y lo logré. La visión era borrosa, pero sabía quienes estaban allí. La voz era de Bill, el suave pétalo de rosa era su mano acariciándome. Cuando logré comprender el momento, me di cuenta que me había desvanecido. Estaba recostada en mi cama, junto a Bill y Tom. Más atrás Janice, Anna, Chester, el médico, Isobel, Christie y Erika. Finalmente la oscuridad había vencido y me había desvanecido por.......por 2 horas??? Los seños fruncidos de todos se relajaron cuando sonreí. Suspiros de alivio inundaron el cuarto. Bill me abrazó preocupado y Tom no me soltaba la mano. Anna se había asustado mucho y tenía lo ojos brillante, como si las lágrimas quisiesen escapar y ella las retuviese. Le dejaron espacio al médico quién enseguida se acercó a revisarme y a hacerme preguntas. Concluyó que todo estaba bien, aunque parecía un poco anémica, por lo que tomo unas muestras de sangre para analizar y les pidió a todos que me dejaran descansar. De a uno se acercaron y me saludaron. Realmente se había asustado mucho. Quedé sola con los Twins, Erika y el médico. Éste le entregó a Bill una orden para hacerme estudios y una lista de indicaciones a Erika para la comida y la medicación que debía tomar. Bill acompaño a Erika y al médico fuera lo cual me dejó sola con Tom.
Como te sientes?—dijo mirándome de manera tierna. A veces era muy difícil resistirse a su poder de seducción, lo cual me dejaba pensando como no caí en sus manos en el estado en el que me había encontrado en la fiesta. Dejé de pensar en ello y sonreí.
Se podría decir que mejor—respondí suspirando y de pronto recordé él paquete que había dejado sobre la mesa. Pero apenas abrí la boca, Tom entendió mi preocupación.
Quedate tranquila que Bill no vió nada, fui el primero en llegar y lo escondí. Se lo dí a Anna para que lo tire sin que nadie se entere.
—Gracias.
—Igual creo que deberíamos contárselo a Bill, se está tornando peligroso todo esto, Ah! Y a partir de este momento Arthur y Gengis se turnarán para cuidarte, no estarás sola en ningún momento, escuchaste?
—No creo que sea para tanto—mentí.
No me importa lo que creas, será a sí y punto—dijo elevando la voz justo cuando entraba Bill.
Amor, como te sientes?—dijo sentándose a mi lado mientras besaba mi frente.
Mejor. Perdónenme—dije frunciendo la boca.
Ambos se miraron sin comprender nada.
Por causarles tantas preocupaciones.
—Cállate, quieres?—dijo Tom—no seas tonta por dios!
—Cierto, no puedes disculparte por enfermarte.
—Si, pero en lugar de estar pasando mi última semana con uds disfrutando de LA, estoy en reposo obligándolos a quedarse aquí conmigo.
—Basta Liza—dijo Tom, lo cual me asombró porque jamás me llamaba así, estaba enojado—en serio! Me voy a duchar—dijo y se fue pegando un portazo.
Que le sucede?—pregunté.
Se siente culpable.
—Culpable?? De que? No entiendo.
—De lo que te pasó.
Seguía sin comprender una palabra.
Tu le mandaste una mensaje y el lo vió casi 40 minutos más tarde, cree que si tu hubiese respondido enseguida esto no te habría pasado.
—Me habría pasado igual con la diferencia que él estaría aquí. No puede culparse por ello, uds estaban de fiesta yo sabía que no me iban a responder enseguida.
—Bueno, te dejo descansar. Erika te traerá la medicación de la mañana.
—Te vas? Me vas a dejar sola sabiendo que puedo volver a desvanecerme?—dije sonriéndole—quién me va a dar primeros auxilios?
—Sabes que eres muy convincente?
—Y tu sabes que eres muy fácil de convencer?—dije mientras envolvía su cuello con mis brazos.
Nos fundimos en un suave beso y la sensación de mareo volvió, pero no me importó. Sabía que esto era culpa de sus besos. Sus suaves labios envolvieron los míos mientras su lengua se enroscaba con la mía. Mis dedos se hundieron en su cabello y atraje su cabeza hacia la mía, no quería separar nuestras bocas ni para respirar. Sentía como su respiración comenzaba a acelerarse y como su cuerpo comenzaba a tensarse. Me apretó muy fuerte contra su cuerpo. Acarició mi espalda por debajo de la remera, clavando por momentos sus dedos en mi piel. Su boca bajo quedándose en el hueco de mi cuello, reposando. Esa sensación me hacía erizar la piel. Era el mayor de los placeres. No pude más que entregarme al momento. Tiré la cabeza hacia atrás dejando todo mi cuello libre para que el resto lo hagan sus labios. Suavemente quite su remera y el quito la mía. Nos recostamos sin dejar de besarnos. Su mano se colaba por mi cintura, bajando hasta mis caderas, mientras su boca se posaba en mi pecho. Solo atiné a aferrar su cabello con ambas manos. Quito mi pantalón y ropa interior de manera suave mientras besaba mi cadera y piernas. Un cosquilleo recorrió mi cuerpo mientras subía besando mi vientre y pecho. Mi mano seguía enredada en su cabello mientras la otra estaba dentro de su pantalón. Nuestros ojos se encontraron. Mordí mi labio inferior mientras el sonreí pícaro. Estaba disfrutando, podía sentirlo en mi mano. Lo ayudé a sacarse el pantalón y el bóxer y lo obligué a recostarse quedándome encima de él. Lo bese suavemente y comencé a bajar por su cuello. Me senté sobre él y nuestras caderas se encontraron para acoplarse perfectamente y moverse de manera suave. Sus manos se posaron en mi cadera siguiendo el ritmo de nuestro movimiento. Podía sentir sus gemidos en mi oído. Baje suavemente y bese su pecho, sin separar nuestras caderas y sin dejar de movernos. Volví a subir hasta su cuello y me reincorporé. En su rostro solo podía ver placer. Nuestras caderas comenzaron a acelerar su ritmo, cerré los ojos y solo me dedique a disfrutar de sus caricias, de nuestra piel rozándose. Me encorve un poco hasta poder llegar a sus labios, instintivamente tomo mi nuca y me atrajo hacia su boca. Me besaba con pasión y desesperación. Mordisqueaba mis labios hasta que en un momento pude sentir el metálico sabor de la sangre. Cuando lo noto envolvió mi labio herido con los suyos, su lengua caliente hacia arder la herida. No me pude contener más y poco importó que mi boca se desangrara. Me incorporé trayéndolo conmigo, quedando ambos sentados. Lo abracé con todas mis fuerzas sin separar nuestras bocas en ningún momento. Nuestros cuerpos se movían al mismo ritmo, acelerándose de manera descontrolada y excitante. Apreté su cara contra el hueco de mi cuello en donde clavó sus dientes produciendo una sensación de dolor, pero a la vez placentera. Los gemidos iban en aumento, tanto como nuestra respiración y nuestros latidos. Un fuerte apretón de cuerpos, un temblor incontrolable y un suave suspiro fueron la coronación final del momento. Nos quedamos abrazados. Él, acariciando mi espalda, y yo, acariciando su nuca. Nuestras bocas se volvieron a encontrar. Esta vez el beso fue suave y dulce, mi labio dolía y estaba inflamado, pero eso era lo de menos. Su dulzura calmó mi dolor, su mirada me dejó la mente en blanco y su sonrisa me iluminó de manera abrumadora. Lentamente nos recostamos, sin dejar de mirarnos ni acariciarnos. Tocarlo era tan necesario como respirar. No podía contenerme, necesitaba el tacto de su cuerpo, de su piel. Acarició suavemente mi rostro mientras me decía lo mucho que me amaba. Su voz y sus caricias fueron la anestesia necesaria para sumirme en mis sueños. Los ojos me pesaban. Me dejé llevar por sus palabras que me arrullaban como a un niño pequeño,  hasta que me rendí en sus brazos.

1 comentario:

  1. Definitivamente la claridad con que escribes sin elegir vocabulario sobrecargado hacen que sea una histiora fascinate y encantadora, con aires de suspenso que hacen mantener al lector en vilo y tembloroso.
    ¿Que le falta? solo seguirla y no terminarla... ¿Tendrà un fin? Sì,es lògico, pero espero que continue en una tercera temporada en la que pueda leer el fruto de ese màgico,limpio y sacrificado amor.

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